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Love at Last

(Enamorada Al Fin)

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Resumen: Sakura Haruno no creía mucho en el amor ni en los finales felices pero desde que vio que sus amigas conseguían la felicidad al lado de sus parejas, ella comenzó a desear a tener lo mismo, pero para su desgracia necesitaba una pareja y el único hombre que estaba detrás de sus huesos era su arrogante y malhumorado jefe que vivía acosándola a cada rato. La relación con su jefe era tan extraña, había sido odiada, deseada, ignorada y volviendo al principio porque aquel hombre era un bipolar hijo de perra. Sakura no deseaba tener nada con su jefe, solo deseaba conocer a un respetable hombre y Sasuke Uchiha no era para nada respetable.

Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, le pertenecen a Masashi Kishimoto pero la historia es de mi total autoría. Lea bajo su propio riesgo y si la historia no es de su agrado, no la lea. Simplemente no vaya por ahí arruinando el trabajo de otro con su envidia. Gracias :)

Advertencias: Lemmon — OOC — Lenguaje Explicito — Aquí Sasuke es un poco diferente y lo pongo en advertencias para que quede claro.

Rating: M (+18)

Notas: La historia fue escrita en formato original y la publique en Wattpad como la continuación del Fanfic «By Your Side». En esta historia, voy avisando con tiempo para que no se sorprenda, Sakura es una chica algo diferente a como es en el anime/manga y Sasuke, por igual, solo que es un tsundere *-* Sé que tengo muchos Fanfics pausados y otros en emisión, pero los continuare con el tiempo, mientras tanto estoy con este y con otros. Así que espero que me esperen. También espero que esta historia sea de su agrado.

Posdata: Puede que la historia original está completa pero muchas cosas cambiaran ya que hay cosas que no pegan y concuerdan, y no me quisiera salir mucho del renglón para no molestar a algunas personas amantes del anime así que si quieren leer la historia original, abajo los detalles.

Historia Original: «Love at Last»por«MizzDeedeeBaby»en«Wattpad»

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Capítulo Especial

Gift

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*—Sakura:

Seis años después…

Comenzaba a sentirse incomoda.

Sakura se mordió el interior de la mejilla y desvió la mirada.

No era que lo odiaba. No, le gustaba, era tan romántico y tan lindo, pero ver las decoraciones hacia que su corazón se contrajera.

Sakura soltó un suspiro.

Siempre había un gran motivo por el que los Uchiha, los Uzumaki, los Hyuuga, los Haruno y las personas allegadas a estas familias, se reunían para festejar. La celebración esta vez se estaba celebrando en la casa familiar de los Uzumaki. Esta vez, era un gran motivo. Era el Gender Reveal Party de Hinata. Si, así mismo como se leía. Su querida amiga estaba embarazada y para que no resultase una sorpresa, iba a revelar a quien estaba leyendo esto, era de gemelos. Increíble, ¿no?

Claro, nadie sabía esto. Era un secreto por todos, menos por ella, ya que fue con Hinata. Se supone que ella tampoco debería saberlo, pero Hinata había insistió en que Sakura debía de saberlo para que la ayudase a armar la sorpresa para su adorado Naruto. Habían preparado la fiesta neutra para que nadie sospechase de que sexo era él bebe o si había otra sorpresa. Sakura quería ver la cara de Naruto cuando este supiese que iba a tener una linda parejita en tres meses.

Pero bueno, no era por esto que estaba triste, estaba triste porque había tantos niños en el círculo. Los tres de Tenten y los dos de Hinata que venían en camino. Las únicas que faltaban por traer un bebe al mundo eran Ino y ella, y por lo que veía, Ino muy pronto se uniría al grupo. Claro, otra vez, nadie sabía esto, también iba a ser una sorpresa relevada aquel maravilloso día. Nótese el sarcasmo.

No quería sentirse celosa, no quería sentir envidia o algo así, en verdad no lo deseaba, pero no podía evitarlo. Quería un bebe, desde hace años, desde que sus ilusiones fueron rotas hace seis años cuando creyó estar embarazada y resulto que no era de esa forma. Nunca le había revelado esto a Sasuke. No quería ponerlo triste o algo así pero ahora mismo lo que más deseaba era un bebe. El tema era un tabú para ellos porque nunca habían hablado de ello desde aquel horrible día.

—¡Sakura!—exclamó alguien su nombre.

Sakura salió de sus pensamientos y fijo su mirada en la persona que llamaba su nombre. Era su amiga Hinata, quien le sonreía con una gran y amigable sonrisa. Ella debía de estar feliz. Claro, iba a tener unos saludables bebes y su familia se agrandaría. Estaba muy feliz por ella pero…

—¿Que sucede?—preguntó Sakura mientras sonreía con una sonrisa falsa.

—¡Ya llego el momento!—exclamó Hinata feliz mientras aplaudía.

Sakura sonrió. Si, ya había llegado. Se puso de pie y caminó junto a su amiga. Habían preparado un divertido juego para Naruto y los que no sabían el sexo del bebe o en ese caso, los sexos de los bebes.

Le gustaría hacer algo así si alguna vez llegaba a quedarse embarazada. El juego consistía en que Hinata y Naruto estarían de pie alejados del uno al otro dentro de un círculo formado por los que estaban en aquella celebración. Entonces Hinata le lanzaría una pelota a Naruto para que este la bateara con un bate especial que cuando golpease la bola esta se rompería, revelando un polvo de color que revelaría el sexo del bebe. Si era azul, era un niño y si era rosa, era una niña. La cosa era que, el polvo estaba mezclado, claro, ya que eran dos bebes y ambos tenían sexos diferentes. Iba a ser toda una sorpresa para Naruto, estaba segura de que este se quedaría con una expresión confusa mientras veía el polvo.

El círculo se formó con los miembros de las familias, amigos y allegados, este era lo suficientemente ancho para que Hinata y Naruto tuvieran espacio. Una vez en sus posiciones, Hinata tomó la pelota negra para que no se viese el polvo de color dentro. Sakura animó a su hermana gemela para que le tirase la pelota a su esposo.

