Disclaimer: Nada me pertenece, todo es de meyer u.u y Edward es de Bella para envidia de todas nosotras T_T Lo único mío es la historia. Si algo te suena familiar tampoco es mío u.u hay fragmentos del "Eclipse"

Wao!! 99 reviews en un solo capi O.o debería perder a Bella más a menudo lol



Capitulo 20

Comprometidos

BPOV

Corrí, corrí y seguí corriendo como si mi vida dependiera de eso. Sorprendentemente llegue al umbral de mi casa sin siquiera tropezarme una sola vez, escuchaba que me llamaban a lo lejos, subí corriendo las escaleras en cuanto entre a mi habitación le eche cerrojo a la puerta y puse la mesita de café y la silla más pesada contra ella para mayor seguridad, quería estar sola. En mi cabeza habitaban demasiados pensamientos, inclusive ahora en el silencio de mi habitación no podía darles respuesta. Me deje caer y empecé a llorar nuevamente, me sentía, triste, feliz, asustada, insegura, tenía demasiadas emociones dentro. De pronto escuche que me llamaban, sentí alivio al no ser la voz que temía escuchar.

--Bella, se que estas allí dentro, por favor ábreme—me dijo Jasper en voz suave.

--No voy a abrir, Jasper, quiero estar sola—le dije con voz rota, no sabía si estaba allí con alguien más

--No me iré Bella, sé que me necesitas. Dime que sucedió, porque saliste corriendo de esa manera?

--No quiero hablar de eso, Jasper—le dije en un sollozo.

--Bella, estas sufriendo, yo te puedo ayudar. Fue algo que viste en casa de Edward?

No quería hablar, no quería decirle, estaba avergonzada por escapar como una niña pequeña, pero no podía enfrentarlo y decirle. Maldición pensé, habrán encontrado la prueba y por eso enviaron a Jasper, para poder enterarse que pasaba en mi cabeza? Estarán todos detrás de la puerta escuchando lo que le digo?

--No, es eso Jasper—dije armándome de valor—Jasper, estas solo?—tenia que asegurarme antes de poder hablar.

--Si, estoy solo nadie sabe que estoy aquí por el momento—me dijo con tono calmado. Había algo en Jasper que me hacia relajarme.

--Puedo confiar en ti, Jasper?—le pregunte esperanzada

--Claro que si Bella, quieres que hablemos como médico y paciente o como hermanos?—me dijo algo divertido, podía intuir una sonrisa en su voz. Sentí una obstrucción en mi garganta al escuchar que él me consideraba su hermana.

--Como hermanos, no creo que necesite un psiquiatra ahora mismo, pero si hablo contigo como hermanos, no se lo contaras a nadie? Será como secreto de profesión?

--Sera como secretos de hermanos Bella, jamás diré nada a nadie a menos que tú quieras, ni siquiera a Alice, aunque es posible que ella vea todo lo que pasara—dijo y luego se rio. Me pregunte a que se refería con " Alice sabría lo que pasaría". Pero lo deje correr.

--Entonces dime porque escapaste? A que le tienes miedo, Bella?

--A Edward—dije en un susurro

--Que dijiste le tienes miedo a Edward?—me dijo preocupado.

Acaso tenia el oído pegado a la puerta, sip tenia el oído apoyado en la puerta, lo escuche cuando se trato de acomodar.

--Por que le temes? Te hizo algo? Bueno te hizo algo más mejor dicho—me pregunto preocupado

--No es solo que… no lo sé Jasper, tu lo conoces mejor que yo; ya sabes cómo se pondrá—le dije llorando nuevamente.

--Como se pondrá sobre qué? Bella?—su voz era calmada

Tome una gran bocanada de aire para armarme de valor.

--Estoy embarazada—al fin lo había dicho en voz alta

Sentí una nueva ola de emociones recorrerme, empecé a llorar nuevamente. Jasper se había quedado mudo.

--Embarazada? Vaya eso no me lo esperaba. No quieres el bebé?—su voz siempre calmada tuvo un borde de ansiedad.

--Claro que quiero al bebé, Jasper es un pedacito mío y también de Edward—lo que lo hace más especial, pero eso no se lo iba a decir—Tengo miedo de Edward—le dije muy bajito llorando nuevamente, vaya que había llorado hoy, me sentía muy sensible.

--A que te refieres con que le tienes miedo a Edward?—me dijo con su voz teñida de preocupación.

