High School DxD.
No tengo los derechos de High School DxD. Ni sus personajes ni las novelas ligeras, ni anime y manga...
"tengo que salir" personaje hablando
Todo se fue a la mierda, personaje pensando.
[a veces no puedes con todos] Ddraig o Albion Hablando a todo el mundo
{mala suerte compañero} Ddraig hablando con Issei.
(señales de mano)
Hola Gusanos... solo decir que lean y releen el cap si hay una parte que no entiendan. para los que son fans y conocedores de High School, se podran imaginar y hilar muchas teorias y otros. Para los no tan fans; bueno creo que podrian releer cap anteriores y se quizas encuentren pistas...
ya no digo nada mas...
Enjoy...
Cap 21
Siete días habían pasado desde la reunión que Issei tuvo con Azazael. El en persona había explicado la situación a Sona. Decir que ella estaba preocupada era un eufemismo. Ella comenzó a hacer planes y pensar que podría hacer. En esos días, Issei y las otras chicas siguieron entrenando, esos dos guardaron silencio, ya que por mucho que las chicas supieran de esa reunión, no podían hacer mucho, tendrían que montar alguna clase de defensa y esperar lo mejor. Isabela, paso a ser la nueva sensei de Educación Física. Cabe decir que muchos de los chicos de esa escuela, se revolucionaron por la presencia de esa hermosa Sensei. Sobre todo, porque Isabela era de las mostraba como se hacían los ejercicios y hacia demostraciones; obviamente ella tenía una figura envidiable para las otras chicas, lo cual hacia sacar celos a las chicas y los chicos simplemente se volvían locos. Nadie noto el gesto de leve desprecio que hizo la mujer. Además, para ella, solo uno de esos chicos tenía el derecho de verla y hasta tenía el derecho de tocarla.
La relación que ella tenía con Issei, era extraña. En la calle y en el Instituto, eran perfectos conocidos, pero nada más. Pero en el interior de la casa, eran otra cosa. La mujer era alegre, se mostraba más abierta al chico, ellos entrenaban, se decían cosas para mejorar sus técnicas y otros. Isabela no podía pedir nada más, ella estaba feliz, se sentía libre y hasta podría decir que recuperaba la confianza de hablar con las otras chicas de la casa. Ella en la segunda noche, durmió mal, tenía la sensación de que alguien iba a entrar a su dormitorio. Tuvo pesadillas de que Raiser entraba por esa puerta con una mirada perversa y una sonrisa engreída, como si quisiera decirle que no importaba donde ella estuviera, él siempre la encontraría y la usaría a gusto...
Grito y lloro. La primera que llego fue, Meguri. La chica la consoló y le aseguro que nada iba pasarle. Isabela miro levemente hacia la puerta de la habitación y allí vio a las otras chicas; también vio a Issei, le dio una mirada complicada, como si no supiera que hacer. Vio como el chico, le hizo un gesto de que la comprendía y luego dejo que las chicas se hicieran cargo de Isabela.
Isabela sonrió y respiro más tranquila; ella sabía que el chico si se preocupaba por ella. Se sintió alegre y sentía que un pequeño peso de sus hombros se iba.
Issei iba caminando rumbo al instituto cuando recibió una llamada en su celular.
"Alo" una voz bastante conocida para él, femenina y era simple...
"hola Issei. Necesitamos tu ayuda..." Issei frunció el ceño ante la solicitud.
"¿de quiénes y para quién, Jenny?" respondió Issei
"nosotros te necesitamos. Nuestro objetivo está en exhibición en Paris. Tenemos un plan de 5 personas. No podemos confiar en nadie más..." Issei hacia funcionar su cabeza de manera rápida...
"¿que necesitamos?"
"¿recuerdas que necesitamos una tablilla que se hizo en Sumeria?" Issei abrió los ojos de manera grande. Su mente era un revoltijo. Desde hace varios años, su abuelo, Jenny, Elizabeth y Telemakos; estaban en la búsqueda de esa tablilla. Donde estaban escritos las primeras instrucciones de hacer sellos. Eran la interpretación burda del primer lenguaje usado por los humanos. El lenguaje que Dios le enseño a los humanos, el lenguaje que usa para el uso completo y real de los sellos. Sin embargo, ellos no necesitaban la tablilla para ver las instrucciones; si no que ellos sabían que adentro de esas palabras, que eran sellos, había un pergamino o algo casi tan antiguo, como el primer hombre creado por Dios. Allí adentro esperaban encontrar la solución a su gran problema. Volviendo a la tablilla, se hizo tan codiciada por todo el mundo, ángeles, caídos, demonios, seres mitológicos y otros; querían los secretos de esa tablilla. El problema era que dicha tablilla entro en el ojo de un huracán público; que, si cualquiera de esos seres intentaba robarla, se iba generar un escándalo de proporciones. Al final decidieron dejarlo en paz, hasta que se calmaran las aguas...
"sí... lo recuerdo" dijo Issei.
"este es el momento Issei, la seguridad esta baja. Los seres sobrenaturales, parecen estar concentrados en otras cosas. Sobre todo, por los rumores que corren en Kuoh" Issei gruño en voz baja. "relájate, si todo sale bien, volverás en menos de tres días a Kuoh.
"¿cuándo empezamos?"
"mañana Issei..." Issei miro la pantalla del celular y luego respondió
"en una hora estoy en el aeropuerto de Tokio"
"Elizabeth te está esperando, le avisare que compre los pasajes del avión..."
"¿cuál es el plan?"
"usaremos un método bastante eficaz. 4 distractores, un ladrón y una bomba de uso único. Sin víctimas..." el estrecho un poco los ojos y luego hablo...
"¿dónde me quieres?"
"elige... puedes hacer de distractor o ladrón... tú y Elizabeth son los únicos capacitados para robar en instalaciones de ese tipo"
"prefiero ser distractor..." Issei podía jurar que la mujer tenía una gran sonrisa, desde el otro lado de la línea.
"perfecto. ¿supongo que tus habilidades para manejar una moto siguen intactas?" Issei suspiro de manera cansada.
"sí, todavía sigo siendo bueno..."
"bien. Sera mejor que te apresures. Telemakos, viene desde Alemania. Arakashi está viajando desde Colombia..."
"bien. Adiós. Nos veremos en unas horas..."
Issei caminaba hacia la oficina del consejo estudiantil. Caminaba de paso rápido. Todo tenía que ser rápido. Llego a la puerta, golpeo dos veces y luego escucho la autorización. Allí adentro solo estaba Sona. El recorrido con su mirada toda la sala, no había y no sentía a alguna presencia...
"hola Sona... necesito irme por unos días..." Issei sintió la mirada de su novia, que lo miraba de manera seria...
"¿por qué?"
"necesito reunirme con los otros. Vamos a hacer un trabajo en conjunto. Y eso es raro..."
Un silencio vino en ese segundo. Parecía volverse el ambiente pesado, de manera lenta...
"Jenny me llamo..." dijo Sona. Issei la miraba impasible como si la esperara. Ella suspiro de manera cansada. "no me dio explicaciones de que van hacer, ni porque ni el cómo..."
"créeme Sona-chan. Mientras menos sepas, será lo mejor..." la chica adopto una mirada preocupada, se levantó de su silla, y camino hacia Issei. Ella abrazo al chico por el cuello, acerco su rostro, para luego besar al chico. Issei de manera automática, abrazo a la chica por la cintura y la pego a él. Respondió el beso. Al terminar se miraron unos segundos y ella hablo.
"por favor, no te demores mucho. Estamos ad-portas de que algo suceda..."
"lo sé. Trabajaremos rápido" Issei tomo la iniciativa y beso a la chica...
Al terminar se separaron, Issei hablo.
"¿puedes encargarte de las chicas? Sobre todo, avisarles que volveré en unos días"
"sí, lo hare..." Sona se mordió el labio inferior y luego pregunto "¿podre llamarte por teléfono?" Issei le negó con la cabeza. Ella volvió a preguntar "¿cómo voy a saber de ti?" Issei lo pensó un poco y luego sonrió de manera sencilla, para luego responderle...
"mira las noticias internacionales..." ella elevo una ceja y volvió a preguntar...
"¿qué sección?"
"la sección de robos, crimen organizado e internacional..." Issei le sonrió de manera grande, Sona estaba sorprendida y algo confundida, tanto que sintió el leve beso en los labios de su novio, que lo hizo de manera rápida y fugaz. Para luego salir de la oficina. Ella parpadeaba, tratando de asimilar lo que le dijo, cuando volvió en sí, se dio cuenta que estaba sola en la oficina. Hizo un puchero lindo y hablo en voz alta...
"esta me la vas a pagar... Issei Hyuodou..."
Issei corrió rápidamente a casa, su madre estaba en casa. Ella se sorprendió un poco cuando vio a su hijo llegar...
"¿Issei, que haces acá?"
"lo siento mama. Tengo que salir. Volveré en unos días..." el vio como su madre frunció el ceño y luego hablo
"¿puedo saber adónde vas?" Issei se quedó callado unos segundos y luego hablo
"Francia. En Paris..." ella elevo una ceja y luego espero que su hijo continuara... "voy a reunirme con los otros, es algo grande lo que vamos hacer..."
"¿qué significa eso?" pregunto de manera confusa.
"estamos tras el objeto que el abuelo quería, desde el minuto que fue a dado a conocer al mundo..." la madre se quedó callada unos segundos, Issei podía ver los engranajes girando en la cabeza de su madre, hasta que ella hablo de manera firme y decidida...
"no te demores mucho en volver. Se que tu padre, también te dirá lo mismo, pero no está demás decirte que tengas cuidado..." Issei hizo un gesto afirmativo y luego subió a su habitación.
