PAGANDO CON LA MISMA MONEDA:

-Edward y Bella, escúchenme muy bien, los dejaré en paz cuando yo tenga la puta gana de dejarlos en paz.-nos miro con una malévola cara y de ahí miro a Rodrigo.-Hoy mi querido amante vas a saber todo lo que yo supe hace algún tiempo y vas a sentir, como yo, un odio inmensurable por Bella Swam.

-Tanya cálmate, no cometas ninguna estupidez.-dijo Edward entre dientes, que trataba de abrazarla para calmarla, pero por primera vez la rubia rechazó esos afectos y lo echó a un lado.

-Suéltame imbécil, nadie va a poder evitar que diga la verdad.-exclamó una totalmente desenfrenada Tanya, que luchaba por liberarse de los brazos de Edward, que se negaban a soltarla.-Te haces el que me quieres mucho pero bien que te revolcabas con otra perra a mis espaldas y creías que era tan idiota para no darme cuenta. ¡¿Quién te crees que soy?!-gritaba atrayendo la vista de todas las personas a los costados, que no se perdían ni el más mínimo instante de la pelea.

-¡¿A quien le has dicho perra?!-grité, tratando de tirarle una cachetada.

No estaba orgullosa de comportarme así, de perder los cabales de esa manera, pero tampoco iba a permitir que me insultara a diestra y siniestra, tampoco me iba a quedar callada a su merced.

-A la única que veo aquí, o dime… ¿Cómo se le puede llamar a una chica que se mete con su jefe, sabiendo que este tiene novia, y encima para rematarlo teniendo un novio que la ama y que además es churrisimo? ¿Cómo quieres que te llame? perra es lo único que se ocurre.-cada palabra que me decía me hacia sentir unas enormes ganas de golpearla pero a la vez me hacían sentir como un ser despreciable porque tenia razón. La odiaba y sé que ella tampoco era ninguna santa, pero no podía evitar sentirme mal, ella será una loca maniaca pero estaba con Edward.

-¿Bella eso es verdad?-me preguntaba Rodrigo con la voz rota.-Por favor dime que no es cierto.-se le entrecortaba la voz y me di cuenta que le había hecho mucho daño, que había sido tan injusta con él, y también, pese a que me costara admitirlo, con Tanya. Me había comportado como una cualquiera.

-Lo siento Rodrigo, no lo planeé, simplemente paso… tal vez tu me entiendes, ya que tu hiciste lo mismo.- no quería reprocharle nada más no tenía cara para hacerlo.-Mira Rodrigo si llegamos a esto en nuestra relación, es porque obviamente no sentimos lo mismo que antes, así quiero quede aquí, ya no quiero nada mas contigo Rodrigo.-le dije lo más seria posible.

En ese mismo instante me di cuenta que debí haber hecho esto desde un principio, debí haber hecho las cosas bien, pero ya de nada valía llorar sobre la leche derramada. Lo hecho, hecho está.

-Claro, para que largues con tu amante, que bajo has caído Bella.-lo dijo tan sarcástica y secamente que sentí que él había cambiado y que yo era la culpable en parte, yo había destruido al niño lindo y bueno que una vez conocí, el Rodrigo dulce y tierno había desaparecido por completo, y eso me dolía en lo más profundo de mi alma.

-No le hables así… ¿Qué te pasa idiota?-dijo Edward en un tono bastante brusco, que hizo retroceder a Rodrigo, mi jefe me abrazo de una manera tan protectora, sabia que no pese a todo no estaba sola. Lo tenía a él.

-Eddie ¿y que hay de mi? soy tu novia ¡No lo olvides!-dijo histéricamente Tanya, ella aún esperaba que Edward la escogiera.

-Tanya ten dignidad, creo que es obvio que ya terminamos.- su tono seco hizo que la rubia abriera la boca por completo ofendida.

-Mira Edward… yo te amo, en serio te amo y podemos superar esto, de eso estoy segura, lo sé mi amor…por favor no me dejes.- la muchacha estaba al borde de las lágrimas, y me dio lástima, no lo puedo negar.

Era una mujer enferma, sin dignidad o autoestima alguna, que se había aferrado a Edward como su salvavidas para la vida.

-Yo no quiero superar nada, amo a Bella y quiero estar con ella, ¿me entiendes?-miro a Tanya una sola vez con frialdad y me dijo sonriendo- Vámonos Bella, recoge tus cosas se terminaron las vacaciones aquí.