Capítulo 21: La graduación

Amy:

Hace un par de semanas mi novia, Soleil, y yo lo dejamos. ¿Los motivos? Seguía enamorada de Karma y en cuanto ella se dio cuenta de sus propios sentimientos no pude evitar sentirme de nuevo atraída hacia ella. Una atracción tan poderosa como la que mantiene a la Luna orbitando en torno a la Tierra. Fue una ruptura sonada; yo no quería lastimar a la morena, pero en lo más profundo de mi corazón sabía que eso era imposible, inevitable. Sabía que le iba a romper el corazón. Pero, ¿qué haces cuando el amor de tu vida irrumpe en tu existencia como un huracán para ponerlo todo patas arriba? Era un caos por el que tenía que pasar, por el que debía pasar. Para, finalmente, encontrar la calma, la paz en los brazos de mi amor. De Karma. Mi alocada, talentosa, hermosa, egocéntrica, voluble, miedosa Karma. Mi dulce Karma. Mi vieja amiga. Con todas sus virtudes y sus defectos, es mía. Así como yo soy suya.

Después de aquella noche no he vuelto a tener contacto con ninguna de las dos. Estaba demasiado ajetreada con los preparativos para la graduación y la fiesta de fin de curso. Yo me ocupo de los actos artísticos que se van a llevar a cabo durante la ceremonia de entrega de los diplomas. Esto es porque pertenezco al comité disciplinario y estudiantil por extensión, es decir, por los poderes que me otorga la corona real. Tanto Karma como yo tenemos tareas y deberes que debemos cumplimentar antes de las fechas señaladas y no nos vemos nunca. La verdad es que no me viene mal estar un tiempo apartada de todo esto, para volver a la normalidad y respirar. Mirar las cosas desde otra perspectiva más fresca. Encontrar un equilibrio personal.

—Amy —dice Lauren sacándome de mis pensamientos—, ¿has hablado con el de audiovisuales para que se encarguen de preparar todo lo relativo con las luces del escenario?

—Sí, además les he pedido que cooperen con los de teatro que conocen mejor que nadie el auditorio del instituto. Así conseguiremos luces, vídeo y acústica perfecta —digo con cierto orgullo.

—¡Genial! Ya veo que estás en todo, hermanita —dice la rubia con una gran sonrisa.

—Ya que este es nuestro último año, quiero que todo salga bien.

—¿No tendrá algo que ver que Karma vaya actuar también? —dice dándome pequeños codazos en el costado.

—Bueno, podría ser… —mi hermana tiene razón, es un motivo de peso— De todas formas, Oliver y tú también actuáis y quiero que todo salga a pedir de boca.

—Eres la mejor. Lo sabes, ¿no?

—Claro, voy a hacer que brilles en el escenario —digo alentando a Lauren.

—Voy a estar tan increíble que Oliver se va a quedar de piedra y no podrá resistirse a mis encantos.

Mi hermana y yo nos reímos a carcajadas mientras terminamos de pintar el atrezo.

—Ahora que sacas el tema, ¿cómo vas con eso? —pregunto con curiosidad.

—Pues la verdad es que últimamente noto como que me mira con otros ojos, actúa diferente. Antes era despreocupado a la hora de tocarme como su pareja de baile, pero, desde hace un tiempo, se pone algo más nervioso. Y cuando nuestras miradas entran en contacto… ¡eso es puro fuego, Amy! Te lo digo yo —dice mi hermana con los ojos brillantes, convencida de que el chico le corresponde en sentimientos.

—Vaya, si lo que dices es cierto no creo que tarde en pedirte una cita… —digo guiándole un ojo.

—No, no, no… ¡Yo paso de esperar más! Se la voy a pedir yo misma esta noche, durante la fiesta en casa de Shane.

—¡Qué valiente! —digo boquiabierta.

—Nada puede salir mal, Amy. Lo presiento, ¡es que está clarísimo! —dice ella llena de energía, levantándose de un salto— Le diré: Oliver, ¡sal conmigo! ¡Te lo ordeno! —dice poniendo cara de sargento.