Como le explicaría mis miedos y mis inseguridades, seguro se reiría de mí. De todos modos volví a respirar profundamente. Le iba a responder cuando escuche mucho ruido en el pasillo, me asuste y empecé a llorar de nuevo

--Bella!, Bella!, amor. Estas bien? por favor abre la puerta, tenemos que hablar—me dijo Edward desesperado.

Escuche a Edward tocar la puerta. Tenía un nudo en la garganta, no quería enfrentarme a él. Me daba pánico escuchar de su voz algún tipo de remordimiento y que todo volviera a ser como los angustiosos primeros días. Peor me daba miedo pensar que no quería a mi pequeño. Que le diría si me decía que no lo quería? Que le diría si viniera con todo su rollo sobre protector de mi honra solo por su maldita culpabilidad? Seguí llorando.

--Vete, Edward no quiero hablar ahora—le dije con voz rota.

Los golpes en la puerta se hicieron más fuertes.

--Deja de golpear la puerta, Edward. No voy a abrir—le grite aun llorando, no podía hablar con él ahora, no en este momento.

--No lo hare, ábreme la puerta Bella!—grito de vuelta y empezó a golpear más fuerte.

--Solo conseguirás lastimarte las manos, deja de hacer eso—le dije sollozando.

--Vamos Edward, cálmate un poco—le dijo Jasper

--QUE ME CALME, COMO DEMONIOS QUIERES QUE ME CALME!!—grito Edward y los golpes en la puerta se hicieron más fuertes.

Yo llore más fuerte, sabía que estaba enojado, sabía que lo estaba hiriendo al no querer hablar con él, pero no podía, tenia miedo a enfrentarme a él, sabía que estaba siendo una cobarde, pero no podía evitarlo.

--Déjame entrar Bella! Estas siendo infantil—lo escuche enojado

--Sabes que no te dejare entrar—le grite de vuelta

--Echaré la puerta abajo, Bella. Créeme que lo hare—me amenazo, temblé un poco Edward se escuchaba enojado.

--Vamos, Edward. Solo lograras empeorar las cosas, vamos a hablar hermano—le suplico Jasper.

--No me iré sin hablar con ella—le dijo Edward secamente

--Vamos o llamo a Emmett para que me ayude a sacarte, tú escoges—le dijo Jasper con fiereza.

Genial ahora me sentía peor, no solo estaba lastimando a Edward, sino que también estaba enfrentándolo a sus hermanos. Los sollozos y temblores empezaron a recorrer mi cuerpo. No escuche nada más fuera de la habitación. Acariciaba mi vientre plano donde se encontraba mi pequeño hasta que mis parpados se sintieron pesados, me deje caer en la inconsciencia para escapar de la realidad aunque fuera por una horas.

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EPOV

Positivo, positivo me decía una y otra vez. Mi corazón se hincho de felicidad, un bebe, un pequeñito de Bella y mío; creciendo protegido en su interior. Tenia la esperanza de tener ese conocimiento mañana, la verdad estaba esperanzado, pero no me atrevía a dejar crecer mis anhelos.

Había planeado esto de una manera totalmente diferente, quería primero comprometernos lograr que aceptara ser mi esposa, luego hacerle los análisis y si confirmaba mi sospecha hablar con ella y darle la noticia. Así me aseguraba que no pensaría que me quería casar con ella por el bebe. Pero ahora todos esos planes se han venido abajo, mi ángel había reaccionado de la manera que yo temía, se había dado cuenta que ella era demasiado buena para mi, se había dado cuenta que yo no estaba a su altura, se había dado cuenta al fin que yo era un monstruo.

No podía dejar alejarse de mi vida, sin luchar. No podía dejarlos a ir. Tenia que hablar con ella. Alice me decía algo que yo no alcanzaba a entender, mi mente estaba demasiado envuelta en mis propios pensamientos para comprender algo más.

Corrí en la misma dirección en la que Jasper y Bella se habían ido. Jasper la habrá podido detener? A donde se fueron?

Cuando llegue cerca de su casa, note que su auto estaba en el garaje y el de Jasper estaba en mi casa. Entre corriendo y subí las escaleras en unos segundos. Me detuve en seco cuando, note que Jasper estaba sentado en el suelo con la cabeza recostada sobre la puerta de la habitación de Bella.

Nos miramos unos segundos y le pregunte silenciosamente si Bella estaba allí dentro. Jasper me respondió que sí. Recorrí la distancia que me separaba de la habitación y escuche sollozos que provenían de dentro de ella.

