Lo que somos
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Capitulo 21: Mentiras
Era casi mediodía en México.
Sasuke había recibido aquella misteriosa llamada, pensando que, quizá podía ser de alguno de los abogados de la empresa Sharingan. En cuanto supo que era de Naruto y que Hinata estaba embarazada de él casi se atraganta.
Estaba comiendo en un restaurante llamado "El Lago" el cual, curiosamente estaba frente a un Lago, en la sección del Bosque de Chapultepec. Animadamente tomaba una de las bebidas locales de la región, pero su ánimo cayó estruendosamente cuando supo esa noticia. Era más que obvio que ella no estaba embarazada de él. Las razones por las cuales el Uzumaki haya dicho eso eran desconocidas. Tomaba un segundo tequila mientras analizaba la situación, por el momento decidió dejar a un lado el montón de papeles que estaban sobre la mesa, su hermano llegaría pasado el mediodía. ¿Cómo manejar la situación? Bien, si Naruto llamó fue por algo ¿y si era una broma? No. No era 28 de diciembre, y obviamente no era día de los inocentes. Y en dado de los casos, si su mejor amigo mintió sería una traición y seguramente lo castraría llegando a Konohoa.
Gruñó para si mismo. ¿Qué hacer? Lo primero que se le ocurrió fue llamar.
Pero nada. El teléfono sonaba y sonaba, y ese molesto sonido del rinrin le taladró sus pobres oídos y eso en efecto crispó sus nervios.
Maldito Naruto.
Y no paro en seguir llamando.
Finalmente una voz lejana contestó.
-¡Eh! ¡Sasuke!
-Idiota- el azabache escupió su nombre, mientras bebía un tercer tequila, el cual estaba servido en mini copas, en México le llamaban "vasos tequileros".
-¿Eh? Casi no te escucho- el teléfono chillaba, amenazando con interrumpir la llamada.
-¡Escúchame bien cabrón!- algunos comensales voltearon, evidentemente no entendieron, pero la exaltación del Uchiha se notaba de aquí a China y de regreso-¿Cómo que Hinata esta embarazada?
-Ah eso, no puedo decir mucho, verás, fue un incidente los expedientes médicos de Sakura se cayeron y pues vi el nombre de Hinata …
-¿Estas seguro?
-Totalmente, es más
-¿Qué?
-Le he tomado foto a eso, al expediente, si gustas puedo enviártela por WhatsApp para que veas que no es broma, ¡dattebayo! ¡Serás padre!
Sasuke terminó por tomarse lo que quedaba de su preciada bebida. Se sentía rojo del coraje.
-Ajá, si no es mucha molestia.
Al instante, el teléfono celular de Sasuke vibró.
-Oye- Naruto se escuchaba serio- No vayas a decir que…
-Si, ya. Gracias por la información.
Sasuke finalizó la llamada. Le valía un comino la vida de su mejor amigo, o quizá no. Analizó el mensaje que le llegó de Naruto, y se quedo consternado. Tenía la leve …¿cómo le decían? ¡Ah si! Esperanza, de que su tonto amigo mintiera. Pero la foto era clara. Ella estaba embarazada.
El Uchiha menor tenía una opción y era la única.
Mentir.
Sí bien era cierto que el no quería a Ino, ni siquiera tantito. Ella era la peor mujer, era nadie lo duda, pero su voz chillona, susberrinches, sus compras desmedidas, su vanidad, su egoísmo…todo de ella menos su físico era terrible.
Ya le había mandado al carajo semanas antes de venir a México, pero ella con carita de perrito triste le dijo
-Pero yo te amo, Sasuke.
Y por más que le decía las cosas, ella seguía ahí.
¿Y quién no? Si la muy hija de… ya le había robado buena cantidad de dinero.
Sasuke rayó incoherencias en una hoja de papel, desde niño tenía esa manía.
Mentir.
