En navidad, Hermione y Draco disfrutaron la navidad junto a Cissy y Lucius en Francia; ya que, decidieron pasar el año nuevo con sus amigos en Londres. Fue la primera navidad para Hermione, sabiendo que sus padres nunca más estarían con ella, para disfrutar el momento, Draco la conforto.
En año nuevo, los Malfoy, Lupin, Nott, Longbottom, Zabini, Krum, Weasley, luna y Rolf que se habían prometido en noviembre. Disfrutaban de la cena, la comodidad familiar, había sonrisa y alegría. Cuando se acercaba la hora de pasar a otro año más, Draco pidió a todos que salieran al patio trasero. Al hacerlo encontraron varias, linterna flotante de varios colores pero cada uno con un significativo. Blanco, amarillo, verde, azul, rosado, rojo, gris, anaranjado. ( )
Hermione lo miro asombrada, Draco se acercó a ella y la llevo al frente de los demás mientras sostenía su mano y la otra con la linterna blanca…
-aquí, al frente de todos, te prometo que siempre recordaremos con mucho cariño a Luke y Jean… y es por eso… -haciendo que ella sostuviera también la linterna, y él sacando su varita apuntaba a una pequeña mechita que tenía para prenderlo. –haremos lo que ellos hacían, encender una linterna en representación de la esperanza de un buen año con la familia. –Hermione soltó algunas lágrimas, conmovida por la palabra de su rubio platinado. Su familia y amigos sonreían.
-gracias, Draco. –susurro, antes de que Draco encendiera la mechita e impulsando, las linterna de él y sus amigos comenzaron a flotar, brillando en el cielo.
Alcanzando una buena altura, todas las linternas empezaron a estallar, formando una nube de estrella de magnifico colores, muy hermoso y esplendoroso. Algunas expresiones de asombro se mostraron en algunas personas mientras otra sonreía junto a los niños, que estaban felices por el espectáculo. Después de terminar, entraron nuevamente a la casa mientras le preguntaban a Draco como había hecho eso con las linterna…
-lo siento, pero no fue realmente mi ingenio el que hizo eso con las linterna. Fue idea de George. –aseguro, Draco con una sonrisa.
-felicidades, George. Estuvo hermoso lo que hiciste. –elogio, Luna. Al igual que algunos más…
-gracias, querida Looney y a todos por sus elogios. –aseguro, George haciendo una reverencia. Haciendo sonreír a todos al igual que a su esposa mientras negaba con la cabeza.
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Jueves, 24 de marzo de 2005…Hermione llevaba 8 meses y 11 días de embarazo, descansando en su casa al cuidado de la elfa que había contratado. Hace un mes que no trabajaba por recomendación del obstetra; ya que, necesitaba estar relajada y no tener tensión. Eran las tres de la tarde, cuando Hermione sintió las primeras contracciones amenazadoras, avisando que su hijo estaba por nacer. Rápidamente la elfa envió una carta a Draco, cosa que él había previamente arreglado, para saber cuándo llegaba el momento importante, su hijo por nacer. Dos minutos después, Draco apareció por la red Flu, acercándose a su esposa, le pregunto si no tenía algún problema que sintiera para ser trasladara, ella le aseguro que no. Cuando llego a la clínica privada mágica de Francia, Hermione fue inmediatamente atendida por su obstetra y sus ayudantes, llevada a la sala de parto.
Una de las enfermeras se quedó con Draco, dándole una bata, gorro y tapaboca, antes que entrara. Cuando entro a la sala, Hermione se relajó un poco antes de distorsionar su rostro por la contracción. Draco inmediatamente se acercó a ella, tomándole la mano, brindándole seguridad y mostrándole todo su apoyo, en la experiencia nueva que les estaba sucediendo.
Pasando cinco horas y media de parto, la dilatación estaba completada. El obstetra le aviso que era la hora de empujar; ya que, él bebe estaba listo para salir. Hermione comenzó a pujar con todas sus fuerzas como se lo habían aconsejado en su práctica de parto…
-lo estás haciendo bien, cariño. –apoyo, Draco mientras le daba un beso en la frente sudada. –tu puedes, Hermione. Sigue, lo estás haciendo muy bien. –animo.
