Aviso: Lunes siguiente no habrá capítulo.
Resumen: Tras haber abandonado el Campamento Jaha, Clarke ha salido en busca de olvido. Tratando de reprimir todos los sentimientos que tenía dentro suyo: la culpa y el miedo, ha terminado donde menos se lo esperaban. Con una nueva nación levantándose, nuevos enemigos salen acecho, no solo su gente y los Terrícolas están en peligro sino que su propia mente está en juego. Clarke intentará llevar la paz a toda costa ya sea aumentando los fantasmas del pasado o sin ellos. Una nueva batalla está por comenzar y vidas caerán.
~ Disclaimer: The 100 es una serie de ciencia ficción y drama creada por Jason Rothenberg y basada en la novela escrita por Kass Morgan.
~ INQUEBRANTABLE ~
21
Dos horas podrían no ser suficiente si no se apresuraba. La yegua trotaba a toda prisa en la dirección por la cual la joven jinete la estaba guiando. Al paso al que iban, probablemente no le llevaría más de media hora en llegar a la Aldea de los Sark. Sin embargo, a pesar de todo eso, parecía que le faltaba todavía una millonada de millas para poder llegar, y se sentía contra el tiempo. Cargaba ella con un bolso que contenía algunas cosas que podían serle útiles en su travesía: agua, algo de comida (pues no había desayunado), evidentemente municiones, y un cronometro que le indicaría cuando se le acabará el tiempo.
En su cabeza los recuerdos de la conversación con Bellamy en la madrugada de aquel día aún daban vueltas lentamente. Ambos dejaron claros sus puntos de vista ante la situación, y ella entendía que aunque él siempre la iba a apoyar, también tenía su perspectiva de la situación y eso era lo que en ese momento le molestaba. Si lo pensaba bien, ambos querían proteger a su gente, como todo el mundo, y querían lo mejor, aun si lo mejor eran dos caminos diferentes. Sin duda, ella consideraba que tal vez mantenerse al margen de los Trikru como sugirió Bellamy era una buena idea, de hecho si hubieran seguido ese camino ahora mismo estarían preparándose para protegerse de cualquier daño colateral. Estarían a la defensiva. Eso no estaba mal, pero tampoco podía ignorar que aún a la defensiva su gente iba a ser obligada a luchar, a la fuerza frente a los Salvajes y a los Azgedas. Como ella lo viera, la ofensiva era lo mejor. Quería quitarse de la cabeza todo lo que le rodeaba.
Hubo un momento de paz y tranquilidad en el cual podía sentir el viento golpear en su rostro cuando la yegua trotaba más y más rápido. Se sentía bien poder sentir el aire fresco del reciente invierno que ha llegado hasta ella. La nieve ya era un gran manto que cubría cada centímetro del suelo, lo que era la razón por la cual estaba retrasándose más en llegar a la Aldea. No era fácil para el animal moverse entre la fina capa de nieve. Se sentía cómoda de saber que después de todo lo que tuvo que pasar durante esos agobiantes meses en la soledad de su consciencia al fin podía montar una yegua, sinónimo de libertad.
No había llegado tan lejos cuando detuvo a la yegua para que pudiera descansar. Mientras ésta tomaba un poco de agua que ella le había proporcionado, no se atrevió a mirar el cronometro en su bolsa por miedo a que el tiempo haya avanzado más de lo previsto. Respiró hondo mirando el entorno que la rodeaba y se sentía bien poder ver los árboles vestidos de blancos, el sol arriba en el cielo y aún con su intenso calor incapaz de convertir la nieve en agua. La brisa leve que jugaba con su cabello y el silencio total.