Sacó un cigarrillo, pero un señor de estatura mediana le dijo
-Disculpe, pero no se puede fumar en espacios cerrados, le invito a que apague su cigarro o que cambie su mesa al área para fumadores.
Sasuke hizo cara de what? El no sabía mucho español, apenas sabía palabras como "buenos días" "buenas tardes" "mi nombre es Sasuke Uchiha"
Pero esa persona hablaba un español fluidamente.
-I don't know speak Spanish (*No sé hablar español*)- El ingles se le facilitaba más al azabache, pero se sintió completamente estúpido.
El señor le tradujó al inglés y Sasuke asintió.
No quería dejar de fumar por ninguna circunstancia. Ya le diría a Itachi donde estaba, pero hasta entonces seguiría pensando qué hacer exactamente.
De repente, se le ocurrió el mejor de los planes. Sonrió para si mismo. El no se casaría con Ino, pero si haría todo lo posible para estar con Hinata…
Mientras tanto Naruto veía la televisión animadamente. Ya había tenido un buen regaño de Sakura.
-Ya, ya déjalo así. Es mi culpa, hace unos días por el mismo peso se rompió, entonces ponía un alambrito que encontré por ahí. Perdona por ponerme tan neurótica, pero tú bien sabes que si un expediente llega a manos equivocadas…
-Tú ética médica te dice que no debes decirle a terceros el padecimiento de algunos de tus pacientes.
-Así es.
Pero en ese preciso momento, Naruto se sintió como el peor de los culpables, el ya le había llamado a Sasuke dándole la buena nueva.
¿Qué mas daba? De igual manera tarde que temprano se enteraría por Hinata.
-¡Idiota! ¡Se supone que la novia debe dar la buena noticia! ¡No el mejor amigo!
Sakura, quien estaba cocinando, se estremeció por el ruido que venía de la sala.
-¿Naruto?- asustada corrió hacia él-¿Por qué has gritado?
El Uzumaki negó con la cabeza, es verdad, hace apenas un momento había gritado como loco. Pero no podía decirle a Sakura la estupidez tan grande que había cometido. El le había hablado a Sasuke.
-Etto, es que la tele, Sakura- se excusó con el programa televiso de esa noche.
(Cabe destacar que eran más o menos 14 o 15 horas de diferencia entre Japón y México)
Itachi se había aprovechado de su medio español para poder llegar a la cita con su hermano. Tomó un taxi desde la habitación de hotel hasta el restaurante.
Frunció el ceño. Aún no se acostumbraba al país, y peor aún, se sentía mal porque había perdido su celular en el aeropuerto. Y para su desgracia, no sabía el teléfono de casa de los Hyuga.
Sería muy fácil saberlo si estuviera en Japón, bastaría con algunos contactos para conseguirlo y listo. Pero en México era imposible.
Itachi extrañaba a Hinata y mucho. El no saber de ella era algo terrible. Si por él fuera, renunciaría al trabajo y se iría a Japón o ¿porqué no? Podía traerla a México…
-¿Dónde esta Sasuke?
Itachi le indicó al gerente, con un poco de dificultad que no encontraba a su acompañante.
Por fin pudieron encontrarlo e Itachi agradeció cortésmente. Estar en un país donde conocía a medias su idioma era terrible.
-Itachi- Sasuke ya se había tomado su cuarto tequila- llegas quince minutos tarde.
-¡Lo siento!- el aludido sonrió- pero tu estabas en no sé donde.
-Como sea- alzó los hombros. Estaba decidido, soltaría la bomba tan rápido como pudiera.
-¿Y bien? Pienso que podríamos invertir un poco más en la construcción para que ….
-Hermano- Sasuke lo interrumpió abruptamente, Itachi dejó a un lado su Ipad, en donde tenía un documento en el cual estaba expuesto su presupuesto para la construcción del edificio de Xanadú.
-¿Mande?
-Hay algo importante que debo decirte- sacó su segundo cigarrillo.