—Lo vas a asustar, Lauren. ¡Con lo tímido que es! —digo tapándome la boca de puro espanto.

—¡Es broma, tonta! —dice ella dándome con la brocha llena de pintura en el hombro— Por eso precisamente voy a tomar yo la iniciativa.

—Pues, en ese caso, te deseo mucha suerte —digo dándole un beso en la mejilla a la rubia—. Aunque no creo que la necesites. Ahora, sigue tú con esto, que tengo que ir a cambiarme la camiseta que acabas de mancharme por otra antes de ir al taller de costura para revisar el vestuario.

—¿Vendrás por aquí de nuevo?

—No creo, ahora viene mi relevo para acabar con el atrezo y solo me falta chequear el vestuario. Iré a hablar con los del comité de nuevo para confirmar que todo esté listo, por si las moscas.

—Vale, ¿nos veremos mañana en el ensayo previo, entonces?

—Vendré al ensayo de la recogida de los diplomas, pero no al de las actuaciones. No quiero cargarme la sorpresa.

—Me parece bien, nos vemos en casa. Que tengas un buen día, Amy.

—Igualmente, Lauren —digo acercándome a mi hermana para depositar un beso en su cabeza.

Dejo atrás la sala de arte donde mis compañeros acaban de darle las últimas pinceladas a la utilería y me dirijo a mi taquilla para recoger la muda de ropa limpia. Cuando cierro la puerta de metal, alguien me estaba esperando al otro lado.

—¡Hola! —dice una radiante Karma.

—¡Qué susto, Karma! —digo llevándome una mano al corazón— ¿De dónde has salido? El pasillo estaba desierto cuando llegué aquí…

—Soy sigilosa como un gatito. Miau —dice ella haciendo como que se lame una patita—. Es broma. La sala de música está justo al lado, salí para tomarme un descanso.

—¿Cómo lo llevas?

—Bien, pero tengo que descansar de vez en cuando la voz. No quiero forzarla demasiado. Además, me muero de hambre.

—Yo tengo pensado ir a comer ahora, pero antes debería pasar por vestuario para ver la ropa de los del baile. ¿Me acompañas y comemos juntas?

—Por supuesto —me responde la castaña con una gran sonrisa.

Pasamos por la sala donde la gente que se encarga de hacer los patrones y coser les dan las últimas puntadas a los trajes del grupo de baile. Todo va viento en popa, estarán listos para el último ensayo de mañana así como el atrezo que dejé a cargo de Lauren. Salimos de allí y nos dirigimos a la cafetería del instituto.

—¿Y bien? ¿Cómo llevas las tareas que se te asignaron? —le pregunto a mi mejor amiga.

—Bueno, el servicio de catering está listo y las listas con los invitados están dispuestas. Tanto la de la ceremonia de graduación como la de la fiesta post graduación en casa de Shane.

—¿No debería de encargarse él de su lista?

—Sí, pero me ha pedido el favor ya que yo manejo la que contiene todos los alumnos que se gradúan…

—Entiendo. ¿Y los carteles?

—Ya están pegados por todo el instituto. También hemos repartido folletos y hemos vendido las entradas. Hemos recaudado dinero suficiente para irnos de fin de curso a un campamento en otro estado.

—¡Eso es genial! —digo alegre. Salir de Texas me apetece muchísimo y más teniendo en cuenta que luego empezaré la universidad.

—¡Sí! Tienes que ver las actividades que organizan, ¡son alucinantes! —dice Karma con los ojos totalmente brillantes.

—Ya veo que te hace mucha ilusión. A mí también me parece un buen plan… —digo suspirando—. Cambiar de ambiente me hará bien…

—¿Por qué dices eso? —dice Karma poniéndose seria de pronto.

—Ya sabes… todo lo que ha pasado. Simplemente quiero un respiro.