-- Bella!, Bella!, amor. Estas bien? por favor abre la puerta, tenemos que hablar—le dije desesperado. Tenia que hablar con ella, tenia que explicarle, tenia que logar que ella me escuchara, necesitaba saber porque salió corriendo.

Empecé a tocar la puerta, una y otra vez; sin conseguir ninguna respuesta positiva de su parte. Me sentía frustrado, trate de persuadirla, por las buenas y por las malas, pero nada funciono.

Me estaba matando escuchar a mi ángel con la voz rota y sollozando, sin que yo pudiera hacer nada, sin que yo pudiera sostenerla entre mis brazos. Todo esto a causa de esta maldita puerta que nos separaba. Estaba frustrado, Jasper trataba de calmarme, pero yo no me podía calmar, la necesitaba a ella, necesitaba sentirla cerca, necesitaba hablar con ella.

Jasper finalmente me convenció para salir para hablar. Cuando bajamos las escaleras Alice estaba sentada al final. Nos miro con la preocupación pintada en su rostro.

--Alice. Edward y yo saldremos un momento al patio a conversar. Bella está en su habitación y no creo que salga de allí por el momento. —le dijo Jasper.

Alice, pareció ponerse más sombría. Me imagino que se sentía culpable. Pobre de mi hermanita.

--Alice… podrías subir y asegurarte que Bella no necesite nada, en la habitación del fondo hay unos cojines, puedes tomarlos y sentarte frente a su puerta por si ella quiere hablar?—le trate de sonreír pero, no lo conseguí.

--Claro, Edward. Después de todo, este lio es culpa mía—me dijo con lagrimas formándose en sus ojos.

--No llores, Alice. Tú no podías saber que esto pasaría.—le dijo Jasper tratando de tranquilizarla, acariciándole el rostro. Ellos siempre compartían esos momentos tan íntimos que hacían que quisieras mirar hacia otro lado.

Camine fue de la casa para darles intimidad. Una vez Jasper me alcanzo lo encare.

--Jasper, necesito saber que te dijo, cuando entre estaban hablando—le dije esperanzado de que me podría ayudar a comprender que pasaba por esa linda cabecita o que me ayudara a solucionar la situación.

--Edward, tienes que calmarte, por ella. Como te dije hace un rato solo lograras asustarla más con este tipo de reacción.—me dijo poniendo una mano en mi hombro.

--Asustarla? Ella tiene miedo de mi?—le dije en un susurro, allí fue cuando la verdad me golpeo.

Claro que me tiene miedo, ella me vio con claridad ahora, reconoció que soy un hombre deplorable que abuso de ella. Tenía un nudo en la garganta. La había perdido entonces? Los había perdido a ambos? Me deje caer en el suelo.

--Edward, hermano. Estas bien? Estas más blanco que un vampiro.

Respire profundamente, tenia que explicarle a Jasper.

--Ella no ha estado con nadie que no sea yo. Esa maldita noche yo hice que ella tuviera su primera vez de todo—le dije cerrando los puños con fuerza a mi lado—su primer beso no fue dulce, no fue tierno; las primeras caricias que recibió fueron demandantes y rudas, la doblegue, la tome, ella no era mía y aun así la tome —sentía que el aire me faltaba — he hecho todo lo posible por ganarme su perdón, por reparar el daño que le hice, quería pedirle matrimonio antes de saber a ciencia cierta si esperaba un hijo mío, porque temía que pensara exactamente lo que está pensando ahora. Ella seguro me odia Jass—deje escapar un lastimero sollozo y de mis ojos empezaron a caer lagrimas.

--Como puedes decir que ella te odia, Edward? Tú no has visto que Bella te mira de la misma manera que Esme a Carlisle? No te has dado cuenta que aunque la situación este tensa siempre y cuando tú estés a su lado ella se relaja? Ella se siente segura a tu lado, hermano. Bella te ama de la misma manera que tu a ella.

--Entonces por qué me tiene miedo, Jass?—lo desafié a que me contradijera.

--Ella no te tiene miedo físicamente Edward, si eso es lo que estas pensando. Ella tiene miedo de tu reacción. Ella paso muy duros momentos al inicio de su relación cuando pensaba que solo estabas con ella por compromiso, debido a que te la pasabas tratando de disculparte y de reparar lo que le habías hecho a cada instante.—me dijo sentándose a mi lado—Tienes que ponerte en su lugar Edward, aunque sepa que la amas, ella siempre pensara muy dentro de su cabeza que tal vez tu no la ames de la misma manera que ella a ti.

