Capitulo 21

La vida sin ti.

Habían pasado 6 meses de la partida de Ginny y Harry estaba muy deprimido, a pesar de las cartas que recibía con regularidad, la extrañaba terriblemente, se había ido a vivir a su casa del 12 de Grinmould place y dejado la Madriguera por que no soportaba estar viviendo ahí sin que estuviera su Ginny, todo le recordaba su sonrisa, su amor y su compañía; al decidir irse le propuso a Ron que se fuera a vivir ahí con el, ya que en realidad no quería estar totalmente solo pues pensaba que sería mucho peor.

Para Ron fue el mayor de las sorpresas y se sitio muy feliz de que su amigo le pidiera que se fueran a vivir a su casa juntos, esa mañana era sábado y no tenía nada que hacer, Ron le había invitado a salir, pero él lo haría con Hermione y Harry no deseaba ver el amor con que sus amigos se trataban, eso le hacía extrañar mas aun a Ginny y deprimirse, así que no le echaría a perder su paseo y su felicidad con su tristeza.

Estaba en esas cavilaciones cuando escucho pasos en el corredor que se dirigían hacia su alcoba, como ya le había dicho en varias ocasiones a Ron que no iría con ellos, pensó en hacerse el dormido para que éste no insistiera, pues nadie mas podía ser el que caminara así en el corredor ya que no había nadie más en la casa, simplemente se dio la media vuelta para dar la espalda a la puerta y se preguntaba ¿Por qué no podía Ron dejarlo en paz simplemente? Conocía perfectamente la razón, es que era su amigo y no le agradaba verlo triste, escucho que abría la puerta cerro los ojos y trato de que su respiración pareciera relajada y acompasada.

Un cálido cuerpo desnudo se recostó bajo las cobijas y se pego mucho al cuerpo de él, que hacía mucho que no dormía con pijamas solo con bóxers, eso lo sorprendió mucho, y al mismo tiempo se sintió dichoso, conocía esas manos y esa piel, ese olor a flores que despedía su cabello, se giro inmediatamente intentado quedar frente a ella, sin pensarlo empezó a besarla no quería saber si estaba soñando o no pero se sentía feliz de sentirla a su lado y sentir su amor.

Hicieron el amor con ansiedad, con muchísimo amor, pero en una forma que nunca lo habían hecho, el tiempo separados, y la falta de ella sufrida por Harry y la falta de él sufrida por Ginny los hizo explotar y demostrarlo en cada beso ansioso y en cada caricia ambos se murmuraban cuanto se amaban, mientras Harry recorría el cuerpo de Ginny besándolo por completo sin que le faltara ni un solo rincón, si detenerse, pero sin prisas.

Después de hacer el amor y de estar un rato abrazados, Harry pregunto:

–¿Qué ha pasado mi amor? No es que no me guste que estés aquí al contrario me haces muy feliz –aclaró inmediatamente antes de que ella dijera algo, ya que no quería que malinterpretara nada. –¿Es que ha pasado algo en el entrenamiento?

Ginny lo veía sonriendo al darse cuenta de su verdadera preocupación y se estiro repagándose más al cuerpo de él antes de responderle de manera seria.

–Te extrañaba demasiado mi amor, las cartas me ayudaban un poco a sobrellevar la tristeza de estar lejos de ti pero no me eran suficientes, así que… No, no renuncie –dijo rápidamente para tratar de acallar un protesta proveniente de un Harry sumamente serio y preocupado, había puesto sus dedos sobre los labios de el, y continuo hablando –En realidad nos dieron un fin de semana libre y yo fui corriendo al aeropuerto mas cercano y tome el primer avión que salía hacia Londres, como me comentaste que saldría mi hermano con Hermione sabia que estaríamos solo y que no corría el riesgo de encontrármelo aquí, además hoy conocerá el nuevo departamento de ella y no regresara a casa hasta que yo me haya ido, ¿Te gusto la sorpresa?

Ginny lo decía en serio se había preocupado de que le hubiese caído mal a Harry el hecho de que ella se presentara así en su casa. Él noto su preocupación y le sonrió ampliamente.

–Mi vida ¿no te has dado cuanta de cuanto te extrañaba y la falta que me hacías?, creo que te lo he demostrado con todo mi cuerpo, pero me gustaría mucho que me dijeras que haremos el resto del año si es que no nos veremos mas, me haces muchísima falta y tampoco las cartas me eran suficientes.