El juego comenzó y Hinata al fin le lanzó la bola a Naruto, este levantó el bate y golpeó la pelota que fue directa a su dirección, pero esta no se rompió a pesar de que Sakura estuvo segura de que Naruto le dio con todas sus fuerzas. Todos rieron cuando la bola cayó al suelo intacta. O era muy dura o quizás Naruto no le había dado con mucha fuerza.

Neji se acercó a recoger la bola y se la pasó a Hinata. Está, riendo muy feliz, otra vez le lanzó la bola a Naruto y esta vez sí que fue certera, Naruto golpeó la pelota con más fuerza que antes y esta se deshizo en el aire. Polvo de color azul y rosado mezclados danzaron en el aire y la mayoría de este cayó encima de Naruto.

Todos comenzaron a aplaudir mientras Naruto dejaba caer el bate al suelo y se quedaba mirando el polvo colorido, con una expresión muy confusa. Hinata rápidamente se acercó a él y lo abrazó mientras lo besaba. Este seguía en la misma posición de antes. Confuso. Sakura rió. Esto en verdad era divertido. Se acercó para escuchar más de cerca.

—No entiendo—dijo este mirando sus manos teñidas del polvo colorido y miró a su chica—¿Por qué hay dos colores?—preguntó muy confundido mirando hacia todos.

—¡Quizás porque hay dos!—exclamó Hinata.

Naruto pareció más confundido que antes. Sakura se rió de este. Se veía lindo así todo confundido.

—¿Dos qué?—preguntó Naruto negando con la cabeza, dando a entender que no había captado el mensaje todavía.

Sakura volvió a reírse. Vamos. Cualquiera se daría cuenta. Hinata estaba muy rellena, su vientre era el doble porque llevaba dos bebes dentro. Cualquiera con dos dedos de frente sabía que o era muy grande él bebe o había otro de más.

—¡Dos bebes!—gritó Hinata.

Naruto borró su expresión confundida para remplazarla con una de sorprendido.

—¡¿Qué?!—exclamó para después tomar a su mujer en un abrazo delicado—¡Estas bromeando!—continuó Naruto.

Hinata rió y luego las personas comenzaron a acercarse a felicitarlos. Cuando fue el turno de Sakura, esta le golpeó el brazo a Naruto con fuerza. Naruto sonrió. Parecía un tontito todo sonriente y feliz.

—¡Felicidades!—exclamó y le dio un abrazo a Naruto—Al parecer no vas a tener solo un bebe, sino dos, esto es un golpe de suerte—le dijo—Sabía que era cuestión de tiempo antes de que Hinata quedase embarazada.

—¡Hey!—exclamó Hinata ruborizada.

Sakura sonrió. Si, se lo encontró raro que no hubiese pasado antes de tiempo, ya que sabía que estos dos pasaban la mayor parte del tiempo en una cama. Eran insaciables. Así como Sasuke.

—Estoy segura de que si te pones a hacer lo mismo con Sasuke, resultaría de la misma manera—dijo Naruto con una sonrisa.

Si, Sakura bajo la mirada. Quizás si se quedara embarazada cabía la posibilidad que resultaría como Hinata. Había una posibilidad pero tenía miedo de tocar el tema de un bebe con Sasuke. Sakura al final se apartó de ellos y dejó que otros le diesen la enhorabuena.

Se unió al grupo donde estaban Neji, Tenten y Sasuke. Se pegó a su esposo con el cual había contraído matrimonio el año pasado. Su boda había sido algo privada a diferencia de la de Ino, Tenten y Hinata. Solo familiares y personas cercanas. Incluso, muy pronto cumplirían el aniversario y Sakura quería irse de crucero con Sasuke por el Caribe, pero con lo solicitado que estaba su esposo, dudaba que fuese posible.

Luego de la algarabía por el anuncio de los bebes de Naruto y Hinata, la celebración se calmó un poco. Sakura permaneció todo el rato en silencio al lado de Sasuke, este varias veces miró hacia ella pero Sakura le sonrió dándole a entender que estaba bien, tranquilizándolo porque parecía que Sasuke estaba igual de liado que ella.

Después, Ino tomó el micrófono y les dijo a los presentes que había otra sorpresa, solo que no era de Hinata. El grupo se acercó a Ino.

Sakura suspiro. Oh, aquí venia.

—He estado haciendo cosas locas desde hace unos años hasta hoy—comenzó diciendo Ino mientras se reía—Intentando de todo para hacer que Sai cayese—dijo señalando a su esposo que estaba al frente de la multitud—No saben lo difícil que es tener que tomar todos los preservativos de tu esposo y tener que sabotearlos por una bella razón.

Sakura la miró sorprendida. Okay, información no deseada.

—¿Mami que es un preservativo?—escuchó Sakura que el hijo de Tenten le preguntaba a su madre.

Sakura se rió. Sabía que Tenten mataría a Ino por poner esa palabra en la boca de uno de sus bebes.

—Así que quiero anúnciales que…—señaló a Sai—Mi querido Sai de mi vida—dijo—Serás padre muy pronto.

La multitud exclamó vítores. Sakura observó cómo los chicos comenzaban a burlarse de Sai. Claro, este había durado tiempo ignorando los deseos de su mujer de darle un bebe y cayó tan fácil después de tanto tiempo. Sakura sonrió al ver como Ino se acercaba a Sai y lo besaba en los labios. Sai estaba ruborizado pero hizo algo que a Sakura le dio mala espina. Su expresión. Aun así no le prestó mucha atención, quizás era porque estaba avergonzado.

Sakura hizo un mohín. Al parecer todos aquí estaban embarazados. Otra vez se sentía apartada. Maldición. Se alejó y tomó asiento en una mesa solitaria. Buscó a Sasuke con la mirada y se dio cuenta de que este la estaba mirando fijamente. Sintió las mejillas arderle y desvió la mirada. Eso fue extraño. ¿Acaso le había leído los pensamientos o algo así?