Él se fue rápido hacia el aeropuerto de Tokio. Específicamente al aeropuerto de Narita. Había encontrado a Elizabeth. Ellos se saludaron y luego se dirigieron al lugar para hacer el check-list, y pasar por policía internacional y todo lo demás. Se reunieron de nuevo en la sala de espera, antes de abordar el avión. Allí se miraron entre ellos, y comenzaron a hablar de dos formas. Mientras hablaban se hacían señas de manos. El idioma que ellos les interesaba era el de manos. Se habían sentado de manera casual, como si fueran dos desconocidos. Issei asumió el papel de un joven curioso y que le interesaba hablar con la peli violeta señorita que estaba al frente. Para los espectadores era ver a dos completos desconocidos, específicamente era ver a un joven muchacho, tratando de engatusar a una linda señorita...
"hola, me llamo Issei. Menos mal que llegamos a tiempo. ¿cierto?" (¿Cuál es el plan?) dijo Issei
"sí, llegamos bien y a tiempo" (llegar a Francia, reunirnos en un pequeño hotel a las afueras de Paris)
"bueno señorita, ¿puedo hacerle una pregunta personal?" (¿Jenny hizo el plan?)
"claro que sí, Issei-san. Pregunta con confianza" (si, ella hizo todo el plan. Mientras hablamos, ella está haciendo compras y logística)
"¿cuál es su nombre, bella señorita?" Issei hizo una sonrisa de galán, patentada por el mismo. Aunque se viera como un patán... (¿Qué sabes de ese plan?)
"oh, perdón. Me llamo Elizabeth. Soy de afuera de Japón..." (necesitaremos desviar la atención de la policía y de cualquiera que este vigilando esa tablilla)
"es un gusto conocerte, estoy algo nervioso. Nunca he viajado en avión..." (¿Cómo? Te ha dicho algo Jenny)
"oh tranquilo. No pasa nada. Quizás el movimiento del avión podría asustar. Pero no pasara nada" (ella quiere llamar a la policía, desviarla y hacer que persiga a tres gatos, por diferentes partes de Paris. El cuarto gato, llamara la atención de los más duros y persistentes guardias; sacándolos a pasear. Así el quinto gato, entrara en guarida de los ratones y se robara el queso)
"que bien. Me siento más tranquilo, me toco el asiento B17, supongo que disfrutare de una ventana" (será difícil. Pero no imposible. Quiero ser el gato que se burla de guardias, asumiré a los más duros. ¿Quiénes son?)
"¿en serio? Seremos compañeros de asiento, me toco el B16. Creo que tú y yo, lo pasaremos bien Issei-san" (Jenny dijo que son guardias de elite, lo mejor de lo mejor. Todos humanos, se dice que hay antiguos soldados retirados y expertos en casi todo. También dijo que podría haber seres sobrenaturales)
"¿en serio?, bien espero que mi conversación no sea aburrida. Elizabeth-san" (mercenarios y tipos con entrenamiento riguroso. Espero que no lleguen al uso de balas y otros)
"oh, para nada. Creo que nos llevaremos muy bien..." (bueno, se sabe que dejan un contingente adentro. Así que yo tampoco la voy a tener fácil...)
Ambos siguieron conversando como dos que se conocían recién. No hubo más señas de manos.
Viajar en un Airbus A380, era interesante. Sobre todo, cuando tu acompañante te compro un boleto en primera clase. Con aquel lujo, las 10 horas y media que duró el viaje, no fueron tan eterna. Se uso para dormir, relajarse y pensar en otras cosas. Ambos sabían que apenas aterrizaran tendrían que moverse rápido. Tenían que aprovechar las horas y planificar todo. Para así después descansar, y luego a la noche siguiente hacer el atraco.
El paso y salida del aeropuerto, fue de manera alegre. Ambos, Elizabeth y Issei, se trataban como dos amigos. Tanto así, que compartieron el mismo taxi, que los llevo al hotel. En recepción, se registraron con falsos nombres, además ellos tenían reservas de habitaciones. Issei llego a su habitación, dejo su bolso en la cama, entro al baño para mojarse la cara. Mientras veía su cara atreves del espejo, su mente estaba en blanco, no pensaba en nada y tampoco parecía estar reaccionando a los estímulos externos. El tono de mensaje de su celular, lo alerto. Leyó el mensaje y vio que era el numero de una habitación. Salió de manera normal, llevándose el bolso consigo. Al llegar golpeo la puerta, y allí vio a Jenny, que lo hizo pasar. En el interior de la habitación, estaban Telemakos y Arakashi, que observaban un mapa gigante de Paris, que estaba pegado en la muralla. Estaba dividido en 5 Zonas, sombreadas por colores diferentes. Elizabeth estaba leyendo unos documentos.
"gracias por venir tan rápido..." Jenny comenzó hablando. "saben lo importante que es para nosotros obtener la tablilla" vio que los cuatros hicieron un gesto afirmativo.
"bien. Entonces, el plan es simple. Hacemos algo para llamar la atención, de la policía. Luego correremos por la ciudad vuelta loca, con eso la policía no puede cubrir tan fácilmente nuestro objetivo principal" dijo Telemakos mirando el mapa.
"si. Es lo mejor. Nada lo preparara para eso. Sin embargo..." dijo Arakashi mirando a Elizabeth. Ella levanto la cabeza de los documentos y luego hablo de manera seria.
"la policía, reaccionara al nivel de agresividad que le pongamos" Issei miraba el mapa, aquel mapa era el último que tenían el más actualizado. Telemakos, había usado algunos contactos en altas esferas militares de los Estados Unidos para obtener estos mapas. Los puntos claves marcados en el mapa, representaban eso, puntos de cruces, puntos donde ellos podían pasara de una zona a otra. Donde podían abarcar grandes atajos. La gran mayoría de esos atajos, eran pequeños, he allí porque tenían que usar motos.
"¿usaremos bombas, produciremos el mayor desorden posible y luego correremos en círculos?" dijo Issei.
"bueno nosotros correremos en círculos. Tú y Elizabeth tienen otras funciones. Sobre todo, tu Issei..." dijo Jenny.
"bueno si lo dices asi, eso lo entiendo. Pero la seguridad sigue siendo un maldito misterio. Y sabes cuánto odio no saber mucho de las cosas que voy atacar..." dijo Issei de manera seria.
"lo sé. Por eso te digo que te prepares para todo. Incluso si tienes que pelear contra el Hakuryuukou" dijo Jenny de manera seria.
"espera. ¿A ese nivel, puede ser la seguridad de ese nivel...?" dijo Arakashi de manera perpleja...
"no lo sé. Pero es mejor estar preparados..."
"bien, ya sé lo que haré..." dijo Issei. Todos lo miraron como si fuera a decir algo interesante. "entrare pateare las jaulas de todos esos perros rabiosos, me robo a la Mona Lisa, corro de manera lenta, me subo a la moto y huyo del lugar. Y allí entra Elizabeth..." el silencio fue reemplazado por una sonrisa que tenían todos los asistentes de esa sala...
"me gusta. Digo que lo hagamos..." dijo Telemakos con una sonrisa gigante. Jenny y Arakashi sonreían de igual manera. Elizabeth tenía un puchero y el entrecejo fruncido. Issei la miro y le pregunto
"¿porque esa mala cara?" ella le respondió...
"me quitaras mi diversión..." los cuatros restantes se rieron de buena gana del comentario de la mujer...
Issei miraba de manera impasible el museo. Las puertas estaban abiertas de par de par. Él estaba completamente vestido de negro, a decir verdad, los 5 estaban vestidos de negro completamente. Además, tenían los cascos de motocicletas completamente de negro, hasta el visor era negro. Aquellos cascos estaban equipados con audífonos de escucha radial. La frecuencia radial en el lado Izquierdo era la frecuencia policial; y para el lado derecho tenían la frecuencia que ellos 5 usaban. Usarían un lenguaje que nadie podría entender, ni siquiera los seres sobrenaturales. Era aquel lenguaje que usaban para hacer funcionar sus runas...
Eran las 10 de la mañana. Hacia 15 minutos que la frecuencia radial de la policía era un desastre. El escuchaba todo el ajetreo, había tres motociclistas que habían dejado tres bombas en diferentes partes de Paris, las tres bombas fueron detonadas con segundos de diferencias. Lo peor que encontraban los policías eran que los tres motociclistas, habían disparado armas de fuego contra vehículos y otras cosas. Las alarmas estaban encendidas, las persecuciones eran prioritarias...
Issei camino hacia el museo. El llevaba un tubo donde se transportaban, mapas grandes y otros. Al entrar al museo, con su dedo meñique de la mano izquierda, se rompió la piel para sacar sangre. Y dibujo su runa prohibida. Él se acercó hacia el detector de metales, los guardias lo miraban de manera sospechosa...
"¿Señor?, necesito que se saque el casco y deje todo lo tenga en los bolsillos, para hacerle una revisión..." Issei sonreía detrás del casco...
"lo siento. No puedo hacer eso..." el vio la cara del guardia que parecía seria. "aunque ud podría hacerme un favor..." el guardia respondió haciendo una cara de manera dudosa...
"¿podría ud, llamar a todo el personal a este lugar...?" el guardia se sorprendió de lo que le dijo el chico.
Issei agarro por el cuello al guardia y luego le puso una pistola en la sien. El guardia tenía fuerza, se lo reconocía. Pero él era más fuerte...
"¡bien señores! Esto es un asalto. Hagan el favor de reunirse todos los guardias, el resto váyanse..." Issei podía sentir como el guardia peleaba contra él. El solo sonrió y luego hablo de manera normal...
"tranquilo hombre, no podrás sacarte de mí agarre, ni, aunque ocupes todas tus fuerzas..." vio de reojo como el guardia se sorprendió. Además, lo sintió tensarse... "además, tu eres solo una víctima de todo esto..." Issei veía como los guardias se reunían alrededor de él y su rehén. Las alarmas sonaron por todo el lugar.
"bien. Esto es lo que quería..." dijo Issei de manera feliz. Los guardias estaban tensos y apuntaban con armas a Issei de todas direcciones. Issei susurro su palabra, y vio como hilos finos de color negro, viajaban en todas direcciones. Él sonrió de manera irónica y luego dijo
"bien señores, gracias por su cooperación. Ahora si me disculpan, quiero encontrarme con los verdaderos guardias..." los hombres parecían extrañados de la declaración del chico.
