N/A: Soy terrible para planificar… lo lamento, no pude terminar el capitulo para el martes como tenía planeado…

Gracias a Shadechu Nightray, darkkitsune01, Cata-Chan1, tengu19 y KTTR por los comentarios.


Un Mundo Misterioso

Capitulo XII

Parte V

Las Mentiras No Duran…

- ¡Debí ir desde un principio! – Maya estaba tan furiosa como preocupada mientras corría lo más rápido que le era posible sin interesarle con que o quien se topara – Pero no… mejor escuché a Duncan y Joane – Los pokemon en la plaza saltaban fuera del caminó de la Kangaskhan, ninguno era tan tonto como interponerse en su camino, muchos de ellos se quejaban en voz alta, más sus quejas caían en oídos sordos, lo único que Maya escuchaba eran los rápidos y sonoros latidos de su corazón provocados no por cansancio o fatiga sino por su angustia – Me deje convencer muy fácilmente… no escuche a mis instintos… - Estaba tan sumida en sus propios asuntos que no se daba cuenta del enorme obstáculo justo frente a ella, un enorme lagarto verde parado en medio de la plaza, el lugar donde todos los caminos se unían - Oh mis pequeños… yo debía protegerlos, cuidarlos… si algo les ha pasado jamás me lo perdonare… ¡AAAAHHHH! – Cayó al suelo de forma dolorosa al igual que el distraído lagarto con que había chocado, pero se levantó de inmediato – Perdón, pero llevo prisa – Dijo de forma cortante, no tenia tiempo que perder.

- Tranquilízate un momento…

- ¡¿Cómo puede pedirme que me tranquilice en un momento así?! ¡¿Duncan… eres tu?! – Se sorprendió al ver que había chocado con el Tyranitar.

Duncan se levantó un poco adolorido, había sido embestido antes, pero nunca como ahora – Maya se porque estas preocupada y…

- ¡No me vengas con parloteos! – Sin dejarlo continuar lo tomo por el cuello y comenzó a sacudirlo - ¡Tu me convenciste de no ir al Estanque en primer lugar y ahora no se que habrá pasado con Andrew y Tania! ¡Si algo les ha pasado… yo… yo…!

- Cálmate - La Kangaskhan se volteo para ver a su lado a Dorcas.

Aprovechando la distracción, Duncan se libero del agarre y respiró hondo, impresionado por la fuerza que Maya había demostrado – Se que estas preocupada por los Magnemite que acompañaban a la doctora… nosotros también nos dimos cuenta y por eso hemos venido – Dijo con voz tranquila sin querer alterar más a Maya – Puedo asegurarte que nada les ha pasado a Andrew y Tania.

- ¿Cómo se dieron cuenta? ¡¿Y como puedes estar tan seguro de que ellos están bien?!

- Nosotros estábamos con la doctora cuando los Magnemite llegaron, ellos explicaron que uno de los suyos necesitaba atención medica en el estanque… al escucharlos les pregunte por si sabían algo de unos Ralts y me dijeron que ellos están muy bien y al cuidado de dos adultos…

- Espera… ¿Por qué estaban con la doctora…? Pensé que arreglaban su base.

- Tuvimos un accidente – Respondió esta vez Dorcas.

- ¿Accidente…? – Preguntó, pero al darles una mirada rápida a ambos pokemon se dio cuenta de que estaban muy lastimados y cubiertos de polvo, Duncan incluso ya no llevaba puesto ni el cinturón o el casco protector - ¡¿Qué les pasó?!

- Es una larga historia… - Suspiró Duncan.

Maya podía hacerse una idea de lo que había pasado, pero aun estaba preocupada – Debo irme, después hablamos – Dijo nuevamente en tono cortante, no podía esperar más sin saber de los pequeños.

- No te detendré – Dijo Duncan, después de todo sabía que Maya no se tranquilizaría hasta encontrar a los Ralts. Pero antes de que la Kangaskhan recomenzara su caminó, Duncan noto a un Magnemite que flotaba con dificultad llevando unas extrañas esposas con forma de pinzas y se dirigía camino al estanque - ¡Maya! – Tomó el brazo de Kangaskhan y evito que ella notara al Magnemite.

- ¿Qué…? - Maya estaba enojada – Debo ir al estanque.

Duncan estaba nervioso, no sabía que responder, pero no quería que Maya viera al Magnemite o se preocuparía aun más – Es que… hoy es un lindo día no crees… - Maya notó el nerviosismo de Duncan, el Tyranitar ni siquiera la miraba a ella, así que se guio por su mirada pero lo único que vio fue el cielo sin nada en especial, Duncan suspiró aliviado de que el Magnemite había quedado oculto tras el Banco Fortuna mientras flotaba.