Hace unos días atrás le habría encantado seguir siendo una nómada, si con ello tenía la oportunidad de preocuparse solo de sobrevivir al clima del día siguiente. No más guerras. No más problemas. No más nada que la pusiera en un estrés de alto rango en peligro. Aunque también era cierto que según las posibilidades que tenía antes, hubiera muerto antes de lo que esperaba. Estaba hambrienta, tenía la ropa hecha jirones, no tenía un lugar estable para el pasar las noches y no había que mencionar las tormentas de nieve que había habido hace unas noches. Por alguna razón, en la Arkadia, la nieve no era tanta como en donde se encontraba, quizá por la zona o quizá porque era cuestión de tiempo antes de que la fina capa de nieve cayera sobre aquel pueblo. Imaginarse a sí misma hace unos días atrás le era bastante fácil, y aún se preguntaba como habrían resultado las cosas si no hubiera caído en la Aldea Sarks o lo que habría pasado si no se hubiera regresado al búnker para buscar la pistola que delataría a su pueblo. Pensar en el pasado no cambiaría el presente, solo haría que los malos recuerdos volvieran a rondar en su cabeza.
Y siguió su camino hasta el límite. Entrar en el territorio Salvaje no era difícil, lo difícil era que no la reconocieran. Debía mantener a la yegua lejos de la vista de cualquiera que pudiera ver, pero para su desgracia hacerlo significaba que ella tendría que caminar al menos unos dos kilómetros hasta la aldea, debido a que en el recorrido de dónde se encontraba hasta la Aldea no habían árboles cercanos o algunas vallas. No había nada. A diferencia del otro lugar de donde escapó, que estaba rodeado de árboles.
De pronto un escalofrío recorrió su espina dorsal al pensar en la prisión de Unade y todas las torturas que tuvo que soportar. Era un mágico milagro que estuviera viva. Ni siquiera quería pensar que habría sucedido si no se hubiera encontrado con Octavia cuando huía. Y ella no quería admitir que la situación con Unade la había manejado bastante mal, porque ella era Clarke Griffin, sabía manejar las malas situaciones para que todo estuviera de su parte. Ya sea a la fuerza o no. Tenía que admitir, para ella misma y no para los demás, que la escapada de la prisión de Unade… fue suerte.
Y, ahí frente a sus ojos, después de tanto caminar, estaba la famosa Aldea Sarks, donde los traidores de la Nación del Salvaje Mundo (Salvaje como ella prefería llamarles, para acortar un poco) vivían con miedo de su propia gente. Esto no le gustaba, ella no se imaginaba temerle a su propia gente, aunque si no apresuraban sus planes quién sabe lo que Pike o cualquier otro podría hacer.
La primera vez que había puesto un pie en la Aldea, ella no imaginaba que sería el comienzo de algo grande para sí misma y su gente. Inicialmente había aparecido en la Aldea, con un aspecto casi de méndigo y cargando un pequeño conejo muerto a su costado. Recordaba a la perfección el camino que debía recorrer hasta la casa del viejo que (a pesar de tener sus intenciones) había sido amable con ella. En su momento, Selamir le había hablado sobre los Salvajes, pero poca cosa y ella necesitaba saber, o más bien, necesitaba corroborar que entre los Salvajes y los Azgeda hay una unión. Sea lo que fuera: alianza o no, ella debía saberlo.
– ¡Mami, mami! –
Se detuvo torciendo los labios. Frente a ella se encontraba la familia con la que casi pasaba el invierno. Se preguntó mentalmente cómo serían las cosas ahora tras haber escapado de la prisión Sarks. Seguramente ella estaría haciendo algo de caza, no solo para sí misma sino para la familia aquella.
La mujer cruzó sus ojos con los de la chica, y parecía más que sorprendida, estupefacta. Sus labios se movieron en silencio, o al menos fue lo que Clarke sintió, y fue entonces cuando dos personas salieron de la casa. La pequeña niña seguía hablando en silencio con su madre antes de correr hacia la chica rubia, su madre observando la imagen frente a ella como si se tratase de un fantasma y en la entrada un hombre anciano con una sonrisa calmada como si hubiera esperado este momento.
Fue difícil para Clarke darse cuenta de que se había quedado paralizada por un momento, porque ella no tenía intención de regresar con esa familia por una amistad sino que estaba en la búsqueda del conocimiento, pero no podía negar que se sentía bien volver a verlos a todos reunidos, incluso con el muchacho que habían ido a rescatar.
– Debo decir, que el amarillo te queda mejor que el rojo – El anciano dijo con un tono suave mientras caminaba desde lo que parecía ser la cocina hasta la mesa.
