20.- Gattino
La entrevista de Skeeter al par de "tortolos" funcionó a la perfección como señuelo, Voldemort estaba más preocupado por separarlos y completar su ritual, que cuidar que sus horrocruxes estuvieran a salvo. Si es que los reportes de Draco eran fidedignos, para redondear la "felicidad" por el éxito del plan, Draco anunció que tenía una muy buena pista sobre quién podría tener la copa de Helga Hufflepuff. Su tía Bellatrix, había presumido un par de semanas con que ella estaba por "arriba" de la jerarquía del círculo interno del Lord. Eso solo podía ser cierto si ella tenía algo que denotara un voto de confianza total, así que las órdenes de Draco eran investigar sobre donde podría estar ese "voto de confianza" que el Lord había depositado en ella.
Mientras tanto, Severus y Harry ocupaban su tiempo entrenando tanto en su casa, como en el castillo. Aun cuando volvían a tener acceso a la sala de los menesteres, Harry no había regresado el libro del príncipe, se sentía cercano a él y lo conservaba oculto, era su secreto.
En uno de sus entrenamientos en el Bosque Prohibido fue cuando encontraron a "Goldie", un potrillo de unicornio que aún no había perdido la coloración dorada. Estaban reposando de un duelo de práctica cuando el unicornio se les pego como lapa. La madre del potrillo los observaba de cerca y al final se acercó a ellos y se quedó ahí. Por más que espantaban a los unicornios, madre e hijo los siguieron.
Entraron al castillo y los unicornios insistían en seguirlos por todo el castillo, incluso intentaron subir por la escalera de gárgola del despacho del director.
—¡Albus! Unos malditos unicornios nos siguen como perros falderos—.
—¿Unicornios, Severus? —.
—Si, unos unicornios. Un potrillo y su madre, supongo—.
—¿Pues qué estaban haciendo? —.
—Nada profesor, estábamos descansando de un duelo de práctica cerca del Bosque Prohibido y salió el potrillo de los árboles y luego vino su madre y nos han estado siguiendo—Dijo Harry.
—Uhmm, eso es inusual mis muchachos. Tengo una muy buena corazonada de por qué los están siguiendo, pero tendría que confirmarlo primero, mientras tanto, quizás solo deberían dejarlos a sus anchas. Después de todo, no le hacen daño a nadie—.
Severus y Harry resoplaron de frustración, ambos odiaban cuando Dumbledore daba esas respuestas que parecían decir todo, pero al final los dejaban en el mismo punto. De cualquier forma, se despidieron e iban hacia las mazmorras para usar la red flu e irse, pero los unicornios impidieron su paso.
Frustrados, ambos se dirigieron entonces al área de desaparición y cuando estaban por desaparecer, ambos unicornios mordieron sus ropas y se aparecieron junto con ellos en su casa.
—¡Malditos jamelgos con cuernos! ¡Harry! ¡Los putos unicornios nos siguieron! —.
—¿Pero que...? ¿Cómo lo hicieron? —.
—No sé y no me importa, solo hay que regresarlos al bosque y que se encargue Hagrid—.
El pequeño potrillo se acercó a Harry y se frotó contra su estómago casi como un gato mientras le hacía ojitos tiernos.
—¿Está tratando de chantajearme un unicornio? —Pregunto Harry a Severus.
—Eso parece—.
—Severus, mira su frente—Harry noto una inusual marca, casi como su cicatriz en una parte de la frente que ya estaba cambiando su coloración dorada.
—¿Eso es...? —.
—Se parece a mí cicatriz, ¿Será el unicornio que decía Draco? —.
—Podría ser, no hay muchos lugares en Inglaterra que tengan unicornios, y el Bosque Prohibido es uno de ellos. Además de que antes de que Albus extendiera las protecciones a todo el bosque, cualquiera podía entrar en él. Una idiotez si me permites decirlo—.
—¿Entonces qué hacemos con ellos? —.
Severus suspiró, sabiendo que solo había una opción segura para los unicornios.
—Nada, nuestra casa tiene mucho bosque alrededor. Podemos hacerles un hechizo para que no salgan de los linderos de la casa y un hechizo desilusionador, además de que los unicornios tienen su propia magia para pasar desapercibidos—.
—Pues no es como que tengamos muchas opciones—.
Al final, los unicornios se quedaron, a la mamá le pusieron Silver y al potrillo Goldie. Un par de días después, Dumbledore les confirmó lo que ya sabían, el potrillo era el unicornio que Voldemort había "sacrificado" durante el ritual y ahora estaba ligado a Harry y Severus como parte de "su manada".