- No tengo tiempo para esto Duncan.

Antes de que ella se diera la vuelta, Duncan la tomó del brazo nuevamente – ¡Espera!

- ¡¿Qué estas ocultando?! – Ya estaba cansada, intentó voltearse para ver que era lo que Duncan intentaba ocultar más el Tyranitar la detuvo nuevamente.

- ¡No oculto nada! – Dijo aun con nerviosismo – Solo pensé que hoy es un lindo día… tal vez deberías ir a caminar por la plaza...

- ¡Iré caminar! ¡PERO AL ESTANQUE! - Esta vez Duncan no logró evitar que se volteara, pero para su suerte el Magnemite ya se había perdido de vista.

- ¡Maya!

La Kangaskhan se volteó, pero solo porque la voz que había escuchado era la de Elena. La Bisharp acompañada por Joane corrían hasta donde ella se encontraba.

- Maya… ¿Supiste lo de la Doctora? – Dijo Joane, Maya solo asintió – Nosotras veníamos a encontrarnos contigo cuando escuchamos a unos pokemon hablando de que vieron a la doctora dirigiéndose al estanque en compañía de los Magnemite… corrimos lo más rápido que pudimos, si algo les ha pasado a los niños Edgar tendrá que rendirme cuentas – Sus manos y pies estaban envueltos en llamas, pero se calmo al ver que el mantel en su hombro comenzó a quemarse y se apresuró a apagarlo.

- Es mejor que nos apresuremos – Dijo esta vez Elena quien cargaba las canastas, sus otras dos amigas asintieron antes de correr rumbo al estanque dejando a Duncan y Dorcas muy pensativos.

- Dorcas…

- ¿Si?

- He estado pensando y…

- Solo ve – Lo interrumpió, él sabía que Duncan estaba igualmente preocupado por Andrew y Tania, era por eso que habían ido a la plaza en primer lugar – Yo cuidare los materiales en la base, mañana continuemos con las remodelaciones.

- Gracias amigo – Contestó antes de correr tras Maya y las madres.

- ¡No corras ladrona!

Tania respondió dándose la vuelta para que Andrew viera como le daba una mordida a la Gomi. Los Ralts corrían alrededor de un árbol no muy grande pero de tronco muy grueso, Andrew estaba molesto por su Gomi robada y pensaba recuperarla como sea, pero Tania parecía divertirse mucho con ver lo enojado que estaba.

- Te apuesto cinco pokes a que no la atrapa – Dijo Axel.

- Acepto – Respondió Kai. Ambos amigos observaban la persecución junto a sus padres mientras esperaban a los dos Magnemite que fueron por ayuda.

- ¡Te atrapare! – Amenazó Andrew.

- Inténtalo si puedes.

Siguieron corriendo al rededor del árbol, Andrew se dio cuenta que jamás alcanzaría a Tania, la Ralts era más rápida y solo estaba jugando con él, la sonrisa en los labios de su amiga se lo decía todo, ella podría perderlo cuando quisiera, sin embargó esa misma confianza le dio una idea a Andrew, simplemente se detuvo y corrió en dirección contraria.

- ¿Adonde fue…? – Se preguntó confundida al no ver a su perseguidor – A lo mejor ya se dio por vencido - Se detuvo preparándose para una nueva mordida, cuando de repente Andrew aprecio frente a ella sin darle oportunidad de escapar.

- ¡Te tengo! – Exclamó sujetándola fuertemente en una especie de abrazo.

- Pues, felicidades – Le sonrió de forma inocente.

- Déjate de juegos y entrégala – Andrew forzó el abrazo atrayendo más hacia si a Tania, ambos estaban cara a cara.

- Andrew… ya se que me quieres pero no me abraces tan fuerte… - Se burlo enojando más a su amigo. Debido al fuerte abrazo sus manos habían quedado contra su pecho mientras sujetaba la Gomi, pero con un pequeño esfuerzo logro sacar las manos ofreciéndole la Gomi a Andrew quien aflojo el abrazo, Tania le sonrío, pero antes de que Andrew pudiera tomar la Gomi, o mejor dicho lo que quedaba de esta, Tania la introdujo completamente dentro de su boca – Mejor suerte para la próxima – Se burló guiñándole el ojo.

Andrew no respondió, permaneció en silencio un momento antes de forzar nuevamente el abrazo haciendo que Tania esbozara una mueca de dolor.