Issei sonrió detrás de su casco, cuando vio el espectáculo que había al frente suyo. Todos los guardias, se agacharon y dejaron sus armas en el suelo. Todos tenían una cara de estupefactos y de sorpresa genuina. Luego vio como los guardias empezaron a golpearse entre ellos, como si fueran una pelea callejera. El guardia que estaba de rehén miraba todo con sorpresa. No se había dado cuenta, que su secuestrador lo había soltado, ahora lo miraba de frente. El intento moverse, pero no podía, estaba asustado. No podía entender nada. El chico le hablo, mientras le quitaba una llave electrónica.
"dime algo... ¿Rennier o Beston? ¿Quién está de turno hoy día?" el hombre abrió los ojos de manera grande, se preguntaba como conocía a los jefes de seguridad del museo. El no dijo nada. Pero podía sentir la mirada intensa que el tipo de negro le hacía.
"no tengo tiempo para esto..." dijo el chico. El guardia se comenzó a mover en contra de su voluntad hacia una pared. El apoyo ambas manos en la muralla. Él estaba sorprendido, su cuerpo se movía solo. Luego hecho la cabeza hacia atrás, luego su cabeza se movió hacia adelante con fuerzas. El golpe fue lo último que sintió...
Issei veía como el guardia caía al suelo. Todos los guardias estaban en el suelo, magullados, con sangre saliendo de sus bocas, narices, ojos hinchados. Issei corrió hacia la galería donde estaban aquellas obras. Encontró el famoso cuadro. Era una hermosura. Una verdadera obra de arte. Estaba protegida por una especie de caja de vidrio. Issei sabía que ese vidrio era balístico, de la más alta calidad. Estaba seguro que había cámaras mirándolo todo. Él sonrió. Saco un objeto del bolsillo superior de la chaqueta de cuero negro. Parecía un lápiz común y corriente. Pero Issei sabía que era otra cosa. Era un metal hecho en el inframundo, de igual características, tanto de densidad como dureza del diamante. La punta era la parte más afilada de ese objeto, y estaba reforzada. Funcionaba como un verdadero punzón de alta resistencia... pero para romper un vidro de esas características era necesaria una fuerza grande. Bueno ser un demonio, lo ayudaba.
Estaba seguro que iba producir una verdadera conmoción, a los que estaban vigilando las cámaras, y a los que verían las cámaras en un futuro no muy lejano. El punzón, rompió aquel vidrio balístico como si tratase de una simple lamina de vidrio. Issei, agarro el cuadro de la Mona Lisa, y lo saco del marco. Con sumo cuidado, lo enrollo, y lo guardo en el tubo que funcionaba como porta documento que llevaba consigo...
Issei escuchaba el desastre que había en la frecuencia radial. Jenny era la más producía desastres, Telemakos corría por una autopista a velocidades altas. Arakashi, parecía estar burlándose de la policía, escapando por pasajes muy pequeños, solo podía circular una moto por esos pasajes. Sonrió de manera grande y luego escucho los pasos de muchos hombres que se acercaban a él. Se levanto y luego encaro a los otros. Lo primero que vio, fueron unos 5 hombres armados con fusiles de guerra. Además, llevaban pistolas de las pistoleras. Esos tipos no eran baratos, pero el museo tenia los recursos para solventar un pequeño ejército de esos tipos.
"¿caballeros? ¿Qué los retraso?" dijo Issei de manera alegre. Él sonrió detrás del casco cuando vio el gesto de incomodidad que hizo uno de esos hombres. Nadie dijo nada, parecían atentos, y Issei sabía que esos tipos disparan primero y luego preguntan. Issei estaba relajado, miraba todo de una manera casi distraída, el decidido volver hablar...
"bueno, se me acaba el tiempo..." el escucho que la policía venia al museo, eran un pequeño contingente; además, al decir eso vio como los hombres se tensaba más.
"¡ALTO! ¡NO SE MUEVA...! ¡ESTA BAJO ARRESTO!" grito un hombre. Parecía ser el más viejo...
"¿en serio? ¿estoy bajo arresto? No será que estas fanfarroneando, ninguno tiene la autorización para arrestarme. Todos son militares retirados o a punto de hacerlo. Además, no van a disparar, sobre todo porque tengo en mi la obra de arte. Por lo tanto, si me disparan corren el riesgo de dañar la obra de arte de manera irremediable. Creo que lo único que hacen es ganar tiempo..." Issei hablaba de manera normal, relajada y había un deje de diversión... el siguió hablando...
"¿Entonces caballeros? ¿Cómo quieren hacer esto?" el vio como los hombres más jóvenes se tensaban y parecían pensar... Issei siguió hablando "¿o quizás prefieren hablar con los puños, mientras nos movemos a otra parte?" Issei espero, vio como nadie decía ni hacia algo. El solo suspiro y comenzó a caminar. Escucho el grito...
"¡¿Adónde vas?! ¡estas Arrestado!" Issei siguió caminando, sin que le preocupara eso. El sintió como uno de ellos corrió hacia él, lo agarro del hombro y de la mano derecha e intento hacerle una llave. Issei solo puso algo de fuerza en brazo y luego devolvió la vista al hombre que quiso detenerlo. Dijo de manera feliz...
"ah, entonces decidieron moverse. Bien, me gusta una buena pelea..." el hombre que lo había agarrado vio como el casco de motocicleta se acercaba a su cara. Los demás hombres escucharon el ruido algo quebrándose y el grito de dolor de su compañero. Aquel sujeto comenzó a correr hacia ellos, la pelea era una de 4 contra uno. Ellos conocían diferentes estilos de artes marciales, pero aquel sujeto, esquivaba o desviaba sus golpes de manera magistral. Además, el tipo los golpeaba con fuerzas. Ninguno de ellos podía entender, que dicho sujeto los estuviera usando como muñecos de práctica. Aquella pelea fue brutal, para un solo lado, el hombre cubierto de negro, miraba a uno de los guardias que estaba arrodillado, mirando como los otros 4 guardias estaban inconscientes. Y luego hablo con voz monótona...
"si quieren recuperar la obra, saquen a toda la caballería que tienen aquí. Los espero afuera, daremos un lindo paseo por Paris..." estuvo seguro que le escucharon el tono juguetón que uso. El guardia restante se llevó la mano a su radio y empezó a pedir refuerzos, de manera desesperada. Se escucho la respuesta rápida y que aguantara algunos minutos...
"gracias por su cooperación" escucho el guardia, luego sintió un golpe en la nuca, y luego nada más...
Issei se levantaba y luego comenzó a caminar hacia la salida. Tenía que hacerlo así, un teatro o un espectáculo; para la masa de vigilantes y otros. Salió por la puerta principal y allí estaba su moto. Mientras caminaba escucho como se acercaban las sirenas de la policía. Además, por el otro lado vio cómo se acercaban camionetas de alta gama, todas de color negro con vidrios polarizados. Issei se subió rápido a la moto y la hizo andar. Acelero y empezó la persecución por las calles de Paris. La policía y los otros autos comenzaron a perseguir la moto. Issei esquivaba a altas velocidades, autos, obstáculos y otros. Mientras de reojo miraba los espejos, para asegurarse de sus perseguidores. La frecuencia radial de la Policía, hablaba de cuatro motociclistas haciendo desordenes, lo que no comprendían era porque los motociclistas parecían estar relacionados entre sí. Cuando se corrió el aviso que "una" importante obra de arte fue robada por uno de esos motociclistas, la presión sobre los cuatros se incrementó; se autorizó el uso de fuerza no-letal para derribar y arrestar a los 4 instigadores, también se autorizó el uso de elementos como bandas de clavos, choques a las motos y otros...
"Bien la cosa se volvió loca... llego la hora de ponerse serios..." escucho Issei en el auricular derecho. Era la voz de Arakashi...
Issei, miraba la calle por donde iba, tenía que salir, hacia otras partes de Paris. Uso un pequeño atajo, que lo llevo hacia una calle que era perpendicular a una de las grandes autopistas. Aquel atajo, era estrecho solo pasaba una moto...
La policía, comenzó a comunicar que los motoristas debían vivir y conocer Paris. Las razones, eran que los 4 motoristas conocían muy bien las calles, sabían por dónde meterse, sabían atajos, sabían de cosas que incluso eran nuevas. Las comunicaciones fueron, una fuente de información para los 5. una voz femenina en su auricular derecho le dio el aviso que estaba esperando, pero solo era el inicio de toda la persecución.
"estoy entrando por la puerta lateral..." Elizabeth dijo eso, porque sabía que adentro no iba tener mucha recepción. Con aquel aviso, la principal operación había comenzado. Ella entro al museo, por una puerta lateral. Iba vestía igual que los demás, toda de negro, y con un casco de motociclista igual a los otros. Adentro no vio a persona alguna, ella sabía que era falso, adentro todavía quedaba un pequeño contingente de guardias, armados y alertas.
Jenny y los otros, habían estado de acuerdo que Issei o ella; eran los mejores para entrar a instalaciones de este tipo; y saquearlo como si nada. De Issei era comprensible, él era bueno escondiéndose en lugares, tenía su runa prohibida, con aquella runa todo el complejo estaba a su merced; además tenía estadísticas más elevadas por ser un demonio, su entrenamiento, su inteligencia y sobre todo su forma de hacer las cosas.
Ella tenía muchas cosas de Issei, era quizás la más débil físicamente de los 5. Jenny era una Dhamphir, Issei tenía el guantelete y era un demonio, Telemakos era descendiente de un héroe, ya de por si era fuerte; Arakashi, tenía una condición especial, que lo hacía tan fuerte como Jenny. ¿ella?, una simple humana, con inteligencia, altas capacidades mágicas y un Sacred gear un tanto especial. Ella iba a usarlo y mucho...