Entre la nueva adquisición de un par de unicornios, el entrenamiento en defensa "muy avanzada" y algunos hechizos "un tanto oscuros", así como el desarrollo de otros artilugios mágicos defensivos entre Severus, Harry y los gemelos, las semanas pronto se hicieron meses y cerca de Halloween, Draco por fin trajo la ubicación de la copa de Helga Hufflepuff, lo cual no era tan bueno como sonaba. Luna y Dumbledore no habían conseguido que la dama gris les dijera la ubicación de la diadema. Pero que Sirius encontrará el guardapelo si era una buena noticia.
—¿Cómo lo vamos a eliminar Albus? —Pregunto Sirius mirando con aprensión el guardapelo.
—Lo mejor sería con fuego maldito. Creo que lo haré al acabar la reunión. En el castillo sería lo más adecuado para contener el posible daño—.
—¿Daño? —Pregunto Severus intrigado.
—Los horrocruxes son artefactos muy oscuros y de cierta forma "están vivos", así que se defienden. Cuando elimine el anillo, este lanzó una maldición poderosa, pero no alcanzó a dañarnos ni a Minerva ni a mí, gracias a que el fuego maldito lo estaba rodeando—.
—Por eso hubo esa explosión de magia cuando le clave el colmillo de basilisco al diario—Dijo Harry.
—Así es mi muchacho. Por eso es mejor eliminar los horrocruxes donde hagan menos daño, y el castillo tiene muchas protecciones y espacios abiertos—.
—Bueno, eso nos da un total de 3 horrocruxes. Ya tenemos la ubicación de uno y falta la ubicación de otro, y luego podremos empezar a planear cómo eliminar a la víbora y al Señor Oscuro—Dijo Draco, recapitulando.
—Señor Malfoy, ¿El Señor Oscuro sigue buscando al unicornio? —.
—Así es señor, pero según lo que he logrado averiguar, no han dado con su paradero—.
—¿Y sus otros planes? —.
—Siguen siendo separar al "matrimonio Snape-Potter". El Lord está dispuesto a usar a los Slytherin de último año como carnada en cuanto Potter salga siquiera al callejón Diagon—.
—¿Carnada? —Pregunto Harry.
—El Lord no está seguro de tus preferencias Potter. Así que ha instruido que cualquier Slytherin de 17 años o más, busque una forma de "interesarte" apenas estés en algún lugar mágico. Claro, buscando que "dejes" a tu marido en poco tiempo—.
—Eso es asqueroso, ¿Cómo puede pedirles algo así? —Contesto Harry.
—Quizás deberían dar un paseo de vez en cuando, mis muchachos—.
—¿¡Que!? —Preguntaron al unísono Harry y Severus.
—Bueno, si no son vistos como una pareja "común y corriente", es posible que Voldemort llegue a conclusiones "equivocadas" y empiece a buscar soluciones más "radicales" respecto a ustedes—.
Harry iba a decir algo, pero Severus se lo impidió.
—Eso lo discutiremos Harry y yo luego. Draco; dijiste que ya tenías la ubicación del horrocrux, ¿Porque eso es una mala noticia? —.
—La tía Bella no mentía con lo de ser "cercana" al Lord. El Señor Oscuro le dio a guardar la copa, y ella la llevó a su cámara de Gringotts—.
—Entonces ¿Tendríamos que conseguir un permiso para acceder a su cámara o asaltar el banco? —.
—Exacto, Severus—.
—Yo creo que no—.
La declaración de Sirius hizo voltear a todos.
—Dime, saco de pulgas, ¿Cómo pretendes entrar a la cámara de tu "querida" prima? —.
—De la misma forma que hago todo, como un Black. La cámara de mi prima es solo su cámara, si fuera la de su familia sería más complicado. Ella adquirió el apellido Lestrange por matrimonio, pero es una Black por nacimiento—.
—Y como tú eres el jefe de tu casa por ser el último descendiente de la casa Black, puedes pedir que se te de acceso a cualquier cámara de la familia Black—Terminó Dumbledore.
—Así es Albus. Si Bellatrix hubiera puesto la copa en la bóveda de los Lestrange, sería imposible, pero como es una cámara personal, puedo conseguir ese permiso—.
—Entonces de eso se encargarán Bill y tú, Sirius—Dijo Dumbledore, zanjando el tema.
—Eso nos deja solo con la diadema, ¿Han logrado avances con la dama gris? —Pregunto Harry.