- Oye… - Dijo la Ralts intentando separarse – Ya dejaste en claro que me quieres, pero no exageres…

- Me vengare por eso… - Le dijo con voz fría.

- ¿Y que harás al respecto? – Lo retó con una sonrisa. Andrew le sonrió igualmente asiendo que Tania se estremeciera, finalmente descubrió lo que planeaba al notar como él miraba su cabeza - ¡Suéltame! – Usó sus poderes para alejar a Andrew, más solo fue un poco por lo que su amigo se lanzó sobre ella pero logró esquivarlo y comenzó a correr otra vez - ¡Aleja tus manos de mi cabeza!

- ¡Puedes correr pero no esconderte! ¡Algún día te atrapare!

- Tal vez… pero hoy no – Volteó su cabeza para sacarle la lengua antes de aumentar la velocidad comenzando a dejar atrás a Andrew.

Mientras corría, Tania noto la presencia de una pokemon que tenia la apariencia de un enorme huevo de color rosa y blanco, con patas y brazos increíblemente cortos para su tamaño, además llevaba consigo un pequeño huevo en una bolsa de su estomago. La pokemon tenia un bolso blanco con una cruz roja dibujada a un costado, además estaba acompañada por un Magnemite y al ver a Tania la saludó moviendo su pequeño brazo, la Ralts se detuvo por cortesía y la saludo igualmente, pero Andrew no se había dado cuenta de la presencia de la pokemon y chocó con Tania, ambos terminaron rodando por el suelo hasta terminar golpeándose contra un árbol.

- Porque te detienes de repente… - Se quejó Andrew quien terminó debajo de Tania y escupiendo tierra.

- ¿Es que estas ciego…? – Respondió enojada mientras señalaba a la pokemon que la había distraído.

- ¿Están bien niños? – Preguntó la pokemon corriendo hacia ellos.

Tania se sentó sobre la espalda de Andrew y asintió con la cabeza – Solo fue un pequeño golpe, nada serio.

- Habla por ti… - Murmuró Andrew adolorido antes de levantarse provocando que Tania cayera al suelo.

- ¡Avisa antes de levantarte…! - Se quejó Tania.

- ¡Y tú avisa antes de detenerte!

- ¡Tu fuiste el que empezó a perseguirme así que no te quejes!

- ¡Te comiste mi Gomi!

- Y estaba sabrosa – Sonrió mientras se lamia los labios y se frotaba el estomago.

- Me vengare… - Murmuró enojado. Tania solo se divirtió más por ver lo molesto que estaba.

- Inténtalo… si puedes – Le sacó la lengua para molestarlo aun más

- ¡Que tiernos son…! – Dijo de repente la pokemon juntando sus manos y sonriendo ampliamente – Se nota que se quieren mucho - Ambos Ralts se vieron el uno al otro antes de desviar la mirada molestos y cruzándose de brazos – Son muy lindos… ¿Cómo se llaman?

Andrew y Tania se sonrojaron levemente, por estar peleando se habían olvido de las presentaciones – Yo soy Tania y el es Andrew.

- Es un placer conocerlos niños – Dijo aun muy sonriente – Nunca los había visto en el pueblo.

- Somos nuevos – Explicó Tania - ¿Y usted quien es?

- Oh, mis modales… yo soy la doctora del pueblo, todos me llaman la Doctora Blissey.

- BZZ DOCTORA, LOS PACIENTES ESPERAN – Interrumpió el Magnemite que la acompañaba, la Blissey asintió.

- Debo cumplir con mi trabajo – Les dijo a los Ralts antes de seguir al Magnemite hasta el compañero que permanecía en el suelo.

- Ella me agrada, es muy alegre – Dijo Tania.

- Si – Se limitó a decir Andrew, aun estaba molesto.

- Ya supéralo ¿Quieres? – Le dijo Tania – Te lo compensare algún día…

- ¿Algún día?

- Así es… ¡Algún día! – Le sonrió antes de tomarlo del brazo para llevarlo de regreso con el grupo.

Al llegar con los demás se encontraron con Kai muy sonriente y Axel con la mirada gacha, los padres estaban junto a los Magnemite y la doctora mientras esta atendía al que había perdido el conocimiento. El polluelo al ver a sus amigos corrió hasta Andrew y le sin previo aviso le estrechó la mano y comenzó a sacudirlo fuertemente.

- ¡Gracias Andrew! – Dijo sonriendo - ¡Sabía que lo lograrías!

Axel no se quedo atrás y camino hacia Tania - ¿Cómo pudiste ser tan descuidada y dejarte atrapar? – Dijo molesto antes de darse la vuelta y caminar juntó a Kai a donde se encontraban sus padres.

