Capítulo traducido por Luz V.

N/A: Hola a todos, lamento mucho la demora. Alemania se ha transformado en un enorme bloque de hielo y adivinen quién se enfermó a la primera oportunidad.

Realmente no puedo concentrarme en estos momentos por lo que decidí dividir este capítulo en dos 9partes. Lo cual quedó realmente bien porque esto es súper importante para Jaybird, supongo que habrá que esperar más tiempo.

Pero ya que mi beta es tan rápida como flash y la segunda parte es más corta, creo que esta podría estar en línea en solo unos pocos días más…. Dependiendo de mi nivel de catarro ;).

En otro tema, relacionado (y completamente fuera de tema): echo mucho de menos el POV de Dickiebird era tan fácil de escribir…

Advertencia: ¡Hay mucha violencia gráfica en este capítulo! Si no deseas leerlo, envía un PM y te diré todo lo que necesitas saber.


Lifeliness

Capítulo veinte – PARTE ½

Freeze se había enrollado sobre sí mismo, sus brazos alrededor de su cara y el cuello de su traje que se había reventado intentando detener los golpes y evitar que el calor entrara en su cuerpo.

Con una mano ensangrentada, Jason agarró a la lamentable figura que estaba debajo de él y lo levantó solo para tomarlo de un brazo y golpeó el rostro del villano, viendo cómo se derrumbaba de nuevo en un montón de patética mierda.

Jason podría haber destruido el tejido del traje criogénico, podría haber visto como el bastardo frente a él se calentaba lentamente y se quemaba desde el interior, hasta que sus órganos internos fallaran uno tras otro. Hubiera sido una agonía lenta, justo como se merecía Freeze. Lento y doloroso, exactamente como lo que el idiota le había hecho a Dick, pero no era suficiente.

No era suficiente para calmar la ira que Jason sentía, la que hacía que su vista fuera borrosa y su corazón se acelerara. Así que en lugar de eso tomó la mascarilla respiratoria que estaba en la mesa junto a él y la usó sobre la boca de Freeze, una vez más para proveer de aire frío a los pulmones.

Freeze tomó ávidamente el aire, pero Jason le arrancó la máscara de nuevo y estrello su rodilla en el plexo solar de Freeze, las manos del villano automáticamente viajaron a su abdomen, dejando a Jason golpear su rostro repetidamente de manera libre.

No sirvió de nada – la ira no disminuía. Lo consumía más. Creció y creció con cada golpe, cada patada. - El sordo sonido de los golpes casi puso a Jason en trance, solo interrumpido cuando vio un pedazo de piel rosada debajo de toda la sangre le recordó que debía usar la mascarilla de nuevo.

Jason no sabía por cuanto tiempo estuvo haciendo eso; el tiempo había perdido por completo su valor justo después de que irrumpió en el laboratorio. Después de todo, sabían el paradero de Freeze, el villano había estado tranquilo y pacífico desde hacía un tiempo… o al menos eso pensaban.

Jasón apretó los dientes, en su mente vio a Dick en cuclillas delante del inodoro y estrelló su codo en la ya rota nariz de Freeze.

Había llegado con la promesa de una venganza dolorosa, pero una vocecilla al fondo de su mente, que sonaba demasiado como su yo de quince años en su papel de Robin, le decía que necesitaba pruebas. No saltes a conclusiones, Bruce lo hizo su mantra, siempre busca evidencia. Había estado molesto por el hecho de que su subconsciente lo estaba frenando, Dick reteniéndolo de nuevo, pero todo fue eclipsado por la rabia en la que burbujeaba cuando irrumpió en la habitación y su vista se topó con un artículo de periódico.

"¡Heredero Wayne diagnosticado con leucemia!" decía el encabezado y una foto antigua de Dick impresa debajo de este. El artículo había sido recortado cuidadosamente y pegado a la pared encima de la mesa de laboratorio de Freeze.

Todo lo que Jason necesitaba para perder el poco-autocontrol que había mantenido desde que la imagen de Nora Fries apareció en la pantalla de la baticueva y con un grito de guerra se lanzó contra Freeze que ni siquiera supo qué le había golpeado.

Después de un par de golpes el grueso cristal del casco criogénico se agrietó y estalló, intrigado Jason observó cómo Freeze jadeó y gimió mientras estaba inconsciente mientras los fragmentos de vidrios se pegaron a sus manos.

Fue bueno ver a Freeze retorciéndose de dolor. Verlo tatar de moverse huyendo de Jason, sin éxito, y verlo boquear cada vez que respiraba aire a temperatura ambiente. Por supuesto Freeze podía respirar aire a esa temperatura pero hacía que su garganta y sus pulmones se descongelaran en un proceso agonizante.

Pero Jason necesitaba más. Antes de darse cuenta de lo que hacía estaba tirando golpe tras golpe, patada tras patada a la patética figura bajo él y el sonido de los huesos rompiéndose le trajeron terribles recuerdos que se mezclaban con imágenes de su hermano durante la quimioterapia y Jason se perdió en su rabia.

Freeze necesitaba sufrir, necesitaba sentir el mismo dolor que Dick había sentido durante todos esos meses; Jason no sabía cómo hacerlo pero aun así no se podía detener.

Estaba a punto de aplastar el cráneo de Freeze contra la pared, con la clara intención de romper los huesos cuando de pronto algo tiró de él hacia atrás con una fuerza casi sobre humana. Pudo distinguir un remolino de movimiento negro y gris antes de ser tirado al suelo sin contemplaciones.