—Sakura—escuchó su ronca voz cerca de ella.

Eso había sido rápido. Sakura levantó la mirada hacia su amado. Este tenía una expresión extraña en su cara. Sasuke tomó asiento frente a ella y buscó su mano por encima de la mesa. Sakura dejó que la tomase. Su mano era muy grande en comparativa a la de ella. Sintió como este acariciaba el dorso de su mano izquierda con su pulgar.

—¿Estas bien?

—Lo estoy—le dijo mirándolo a los ojos pero Sasuke frunció el ceño dándole a entender que no le creía. Sakura bajó la mirada—Lo siento, es que yo…—se interrumpió y en esos momentos sintió deseos de llorar. Quería tener un bebe, lo deseaba mucho incluso había dejado de tomar la píldora y no había resultado. ¿Por qué? ¿Por qué no había resultado aun?

—Sakura—murmuró Sasuke soltando su mano.

Sakura levantó la mirada para después ver que Sasuke la tomaba entre sus brazos, abrazándola con en su calor. Ella correspondió el abrazo y dejó que Sasuke la consolase. En verdad deseaba un bebe pero no entendía por qué aun no quedaba embarazada. No quería chequearse porque tenía miedo de le dijesen que no podía tener hijos. Si esto pasaba en verdad iba a morirse de pena.

Sasuke la apartó de la multitud, llevándola dentro de la casa. Nadie se percató de ello gracias a que Ino tenía toda la atención ahora, lo que resultó muy bien. Entraron juntos a una habitación vacía que parecía ser de invitados. Sasuke cerró la puerta.

—Sabía que algo pasaba contigo, Sakura—dijo Sasuke poniéndose frente a ella y levantando una mano hacia su cara. Sakura sintió su suave tacto sobre su mejilla derecha—Perdona por ignorar tus deseos desde hace un tiempo. Sabía que deseabas un bebe desde aquella vez en que no resulto como era debido—dijo Sasuke—Pensé que como nunca me lo dijiste ni sacaste el tema a la luz, creía que no lo deseabas por el momento.

—Es que yo…—murmuró Sakura y se interrumpió para sorber su nariz—Deseó un bebe, simplemente tenía miedo ya que no hablabas de ello y parecía que este tema era un tabú para ti también—explicó a su esposo.

Sasuke la miró sorprendida para luego ruborizarse.

—No quise sacarlo a relucir porque yo también pensé lo mismo que tu—dijo Sasuke haciendo una mueca.

Sakura lo miró un poco sorprendida. Al parecer ambos habían estado pensando lo mismo todo este tiempo. Sakura desvió la mirada y decidió confesarse un poco con Sasuke.

—He dejado de tomar la píldora desde que supe que Ino estaba embarazada hace más de un mes—le informó y Sasuke no pareció sorprendido—Hemos fornicado como conejos y aun no estoy embarazada.

Sasuke la miró a los ojos.

—Quizás es porque lo estás pensando mucho—dijo Sasuke sonriendo y levantando una mano. La colocó detrás de su cabeza y la empujó suavemente hacia sus brazos. Ella se quedó metida dentro de esto y bajo la mirada.

—O quizás es porque no puedo tener hijos—le dijo Sakura su temor más grande.

—Sakura—dijo Sasuke separándose de ella.

Sakura se mordió los labios. Tenía que hablar de ello ahora que el tema había salido a la luz.

—¡Piénsalo!—exclamó Sakura a su vez y bajo la voz—Aquella vez tampoco resulto como deseábamos—le dijo y confesó su más grande temor—Es posible que tenga problemas para tener hijos.

Sasuke la observó y luego movió la cabeza.

—No creo que sea eso—murmuró Sasuke.

—¿Y qué es? ¡Tengo dos meses tratando de que me embaraces y no ha pasado!—le gritó y Sasuke extendió una mano pero Sakura la golpeó—He tenido accidentes, Sasuke. Hubo veces en las que se me había olvidado tomar la píldora y aun así no sucedió. Es duro ver a todas mis amigas con sus hijos y sus embarazos. Siento que me he quedado atrás.

—¿Por qué siempre tratas de seguir a tus amigas, Sakura?—le preguntó Sasuke y Sakura le dio una mala mirada. ¿A qué se refería?—Al principio era que deseabas estar con un Uchiha. Luego que querías estar casada y ahora quieres estar embarazada o con hijos como ellas.

Sakura abrió la boca sorprendida por las palabras de su esposo. Nunca pensó que las escucharía saliendo de su boca. Se apartó de este y se cruzó de brazos.

—Comienzo a sentirme ofendida—le dijo Sakura.

Sasuke se encogió de hombros.

—Quizás tu afán de tener un bebe sea la razón por la cual Dios no te lo ha concedido, Sakura—le dijo Sasuke y Sakura lo miró más ofendida todavía—No me mires así, sabes que es así, cariño—continuó Sasuke—Tu deseo de tener un bebe es para estar igual a tus amigas, no porque en verdad lo desees.

El corazón le dolió a Sakura al escuchar esas palabras. Su deseo de tener una familia no era por sus amigas, era porque en verdad quería tener un bebe. Le dio una mirada a su esposo. Estaría tan encantada de tener un pequeño Sasuke al que mimaría, amaría, besaría y haría todas las cosas más lindas del mundo con este.

Sintió los ojos arderle por las lágrimas.

—Eso fue muy duro. Sasuke-kun—le dijo Sakura dolida por sus palabras mientras dejaba que estas corrieran por sus mejillas.

Sasuke abrió los ojos y rápidamente corrió a abrazarla, pero Sakura se alejó. Sasuke se quedó estático, como si estuviese esperando algo hasta que soltó un suspiro.

—Discúlpame—escuchó que Sasuke decía.

Sakura alzó una mano y se limpió las lágrimas de las mejillas. Si, ella también lo sentía. Quizás en parte tenía razón. Quizás debería tranquilizarse y dejar que las cosas corrieran. Dejaría su temor e iría a revisarse por si las moscas.

—Está bien. Yo también lo siento.