- … ¿Y a estos que les pasa? – Preguntó Tania, Andrew solo se encogió de hombros, tampoco tenia idea de lo que había pasado.

No pensaron mucho en el asunto y ambos caminaron hasta donde la Blissey atendía al Magnemite.

- Estará bien, solo debe descansar un poco – Le explicaba a los otros tres Magnemite.

- BZZ ENTENDIDO – Dijo uno de ellos, luego los otros dos tomaron a su compañero caído y se lo llevaron.

- Oye… - Le dijo Edgar al Magnemite que había quedado - ¿Qué no fuiste con un compañero a buscar a la doctora?

- EL FUE A MENSAJEROS PELIPPER POR UNAS ESPOSAS ESPECIALES PARA EL PRISIONERO BBZZZ

- ¿Tienen esposas en Mensajeros Pelipper…? – Dijo Edgar - ¿Por qué no usan la Consigna?

- SIEMPRE QUE SE CAPTURA A UN CRIMINAL ES LLEVADO A MENSAJEROS PELIPPER PARA COBRAR SU RECOMPENSA BZZ POR LO QUE LOS PELIPPER GUARDAN LO QUE NOSOTROS PODRÍAMOS NECESITAR.

- Entiendo.

Habiendo explicado, el Magnemite floto hasta donde se encontraba el Crawdaunt y comprobó que este siguiera consiente – BZZ DOCTORA, ESTE ES EL OTRO PACIENTE, POR FAVOR CÚRELO SOLO LO SUFICIENTE COMO PARA QUE RESISTA SU TRASLADO HASTA LA CÁRCEL.

- ¡¿Qué?! – Protestaron tanto los niños como los padres.

- BZZ SI NO ES TRATADO RÁPIDO PUEDE QUE NO RESISTA, PRESENTA SEVERAS QUEMADURAS Y LESIONES GRAVES.

- No puede ser para tanto… - Edgar caminó hasta el Crawdaunt y lo levantó con una sola mano - ¿Lo ven? – Lo único que logro fue que todos vieran el deplorable estado del pokemon, incluso los pocos trozos que le quedaban de su caparazón terminaron por caerse.

- ¿No sientes frio? – Se burlo Tania al ver como quedo expuesta toda su piel.

- Parece que hubieran intentado cocinarlo – Se burlo Kai por lo roja que termino la piel del Crawdaunt por los ataques de fuego de su padre.

- ¡Niños! – Los regañó la doctora, Kai y Tania dejaron de reír – No es correcto que se burlen así de ese pobre pokemon…

- ¿Pobre…? – Dijo Andrew – ¡Pero si intento matarnos!

- Eso es cierto – Declaró Edgar – Creo que este busca pleitos se merece un castigo aun más fuerte – Su puño libre se prendió en llamas y lo acerco al rostro del Crawdaunt asustándolo - ¿Cómo lo quieren…? ¿Crudo? ¿Terminó medio…? ¿Ó bien cosido? – Comenzó a reír a carcajadas aun por las miradas desaprobatorias de la doctora y Ken.

- Bien cosido, por favor – Dijo de pronto Axel lamiéndose los labios, pero su comentario atrajo las miradas de todos he incluso Edgar dejo de reír - ¿Acaso solo fue una broma…? – El silencio de todos fue su respuesta. El Pawniard rió nerviosamente mientras se alejaba del grupo, Kai y sus amigos lo siguieron.

- Bu-buena broma esa Axel – Le dijo Kai – Por poco creí que lo habías dicho de verdad… - Rió nerviosamente - Solo fue una broma… ¿No? – Axel bajo la mirada muy avergonzado, asustando a Kai – ¡Óyeme! - Lo tomó por el cuello y comenzó a sacudirlo - ¡¿Pero en que estas pensando?! – Sus padres voltearon a verlo por el escándalo, por lo que soltó a Axel y desvió la mirada fingiendo que nada estaba pasando.

- Lo siento… - Murmuró el Pawniard al ver que los adultos ya no los veían – Es que… cuando Andrew dijo que se comería al Magikarp… aunque fue solo una broma… sentí que algo despertó en mi y comencé a pensar en como seria su sabor – Su mirada era soñadora y la boca se le hizo agua mientras hablaba – Y no he podido dejar de pensar en eso… Oigan… ¿Qué les pasa…? – Dijo al notar como sus amigos se le quedaban viendo mientras retrocedían.

