Con temor Kyōko miro a su amada desvanecerse entre sus manos, ella no atendía a los llamados. Corrió apresurada a darle el alcance y abrazarla una vez mas... pero no tuvo éxito. No existía en ese sueño, sus intentos por comunicarse con Ayano no funcionaban.

"pide tu deseo Kyōko-chan..." La voz de Akari resonaba cual eco, parecía venir de todos lados y de ninguno a la vez

"Ayano... estoy aquí" Kyōko intento tomarla de la mano, detenerla... pero fracasaba

"es inútil Kyōko-chan... debes pedir tu deseo"

Eran recuerdos revividos, dolorosos momentos que impregnan de culpa su corazón. Verla a ella... ver los hermosos ojos de Ayano ser empañados por aquellas lagrimas que ella misma provoco. Su amada sufría, su amada Ayano estaba dolida. Atrapada en un mundo donde todo estaba en su contra, no había felicidad.

Ayano aparto aquellos mechones rebeldes que cubrían el rostro de la chica que aun dormía sobre el sofá. Por un momento sus labios se curvaron hacia arriba, ella estaba enternecida. Ayano sentía tanto amor por esa tonta, y todo ese amor era solo para Kyōko.

¿En que momento se dejo llevar por su egoísmo, cuando fue que se coloco aquella venda? Kyōko se reprocho no haber hecho algo, no haber actuado como una buena esposa. El amor no basta, debía cuidar de ella así como Ayano lo hacia. Debía mimarla, abrazarla, besarle, darle mucho cariño, demostrarle todo el amor que siente por Ayano.

"Kyōko... Kyōko despierta"

Los segundos que paso sin hacer nada parecían ser solo eso... segundos. estaba muy claro que debió haberlos aprovechado, debió haber invertido cada segundo en hacer que aquella bella mujer se sintiera cada vez mas feliz.

"Ayano, yo estoy aquí... ¡por favor mírame!" Suplico Kyōko a una Ayano que en esos momentos cruzaba palabras con la rubia del sofá

Aquella chica rubia lo arruinaría, aquella chica de ojos azules volvería a lastimarle. Ayano avanzo cabizbaja hacia la cocina, de todas las cosas que una vez Kyōko hizo esa era de a que mas se arrepentía. Su corazón pareció detenerse, con cada paso que ella daba un parte dentro de Kyōko se quebraba.

"¿que haces?..." Dijo Kyōko apretando los puños con la vista puesta sobre su igual "¡¿que haces?!" Kyōko se abalanzo para tomarla pero su mano la atravesó

"lo mismo que tu" Dijo su igual "decir y hacer lo que pienso, sin pensar en las consecuencias"

"ve... ¡ve y discúlpate por haber sido una idiota!" Kyōko pronto terminaría por golpearse así misma, las ganas no le faltaban

"¿por que debo de hacerlo?" La rubia extendió sus brazos, de forma despreocupada los coloco tras su cabeza "¿tu te disculpaste aquella vez?"

Kyōko salio de la pequeña sala, no se soportaba así misma. Antes de entrar en la cocina, pensó que su corazón ya no podría estar mas dolido... pero se equivocó. Era como estar viendo a una muchacha, maltratada durante años por su ama, las lagrimas eran un complemento mas en aquella vestimenta, algo fundamental para satisfacer los caprichos de su dueña... de Kyōko.

"Ayano... mi amor" Kyōko no se rendía, volvió a rodearla entre sus brazos... "Ayano... perdóname" pero no lo lograba hacer "siento lo que dije... me duele verte así... perdóname"

Kyōko cayo de rodillas, las lagrimas se precipitaron hacia el vacío, sus manos levantadas ante sus ojos apañaban con dolor una vez mas su sufrimiento. Una pesadilla, no podía haber mejor explicación. Las visiones la castigaban, el dolor de Ayano era el suyo mil veces peor.

"pide tu deseo Kyōko-chan... o ella lo hará por ti" Akari apareció detrás de la rubia

"¡vasta!" dijo ella "por... favor..." Kyōko se cubrió los ojos ahogándose en mas en el dolor

"lo siento..." Akari coloco una mano sobre el hombro de la rubia

"¿por que?" Kyōko se levanto despacio "no hemos sufrido bastante... ya le hice demasiado daño" se limpio con las manos las gotas que corrían por su mejilla "me duele"

"crees que todo debería de terminar, las cosas pasan por una razón... pide tu deseo Kyōko-chan"

"no mas... no mas..." Kyōko enfrento a la pelirroja junto a ella "deseo..." camino hacia un lado rumbo hacia el pasillo "deseo poder cumplir su deseo"

"hazlo entonces..." Akari le dio la espalda, su vista se perdió en alguna parte de la cocina "no te equivoques esta vez"

Kyōko siguió lentamente hasta donde vio su sonrisa reflejada en su igual. Aquellos ojos azules ardían en ira, todo era su culpa y como tal, debería solucionarlo... hacerlo bien esta vez. Pero antes debía deshacerse de ella, de sus malos defectos hecho mujer, borrar esa estúpida sonrisa de sus labios.

