LOS PERSONAJES SON DE Y LA HISTORIA ES ORIGINAL MIA ESPERO QUE OS GUSTE.

CAPITULO 17 MUERTE A UN PERRO

EPOV

Cuando pararon otras tres horas más yo estaba que me subía por las paredes, hasta que sentí un calor en mi pecho, mi niña estaba de vuelta a mi lado.

-Ya están aquí -le dije a mi amigo con una sonrisa

-Como lo sabes?- me pregunto él

-Por que la siento – le dije.

Salí corriendo por la puerta, y cuando la atravesé me encontré con Bella, riéndose de algo que había dicho Emmett.

-Bella- dije corriendo hacia ella.

-Edward -dijo ella sonriéndome.

La abrace tan fuerte que pensé que podría romperla, pero no quería separarme de ella, la bese por toda su cara, hasta que atrape sus labios, le di un beso donde pudiera notar todo el amor que tenia hacia ella, cuando tuve que dejar de besar la por que nos faltaba el aire y junte nuestras fretes.

-Pensé que te había perdido otra vez -la dije acariciándola las mejillas que ahora estaban húmedas de sus lagrimas – cariño no llores.

-No es de tristeza Edward es de alegría, por estar contigo de nuevo– me dijo besándome otra vez pero este más apasionado, nos separamos cuando alguien carraspeo a nuestro lado.

-Creo que eso deberían dejarlo cuando no haya niños delante -dijo Emmett.

-Me parece que has tenido una buena idea – cogiendo en brazos a Bella me la lleve a dentro de la cabaña. Esta noche le haría el amor hasta que no pudiéramos más con nuestros cuerpos.

Cuando entramos en la habitación, la deje en el suelo, y sin soltarla de la cintura, la volvía a besar, con mis manos fui buscando el cierre del vestido, pero no lo encontraba, me separe de ella buscando un poco de ayuda.

-Cariño tanto tiempo ha pasado, que no te acuerdas como se quitan estos vestidos- me dijo riéndose. Y con un solo movimiento, soltó un cordón donde se ataba y el vestido cayo al suelo.

Como siempre Bella no usaba sujetador y se quedo frente a mi con un pequeño tanga de color negro.

-Joder, eres hermosa, siempre lo has sido pero con el paso de los años lo eres más- la dije empezando a besar su cuello mientras con mis manos empezaba a estimular sus pezones.

-Oh Edward, te he echado de menos -me dijo con un gemido mientras torcía la cabeza para darme más acceso a su cuello.

-Y yo a ti cariño, mira como me has puesto y sin tocarme siquiera.- me acerque a ella para que sintiera mi excitado miembro.

No se cuando llegue a la cama, lo que se es que la tumbe, y la fui dando besos húmedos hasta llegar hasta su pezón, hay le empece a lamer, y a morderlo con cuidado hasta dejarlo bien duro, luego me dedique hacer lo mismo con el otro, mientras con una de mis manos bajaba hasta su intimidad, en ese momento la sentí húmeda.

-Estas preparada para mi cariño- le dije con la voz ronca.

Y de un tirón le arranque el tanga, ella pego un grito de sorpresa, pero enseguida empezó a gemir más alto cuando uno de mis dedos la empece a acariciar el clítoris y otros dos empezaron a bombear dentro de ella.

-Vamos cariño regala me tu primer orgasmo- la dije mientras le mordía el lóbulo de la oreja.

-Ahh Edward, gimió más alto, note como su flujos se corrían por mis dedos y como su intimidad empezaba a aprisionarlos. A los pocos segundos me regalo su primer orgasmo.

-Aún no hemos terminado, -la dije, empece a lamer la todo su cuerpo hasta llegar a su intimidad, dejándola unos segundo para que se recuperará, la empece a lamer su clítoris con la lengua,mientras volvía a introducir tres dedos en su intimidad, pero esta vez los cambie con mi lengua, mientras con uno de mis dedos le acariciaba el clítoris.

Sentí como una de sus manos me agarro de mi pelo, y daba tironcillos de él. Le hice el amor con mi lengua de tal inmensidad, que casi me corro yo también cuando sentí que llegaba a su segundo orgasmo. No aguante más tenia que penetrarla en estos momentos.

-Cariño quiero hacerlo de otra manera, ¿me dejaras? -La pregunte mientras me acariciaba yo mi polla.

- Claro siempre es bueno experimentar -me dijo

- ponte a cuatro patas – le dije

Ella me obedeció y yo me situé detrás de ella, siempre me había encantado su hermoso culo. Pero eso se lo pediría otro día, ahora era para que ella disfrutara. Con mucho cuidado la penetre por detrás mientras que con mi dedo le acariciaba el agujero negro.

-que tal se siente? -le dije con la voz entrecortada.

-Genial, más Edward, más fuerte, lo quiero más duro -me dijo

-Como desees – la conteste y con una de mis manos en su cadera la empece a embestir con más fuerza, de vez en cuando recogía con un dedo un poco de sus flujos y luego se lo introducía por su hermoso culo, eso parecía excitarla más por que gritaba de placer cada vez que lo hacia.

-Estoy deseando follarte por aquí mi vida- le dije mientras la penetraba más fuerte, y la penetraba con mi dedo más rápido por el culo.

-ah Edward – volvió a gemir.

A los pocos minutos sentí como me empezaba a aprisionar mi polla, sabia que era el momento de llegar a su orgasmo.

-Vamos cariño dámelo todo, rodearme la polla con ese coño caliente- la dije penetrándola más fuerte.

-Ah Edward- y eso fue lo ultimo que escuche ya que al sentir como se corría, yo llegue al orgasmo más placentero que había tenido nunca, me desplome encima de ella pero enseguida me aparte para no hacerla daño, y la atraje a mi pecho para que descansara.