--Pero eso es absurdo, Jass. Yo la amo más que a mi propia vida, daría por ella todo lo que tengo, todo lo que soy.

--Lo sé hermano, eso lo se y lo sabemos todos los que te conocemos, hemos visto como has cambiado desde que ella entro a tu vida, por la vuelta que les dio la vida esa noche. Pero ella no te conocía de otra época, ella no puede saber la diferencia entre el Edward antes de ella y su Edward.

--Que puedo hacer entonces Jass?—le pregunte desesperado tratando de absorber toda la información que me estaba dando.

--Edward, las pocas veces que he podido estar con Bella, me he dado cuenta que es una chica algo terca, no te digo que tengas que forzarla, pero vas a tener que encontrar alguna manera de hablar con ella y sinceramente no creo que a través de una puerta sea la mejor manera. Ella te necesita, necesita saber que la quieres a ella y a la criatura. Aunque no me lo dijo creo que ese es su verdadero miedo, ella teme que no quieras al bebé.

--A que te refieres con que ella teme que no quiera al bebé? Como pudo sacar ella una conclusión tan absurda—le pregunte enojándome de nuevo.

--Edward, míralo desde su perspectiva. Sacando cálculos, me imagino que concibió al bebe la noche de… bueno su "encuentro" en la playa—me dijo haciendo comillas con sus dedos.—Ella debe estar asustada, de que tu no quieras al bebe porque te recordara esa noche, que tu tan desesperadamente has tratado de borrar de la memoria de ambos, si vieras lo dulce que sonó cuando me dijo que ella quería a ese niño porque era un pedacito de ambos.

--Oh…--fue mi brillante respuesta. Así que ese era el miedo de mi ángel, miedo a que yo no quisiera a nuestro bebe, así que ella ya lo quiera, no pude evitar la gran sonrisa que se formo en mis labios.

--Ey! Eddie, porque sonríes como retrasado mental?—Emmett estallo en risas.

--Emmet, déjalo en paz—le dijo Jasper.

Yo no iba a dejar que me arruinara mi buen humor. Solo me faltaba idear algo para poder hablar con mi ángel.

--Entonces donde esta mi hermanita? Tu nunca la dejas ni a sol ni a sombra Eddie; no me extrañaría que la siguieras incluso cuando va al baño—Volvió a reírse a carcajadas.

--Emmett, por favor ahora mismo no estoy de humor—le dije pinchándome el puente de la nariz. –Necesito estar calmado para hablar con Bella sobre el bebé—le dije sin pensar.

Emmett abrió los ojos como platos y se quedo mudo unos minutos, cosa que es extraña en él Pero todo lo bueno no dura para siempre.

--Demonios Edward, que clase de medico eres que no sabes usar un preservativo para evitar dejar embarazada a su novia—me dijo palmeándome el hombro de manera juguetona.

Quería darle un golpe para que se callara, estaba enojado, tampoco ayudaba a mis nervios que Jasper se estuviera mordiendo el puño para no reírse.

--Ya basta—les gruñí a ambos—ahora me van a ayudar a entrar a la habitación de Bella, necesito hablar con ella—sonreí malignamente al hacer mi plan mental.

--Claro te ayudaremos—me dijeron ambos al mismo tiempo.

--Síganme sin hacer ruido—les advertí.

Rodeamos la casa y quedamos justo bajo el balcón de Bella, había un pequeño alero por donde podría caminar para entrar a su cuarto.

--Emmett, Jass—les dije señalando el alero—necesito llegar allá.

--Demonios Edward, que crees que somos unas escaleras?—me pregunto Emmett hablando bajo.

--Creo que piensa que somos porristas, Em—le dijo Jasper

--Dijeron que me ayudarían, así que Emmett párate allí y Jass ayúdame a subir.

Por suerte Emmet y Jasper eran del mismo tamaño aunque de diferente complexión física. Puse un pie en sus manos entrelazadas y me levantaron, me faltaba poco para llegar al alero, puse uno de mis pies en la cabeza de Emmett mientras me empujaba con el otro desde el hombro de Jasper. Ambos se quejaban por lo bajo y yo los mandaba a callar. Al fin después de varios intentos, pude entrar a la habitación de mi ángel, sin romperme el cuello o el de mis hermanos.