Draco estaba asustado pero quería darle todo su apoyo a Hermione, que sintiera su presencia y supiera que no estaba sola, que contaba con él, en todo momento. Ella arrugo la cara al dar otro puje.
-¡aaaaaaah! –exclamo, Hermione pálida por el esfuerzo.
-uno más, señora Malfoy. –comunico, el obstetra mientras se veía una pequeña cabecita. Draco se acercó un poco más a Hermione y mirándola a los ojos.
-es solo cuestión de segundo, Hermione. Solo uno más, leona, solo uno más… -aseguro.
Contrayéndose, Hermione pujo nuevamente hasta que se escuchó un fuerte sollozo del recién nacido. Cuando envolvieron al pequeño en una mantita celeste se lo dieron con mucho cuidado a ella. Draco que se había colocado junto a Hermione, comprobando rápidamente si se sentía bien, ella le brindo una sonrisa, tranquilizándolo. Viendo a su hijo en los brazos de su esposa, lo hermosa que se veía ella con su bebe, se sintió muy dichoso y emocionado.
-estoy muy orgulloso de ti. –susurro, Draco con la voz ronca.
Hermione sonrió, pero al fijarse en él, se dio cuenta que Draco estaba llorando de felicidad. Felicidad que ella también compartía.
-te amo, Draco… -dijo antes de apoyarse en él.
Draco le dio un beso en la cabeza. Los dos se quedaron observando a su bebe. El pequeño tenía algunos mechones de rubio platinado, su piel pálida como la de Draco y desconocía el color de sus ojos.
-esta hermoso nuestro hijo. –aseguro, Hermione. Draco solamente asintió, todavía tratando de controlar su inflamado corazón.
El obstetra le aseguro, que su bebe estaba muy bien así como la madre, también le dijo que Hermione iba hacer trasladada a una habitación más cómoda, donde pudiera tener visita. La elfa que se había quedado en la suite, había sido encargada de avisarles a los padres de Draco y los abuelos de Hermione, sobre el nacimiento del pequeño Malfoy.
Al separar al pequeño Malfoy de sus padres, no le gusto para nada ser alejado de los brazos de su confortable madre; por lo cual, sollozando molesto, mostro sus primeros signos de magia. Moviendo los accesorios del obstetra y estrellándolo contra la pared, sorprendido a sus padres y los demás presentes. El obstetra sonrió a la pareja…
-creo que será mejor, señor Malfoy que lleve a su hijo mientras trasladamos a la señora a su habitación. –el rubio asintió.
Cuando limpiaron y cambiaron a Hermione a su cómoda habitación privada, entro su esposo con su bebe. Draco la miro con una amplia sonrisa, orgullosa. Entregándole nuevamente el pequeño Malfoy a su madre…
-es todo un Malfoy. –dijo con orgullo. Hermione ladeo una sonrisa, negando con la cabeza.
-no lo dudo, señor Malfoy. Puedo notar que lo que quiere, lo consigue. –aseguro mientras sostenía a su bebé.
-no tiene nada malo ser un Malfoy, cariño. Solo mírame a mí, quería una esposa sexi, hermosa e inteligente, y lo conseguí, te tengo a ti. –aseguro con presunción, Draco.
-arrogante.
-pero aun así, me amas. –dijo sin dudar, el rubio. Ganándose una sonrisa cariñosa de su esposa.
Antes que pudiera decir algo, tocaron la puerta. Después de dar el permiso de pasar, aparecieron Narcissa y Lucius Malfoy. Cissy le dio un brazo afectuoso, felicitando a su hijo y nuera. Hermione le dio su bebé para que lo cargara.
Cuando la elfa había contactado con ellos, avisando sobre el parto de Hermione. Narcissa soltó un grito de alegría mientras Lucius se había quedado en shock, procesando la información, descubrió lo feliz al saber que pronto seria abuelo y no tener problema que su nuera era mestiza. A pesar de la decisión de solo tolerar a la esposa de Draco para que su hijo no se encontrara divido, entre él y Hermione. Pero con el tiempo, había aceptado que Hermione era un buen partido para su hijo. A pesar de ser no ser una sangre pura como le fuera gustado, ella tenía otras cualidades admirables como ser muy inteligente y valiente, completamente leal a la familia. Prioridad que siempre había valorado, Lucius, aun cuando había tomado malas decisiones, para todo Malfoy, la familia era lo primero. Pero había aceptado a Hermione no solo por sus cualidades, sino principalmente porque amaba a su hijo, tal y como era. Y eso, era aún más importante que todas las cosas.