"cierra tu maldita boca..." Kyōko fue directo hacia la rubia, ella no se inmuto en lo mas mínimo

"¿porque?" dijo ella "yo soy tu, tu y yo pensamos igual"

"es cierto..." Kyōko tomo varias respiraciones profundas "tu y yo somos la misma persona..." Kyōko cerro los dedos formando un puño "y no sabes las ganas que tengo de estrangularme" "¿estas enojada conmigo?"

El aire se hizo denso rodeándolas y aislándolas de el calor de la casa. Frío recorrió por las venas, la sangre se congelaba. Kyōko quedó frente a frente a su igual, azul con azul chocaron en una batalla

Kyōko miró hacia las escaleras donde Ayano con la cabeza gacha pisaba lentamente sobre los escalones. Kyōko sintió la necesidad de correr y abrazarle muy fuerte, pero, antes debía confrontarse así misma.

"Kyōko... ¿esto es un error?" la voz apagada de Ayano se abrió paso en el silencio

"..."

"NO..." volvieron los recuerdos y de lo que vendría después "¡no te atrevas a decirlo!" Kyōko se concentro en la chica que reanudo la marcha

"Ayano... ¿estás bien?" Pregunto la rubia, miro a Kyōko manteniendo una sonrisa burlona "no deberías Kyōko, lo hecho hecho esta, ya no se puede volver atrás"

"¡no! ¡No estoy bien!" Ayano se detuvo en medio de la escalera, pero aún se negó a mirar a la rubia

"Ayano estoy aquí... por favor escúchame" dijo Kyōko

"ella no te puede oír" dijo la rubia "estas atrapada Kyōko" la rubia miro a Ayano con una preocupación fingida "es... es culpa mía ¿verdad?"

"no... todo es mi culpa" Dijo Ayano

"no, no lo es... Ayano" Kyōko avanzo hasta el pie de las escaleras "no sigas... por favor" sus ojos azules se vieron empañados por las lagrimas "no sigas... yo lo siento tanto"

"eres tan hipócrita... debería darte vergüenza, crees que todo se soluciona pidiendo perdón..." la rubia siguió con su teatro, Kyōko se estaba quedando sin opciones "no debería castigarte así, es..."

"¡¿y a quien castigare?! ¡A ti!" dijo mirándola por fin "quien no tiene idea de lo que sucede a su alrededor"

"no otra vez..." Kyōko cayo al suelo, sus energías se debilitaron "pide tu deseo Kyōko-chan... o ella lo hará por ti" pero no todo estaba perdido, y ciertas palabras de cierta pelirroja resonaron en su memoria

"el tiempo ha llegado, su deseo se hará realidad... viviré mi sueño y ella ya no nos molestará" dijo la rubia

"¿su deseo?" Kyōko no entendió a que se refería hasta que recordó las palabras de Sakurako "Ayano... es su deseo... los deseo egoístas no se cumplen, pero ella..." Kyōko entendió a quien pertenecía aquel deseo, y porque se había hecho realidad, pero para Kyōko su deseo jamas se había cumplido, ella se sentía vacía, su sueño nunca la hizo feliz de verdad.

"así es... nuestro deseo jamas se hubiera cumplido, pero el de ella..."

"Ayano estaba dispuesta a renunciar a su felicidad..." Kyōko hizo el esfuerzo por ponerse en pie "el amor que ella siente... yo lo hice... yo renuncie a ella porque la amo"

"ella nos ama, solo quiere hacernos feliz..." dijo la rubia "ahora es momento de vivir nuestro sueño"

"¿pero entonces, por que Akari..." Kyōko se levanto despacio del suelo, dejo parte de sus cabellos ser libres de cubrir sus ojos "Ayano pedirá su deseo... pero yo..."

"ya entendiste... ella nos dará lo que siempre hemos querido" dijo la rubia

"ahora lo entiendo todo..." Kyōko curvo sus labios en una bonita sonrisa "su deseo aun no se hace realidad"

"si me disculpas..." la rubia volvió su atención a una Ayano que esperaba una repuesta por parte de la Kyōko egoísta "siempre..."

"cállate..." Kyōko avanzo hasta estar frente a la rubia "Fue un error, no pensé en las consecuencias de mis actos" Kyōko tenso sus hombros y preparo su mano "su deseo aun no se ha cumplido"

"eres patética..." dijo la rubia "si tu ya cambiaste de opinión, entonces debes hacerte a un lado"

"fufufu..." fingió una risa "tu no entiendes... Su deseo aun no se ha cumplido, por que... por... que..."

"eh..." la rubia retrocedió sorprendida por la repentina determinación en los movimientos de Kyōko

"su deseo aun no se ha cumplido" Kyōko aguanto el aire "¡porque yo soy la que lo hará realidad!" lanzo su puño con fuerza estrellándolo en el rostro de la rubia y descargando toda su furia contra si misma.