Ella descendió a los niveles inferiores, allí estaba lo que estaba buscando. Aquella tablilla era grande y eran diferentes. Ella estaba buscando una en especial, era una tabla hecha en piedra, marcada y lisa. Además, el tamaño de dicha tablilla era de unos 8 centímetros de alto, por unos 6 cm de ancho. Tenía forma de cilindro. Era fácil guárdala y llevársela. Al llegar a la bodega de dicho museo, era como todos los museos, ordenada y con muchas cajas y otros almacenados en Racks. En los pasillos vio al último contingente de guardias. Ella sonrió, ella cerro los ojos y se concentró en su Sacred Gear.
A la altura de su cuello apareció una joya, parecía tener la forma de un ojo, parecía ser una gargantilla que estaba adosada a su cuello. Era de color verde Jade, parecía brillar levemente. Lo más tétrico, era que el ojo, era eso un ojo que parecía moverse en aquel lugar, como si el en cuello habría una órbita ocular y el ojo se movía de manera errática, mirándolo todo...
Oculus Fallit, era el Sacred Gear de Elizabeth. La traducción visceral era "el ojo que engaña". Algunos lo conocen como el ojo ilusorio, el ojo maldito, el ojo de las ilusiones y el ojo que te esconde.
Esa sacred Gear era considerada una de nivel medio, en su estado de Balance Breaker es considerada una de nivel alto; eso se debe a que era uno de los pocos Sacred Gears que tenía muchas subespecies de Balance Breaker. La habilidad principal de ese Sacred gear, es que el usuario puede engañar a los que lo rodean, "haciéndose" invisible. No es que se haga invisible, si no que el Sacred Gear, envía señales erráticas al cerebro de la víctima, borrando la presencia visual del portador. Obviamente, depende mucho del nivel del usuario, es a cuantas personas puedes afectar.
En su estado balance Breaker, alterara la realidad completa que percibe la víctima. Ella lo ha usado para hacer que sus víctimas crean que objetos que son imposibles de doblar, se vean como que se doblan como si fueran plastilina. A veces ha cambiado la realidad, donde hace ver a los otros, cosas que no están allí. La subespecie más peligrosa que Elizabeth ha logrado, es una donde la realidad la altera a un nivel que no solo lo que se ve, se vea alterado; si no que el Sacred Gear también, interfiere o "juega" con las señales del cerebro, haciendo que "sienta", "que huela", "que duela" e incluso que "sienta la muerte por unos segundos".
Era simple simples juegos mentales, pero existe una cosa que es cierta, el poder de la mente esta sobre el poder del cuerpo; si tu mente cree que te estas desangrando, tu cuerpo asumirá que estas desangrando, aunque no tengas una herida evidente...
Elizabeth, caminaba de manera lenta por entremedio de los pasillos. Ella sabía que no podía jugar a las escondidas, sobre todo porque la gente que miraban las cámaras, la podían ver. Ellos se comunicaban con los guardias. Pero ella tenía trucos bajo la manga. Los guardias que estaban al frente de ella, miraban a todas partes, como si estuvieran confundidos. Ella estaba alterada la realidad. Un grito desgarrador se escuchó en el pasillo del lado...
"¡QUITENMELOS! ¡NO…! ¡MUERAN BESTIAS INMUNDAS!" aquel grito era seguido por ráfagas de disparos. Elizabeth miraba de reojo al tipo, ella modifico lo que le lanzo a ese sujeto. Ella sonrió cuando hizo aparecer una montaña de ratas, se movía contra el pobre tipo, ella se aseguró que todas las ratas, lo vieran a él, la luz reflejadas en sus ojos, hacia más tétrica la imagen; una cosa grande, llena de ratas moviéndose hacia ti como si se tratara de una bola viviente que se acercaba a ti, además el pobre tipo escuchaba los chillidos de las ratas.
"¡¿QUE QUIERES DE MI?!" escucho un segundo grito detrás de ella. Ella se giró un poco y a unos 15 metros de ella, había un tipo arrodillado llorando como un bebe, tenía las manos juntas como si estuviera rezando. La cara que tenía estaba torcida entre la desesperación y la tristeza...
Ella siguió caminando de manera tranquila, con su mirada buscaba la caja que estaba buscando. Lo había conseguido con facilidad. Ella sonrió, y luego al abrirla vio que la tablilla que estaba buscando estaba muy bien cuidada, además estaba envuelta en una especie de plástico, ella con cuidado lo saco para verla con mayor detenimiento. En sus manos tenía lo que runisticos estaban buscando desde hace varios años. Ella comenzó a tocar aquella línea que estaban hundidas en la piedra, ella sonreía como una niña; podía ver claramente el significado de esas figuras y líneas. Ella comenzó a leerlo casi en un susurro...
"Anckatill troiss Kiöli gbuij ~rju"
Aquí yace el primero que murió
"Anckatill frill gägla bdiufri"
Aquí duerme lo perdonado
"Anckatill troitris hi~freyfi vutral"
Aquí yace la primera lagrima del mundo
"freyfi inhss juls thïes iss rok thïes"
Lagrima del "yo soy el que soy"
Elizabeth miro por unos segundos lo que tenía en sus manos. Tantos años buscando esto, tanto tiempo perdido y malgastado; derramo una lagrima por aquellos asesinados por ser runisticos. Asesinados brutalmente, descuartizados y llenos de dolor. Aun recordaba ese día. Era una niña, su maestra se había ocultado con ella. Lo vio todo, vio como ese hombre maldito, degolló a su madre, empalo con una espada a su padre; y lo peor, vio como quemo vivo a su hermanito de apenas unos meses de nacido. Su familia fue la última, que ese hombre asesino...
Ella se guardó el objeto en un bolsillo de su chaqueta interior y comenzó a salir. Su misión estaba lista. Tenía que avisar a los otros y reunirse en el punto acordado...
Issei estaba sonriendo, la adrenalina que corría por sus venas, lo tenía eufórico y muy atento a todo. Arriba suyo tenía helicópteros, los cuatros empezaron a jugar a la posta con el tubo que tenía la pintura guardada. Con aquella acción, dejaron en claro para las autoridades, que los motociclistas eran socios. El primer cruce ocurrió en plena autopista, Issei y Telemakos, se miraron un segundo, le dio el tubo, Issei siguió andando por la autopista, Telemakos salió en la salida más cercana.
Atrás de ellos había una columna grande de autos policiales y otros. Todos persiguiéndolos. El ruido de las balizas, las advertencias dichas por el auto parlantes, fueron ignoradas. El simplemente acelero más. 130 Km/h era velocidad mínima que iba Issei. Sus perseguidores estaban preocupados, eso se hacía notar en la frecuencia radial; hablaban de que tuvieran cuidado con los motociclistas, parecían estar de alguna manera comunicados. Issei y los otros; sonreían como locos. Ellos todo el tiempo hablaron en aquel idioma conocido por ellos.
Se rieron más cuando escuchaban por la frecuencia radial de la policía; del "fracaso" de no poder entender que decían...
"Voy saliendo del museo..." la voz de Elizabeth se escuchó.
Issei abrió los ojos de manera leve, luego frunció un poco el ceño. Tenían que terminarlo. Cada uno de ellos sabía lo que tenía que hacer. Issei, tenía que salir, el problema era que la policía había bloqueado todas las salidas, además más adelante había un atochamiento de vehículos. Issei no lo pensó mucho, tenía que traspasar al otro lado, de la autopista. Vio que había convenientemente una especie de rampa que lo hacía saltar hacia el otro lado. Acelero a fondo. Escuchaba las alertas de la policía y la desesperación de ver como aquel motociclista aceleraba a fondo. Aquel pequeño salto, fue suficiente para traspasar las barreras. Se produjo un silencio radial. Era como si no creyeran lo que acababa de producirse. la central preguntaba que paso; Issei continuo hasta la salida. Allí escucho como la policía relataba que aquel motociclista que iba en la autopista, escapo "saltando" por la barrera y saliendo por otro lado de la autopista. Issei, comenzó a maniobrar para perder a la policía. Decirlo era más fácil que hacerlo, la policía perseguía a los 5 motociclista de manera sistemática y habían empezado a hacer una estrategia de pinzas, cerrando el paso por las dos partes; él sabía que los otros tenían formas de sacarse la presión de encima. El también; había llegado a un edificio que parecía ser un lugar donde se estacionaban autos. El entro allí, había escuchado por la radio policial que ordenaban el cierre total de aquel edificio, con equipo antiterroristas y otros. El descendió hacia los niveles inferiores. Él estaba buscando una parte bien específica, sonrió cuando la encontró. Dejo la moto abandonada, no sin antes dejar un pequeño regalo en la moto.
"es triste dejar esta linda maquina aquí..." dijo con algo de pena Issei por la radio. Para que los otros lo escucharan
"no pienses en eso" dijo Elizabeth
"Issei, deja todo y vete al punto de encuentro..." dijo Telemakos
"lo sé. No se demoren mucho"
"voy entrando al parque..." dijo Arakashi
"yo voy llegando a la casona de Grille" dijo Jenny.
"bien. Elizabeth, ¿todo bien?"
"sí, veo el edificio corporativo en el barrio financiero..."
Issei miro el rejal, eran casi 1 de la tarde. Habían perdido toda la mañana en eso. Pero valió la pena todo el tiempo invertido. La diferencia horaria era de +8 horas con respecto a Japón, allá debían ser las 9 de la noche de ese mismo día; él sonrió para sí mismo, cuando se dio cuenta que era lo más probable que las chicas iban a reprocharle lo que él hizo. Solo esperaba que el anuncio de Azazael no se cumpliera en su ausencia. El saco de su mente aquellos pensamientos, él se metió en el sistema de alcantarillado, por allí cerca estaba la antigua red de túneles que uso la resistencia francesa durante la segunda guerra mundial. Aquel túnel, era uno que las autoridades, todavía no sabían, o simplemente hicieron la vista gorda. Issei lo iba usar para escapar, sobre todo después de ver que el edificio estaba completamente rodeado...
Sona estaba algo preocupada. Tsubaki y Reya, estaban curando a Irina Shidou, en un salón especial que tenía cerca de su antigua casa. Antes habían recibido los ataques de Freed Sellzen, donde Kiba Yuuto, parecía desaparecido, buscando una antigua venganza. Rias comento que trato de ayudarlo, pero Saji y Koneko, lo habían ayudado.