-¿Fumas?- alzó la ceja.
-Si, desde hace tiempo.
-¿Y bien?
-Hace unas horas, recibí una llamada telefónica, y pienso decírtela. Es más- un poco mareado, el Uchiha menor se levantó de la silla- quiero que te calmes.
-¿De qué hablas?
-Me llamó Hinata.
Itachi sintió una sensación en el corazón, algo semejante al enojo. Pero exactamente no sabía que era.
-¿Y?
-Bueno, me informó lo que ya sospechábamos.
-Al grano.
-Hace tiempo, me la encontré en una cafetería.
Itachi recordaba eso, Hinata se lo había dicho y ella le comentó que le ignoró.
-Ella esta embarazada- finalizó Sasuke, con un tono de superioridad.
Itachi Uchiha sintió un zumbido en sus oídos, una voz lejana.
-¡¿Qué dices?!- inmediatamente agarró del cuello a su hermano.
-La verdad, ella está embarazada, ese día ella y yo…
El Uchiha mayor le soltó una bofetada a su hermano.
-¡Maldito!
La gente se les quedó viendo y algunos meseros se acercaron para separarlos.
-Pero ella me ama a mí- Sasuke apuntó a sí mismo- ¡A mí! ¡Tú siempre has sido el mejor, tan correcto, tan formal….pero no! ¡Ella es mía!
Una pelea se produjo entre ellos. Los trabajadores del restaurante trataron de tranquilizarlos, pero nadie entendía que decían.
De repente, un policía llegó y los detuvo.
Itachi miró con repugnancia a su hermano y viceversa.
-Está bien- Itachi empujó a su hermano- No tengo nada que hacer aquí.
Se había formado un bullicio de gente, Sasuke seguía tirado. Su hermano le había abierto el labio.
Ella me ama a mí.
Itachi siguió caminando por el bosque que estaba frente al dichoso restaurante. Se sentó a la sombra de un árbol, sintiendo como la rabia se apoderaba de él.
¿Cómo era posible? ¡¿Cómo?! El pudo haber jurado que Hinata era pura…si. ¡Pura! ¿Cómo podía ser?
Una lágrima recorrió su mejilla. Desde la muerte de Konan no lloraba por una mujer, había descargado sus emociones mediante el alcohol, consideraba banal llorar. Pero las cosas eran diferentes ahora. Ella fue su primer amor, incluso antes que Konan.
¿Cómo saberlo? ¿Cómo?
Itachi sintió como una parte de su corazón fue destrozado, pisoteado y maltratado. Siempre haciendo las cosas bien y siempre siento lastimado.
Y lo peor, lo peor.
Por su propio hermano.
Ellos en algún tiempo, tuvieron la mejor relación. Sasuke veía a Itachi como su modelo a seguir, su ejemplo. Pero en aquellos entonces las cosas eran diferentes, su padre quería la mejor educación para sus hijos. Sin embargo, Fugaku Uchiha tenía preferencia por su hijo mayor. Todo su centro de atención era para el. No importaba cuanto se esforzará Sasuke, jamás superaría a su hermano.
Mikoto Uchiha había notado eso, y entre ella y su esposo decidieron mandar a Itachi lejos a un internado. Creyeron que sería lo mejor para toda la familia, pero las cosas resultaron aún peor.
Esos años habían quedado atrás, y ahora Itachi se sentía como la peor persona del mundo. Si. Extrañaba a Hinata, pero el hecho de saber que ella esperaba un hijo… hacia que todo su ser se estremeciera.
Ella me ama a mí.
Las palabras de Sasuke hacían un eco en su mente. Y después de todo, esa era la única verdad: Hinata amaba aún a Sasuke y no importaba cuanto se esforzará por conquistarle, no importó que le haya entregado su corazón. ¡Eso no importaba! Sí al final de cuentas ella lo seguía amando.
Sintió fuego en su corazón, lamentablemente sabía que ese fuego tardaría mucho en sanar, e incluso, temía que ya no se apagara.