Ella se había quedado dormida en el suelo, con su cabeza sobre sus manos que estaban en la mesita que café que puso contra la puerta para darle mayor seguridad. Acaricie su cabello y se lo quite del rostro, se veía realmente hermosa aunque tenia marcas oscuras bajo sus ojos, mañana la llevaría a hacerse los exámenes, podía intuir que se estaba poniendo anémica. La tome en brazos y con mucho cuidado la acosté en la cama, me recosté junto a ella y la abrace por la espalda, dejando que mis manos reposaran sobre su vientre, acaricie a mi bebe a través del aun plano abdomen de su madre y deje que mi mente vagara imaginándome a una bella niña, tan bella como su madre, quería que fuera idéntica a ella, sin ninguna interferencia mía. No sé cuánto tiempo estuve así, de pronto la sentí removerse y cerré los ojos para hacerme el dormido.

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BPOV

Me sentí a salvo y segura, mis ojos se empezaron a abrir lentamente, sentí unos fuertes brazos a mí alrededor. Abrí los ojos de golpe y vi que la mesita y la silla aun estaban en la misma posición que las deje, eso me indico que no pudo haber entrado por la puerta.

--Edward—lo llame tratando de darme la vuelta para verlo, pero me tenia fuertemente abrazada.

Su respiración no era acompasada, sabía que estaba despierto.

--Edward, se que estas despierto—le dije tratando de zonas tranquila, pero mi voz tenia un tono de miedo claramente marcado.

Él seguía sin respóndeme y sin moverse.

--Edward…--dije en tono de advertencia

--No quiero estoy cómodo aquí—me dijo casi infantilmente.

--Como entraste?

--Por la ventana—dijo él (N/A: no puede evitarlo)

--Por la ventana? Edward pudiste haberte matado—le reclame asustada.

--Por ti haría cualquier cosa, amor. Necesito hacer cualquier cosa con tal de estar a tu lado.—me dijo mientras soltaba el agarre de mi cintura y acariciaba mi cabello.

"Necesito" pensé secamente, eso es todo, necesidad de saciar su culpa. Me levante de la cama y esta vez el no me opuso resistencia

--Me imagino que sabes por qué vine a esconderme. Te lo dijo Alice o Jasper?—le pregunte casi por inercia.

--Encontramos la prueba, pero eso solo confirmo mis sospechas—me dijo sentándose en el borde la cama y pasándose la mano por el cabello.

--Sospechas? Tú sabías que existía la posibilidad y no me dijiste? Para eso eran los exámenes verdad Edward Cullen?—le dije casi gritando, una ola de enojo me recorrió el cuerpo hasta la punta de los pies.

--No quería que te preocuparas sin necesidad, no estaba 100% seguro, me debatía entre un embarazo o anemia, sin los exámenes no era capaz de saberlo a ciencia cierta.

--Es mi cuerpo, es mi vida creo que tengo derecho a saber esas cosas—le replique enojada

--Sí, sé que es tu cuerpo, pero yo debo cuidarte y protegerte, amor. Ya has pasado por mucho angustia y stress este último mes y no quería agregarle algo más sin estar seguro, siento haber tomado esa decisión sin consultarte antes—me dijo tratando de explicarse.

Eso confirmo mis sospechas, solo era culpa. Es que acaso esto nunca terminaría. Sentía que mis ojos se volvían a llenar de lágrimas.

--No quiero tu lastima, ni tus disculpas Edward. No quiero tu culpa; no te tienes que quedar conmigo si no quieres, no te quiero a mi lado por una obligación—le dije dándole la espalda—ya he tenido suficiente de todas ellas.--no pude evitar que nuevamente mis lagrimas volvieran a correr por mis mejillas. Lo quería a él, quería su amor. No quiera que nos quedáramos estancados en el pasado.

--Eso es lo que piensas? Que estoy contigo por lastima, por culpa? Tan poca confianza me tienes? No es suficiente todas las veces que te he dicho que te amo? Qué debo hacer para convencerte que no puedo vivir sin ti, Bella. Ahora no podría vivir sin ustedes—dijo casi en un susurro abrazándome por la espalda poniendo su mano sobre mi vientre.—Soy un egoísta, lo sé, pero te necesite desde el primer momento. Necesite todo de ti desde que te conocí ese mañana en la playa al día siguiente de que me mudara, aun sin saberlo. Tú siempre has tenido un extraño control sobre mí. Te he dicho que solo salía a caminar a la playa para pode verte aunque sea unos minutos, antes pensaba que era porque me caías bien, porque quería tener una buena relación con mi vecina. Pero todo eso eran excusas para no ver la realidad.—me beso los cabellos.—Tú es todo lo que necesito, eres todo lo que deseo y anhelo. Tú y ahora este pequeño—acaricio mi vientre.