– Gracias. Mi gente prefiere llamar rubio al cabello amarillo – No sabía por qué estaba diciendo eso, pero lo dijo. Seguramente para la familia lo que les sorprendía más, no era encontrarse a la chica con vida sino con un vestuario diferente a los harapos que traía la última vez. No se imaginaba lo que era ver a una chica vestida con ropa bastante desaliñada, su cabello claro manchado de rojo y que de un momento para otro apareciera nuevamente frente a ellos vistiendo con una cazadora de cuero azul, una camiseta sencilla, pantalones negros y botas. Su cabello claro y bien limpio, y un bolso colgando de un hombro hasta su otro extremo.
El hombre anciano asintió y luego miró a sus hijos antes de regresar a la chica nuevamente.
– Nos alegra que hayas vuelto. Por lo que puedo imaginar, no fue fácil. No te imaginas lo agradecidos, y en deuda, que estamos contigo. Cuando Aren nos contó lo que sucedió… me sentí culpable por haber enviado a una niña a hacer el trabajo de adultos, pero tenía el presentimiento de que ibas a estar bien –
Ella torció los labios – No soy una niña. De hecho no fue fácil escapar, supongo que tuve suerte –
– Ilesa. Por lo que puedo ver la suerte te sonrió – Aren, el hijo mayor del anciano sonrió.
– Yo diría que más bien me gruñó – Clarke sacudió la cabeza. No iba a entrar en detalles sobre cómo casi muere allí y sobre como aún ahora, después de varios días, su cuerpo seguía adolorido, y no mencionar tampoco las vendas que se escondían en su cuerpo – En fin, he venido porque necesito algunas respuestas
– Pensamos que habías vuelto a causa del trato que hicimos – La mujer de Aren dijo con un tono sorprendido – Espera, ¿no es por eso que has vuelto?
La muchacha sacudió la cabeza – Necesito saber algo sobre la Nación del Salvaje Mundo –
El anciano frunció el ceño ligeramente. Los cuatro adultos se quedaron mirando a la joven intrigados, pero asintieron y tras haber sacado a la chica solo tres personas Sarks se quedaron con Clarke en la mesa.
– Después de escapar de Unade me encontré con mi gente. He estado con ellos hasta hoy y hay unos problemas grandes. Selamir, tú dijiste que Unade tiene gente del otro lado de los límites – El hombre asintió. – ¿Qué sabes sobre Azgeda?
Ella lo vio en sus ojos. Aquel hombre sabía algo, y por la forma en como se había erguido su espalda estaba más que claro. Espero un momento, en un fragmento de silencio que permitió que una corriente de aire rozara su mejilla.
– Azgeda. Ese es un nombre que no he oído en años –
– Pero sabes algo –
– Es posible que sepa algo. Se trata de la Nación del Hielo. Ellos se rigen por un rey o una reina, en estos momentos me parece que el poder recae en una reina, la Reina Nia –
– Exacto. Escucha, tú dijiste que los Sarks son conocidos como traidores porque se levantaron contra los antepasados de Unade, que intentaban controlar el mundo entero. Ustedes eran como los Rebeldes –
– ¿Los qué? – Aren frunció el ceño ante el termino desconocido.
– Hace años, antes de que la radiación invadiera la tierra… mierda, no, hace mucho-mucho antes de eso. Probablemente mil años, o incluso poco menos. La tierra se dividía en países, y cada uno gobernado por un Presidente, el hombre tras el poder. La cosa es que hay momentos en la historia en que las personas que se levantaban contra estos hombres eran conocidos como los Rebeldes. La Rebelión – Explicó Clarke lo que había leído en los tantos libros cuando estaba arriba en el arca.
– Suena interesante – Aren asintió.
– Sí. Fueron desterrados por el comandante anterior y condenados por su propia gente. Dijiste que Unade tiene gente del otro lado, y ustedes se levantaron una vez. No vengo a pedirte que tu gente se levante una segunda vez, vengo a pedirte información sobre Azgeda y la nación del salvaje mundo, porque del otro lado del límite nos preparamos para una guerra contra Azgeda... una guerra de la que Unade podría estar detrás
Raven respiró hondo mientras dejaba caer la pulsera en uno de sus cajones y luego lo cerraba. No había sido fácil entrar en su habitación con la pulsera a escondidas. No podía negar que se sentía como si todas las miradas estuvieran sobre ella, esperando a que la pulsera estuviera a la vista para así tener una razón por la cual debían culparla. Se sentía paranoica, pero quién podía culparla después de todo lo que había pasado.
