Juicio.
¿Quién eres tú? Me cuestiona la gente
Y yo me quedo callada por un momento,
Luego no se me ocurre otra cosa que decir:
"soy solo yo, que sin ojos dondequiera que te escondas te alcanzara"
Guerrera. NOMICA
Le amarraron las manos por detrás de la espalda.
Le condujeron despacio por los galerones tristemente iluminados, humedecidos de sus paredes, fríos como el hierro que pendía de sus tobillos armando semejante sonsonete que todos salían a su encuentro, boquiabiertos, viéndole con los ojos incrédulos y uniéndose, movidos por la curiosidad, al cortejo que ya llevaba tras de sí. Llego de aquella manera una muchedumbre multicolor hasta la puerta del tribunal en que le juzgarían quedaron pese a todo aislados el interior del exterior por una pared entrometida que se irguió mágicamente y solo los de incumbencia en el asunto se vieron las caras frente a frente.
Tomo asiento en el empolvado banquillo de los acusados "como si fuese necesario" pensó al sentir dos robustos cuerpos estrujarle el suyo, uno a la derecha y otro a la izquierda aprisionándole entre el calor de sus trajes almidonados.
El reloj junto sus agujillas en el punto septentrional de su figura, un péndulo se movió en vaivén varias veces, anunciando que el momento había llegado, un sonoro rugir de trompeta hizo eco en el recinto y las majestuosas puertas grabadas de piedras preciosas y mármol se abrieron de par en par dejando que pasara el divino juez vestido con su túnica color púrpura sujetada a su redonda cintura por un cíngulo de oro, tras arrastrar las sandalias de madera y cuero de ternero en que descansaban sus enormes plantas fue a reposar el almuerzo que acababa de tomar en su asiento imperial, se arreglo la manga que se le arriscaba a la altura del codo y se aclaro la garganta.
-Que tristes están todos y pensar que hace tan poquito jugábamos contentos a las apuestas, no cabe duda que esos son juegos del Diablo- dijo a modo de chascarrillo mas para con él mismo que con la intención de hacer reír a su publico bien sabía que necesitaba tomarse aquello lo más posible a la ligera, no le gustaba condenar a sus niños consentidos, cruel mentira que todos eran iguales a sus ojos, ese era un slogan publicitario de lo mas rentable en el mundo pero era eso y sólo eso, mera propaganda política. En fin, cosas buenas podrían salir de aquella sentencia y para muestra un botón, allí estaba Lucifer, haciendo contrapeso en la balanza, teniendo cada día más y más adeptos y no se guardaban rencor para nada, a pesar de que alguna vez hacía de eso, ya un buen tiempo se habían visto en la penosa necesidad de apegarse al dicho de "aquí se rompió una taza y cada quien para su casa" o mejor dicho "yo para mi nube y tú para tu brasa"
-Señor- lo llamo un querubín rubicundo sacándole de sus pensamientos y ofreciéndole una carpeta
-¿Qué? ¿Qué es esto?- pregunto desorientado al ver el significativo grosor del archivo.
- el expediente de la acusada, Señor- "acusada" era una palabra muy fuerte, "condenada" era mucho peor sin embargo allí estaban todos a sabiendas, de que de ser "acusada" en un parpadeo Brassica se convertiría en "condenada" o de otro modo no la hubiesen llevado hasta aquel sitio, si cupiese la mas pequeña probabilidad de no ser culpable, que de ser culpable lo era, eso todos ahí también lo sabían, lo que el Señor jamás pensó es que fueran tantas las faltas cometidas, lo que tampoco le atravesó por su celestial cabeza fue que alguien se atreviera a llevar a la antigua reina al santo tribunal no obstante sus cálculos por millonésima vez habían salido erróneos, por que eso de que Dios es omnisciencia no reflejaba completamente la realidad, como todos, en los números también se enredaba, los tiempos se le perdían en el desorden de sus muchas ocupaciones y olvidaba seguido los nombres de quienes a él se encomendaban, cierto que no los dejaba a su suerte cuando desde su trono los veía en verdaderos problemas entonces recordaba que los había visto sentados en una capilla con los ojos arrasados de lagrimas pidiéndole por socorro y llegaba el momento de actuar mover un solo dedo, soplar ligeramente y la tempestad quedaba aplacada, el individuo corría por las calles agradeciendo, Dios daba un sorbo a su café y cuando regresaba a la escena ya no sabia quien era ese loco que gritaba "gracias" mucho menos el porque, claro que no reconocería frente a la gente sus pequeñísimas fallas, así que cuando alguien le preguntaba ¿señor por que no ayudo a ese hombre antes de que se arrojara al mar? Él simplemente contestaba que los bomberos no son héroes sin fuego que apagar.