—Quizás debería irme ahora. Tengo que volver a casa a terminar mi vestido... —dice con nerviosismo.

Cojo su mano por encima de la mesa antes de que salga huyendo y ella se detiene en seco para luego mirarme a los ojos profundamente.

—Lo que acabo de decir no necesariamente significa que quiero estar lejos de ti, Karma —digo acertando, porque la chica cambia su actitud y me sonríe ampliamente.

—Pensaba que te estaba agobiando… —dice bajando la mirada.

—Es cierto que todo ha sido muy repentino y que necesitaba algo de tiempo para asimilarlo todo. Pero no quiero privarme de tu compañía durante nuestro viaje de fin de curso —digo con confianza—. Para nada del mundo me separaría de ti ahora, eso te lo aseguro.

—Amy… —dice la castaña al borde de las lágrimas, volviéndose a sentar frente a mí.

—Tranquila, respira… —digo tratando de calmarla.

—Siento muchísimo todo esto…—dice la castaña enjugándose las lágrimas con los dedos— Siento haberte obligado a hacer cosas que no querías, siento que hayas tenido que aguantar lo mío con Liam, siento haber destrozado tu relación con Soleil… —dice aguantándose el llanto y sonándose con una servilleta de papel—. De veras que lo siento, soy lo peor.

—No te preocupes, no hay mal que por bien no venga —digo acariciando su mano con la mía.

—Tú sí que sabes tomarte las cosas con filosofía… —dice soltando una carcajada.

—No pienso perder más el tiempo enfadada o triste, me amarga la existencia.

—¿Has estado así por mi culpa? —dice con los ojos llorosos nuevamente.

—Ya basta, no te castigues más. Yo estoy bien; y el pasado, pasado está.

Me levanto de la mesa y me acerco a Karma. Me agacho hasta ponerme a la altura de sus ojos, muy cerca de su cara. Levanto mi mano hasta su mejilla y la acaricio. Ella se recrea en el tacto, cerrando sus ojos y respirando profundamente. Beso su frente y me incorporo.

—Nos vemos mañana. Estoy deseando escucharte cantar —digo mientras me alejo, levantando mi mano en señal de despedida.


Karma:

Han pasado diez minutos desde que Amy me dejara aquí sentada y aún tengo las mejillas cubiertas de un rubor intenso. El calor que siento con solo el simple roce de su piel y de sus labios es brutal… estoy totalmente extasiada. Sacudo mi cabeza un par de veces, me levanto y corro apresuradamente hacia la sala de música para seguir ensayando.

Las canciones elegidas por los alumnos serán cantadas durante el acto de la ceremonia pero también habrán algunas que suenen durante el baile. A mí me han tocado dos. Cantaré We are the champions de Queen tras la entrega de los diplomas como guiño a todos los alumnos por haberlo conseguido y luego en el baile me toca cantar una versión acústica de Human de Christina Perri. Es la lenta. Me toca cantar la canción lenta durante el baile y no voy a poder bailar con quién más deseo.

—Mierda, no puedo creer que tenga tan mala suerte… —digo para mis adentros.

Suspiro pesadamente y entro en la sala donde me espera la orquesta del instituto que me acompañará con la canción de Queen.


Amy:

—¡Haznos un favor a todas y sal ya del probador, Amy! —grita mi hermana desde afuera— ¡Me aburro!

—Un momentito, ya no puede una ni probarse un vestido en paz —digo subiendo la cremallera.

—No cuando llevas cinco que ni siquiera nos has enseñado —gruñe Lauren.

—Es que no eran los indicados, créeme —digo mirando con desdén los vestidos tirados en el suelo que las dependientas eligieron por mí. En cambio el que tengo puesto, elección propia, es otra cosa. —¡Ya salgo!

Mi madre, Bruce y Lauren se quedan mirándome con los ojos como platos y boquiabiertos.

—¿Y bien? —digo no tan segura de mi elección.

—Oh, Amy… estás… —dice mi madre emocionada— ¡estás tan guapa!