-mira, Lucius. No te parece hermoso… -dijo Cissy, acercándose a su esposo. Draco y Hermione lo miraban, esperando la reacción de él.
-así es, querida. –dijo con una sonrisa, Lucius. Mirando a su hijo y nuera, le brindo una pequeña sonrisa. –felicidades.
-gracias. –dijo, Draco. Feliz que su padre estuviera con ellos, en un momento tan importante para él. Antes que pudiera añadir algo más, su madre exclamo, alegre.
-¡oh!, tiene tus ojos, Draco. Tiene tus ojos… -dijo emocionada, Cissy.
Hermione y Draco intercambiaron mirada mientras sonreían.
-y ¿Cómo lo van a llamar? –pregunto, Lucius mirando a Hermione.
-Tyl, lo llamaremos Tyl Malfoy. –contesto, Hermione con una sonrisa. Draco carraspeo un poco, recibiendo una seria mirada de su esposa…
-corrijo, se va a llamar Tyl Serpens Malfoy Granger. –dijo muy orgulloso, Draco. Ganándose un bufido de Hermione.
-por favor, Draco. Ese nombre no me gusta, ya te lo he dicho. –comento, Hermione con las cejas fruncida.
-lo siento, querida. Pero a mí me tocaba colocarle su segundo nombre, y ese le queda muy bien con Tyl. –aseguro, Draco.
Mientras seguían discutiendo sobre el segundo nombre de su hijo, Lucius y Narcissa estaban sorprendido que su hijo y nuera, iban a seguir con la tradición Black de colocar nombre de constelación y estrella a su hijo.
-un acuerdo, es un acuerdo, Granger. Tú decidías por su primer nombre y yo el segundo, no puedes faltar a un acuerdo. –aseguro, Draco con una sonrisa triunfante. Hermione rodo los ojos.
-está bien, pero si Tyl reniega de su segundo nombre, no será mi problema. No dudes que te echare la culpa. –aseguro, con una sonrisa. Esta vez, Draco rodo los ojos.
-¡oh!, pero que mujer de poca fe. Veras que Tyl Serpens, le agradara mucho sus dos nombres. –aseguro, Draco. Hermione arrugo a nariz al escuchar los dos nombres juntos.
-por favor, van a detenerse con el dime que te diré. –pregunto, Lucius, cansado de escucharlos discutir. Mirando a su esposa que tenía a su placido nieto entre sus brazos. – ¿son siempre así? –pregunto, susurrando a su esposa. Cissy le brindo una sonrisa.
-sí, desde que los conozco y anda junto. Pero te acostumbras… -aseguro, Cissy. Mirando a su hijo y nuera. –gracias por seguir con la tradición Black. –dijo con sinceridad.
Después que se fuera Lucius y Cissy, no tuvieron más visita hasta al día siguiente. Apareciendo los Le Blanc con un presente para la madre y su bebé, dándoles felicitaciones a los padres, Solange cargo a su bisnieto…
-esta hermoso, este pequeño querubín. –aseguro, su bisabuela. -¿Cómo se llama?
-Tyl… -contesto, Draco.
-¿Tyl?, es un nombre muy peculiar, ¿no? –pregunto, Frédéric extrañado.
-es una tradición familiar que existe por generación en la familia de los Black, colocando nombre de estrella o constelación, como Draco o Tyl. –explico, Hermione. Sus abuelos asintieron, con compresión.
-entiendo. Ahora que has tocado sobre tradiciones familiares. Espero que no se molesten si le propongo que su bautizo mágico sea realizado en la Mansión, es tradición que todo Le Blanc, así se haga. Al igual que ser registrado en el árbol familiar de nuestra familia. –comento, Frédéric.
-nosotros… -iba a contestar, Hermione, pero fue interrumpida por su abuelo.
-probablemente, es mucho lo que les pido a los dos, pero sinceramente nos alegraría que ustedes nos complacería en esto. Disfrutar esto con ustedes y mi bisnieto en un evento tan importante como ese. –aseguro. Hermione miro a Draco, este asintió.