Harry sabía que ella solo estaría el fin de semana a su lado así que trato de disfrutarlo al máximo; pasaron el resto del día en la cama amándose y platicando cada uno de sus respectivos trabajos, eso no les era suficiente y por fin llego el domingo por la noche, momento en que Ginny partiría ya con las maletas en la puerta y apunto de salir para el aeropuerto ella se detuvo.

– Harry, siento que no me puedo ir ¡Por favor, di algo que me haga quedarme.

Harry la miraba muy serio, se acerco y la abrazo, no decía ni una palabra solo la sostuvo contra su cuerpo y la abrazo muy fuerte, por fin pudo hablar no sin que las lagrimas rodaran por sus mejillas.

–Ginny, mi amor, ¿Realmente crees que te detendría sabiendo que estas conquistando tus sueños?, no me creas tan egoísta mi amor. Por favor esto lo estas haciendo sumamente difícil, si no quieres irte por que no te guste realmente lo que estas haciendo lo entenderé y te aseguro que toda tu familia lo hará, nadie te dirá nada y podrás comenzar a pensar en que es lo que deseas hacer de verdad; pero comprende que si después de un tiempo de estar aquí vas a sentirte frustrada y a odiarme por haberte convencido a que te quedaras eso no estará bien para nuestra relación ahí se terminara y me odiaras.

La miraba directamente a los ojos y ambos estaba sollozando, simplemente ella lo abrazo aun mas fuerte y ya no dijo nada poco a poco se calmo lo toma de la mano y se dirigió a donde se encontraban sus maletas; ella comprendía que Harry tenía mucha razón en lo que le había dicho y que no era justo que ella buscara la forma de que él tomara una decisión por ella para poder culparlo después.

Muy calados entraron al aeropuerto Ginny con Harry de la mano se dirigió a la ventanilla para etiquetar su maletín y solicitar su pase de abordar.

La señorita que atendía a Ginny observo a Harry y le sonrió pícaramente cosa que no paso desapercibida para Ginny pero si ´para Harry que solo tenia os para Ginny ella frunció el seño y abrazo a Harry de la cintura mu pegado a ella, no le sorprendió a él y también hizo lo mismo y la beso en la mejilla tiernamente. La actitud de ambos le dejo muy claro a la intrusa que el ya tenia dueña y que estaba muy feliz de su cautiverio, por lo que solo sonrió y bajo la mirada hacía lo que estaba haciendo del boleto de Ginny.

–Harry –dijo Ginny un poco seria, –¿Entras muy temprano mañana al ministerio?

Su pregunta le sorprendió un poco sin saber por donde iban sus pensamientos.

–A las 9 como siempre, cuando no estamos en alerta entramos a esa hora ¿Por qué?

–Crees que me podrías acompañar a New Hampshire? –dijo ella con una mirada un poco angustiada.

El ni siquiera la miro se dirigió directamente a la mujer que los veía muy seria pero con una sonrisa en los ojos.

–Señor Potter, hay un lugar disponible al lado de la Señorita si usted desea se lo puedo proporcionar.

–Si, por favor, y muchas gracias –miraba sonriente a una Ginny feliz.

Ya no hubo mas caras largas, simplemente estuvieron abrasados y besándose furtivamente mientras esperaban en la sala de abordar del aeropuerto, por fin ya en sus asientos Harry pregunto:

–¿Por qué me pediste que viniera? –ella lo miró un poco sorprendida por que nunca espero esa pregunta, o si la espero fue en el momento en que le pedio que viniera con ella.

–¿No querías venir? –se le veía un poco dolida y preocupada.

–No es eso, y me imagine que lo pensaría por eso pregunte hasta ahora. –dijo el un poco divertido al darse cuenta de que había tenido razón al pensar que ella dudaría que quisiera acompañarla a donde se encontraba su equipo entrenando.

–Muy gracioso señor Potter, pero ya dime ¿No querías venir?

–Mi amor solo pregunte por que, si no hubiese querido te habría dicho que no simplemente, o te habría inventado algún pretexto, además jamás te habría mentido en mi hora de entrada al ministerio, en realidad es a las 7 en punto que debo de estar ahí pero ya me deben unas vacaciones, así que me las tomare por el tiempo que pueda estar contigo así sea un solo día –dijo cubriéndole los labios con sus dedos cuando ella quiso protestar por que le había mentido –Ginny te amo, no me regañes, ya le envié un patronus a Ron y otro a Quinnsley avisándoles.

–Muy bien, no se cuanto tiempo pueda estar contigo amor, tratare de que te acepten en el equipo para que les enseñes algunos amagos y así nos permitan quedarnos juntos por lo menos por un par de semana la entrenadora es una gran admiradora tuya así que no creo que me ponga muchos peros.