Lo preocupante fue que ella fue la primera que vio a las dos exorcistas, Irina y Xenovia. Ellas habían llegado a la casa, ella se preguntaba que hacían esas dos acá. La que ayudo mucho fue su suegra, ya que la peli castaña era una antigua amiga de su novio. Estaba segura que esas dos, sabían de sus identidades verdaderas; todo se aclaró cuando al terminar esa reunión, la peli azulada Xenovia dijo sin pelos en la lengua que se iban a reunir con ella y la Gremory. Ella sintió escalofríos al tratar de ver que armas tenían, porque parecía demasiado evidente, lo que llevaban en las espaldas.
El día siguiente, fue algo que no se esperaba, parecía que las cosas se salían de su control, Kiba y los otros habían peleado con el sacerdote loco. Había aparecido Valper Galillei. Kiba volvió a desaparecer, luego Saji y Koneko hicieron equipo con las exorcistas, para buscar a las espadas...
Ella lo encontró un estúpido movimiento. Pero no podía controlar esas piezas. Rias la había llamado para que la ayudara. Cuando llego donde Rias, se encontró con la sorpresa que Kiba seguía desaparecido, el grupo Gremory se había enfrentado contra una Excalibur reformada. Además, hizo su aparición Kokabiel, aquel ángel caído. Issei seguía desaparecido. Pero lo que le dio más rabia e impotencia eran las palabras del caído Kokabiel.
"¿entonces donde esta ese Sekiryuutei? ¿Había escuchado rumores que estaba en esta inmunda ciudad? ¿acaso es un cobarde? Jajajajaja, había escuchado un rumor que era alguien valiente y que no hacia atrás..." Sona apretó con rabia la mandíbula, se estaban burlando de su novio, ella no iba permitir eso. Sin embargo, una mano en su hombro la hizo darse cuenta de algo, ella miro a la dueña de esa mano y era su Reina, vio que le negó con la cabeza de manera sutil. Ella inspiro para tranquilizarse un poco.
Kokabiel al no obtener respuesta, dijo de manera alegre...
"bueno, bueno. Que tenemos aquí, a las herederas Gremory y Sitri..." el tono que usaba era uno juguetón y alegre. "quiero que vengan sus hermanos, quiero una buena pelea... les doy 24 horas..."
Con aquellas palabras el caído se fue. Dejando caer la amiga de infancia de Issei. Ella decidió curarla, más como un favor de novio, ya que ella no podía dejar a esa chica allí sin recibir atención.
Eso la lleva a donde se encontraba en ese momento. En la habitación de su novio, viendo la televisión; tratando de ver qué fue lo que hizo y adonde fue el dueño de esa habitación. Además, tenía un laptop, revisando las noticas. Ella encontró algo muy curioso, que habían robado una obra muy importante desde un museo de Paris. Se decía que los ladrones eran expertos y muy profesionales. No dieron más información. Ella no encontró algo más que le llamara la atención, en ese minuto, parecía que toda la atención del mundo estaba centrada en Paris.
Parecía una coincidencia demasiado grande, todo el mundo humano se centra en el Paris, y por mientras en Kuoh, Japón. Hay un escenario listo y dispuesto para explotar en sus caras, con una posible guerra que podría tener consecuencias más catastróficas que el robo de una pieza de arte...
Ella estaba cansada, no quería más. Ella apago la televisan, cerro el Laptop; se desnudó allí mismo, dejándose solo las bragas. Ella busco una camiseta de su novio, que estaba en el cesto de ropa sucia, a ella le daba lo mismo, encontró una blanca con una imagen de un Pac-man Amarillo. Ella se la llevo a la nariz y era de su novio, ella sin ningún tipo de complejos, se la coloco; dejándola con aquella camiseta demasiado grande para ella; la cubría casi completamente. Por la parte de abajo funcionaba como una minifalda muy cortita, bastaba con que levantara los brazos y se podían ver sus bragas. A ella no le importaba eso, solo que en aquella camiseta estaba el olor de su novio. Se acostó en el lado de Issei, quería sentirlo, quería que aquel lugar donde estuvo su novio la cobijara y le diera algo del calor residual, que ella imaginaba que estaba allí. Ella lentamente cerraba los ojos, quería despertar y lo primero que viera fueran aquella cara y esos ojos, de cual ella estaba enamorada. Quería y deseaba que él estuviera allí, no lejos de ella...
Issei y otros estaban reunidos, hacía unos minutos que todos se habían cambiado, Jenny había devuelto la obra la mona lisa en un lugar bastante seguro; se sabía que dicho lugar iba asegurarse que la obra volviera a su lugar. Ahora estaban los 5 mirando la tablilla con ojos de estudio.
"¿entonces? ¿cómo hacemos esto?"
"es algo loco que allí adentro este esa cosa. Si lo que dice es cierto, Issei y Jenny no pueden tocarlo" dijo Arakashi.
"lo sé, suena loco que allí este esa lagrima. Con aquella cosa podemos sellar lo que sea, incluso a un dios" dijo Telemakos.
"a veces pienso que mi abuelo, tenía el don de la premonición" dijo Issei.
"más que un don, tenía la idea clara de lo que ese hombre quería hacer. Con este objeto, queda más que claro que las preparaciones están listas" dijo Elizabeth.
"¿saben? Ese hombre no sabrá que lo golpeo. Cuando sea el momento, más se dará cuenta que todo lo hizo fue una basura" dijo Arakashi
"creo que nunca se dará cuenta..." dijo Telemakos sonriendo de manera grande. Él podía ver las sonrisas de los otros. Era casi tan grande como la de él.
"¿quién se lo llevara?" dijo Issei.
"yo me lo llevare..." dijo Elizabeth. Los otros la miraron y luego se lo entregaron a ella.
Un silencio vino a caer a ese lugar. No había que hacer nada más ese lugar. Todo estaba listo, no había mucho más que podían hacer. Y si lo había, ellos mismos tenían que ponerse al corriente por su propio camino.
"bueno, ha sido un placer. Nos encontraremos en una nueva ocasión" dijo Issei.
"ten cuidado Issei. Es posible que te encuentres con el blanco..." dijo Jenny.
"lo sé" dijo Issei. Mientras se daba la vuelta y se retiraba del lugar. Su próximo destino, el aeropuerto de Paris.
Él estaba preocupado, 10 hora y media de viaje, eran mucho tiempo. Por suerte encontró un vuelo a las 5 y media de la mañana. Lo que iba llegar a Japón como a las 7 de la tarde. Todo, parecía estar bien, esperaba que el ángel caído no atacara todavía. Aunque igual sospechaba que algo grande se iba encontrar.
El viaje en sí, fue algo tranquilo, se dedicó a dormir y meditar en sus asuntos. Salir de Francia fue algo complicado, ya que la policía estaba alerta por posibles sospechosos; nunca relacionaron a un muchacho con esos ladrones. La llegada a Japón fue dentro del tiempo que él había estimado. Camino de manera rápida para tomar un tren que lo llevara a Kuoh. No tenía ganas de seguir perdiendo el tiempo y menos con una amenaza que podría estar presente...
La llegada a Kuoh fue extraña. Sentía algo en aire, lo sabía. Además, su compañero desde hacía unos momentos parecía silencioso. Como si el también santera algo grande...
¿Qué te sucede amigo? Ddraig no respondió de inmediato, parecía estar sumido en sus pensamientos. Issei iba a hablar nuevamente pero el Dragon hablo de manera cautelosa. {es complicado...} Issei antes había escuchado a Ddraig silencioso y preocupado, no sabía que esperar.
Explícate... el esperaba la respuesta. {él está cerca... lo siento cerca. Como si estuviera esperando}
Issei vio una cúpula de energía que rodeaba el Instituto. Reconoció aquella cúpula de energía como una de defensa, para contener algo adentro sin que los de afuera se sintieran preocupados. El abrió los ojos cuando vio como desde el cielo, descendía una luz brillante y blanca. Vio como traspaso con facilidad la barrera hecha, rompiéndose como si fuera un cristal. Issei suspiro de manera cansada, cerro los ojos unos segundos, luego al abrirlos comenzó a rodearse de su aura roja...
!Balance Breaker: Boosted gear scale mail¡ fue el sonido de aquella voz llena de poder y autoridad. Ddraig miraba todo de manera complicada y luego dijo en voz alta...
[y así empieza el nuevo encuentro con mi rival]
Kiba tenía una mirada complicada, estaba preocupado. Habían evitado la fusión de las Excalibur. Había destruido un fragmento. Había conseguido su Balance Breaker. Habían eliminado a tres cancerberos, esos perros del infierno aparecieron como algo que no se esperaban de ese sujeto. Él y su grupo estaban agotados físicamente. Pero lo que era peor, eran las caras sorpresa e incredulidad que tenían Asia y Xenovia. La noticia de que el Dios bíblico estaba muerto, fue un golpe duro para ellas, los otros no estaban mejor. Ellos eran muy pocos, a pesar de que Sona Sitri y Isabela los habían ayudado a pelear. Kiba se preguntaba como Sona, no parecía afectada con la noticia que Dios estaba muerto, él no podía entenderlo. La risa del Caído resonaba en el lugar como si fuera algo muy chistoso.
Todo escucharon el sonido de algo rompiéndose. Todos miraron hacia arriba, y vieron como el escudo se rompía. Aquella luz blanca fue algo que les llamó la atención. El grito de Kokabiel parecido sacarlos a todos del trance...
"¡TU! ¡¿qué haces acá?!"
El sujeto de armadura blanca parecía no responder, Kokabiel miraba con furia al sujeto. Debajo de ellos, los otros miraban de manera atenta la interacción de esos dos tipos. Uno tan peligroso, como para matarlos con un simple movimiento de muñeca y el otro desconocían su poder, pero el hecho que estuviera con la armadura blanca y gemas azules, lo hizo ser un sujeto de cuidado...