Batman había llegado. Y estaba enojado.

Hipnotizado, Jason observó cómo Batman tiró un golpe a la cara de Freeze que hizo crujir todos sus dientes. Pasó casi en cámara lenta, Freeze se quejaba y en un momento casi mágico los latidos del corazón de Jason se sincronizaron con el sonido sordo de los golpes de Batman.

Jason miraba, aun hipnotizado.

Y entonces Batman puso a Freeze de rodillas, contra la pared, y extendió una mano con dirección a Jason.

— Pistola. — Ladró

Jason no reaccionó, no entendía lo que quería decir.

— ¡Dame el arma! — gritó Batman y Freeze comenzó a llorar miserablemente a través de la sangre y el moco que cubría la pulpa que una vez había sido su cara.

Poco a poco Jason tomó el arma y se la entregó. Estaba temblando violentamente, se dio cuenta, y el mango de la pistola estaba manchado de sangre, lo que no sabía era si era de Freeze o de él.

Seguía sentado donde había aterrizado antes y observó cómo Batman, Bruce, agarró el mango. Su corazón latía fuerte y dolorosamente contra su pecho cuando la gravedad de la situación cayó sobre él.

Batman iba a matar a Freeze.

Bruce iba a matar.

Esto era mejor que cualquier cosa que Jason pudiera haberle hecho al bastardo. Batman asesinando era… más como una pesadilla volviéndose realidad, eran todos los villanos de Gotham temiéndoles y más. Era justo lo que merecía Freeze.

Con impaciencia, Jason miró con los ojos muy abiertos la escena frente a él. Batman encañonando a Freeze en la sien y luego, lo soltó. El villano se dejó caer, inconsciente. Eso no era lo que Jason quería. Su sangre se congeló cuando Batman tomó la pistola con la otra mano y, con un movimiento de muñeca, vació la cámara y las balas golearon el suelo.

Le tomó algunos momento al antiguo Robin recordar cómo moverse, pero entonces la adrenalina lo puso de pie.

— ¡No! — gritó y se abalanzó sobre Batman, chocando contra el hombre con todas sus fuerzas para apartarlo. — ¡¿Qué estás haciendo?!

— ¡Jason! — gritó Batman, haciendo que Jay se diera cuenta que ni siquiera llevaba la máscara. No importaba, sin embargo, el único testigo iba a morir esa noche.

Jason tomó a la indefensa figura nuevamente y envolvió sus manos alrededor de la garganta de Freeze, ahorcándolo. Batman estaba junto a él en un instante y lo separó del villano, poniendo a su alcance, de nuevo, la mascarilla criogénica.

— Detente, ahora. — Gruñó al ver que Jason no lo soltaba. Son un poderoso golpe al hombro por fin consiguió separarlos.

— ¡¿Lo estás salvando?! — gritó Jason furiosos, viendo como Batman volteo para probablemente buscar un casco de repuesto. — ¿No lo entiendes?

— No vale la pena. — Susurró el hombre, con una expresión de dolor parpadeando en su rostro.

—¡Él le hizo esto a Dick! Te acuerdas de él ¿verdad? Está tumbado en una cama de hospital y ahora mismo apenas puede respirar por sí mismo.

Bruce apretó los dientes, su agarre sobre el cuello de Freeze apretándose. Jason podía ver el conflicto interno que sentía Bruce, los músculos flexionados, tensos. Pero no era nada, nada, comparado con lo que Jason sentía.

El ex Robin dio un paso hacia Batman y de nuevo empujó su pecho, dirigiendo su ira a un objetivo familiar. — ¿Estas bromeando? ¿No te acuerdas de la quimioterapia? ¡Merece morir!

— Sí, lo merece, — la voz de Bruce era débil y adolorida, desequilibró a Jason tanto casi como sus palabras, — pero no puedo hacer excepciones, Jason.

Jason se quedó mirándolo. Una sola frase había capturado por completo su atención, dando vueltas y vueltas a su mente.

Bruce no mató a Freeze.

Dick iba a morir de una forma horrible y dolorosa después de meses de sufrimiento porque ese idiota estaba loco. Y Bruce no iba a matar a Freeze.

No podía hacer excepciones.

Ni siquiera por Dick.

"Eso no es cierto, Jay. Espero que algún día seas capaz de verlo."* Las palabras de Richard hicieron eco en su mente, evocó la mirada de Dick sentado en el sofá de la sala de estar, las rodillas recogidas contra su pecho, su estúpidamente largo y negro cabello en su lugar, y triste. Triste por su hermano, quien se negaba a ver la verdad.

Otra imagen: Dick sin cabello y sin fuerzas en una cama de hospital, rodeado de maquinaria pesada incapaz de recordar el nombre de Jason.

Había estado tan seguro los últimos años, después de que todo lo demás había perdido sentido y coherencia, una verdad brillaba en su mente: Bruce amaba a Dick, más de lo que amaba a Jason. Porque Jason le caía bien, pero no habría dudado en cortarle la cabeza al joker, lo habría hecho si Dick y Jason hubieran cambiado de lugar. O al menos eso era lo que había pensado.

Estaba equivocado.

Jason regresó al presente con el sonido de la voz de Batman ordenándoles a los policías que estaban en el laboratorio que cuidaran a Freeze. Cuando volvió la mirada al joven conmocionado junto a él. Jason no puedo soportarlo.

Se dio la vuelta y se marchó.

Continuará

*Esta cita pertenece al capítulo 6.