…-" ¿como que no puedo pasar?" – se escucho al otro lado de la estancia
-no señor, lo siento el acceso es altamente restringido
-eso ya lo sé, muchachito insolente, pues ¿que no sabes quien soy?
-no señor discúlpeme- contestaba el guardia a la voz chillona que lo interpelaba
- soy el kaio del norte, ahora abre esa maldita puerta- todos en el tribunal esbozaron una sonrisita burlona, en la opinión de prácticamente todos los presentes Kaiosama empezaba a manifestar incompetencia en su desempeño de guardián, cuándo se había visto eso de andar reviviendo prácticamente reciclando las almas una y otra vez con la finalidad de salvar un mundito o una galaxia cualquier día de estos llegaría con el cuento de que debía de resucitar por quincuagésima ocasión el alma del mismo fulano no fuera a estallar el universo, al Señor le molestaba particularmente esa tendencia del Kaio, pues el mayor prodigio de su Jesús comenzaba a hacerse una actividad dominguera aunque en esencia lo fuera, por culpa de tanta resurrección estaba teniendo problemas gravísimos de creatividad ¿Qué otra cosa podría ofrecer? Quizás estuviera bien decir: "ven a mi, te hago rico, hermoso, famoso " eso ya lo decía Belcebú y lo cumplía en el acto. Dios en cambio no pensaba cumplirlo en el momento; él quería algo así como una promesa eterna, que tal se escucharía si dijera: "ven a mi, te hago rico, hermoso, famoso y súper saiyajin" eso también ya lo había dicho y allí estaba Kakarotto, que Goku, ni que ocho cuartos, ese era su nombre de pila y así se llamaba en sus archivos; haciéndolo quedar como mentiroso y diciéndole a todo mundo que era cuestión de enojarse por cualquier, quitamedeahiestaspajas, y listo ya tenias ojitos esmeraldas y músculos de acero. NO SEÑOR. Él era el Capitán y desde hoy sus mandatos se acatarían al pie de la letra y para demostrarse a sí mismo que esta ocasión seria disciplinado y recto empezaría por atender este juicio que le dejaba un sabor amargo en la garganta.
Cuando Kaiosama ocupo su lugar tras su odisea con el personal de seguridad, el divino juez dio formal inicio a la asamblea con la ceremonia digna de él y el principio básico de su forma legislativa.
- Cualquier sentencia que sea emitida aquí quedara plasmada en el pergamino de los tiempos eternos y no habrá ningún derecho de apelación, cada testigo por el hecho de estar aquí hablara con la más pura de las verdades sin importar que lo dicho perjudique sus intereses personales; la culpabilidad del acusado queda dada por hecho desde el momento de pronunciarse en su contra y lo único que se hará en este recinto será un breve recuento de sus acciones y la declaración formal, concreta y perpetua del castigo- la voz resonó en la cúpula del lugar.
Brassica echo un vistazo a los presentes: el rey Vegeta, a quien le escurría un sudor frío por la frente, Giselle que no apartaba la vista del piso, el Gran Patriarca en representación de Porunga, con la mirada compungida y el semblante contristado, kaiosama del norte que se pasaba un pañito blanco por el cuello, Satanás, que estaba allí por mero acto de presencia, por que así lo indicaba el protocolo y él lo respetaba y la muerte que era la que había convocado a semejante juicio viéndole con los ojos en pleno éxtasis.