Sasuke sonrió y volvió a acercarse a ella, pero esta vez, Sakura dejó que la tomase entre sus brazos. Cerró los ojos mientras apoyaba la cabeza en el amplio pecho de Sasuke, tranquilizándose. Habían tenido una pelea y había pasado tanto tiempo desde la última vez que habían discutido. Muy rara vez estaban en desacuerdo pero estaba feliz de que al fin habia dejado caer todo el peso y le habia confesado sus temores. Ahora estaba algo tranquila.

—Creo que necesitamos unas vacaciones—sugirió Sasuke.

Sakura cerró los ojos.

Quizás si necesitaba unas vacaciones. La verdad es que estar rodeada de sus amigas todas felices con sus hijos y embarazos la estaba poniendo de aquella manera. En verdad necesitaba tiempo lejos de ellas y relajarse un poco. Abrió los ojos y miró a Sasuke para asentir. Sasuke apretó su mano con fuerza mientras le sonreía ampliamente.

La verdad era que tenía un gran esposo. Él hacía todo para que ella volviese a estar feliz y se lo agradecía. Sakura le correspondió la sonrisa. Era cierto. No debía de preocuparse tanto por ello. Algún día llegaría. Y era cierto que necesitaba un tiempo alejada de todo y de sus amigas con sus bendiciones.

—¿Cuándo?—preguntó Sakura más interesada. En verdad las necesitaba. Quizás con esto podía aclarar sus pensamientos y dejar de pensar tanto en bebes. Unas vacaciones para ellos dos.

Sasuke sonrió y ladeó la cabeza.

—Podemos hacer los arreglos para la semana que viene—murmuró Sasuke tomándose la barbilla con una mano.

Sakura sonrió.

—Creo que quiero esas vacaciones lo antes posible—le dijo Sakura.

Necesitaba relajarse y que mejor lugar que en algún lugar solitario, solo ellos dos, disfrutando de alguna playa del Caribe. En verdad tenía que dejar de preocuparse por él bebe, era cierto que algún día llegaría, sabia por ende lo que pasaba cuando pensaba demasiado algo, lo había aprendido cuando creyó estar embarazada aquella vez.

Comenzaron a hacer planes para la próxima semana. Como Sakura era la secretaria de Sasuke, si, todavía, pero amaba trabajar con su marido, tenían que hacer muchos arreglos y había que comenzar desde ya.

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*—Sakura:

¡Qué mejor lugar para relajarse que estar acostada en un tumbona con el sol caribeño acariciando tu piel!

Sakura gimió y se movió en la tumbona.

Amaba a su esposo. Cumplía sus caprichos de chica mimada. Giró la cabeza hacia su derecha para ver a su marido en el mismo estado que ella. Disfrutando del sol. Lo necesitaban. Pasaban demasiado tiempo dentro de las oficinas, incluso, Sakura, quien siempre tuvo un poco la piel algo bronceada, se había vuelto más blanca por estar encerrada en las paredes de la oficina donde trabajaban.

Soltó un suspiro y se acomodó más en la tumbona.

Tenía ya dos días disfrutando de sus breves vacaciones y aunque quedaban más días, Sakura no quería dejar aquel lugar, si fuera por ella, se mudaría a aquel lugar de por vida. Amaba esto.

—Sakura—escuchó que Sasuke la llamaba.

Sakura lo miró.

—Estás sonriendo demasiado—dijo Sasuke mirándola.

Era porque estaba feliz. El viaje había hecho que sus pensamientos negativos se dispersaran y que aclarase su mente. Era lo que había necesitado por mucho tiempo. Ya que después que se habían casado, solo pudieron ir a un viaje algo rápido para luna de miel ya que Sasuke había tenido muchos casos importantes en aquel momento, y después de eso, las cosas en la oficina se habían movido demasiado. Había pasado tiempo desde que se tomaron el último respiro.

—Es porque me gusta estar aquí—dijo Sakura sonriendo pero después hizo un puchero. Era una lástima que al final de la semana tendrían que tomar un vuelo de regreso a la vida normal.

—Quiero ir dentro—dijo Sasuke sentándose en la tumbona para después ponerse de pie. Se detuvo a su lado y le extendió una mano.

¿Ir a dentro? Pero el ambiente estaba muy rico. Se quedó mirándolo mientras Sasuke aún tenía su mano extendida hacia ella. ¿Por qué? Sasuke sonrió con una sonrisa lujuriosa. Ah, ya entendía. Tomó su mano y este la haló delicadamente hacia él. Sonriendo se fueron hacia su habitación en el hotel.

Ni bien entraron en la habitación de hotel, rápidamente se abrazaron mientras se besaban ardientemente. Sasuke estaba famélico, ya que su erección estaba empujando contra su traje de baño. Eso era extraño. Habían estado juntos esta mañana y Sasuke había quedado tan saciado que se había dormido al instante del cansancio, quizás el verla nuevamente en bikini tan sensual como lo era ella, había hecho que sus ganas volvieran a salir. Espera. De seguro había dejado caer su humildad en algún sitio. Era tan creída.

—Estás pensando mucho—dijo Sasuke para después tomarla en sus brazos. Sakura soltó un grito de sorpresa pero se rió. Esto era divertido.

Sasuke la llevó a la cama y la dejó sobre el mullido colchón cubierto por blancas sabanas. Después, rápidamente se cernió sobre ella. Tomó su rostro en sus manos y la besó nuevamente. Amaba esto. Amaba cuando él era duro pero a la vez tierno. No había mejor hombre que Sasuke. A veces divagaba y se preguntaba como seria la vida sin estar a su lado. De seguro muy aburrida. Sasuke era grandioso y ella fue una estúpida hace tanto tiempo, había estado huyéndole a esto. Sasuke era su todo. Su complemento. No creía que hubiese en la tierra un hombre que la complementara más que Sasuke.

—Te amo, Sasuke—confesó Sakura rompiendo el beso y mirando hacia sus ojos oscuros—No sabes lo mucho que lo hago.

