¡Hola! Perdonen a todos por la tardanza, la escuela me tiene harta. Y otro chico que tambien es una distraccion . Muchas, muchas, muchas gracias por los reviews. Bueno, tenia este capitulo ya listo pero se me olvidaba bajarlo... Dejare dos parejas que propusieron para votar :)
HaroldKatie
NoahKatie
Aqui esta el fic dedicado el review 116 mandado por lolitaluv12 :) Gracias por leerme, aqui esta el LindsayDuncan :D
Era siempre un juego con las chicas, no tenia que hacer muchas movidas. Soy rudo, travieso, y hasta podría decirse apasionado, algo pervertido, el típico idiota por el que la mayoría de las chicas podrían enamorarse.
Sin embargo, no importa cuantas jugadas hiciese con Lindsay, no podia ganar. Quizá porque ella es lo suficientemente tonta e ingenua para no captarlas, y eso me tenia loco. Podia poseerla, y gritarle lo mucho que esperaba ese momento. Era perfecta, exceptuando el hecho de que no tenía cerebro.
Y como siempre, cada temporada trataba de hacer una movida a la cual ella no era capaz de captar. Quizá si en vez de usar el prototipo rudo y decía cosas cursis sobre ella… No era totalmente yo, pero estaba desesperado. –Lindo cabello, Linds- Dije yo, y sin pena toque algunos de sus cabellos rubios.
Sabía que se pintaba el cabello, y que quizá ese busto no se veía del todo natural, pero mis ganas estaban aumentando. Ella se volteo, estábamos en lo que parecía un bosque, teníamos que buscar tesoros… algo por el estilo. No me interesaba, si algo se podia hacer aquí con una rubia tonta, no era buscar tesoros tontos.
Estaba olvidándome de un millón de dólares por una rubia sin cerebro. Tal vez era el sentido de competencia, si el idiota de Tyler pudo con ella ¿Por qué no podia lograrlo yo? Claro, Tyler tenia el típico look de "deportista", y aun así, la chica no lograba acordarse de su nombre en ningún momento.
-Oh gracias Lucas, me lo arreglo todos los días…- Siguió hablando y hablando sobre su cabello, jugando con algunos cabellos rubios y mostrándomelo. –Puedes tocarlo si quieres- Dijo ella sonriente y orgullosa. Yo di un suspiro molesto, la forma en que jugaba con su cabello era adorable, y como me veían sus labios… ¿Desde cuando soy tan metafórico?
Le di una de mis tantas sonrisas y pase los dedos por su cabello, aunque no me interesaba que tan suave o bien cuidado estaba. Mi rostro estaba muy cercano al de ella, pero Lindsay parecía no tener algún interés todavía en mí, ni siquiera se daba cuenta de que estaba coqueteándole.
-Que aliento- Dijo ella, e hizo una seña de molestia. Grr… ¿Qué hay con esta chica? Mi aliento no estaba mal.
-¿Cómo? ¿Cómo no te das cuenta de nada?- le dije yo, ya muy exasperado. Tenia ganas de hacerlo con ella, ahora. Se supone que conquistarla seria rápido. Su mirada todavía tenía un toque de curiosidad y dio una pequeña sonrisa. – ¿Lucas porque te enfadas?- habia algo realmente travieso cuando lo dijo.
Ella cruzo sus brazos apretando su busto, y yo trague saliva. ¿Lo estaba haciendo apropósito? –No es nada nena- dije, de nuevo ignorando el hecho de que me llamase Lucas.
-Te veo algo acalorado ¿Estarás enfermo? Quizá tiene griebe- ¿Qué demonios es griebe? O es fiebre o es gripe… La ignore, pero cuando coloco su palma en mi mejilla no podia soportarlo mas. Ella volvió a dar una sonrisa traviesa… Lindsay sabia exactamente lo que sucedía.
Era ella la que jugaba conmigo, y por alguna razón eso me enfureció. Ninguna chica juega conmigo. Tome de su muñeca con brusquedad y la azote contra el tronco de un árbol, a ella no pareció importarle. Afloje mi agarre un poco, miedo a estarla lastimado. ¿Por qué? No lo se.
-Duncan- Susurro ella. Recordó mi nombre. Lo dijo con un tono afrodisiaco, era una melodía para mis oídos, y a la vez algo que me haría perder de una vez por todas la poca cordura que me quedaba. Uní mis labios con los de ella de una forma poco romántica, todavía sosteniendo su muñeca.
Nuestras lenguas se encontraron en una pelea y ella parecía estar disfrutándolo. Lindsay le encantaba este tipo de juegos, era incluso mejor que yo. Sin embargo, seguía pareciéndome ingenua. No sabía bien que hacia mi otra mano, pero me gustaba.
Estaba siendo más apasionado de lo normal. Este juego me volvía loco.
Al separarse nuestros labios ella abrió sus ojos, encontrándose con los míos. No sonreía, ni tampoco se veía realmente impresionada. Solté poco a poco mi agarre, ya no lo necesitaría. Nos volvimos a profundizar en otro beso, pasando de allí a su cuello.
Respirábamos de forma agitada cada vez que nos volvíamos a ver, ella sonreía y hasta reía un poco porque algunas cosas le daban cosquillas, pero trate de no prestarle atención.
La princesa del baile me estaba obsesionando más que cualquier otra chica, todo por entrar en este estúpido juego.
Al terminar esto, la observe con mi camisa puesta. Las mangas le quedaban algo largas y parecía una especie de barbie vestida a lo punk, ese pequeño fetiche se monto en mi cabeza. –Buen juego Lucas-
Volvió a decir ella, mientras se veía las uñas. Su ingenua indiferencia me fastidio un poco.
-Claro…- Me permití decir yo, todavía estaba tirado en la grama. Se nos habia olvidado el desafío, todo lo de nuestro alrededor. Hacia algo de frio, queria jalarla hacia mi para permanecer cálido, por mas tonto que parezca.
Pero ella jugaba ¿Estaba jugando yo ahora? Siempre lo hacia.
Ella cambio mi camisa por su ropa habitual, y yo rápidamente me vestí. -¿Sabes donde esta Tyler?- Pregunto de forma casual, y yo apreté los puños. Los celos me estaban invadiendo. –Oh, no me digas que tu eres Tyler- ¿Estaría jugando todavía?
Quizá me estaba probando.
-No. Lo. Se- Conteste, el desafío ya habría terminado y nos estarían buscando. Antes de que se fuese a buscar al idiota de Tyler, la volví a tomar por su muñeca. Iríamos en el camino de vuelta. Ella me miro extrañada, alzando una ceja.
–Pensé que eras igual a mí- dijo la rubia, en un tono cantarín.
Sabía a que se refería.
Sabía que hablaba sobre los juegos.
-Lo era- Conteste, tratando de no dejar que se notase lo sentimental en mi voz. Actuó como un estúpido cliché.
Sentí como su mano se entreabrió un poco, y yo afloje la mía. Estábamos tomados de las manos, pero no nos veíamos a los ojos. No podíamos.
¿Seguiría siendo esto un juego?