….
….
A la semana de la traición de su hermano, o mejor dicho, a la traición de la mujer que mas había amado, Itachi se encontraba mal emocionalmente. Sin embargo, se había portado totalmente hostil con todo mundo.
-¡Itachi!- Fugaku golpeó la mesa provisional que usaban de oficina-¡Concéntrate!
El Uchiha mayor hizo una mueca, frente a él, estaba Sasuke Uchiha, el muy cínico se portaba de lo más normal. Su padre no sabía nada. El asunto había quedado entre ellos y ya.
-¡Estoy harto!- Itachi aventó los papeles-¡Renuncio!
Madara Uchiha, estaba involucrado en el negocio, y al escuchar estas palabras volteó rápidamente hacia su sobrino.
-¿Qué dices?
Itachi azotó la puerta y se marchó.
Había pasado una semana, y estaba seguro de que la carta había llegado.
Sí, al no poder comunicarse con Hinata vía telefónicamente decidió que el asunto sería arreglado de esa manera, una vil y mundana carta.
Corta de palabras para lo que el sentía.
Ahora el caminaba sobre el pavimento, grandes edificios abrazaban a la ciudad, pero no a él.
Del otro lado del mundo, Hinata se encontraba buscando en Internet cosas para el embarazo, como cuidados. Y también, actualizaba cada media hora la página de su correo electrónico.
Pero nada.
Itachi no mandaba nada.
Hanabi se encontraba leyendo una revista de moda de Verano-Otoño. Mientras tenía los audífonos puestos, tarareando alguna canción nueva.
-¿Y mi cuñadito?- Hanabi dio un bostezo. Era Sábado por la mañana, cerca de las nueve. Hinata no podía dormir por las noches, por lo tanto Hanabi tampoco dormía muy bien.
-Nada
-Oye, ¿están tocando?
Hnata subió los hombros, ya tenía varios días que estaba en una tristeza profunda, pero no sabía a que se debía.
Como un remolino, Hanabi bajo las escaleras.
Pasaron aproximadamente diez minutos.
-¡Señales de vida!- le ojiperla gritó con felicidad.
Aventó un sobre amarillo.
-¿De México?-Hinata alzó una de sus cejas-¡Es de Itachi!
Hanabi, curiosamente se acercó.
-¡Espero contenga algunas postales! ¡México debe ser un país muy bonito! No por nada estudié algunos años español.
-¿Sabes español?-Hinata abría con sumo cuidado el sobre.
-Hmp, por supuesto, mi padre desde niña me metió a esos cursos intensivos. Tampoco es como si fuera una española ni nada por el estilo, pero de mínimo sé hablar un poco.
Hinata sacó una hoja blanca.
-¡Uy! Al parecer no hay postales- fingió tristeza- Lo siento Hanabi.
Mientras fue leyendo palabra por palabra sintió como pequeños cuchillos la atravesaban.
-¿Estas bien?
Pero Hinata no respondió.
-¿Hinata?
Ella seguía mirando al infinito, la hoja cayó con una lentitud impresionante. Como si violara las leyes de la gravedad.
Hanabi, asustada, tomó la hoja con rabia y le dio lectura en su mente.
"No habrá formalidades en este escrito. Nunca había sentido un sentimiento tan…. No sé como describirlo. ¿Cómo pudiste hacerlo? Eres y fuiste el primer amor que he tenido. No escribiré de más, porque no lo mereces. Tu amas a Sasuke y yo no me puedo oponer en eso. Perdona, no debí poner que no mereces que te escriba de más. Me contradigo. ¿Sabes? Es medianoche aquí, en este solitario lugar. Estoy en una habitación de hotel, la cual se siente más fría. Mi mano tiembla, y temo que no llegue esta carta. No te mando correo porque quiero que incluso, esta última carta sea especial. Todo lo que he hecho y todo lo que haré. Lo siento, pero lo amas a él. No importa cuanto me esfuerze, lo que haga y lo que no. Tú lo amas, no te culpo. Al final de cuentas, esperas un hijo de él.