-está bien, no tenemos problema en celebrarlo en la Mansión. Solo pido que sea una fiesta íntima con la familia y amigos más cercanos, solamente. –comento, Hermione.
-no hay problema. –aseguro, Frédéric.
-me encargare de los preparativo, querida. En un mes estará listo, todo. Solo me dan su lista de invitado para hacer las tarjetas de invitación. Será un momento agradable ese día. –aseguro, Solange.
-probablemente mi madre deseara ayudar en los detalles. –comento, Draco.
-no hay problema, solo nos avisan para tener el placer de conocerla e intercambiar ideas. –aseguro, Solange con una sonrisa. Draco asintió, los Le Blanc sonrieron felices que no encontraran oposición por su nieta o su nieto político.
Recibiendo algunas felicitaciones por sus amigos personalmente u otra por cartas enviadas, la pareja agradecieron por sus felicitaciones y presentes. Dos días después de nacer Tyl, el obstetra le dio permiso para irse a casa; ya que, tanto Hermione como su hijo, no mostraba ningún problema de salud, ni nada.
Durante la media noche, Draco no había podido conciliar el sueño. Levantándose de la cama con cuidado de no despertar a su esposa, se dirigió a la habitación de su hijo. Avanzando hacia la cuna, vio a su hijo Tyl, la razón por la cual no podía dormir. Toda su vida, Draco había tenido todo preparado y listo para cada esfuerzo que debía hacer para enorgullecer a sus padres. Su vida en la escuela o en su esfuerzo para crear su empresa había sido exitosa, su relación con Hermione ha funcionado muy bien y sabía que así, seguiría haciendo. Pero ahora, su nueva etapa como padre, lo tenía preocupado…
-espero no ser un idiota y mal padre, contigo. –susurro, Draco, acariciándole suavemente la cabeza a su hijo.
-no lo harás. –aseguro su esposa, detrás de él en voz baja.
Volviendo su cabeza, Draco encontró a Hermione en la entrada de la habitación. Su rostro mostraba, lo cansada que estaba; por lo cual, el rubio se sintió mal de haberla despertado. Hermione siempre se despertaba cuando él no se encontraba en la cama, e iba a buscarlo, y ese día, no era diferente.
-lo siento, no era mi intención despertarte. –aseguro, Draco. Mientras veía que se acercaba y miraba hacia su hijo que dormía plácidamente.
-no te preocupes. –dijo, Hermione con suave, mirándolo.
-lo siento, no podía dormir. –mirando a su hijo. –no puedo dejar de pensar, que voy a estropear esto…
-no lo harás, solo serás tú mismo con Tyl y ya. Serás un gran padre como lo has sido como esposo, Draco. –aseguro, Hermione mientras pasaba su brazo por la cintura de él.
-espero que así sea. –murmuro, dándole un beso en la cabeza a su esposa.
-lo será. –insistió, Hermione. –ahora, vamos a la cama, Draco. Debemos descansar lo más que podamos, estoy segura que Tyl demandara mucho de los dos.
-es un Malfoy, así que, seguramente lo hará así. –aseguro, Draco con una sonrisa.
Echando un último vistazo a su hijo dormido, la pareja se fueron a su habitación. Acostándose en la cama, Hermione se acomodó en los brazo de Draco. Apretándola contra sí, apoyo su cabeza junto a ella.
-gracias… -Hermione asintió. –te amo, leona. –susurro.
-yo también te amo, Dragón. –susurro, medio adormilada. Draco ladeo una sonrisa.
-lo sé. –dijo, dando un suspiro.
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Narcissa y Lucius conocieron a los Le Blanc, Solange y Cissy conversaron sobre los detalles para la ceremonia del bautizo de Tyl. Frédéric le explico a su nieta, que solo se necesitaba una vez hacer el hechizo para que sus descendiente apareciera en el tapiz mágico; ya que, Tyl era el primogénito de la familia, a él le correspondía ser hechizado.
