Una chica que vestía unos jean y blusa blanca estaba enfrente de la biblioteca, ese día no había tenido clases por eso vestía de forma normal si así se podría decir. - ¿En que estaba pensando para venir por él? – se reprochaba, siguió caminado hasta sentarse al lado de la entrada del edificio, ese sitio era el más concurrido pues era por donde generalmente salían lo estudiante y como conoce a Chocolove sabía que saldría por este lugar - Tamao como quisieras que estuvieras conmigo – susurro, tenía las manos entrelazadas para intentar controlar todo ese nervio que la está atacando cada milímetro de la piel, miraba de un lado a otro deseando encontrarlo; Mientras esperaba encontrarlo recordó la conversación que tuvo con su amiga antes de venir a la universidad.

Ella había ido a la casa de Tamao, le platico sobre lo sucedido cuando Chocolove llevo a Horo a la casa – Me alegra que por fin arreglaron sus problemas – muy sonriente decía esa peli rosa.

- Estoy feliz de estar bien con él - comentaba la muy sonrojada Pilika.

La actitud tímida y relajada por parte de su amiga le daba entender a Tamao que tal ver ella… - ¿Ya le dijiste? –

La peli celeste se levando del sillón, camino por esa sala hasta llegar a recargarse al lado de la ventana, por varios minutos observo la calle- Estaba a punto de decirle pero… - Pilika todavía podía recordar la sensación de los nervios, las manos sudando y la piel enchinada por el miedo – Me interrumpió Horo – entre risa dijo lo último, en ocasiones ella agradecía lo inoportuno que podría ser su hermano.

- ¡Odio a tu hermano! – hablo con mucho desdén su amiga.

Se cruzó de brazos y disimulando enojo - Yo también lo odio – se colocó un mechón de su cabello atrás de la oreja y con actitud indiferente - Pero falta decirte lo más importante, ese mismo día nos volvimos a ver en un picnic –Tamao se recostó totalmente en ese sofá y le puso mucho atención de como el rostro de su amiga desapareció el ceño para dar paso a una mirada llena de amor e ilusión - Pase todo el día con él pero en todo momento no me atrevía verlo a la cara ni hablarle porque sentía que mi garganta se me cerraba – nunca en su corta vida había sentido tan intimidada por la presencia de alguien - También estaban tan sonrojada como un semáforo y mi corazón que estaba tan enloquecido –

Tamao con mucho disimulo soltó una risita y por esa acción recibió una mirada rigurosa por parte de Pilika - Tienes que controlarte –

- Lo sé – se llevó una mano atrás del cuello - Chocolove pensó que todavía no estábamos bien entre nosotros - soltó con tono dulce, a ella no le había agradado verlo tan afligido - Tenías que ver su rostro preocupado –

- Si, si, si… - Tamao se levantó de un salto del sofá fue hasta su amiga, hasta quedar frente a frente - Ahora dime ¿Cuándo lo volverás a ver? –

- Hoy voy a ir a buscarlo – en forma de suspiro dijo esas palabras - Y se lo diré – se le notaba convencida ante esa idea a pesar de sentir las piernas como gelatina.

- Tu puedes – la peli rosa le dio unas cuantas palmaditas en la espalda para terminar en darle un cálido abrazo fraternal.

¡Hoy se lo diré! - grito a todo pulmón el chico al mismo tiempo que extendió ambos brazos a los lados, no le importo las miradas atemorizadas que produjo con su grito de amor, Choco se llevó una mano atrás de la nuca - Disculpen es que estoy enamorado – siguió con su andar hasta la biblioteca – Pero… ¿cómo se lo digo?... ¿le compro flores?, ¿le llevo chocolates? ¿se lo digo en forma de chiste? ¡No eso es mala idea! – pensaba ese moreno mientras se detenía por el jardín.

- ¿Por qué tan apurado? –

Esa voz aguda que mostraba una sensualidad innata lo hizo detenerse - ¿Qué quieres, Matilde? - estaba tan concentrado que no se había dado cuenta de la acompañante que lo ha estado siguiendo desde unos metros atrás.

- ¿Qué quiero?, te quiero a ti – en otros tiempos eso le hubiera encantado escuchar.