—No Harry, lady Ravenclaw se niega a darnos la ubicación. Dice que no confía en ninguno de nosotros, conmigo es amable y a veces me parece que me dirá dónde está, pero en el último minuto se arrepiente y ya no me dice nada—Exclamo Luna.
—¿Crees que haría alguna diferencia si Severus o yo lo intentamos? —Pregunto Harry.
—Quizás, ella vio la boda desde el castillo y estaba entusiasmada de verlos juntos, parece que tiene una debilidad con las parejas. Si van juntos, tal vez se sienta tentada por ustedes—.
—Pues no se diga más ¿Qué opinas Severus? ¿Le damos un anzuelo a lady Ravenclaw? —Pregunto Harry.
—Supongo que no tenemos muchas opciones, Harry—Dijo Severus, por lo cual Harry supo que era un sí.
—Bien, pues si ya no hay más puntos. La reunión de la Orden ha finalizado. Me encargaré de destruir este guardapelo y será un pedazo menos de Voldemort del cual preocuparnos. Me retiro. Buenas noches a todos—.
Con eso, Dumbledore dio por finalizada la reunión de la Orden y todos fueron desapareciendo de su casa. Cuando estuvieron por fin a solas, Harry y Severus se pusieron a cenar y comentar sobre uno de los puntos que manejo Albus, salir.
—¿Crees que debamos salir, como "salir en una cita" o solamente "ir a cenar" y ya? —Pregunto Harry.
—Creo que Albus hablaba de ambas. "Ir a cenar" como cualquier pareja y "salir en una cita" a algún lado para "demostrar que estamos enamorados"—.
—No entiendo por qué debemos hacerlo. Es decir, no me malentiendas, no me da pena que nos vean juntos, somos amigos y ya fingimos "ser pareja" frente a mis tíos, así que podemos manejar eso. Solo no entiendo por qué debemos darles oportunidad a los Slytherin mayores de "separarnos"—.
—Albus está tratando de protegerlos, Harry, ¿Qué crees que pasaría si el Lord se entera de que ninguno pudo acercarse? —.
—Los torturaria a todos—.
—Exacto, y muchos de ellos no aguantarían ni medio segundo un Crucio con la potencia que puede lanzarlo el Lord. Nosotros, quitando el hecho de que tendríamos que espantarnos a los moscones uno al otro, no tenemos ese problema. No somos invulnerables, pero tampoco somos susceptibles a los Crucios gracias al enlace—.
—En eso tienes razón. Pues si estás de acuerdo, podríamos salir este sábado, hay un lugar cerca del callejón Diagon, está en el Londres muggle, así que eso evitaría el uso de magia, por si alguno de esos "moscones" nos siguiera—.
—Es una buena idea, solo espero que el lugar sea bueno—.
—Te va a gustar—.
—¿Me puedes decir qué demonios hacemos a la mitad de Gracechurch? —.
—Buscamos el lugar que te dije. Ya nos vieron suficientes magos y brujas en el callejón Diagon, y el Leadenhall Market es donde está el lugar. Ven, dame la mano y finge que soy adorable, hay un "moscón" siguiéndonos—.
Efectivamente, en su primera "noche de cita", un mago de unos 18 aparentemente, estaba siguiéndolos muy sigilosamente, bastante guapo en opinión de Harry, bastante idiota en opinión de Severus. Ambos magos iban caminando con las manos enlazadas mientras Harry iba señalando algunos locales "interesantes" y Severus le dedicaba "miradas de amor" a su nuevo esposo. Hasta que por fin llegaron a un pequeño local donde vendían pescado y papas.
—¿Pescado y papas? —.
—Si Severus, el mejor pescado con papas de toda Inglaterra. Ven, deja te presento con el dueño—.
—¿El dueño? —.
Harry fue directo a la cocina y uno de los cocineros iba a detenerlo hasta que vio quien era.
—Miren que trajo el gato grande, ¡Harry! Pequeño bribón ¿Cómo has estado? No te veíamos desde hace tiempo—Dijo un hombre enorme y lleno de tatuajes en los brazos al tiempo que abrazaba con una inusual delicadeza a Harry.
—Hola Mich. Pasaron muchas cosas, y yo, bueno, quiero presentarles a alguien ¿Esta Luca? —.
—Claro que sí, ve a sentarte a una mesa, le diré a Zach que les lleve algo de comer y un poco de té bien fuerte, mientras voy por el idiota de Luca—.
El hombretón los guió hasta una mesa casi al fondo y ahí dejó a la pareja, mientras le gritaba algo en italiano a otro hombretón (quien seguramente era Zach) que le contesto con algo que debían ser groserías en italiano, al tiempo que se reía. Luego de algunos minutos, el hombretón que debía ser Zach, llevo dos platos enormes llenos de pescado frito y papas y una jarra de metal con dos tazas y azúcar a la mesa en que estaban sentados.