Pronto dejo de preocupase y comenzó a disfrutar de la compañía de Harry, estuvieron abrazados todo el viaje y cuando llegaron al aeropuerto de New Hampshire, Harry se encargo de las maletas y del taxi y en ese momento supo que se hospedaría en el mismo hotel que Ginny, cuando llegaron ella le dijo que fuera a su cuarto que ahí lo vería en unos momento que mientras acudiría a ver a la entrenadora de las arpías, para hablar con ella lo mas pronto posible y salir de ese pendiente.

–mmm, Ginny prefiero ir a comprar un poco de ropa a la tienda del hotel y un cepillo de dientes, te veré en la tienda cuando termines ya sabes que no soy muy bueno para escoger ropa, mientras me ocupare de mis cosas personales, y cuando termines me ayudas con unos pantalones y camisas ¿te parece bien?

–Si, perfecto, les diré que se lleven mi equipaje a la habitación mientras tanto, aquí te veo amor.

Así lo hicieron, Harry en realidad estaba preocupado por lo que pudieran decirle a Ginny, y comprendía que no debería de presionarla mucho, per pensándolo bien le agrado la población así que, podría quedarse por ahí por lo menos la semana que solicito de licencia, así, si no le permitían estar en los entrenamiento a lo mejor podía ver a Ginny cuando terminara de éstos y cenar o comer con ella, ya o pensarían juntos ahora que se vieran. Distraídamente empezó a escoger unos bóxers de algodón que eran los que mas cómodos le parecían, camisetas, calcetines, cepillo de dientes, pasta, un rastrillo para rasurarse, una loción para después de afeitarse, espuma; en eso estaba cuando unos brazos muy conocidos para el lo rodearon por la cintura y le dijeron:

–Asunto arreglado señor Potter, usted se encargara de entrenar a la buscadora y después de que termine de enseñarle sus trucos, ayudara en el entrenamiento de las demás jugadoras del equipo, ja, ja, ja, nunca pensé que sería tan fácil convencer a la entrenadora –quedaron frent6e a frente y el la beso suavemente en los labios cosa que ella correspondió y después siguió hablando emocionada –en cuanto le dije que tu te habías ofrecido a entrenarnos por un par de días –una semana– la interrumpió él.

–¡Una semana! ¿No me estas mintiendo amor? ¡Una semana, juntos! Es maravilloso. Bueno te sigo contando, cuando le dije que te habías ofrecido para entrenarnos y enseñarnos algunos trucos se puso feliz, creo que más por conocerte que por lo que nos enseñaras –dijo dubitativa. –Bueno con tu la mantengas a raya estará todo bien.

Harry rió con ganas y le volvió a dar un beso, después le mostro una a una las cosas que había escogido, obviamente pasando por alto los bóxers, cosa que a ella le enterneció mucho ya que lo conocía hasta sin ellos y ver los que se compraba no haría ningún cambio pero no dijo nada, escogieron roa suficiente para la semana que estaría en el poblado Harry y después se dirigieron a su cuarto, Harry pregunto antes de entrar.

–Ginny, ¿Estaremos muy lejos en el hotel? –Ella sonrió y abrió la puerta para que Harry se encontrara con sus maletas en el centro de la habitación. Eso le hizo sentirse mucho más feliz a Harry y ya no dijo nada cargo a Ginny para entrar a la habitación y los dos rieron felices.

Hicieron el amor sin que ninguno de los dos hubiese acomodado sus cosas, Harry sentía que conforme el tiempo pasaba su cuerpo parecía necesitar aun más la piel de Ginny.

Eran aun temprano, no había amanecido y él se encontraba despierto contemplando dormir a Ginny. Ella estaba con la cabeza recargada en el pecho de él mientras éste le acariciaba los cabellos rojos suavemente, tratando de no despertarla pero de comprobar que era ella y la tenía en sus brazos, que no estaba soñando como tantas veces había despertado en su habitación para encontrarse solo sin ella, un dejo de dolor paso por sus pupilas al pensar en su soledad cuando ella no estaba a su lado.