Sasuke sonrió y le besó la nariz en un suave beso. Se alejó un poco de ella.

—Yo también lo hago—le dijo Sasuke—Me siento tan feliz de haberme casado contigo. Puede que no lo veas bien, pero eres una gran mujer, Sakura—le dijo Sasuke levantando las manos y abarcando el rostro de Sakura con ellas, sorprendiendo a Sakura. Se decía a si misma que era una mujer bastante caprichosa y muy perra. Había cosas que incluso a ella misma no le gustaba de ella. No entendía como era que había personas que la toleraban. Era muy indeseable y muy terca—Es cierto que a veces te pasas, pero es tu personalidad y es lo que hace de ti única—continuó Sasuke como si supiera lo que pasaba por su mente—Eres mi chica especial. La mujer que amo y no me importa que la gente diga lo contrario. Para mí, eres una gran mujer Sakura—murmuró Sasuke esto último sobre sus labios antes de besarlos.

Sakura abrió los ojos y los sintió arderle por las lágrimas. Amaba tanto a Sasuke. Cuando comenzó a trabajar para este nunca pensó que algún día estaría así junto. Casados y amándose mutuamente. Comenzó a llorar lentamente mientras Sasuke la tomaba entre sus brazos y le hacia el amor de la forma más tierna que jamás Sakura habia visto.

Yacían sobre las sabanas corridas y algo sudadas saciados de amor. Sakura estaba sobre Sasuke acostada, respirando agitadamente y recuperando las fuerzas. Sonrió mientras comenzar a recordar cómo comenzó su historia de amor. Tropezó con tantas piedras pero gracias a ello pudo conocer a Sasuke.

—Gracias, Sasuke-kun—le dijo Sakura y sintió un suave beso sobre la coronilla de su cabeza. Volvió a sonreír y se movió sobre el hasta que pudo ver su rostro. Los labios de Sasuke estaban hinchados y sus ojos grises algo oscurecidos. No pudo evitar levantar una mano derecha y colocarla sobre su mejilla izquierda con barba de un día—Antes pensaba que eras un imbécil ogro engreído que solo pensaba en sí mismo, pero eras todo lo contrario—le dijo Sakura y se inclinó para darle un suave besos sobre los labios—Estoy feliz de haberme casado con un gran hombre.

Sasuke rió.

—Eres una molestia—le dijo Sasuke y buscó su boca. La besó y se separó un poco—Pero en verdad amo a esta molestia.

Sakura se rió y volvió a besarlo.

Volvieron a hacer el amor, esta vez algo más ardiente. Sakura se sentía feliz de estar durante esta semana con su amado, lejos del trabajo, de los dramas, de los embarazos y todo lo demás. Iba a disfrutar aquellos días al máximo.

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*—Sakura:

Las cosas se habían tranquilizado gracias al viaje.

Habia sido uno de los mejores regalos que Sasuke le habia hecho en su vida, ya que este viaje la ayudó a tranquilizarse, a relajarse y a pensar mucho en el futuro. Quizás Sasuke si habia tenido razón cuando le dijo que no salía embarazada porque habia estado tan encismada es ser como sus amigas. Era cierto que siempre pensaba seguir sus pasos, pues a veces era tan diferente a estas, pero de ahora en adelante iba a seguir sus propios pasos y más ahora que… Sakura soltó una risita. Bueno, ya no importaba. Estaba en el pasado y lo que importaba era le presente.

Su mirada se dirigió hacia la amplia terraza en la nueva casa que habían comprado Sasuke y ella para habitar. Después de su viaje al Caribe, le habia sugerido a Sasuke que se mudasen del apartamento en la torre donde vivían desde hace seis años. Se habia cansado de vivir en un apartamento y habia exigido vivir en una casa. Sasuke habia movido muchos cables hasta que encontraron la casa perfecta para ambos.

Se habían mudado hace algunos días a su nueva vivienda, la cual era una cómoda y moderna casa de dos pisos, con tres amplias habitaciones en el segundo piso y una de invitados en el primer piso. Tenía tres baños, una amplia sala, comedor y cocina y una hermosa terraza, la cual estaba habitando en aquel momento.

Sakura sonrió y pasó la mirada por los invitados sentados en los sillones y sillas de mimbre derrapados en su cómoda terraza. Sus amigas, los esposos de estas y amigos cercanos estaban allí festejando. La mudanza de la casa, la celebración de esta y el cumpleaños de Sasuke se habían aglomerado, así que habían decidido celebrarlo todo al mismo tiempo. Era solo una celebración informal entre ellos, nada del otro mundo. Algo de comida rápida, dulces y cerveza para variar, nada fancy y a Sakura le encantaba.

Se acercó con una bandeja de wraps de jamón y queso y la pasó por el grupo, una vez que todos tomaron, la dejó sobre una mesa y fue hacia su amado, el cual estaba tan guapo. Estaba vestido con unos pantalones de lino de color gris y una camisa manga corta de color blanca, la cual hacia resaltar el bronceado que se le habia quedado por el viaje al Caribe de hace casi cuatro meses. Increíble pero cierto. Incluso estaba planeando otro viaje pero su mente estaba pensando en las playas mexicanas esta vez. Aunque si este duraba mucho para realizarse quizás no podría ir. Hizo una mueca. No iba a pensar en ello.

La velada continuó tranquilamente. Los amigos de Sasuke contaron muchas anécdotas de su esposo. Habia escuchado la mayoría pero todavía se reía de estas. Es que era difícil imaginarse a su esposo ser un hombre torpe.

—Aún recuerdo aquella vez que Sasuke fue con Tayuya al baile de primavera y cuando esta se le sentó sobre las piernas para una foto, a Sasuke se le paró—se burló Naruto de Sasuke quien se puso rojo como un tomate de la vergüenza.

—¡Oye no hables de esa chica frente a Sakura!—exclamó Sasuke avergonzado.

Sakura se rió tratando de imaginarse a un torpe e inexperto Sasuke, pero era algo difícil cuando Sasuke se veía como se veía.