Necesitaba vacaciones.
Fijo que las necesitaba.
Octavia le había informado hacia unos minutos los movimientos que estaban realizando Abby y Kane. Si tenía que admitir que se sentía culpable, era de engañar a Abby. La mujer siempre había sido buena con ella, y la cuidaba como a una hija más, por lo que ocultarle en dónde estaba su verdadera hija era algo difícil.
Solo podía pensar en que si la chica no llegaba pronto, iba a matarla ella antes de que los demás la mataran. Estaba demasiado nerviosa como para darse cuenta de que alguien estaba detrás de ella, mirándola con una sonrisa tonta y despreocupada.
Recordaba que Bellamy estaba vigilando a Pike para evitar que las cosas se le salieran de control, pero había pasado un rato desde la última vez que lo vio acechando al hombre aquel. Respiró hondo y luego salió de la habitación. Tenía hambre, y eso que aún no era la hora de comer algo, pero ella atribuía el hambre a los nervios.
A veces, odiaba haberse metido en el centro de operaciones de los cien, aunque no podía negar que la adrenalina era en dosis grande.
– Hey – Se detuvo un momento cuando alguien parecía haberle llamado. Se dio la vuelta con calma, intentando que su rostro no demostrara que sus músculos se habían tensado. ¡Alguien la descubrió!
Frente a ella, Jasper le sonría despreocupado mientras con una mano escondida en el bolsillo se acercaba a ella. Respiró hondo y se calmo, porque no había forma alguna de que él tuviera idea alguna de lo que estaba sucediendo. Por lo que sabía, en tiempos pasados, era muy posible que Jasper formara parte de "el plan para salvar al mundo", pero ahora el muchacho no estaba en condiciones de salvarse ni a sí mismo. Sentía algo de pena de ver que el equipo principal se había dividido de tal forma, cada uno por su lado luchando por confiar entre ellos mismos. Por un lado Bellamy y Clarke, por otro lado Octavia y Lincoln, luego estaba ella y Monty por separado y finalmente Jasper siguiendo su rumbo. Cada uno estaba encaminado en la dirección contraria y a ella, aunque no tuviera mucho de que hablar, le molestaba un poco porque recordaba como eran las cosas cuando llego a la tierra por primera vez. Había peleas entre ellos, había drama y odio, pero los cien sabían sobre llevar las cosas con Bellamy y Clarke alrededor, Finn intentando mantener la paz en el grupo, Monty y Jasper ayudando en todo lo posible y logrando en gran medida sus propósitos, Octavia… Octavia en sus propios asuntos, pero no menos importantes y ella recién integrándose en el grupo.
– Hey – Murmuró ella con suavidad.
– Hey – Repitió nuevamente con una sonrisa de oreja a oreja. Hizo un chasquido con los labios y luego le miro con una sonrisa – ¿Has visto a Clarke?
Se tensó enseguida. Por supuesto que alguien preguntaría por Clarke, pero ella no esperaba que fuera Jasper y mucho menos que fuera tan pronto. Había preparado su excusa con detalle, cosa de no tener problemas con nadie, pero en ese momento parecía haber olvidado que tenía que decirle que la chica estaba en su habitación (cual fue asegurada por Monty para que nadie entrara) pensando en cómo detener a la Nación del Salvaje Mundo.
– Ella… ella… ¿para qué quieres saber? –
– Por nada – Su sonrisa se alzó más – Solo quería saber. Estoy seguro de que sería un desastre que ella hubiera salido de la Arkadia después de que les prohibieron salir, ¿no?
– ¿Qué estás insinuando? – Algo no le estaba gustando en su forma de actuar. Aquel chico… estaba destruido por dentro, lo que se veía por fuera era solo un caparazón vacío sin esperanzas y sin sentimientos. Todos habían perdido a alguien que querían. Ella perdió a Finn. Sabía cómo él se sentía y aún no entendía cómo era capaz de superarlo, de avanzar hacia adelante en lugar de quedarse atrapado en el pasado. Lo necesitaban de regreso, pero era terco y no tenía deseos de nada más que vivir como si no hubiera un mañana.