Cumpliéndose un mes, todos los amigos de los Malfoy fueron trasladados a la Mansión de los Le Blanc. Encontrándose con los familiares de Hermione, ella les presento a sus abuelos. Un sabio mago, ministro de Francia, celebro el bautizo mágico. Donde los padres y los padrinos, Blaise y Luna estuvieron juntos, cuando realizaron el hechizo de ceremonia final.
Después se dirigieron al estudio, donde Frédéric dijo un hechizo antiguo, y la pared central se removió, mostrando el tapiz de la familia Le Blanc. Mirando a su nieta y a Draco…
-sostengan los dos a Tyl. –los dos obedecieron. Draco pasó su brazo por los hombros de Hermione mientras con el otro, sostenía junto a los brazos de su esposa, a su hijo. –mi bisnieto en muy pequeño, además de ser el primogénito; por lo cual, es necesario que ustedes estén unidos; ya que, el hechizo es muy fuerte para él.
-está bien. –aseguro, Draco.
Frédéric empezó con el ritual, colocando su varita en el hombro de Tyl, empezó a decir el hechizo. Cuando Hermione vio que la varita de su abuelo, salía finas llamas de verde turquesa, se tensó. Draco la apretó, confortándola a ella y su hijo. Mientras los dos sentían como si le atravesaran miles de agujas, miraban a su hijo, que permanecía quieto y mirándolo a ellos. Del hombro de Tyl, se reflejó una luz que comenzó a escribir su nombre debajo del de sus padres, Tyl Malfoy. Cuando termino, la pareja Malfoy estaba pálida pero su hijo estaba tranquilo, como si nada.
Frédéric frunció las cejas, confundido pero no comento nada. Le pidió a los presente que lo dejaran a solas con Hermione, porque necesitaba hablar de algo importante y privado con ella. Antes que Hermione dijera algo, Draco le brindo una sonrisa tranquilizadora y se llevó a Tyl, donde fue arrebatado por Pansy. Estando a solas…
-mi bisnieto será un gran mago. –aseguro, Frédéric orgulloso. Hermione asintió, sonriendo. –pedí que me dejaran a solas, porque necesito consultar algo contigo y si estas dispuesta a aceptar lo que te ofreceré. –Hermione frunció las cejas, intrigada.
-está bien. –Frédéric asintió y soltando un suspiro.
-no se cuento tiempo seguiré con vida. Por eso, deseo arreglar mis testamentos y que cada uno de mis hijos, recibe lo que le corresponde por igualdad.
-entiendo.
-tenia hecho mi testamento y en ese tenia a tu madre, incluida. Pero ahora que no está viva, e des-validado ese documento. Por eso, deseo que te conviertas en mi nueva albacea de mi testamento y hagas cumplir y vigilar, que se haga de acuerdo a lo que demandaría en el documento. –Hermione abrió los ojos sorprendido.
-yo… no sé qué decir…
-lo poco que te he conocido, me he dado cuenta que eres justa con todo y más aquellos que no se lo merece, eres leal y eso me agrada. Sé qué harías un buen trabajo como mi albacea, cuando llegue mi momento de partir. Sé que cuidarías bien, por lo que, por año trabaje con mucho esfuerzo. –aseguro, Frédéric.
-¿tus hijos saben la decisión que han tomado? –pregunto, su nieta.
-así es. Aunque sea el patriarca de la familia, esto son momento importante que prefiero consultar con mis hijos. Ellos están de acuerdo que lo hagas, saben de tus capacidades y lo exitosa que has manejado cada proyecto en tu vida profesional. –aseguro, su abuelo. Hermione asintió. –la parte que le correspondía a tu madre, traspasara a… -su nieta intuyo el propósito de su abuelo.
-yo... –Hermione iba a negarse.
-sé que no necesitas mi dinero. –dijo sonriente, su abuelo. –por eso lo puse como fideicomiso para mi nieto Tyl y lo que puedan venir en el futuro. –Hermione iba a objetar. –es algo que por derecho le corresponde. A estas alturas, debes saber que aunque trates de disuadir en mi decisión, no lo conseguirás. –dijo, risueño. Hermione suspiro, negando con la cabeza, sonrió.
-ahora puedo confirmar de donde herede la testarudez. –Frédéric soltó una carcajada.