- No nos pasa nada… pero necesitamos hablar algo en privado… - Le dijo Kai con nerviosismo antes de salir corriendo junto a los Ralts. Al alejarse lo suficiente los tres se juntaron en un circulo – ¿Sabes si los Pawniard son carnívoros…? – Le dijo a Tania.

- Y yo que voy a saber, él es tu amigo – Le respondió en voz baja.

- Pero tu eres la sabionda del grupo – Dijo Kai ignorando las miradas molestas de Tania – Deberías saber si los Pawniard son carnívoros.

- AFIRMATIVO BZZ.

Los tres dieron un salto asustados por la interrupción, justo tras ellos se encontraba un Magnemite que cargaba con dificultad unas enormes y extrañas esposas con forma de pinzas iguales a las del Crawdaunt.

- ¿Disculpe…? – Dijo Andrew.

- BZZ ES AFIRMATIVO, LOS PAWNIARD SON CARNÍVOROS BZZZ – Respondió – SE LES CONOCE POR CAZAR SUS PRESAS EN MANDAS LIDERADAS POR UN BISHARP… SE RECOMIENDA TENER MUCHO CUIDADO CON ESOS POKEMON BZZ - Prosiguió mientras dejaba caer las pesadas esposas para descansar – AUN LOS EQUIPOS MÁS EXPERIMENTADOS DEBEN PROCEDER CON CUIDADO CUANDO REALIZAN MISIONES EN LUGARES DONDE ESTE POKEMON HABITA – No parecía importarle que los niños parecieran asustados – SON EXCELENTES CAZADORES Y TRABAJAN MUY BIEN EN GRUPO – Con su explicación dicha tomó nuevamente las esposas entre sus imanes sintiéndose mejor después de descansar un poco y luego se dirigió a donde se encontraba su compañero Magnemite, dejando a los niños muy pensativos.

- Sabía que algo andaba mal con Axel… nunca se debe confiar en los Siniestros… - Dijo Tania.

- ¡Oye! – Protestó Kai – ¡Ese "Siniestro" es mi mejor amigo y si ahora se comporta raro es por culpa de la mala broma de Andrew!

- ¡A mi no me eches la culpa, como iba a saber que él es carnívoro y que sus instintos saldrían a flote!

- ¡Es verdad! – Dijo Tana - ¡El no tiene la culpa de que tu amigo sea una bestia como carne!

- ¿Ya terminaron de hablar?

- ¡Cállate Axel! – Dijo Kai - ¡No ves que estamos…! – Se detuvo al reconocer la voz. Los Tres se dieron la vuelta para ver a Axel tras ellos.

- ¿Cuánto llevas ahí y que escuchaste? – Dijo Tania.

- No he escuchado nada… - Respondió encogiéndose de hombros y calmando a sus amigos - Me pregunte porque tardaban y vine a ver que hacían.

- Pues… no estábamos hablando de ti si eso crees… ¡AAHHH! – Kai se quejó al recibir un golpe en la cabeza - ¡¿Por qué me golpeaste esta vez?! – Le reclamó a Tania.

- Por imprudente – Le respondió entre dientes – Es mejor que volvamos con el grupo… - Sus amigos asintieron.

Mientras caminaban, los Ralts no le quitaban el ojo de encima a Axel, atentos a cualquier movimiento repentino, Kai en cambio sacó todo mal pensamiento de su mente, después de todo Axel era su mejor amigo y confiaba ciegamente en él. Al llegar con el resto, encontraron al Crawdaunt con las esposas puestas, las cuales se habían acoplado perfectamente a sus pinzas.

- No creo que esas esposas sean una buena idea… - Dijo Tania, para ella más bien parecía que le habían dado un arma muy efectiva al Crawdaunt.

- NO SE PREOCUPE SEÑORITA BBZZ – Le dijo un Magnemite – ESTAS ESPOSAS FUERON HECHAS ESPECIALMENTE PARA UN CRAWDAUNT BZZZ NO PODRÁ QUITÁRSELAS BBZZ.

- ¿Y de donde sacaron esposas como esas? – Preguntó Andrew.

- BBZZZ ESA ES INFORMACIÓN CLASIFICADA.

- Bien, basta de explicaciones – Dijo la doctora – Hare mi trabajo.

- BZZ RECUERDE SOLO REPONER PARTE DE SU SALUD.

La Blissey asintió, luego puso sus manos sobre el huevo de su estomago, este comenzó a brillar y el resplandor cubrió el cuerpo de Crawdaunt.

- Mi trabajo esta hecho – Dijo La doctora con orgullo.

- ¿Eso fue "Amortiguador"? – Preguntó Tania.