—Te sienta de maravilla, cielo —dice Bruce con una sonrisa.

—¡Estás horrorosa! —dice Lauren con la boca torcida.

—¿En serio? —digo yo asustada mirando para nuestros padres que se encogen de hombros.

—¡Claro que no! Estás estupenda, pero no más que yo —dice sacándome la lengua.

—¡Eso nunca! —digo y los cuatro empezamos a reírnos.

Pagamos los vestidos y salimos de la tienda para encaminarnos hacia el coche. Ya no quedaba nada más por hacer; las cosas en el instituto estaban listas y la fiesta de Shane también. Mañana por la tarde será el día de nuestra graduación, el último día de instituto antes de que dé comienzo la etapa universitaria para cada uno de nosotros. No puedo esperar a ver si me han elegido para las universidades para las que he aplicado, va a ser increíble empezar los estudios superiores con Karma a mi lado.

—¿En qué piensas? —dice Lauren tocándome con el dedo en un hombro.

—En la ceremonia, en la universidad… —digo sin dejar de mirar por la ventana—. En el futuro, básicamente.

—¡No seas ceniza, Amy! —dice mi hermana riéndose.

—No pienso en ello solo de forma melancólica, realmente quiero empezar a estudiar en la universidad.

—Eres una empollona…

—¡Cállate, tonta! —digo dándole un manotazo— ¿Y tú qué? ¿En qué piensas?

—En Oliver…

—¡Cómo no! —digo sarcástica.

—…Y en lo pasmado que se quedará cuando me vea con mi increíble vestido nuevo.

—Eres un caso, Lauren —digo riéndome con fuerza.

—Si me dices que tú no has pensado en eso, no te creeré. Que lo mismo se aplica a ti, cuando Karma te vea va a flipar tanto que tendrás que hacerle el boca a boca para reanimarla. Cosa que también sería bueno, ¿no crees?

—Sí… —digo soñadora con una sonrisa bobalicona pintada en mi cara—. Digo… ¡cállate, Lauren, cállate!

La rubia se ríe y me deja en paz lo que queda de trayecto.


Karma:

Quedan solo cinco horas antes de que empiece nuestra graduación. Llevo dos horas ensayando con la banda y ahora me dirijo al salón de actos para el simulacro de entrega de diplomas de esta noche. Los profesores y los alumnos ya están en sus puestos. A cada uno le corresponde un asiento en concreto, ordenado por orden alfabético que es cómo se entregarán los diplomas. Como mi apellido y el de Amy distan mucho el uno del otro no nos vamos a poder sentar juntas durante toda la noche.

Tras el ensayo, y mientras bajo los peldaños del escenario, me topo con la rubia.

—Hola, Amy. No te he visto en los ensayos de las actuaciones.

—Es que si voy a los ensayos me pierdo todo lo bueno durante la actuación real.

—Tienes razón —digo asintiendo a mi amiga—. En realidad ni siquiera los profes han venido, solo los que tenemos que actuar. Así que supongo que los demás piensan igual que tú.

—Pues claro, así es más sorprendente. Más mágico —dice la rubia guiándome un ojo.

Me ruborizo ante su gesto y decido cambiar de tema.

—¿Qué vas a llevar puesto esta noche?

—Un vestido —dice simplemente.

—Dame más detalles, porfa —le ruego.

—No. Tú también vas a tener que aguantar —dice sonriendo—. No querrás estropear la magia, ¿verdad? —dice haciendo alusión a lo que dijo antes.

—Supongo que no —digo resignada.

—Buena chica —dice ella acariciándome el pelo con delicadeza —. Nos vemos a las siete de la tarde.

—Claro —digo mirando su espalda mientras se marcha de la sala.

Otra vez el rubor se instala en mis mejillas. La actitud juguetona y algo superior que Amy me muestra me deja totalmente descolocada. Sabe que me afecta muchísimo y se vale de ello para hacerme sentir como una niña chica. "Cuando la vea esta noche se va a enterar…" —pienso.