Ginny se despertó saboreando el olor de la piel de Harry, no se movió, no quería despertarlo, se daba cuenta que aun era de madrugada por que no había luz en la ventana de la habitación, en eso sintió la mano de él acariciando su cabello; unas enormes ganas de hacer le amor llenaron su ser, así que despacio, comenzó a acariciarlo, a besar su abdomen a posar suavemente sus labios en su piel, al momento el cuerpo entero de Harry respondió a sus caricias, le demostraba cuanto la había añorado lo mismo que ella a él, continuo sus caricias, recorriéndolo poco a poco, acaricio las partes mas intimas de él cosa que hizo que se estremeciera ante su caricia, ella no se inmuto ni le dio pena continuo con su exploración acariciándolo suavemente, recorrió su forma lentamente sintiendo como se endurecía bajo sus caricias, ella no soporto mas se sentía sumamente mojada, así que simplemente paso su pierna sobre el abdomen de él y comenzó la cabalgata, ella tenía el mando y él en ningún momento se opondría a ello, era feliz complaciéndola en todo, y esto nos ería una excepción, sonrió Harry mientras la dejaba hacerle el amor y él correspondía con la misma intensidad.

La mañana los sorprendió haciendo el amor, era muy poco lo que habían dormido, pero no les molestaba, estaban felices.

–Harry, –dijo Ginny mordiéndose el labio inferior. –hay algo que no te dije anoche pero que debes de saber antes de que vayamos al campo de entrenamiento.

Harry volteo a verla serio ante la carita angustiada de ella.

–¿Qué sucede Ginny? ¿Pasa algo?

–Por favor no te molestes, lo que hice solo fue para que nos permitieran estar juntos siempre que puedas venir, es que…

–Ginny tranquila, no pasa nada, dime que sucede.

–Bueno, cuando fui a ver a la entrenadora, no llevaba ningún plan, solo que en cuanto e dije que estabas aquí ella puso una cara muy lasciva, inmediatamente me pregunto a que habías venido y que donde te hospedarías que si querías podrías hacerlo en su habitación, eso me dio muchísimo coraje y le respondo que eso ya estaba resuelto que lo harías en la mis por que nos habíamos casado en secreto este fin de semana que fui a Londres y era nuestra luna de miel.

Habló muy rápido y mantuvo la cara baja, Harry al principio se sorprendió muchísimo pero después sonriendo se acerco a ella.

–Muy bien señora Potter, ¿A que hora tenemos que estar en el entrenamiento?

–¿Como me dijiste?, –pregunto Ginny asombrada.

–Señora Potter, ¿Se supone que ya lo eres no? Y es así como te llamara mucha gente –sonrió mientras le decía todo esto.

–¿No estas molesto?

–No, en realidad solo es cuestión de tiempo que seas la señora Potter por que te amo y me amas y si no nos hemos casado aun es por que ambos estábamos de acuerdo en terminar nuestras carreras y dedicarnos atrabajar un poco, pero por mi el mismo día que murió Voldemort me habría casado contigo.

Ginny no dijo nada más se arrojo a sus brazos y lo beso con todo el amor que sentía por él.

Sin percatarse en realidad de cómo y cuando cayeron ala cama volvieron a hacer el amor, se desnudaron lentamente uno al otro y se amaron sin que les importara el tiempo, en realidad el entrenamiento sería por la tarde y tenían toda la mañana libre así, que no importaba mucho que no salieran de la habitación.

Por fin cerca del medio día ambos se metieron abañar, volvieron a hacer el amor en la tina de baño del hotel, terminaron y se secaron uno al otro tiernamente, hasta que decidieron que deberían comer algo pues se sentían famélicos.

Cuando bajaron al comedor del hotel había muy poca gente así que nadie los molesto y después salieron a caminar por los alrededores del hotel haciendo la digestión y tiempo para ir al entrenamiento de Ginny por que ambos sabían en sus adentros que si regresaban a la habitación se olvidarían de todo y harían el amor sin parar mas que a descansar pero que no los sacarían de la habitación hasta el día siguiente y Ginny no podía dar ese lujo.

Por fin llego la hora de ir al campo de entrenamiento y se dirigieron hacia allá tomados de la mano, en su interior Ginny pensaba en no dejar ni un momento solo a Harry con ninguna de las arpías solas con él por que no quería tener que matar a nadie que se le acercara demasiado, ella sonrió levemente al pensar en todo esto y Harry se le quedo viendo con curiosidad.

–¿Qué sucede Ginny?

–Em, nada no te preocupes, solo recordaba estos cuatro días contigo y me siento feliz. –mintió ella pero muy convincentemente así que ya no el pregunto nada mas.

Bueno muchísimas gracias a todos los que me leen y una disculpa por tardar tantísimo en regresar con este capitulo, no me gusta mucho como queda pero ya había pasado demasiado tiempo sin enviárselos y lo he borrado mas o menos 5 veces; así que no podía hacer mas. Por favor tengan un poco de paciencia con los horrores ortográficos ya que solo soy simple cirujano tratado de hacer literatura, muchas gracias nuevamente y estare aquí nuevamente con lo que sigue y muy pronto el final.