- Te sugiero que cambies esa idea - siguió caminando hacia la salida, no necesitaba ver atrás para saber que ella lo estaba siguiendo.

- Chocolove, espera - la mano de ella lo detuvo para luego hacerlo girar, lo abrazo tan fuertemente para demostrar que lo necesitaba – Te extraño… y tú sabes que es verdad - él intentaba alejarla de si pero ella lo tenía muy bien afianzado - Quiero volver contigo -

- Déjame por favor - forcejeo con ella hasta lograr alejarla de él - Entiende yo ya no siento nada por ti, así que olvídame –

- No… no lo hare tu eres mío – en un estado casi histérico decía ella, las personas los observaba detenidamente.

Chocolove no le gustaba ser el centro de atención en estas situaciones de conflictos siempre era pésimo a la hora de tratar de controlarla la situación, - Lo estas poniendo incomodo - esa voz dulce capto la atención de Matilde.

- Pilika – la nombro con mucho alivio de por fin verla - Cierto, ella iba a venir por mí

- ¿Tú que haces aquí? – con mucha rabia decía la peli roja.

- ¿No es obvio? – controlando su nerviosismo y el enojo que sentía en esos momento pensó una forma para alejar a Matilde de Chocolove, así que recordó cierto detalle - Vine por mi novio – señalando a su amor, se felicitó a si misma por acudir a ese método que le ayudo hace tiempo atrás.

Matilde se cruzó de brazos y la miro con tanta prepotencia - Pero ustedes no son pareja -

Pilika tenía la boca abierta porque no había previsto que tal vez ella había descubierto su mentira.- Por supuesto que somos novios – disimulando la sorpresa logro preguntarle.

- Por favor… tal vez en la fiesta si me creí esa actuación porque estaba ebria pero te estuve investigando – Matilde había ido a pedirle ayuda a Lyserg para que investigara a Pilika, ese inglés como no tenía nada que hacer y le gustaba fregar la vida de otros por eso no dudo en realizar la investigación sobre esa peli celeste; cuando obtuvo los datos en donde abarcaba rubros como: amigos cercanos, familiares y amores; Matilde se alivió de leer que el moreno no era más que un amigo cercano pero también se sintió ofendida y humillada al saber que fue engañada con esa actuación de amor por parte de ellos - ¿De verdad creíste que me lo seguiría creyendo?– la peli celeste se quedó recapacitando esas palabras - Por eso estoy segura que eres simplemente una amiga y ya entendiendo eso puedo hacer esto – con los ojos totalmente abiertos vio como Matilde se atrevió a besar a Chocolove, el chico forcejeaba para quitársela de encima pero ella lo tenía bien sujetado por el cuello y nuca; él quería empujarla pero no podía porque no le gustaba lastimar a las mujeres.

Pilika sin pensarlo la alejo de él, coloco a Chocolove atrás de ella; y con los celos carcomiéndola hicieron que le diera una gran abofeteada a Matilde – No vuelvas hacer eso – la miro detenidamente.

La afectada observaba con mucho rencor a la causante que le ardiera la mejilla – Él merecer a una mujer como novia no una niñita – con mucho burla decía la ex de Chocolove.

Él se limpiaba la boca con mucho repudio - ¡Matilde! – Chocolove le advirtió, estaba molesto de cómo se dirigía a Pilika.

- No me voy a ir – sin despegar la fija mirada a la ex de su Chocolove.

- ¿Por qué no? ¿Por qué te metes en mi camino?, ¡tú eres simplemente su amiga! – quería saber porque la insistencia de Pilika en seguir interponiéndose - Lo mejor que puedes hacer es largarte de nuestro camino -