-empecemos, pues- indico el divino juez abriendo el expediente de Brassica e invitó con su fortísima mano a la muerte a pasar al centro del recinto y leer para todos los motivos por los que se condenaría a la antigua reina.
-de mí consta que Brassica, reina de Vegetsai de 645- 652, poco tiempo después de haber sido muerta a manos de Freezer el séptimo mes del año 652, comenzó a incurrir en faltas cada vez mayores a los principios básicos de este mundo, que van desde pequeños chantajes con el fin de reducir condenas promulgadas en contra de su gente, escapatorias clandestinas, al principio, que al pasar del tiempo se convirtieron en conocimiento de todos los presentes con la razón de intervenir en el mundo de los vivos, modificando de este modo las líneas de tiempo y espacio, así como la esperanza de vida de su nieto y nuera- la emperatriz tomo un respiro todos esos pequeños trucos que alguna vez cometió Brassica habían cultivado una especie de admiración y simpatía por la antigua monarca. Sin embargo últimamente la reina torcía las cosas de tal modo que la muerte no salía ganando nada de nada y eso no lo toleraría, de los tres grandes ejes que ahí se movían el suyo, sin temor a egocentrismos era el mas importante y el irremediablemente cierto, de ella, las personas no dudaban, de los demás sí, así que usaría todo su poder y su influencia para acabar con la molestia que Brassica le suponía, aunque supiera de antemano que aquello solo significaría el inicio de una guerra épica.
El animo de Brassica comenzó a calentarse ligeramente al escuchar que se le imputaban crímenes demasiado ambiguos vistos desde una óptica objetiva, ¿Qué tanto delito era interponerse con el fin de salvar a su sangre? ¿No era más crimen el genocidio que sucedía en el mundo de los vivos a manos de los androides? Si lo que buscaban era purgar a la Tierra lenta y dolorosamente deberían de haberlo dicho antes, la reina de cualquier forma estaba dispuesta a aceptar la sentencia con la boca cerrada pero no con los brazos cruzados.
-la más reciente y grave de todas sus faltas ha sido la manipulación no solo de tiempos y espacios sino de deidades y gentes con el objetivo de resucitar a su hijo haciendo parecer a la situación un malentendido sin remedio- prosiguió la emperatriz con visible rabia al recordar como Vegeta le era arrancado de las manos mientras lo conducía por el camino de la serpiente, justo cuando ella le alababa y le agradecía por su trabajo.
El diablo no pudo evitar soltar una carcajada asombrado por la astucia de la reina.
La muerte le dirigió una fea mirada al rey de las tinieblas para que no hiciera mofa de su declaración, a lo que él solo se encogió de hombros y le dijo- ¿Qué? yo también lo quería, tarde o temprano los vas a tener ¿cual es el problema?- inquirió con cinismo Lucifer tratando de hacer ver que detrás de todo lo único que había, mas que delito era puro capricho infantil de la muerte a la que repetidas veces le prometían a Vegeta y se lo quitaban.
-¿de veras eso crees?- pregunto la muerte retadora a Belcebú.
-no seas caprichosa, déjalo que haga lo que quiera con su vida y luego cuando se muera de viejo a la sombra de algún sauce lo traes hasta aquí y yo me lo quedo, ¿Qué dices?- propuso Satanás en un ultimo intento de librar a Brassica del castigo, ya había oído el discurso inicial de Dios, no obstante él sabia a la perfección que con el César divino siempre se podía llegar a un acuerdo benevolente, por muy duro que se apreciara de ser el mismo.
-guarden silencio, los dos- fue la orden que se escucho venir desde las alturas en que le rostro del Señor se escondía.