—¡Vamos! Es algo del pasado—murmuró Sakura restándole importancia. No mentiría si dijese que no le molestaba pero al final, era algo del pasado y en aquel entonces no conocía a Sasuke más que de vista. Además, le encantaba escuchar las historias de torpeza de Sasuke.

—Ya basta de burlarse de mí—se quejó Sasuke y señaló a Naruto—Si no quieres que empiece a hablar cuando le pediste la mano de Hinata e hiciste…—comenzó a decir pero Naruto le tiró uno de los sándwiches a Sasuke, no acertando ya que Sasuke lo esquivó para luego estallar en risas.

Hinata estalló en carcajadas también y luego le siguieron los chicos. Parecía que todos sabían la historia a excepción de Sakura, de Ino y Tenten, quienes se quedaron viendo a los que se reían de Naruto algo confundidas. Parece que esta era ya otra historia que algún día tendría que indagar porque en verdad quería saber que mierda habia hecho Naruto. Este último estaba con la cara roja como un tomate mientras el grupo se reía.

Tenten se levantó como un resorte y dio varios aplausos, callando al grupo.

—¡Es hora de los regalos!—exclamó Tenten para luego entrar huyendo hacia dentro de la casa.

Sakura aplaudió y se levantó de su asiento al lado de Sasuke para ir por el suyo. Cada quien fue por el regalo que le tenía a Sasuke. Cuando estuvieron todos. El primero en entregar fue Sai, quien le dio a Sasuke un caro perfume como regalo de cumpleaños, llenándose la boca que lo habia comprado en París cuando estuvo la semana pasada. Después fue Kiba quien le regaló un estuche a Sasuke con una de sus bebidas favoritas. Neji fue igual. Sakura puso mala cara a esto, ya que, no quería que su amado tomase tanto, pero los chicos eran unos riquitos alcohólicos. Naruto fue un imbécil como siempre y le obsequió una caja de condones a Sasuke, quien se la lanzó a la cara, dándole con esta.

Por suerte las chicas fueron algo tranquilas. Ino le dio un juego de pantuflas y albornoz, Hinata le regaló unas plumas personalizadas y Tenten unos gemelos plateados para sus camisas. Sasuke les agradeció a sus todos por sus obsequios.

—¡Ahora es mi turno!—exclamó Sakura después para hacerse notar.

Sasuke puso toda su atención en ella.

—Seguro es una carta en donde le dice que puede hacerle todo lo que quiera esta noche—se burló Naruto y le dio un codazo a Sai quien estaba sentado a su lado—Parece que Sasuke no va a poder jugar tenis con nosotros mañana, chicos—les dijo a sus amigos. Kiba y Neji estallaron en carcajadas.

—¡Claro que no!—dijo Sakura y tomó la mediana caja que habia dejado antes en el suelo, la cual estaba decorada con papel azul y un lazo plateado.

Se la acercó a Sasuke quien la tomo rápidamente. Este la balanceó un poco, quizás para ver su peso. Un ruido sordo sonó dentro y Sakura soltó una risita. Su regalo era muy especial. Sasuke procedió a quitar el lazo y el papel decorativo con cuidado. Abrió la caja y su sonrisa murió en sus labios.

—¿Qué es esto?—le preguntó Sasuke y sacó una caja de menos pulgadas que la anterior decorada de la misma forma pero a diferencia de la anterior, esta tenía un pequeño mensaje—«Sigue buscando»—murmuró y le dio una mirada a Sakura—¿Qué esto, Sakura?

—Lo que dice el mensaje—le dijo Sakura mientras se quedaba de pie cerca de Sasuke y esperaba que este encontrase la gran sorpresa que habia preparado para él.

Sasuke arqueó las cejas y se encogió de hombros. Dejó la primera caja en el suelo y procedió a destapar la segunda. Vio como este fruncía el ceño y levantaba la mirada hacia Sakura.

—¿Sigue buscando?—le preguntó y Sakura asintió—¿Qué has preparado para mí?

—Sigo insistiendo en que será la carta con el regalo de que le puedes hacer todo lo que quieras—murmuró Naruto riéndose—Si necesitas ayuda con eso puedo…—alguien le dio un manotazo a Naruto quien aulló de dolor, parecía que fue Hinata—¡¿Nena que pasa?!—le dijo a su esposa.

—Ten cuidado con lo que dices—le dijo Hinata amenazándolo con un dedo y dándole una severa mirada.

Naruto sonrió.

—Solo le iba a decir que podía prestarle mi libro de posiciones sexuales y…—otro manotazo—¡Nena!—le dijo a Hinata quien ahora estaba roja como un tomate.

Sakura se rió. Era seguro que Naruto experimentaba mucho con su esposa.

—Okay, Okay—murmuró Neji alzando las manos—Cálmense.

Sakura miró hacia Sasuke.

—Continua, cariño—le dijo Sakura impaciente. Quería ver la cara de su esposo cuando abriese su regalo.

Sasuke continuó pero otra vez era una caja decorada de la misma forma dentro de otra. Sakura conocía tanto a Sasuke que sabía que este era algo impaciente con las cosas. Sabía que esto lo enfadaría pero sería muy chistoso cuando viese lo último al final. Sasuke le dio otra mirada pero esta vez no dijo nada y simplemente sacó la tercera caja de la segunda.

Y así siguió Sasuke sacando cajas dentro de cajas. Sakura comenzó a reírse mientras lo veía batallar con estas. Cuando Sasuke iba a por la décima caja que era del tamaño de un bolso de mano, Sakura dejó de reírse ya que el momento se acercaba. Sasuke sacó la décimo segunda caja que era como del tamaño de un sobre de carta. Este era el momento.

Naruto golpeo la mesa de centro con la mano.

—¡Te dije que era una carta!—exclamó Naruto y extendió una mano hacia Sai—¡Págame mi dinero!

—¿Cuando tuvieron tiempo para hacer una apuesta?—preguntó Hinata cruzándose de brazos y dándole una mala mirada a Naruto, como si la idea hubiese salido de este, pero conociendo a Sai, sabía que habia sido de este último.