- ¿Para que lo vuelvas a herir? claro que no - con una serenidad ella le contestaba, miro alrededor para afirma que tenían público, tuvo que dejar a un lado el temblor que se le ha generado estando enfrente de su amor – Por supuesto que te mentí cuando te dije "que era su novia", porque en ese momento deseaba… no… aun deseo que tú lo dejes en paz, también estoy molesta por tu descaro de querer regresar con él a pesar que tú fuiste que rompiste con él – giro el cuerpo para verlo, él estaba tan impecable con esos jeans deslavados y rotos, sabía que eran sus pantalones predilecto; esa camisa blanca que le resaltaba su piel morena al igual que esos ojos grises; olvidándose del público que tenían lo tomo de la mano y con mucha confianza poso una mano en esa mejilla masculina - En ese momento no había llegado a comprender realmente lo que siento por ti, te he de ser sincera que al principio lo que sentía por ti era una simple fraternal amistad pero con el paso de tiempo se ha estado… convertido en un amor tan puro - el moreno sentía el corazón latiendo a mil por hora pues al sentir la suave piel de ella sobre su mejilla era como un sueño hecho realidad pero era mucho más maravilloso oír esa palabras tan cariñosas – Matilde, me preguntaste ¿Por qué me estoy metiendo en tu camino?... es sencillo de responder - hizo un pausa para respirar profundamente - Porque no te permitiré que me robes al amor de mi vida… - con una tímida sonrisa y viendo fijamente a Chocolove, Pilika se puso en puntitas y acerco el rostro hasta el oído de él - Estoy totalmente enamorada de ti - el moreno experimento una inmensa alegría que se le expandió en todo el cuerpo, tenía ganas de abrazarla, besarla e incluso gritarle "que él también está enamorado de ella", tenía muchas cosa que quería hacer pero al ver como ella se alejaba comenzó a extrañar el calor confortable de ese cuerpo tan delicado.

- ¿Tu amor de tu vida? – hablo con mucho sarcasmo mientras negaba la peli roja moviendo la cabeza frenéticamente - ¿Qué paso con ese tal Nichrom?, escuche que ibas a volver con él hasta lo dejaste que te besara – Pilika estaba asombrada de lo tan bien informada que estaba Matilde porque lo que dijo solamente lo sabían: Horo, Chocolove, Tamao y Seyram pero esta última lo supo por boca de Nichrom, cosa que no le agrado; la peli roja a veces agradecía que Lyserg tuviera sus amoríos con chicas que casualmente iban a la misma preparatoria de esa peli celeste; el ultimo ligue que ayudo mucho en la investigación se llamaba Seyram, amiga de la Pilika que no es tan cercana pero que sabía muchos datos útiles o si no lo sabía lo investigaba como favor al inglés - ¡Tú también eres una descarada! ¡Tú también juegas con los sentimientos de los chicos! -

Pilika por una parte le daba la razón porque jugo con la ilusión de Nichrom esa vez que él le pidió que retomaran la relación, se regañaba por no haber dicho la respuesta ese mismo día para no hacer el dolor de él más largo - Tal vez si lo he hecho pero no ha sido mi intención a veces hieres a la personas por descuido o por enojo - hablo calmadamente no iba a dejarse llevar por la provocaciones de ella - Choco, lo que te dije es cierto… estoy enamorada de ti – el público soltó una exhalación que ocasiono en Pilika un sonrojo y una risita nerviosa pero se controló - Pero quiero que sepas que no te estoy esforzando para que me correspondas, solo te lo dije por el simple hecho que te dieras cuenta cuán importante eres en mi vida -

- Pilika… yo… – susurro él por fin logrando reaccionar ante esas bellas palabras.

El dedo de Pilika se posó en esos labios que le hace recordar como lo beso en esa noche en que todo cambio para ella - No quiero escuchar tu respuesta ahora… piensa en lo que te confesé – dio unos paso hacia atrás - Recuerda que ante todo soy tu amiga y tu cómplice a pesar de lo que me vayas a responder – dio la vuelta para caminar entre la muchedumbre que se juntó para verlos.

- ¿Hermana? – Horo estaba extrañado de ver a Pilika pues pensó que estaría en la casa de Tamao y tal vez cuando llegara al hogar la encontraría entre los brazos del moreno.

Pilika abrazo a su familiar como si fuera su salvavidas, esta era la segunda vez que sintió tanto temor por una respuesta - Horo ¿nos vamos a casa? – quedamente le pregunto a su hermano.