Rias y los otros estaban preocupados. No sabían nada de ese sujeto. Rias miraba de reojo que opciones tenían, además vio como las chicas del grupo de su amiga se acercaban a ellos, queriendo prestar algo de ayuda. Hasta que sintió algo en aire. Se volvía más y más pesado, denso. Era algo que le daba miedo, no quería reconocerlo, pero estaba asustada; ese cambio de aire se sintió como si dos seres se miraran con evidente estado de competencia, eran seres que ella ni siquiera les llegaba a las suelas de sus zapatos. Ella escucho el sonido de su amiga Sona, era una de desesperación y miedo...
"No…" Rias miro como las que estaban cerca de ellas también pusieron caras de preocupación y miedo. Ella giro la vista hacia lo que estaban mirando y allí se congelo...
Kokabiel pocas veces sintió emoción por algo, desde hace mucho tiempo que no sentía algo de emoción. Lo que estaba presenciando era digno de algo de alta gama de las peleas. Él no podía estar más contento, si esos dos peleaban aquí iban a hacer la tarea por él.
Frente a frente, estaban dos sujetos ataviados en armaduras, una blanca y otra roja. Ambos emanaban sus auras, cada una de esas dispuestas a no ceder ante la otra. La fricción de esas auras, genero chispas. Ninguno de los dos se movió, ninguno de ellos hizo algo. Se miraban entre ellos, queriéndose analizarse y ver que podían hacer el otro.
[Ddraig...] las gemas azules brillaron cuando se escuchó la voz del Vanishing Dragon...
[Albion...] respondió el dragón gales
[veo que estás listo...]
[si. Tú también lo estas]
Un silencio reinaba allí. Era algo surrealista. Kokabiel estaba fascinado con lo que estaba viendo y escuchando. La emoción corría por sus venas. Sonreía como un loco, casi parecía un mal chiste. Abajo los jóvenes estudiantes, tenían caras mezcladas. Algunos eran sorpresa e incredulidad. Otros, miraban con miedo aquella escena morbosa. Dos tipos, que se sabía, que podían e iban asesinarse entre sí, y un ángel caído que parecía mirarlo todo como si fuera un árbitro de peleas.
[esto es extraño] dijo Albion. Todo el mundo parecido darse cuenta de lo que dijo el dragón blanco. Incluso escucharon el tono de duda e interrogante. [¿Qué sucedió? Ddraig. Siento tus ganas de pelear, tu deseo de lucha; pero es extraño, como si estuviera dirigido hacia otro ser mucho más peligroso que nosotros dos juntos...]
Aquella declaración de Albion fue un Blade de agua fría, para todos. Incluso Kokabiel, parecido quedarse estupefacto, como si no creyera lo que acababa de escuchar...
[y razón no te falta, Albion. Mi portador, busca a un sujeto muy especial para matarlo. Y no hace falta decirte que no es tu portador...]
Kokabiel, parpadeaba de manera lenta como si no creyera nada de lo que estaba escuchando. El hablo de manera furiosa...
"¡¿qué están esperando?! Empiecen a golpearse y a matarse entre Uds. Malditas lagartijas inmundas"
El ángel Caído, trago saliva de manera sorpresiva y con algo de miedo. Vio como ambos sujetos lo miraban con una mirada fría desde aquellas joyas, verdes y azules. Ambas despedían un brillo que parecía traspasarle el alma, dejándolo nervioso y muy asustado...
"¿Te importa, que vaya primero?" dijo Issei con una voz mezclada con la de Ddraig y la suya... mientras apuntaba con un pulgar al ángel Caído...
Vio que el Harkuryuukou elevo los hombros y negó con la cabeza...
"para nada..." Issei escucho con cuidado el tono de voz. Era joven como el, masculino, tenía un ligero tono de orgullo y seguridad de sí mismo.
Kokabiel, miraba con una mezcla de anticipación, miedo y sorpresa. Lo que se estaba desarrollando. No pudo seguir admirando lo que veía, un dolor agudo en su abdomen, que le saco el aire, casi lo hizo vomitar y más encima le saco todo el aire de sus pulmones. Vio al Sekiryuutei, pegado a él, vio que una mano roja se había enterrado en su abdomen con fuerzas. No pudo ni siquiera respirar, ya que sintió que algo le golpeaba la mejilla con suficiente fuerza, como para arrancarle la cabeza. El golpe lo hizo volar en la dirección del golpe. Lo hizo estrellarse contra el suelo, y quedar boca abajo. El seguía preguntándose qué pasaba. No pudo decir ni pensar más, ya que sintió como alguien le arrancaba dos alas de su espalda. El sentía aquel dolor agonizante, además sentía como el sujeto que le estaba arrancando las alas, tenía puesto sobre el a nivel de la espalda un pie, lo que hacía fuerzas para que él no se levantara. Fue un dolor indescriptible...
Sona miraba todo de manera cuidadosa. Estaba preocupada, Issei parecía reaccionar al ángel caído; sin embargo, contra el Harkuryuukou no podía interpretar sus reacciones. Ver a su novio, golpear al ángel como si fuera una cosa menor, arrancarle las alas con solo mas manos desnudas. Era ver un espectáculo macabro. Vio que se alejó del caído, y lo miraba con cuidado, Kokabiel escupió una mezcla de sangre y saliva de boca...
"¿cómo te atreves, inmundo demonio reencarnado?" dijo de manera despectiva...
Sona abría los ojos levemente, Kokabiel tenía alguna leve idea de que Issei estaba detrás de la armadura roja. Su mente la llevo al Rating Game que el hizo contra los Phoenix, supo que era cierto que había seres de otras facciones que miraban aquellos ratings Games. Vio que Issei levantaba la cabeza y miraba hacia su rival destinado...
"Tu turno..."
Sona no vio como el tipo de la armadura blanca, azoto al caído y luego lo elevo por el aire, arrancándole dos alas más al caído. Ella solo escucho los golpes, el grito del caído y la frase que dijo el sujeto de la armadura blanca.
"tus alas son negras... pero las alas de Azazael son más negras que las tuyas; negras como la misma noche. En cambio, las tuyas han perdido algo de color y brillo. No las mereces..." Kokabiel, rechinaba los dientes de furia. Grito y comenzó a lanzar lanzas de luz hacia el Harkuryuukou.
Issei miraba las acciones del tipo de la armadura blanca. Vio como levanto una mano y luego escucho
[DIVIDE]
Vio como las lanzas parecían reducirse de tamaño. [DIVIDE]. Las lanzas parecían ser solo finos hilos de luz. Issei, miraba atentamente, él tenía preguntas. Kokabiel no era alguien debilucho, además los golpes que él y su rival; le dieron al caído no fue suficiente para hacer mella en sus capacidades físicas o de energía. Todo cambio, cuando vio al caído hacer una lanza gigantesca, que parecía abarcar todo el largo del Instituto. Era una lanza gigante, Issei miraba de manera atenta...
[DIVIDE] [DIVIDE] [DIVIDE] [DIVIDE] [DIVIDE] [DIVIDE] [DIVIDE]
Con aquella voz, la lanza iba disminuyendo de tamaño y poder. Los espectadores estaban sorprendidos y en silencio. Issei miro por unos segundos quienes estaban allí. Reconoció a la mayoría, estaban Sona y su grupo, incluyendo a Isabela; Gremory y los suyos. Además, vio a una chica muy linda de pelo corto, peli azulada con un mechón verde que parecía darle un aire de chica ruda. Su mente se distrajo por un momento, al empezar a comparar a esa chica nueva con Isabela, preguntándose si tener mechones de diferentes colores a tu pelo natural te hacia ver linda y ruda. sí, la respuesta para Issei era afirmativa.
Le extraño que esa chica, que a pesar de tener un atuendo algo revelador, llevaba una cruz de plata, y portaba una espada demasiado grande para su cuerpo. Durandal...
Reconocería esa espada debido a las imágenes que tenia de referencia. Esa chica debía ser portadora natural, no cabía duda. Lo otra cosa que le extraño ver en esa chica, fue que había un deje de miedo y desesperanza en sus ojos. Además, tenía marcas de lágrimas en su cara, como si llorara en demasía. Issei recorrido las caras de los demás, y vio que aparecían leves destellos de tristeza y sorpresa en sus rostros.
Issei devolvió la vista hacia la pelea unilateral que había en el cielo. Kokabiel, estaba desmayado y siendo cargado como un saco de papas por el dragón blanco. Issei, elevo vuelo y comenzó a acercarse hacia el otro tipo, escucho el grito ahogado, el favor que no lo hiciera y que volviera. El no hizo caso, ni miro atrás. El harkuryuukou, lo estaba esperando. Estaba seguro que ese tipo tenía una sonrisa altanera. Issei, llego donde el, la distancia que había era la suficiente para que los de abajo no escucharan, y luego hablo de manera seria...
"bien. Borra la estúpida sonrisa que tienes. Necesitamos hablar..."
Vali Lucifer era orgulloso, tenía los medios para demostrar y buscaba los medios para ser más fuerte. Que su rival le hubiera dicho eso en la cara, lo dejo estupefacto. Agradecía que tenía la máscara puesta, para que no le viera la cara. Ese sujeto, lo había visto en el rating game. Jugaría ese juego...
"¿porque debería. Hyuodou Issei...?" aquella frase, dejo un silencio entre los dos. Vali escucho la risa de su rival, parecía alegre y muy lleno de energía.
"bien, si quieres jugar así. Jugaremos, pero te advierto que llevas las de perder..." Vali, estrecho los ojos. No entendía que le quiso decir... "entonces, todavía no encuentras a tu abuelo, Vali Lucifer..."
Aquella frase dicha por el Sekiryuutei. Dejo a Vali en blanco y sorprendido, unos pocos sabían de su identidad. El no entendía como ese sujeto lo supo...
"no te revientes la cabeza, tratando de buscar como se lo que se, Vali. No tienes acceso a la información que tengo yo. Además, la información que busco es algo para beneficiar al mundo, no para pelear..."
Vali frunció el ceño y pregunto...