-querida, te puede decir, que se siente muy gratificante salirse con la suya. Por eso, sé que aceptaras ser mi albacea y consejera en los trámites que necesitaría realizar. –aseguro. –Tu marido me comento que fuiste la mejor bruja en tu generación, eso no me sorprendió. Lo que sí, es hayas hechizado a tus padres…
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En la sala principal, se encontraban todos reunidos conversando, esperando que se presentara el patriarca de los Le Blanc y Hermione. Draco que había estado conversando con sus amigos y algunos familiares mientras veían en dirección al estudio, esperando que apareciera su esposa. Cuando se encontraba conversando con Alexa, apareció Frédéric y Hermione. Ella miro en su dirección y le brindo una sonrisa antes de responder una pregunta que le hizo su tía Adrianne.
Hermione había estado conversando con su tía Adrianne, esposa de Alessio Ravelli (mago mestizo de procedencia italiana.) y su hijo Damiano, que tenía 21 años y estudiaba derechos. Luego de saludar alguno más de sus parientes, se dirigió hacia Astoria, que cargaba a su hijo. Cuando se acercó, su amiga la jalo para susurrarle al oído…
-no sé quién es ella pero tampoco me importa que sea tu prima o algo, esa es una bruja... y te lo digo en mal sentido. –dijo Astoria antes de separarse y mirar hacia donde se encontraba Draco y Alexa. Hermione miro también, luego miro a su amiga con una sonrisa.
-No te preocupes, Tory. Draco sabe arreglárselas con Alexa. –su amiga la miro estupefacta.
-es que no te importa que ella esté intentando flirtear con Draco. –Hermione le brindo una sonrisa, triunfante.
-tú lo has dicho, intenta flirtear. Pero Draco no está siguiendo la corriente ni nada, solo está siendo educado y solo sigue por un momento con ella. Yo confió plenamente en Draco. –aseguro. Astoria le entrego su hijo.
-sí, pero esa. Desde que salimos del estudio, ha estado detrás de él. No sé, no me agrada esa Alexa, debes tener cuidado con ella. Es tu prima, pero a legua se nota que no le importa el concepto "familia". –aseguro, Tory con el ceño fruncido.
-lo sé, pero creo, que a causa de sus padres. Probablemente porque sea la menor de sus hijos, la consintieron demasiado. –comento, Hermione mientras miraba a su hijo con una sonrisa.
-probablemente… -comentaba, Tory. Cuando fue interrumpida por…
-buena, disculpe que interrumpe, pero podemos hablar un momento, Hermione… -dijo, Ethan Bélanger. Cuando estuvieron solo con Tyl. –debo pedirte una disculpa por el insulto que dije contra mi tía Jean, el día que nos conocimos. No estuvo bien lo que dije y menos, sino sabia realmente lo que había sucedido entre mi abuelo y mi tía. –dijo con sinceridad.
-entiendo y acepto tus disculpa…
Hermione no se mantuvo mucho tiempo conversando con su primo; ya que, decidió buscar a su marido. Cargando a su hijo, se dirigió dónde estaba Draco, este al verla, sonrió. Disculpándose de sus amigos y algunos familiares de su esposa, se acercó a ella.
-¿todo bien? –pregunto, Draco.
-todo bien. –aseguro, Hermione con una sonrisa. –y tú, has disfrutado del festejo. –pregunto. Mientras se sentaba en la mesa que le habían asignado.
-no, totalmente. Sin ti no es lo mismo…
-lo siento, no esperaba que mi abuelo quisiera hablar conmigo tanto tiempo. –aseguro.
-sí, pero cuando saliste, no viniste inmediatamente conmigo. Es más, te tomaste tu tiempo, Granger. –murmuro un poco molesto.
-por favor, Draco. Ni siquiera me estaban dando tiempo para acercarme a ti, mis familiares. Además te vi muy tranquilo conversando con algunos de mis primos… en especial mi prima Alexa. –refuto, Hermione. Draco abrió los ojos sorprendido.
-no tendrás celos de ella… -pregunto, Draco preocupado. Hermione lo miro como si estuviera loco.
-por supuesto que no. Como le dije a Astoria, confió plenamente en ti. Aun cuando, mi prima intente perjudicar nuestro matrimonio, no dudo de ti que sabrás manejar las cosas.