- Pero… mi clases no han terminado - el Usui mayor le decía sin dejar de sujetarla - Y Damuko me espera… - la separo de él y vio que ella necesitaba irse del lugar, observo hacia adelante de ellos, había muchas personas viéndolos, esforzó más la mirada para encontrar a su amigo muy pasmado y también noto la cabellera roja de Matilde; su cerebro comenzó a ser conjeturas pero al final sacudió esas ideas locas que la imaginación le provoco.

- Por favor – la voz suplicante de su hermana lo desarmó, no le podía negar nada a ella.

Dejo de abrazarla para rascarse la cabeza - De acuerdo pero me haces la cena de hoy – comenzó a ir hacia la salida pero antes vio como Chocolove salió de entre la gente con mucho apuro para solo verlos alejarse.

Love…love…love…love…love

Afuera de un salón se encontraba una chica caminando de un lado a otro con mucho desesperación, miraba el reloj de su cel, estaba preocupada de cómo lo estaría pasando su novio en el examen de francés; se recordó en el barandal; pasaron unos quince minutos cuando empezaron a salir los alumnos y entre ellos su novio - ¿Cómo estuvo el examen? –

- Fatal - abrazo a su novia para después darle un beso – Pero lo bueno es que tuve a una muy buena maestra que me preparo para este examen tan pesado - comenzaron a caminar lentamente tomados de la mano.

- Si sigues alagándome no dejare de atacar eso labios – en tono picaron decía ella.

- Pues si es así no me das otra opción, Jeanne - se detuvo, se llevó una mano a la barbilla - Tu eres la personas más hermosa, encantadora, inteligente, sensual… - fue interrumpido por los labios de ella – Siempre cumple lo que promete - y dejando ese pensamiento atrás se concentró en los labios de ella.

Love…love…love…love…love

Después que se alejó de Chocolove y Horo fue con Anna a pesar que les dijo una mentira al final le resulto una buena idea ir a llevar a su amada para llevarla almorzar.

Ahí estaba Yoh afuera del salón de clases en donde ella estaba, el chico agradecía que hoy terminaron sus clases, se deslizo por la pared hasta quedar sentado en el piso, saco del bolsillo derecho su mp3 y audífonos con la intención que le ayudara a ligera el tiempo de espera.

Durante ese tiempo cerro los ojos, la música le estaba ayudando en aumentar la inspiración para sus próximos bocetos, últimamente Yoh había estado muy inspirado en realizar su próximas pinturas y todo gracias a su bella musa.

Estaba tan concentrado que cuando sintió una mano en la cabeza lo altero, vio hacia arriba para ver a la linda culpable del susto, se quitó los audífonos y se levantó – Anna, me asustaste – ella solo sonrió.

- ¡Nos vemos Anna!–

- Adiós, Kanna – respondió Anna a su compañera de clases. - ¿Qué haces aquí? – girando a ver a su novio.

Él se llevó una mano a la nuca - ¿No puedo venir a invitar a mi novia a comer? –

- De poder puedes – se acomodó bien la mochila pero en todo momento sin dejar de verlo - ¿Y si yo no quiero ir? – con actitud altanera, rebelde y orgullosa.

Yoh soltó una risita, siempre se divertía ante el carácter indomable y rejega de ella, dejando de reírse para hablar con seriedad - Tendré que convencerte – la tomo entre sus brazos descendió la cabeza hasta la altura de los labios de ella, primero rozo labios con labios después le mordisco el labio inferior pero en un movimiento rápido le dio un par de besos en ambas mejillas para después besarla largamente, fue tortuosamente lento porque quería saborearla; a Yoh le encantaba los labios de ella, mientras la besaba con todo el amor que un hombre puede profesar a su ser amada noto la presencia de cierta persona; miro hacia al frente - Hermano - Yoh se le había olvidado que en esta clase también iba Hao, se sintió de lo peor a darle este espectáculo, cerro lo ojos forzosamente porque no quería seguir observando la mirada de dolor de Hao; - Ya sé que tengo que hacer - lentamente termino el beso y abrió los ojos tenía que disimular aflicción que lo embargaba, le sonrió tiernamente a su novia.