– Nada. Solo decía – Se alejó de allí dejando a la chica molesta.
Cuando disponía a moverse hacia el comedor se encontró con Bellamy que se alejaba de Pike. Por primera vez en un rato lo había visto y no le agradaba mucho saber que estuvo hablando en privado con él. Se acercó al joven y sin esperar a que él le dijera algo ella habló bruscamente.
– Jasper sabe que Clarke se ha ido –
– ¿Él te lo dijo? – Frunció el ceño.
– Lo insinuó – Ella resopló – Va a ser más difícil ocultar la ausencia de Clarke si alguien más lo sabe
– No dejaremos que alguien más se entere – Él aseguró con seriedad.
Ella frunció el ceño asintiendo lentamente, y respiro hondo – ¿Qué hacías con Pike? –
– Hablábamos – Dijo con seriedad mientras se ponía en camino hacia el comedor – Intentaba convencerme de ponerme de su lado. Pike es un problema, pero sus ideales no son descabellados
– ¿Qué quieres decir? – Frunció el ceño Rave. Tomó al chico del brazo y se puso entre él y la entrada – No puedes considerar hacerlo. Pike matara a inocentes. Irá a por todas con los Grounders, con aquellos que tanto esfuerzo nos costó conseguir una alianza. Si tenemos problemas ahora con la Nación del Hielo y con esa nueva nación de la que Clarke habló, Pike es un movimiento incorrecto en el plan
– No dije que iría con él. Pienso que tiene algo de razón en lo que quiere. Acabar con todos ellos y está listo. La tierra es nuestra, pero no para gobernar sino para vivir en paz – Él dijo con tono serio.
– A Clarke no le gustaría eso. Ella no quiere ir contra los Trikru, mucho menos después de la alianza – Ella dijo.
– Lo sé – Asintió – Vamos a comer. Hablaremos de esto luego
Ella asintió
Bajo la fija mirada de Selamir, Clarke no había dudado ni un solo momento de contarle todo lo que sabía hasta el momento. Quizá había omitido una que otra cosa, pero necesitaba la información que ella esperaba tener con tanto deseo. Necesitaba encontrar una conexión entre Azgeda y los Salvajes, y no dudaba de que el viejo sabía algo.
– Ciertamente, no sabía que las cosas estaban tan mal – Dijo con suavidad el anciano – Conque una guerra movida por Unade
– Creo que está usando a la Reina Nia, pero también siento que hay una conexión más –
– Ahora que lo pienso, puede no ser tan descabellado tu deducción –
– Es bueno saberlo –
– Pero francamente no estoy seguro de que haya alguna relación, aunque si ambas se conocen es posible que la haya – Torció los labios. Los dos chicos, sus hijos, habían salido y dejado a los dos solos – Nuestra nación lleva mucho tiempo desterrada, y por desgracia para nosotros, eso significa que no tenemos relaciones con aquellos que vienen de los límites. Los soldados que se han logrado infiltrar al otro lado del límite conocen las consecuencias si los descubren. Han cortado cabezas de muchos de ellos, solo la semana pasada cuatro de ellos murieron a manos de los Trikru al ser descubiertos. Si de verdad existe una forma en que la Reina Nia y Unade se han estado comunicando, sin que ni siquiera los soldados lo sepan no estoy seguro. Conexiones entre ellas, no puede haber así que todo lo que queda es que ambas tienen un enemigo en común: ustedes. De alguna manera tienen que haberse conectado
– Usando los túneles, ¿no? –
– ¿Túneles? –
– Mi gente y yo encontramos unos túneles, los cuales llevaban a un laberinto que curiosamente tenía el símbolo de su nación – Clarke explicó – Dentro había una criatura peligrosa. Casi no salimos con vida de allí
– Te gusta vivir al límite, eh – Sonrió el anciano – Sí. Sé lo de los túneles. Alguno de nosotros nos infiltramos entre los soldados de Unade con la intención de robar algo de información, solo para saber en qué nos afectará. Por lo visto, los guardias los hicieron para cruzar a los límites. De esa manera entrar a sus tierras sin ser vistos, y bueno, los que son encontrados es por otra razón
– La comandante ya sabe la existencia de los túneles, aunque me resulta bastante difícil creer que ellos los ocuparan para ocultarse, ya que estos tienen una salida sobre la tierra algo fácil de ver. Es más, si no fuera por los rugidos de la criatura quizás aún estarían allí hasta que alguien los encontrara de casualidad –