Esa noche la hice dos veces más el amor. Cuando nos levantamos nuestros amigos nos miraban con cara divertida, y sabia por que.

-Podías a ver sido un poquito menos escandalosos – nos dijo Alice.

-que dices Alice , ese tío es un dios del sexo, me tienes que enseñar todo lo que sabes- Me dijo Emmett.

-Emmett -le regaño Bella

-Que? Si es la verdad- dijo el como un niño pequeño.

En eso estallamos todos en carcajadas, estuvimos hablando un poco más hasta que sentí como Bella se tensaba en mis brazos.

-Bella que pasa? -Le pregunte.

-Están aquí – Respondió Alice.

-Quien? -Pregunto Jasper.

-Jacob y compañía -Esta vez respondió Emmett.

Entonces lo entendí, el tiempo se había acabado, la batalla final por el amor de Bella estaba a punto de comenzar. Pero esta vez yo iba ser el ganador.

-Vamos prepararos – les dije levantándome de la mesa.

-Edward por favor escapemos, no quiero que te hagan daño – me dijo Bella con temor.

-No Bella no soy ningún cobarde y Jacob no nos dejara en paz hasta que uno de los dos muera- le dije abrazándola.

-Por favor Edward -me dijo empezando a llorar-

-Esta vez confiá en mi Bella, no te fallare, pero ese bastardo hoy morirá- le dije mirando por la ventana mientras la abrazaba.

Antes de salir, me bebí la pequeña botella que Charlotte me dio, y cuando salí me encontré, con algo que no había visto jamas. Habría por lo menos 50 demonios, frente a nosotros. Al frente estaba Jacob y a su lado su mano derecha Demetri.

-Oh que escena tan bonita, el reencuentro de los enamorados-dijo riéndose con burla.

-Tu mismo lo has dicho cabrón reencuentro pero si hubiera sido por ti nunca la hubiera encontrado -le dije con ira.

-Tu y tus sensiblerías, eso fue lo que te perdió la ultima vez querido primo- me dijo, Bella se volvió hacia mi con cara de sorpresa, era una parte que nunca le había contado.

-¿Primo? - me susurro-

-Oh querida ¿acaso tu adorado esposo no te lo contó?-dijo mirando a mi princesa.

-Jacob callate- le advertí.

-La madre de tu marido, fue hermana de una de las mujeres de mi padre, -dijo él- espera dejame pensar de cual de las zorras fue. Ya está fue la zorra numero tres, mi madre, muerta en la cama por los latigazos que le dio mi padre. Jajajaja- dijo riéndose el muy cabrón a estas alturas ya me dolía la mandíbula de no lanzarme en este momento contra él.

-Te voy a matar como el vil perro que eres- le dije destilando veneno.

-No querido primo te voy a matar yo, y luego me llevare a esa zorra que esta entre tus brazos y la enseñare, a no volver a desobedecerme y a drogarme como lo ha hecho.- le dijo mirando con rabia hacia Isabella.

-Isabella ponte detrás de mi -la dije empujándola para que se colocaba mientras yo sacaba mi espada, no había perdido de vista, a Jacob y sabia que de un momento a otro iba a sacar su látigo. - Jacob,esta pelea es tuya y miá no dejes que tus perros se metan- le grite.

-Como quieras- me dijo – el primero que se meta en esto le cortare la cabeza, ¿habéis entendido?- le grito a sus hombres.

Sus hombre dieron un paso atrás y yo solté de la mano a Bella. Ella me agarro por la cintura y fue como sentí que me colocaba su daga en el cinturón de mi pantalón.

-Te dará suerte -me dijo en el oído dándome un beso en el cuello.

Avanzamos uno contra el otro sin dejar de mirarnos, él sacudiendo su látigo lanzo su primer ataque el cuál yo velozmente esquive, pero el segundo no lo pude hacer, y me dio en el costado, dolía como los demonios pero aguante, otra de las veces que lo lanza contra mi lo agarre con una de mis manos , y con la sostenía la espada me lance contra él, haciéndole un corte en el brazo que no sostenía el látigo,

Sin soltarlo me volví acercar a él y con la empuñadura de mi espada le di un buen golpe en la cara que creo que le rompí la nariz, pero en ese momento él soltó el látigo y yo caí hacia atrás. Saco su espada en ese momento, y arremetiendo contra mi, esta vez fue él el que me alcanzo por muy poco en la pierna, yo seguía en el suelo y aprovecho a darme una patada en el costado, la cuál me dejo sin respiración en ese momento.

-Edward – hoy gritar a Bella.

Pero al girarme a mirarla, Jacob me dio otra patada en la cabeza rompiéndome la ceja. Cuando estaba en el suelo me quito la espada, de una patada, y se dispuso darme el ultimo golpe de gracia, mientras yo miraba a Bella, con tristeza. La había vuelto a decepcionar.

-Confió en ti -le leí en los labios, y fue cuando me acorde de la daga.

Al mirar hacia arriba vi al Jacob sonriéndome con autosuficiencia como si hubiera ganado.

-¿Tus ultimas palabra? -me pregunto. Yo le mire y con una sonrisa y le dije.

-Estas muerto – en un movimiento rápido le di una patada justo en la rodilla y con eso perdió el equilibrio, y fue mi momento de quitarle su espada, yo saque la daga y me posicione encima de él, rodeando le con ella el cuello .

-Mirala por que sera la ultima cosa bonita que veras antes de morir -le dije y con eso le corte el cuello.

Cuando cayo muerto el maldito bastardo y con eso todos nuestros problemas, yo me desplome en el suelo pero con una sonrisa, por saber que al fin eramos libre, lo ultimo que recuerdo en ese momento era estar en los brazos de mi amor y llenarme de paz.