- No tenías que hacer esto – ella todavía no se acostumbraba a los arrebatos amorosos por parte de él, Yoh le pareció sublime ver el rostro sonrojado de ella – Nos vieron - susurro en voz baja; Yoh sabía que tenían que evitar las muestras de amor por lo que están diciendo a sus espaldas por eso ya había tomado una firme decisión; Anna miro de reojo a los testigos de la escenas; había personas que les agrado y a otras no tanto, la rubia dejo escapar una suspiro pesado, el motivo de ese gesto era que ya había escuchado comentarios rudos referente de su relación que tiene con Yoh; Anna sabía desde el principio que esto no iba ser sencillo porque tenía en cuenta que muchos idolatraban a Hao y otros detestaba a Yoh por lo fama que lo persigue - Vamos a comer – lo agarro de la mano, él se dejó guiar.

Love…love…love…love…love…love

- Les voy a contar hoy a mis padres sobre nuestra relación – dijo una vez terminado el refresco de naranja.

- ¿Estás seguro? –

- Si – Yoh se decidido desde que vio el rostro de Hao y de las otras personas; sabía que era necesario arreglar el asunto, primero hablaría con sus padres y después con su hermano, siempre y cuando él no se negara; el rostro preocupante de ella lo desarmo - No pongas esa cara – se recargo en la mesa hasta poder tocar su frente con la de ella y sin apartar su mirada - Tengo que decirles porque te quiero llevar a mi casa y darte el lugar que mereces como mi novia oficial –

Anna exhalo - ¿No te asusta como reaccionaran? –

- Por supuesto que me asusta pero me armare de valor, esto lo hago por ti y por mí – la beso para transmitirle seguridad pero también para que se olvidara aunque sea por unos segundo la angustia de lo que dicen las personas, Yoh conocía a esta Anna - Aparte estoy acostumbrado a los regaños y comentarios ácidos por parte de mi papá y abuelo – dijo una vez retirándose forzadamente de esos labios tan adictivos.

- ¿Porque no esperas un tiempo? –Anna tenía miedo de que tal vez los padres de Yoh lo harían cambia de parecer respecto a la relación que mantenían.

- No quiero esperar – miro por la ventana - Ya quiero ver la reacción de mi mamá y mi abuela cuando les diga que tengo una novia tan maravillosa que me ha convertido en un loco enamorado – sonriendo ilusionadamente porque sabía que ellas los apoyarían respecto a este asunto, bueno primero estarían impactadas al saber que el mujeriego de la familia al fin encontró a la mujer que lo controlaría con tan solo un roce, se burlarían esas dos mujeres de él pero al final estarían felices que su pequeño al fin encontró el amor entre tantas faldas - Tu sabes que le pareciste encantadora entonces les gustara saber que eres mi novia… estarán conmocionadas pero después nos apoyaran –

Anna era consciente que les agrado hasta el punto que una vez la señora Keiko la llamo para saber cómo estaba pues se había enterado del rompimiento entre ella y Hao - ¿Quieres que te acompañe cuando les digas? – ella no quería que estuviera solo cuando enfrentara a su padres.

- Por esta vez no - al ver el rostro dolido por parte de ella, él comenzó alarmarse y con voz temblante - No… no es que no me agrade tu ayuda que me ofreces o tu acompañamiento pero hay batallas que un hombre prefiere que su amada no esté a su lado por el temor que salga herida, a veces un hombre tiene que enfrentarse a los problemas que se genera cuando desea algo fuertemente - hablo muy confiando, la agarro de la mano - Te quiero protegerte del sus comentarios ácidos que estoy seguro que dirán porque estarán muy molestos pero te juro que esta será la última vez que negare tu ayuda y que esta será la última vez que no estarás a mi lado -

– Por esta vez te dejare ir solo – con mucha resignación acepto ella.

- Gracias por comprender – movió levemente la cabeza hacia adelante, él la noto todavía algo intranquila así que le explico - No me pasara nada malo, estoy acostumbrado a los conflictos… al principio van estar a la negativa referente a nuestra relación pero al final lo aceptaran y cuando eso suceda te prometo que te llevare a cenar a mi casa en una atmosfera tranquila al igual que amigable – Yoh hizo que su meñique y la de ella se juntaron para completar la promesa dicha.