Es ya la hora del inicio de la ceremonia. Cada alumno se sienta en su puesto y sus padres y demás familiares hacen lo propio. El discurso que el director dará como apertura se retrasa un poco porque siempre hay alguien rezagado, cuando, finalmente, se cierran las puertas y se atenúan las luces del escenario, da comienzo el acto.

Tras las emocionantes y animadas palabras del director, los profesores suben a la tarima para entregar los diplomas a los alumnos. Los asistentes a la ceremonia nos vitorean y aplauden cada vez que uno de nosotros sube al escenario a recoger su diploma. Cuando ya todos tenemos el nuestro nos quedamos sobre el escenario para hacernos una foto grupal y tirar al aire el birrete. Entre tanto revuelo y alegría encuentro a Amy.

—Aún no he visto tu vestido… —le digo tirando de la toga roja que la cubre.

—Tendrás que esperar a que me la quite —dice ella señalando la capa carmín y sacando la lengua.

—¿Cuándo será eso? —digo llevándome las manos a la cara de forma dramática— ¿Esta noche en casa de Shane?

—Cuando empiecen las actuaciones podemos quitarnos la vestimenta de graduado.

—¡Menos mal! —digo juntando las palmas en un aplauso.

—¿Tanto deseas verme con el vestido? —dice ella acercándose más a mí.

—A lo mejor deseo más verte sin él…—le digo al oído.

A pesar de las luces y del griterío del gentío pude ver perfectamente las mejillas coloradas de Amy y escuchar la exclamación de sorpresa que se le escapó. Bam. Punto para mí. "Toma de tu propia medicina, Amy" —pienso. Me doy media vuelta y me pierdo entre mis compañeros para llegar hasta bambalinas y prepararme para cantar. Noto como alguien me coge del brazo y giro sobre mis talones.

—Conque la señorita quiere jugar, ¿eh? —dice Amy entre jadeos.

—No fui yo quién dio comienzo al juego… —digo pasando mi dedo índice por su mejilla.

Ella se acerca hasta pegar nuestros cuerpos, me rodea la cintura con sus manos y une nuestras frentes. Cierra los ojos y respira profundamente. Yo hago lo propio y alzo un poco mi boca hacia ella para que pueda besarme. Ella se acerca a mis labios y cuando está a punto de rozarlos, cambia de trayectoria para acercarse a mi oído.

—Mucha mierda, Karma —tras decir esto desaparece entre la multitud, dejándome en la estacada.


Amy:

Estoy sirviéndome un poco del ponche que han traído los del catering para la fiesta. La comida está genial y el dj ameniza la fiesta con un poco de buena música. Mis compañeros y compañeras bailan como locos a mi alrededor.

—¡Amy!, ¡Amy! —dice Lauren viniendo hacia mí tirando de Oliver a su vez— ¿Qué te ha parecido el baile?

—Me ha encantado, Lauren. Estuviste estupenda —digo con sinceridad—. Tú también, Oliver, no seas celoso…

—Gracias, pero no tienes de qué preocuparte. Tu hermana es la mejor bailarina con la que he tenido el placer de bailar —dice mirando con ojos tiernos a mi hermana.

—Oliver, ¿te importaría ir a pedirle al dj esa canción que tanto nos gusta? —le dice Lauren al chico— Luego me esperas para bailarla, ¿vale?

—Claro, sin problema. Hasta luego, Amy —dice despidiéndose—. Te espero, Lauren.

Ambas vemos como se aleja el chico mientras damos cuenta del ponche y la comida.

—Vaya —digo mirando por donde se fue—, lo tienes en el bote.

—Te lo dije —dice la rubia plena de confianza—. No va a rechazar mi propuesta.

—Sería tonto si lo hace —digo riéndome.

—¿Qué tal Karma? —dice de repente.

—Bien, supongo. No he tenido mucho tiempo para hablar con ella y aún no la he visto por aquí.