Sasuke en persona me lo dijo, no puedo creerlo. Incluso, en el preciso momento en que leo mis propias palabras me inundo en mi mismo.
No importa. No importa. No importa. No importa.
¡Carajo! Si importa, Hinata. ¿Porqué? Pronunciar tu nombre me duele hasta las entrañas. Hubiera prefierido que me dijeras mil veces que me odiabas, que no me amabas. Que me hubieras gritado y abofeteado, lo que quieras, pero no una traición. ¿Por qué tú? ¿Por qué yo? Me alejaré de sus vidas. Es cierto, tenías razón. Obito, que en paz descanse, tuvo razón. Xanadú fue sólo una basura, vine aquí para perderte. Espero que no haya una nueva crisis en mis ojos. No quiero culparte, Hin… Perdona, ya no puedo escribir tu nombre completo. Te llamaré "HH" enserio, ya no puedo escribirlo, me duele. Me duele.
¡Duele!
Saber que te entregaste a Sasuke Uchiha. Me duele.
Me duele la traición.
Me duele perderte.
Me duele amarte.
Me dueles.
Me duele saber que te tendré que olvidar.
Y aunque tu me olvides, seguirás como un fantasma. ¿Querías alejarme? ¿Era por esto tu actitud?
¿Era por esto que dudabas?
Pues da lo mismo. Me alejaré (también duele). La persona que mas amo, será prohibida (también duele). Este dolor es incomparable. Porqué no sanará (también duele).
Adiós Hinata. No quiero sentir ese remordimiento de irme sin decir adiós. Te escribo como los cobardes, sin dar la cara. Pero creéme, estarás mejor sin mi.
Sólo que… si algún día sientes miedo en las noches, por una nueva crisis. Recuerda una sóla cosa.
No te odio… a pesar de todo esto, no te odio.
¿Cómo odiar a la persona que mas amo?
No podría odiarte, así me destruyeras.
Sólo…sólo…recuerda que este tipo, te ama.
Y que espera…con el tiempo… haberte amado.
HH."
¡Prometido! Actualizado ñ_ñ ¿Saben he caído en un trauma por el manga 699 y 700. Y por ello haré un fic corto sobre ello. Les dejaré aquí un poco de la introducción por si alguien se anima a leerlo (será próximo, en algunos días subiré más) Y bien, ya mero se acabará este fic :'c
P.D Naruto es buena persona, sólo que ya saben, metió la pata...¡Y muy feo!
Lo que hay después de nosotros...
"Han pasado varios años después de la guerra. Grandes edificios inundan la ciudad. El día es tan soleado, los 5 kages de las grandes naciones estan en la sede principal: Konohoa. Pero un pequeño incidente ha retrasado al séptimo Hokage.
-¡Boruto!- Naruto usó el Hiraishin No jutsu para llegar hasta donde estaba su hijo mayor- ¿Que haces?
El niño había pintado la cara de los Hokages anteriores, justo el día en que Naruto sería nombrado Séptimo Hokage oficialmente. Ahora alguien debía arreglar el desorden hecho por su hijo, y esa persona debía ser Boruto.
-¿no te trae recuerdos?-Iruka iba caminando, mucha gente había visto como el hijo mayor del Uzumaki había pintado el rostro de todos los Hokages.
-Venga, y pensar que yo hice lo mismo- Konohamaru, ahora nombrado Jounin, miraba nostálgico.
Pero alguien observaba a Boruto...una chica de cabello corto y lentes lo miraba.
-¡Es un tonto!
Su nombre era Sarada Uchiha. Hija de Sasuke y de Sakura...
-¿¡A quién le dices tonto?!- un chico rubio asustó a la niña...
-¡Eh! ¡Boruto!"
...