Love…love…love…love…love

Una vez que dejaron ese humilde restaurante fueron a ese pequeño parque, Anna se sentó en un columpio, él estaba atrás de ella empujándola levemente - ¿Ya escuchaste los rumores? –

Yoh suspiro sin ganas - Si ¿y qué? –con actitud indiferente era lo mínimo que podía hacer pues esos rumores eran tan estúpidos y absurdos que le daba ganas de solamente estallar de risa - Anna, a veces una persona debe hacerse de oídos sordos cuando escuchar rumores falso sobre su persona –

- Lo dices con tanta facilidad –ella dejo de balancearse en el columpio par levantarse y girar a verlo.

Yoh se cruzó de brazos - ¿Tú crees que hubiera sobrevivido los primeros años de la universidad si hubiera hecho caso a los rumores sobre mí? – él recordaba esa amarga faceta en que casi todos los chicos y chicas lo detestaba por ser una persona que le encantaba tener la compañía de diferente mujer y también por ser el centro de atención de todas la féminas, esto último por parte de los hombres - Te recuerdo que era muy agresivos hasta ingeniosos, los comentarios iba de que era un gigolo pervertido, que era un adicto al sexo, que era un actor porno y que también me metía entre las faldas de las maestras para sacar buenas calificaciones –Yoh se carcajeaba ante eso rumores que dé en vez de dañarlo lo hizo más popular - Por supuesto que he escuchado los comentarios respecto a nosotros - el chico había escuchado comentarios que estaban a favor de ellos y otros en contra, éstos era muy crueles con ellos porque decían "que él está jugando con Anna", "que él fue el causante de que rompieran", "que Anna engaño a Hao con Yoh mientras andaban" y así seguían los múltiples rumores - No le hagas casos a esos rumores falsos ¿sabes porque? -

- ¿Por qué? –

- Porque tú y yo sabemos la verdad - sin importarle que el columpio este entre ellos, con delicadeza la atrajo hasta que la cabeza de ella este sobre ese pecho masculino - Te juro que yo terminare estos rumores - si fuera por él no le daría importancia pero ahora no solo trataba de él sino que también la involucraban, involucraban a su mayor tesoro; como el bueno novio tiene que velar por el bienestar de ella por eso arreglaría el asunto de una forma u otra.

Love…love…love…love…love…love

Estaban en medio de la cena la familia Asakura, el señor Mikihisa platicaba intensamente con Yohmei sobre la arquitectura moderna, la señora Keiko hacía lo propio con la abuela de los gemelos, Hao estaba examinando el comportamiento de Yoh en un silencio perturbador; el gemelo odiaba tener que está enfrente a su hermano pues sentía que su mirada lo estaba dejando sin valentía, se sentía como esas presas que eran acosado por sus depredadores.

Yoh trago un enorme pedazo de carne y bebió rápidamente el zumo de manzana; apretó los palillos, se aclaró la garganta - Mamá, Papá, Abuelos y… Hao – arrastrando cada palabra, se fijó que le estaban poniendo atención - Tengo algo que anunciarles –

- ¿Qué cosa es, hijo? – amablemente pregunto la señora Keiko junto su singular sonrisa tranquilizadora.

Se aclaró la garganta - Tengo novia – con toda la seguridad dijo él.

- ¿Novia?, ahora así le dices a tu nueva "amiguita"– con burla hablo Mikihisa. – Es nuevo ese apodo que le das -

Yoh tuvo que contenerse ante ese comentario tan burdo – Mi novia no es otra "amiguita", esta vez es diferente porque ella es realmente especial -

- Eso también lo has dicho – el Abuelo hablo con rudeza, Yoh ahora sí que odiaba la reputación que tenía pero tenía tiempo de arreglarlo por Anna.

Con una pose reservado – Esta vez es diferente porque estoy enamorado de ella – con voz áspero pero que no le quitaba lo genuino a las palabras que denotaba el amor que siente por Anna, Keiko como la abuela notaron la actitud seria de él; tanto como el abuelo y el papá estaban impactados - Al parecer los deje sin palabras –

- ¿Estás seguro que estás enamorado?, ¿no puede ser que te cautivo su destreza en la cama? – Mikihisa no estaba nada apartado respecto a los amoríos de sus hijos; conocía muy bien a sus retoños como la fama que tienen: Hao era el más serio cuando se refería de relaciones en cambio su hijo menor era todo un mujeriego hasta el señor Mikihisa fue testigo de cómo Yoh utilizo a la hija de un buen amigo de la familia para fines de calmar la urgencia hormonal.