-kaiosama, puede decirnos a todos ¿qué sucedió hace dos semanas?- formulo Dios en una busca desesperada por encontrar una manera de revocar el juicio, aunque esas no hubiesen sido sus palabras iniciales él era el Capitán y podía modificar el guión cuantas veces se le antojara.
-claro- contesto el kaio con su particular voz, se paso su trapito por ultima vez alrededor del cuello y comenzó- Vegeta y Freezer sostenían, en Namekusein, una lucha desventajosa para el príncipe, hasta que Freezer apunto al corazón del saiyajin y éste en su agonía le suplico a Goku que tomara venganza de su sangre, explicándole rápidamente lo que Freezer había hecho décadas antes con su planeta y su gente y después Goku y Freezer lucharon…
-esa parte ya la sé- lo interrumpió el Señor no queriendo perder mas tiempo del que tenia previsto en todo ese chisme de vecindad en el que las comadres se habían enojado y ahora todos tenían que tomar un partido, sin la muerte entre sus filas cada planeta seria un reverberar de gentes a más no poder, sin Brassica en cambio todo seguiría funcionando casi con completa normalidad.
-¿como prosiguió la situación?- volvió a cuestionar el divino juez, pero esta vez se lo preguntaba a la muerte.
- escolte a Vegeta buena parte del camino de la serpiente mientras le explicaba el proceso a seguir, que llegaríamos con Enmadaio y él lo derivaría, supusimos enseguida que al infierno, el príncipe no mostró signo de descontento- la ultima frase fue subrayada por su elegante voz y su mirada se dirigió a la reina quien se limito a sostenerle con sus ojos acuosos la provocación- de repente Vegeta ya no estaba allí.
-¿Cuál fue la orden que se le dio al Dragón, Gran Patriarca?- peticiono Dios por el siguiente testimonio.
-en el idioma Namek muchas palabras suenan prácticamente iguales y para quien no tiene experiencia o no es un letrado, resulta casi imposible en algunas situaciones distinguir entre una y otra, sobretodo por que los campos semánticas son relativamente parientes, bastante cercanos, y eso fue lo que le sucedió a Dende, puesto que él fue el responsable de llamarle al dios Dragón, la palabra "buenos", buenas personas en el contexto, se asimila de sobremanera a la palabra "todos" a sus oídos llego la orden de solicitarle a Porunga revivir a todos los asesinados por Freezer , en lugar de solicitarle revivir a los buenos, asesinados por Freezer.
-y eso ¿en que tiene que ver Brassica?- pregunto el Señor de manera abierta al auditorio, ya no sabia muy bien donde estaba la falta de la antigua reina si el que había formulado el deseo era el niñito ese verde, del que no se podía esperar gran cosa.
En la cabeza de todos las respuestas se escasearon, mirando las cosas fríamente, el estilo de Brassica estaba implícito en cada acción, pero no había nada que la delatara por completo, si la cuestión era hacer que todo pareciera un mal entendido lo lograba de una manera estupenda.
-Allí está el arte, Señor, en que ni usted pueda encontrar una marca de su intervención- exclamo la muerte no queriendo que se escapase la última esquina de ese mantel que caía estrepitosamente.
-si no hay delito no puede existir un castigo- declaro finalmente el divino juez divertido con la cara incrédula de los presentes que se debatían entre bailar a carcajadas o esperar la siguiente frase.
-¿que hay de las demás faltas?- pregunto desesperada la muerte
-esas ya pasaron- contesto divertido el Cesar Divino.
Si, él era el Capitán de aquel enorme barco y como tal podía cambiar el dialogo cuantas veces se le apeteciera justo como aquel día en que le susurro a Dende "todos" en lugar de "buenos"…
¿DONDE ESTAAAN?, ¿quien vive aqui? si estan por ahi, please, dejen un review para saber que no estoy hablando con la pared. Esta historia durara, lo que tenga que durar siempre y cuando ustedes estén por aqui, de vez en cuando, digo, cuando tengan un tiempecito en su muchas ocupaciones, dense una vueltilla por la constelacion. Los quiero, portense bien. NOMICA