"¿a qué te refieres?"
"no hay palabras ocultas, es lo que es. Tal como lo dije Vali. Busco beneficiar al mundo, o si lo prefieres salvarlo..." Vali, no podía entender a su rival.
"no sé cómo supiste de mí. Pero eso te hace un hombre peligroso. Dime una cosa, ¿en qué lugar estas en la tabla de los más fuertes?" Vali jugo esa carta como si fuera algo para preocupar a su rival. Lo que no espero fue la respuesta rápida del chico que tenía como Rival...
"no lo sé. Supongo que estaré uno más abajo que tú, o quizás uno más arriba..." aquellas palabras lo dejaron en silencio iba seguir hablando. Pero el chico siguió hablándole...
"Vali, podemos seguir aquí todo el puto día. Midiéndonos y comparando el tamaño de nuestros penes, pero ni tu ni yo, tenemos tiempo. Quiero hacerte muchas preguntas, y quiero hacerle muchas preguntas a Albión. Esas a Albión, son especiales, no me interesa saber las habilidades que tú tienes, y menos las que tiene ese Sacred Gear. Mis preguntas, están dirigidas a la profundidad de ese Sacred Gear..."
Vali escuchaba aquellas declaraciones, él no podía entenderlas. Eran palabras extrañas. Iba a negarse, pero Albión le gano
[¿a qué te refieres chico?] Vali estaba sorprendido, comenzó a discutir en su mente con Albión.
"solo quiero que escuches mis preguntas... si quieres, después me contestas mis preguntas. Cuando nos veamos de nuevo... ¿podrías hacerme ese favor Albión?" dijo Issei. El dudaba que el Dragon se quedaría allí escuchándolo. Sobre todo, por lo que escucho de ese chico llamado Vali.
[veré que puedo hacer…] Issei sonrió de manera leve detrás de su máscara.
"lo primero que quiero preguntarte. Tiene que ver con tus recuerdos Albión. Se que tienes memorias de tus antiguos portadores. Ddraig, es el claro ejemplo de eso. Entonces, mi pregunta es la siguiente, ¿Cuánto tiempo después, murieron tus antiguos portadores, después de ganar contra los antiguos portadores de la Boosted Gear? ¿días, semanas, meses? Quiero saberlo Albión..."
Un silencio vino entre esos dos, como si todo se hubiera calmado y quieto. Issei veía que el otro sujeto parecía estar pendiente, hasta que escucho la voz de Vali.
"eso nada tiene que ver con nuestra pelea" Issei se preguntaba si ese sujeto no tenía otra cosa en la cabeza que no sea pelea y más peleas. Aunque reconocía que el deseo de luchar lo incitaba como pocas veces.
"claro que no Vali. Nada tiene que ver con nuestra pelea. Mi pregunta iba dirigida a Albión, él tiene información que necesito, para entender porque nuestras Sacred Gears son tan opuestas entre sí" Issei vio el leve movimiento de cabeza que hizo Vali. Fue minúsculo, pero allí estaba. Era como si a Vali le hubiera interesado su declaración. El siguió hablando.
"sí lo piensas de la manera como lo veo yo, quizás podrás entenderme. En todo el mundo no hay dos Sacred Gears opuestas; quizás gemelas o iguales. ¿pero opuestas?, ninguna más que la de nosotros dos" Issei dejo que sus palabras se hundieran en el cerebro de esos dos que tenía al frente.
"durante mucho tiempo, me he preguntado ¿Por qué Elohim creo solo esas dos Sacred Gear? ¿porque hacerlo tan simple y a la vez tan complicado?" Vali hablo con rapidez...
"explica eso último que dijiste" Issei suspiro de manera lenta.
"con ese tipo ya muerto, nada es simple y a la vez complicado. Encerró las almas de Draig y Albión, en estos Sacred Gears. Para el, fue la solución perfecta, para justificar la creación de estas dos Sacred Gears. Aprovecho la rivalidad eterna de esos dragones, para ocultar algo más siniestro y oscuro. Y eso recae en mi Sacred Gear, Vali. Y si Albión, lo que estás pensando es lo correcto..." Albión hablo de manera sorpresiva...
[chico, ¿acaso te refieres...?]
"Si Albión. La maldición de mi sacred Gear. Fue uno de los errores de ese ser. Aquella maldición, fue reforzada con la naturaleza destructiva y caótica de Ddraig. Lo que lo hacía más inestable de lo que ya lo era. Sin embargo, mi pregunta inicial fue, ¿Por qué hacer dos Sacred Gears opuestas entre sí?"
Un silencio vino en ese minuto, que fue cortado por Vali...
"a mí no me importa eso, solo quiero pelear y hacerme más fuerte..." hablaba con arrogancia y seguro de sí mismo. Hasta que Albión interrumpió
[Compañero... Sera mejor que escuches y pienses un poco. Ese chico de rojo, está hablando de cosas que podrían significar tu muerte si no escuchas y sigues con esa actitud...] Albión hablo con un tono firme y parecía algo decepcionado de su portador.
"Albión. ¿acaso estas diciéndome que tu rival tiene razón?" dijo Vali...
[recuerda compañero. Tú no eres yo, así como yo no soy tu. Lo mismo aplica para ese chico y Ddraig. Mi rivalidad es contra Ddraig. Lo que ese chico habla, está por sobre nuestros intereses y rivalidades]
"¿entonces Albión? Mi pregunta para ti sigue siendo igual de valida. Quiero confirmar algo, sin embargo, son sospechas..."
[chico... algunos portadores antiguos míos, murieron horas, días y semanas después. Quizás fueron las muertes más dolorosas y agónicas que recuerdo] Issei volvio a preguntar...
"¿cuántos de ellos después de vencer la Juggernaut Drive de la Boosted Gear, murieron en ese periodo tan corto?" preguntó Issei. Vali y Albión parecían sorprendidos de la pregunta. Vali porque el chico, sabia de ese movimiento prohibido. Albión porque nunca parecía preguntarse la verdad de aquellas muertes...
Saji y los otros estaban nerviosos. Hacia un rato, que esos dos parecían estar hablando. El aura opresiva estaba presente, pero era mucho más soportable...
"Sona-sama. ¿Qué hacemos?" escucho hablar a Isabela. Saji, solo sabía que ella había pasado a control de la familia Sitri. Debía admitir que era una mujer muy hermosa. Y además había escuchado los comentarios de sus compañeros varones del instituto. Que era una muy hermosa y linda Sensei.
"nada Isabela. No podemos hacer nada..." dijo con resignación. Saji se sorprendió, había escuchado que esa chica pelinegra era la mejor en planificación y siempre tenía una solución para todo; aunque Issei parecía estar sobre todos ellos, como si se burlara de ellos, como si los utilizara a todos ellos. Saji apretó los dientes y dijo con tono algo duro...
"Disculpe Kaicho. ¿pero acaso no está interesada en lo que esos dos están hablando? Podría ser importante..." vio como la chica le negó con la cabeza y le hablo...
"y aunque fuera importante... ¿Qué harás con esa información? ¿estás preparado para manejar algo importante, que podría significar tener miles de vidas en tus manos?"
Saji estaba algo sorprendido, la chica parecía estar más ciega por el amor que le tenía al peli castaño. Con algo de dureza hablo...
"aquella conversación no puede ser más importante que la vida de los que viven aquí o que nosotros..." el tono utilizado por el rubio, hizo que muchas miradas se centraran en él. Meguri, Koneko e Isabela, lo fulminaron con la mirada; las chicas de la nobleza de Sona, lo miraron con una mirada complicada. Rias estaba escandalizada, Kiba y Akeno, miraron con pena a su compañero. Xenovia miraba al peón Rubio como si hubiera dicho una estupidez. Sona, suspiro de manera tranquila iba hablar, pero Rias le gano...
"Saji, discúlpate en este minuto..." el rubio parecido fruncir el ceño, su mirara estaba centrada en la pelinegra. Ella lo miro con una mirada plana y luego hablo.
"dime Genshirou-san. ¿Qué hubieras hecho tú, si supieras, desde hace años antes, la noticia de que Dios estaba muerto? ¿Qué hubieras hecho tú, si hubieras escuchado una conversación a escondida, y lo primero que te dicen es: Dios está muerto?" Saji sintió la presión de la chica pelinegra. Parecía estar dirigida a él...
"¿qué hubieras hecho si sabias la identidad de tu enemigo; aquel que podría matarte? ¿Qué hubieras hecho si supieras que tu enemigo es más fuerte que tú, y que no importa que tanto te escondas, tarde o temprano te va encontrar?" el tono de la chica era uno firme, no había rastro de ira o enojo. Parecía que se estaba dirigiendo a un niño, como regañándolo. Saji trago saliva y luego pensó rápido su respuesta.
"no lo sé... mis disculpas Sona-sama"
"bien. ¿ahora entiendes porque no quiero acercarme a ellos? Ise-kun, está hablando con el portador de la Divine Divide. Porque tiene preguntas para el portador y para el Vanishing Dragon. Son preguntas, que ni tú, ni yo; e incluso los demás que estamos aquí podemos llegar a comprender..."
Rias escuchaba atentamente y luego pregunto...
"disculpa Sona, ¿acaso sabes que le está preguntando tu novio al Harkuryuukou?" Sona soltó un suspiro que estaba reteniendo.
"tengo mis sospechas. Pero, no creo que mi novio me vaya a decir algo de lo que, ellos están hablando"
Rias y los otros parpadeaban, sus mentes trataban de analizar lo que dijo Sona. Volvían a mirar al cielo, esperando que iban a hacer esos dos...
Albión estaba algo preocupado, parecía que algo se le escapaba a él. Pocas veces alguien lo dejaba callado y pensando. Allí al frente de su portador estaba el portador de Ddraig, esperando su respuesta. Él podía sentir el espíritu y deseo de luchar de ese portador, pero estaba dirigido a otro ser. De alguna forma se sintió ofendido, pero a la vez lo respeto porque quería pelear con enemigos más fuertes que él. Debía admitir que el chico tenía unas bolas bien puestas, para decirle eso a la cara y más cuando ese chico, parecía saber quién era su portador.