– Exacto – Él asintió – Solo si los buscan los encuentran, mientras tanto no. Aunque si me lo preguntas, tal vez debieron haber sido más discretos al construirlos
Ella asintió – Entonces la posibilidad se reduce a mínima –
Selamir asintió – ¿Qué tienes en mente? Sobre ellos –
– Pelear – Respondió con simpleza. Ella aspiro una buena bocanada de aire – Tras llegar a mi pueblo con mi gente descubrí que habían hilos moviéndose. Al parecer, ya que ambas se pusieron en contra de la comandante, nos atacaran como daño colateral, así que hemos repasado las opciones y quizá lo mejor es pelear para defendernos, ya que de otra manera no sé cómo vamos a sobrevivir
– Tal vez ese es el problema – Él dijo con calma – Tal vez no tienes que pelear sino encontrar otra solución factible
– ¿Cómo cuál? –
– No lo sé – Se encogió de hombros – Porque no piensas en lo que te llevo a lo que eres ahora y que harías si pudieras cambiar algo. Tal vez encuentres una respuesta mejor que pelear
Ella bufo una sonrisa y luego suspiró – ¿Crees que puedes conseguir algo de información? –
El anciano pensó un poco – Información como aquella, no lo creo, pero puedo intentar descubrir hacia donde se mueven los hilos –
– Gracias –
Él asintió – Lo digo en serio, la solución a este problema está en otro camino. Mi gente hizo lo que pudo en su tiempo, y ya ves cómo están las cosas. Si pudiera cambiar algo… quizás lo haría –
– ¿Te pondrías de su lado? – Preguntó Clarke, levantándose de la silla sin dejar de mirar al hombre, quién con una expresión pensativa sacudió la cabeza – Eso pensé…
Respiro hondo cuando se preparaba para caminar el largo tramo hasta la yegua. Como tonta, se había dejado el cronometro en con la yegua por lo que no tenía ni idea de si estaba o no a tiempo para llegar antes de las dos horas. El sistema de Raven era sencillo, si ella no aparecía en dos horas para ponerse la tonta pulsera de nuevo, ésta se desconectaría y Sinclair la buscaría hasta dar con su ausencia. Debía apresurarse, sobre todo, ir a los límites porque si se encontraba con alguno de los Seskin de los Salvajes. Apresuró el paso y casi se le paró el corazón cuando al mirar el cielo pudo ver el sol escondiéndose. No podía llevar tanto tiempo allí, si apenas le parecieron unos minutos. En definitiva que estaba contra el tiempo y si no se apresuraba, sería un gran problema.
Continuará…
N/A: He estado leyendo los comentarios, evidentemente, aunque la historia casi recibe uno por capitulo, sin embargo eso no quiere decir que no los lea. La cosa es que hubo un comentario de alguien que me dijo que la historia va demasiado lenta y que los personajes no se mueven. La cosa es esta... yo tengo ya muchas escenas planeadas en la cabeza, el final no lo tengo claro del todo, solo una mínima parte y sí, he estado retrasando lo importante, pero no porque no sepa que hacer, sino que es aposta ya que quiero tomarme mi tiempo. Esta parte de la historia es lenta, porque quiero ir poco a poco construyendo algo, aunque ustedes probablemente pueden pensar que no va ningún sitió y hay muchos que sí o que no, pero para mí hay una estructura aunque ustedes no la vean. Originalmente, esta historia iba a tener cuarenta capítulos, y cuando la retome estuve pensando en cambiarlos de cuarenta a treinta y hacer tres partes de la historia, que tendrían títulos similares a este. La cosa es que aún lo estoy pensando. Si la historia se queda en 40 (que es el mínimo que yo quería) y un máximo de 45, creo que me quedaré corta porque como la estoy escribiendo probablemente de para más. Si la hago en tres partes no estaría nada mal, pero tendría que ver bien porque estamos hablando de una historia que yo dije que la estaba subiendo por mí, porque quería poder leerla algún día (ya subida a internet) y aparte compartirla con ustedes, por lo tanto es algo que no puedo, ni quiero dejar a la mitad, pero todo puede pasar. Así que estoy considerando aún.