- Así es pequeña – La doctora se impresionó por lo rápido que la Ralts reconoció el movimiento.

- Sabionda… - Murmuró para sí el polluelo.

El Crawdaunt sintió como parte de sus fuerzas habían regresado, comenzó a mover su cuerpo y en especial sus pinzas, las cuales parecían haber sido cubiertas por metal y sujetadas entre si por una cadena larga, podía abrirlas y cerrarlas aunque con un poco de dificultad, pero lo que importaba era que aun podía hacerlo.

- Sigo pensando que las esposas no son buena idea… - Tania se sentía nerviosa de ver lo pensativo que estaba el Crawdaunt al examinar detalladamente sus esposas.

- BZZ NO HACE FALTA SU PREOCUPACIÓN SEÑORITA - Los dos Magnemite que aun permanecían en el lugar se colocaron uno a cada lado del Crawdaunt – CAMINE BBZZ.

De mala gana el Crawdaunt comenzó a caminar, pero al estar lo suficientemente lejos de Edgar y Ken, se apresuró a sujetar la cadena y la corto con ayuda de sus esposas, los Magnemite intentaron detenerlo pero fueron golpeados por las pinzas ahora metálicas del prisionero, el Crawdaunt no espero más y uso "Excavar" para escapar, esta vez Edgar no logró detenerlo.

Tania se dio una fuerte palmada en la frente al ver lo sucedido - Saben… yo creí que los Magnemite eran inteligentes, fríos y calculadores… pero ahora veo que me equivoque… y si que me equivoque…

- ¿Y que harán al respecto? – Les dijo Ken a los Magnemite que habían quedado un poco aturdidos por el golpe pero se sacudieron y después se vieron entre si antes de ir en la persecución del Crawdaunt introduciéndose en el agujero que este había dejado.

- No debimos darles el trabajo de policías… - Suspiró Edgar – Los Beldum también querían el puesto y quizás debimos dárselo…

- No tienes derecho a quejarte Edgar – Le reprochó Ken – Tu fuiste el primero que voto por los Magnemite en la reunión.

- Cobraban mas barato…

- Y ahora se ve el resultado… - Suspiró Ken.

- ¿Oye Kai? – Dijo Andrew - ¿Cómo fue que escogieron a los Magnemite para policías?

- Según se, hubo una reunión en la plaza – Explicó Kai – Los Magnemite y los Beldum querían el puesto pero al final se hizo una votación y los Magnemite ganaron…

- Ya se acabó todo… - Les dijo Edgar a los niños – Vayan a jugar mientras esperan a Elena y Joane… y por cierto – Se acercó a ellos – Por favor… recuerden no decir nada…

- ¿Qué no digan nada de que Edgar?

Al Blaziken se le enfrío la sangre al reconocer la voz – Jo-Joane… querida, no esperaba que vinieras tan rápido… - Dijo torpemente mientras se volteaba para ver, no solo a su pareja, si no también a Elena, Maya he incluso a Duncan.

- ¡Ahórrate los cuentos! – Fue la mordaz respuesta de Joane, pero al ver a Kai su mirada molesta cambió de repente por una de felicidad - ¡Kai!

- ¡Axel!

- ¡Tania, Andrew!

Cada una corrió a coger en brazos a sus pequeños abrazándolos con fuerza.

- ¡¿Están bien?! – Maya era la más preocupada - ¡¿No les ha pasado nada malo?! – Comenzó a revisar a los Ralts.

- Estamos bien… - Respondieron Andrew y Tania sintiéndose un poco incómodos.

- ¿Por qué están tan sucios? – Dijo Joane al revisar a Kai, el polluelo no sabía como responder.

- ¡Axel! ¡Que te pasó en el estomago! – Elena descubrió una pequeña marca en el estomago del Pawniard.

- E-eso es lo que no queríamos que supieran – Interrumpió Edgar – Cuando Ken y yo llegamos descubrimos a los niños jugando muy rudo y tuvimos que detenerlos… por eso la doctora esta aquí, ella atendió a los niños - La Blissey se enojó por la mentira he intentó intervenir pero Edgar le impidió hablar cubriéndole la boca.

– ¡Dime la verdad Edgar! – Reclamó Joane.

- Esa es la verdad – Nadie le creyó a Edgar.

- ¡Kenneth! – Ken se asustó por el tono de su pareja - ¿Qué están ocultando?

- Nada… - Respondió nerviosamente.

- ¿Kenneth…? – Se preguntaron los Ralts.

- ¿Y como explican a los Magnemite? – Preguntó esta vez Maya.