No pude evitar que las lágrimas siguieran corriendo, pero ahora no estaba enojada. Esta feliz, Edward quería a mi pequeño.

--En verdad lo quieres Edward?—le pregunte con un hilo de voz.

--Claro que si niña, tonta y sentimental.—me dijo volteándome en sus brazos para quedar frente a él.

Edward, seco mi lágrimas y me beso la punta de la nariz. Lo que hizo después me dejo muda. Se arrodillo frente a mi… puso sus mano en mi vientre y le dio un pequeño beso.

--Hola amiguito, soy tu papá. Aun faltan unos meses para que llegues, pero te aseguro que tendrás la mamá más hermosa y maravillosa del mundo. Seguro te preguntaras, como diablos hizo mi papá para que ella este con él. Solo te puedo decir que ni siquiera yo sé esa respuesta, pero le agradezco a los cielos por dejar que este ángel, este en mi vida.—dijo mientras seguía acariciando mi vientre. Yo no pude evitar sollozar.

--La pregunta sería como termine yo con un ser tan perfecto.—le dije acariciando su broncíneo cabello.

De pronto para mi vergüenza mi estomago rugió. Me sonroje, mientras Edward se reía.

--Alguien tiene hambre?—me pregunto divertido enarcando una ceja

--Un poco—le dije aun con el sonrojo en mis mejillas

--Ya es casi el crepúsculo amor, deben tener hambre, no has almorzado.—dijo moviendo las silla y la mesa de la puerta.

Me tomo de la mano antes de abrir la puerta de mi habitación.

--Oh! Edward…--fue lo único que pude decir, se me formo un nudo en la garganta.

Había filas de jarrones con flores blancas a ambos lados del pasillo. Él se acerco a un jarrón y tomo una rosa blanca.

--La traigo ante ti para que sienta envidia de tu belleza, amor—me dijo mientras me la entregaba.

Yo no podía hablar, Edward me halo suavemente para seguir caminando, la escalera estaba de igual manera que el pasillo, por lo visto había un camino de jarrones de flores que llevaba hasta la terraza. Allí se encontraban más flores, unas antorchas y una mesa finamente arreglada con dos puesto y platos cubiertos por charolas de metal par que conservaran el calor. No pude evitar echarme a llorar.

--Por qué lloras?—me pregunto algo alarmado

--No lo sé, no puedo evitarlo—le dije sinceramente. Él se rio

--Bueno esas son las hormonas, amor. Poco a poco pasaras ese estado.—me dijo apretando levemente mi mano.—Bueno la verdad tenia planeado esto de una manera diferente, yo con traje de etiqueta y tú con un largo vestido.—dijo sacudiendo la cabeza.

--Después que estemos juntos, no importa la ropa—le dije y luego me sonroje al notar el doble sentido que se ponía poner a mis palabras.

Me ayudo a sentarme y levanto la charola de metal de mi plato. Todo se veía exquisito y yo tenía demasiada hambre. Comimos en silencio, tomados de la mano. Edward jugaba nerviosamente con mis dedos. Podía decir que estaba preocupado por algo. No le pregunte hasta que termínanos de comer.

--Sucede algo Edward?—le pregunte preocupada.

--No es nada malo amor, solo que planeaba hacer las cosas un poco diferente—me dijo y luego se rio nerviosamente, algo muy poco característico de Edward.

Lo vi removerse en su asiento, tomar una gran bocanada de aire y levantarse de la mesa. Llego hasta mí y me tomo de la mano. Caminamos hasta un extremo de la terraza en donde había más flores y estaba todo iluminado por velas además de las antorchas.

--Solo quiero que quede claro que esto lo pensaba hacer hace ya un tiempo—me dijo seriamente. Yo me empecé a preocupar. Él volvió a tomar aire innecesariamente y se puso una rodilla en el suelo. Oh por dios. Fue lo único que pensé, cuando lo vi sacar meter la mano en uno de los bolsillos de su pantalón de baseball.