La historia va lenta, porque está hecho a posta. Normalmente soy de las personas que le gusta que la acción comience rápido, osea en el capítulo 1, a más tardar en el 2, pero con esta historia quería tomarme mi tiempo para moldearla lentamente. Ya sé que en un momento hay personajes que piensan una cosa, y en el siguiente piensan otra, eso también está hecho aposta porque (no sé yo si todas las personas, pero hay gente que sí) que un momento tiene una idea y al siguiente cambia, pero cuando vuelve a pensar en la primera comienza a tener dudas. Eso es algo que quería crear en este ambiente (y aparte estoy cubriendo unas cosas que he olvidado y al tiempo dps me doy cuenta). La historia está estancada en el sentido de qué aún no se sabe nada. Nada de nada. No se sabe si es real o no la alianza con las dos naciones, si la Reina Nia está siendo utilizada, el cómo van a detenerla, cuál es el movimiento que deben hacer, ect, etc y eso es más que nada porque yo lo estoy tomando lento. Suena repetitivo, pero es que es así. Lo siento si hay personas a quienes no le gusta.
Mi intención no es ofender ese comentario, ni regañarle o parecer enojada con ese comentario, solo era algo que quería destacar en caso de que alguien más pensara así. De todos modos, a la persona que dejo este comentario, aunque no sé quién es porque lo hizo anónimo (como Guest) espero que esto no te molestará y pueda ayudarte a entender por que va lenta.
Ahora, hay una cosa que quiero decir y es que... hay algo que escribí en la historia, que tenía que ver con las naciones, pero... no recuerdo quién lo dijo jeje, así que si ven por ahí una contradicción es porque al final no supe quién lo dijo y tuve que agregar ese sentimiento a otra persona. No les diré lo que era, al menos no de momento porque no sé si eso ya está subido en capítulos anteriores o es del capítulo 22... no lo recuerdo, y me molesta bastante pero es lo que hay, por desgracia.
Retomando una idea que dije arriba. Creo que lo ideal serían tres partes, como una saga, pero no estoy segura del todo. Aún lo pienso.
En cuanto a la historia, si alguien se pregunta por los fantasmas de Clarke... tranquilos que eso no es algo que haya quedado olvidado. Quiero crear un ambiente de dudas, de desesperación y a la vez de suspenso, pero ese escenario no ha llegado aún ya que quiero hacer algo más antes de implementarlo nuevamente.
Y bueno, después de toooda está platica (ya sé que odian cuando abro mi boca, o mis dedos teclean mis pensamientos... no es el primer fics en donde mi comentario es extenso y no será el último), quiero recordarles el aviso al inicio del fics que es que el próximo lunes no habrá capítulo, esto porque ya estoy a tope. No pude terminar el capítulo 23 como prometí, porque me distraía mucho, pero prometí subir este cap aún si no tenía escrito el 23 así que mi palabra es promesa cumplida. También quiero decirles que planeo volver a responder comentarios, aquí, como lo hacía en los capítulos anteriores al breake que tome así que en el número 22 ya estaré respondiendo a sus preguntas y agradeciendo por su tiempo para leer.
Bueno, esto es todo y si quieren leer mis historias, tienen en mi perfil de fanfiction las historias que he estado subiendo (las cuales, algunas parecen escritas por niños porque era más o menos pequeña cuando la escribí) y aparte en wattpad he subido una historia hace unas dos semanas, pueden buscarme en Wattpad para leerla, mi usuario es Liraa12 (sí, con dos "a") y si les gusta esa historia espero que dejen un comentario diciéndome que les parece, eso ayudará muchísimo a que no la deje tirada.
Nos veremos en la siguiente actualización!
Dejen Reviews.
Se despide Lira12.