- Eso… bueno… hay una buena explicación… - Edgar comenzó a sudar.

- Es nuestra culpa… - Interrumpió Tania.

- ¿Qué quieres decir con eso…? – Maya se sentía confundida.

- Nosotros queríamos entrenar y volvernos más fuertes para tener un equipo de rescate… - Explicó Tania.

- Las cosas se salieron de control y causamos un alboroto… - Continuó explicando Andrew siguiéndole el juego a Tania.

- Así es – Tania se sorprendió de que Andrew supiera lo que ella iba a decir – Los Magnemite intervinieron… pero para entonces los señores Ken y Edgar ya nos habían detenido…

- Sin embargo, Axel se había lastimado y los Magnemite se ofrecieron a traer ayuda… - Terminó de explicar Andrew.

- ¿Eso es verdad…? – Les dijo Maya viéndolos a los ojos.

- Si… - Respondieron al unísono.

- Entonces… - Maya centro la mirada en Duncan - ¡Todo es tu culpa!

- ¿Mi-mía?

- ¡Tu fuiste quien les metió la idea de un equipo de rescate en primer lugar! – Maya estaba muy molesta - ¡Y mira lo que pasó!

- ¡Espera Maya! – Dijo Elena.

- ¿Qué sucede?

La Bisharp señalo los trozos de caparazón y el agujero que estaban en el suelo – Si eso es cierto… ¿Cómo explican eso? - Edgar, ken y los niños comenzaron a sudar sin saber como responder.

- ¿Y bien Edgar? – Elena encaró a su pareja viéndolo a los ojos.

- ¡Ya estaban aquí cuando llegamos! – Respondió torpemente. Joane se acercó aun más asustando a Edgar, este hizo lo primero que le vino a la mente – Vamos mi pollita… - La abrazó y comenzó a acariciarle las largas plumas de su cabeza, Joane comenzó a forcejear, pero poco a poco empezaba a ceder – Lo que has oído es la verdad… los niños son solo niños… ellos solo querían volverse más fuertes… no los puedes culpar por eso… yo no quería que te preocuparas y por eso les dije que no dijeran nada – Joane estaba disfrutando de las caricias, prácticamente estaba en transe – Podrías perdonarme… - La Blaziken asintió lentamente.

- Que vergüenza... – Se dijo Kai cubriéndose la cara, avergonzado por lo que sus padres hacían frente a los otros.

- No puedo creer que cayera tan fácilmente… - Suspiró Elena por lo rápido que su amiga había sido convencida.

- Lamento haber dudado de ti Edgar… - Dijo Joane.

- No te disculpes… solo estabas preocupada por los niños… - Edgar continuó con las carisias – Pero ahora sabes que están…

- BZZ PERDÓN POR LA INTROMISIÓN.

- Mier…coles – Justó sobre sus cabezas flotaba el grupo de Magnemite que había ido al bosque en busca de pruebas contra el Crawdaunt, además estaban acompañados por un par de Pidgey con bolsas de correo.

- BBZZ YA HEMOS TERMINADO DE INSPECCIONAR LA ZONA DEL COMBATE, SOLO QUERÍAMOS INFÓRMASELOS ANTES DE RETIRARNOS… - Dijo uno de los Magnemite antes de que el grupo comenzara a retirarse – LOS PIDGEY TRAEN ALGO PARA LOS RALTS BZZ

- ¿Len…? ¿Lea…? – Dijo Tania al reconocer a los Pidgey.

- Lo sentimos – Dijo Len mientras soltaba su bolsa y la dejaba caer a los pies de Tania – Quisiéramos quedarnos a hablar… pero…

- Algún tarado destruyó nuestro nido – Terminó de explicar lea – Y debemos arreglarlo lo antes posible.

- ¡Adiós! – Se despidieron emprendiendo el vuelo.

- Y por cierto… - Len se detuvo – Mañana me devuelven la bolsa, la necesito para entregar el correo… ¡Y felicidades por derrotar al Crawdaunt! ¡Ustedes son de verdad fuertes! – Fue lo ultimó que dijo antes de perderse de vista.

Maya tomó la bolsa antes de que Tania o Andrew la recogieran, luego dejó caer el contenido revelando los restos de lo que era la estrella dorada de la frente del Crawdaunt.

- Algo que quieras añadir Edgar… - La voz de Joane era fría. Edgar reprimió un gruñido al sentir como su pareja lo abrazaba enterrándoles sus garras.

- No es lo que crees… - Logro decir con dificultad – Es solo que…

- BZZ NO LOGRAMOS EL OBJETIVO.