—¿Cuándo Naruto sugirió lo de la carta con el «Hazme Lo Que Quieras»?—dijo Sai encogiéndose de hombros para después sacar su billetera y pasarle unos billetes a Naruto quien se rió feliz por su "ganancia".

Sakura soltó una risita. Bueno, al final si era un sobre con una carta, pero también esto era lejos de ser una carta. Más bien era… Se sentó al lado de su pareja después de pasar todo el rato de pie y se fijó en su esposo quien estaba quitando el papel decorativo y el lazo de la última caja.

Las manos de Sakura comenzaron a sudar mientras lo veía abrir la tapa de la última caja y revelando el sobre blanco dentro de esta.

—No puedo creer que me hayas regalado una carta—le dijo Sasuke mirándola—Espero que no sea como Naruto dice porque si es así—una sonrisa maliciosa se dibujó en los labios de Sasuke—Creo que la no se levantará mañana para salir con las chicas serás tú, Sakura.

Sakura se ruborizó. Le encantaba cuando Sasuke era tan ardiente como ahora, pero tendría que dejarlo para después. Este momento era más importante.

—Ábrelo—le instó Sakura.

Sasuke asintió y tomó el sobre con sus manos. De forma delicada lo abrió y extrajo el papel doblado que estaba dentro. Sakura escuchó como Naruto festejaba porque creía que habia ganado, pero no era así. Esto era algo más que una carta, era su futuro. Se acercó más a Sasuke cuando este desplegó el papel y procedía a leer lo que este contenía.

—¿Qué es?—preguntó Hinata curiosa después de unos segundo en silencio.

Después de unos segundos, los papeles que Sasuke sostenía firmemente se deslizaron de sus manos, cayendo al suelo. Todos en la terraza se quedaron en silencio. Como esperando alguna reacción. Sakura tragó nerviosa mientras observaba fijamente a Sasuke. Este estaba estático con las manos todavía puestas como si aún estuviese sosteniendo los papeles de antes.

—¿Sasuke?

Sasuke comenzó a carcajearse para luego ponerse de pie y arrodillarse frente a Sakura. Este la abrazó con delicadeza mientras continuaba riéndose de lo que habia visto en el papel. Sakura también procedió a carcajearse de ello. Se habia partido mucho la cabeza pensando en el regalo que le daría el día de su cumpleaños, pero luego algo sucedió y pensó que esa situación era la perfecta para dársela como regalo de cumpleaños.

En medio de la confusión, Hinata se apresuró y con su gran panzón, tomó los papeles de suelo. Tenten se acercó por detrás para junto a Hinata leer lo que estaba en este. Ambas estaban de pie leyendo lo que decía el papel hasta que Tenten soltó una exclamación de alegría para luego saltar y correr hacia Chris.

—¿Qué es lo que pasa?—preguntó Sai confundido.

Sasuke se rió una vez más y se separó de Sakura, poniéndose de pie y ayudándola a hacerlo también. Cuando ambos estuvieron frente al otro. Sasuke la abrazó una vez más. Lo sintió temblar en sus brazos y se percató de que estaba llorando en silencio. Eso era tan lindo. Sasuke no era de los que lloraban pero que el llorase por esto era tan tierno. Esa habia sido su reacción cuando lo supo. Habia tenido tantas ganas de abrir la boca pero habia tenido miedo de que como la vez anterior, las cosas no resultasen como deseaba.

—Sakura—escuchó que este decía en medio de su llanto.

Sakura alzó una mano y la colocó sobre la cabeza de Sasuke, le acarició el pelo con ternura.

—Quería decírtelo en cuanto lo supe, Sasuke-kun, pero—Sakura se interrumpió a si misma y sonrió—La doctora me dijo que esperase a que saliera del riesgo—Sakura se alejó de Sasuke para verle la cara, la cual este tenía enrojecida por el llanto. Colocó sus manos alrededor de su vientre que comenzaba a hincharse—Espere.

—¡No puede ser!—exclamó Naruto—¿Sakura estas embarazada?

Sakura asintió y los presentes comenzaron a felicitarla y a echarle vítores. Se rió cuando vio como los chicos se burlaban de Sasuke quien estaba avergonzado por haber llorado por la noticia recibida.

Las chicas se acercaron a felicitarla. La última en felicitarla fue Ino quien parecía algo incomoda. Sabía que las cosas con su esposo no estaban resultando tan bien después de que Ino revelase que estaba embarazada. Sakura esperaba que estos pudiesen resolver sus diferencias y volviesen a ser la pareja amorosa que eran, por que en verdad era una pena verlos tan distanciados del uno al otro.

Luego de las chicas, los chicos fueron los que continuaron felicitándolos por la noticia de que iban a ser padres. Naruto tuvo que devolverle el dinero a Sai porque al final no fue exactamente una carta con el mensaje de «hazme lo que quieras esta noche», sino los resultados de su prueba de embarazo.

Sai se acercó a felicitarla después de devolver su dinero a su billetera. Le dio un suave abrazo y cuando se iba a separar, Sakura lo mantuvo cautivo.

—Sé que no estas feliz porque Ino esté embarazada, pero así como yo, ella estuvo esperando un milagro por mucho tiempo—le dijo Sakura en voz baja para que los otros no escucharan y se separó de su cuñado quien la miraba con una mirada triste—Dale una oportunidad a esto y no dejes que se vaya al retrete todos estos años juntos. Sé que puedes ser un gran padre así como eres un gran pintor.

Sai la miró sorprendido para luego sonreír.

—Gracias—le dijo Sai para luego mirar a su esposa y alejarse para ir donde ella.

Sakura sonrió.

La velada continuó. Sasuke se calmó un poco y le agradeció a todos por estar aquel día tan importante para él. De ahora en adelante, las cosas ya no serían igual a antes. Ahora iban a ser padres de una pequeña criatura. Sakura paseó la mirada por la terraza. Quizás fue su subconsciente que le pidió a Sasuke otro lugar para habitar sin saber que estaba embarazada. Allí podrían criar a sus niños y brindarles un buen hogar.