-es un alivio escucharte hablar así. Yo no quiero que tengas dudo de lo que siento por ti, o que, a causa de tu prima haiga problema entre nosotros. –aseguro, Draco, estrechando su mano desocupada de Hermione.
-eso no pasara, ni ahora ni nunca. Tan solo veo tus ojos y estoy segura que me amas, y que puedo confiar plenamente en ti. –dijo con una gran sonrisa, Hermione. Los dos se miraban fijamente, no necesitaban palabras para decir lo que veía o lo que sentían.
-te amo… -susurro, Draco antes de darle un casto beso.
Fuera de la casa, Draco y Hermione eran muy reservados con sus demostraciones afectuosas. Especialmente, Draco por la educación que recibió; por lo cual, su esposa lo entendía y no lo presionaba. Hermione le comunico a él, porque su abuelo quería hablar con ella. Draco apoyo la decisión de su esposa, de aceptar ese compromiso.
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Después de haber cenado, bailado un poco. Frédéric les pidió a todos que pusieran atención; ya que, tenía algo importante que comunicarle. Cuando todos lo había hecho…
-Hermione, puedes venir conmigo. –ella asintió y se colocó a lado de sus abuelos. -bien, quiero anunciarles que he decido colocar a mi nieta como mi albacea en el testamento, así como, la abogada personal de la familia Le Blanc. –la mayoría inmediatamente miro a la castaña, algunos con sorpresa y otros con resentimiento.
-porque. –pregunto uno de sus nieto. Edward, hijo de Charles. –apena si la conocemos. –Charles reprendió a su hijo.
-tanto sus padres como yo, decidimos que Hermione es la indicada para cuidar los bienes de la familia. Así como, hacer cumplir mis últimos deseos, cuando llegue el momento de partir.
-eso no es injusto. A penas es una recién llegada, y ya tomara posesión de nuestro bienes. –exclamo airada, Alexa. Fulminando a la castaña, está la ignoro.
-Hermione no tomara nada de los Le Blanc. Porque no está incluida en el testamento, ella solo efectuara y se asegurara que Frédéric, Veronique, Albert, Adrianne y Charles, tengan parte de lo que les corresponde como mis hijos. –aseguro, Frédéric. –esa es mi decisión y se debe respetar. –nadie se atrevió a enfrentarlo.
Frédéric sabía que no todo en su familia, estaba de acuerdo; es más, estaba seguro, que algunos de sus hijo no lo apoyaba con su decisión. En especial, algunos de sus nietos que parecían cuervo, a la espera de su deceso y poder atacar. Pero, aun así, confiaba que Hermione llevaría a cabo todo lo que había decidido escribir en el testamento. Además, sabía que Draco no permitiría que amedrentaran a su nieta o que le hicieran daño.
Luego del anuncio, algunos se fueron rápidamente sin despedirse, muy molesto y en desacuerdo con el patriarca. Otros amablemente se despidieron, cuando se terminó el festejo.
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Al regresar a la suite, Hermione y Draco colocaron a su hijo en la cuna. Cuando llegaron a su habitación, hicieron el amor dos veces antes de estar abrazados y satisfecho, plácidamente.
-algunas veces no puedo creer, que te tenga a ti, entre mis brazos. Que me hayas perdonado por todo lo grosero y patán que fui en la escuela, contigo. Y que, puedas confiar en mí. –confeso, el rubio.
Hermione se removió entre sus brazos para quedar frente a él, mirándolo a los ojos.
-cuando me pediste que fuera tu novia, me miraste intensamente con tus ojos grises, como nunca lo habías hecho. Sentí que te abrías completamente a mí, demostrando que ibas en serio. Desde ese día, veo lo que realmente eres, Draco Malfoy. Por eso, cuando despierto y te miro, veo siempre lo mismo… -aseguraba, Hermione.
-¿Qué ves? –pregunto, Draco expectante.
-el mago de mi vida. –aseguro, Hermione con una amplia sonrisa. Draco la estrecho y le dio un beso apasionado.
-y tú, eres la bruja que siempre desee tener. Por eso, confió plenamente en ti, como lo hace tú conmigo. Porque hace de mí, ser la mejor persona. –aseguro, Draco antes de besarla apasionadamente, demostrando su amor a su castaña.