- Porque a mi...

Del agujero salieron los Magnemite que habían ido en persecución del Crawdaunt – BZZZ EL PRISIONERO HA ESCAPADO, PERO NO PUDO IR DEMASIADO LEJOS DEBIDO A SUS HERIDAS… - Informó uno de los Magnemite.

- SENTIMOS NUESTRO FALLO… BZZ – Dijo el otro Magnemite – DESPUÉS DEL ESFUERZO DE LOS NIÑOS POR DERROTARLO… - Bajó la mirada con vergüenza – PERO NO NOS DAREMOS POR VENCIDOS BZZ LO RASTREAREMOS Y RECIBIRÁ SU CASTIGO BBZZZ… - Con esto dicho ambos Magnemite se retiraron del estanque.

- Soy toda oídos Edgar…


- Al fin los perdí… - Suspiró el Crawdaunt.

El pokemon se encontraba en medio del bosque, había salido del suelo hace tiempo y los Magnemite ya no lo perseguían.

- No puedo creer lo que me hicieron ese maldito Blaziken y esos niños del demonio – Golpeó fuertemente el suelo levantando el polvo, pero al hacerlo centro su mirada en el metal que cubría sus pinzas – Al menos obtuve algo muy interesante – Analizo más de cerca sus nuevas pinzas – Solo necesitan unos cuantos arreglos… - Rió sádicamente mientras se internaba más en el bosque – Me vengare de todos… primeramente de esos niños… si, me vengare… los haré pagar por todo…


- ¡Vuelve aquí! – Reclamó Joane corriendo tras Edgar - ¡¿Cómo pudiste permitir que los niños pelearan?!

- Pero cariño, yo solo…

- ¡Ahórrate tus mentiras!

- ¡Deben calmarse! – Intentó intervenir Ken.

- ¡No digas nada Kenneth! – Dijo Elena - ¡Tú también tienes la culpa!

- ¡¿Yo?! ¡Pero si…!

- ¡Dejaste a los niños al cuidado de Edgar! – Interrumpió su pareja.

- Pero fui por los Magnemite…

- ¡Cuando pudiste ayudar a los niños! ¡Pero no lo hiciste!

Mientras sus padres discutían, Kai y Axel se habían sentado bajo la sombra de un árbol, estaban nerviosos por pensar que después seguían ellos; la doctora, por su parte decidió quedarse al creer que a final de la persecución se necesitarían de sus habilidades curativas; Andrew y Tania mientras tanto, estaban frente a Maya y Duncan, el silencio reinaba entre ellos, ninguno de los dos sabía que decir.

- Están enojados con nosotros… - Se atrevió a decir Tania, Maya aun estaba en silencio, pero de repente sonrió.

- ¿Enojada…? ¿Cómo podría estar enojada? – Abrazó a los Ralts – Salvaron la vida de un pokemon que los necesitaba… estoy orgullosa de ustedes.

- Además… derrotaron a un Crawdaunt, estoy impresionado – Confesó Duncan.

Andrew y Tania se emocionaron al escuchar a Duncan.

- Pero eso no quiere decir que pueden formar un equipo – Las nuevas palabras de Duncan los desanimó nuevamente.

- Entonces… ¿Todo esta bien…? - Dijo Tania - ¿No estamos castigados…?

- Claro que si – Respondió Maya.

- Pero…

- Estoy orgullosa, pero eso no quita el hecho de que me vieron a los ojos y me mintieron.

- Pero el señor Edgar nos dijo que mintiéramos… - Dijo Andrew.

- ¿Edgar…? – Maya bajo a los Ralts y centro la mirada en el Blaziken que aun continuaba corriendo por su vida – Al menos él tendrá su merecido cuando Joane lo atrape - Andrew y Tania no pudieron evitar reír al ver como corría Edgar.

- Bien… - Dijo Duncan mientras comenzaba a caminar – Yo debo irme…

- ¿Ya se va…? – Le dijo Andrew desanimado - ¿No puede quedarse un poco más?

- Lo siento hijo, pero debo volver a la base…

- Duncan… - Maya lo detuvo – Porque no te quedas un poco más, los niños estarían felices si nos acompañaras.

- No lo se…

- Anímese – Le dijo Tania con una sonrisa.

- ¡Si! – Dijo Andrew - ¡Acompáñenos solo un poco más!

Duncan pareció pensarlo mucho mientras se rascaba la barbilla – No le se… - Andrew y Tania se desanimaron, pensaban que se iría, el Tyranitar sonrió al verlos - ¿Como podría rehusarme?