[voy a ser sincero contigo chico. Todos murieron después de ganar contra la Juggernaut drive de tu Sacred Gear...]
Vali abría lo ojos de manera rápida. Había algo que quizás podría matarlo, quizás sería mejor que analizara bien sus opciones. El tenía reservas mágicas grandes, de allí podría sacar la energía para hacer su propio Juggernaut drive, en vez de usar energía vital.
"entiendo..." dijo Issei. Parecía que no había nada más que hablar, pero el hablo antes de que movieran. "¿sabes una cosa Albión? Tengo una teoría, y la voy a compartir contigo..."
Por Primera vez Ddraig estaba atento a lo que su portador estaba pensando. Él sabía que había pensamientos demasiados densos y difíciles de leer del chico. El pocas veces, lograba leer o entender aquellos pensamientos. El chico era un puto loco y maniático; en un buen español, cuando le da la cosa loca tenía un tornillo zafado y no había forma de arreglarlo; pero era un genio con las ideas...
"creo que tus antiguos portadores murieron, no solo por el tremendo desgaste de usar la Juggernaut drive. Si no, que también murieron por culpa de la maldición de mi Sacred Gear..." los tres seres que estaban escuchando al chico abrieron los ojos de manera grande. Cada uno con pensamientos de negación y/o que Issei estaba loco...
"tengo la teoría de que ambas Sacred gears, fueron creadas para ser opuestas entre sí. Por el simple hecho de que Elohim, creo la Boosted Gear con esa maldición. El, sabia de eso. Quizás no tenía tiempo o no sabía cómo arreglarlo; así que invento un sistema de control y limpieza..."
Albión y Ddraig escuchaban atentamente, ellos estaban sumidos en sus pensamientos. Parecía que no podían dejar de pensar y escuchar al chico. Vali por otra parte, escuchaba atentamente; el chico que había visto pelear con Raiser Phoenix, le parecía un psicópata, loco y guerrero. Sin embargo, al frente suyo había otro sujeto que lo estaba haciendo pensar y estar atento; era una loca teoría la que tenía. Pero pese a eso, algo de razón le encontraba...
"por eso creo a la Divine Diving. Tus poderes son dividir y absorber la mitad que divides; te quedas con la mitad. Tengo la teoría de que la Divine Diving, absorbe también parte de la maldición de la Boosted Gear, y lo hace como un metodo para controlar y aliviar la carga que tiene la Boosted Gear. Casi puedo admirar el tremendo trabajo que hizo Elohim, al disfrazar sus rivalidades con lo que hacen estas Sacred Gears. Hizo que Uds. dos, Albión y Ddraig, lucharan desde las Sacred gear; y sin darse cuenta la Divine Diving "limpiaba" a la Boosted Gear de la maldición..." Albión y Vali escuchaban la voz alegre del chico, como si estuviera feliz de haber descubierto una puta mina de oro en el patio de su casa...
"tengo que admitirlo, ese sujeto era un puto genio... no por nada se le considero el creador de todas las cosas..." dijo Issei de manera alegre.
[chico, lo que dices es algo loco. Quizás, absurdo. Pero, ¿cómo podrías confirmarlo?]
"eso no lo sé. Desde hace tiempo estoy caminando desde las profundidades de mi Sacred Gear. He encontrado muchas cosas desagradables. He encontrado algo que me llama atención, es algo que parece estar "inyectándose" a mi persona desde la Boosted Gear a mi alma. Al principio creí que era normal. Sin embargo, con el paso de los años me he dado cuenta que esa "inyección" no es necesaria, para realizar cualquier función que tenga la Boosted Gear"
"espera un minuto..." hablo Vali... "dices las profundidades de tu Boosted Gear. ¿acaso también tiene un lugar donde están, las almas, de lo antiguos portadores?" Issei miro al chico y luego siguió hablando.
"sí, también se eso. Sin embargo, todavía no estoy listo... allí adentro es oscuro y maligno. Como si la corrupción, el odio, fuera algo que impera en ese lugar. Me di cuenta algo tarde, que en aquel lugar estaban las antiguas almas de los antiguos portadores consumidos por la maldición y lo que no lo estaban, también estaban allí. Como esperándome..." hablo Issei de manera algo melancólica...
Vali miraba al chico. Tenía mucha información que procesar. Albión hablada con él, le decía que lo dejara solo, y que se fuera a cumplir lo que sea que tenía con el caído.
"bueno. No tengo nada más que hacer aquí. Nos veremos Hyoudou Issei"
[adiós chico. Nos vemos Ddraig...]
[si, nos vemos Albión]
Issei veía como el tipo de la armadura blanca se iba. El siguió mirando hasta que no lo vio más y tampoco sentía su energía. El soltó un suspiro que estaba reteniendo. Luego comenzó a descender, hacia el suelo. Cuando toco el suelo hizo desaparecer su armadura. Escucho un grito femenino, que parecía ser de tres o más chicas...
"¡ISSEI...!" el sintió como alguien se estrellaba contra él, abrazándolo con fuerzas, una segunda chica lo abrazo por el lado, una tercera lo abrazo por la espalda pegándose a él como si fuera un salvavidas y una cuarta que lo abrazaba a nivel de la cintura...
Al frente tenia a Sona, que tenía su rostro escondido en su pecho, en su costado, tenía a Meguri. En su cintura tenia a la nekomata Koneko, que lo abrazaba por la cintura. Giro un poco la cabeza para encontrarse con el rostro de lado de Isabela, ella lo abrazaba por la espalda y se pegaba mucho a él. Como si no quisiera dejarlo ir. El solo suspiro un poco, se odio un poco por preocupar a Sona y a Meguri, de Koneko, no sabía mucho que pensar de esa niña; Isabela, bueno era complicado y tampoco iba a negarle ese momento a ella, sobre todo por lo que pasaron...
Issei y los demás estaban mirando como Sircherz y Grayfia, venian con un pequeño contingente. Estaban reparando los daños y otros. Sircherz pregunto qué había pasado. Rias conto gran parte de la historia, no omitió nada de lo que vio y escucho. Él estaba algo preocupado de que Kokabiel, había dicho la "gran" noticia. Internamente, se preocupó un poco por el chico porque se había encontrado con el blanco; y le extraño que no hiciera comentario alguno.
Aquella reunión termino de manera rápida. Las chicas estaban cansadas y lo único que querían era ducharse, comer algo y dormir... sin embargo, para un chico todavía no terminaba el día. Mientras estaba en casa, esperando para hablar con las chicas, su teléfono sonó. Era un número desconocido.
"¿Alo?"
"Issei, necesito que me hagas un favor..." aquella voz, que pensó que se había olvidado de él, volvía a llamarlo...
"depende de quien necesites que hagas el trabajo, hermana Griselda..."
Un pequeño silencio vino en esa conversación. Issei podía imaginarse la cara de esa mujer, como si le viniera una gran migraña...
"¿conociste a Xenovia?" Issei hizo un poco de memoria, recordando lo que escucho de Rias y de las otras...
"sí, la conozco de vista..."
"bien. Necesito que la ayudes... ella..." Issei escucho el tono dolido y triste que tenía la mujer. Como si fuera algo muy doloroso decir. Su mente trabajo rápido.
"fue expulsada por la iglesia, debido a saber la gran verdad"
"si..."
"¿qué quieres que haga?" preguntó Issei.
"ayúdala... por favor, ayúdala como sea... ella es importante para mí, yo la adopte desde que era una bebe. Ella, era todo para mí..." Issei abría los ojos de manera leve.
"será posible ayudarla. Pero es probable que se convierta en un demonio" otro pequeño silencio vino entre ellos dos. Issei podía escuchar la leve respiración de la mujer...
"no importa... Gremory y Sitri tratan bien a sus sirvientes. Prefiero eso a enterarme que estuvo muerta en una zanja, o quizás algo peor..."
"bien... ¿Dónde la encuentro?"
"en la iglesia abandonada... ella se ira al amanecer"
"bien... iré ahora mismo... nos vemos hermana Griselda..."
"sí nos veremos algún día, Issei... y gracias..."
Issei colgó la llamada, se llevó los dedos al entrecejo y se apretó con algo de fuerzas. Al abrir los ojos vio que Sona, Isabela y Meguri; lo miraban a el de manera complicada. La primera que hablo fue Sona...
"Ise-kun, por favor no te demores mucho, y vuelve con nosotras..." Issei vio como Sona se acercó a él y lo beso en los labios. El sintió como alguien le agarro la cara y se la giraba, Meguri le dio un beso y luego lo abrazo levemente. Sintió como alguien le tomaba el hombro para darle vuelta, vio a Isabela y luego escucho lo que le dijo.
"algún día me acostumbrare a que te vayas de nuestro lado. Pero hoy no podre hacerlo y también sé que no puedo detenerte. Así que, por favor, regresa a nosotras sano y a salvo..." Isabela lo abrazo con fuerzas, el devolvió el abrazo de ella, sintió como ella le daba un beso en la mejilla y escucho sus palabras susurradas en el oído...
"por ahora imaginare que estoy dando un beso en tus labios. Dame tiempo y te prometo, que seré una gran novia como Sona-sama y Meguri-chan. Imagina que te lo di en tus labios como si fuera tu más reciente novia. ¿te lo imaginas?" Issei estaba algo sorprendido. No sabía si eso era una declaración o una confirmación por parte de Isabela. Así que solo, abrazo un poco más fuerte a la mujer y luego le susurro su respuesta afirmativa a ella.
Al separarse vio la gran sonrisa de ella. Issei salió de su casa rumbo a solucionar un problema... otro mas para su larga lista...
NA:
en lo personal disfrute y sufrí escribir este cap (soy masoquista :D). habian tantas cosas diferentes, en lo personal lo justifico para contar MI HISTORIA... esto no es una copia de High School . Asi que sin nada mas que decir... esperen el nuevo cap...
No hay recomendaciones de otros Fics... :(
Saludos...