Ya en la noche, después de que todos se marchasen a sus casas y luego de recoger todo lo demás, Sakura estaba terminando de quitarse la ropa para tomar una ducha e irse a la cama, cuando sintió unos brazos masculinos rodearle la cintura. Sakura se mordió los labios y cerró los ojos cuando sintió la erección de Sasuke presionarse entre sus glúteos cubiertos por sus braguitas.

—Sakura—susurró Sasuke sobre su oreja derecha, haciendo que Sakura se estremeciera.

—¿Ummm?—preguntó la chica mientras empujaba el trasero hacia atrás. Ahora que estaba embarazada tenía siempre unos deseos de estar con Sasuke. Habia pensado que con su embarazo sería diferente y que repudiaría a su esposo, pero con este, lo único que deseaba era pasar las 24 horas del día con Sasuke.

—Eres mala—escuchó que Sasuke decía y Sakura abrió los ojos.

—¿Por qué?—preguntó Sakura confusa—¿Por qué soy mala?

—Porque no me dijiste que estabas embarazada—dijo Sasuke y Sakura se lo imaginó haciendo un puchero así que se giró rápidamente entre sus brazos para verlo frente a frente. En efecto, su esposo estaba haciendo un puchero mientras las mejillas de este estaban ruborizadas.

Sakura sonrió y alzó una mano para retirar un mechón de pelo oscuro que le habia caído por la frente a Sasuke.

—Porque no quería hacerme ilusiones así que decidí esperar hasta que todo estuviese bien—le dijo Sakura sonriendo—La doctora me sugirió revelar mi embarazo después de que pasara los meses riesgosos. Mañana cumpló cuatro meses de estado pero aunque tenga estos meses, debo de cuidarme.

Sasuke sonrió y la soltó para luego mover una de sus manos hacia el vientre de Sakura que comenzaba a notarse un poco. No tanto como el de Hinata o como el de Ino pero si se notaba ahora que estaba desnuda frente a él. Cuando sintió su grande mano sobre su piel, Sakura cerró los ojos, disfrutando de la sensación de su mano tocándola.

—No me percate de ello—escuchó que Sasuke decía y Sakura abrió los ojos para mirarlo.

Fue un arduo trabajo ocultar su embarazo por tanto tiempo. Hubo veces en las que creyó que sería mejor revelarle la noticia o que Sasuke se daría cuenta de ello, pero al final, este nunca se percató. Las veces que hacían el amor, Sasuke era tan delicado y se media con ella. En verdad se sorprendía por cómo pudo ocultar su embarazo cuando tenía un esposo que vivía siempre encima de ella.

—Es que lo oculte muy bien, ¿sabes?—le dijo Sakura sonriendo.

Sasuke arqueó una ceja.

—Eso quiere decir que las veces en que la comida de cayo mal por tu gastritis era por esto—dijo Sasuke acariciando su vientre—Porque él estaba allí durante esos momentos.

Sakura movió la mano y la colocó sobre la de Sasuke.

—No hay gastritis, solo un bebe creciendo dentro de mí—dijo Sakura y tomó la mano de Sasuke para llevársela a los labios—Nuestro bebe.

Sasuke arrugó la cara para luego ver como este dejaba escapar algunas lágrimas de sus ojos. Parecía que el sensible era Sasuke ahora. Era tan lindo verlo llorar por cosas como esta. Se veía lo mucho que la amaba y que le encantaba la noticia de ser padre.

—Voy a ser papa—dijo Sasuke en medio de su llanto.

Sakura rió y se sorbió la nariz, percatándose de que también estaba llorando.

—A que es el mejor regalo, ¿no?

Sasuke le dio una mirada.

—Mi mejor regalo fue conocerte, Sakura—le dijo Sasuke y la abrazó con delicadeza—Hace siete años no hubiese pensado que estaría de esta forma contigo. Casado y con nuestro bebe a bordo. Amándonos y esperando con brazos abiertos los que nos deparara el futuro—murmuró Sasuke con voz ronca y se alejó un poco para tomar su rostro con delicadeza—Nunca me imaginé que este día terminaría de esta manera.

—Sasuke-kun…—susurró su nombre con amor.

—Gracias, Sakura—le dijo Sasuke y se inclinó sobre ella para darle un suave beso en los labios—He recibido los mejores regalos del mundo gracias a ti.

Sakura se sintió feliz por escuchar estas palabras.

—¡Feliz Cumpleaños, Sasuke-kun!—le felicitó Sakura mientras volvían a fundirse en un abrazo.

Estaba feliz de que Sasuke fuese aquella persona con la que competiría su vida. Sakura tampoco se imaginó que las cosas que comenzaron como un juego entre Sasuke y ella terminarían tan serias, que después de tantos dramas, tantos malos ratos y momentos triste, al fin seria recompensada con lo que había estado deseando por tanto tiempo.

Un bebe.

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Hola.

Después de tanto tiempo vengo con el capítulo especial. Quería hacerlo más drama y esas cosas, pero decidí que solo sería un capítulo corto y sin tanto drama. Mucho OOC por todos lados. Si a alguien le molesta, no veo que hace aquí. La cosa es que siento durar una eternidad pero he estado muy ocupada. Sé que tengo fanfics en emisión y todo lo demás, pero ténganme paciencia. Mi trabajo me explota y nunca tengo tiempo para escribir. Últimamente, estoy aprovechando que las cosas andan calmadas, así que espero actualizar pronto.

Gracias por la espera después de tanto tiempo esperando el capítulo especial. Quizás no sea no que esperaban pero al menos me complace en decir que si, está ya está culminada.

Gracias por el apoyo y sus mensajes de ánimo. Los agradeceré siempre.

¡Feliz Año Nuevo!

Nota: Se que falta mucho para el cumpleaños de Sasuke, pero en la historia original, lo puse asi, asi que si lo cambiaba, no iba a quedar bien.

Denisetkm