- No me he acostado con ella, papá – Yoh no le quería contar cosas que no les incumben a ellos pero el enojo lo impulsaba – Tal vez no use las palabras adecuadas a la hora de expresar lo que siento por ella… ¿Qué les parece estas, papá?... - se levantó de la mesa, mirando fijamente a su padre - Yo amo a esa mujer, estaría muerto sino la tengo a mi lado, estoy loco de amor por ella… ella ha cambiado mi forma de ver a las mujeres – la imagen de Anna se le vino a la mente causando que el enojo se desvaneciera y el amor le embriagara, por eso con voz relajante - Ella es encantadora, es inteligente, es retadora y sobre todos es muy orgullosa, amo cada aspecto de ella – Yohmei tanto como el papá no sabía cómo reaccionar pues esas palabras nunca había escuchado por parte de ese gemelo, eso sí que era un gran cambio en Yoh.

- ¿Quién es esa persona que logro hacer que mi nieto pronunciara esas palabras tan llenas de amor? - se involucró la señora Kino para calmar la tensión que se ha generado.

- Ya la conocen – miro como cada rostros de sus padres y abuelos tenían confusión, el rostro de Hao estaba muy sereno y eso de cierto modo lo tranquilizo - Mi novia es Anna Kyoyama – sin hacer tanto alargue dijo el nombre de ella.

- ¿La ex de Hao? – el señor Mikihisa recordaba al muy buen prospecto para esposa de Hao, se molestó de saber que Yoh no perdió el tiempo en ir tras de ella - Yoh tu bien sabes que no es buen visto en la sociedad cuando sales con la ex de un hermano -

Negó con la cabeza ese gemelo - No me importa… Yo la amo, no me importa que tuvo un romance con Hao, yo me enamore de ella y si ustedes no están de acuerdo sobre mi relación ¿saben qué? no me importa – se limpió con la servilleta para luego soltarla en la mesa - Con su permiso ya termine de cenar –

Sin aguantar más esa rabia al sentir que Yoh estaba traicionando a su hermano, el señor Mikihisa se levantó de golpe – Dime… ¿Por tu culpa ella dejo a tu hermano?, ¡te exijo que me lo digas! - Keiko se sorprendió de la actitud altanera y de enojo puro que mostraba su esposo como si estuviera indignado con Yoh, pero la señora sabía que el que debería explotar y estar indignado era Hao, por eso observo a ese gemelo, lo vio muy tranquilo.

- No debería darte explicaciones… pero como te urge saberlo ¡no fue mi maldita culpa! - contesto moderadamente - No les estoy pidiendo su permiso respecto a mi relación solo les avise porque un día la invitare a la casa y me gustaría que la traten bien – se dirigió para salir del comedor.

- ¡Hijo! –lo llamaba su papá.

- Otra cosa más voy a salir esta noche con ella - sin girar a verlos siguió su andar hasta llegar y abrir la puerta del sótano - No salió tan mal – susurro, se recargaba en la puerta - Fue peor cuando le dije que no estudiaría arquitectura… esa vez sí que me quería golpear – soltando una risa para aliviar la tensión que sentía en esos momentos. – Al menos están molesto conmigo… eso es algo -

Continuara...


Espero no haber defraudarlos con este capítulo.

Gracias a todos los que han puesto en sus favoritos y siguen este humilde fic. ¡gracias! (me van hacer llorar ¡no quiero ponerme sentimental!), gracias por sus comentarios: Liz Asakura, Anna Cecitzel de Tao y angekila (siempre es un placer leer sus comentarios)

Ya estamos en las últimas, otros dos capítulos más y terminamos (si logro mantener a raya mi imaginación, porque cada vez imagino más cosas), Así que les sugiero que comente :)

Ahora quiero preguntar ¿Qué pareja se le figura que van como rumbo al altar?

"Music is my medicine that my doctor prescribes me to go on living... in this world and that makes!" by DjPuMa13g.