--Isabella Marie Swan, prometo amarte todos y cada uno de los días de mi vida. Prometo que seguirás siendo la razón por la respiro, la razón por la camino, la razón por la existo hasta que exhale mi último respiro. Aceptas ser mi esposa?—me dijo un tanto nervioso, abriendo la cajita dentro había un hermoso anillo, se veía antiguo, tenia finas líneas de oro blanco entrelazadas entre sí por pequeños diamantes que terminaba con un diamante un poco más grande en el medio, era sencillo pero era lo más hermoso que había visto.

Me sentía emocionada, por fin podía estar segura que me quería a mí, sin importar que fuera una simple niña nacida en un pueblecito en medio del bosque.

--S-si—dije con un chillido ahogado.

Cuando deslizo el anillo en mi dedo, pude apreciar que era bellísimo. Edward beso cada uno de mis dedos antes de besar el anillo en mi mano. Se levanto y acuno mi rostro entre sus manos antes de darme un tierno beso en los labios.

--Gracias, gracias, gracias—decía una y otra vez mientras me cargaba y daba vueltas conmigo en sus brazos.

--Ed...ward…--dije en un susurro, cuando sentí que todo lo que comí estaba dando vueltas en mi estomago.

--Ups! Lo siento amor—me dijo antes de volver a besarme.

--No tienes nada que agradecer, yo te amo—le dije sintiéndome un poco mejor.

--Como yo a ti—me dijo antes de atacar mis labios de manera casi salvaje.

Le respondí el beso con la misma intensidad, en cuanto la punta de su lengua rozó mi labio inferior rogando por que le permitiera la entrada. Mis manos se enredaron en su cabello y me levante en la punta de mis dedos para poder alcanzarlo mejor. Él me levanto lo la cintura para que yo no hiciera esfuerzo. Una de sus manos estaba en mi cuello, mientras la otra acariciaba la parte baja de mi espalda. Mordió mi labio inferior y cada vello de mi cuerpo se erizo ante esa acción, enviando descargas eléctricas a mi espina.

Mi mente se nublo cuando mi cuerpo estaba siendo arrastrado por una ola de necesidad, necesitaba a Edward, pero no de la misma manera de siempre, no solo me bastarían esta vez los juegos previos, lo quería a él completo. Me sonroje solo de pensar como pedírselo.

Me estreche más contra su cuerpo, podía sentir el efecto que estaba teniendo en él, deje sus labios y me dedique a dejar besos húmedos en su cuello, cuando bese su manzana de Adam lo escuche soltar un gruñido.

--Bella…--dijo como advertencia. Yo sonreí ante el hecho de saber que lo estaba volviendo loco.

--Edward?—pregunte dándole mi mejor sonrisa. Antes de ocuparme en tratar de soltarle los botones de la camiseta para poder quitársela.

--Que estás haciendo Bella…--dejo la frase inconclusa cuando tome sus labios en los míos.

--Edward…--dije mordiéndome el labio inferior—te quiero a ti.

Edward se me quedo mirando tratando de interpretar mis palabras. Pero creo que no les encontró sentido ya que me respondió.

--Tu me tienes…--me dijo confundido

Yo negué con la cabeza y decidí darle una pista. Lo tome de la mano y lo lleve a la banca que estaba junto a la cerca que bordeaba la terraza. Saque del cajón que contenía dos gruesas colchas con las que me abrigaba cuando me quedaba tarde en la noche a ver las estrellas reflejadas en el mar. Edward me miro interrogante, pero no me dijo nada. Sin soltar su mano lo lleve hacia el lugar donde todo comenzó.

--Bella, amor que te propones?—me pregunto mirando renuentemente la arena bajo mi palmera.

--Quiero que empecemos de nuevo, quiero iniciar un nuevo capítulo de nuestra vida juntos, sin miedo al pasado—le dije mientras extendía una de las colchas en el mismo lugar donde concebimos nuestro pequeño.

Me quite las zapatillas y me sente sobre ella, palmeando el lugar junto a mí para que él me acompañara.

--Amor, estás segura?—me pregunto nerviosamente

--Sí, Edward, de ahora en adelante quiero que cuando pasemos por este lugar, no nos deje malos recuerdos, solo los dulces y tiernos momentos que compartiremos juntos.—extendi mi mano y él la tomo nerviosamente. Sabía que le estaba costando tanto trabajo como a mi deshacerse de los fantasmas, pero teníamos que hacerlo.

Con cuidado tome el borde su camiseta de baseball y empecé a halarla para sacársela, nuestros ojos estaban encerrados mis chocolates en sus verdes, durante todo el tiempo que mis manos se desasían de su ropa. Edward con mucha suavidad me beso los labios, mientras con sus manos acariciaba mi estomago y el borde de mis pechos cuando me quito la mía.