—¿Te gustó cómo cantó?

—Claro, es la mejor. Fue una canción muy adecuada, ¿no crees?

—Desde luego, es una pena que no puedas bailar con ella la lenta —dice ella lamentándose.

—¿Y eso? —pregunto sorprendida.

—¿Acaso no lo sabes? —dice ella y, al ver mi gesto de negación, prosigue—. Karma se encarga de cantar la canción lenta del baile. Quizás por eso no la has visto aún…

Mi cara de pena debe decirlo todo porque mi hermana enseguida suelta su copa y me abraza con intensidad.

—Puedes venir con nosotros si quieres.

—No, para nada. Es tu momento, disfrútalo. Ya veré a Karma más tarde.

—Está bien, pero si te aburres no seas boba y ven con nosotros —dice ella para luego perderse entre la multitud como antes lo hiciera Oliver.

Escucho la canción que pidió Oliver y unas cuantas más mientras sigo comiendo y bebiendo. Esperando poder ver a Karma entre la gente, pero nunca aparece. Al rato la veo subirse al escenario que han improvisado en el gimnasio. Se acerca al micro y el dj para la música para dejar una suave a bajo volumen mientras la castaña habla.

—Bueno, chicos y chicas. Compañeros y compañeras de clase, enhorabuena a todos por haberos graduado. Hemos pasado muchos momentos juntos y aún nos quedan unos cuantos antes de separarnos finalmente para ir a la universidad, para dar comienzo a una nueva etapa de nuestras vidas. Cosas buenas y cosas malas nos deparan en nuestro futuro; tendremos muchas alegrías y cometeremos muchos errores, pero nunca hay que desanimarse. Tras la tempestad siempre viene la calma. Y nunca hay que olvidar que, pase lo que pase, somos personas. Somos humanos. Disfrutad de la canción. Es para todos vosotros.

Las luces se atenúan y la banda comienza a tocar sus instrumentos a la vez que Karma saca acordes a su guitarra acústica. Luego se acerca al micro y empieza a cantar con los ojos cerrados la canción de Christina Perri. Puedo notar como la toca desde el corazón, como pone toda su alma en ella. No puedo evitarlo, las lágrimas empiezan a rodar por mis mejillas. A pesar de que me encanta escucharla cantar, desearía que estuviera conmigo ahora. Bailando juntas. Como algo más que amigas. Y esta vez de verdad.


¡Muy buenas! Aquí se acaba el capítulo 21 del fic. El siguiente contará lo que pasa durante la fiesta que da Shane en su casa. Aviso que ya le queda muy poco al fic para que llegue a su fin. Unos 3 capítulos más o menos.

-Anyway7: hola y de nada! :) a mí también me gusta tenerlas por fin juntas, sé que he tardado mucho en juntarlas pero me parecía que podía sacarle mucho jugo a lo que pasa en medio. Así puedo especular y jugar con la trama y los personajes. Espero que te guste este capi así como lo que tengo preparado para más adelante. Besos :)

-JackyLeon: yaa :/ Soleil y Amy molaban juntas, pero Karmy es lo mejor... al menos han tenido su tiempito en el fic ajaja SIII ya queda menos para escuchar sus voces en español, seguro que me quedo a cuadros. Y sí, veo OITNB. Es de las mejores series que he visto en estos últimos dos años, se sale. No pensaba escribir mas fics de ninguna cosa, pero me lo voy a plantear ;) Muchas gracias por tus halagos y tus reviews, y si son largos pues mejor! P.D: ¡yo quería PD3! T.T jajajaja Besos!

-afernandezp98: ¡GRACIAS! *.* cuando me decís que la leéis en tan poco tiempo me encanta, yo también lo hago cuando me engancho... ¡y eso es muuuuy bueno! :_)

Muchas gracias por todo, como siempre. ¡Sois la bomba!

Besotes Kármicos.

#VivaKarmy

HelloMrsGolightly.