Me ayudo a recostarme sin romper nuestra mirada, notaba que él estaba siendo muy cuidadoso conmigo, tan cuidadoso como si yo estuviera hecha del más fino cristal. Empezó a darme pequeños besos, en la nariz, la frente, las mejillas y los labios. Mientras sus manos se encargaban de soltar mi sujetador. Ninguno de los dos decía nada, solo nos mirábamos y eso bastaba para saber que sentía el otro. Sus besos empezaron a viajar hacia el sur de mi cuerpo, pasando por mi cuello y mis hombros. Cuando llego a mis pechos, tomo uno en su boca para dejar que su lengua jugara haciendo círculos en mi pezón, mientras su otra mano tomaba el otro y con sus dedos indice y pulgar lo hacía rodar. Yo deje escapar un jadeo mientras arqueaba mi espalda.

Empezó a dejar besos húmedos por mi pecho mientras sus manos se ocupaban de mi pantalón. Sus ojos ya se habían vuelto de un tono más oscuro, me miro de manera apreciativa, no importaba las veces que ya me había visto desnuda, cada vez que me miraba de esa manera no podía evitar sonrojarme.

--Hermosa...—me dijo con voz ronca.

Tomo uno de mis pies y empezó a besarlo subiendo por mis tobillos, mis pantorrillas y mis muslos, inhalo profundamente cuando llego a mi húmedo centro.

--Bella, necesito probarte…--me dijo mirándome a los ojos, yo solo pude asentir no confiaba en mi voz.

Sus dedos separaron mi húmedos labios y sentí su lengua recorrer los pliegue, no pude evitar mover mis caderas cuando mordió suavemente mi clítoris.

--Edward...—chille cuando su lengua empezó a embestirme mientras su pulgar se frotaba en círculos contra la parte más sensible de mi intimidad.

Lloriqueé cuando su lengua abandono mi interior. Pero rápidamente fue reemplazada por sus hábiles dedos. Mientras dos de sus dedos me embestían, su boca se ocupaba de succionar y morder mi clítoris, pronto sentí la ya familiar sensación que estrujaba mi estomago.

--Edward!!—grite una vez que mi cuerpo se vio sacudido por temblores de placer

--Te amo—me dijo antes de ocupar nuevamente mis labios

--Como yo a ti—le repetí contra sus labios lo que nos habíamos dicho hace unos minutos.

Edward estaba recostado contra mí pero sostenía la mayor parte de su peso en sus brazos, mientras acariciaba mi cuello con su nariz.

--Estas segura que quieres esto amor?—me dijo mientras ponía la punta de su erección en mi entrada, deje escapar un jadeo.

--Si, Edward. –le dije antes de besarlo nuevamente, su besos eran dulces tan diferentes a aquella noche, sabía que él estaba siendo muy cuidadoso.

--Mírame, Bella—me dijo en tono de suplica

Cuando nuestros ojos se encontraron finalmente, sentí que entraba muy lentamente, su mirada era dulce, cuando estuvo completamente dentro de mí, espero unos segundos a que mi cuerpo se acostumbrara a su visitante. Luego lentamente empezó a empujar dentro de mí. Yo jadeaba y gemía cada vez que nuestras caderas se encontraban, sentía que nuestros cuerpos encajaban como piezas de rompecabezas. Él había sido creado para mí y yo para él.

--Oh..—embestida—Bella—embestida—no sabes—embestida—cuanto te amo

Con esto sentí mis paredes contraerse a su alrededor y sentí su cuerpo responder a esto, emitiendo pulsaciones dentro de mi mientras se descargaba.

Luego de recuperar el aliento, rodo y me tomo en sus brazos, dándome pequeños besos. Mientras nos cubría con la colcha adicional que había traído.

--Isabella Marie Swan, no tienes idea lo mucho que te amo—me dijo tomando en sus manos la mano que contenía el anillo.

--Se lo mucho que yo te amo—le replique besándole el hombro.

--Eso es comparar un árbol con todo un bosque—me dijo antes de que cerrara los ojos.


No maten a la autora, Sorry les prometí que el miércoles subiría pero me complique con los exámenes del cole de mi hijo y mi trabajo. No se pueden quejar. Ya encontramos una Bella, me falta otra u.u Para los que leen you belong to me les dejare un bono esta noche.

No sean malos y denle click al botoncito verde, me pone emocionada cada vez que los leo.