Severus tomó con cuidado el primer bocado de pez, Harry tenía razón, apenas el pez tocó su lengua, supo que ese era el mejor pescado de toda Inglaterra. Y las papas eran supremas.
—Debo decir que me sorprende que el pescado no me haya matado de una indigestión—.
—Sabía que te gustaría, Severus—.
—Si, bueno, es "comestible"—.
Harry, que ya estaba acostumbrado a la personalidad ácida de Severus, solo empezó a reír por el burdo intento de Severus de no revelar que el pescado sabía delicioso, aunque el hecho de que ya estuviera apartando una segunda ración no ayudaba mucho a disimular.
Luego de un rato, salió Mich con un hombre de unos 50 años aproximadamente, con el ceño aún más adusto que el de Severus. En cuanto este hombre, quien seguramente era el tal Luca; vio a Harry, todas sus facciones se relajaron y parecía un abuelo viendo a su nieto favorito.
—¡Gattino! —Exclamó el hombre abriendo sus brazos.
—¡Luca! —Exclamó Harry, parándose a abrazar al hombre.
—¿Cómo has estado Gattino? Y ¿Quién es este signore? —.
—Él es quien quiero presentarte Luca. Él es mi esposo, se llama Severus Snape—.
—¿Snape? ¿No era el maestro que te hacia la vida miserable en esa escuela "especial" a la que vas? —.
Los músculos de Luca parecían estar a punto de soltarle un golpe a Severus, pero fue rápidamente atajado por Harry.
—Si, pero calma Luca, deja te explico. El profesor era mi maestro de química, si era algo estricto pero este año se iba de San Bruto. A pesar de que yo no le agradaba mucho, siempre me cuidó de que no me hicieran daño los otros alumnos y alguno que otro maestro que no estaba ahí por "altruismo". Y se enteró de los Dursley, y decidió que haría algo por mí. Les dio dinero. Dinero para que me dieran permiso de casarme con él. Si trataba de emanciparme, sabrían que mis padres me dejaron dinero y ellos hubieran tratado de echarle el guante, pero si me casaba, ellos estarían felices de que yo fuera el problema de otro. Severus solo lamento enterarse hasta este año, si lo hubiera sabido desde el primer año, hubiera buscado otra solución—.
—Así que estas casado con él. ¿Y te trata bien Gattino? —.
—Es un buen esposo si a eso te refieres—.
—¿Y no ha...? Bueno, ya sabes—.
—Le juro que la virtud de su Gattino no ha sido comprometida—Dijo Severus por fin, entendiendo perfectamente la pregunta.
—Tranquilo Luca, él no me ha hecho nada, solo estamos viviendo juntos. En cuanto pase el peligro de que mis parientes quieran sentirse con derechos sobre mí, me dará el divorcio y por fin estaré lejos de los Dursley. Además, todo este tiempo que hemos convivido, nos ha ayudado a conocernos y ahora somos amigos, él no era como yo creía y él por fin vio que no tenía sentido su comportamiento para conmigo. Su comportamiento anterior, quiero decir—Dijo Harry defendiendo a Severus.
—Bueno Gattino, si aquí el hombre te ha cuidado y en un tiempo estarás lejos de esos monstruos, entonces estoy feliz por ti. Solo no te desaparezcas tanto, habías estado tanto tiempo sin venir que empezábamos a temer lo peor. Incluso Zach pensaba en ir a buscar algunos "viejos amigos" y eso era mucho arriesgue—.
—Lo sé Luca, prometo que vendré a verlos más seguido—.
—Y usted signore, más le vale tratar bien al Gattino—Dijo Luca dirigiéndose directamente a Severus.
A pesar de que Luca era al menos 30 centímetros más bajo que él, despedía ese aire de alguien que podría destrozarte miembro por miembro.
—Se mi manca la mia parola, la sua vendetta è giusto (Si falto a mi palabra, que su venganza sea justa) —Dijo Severus.
—Me tengo que regresar a la cocina, pero le diré a Zach que les ponga algo de comer para llevar. Espero verte de nuevo por aquí, pronto. Ciao Gattino. Ciao signore Snape—.
Luca se paró y le dio un beso en la frente a Harry quien frunció la nariz en un gesto que le pareció adorable a Severus.
—Creo que sé porque te dicen Gattino—Dijo Severus en cuanto Luca los dejo a solas.
—Según Luca, es porque soy pequeño y mis ojos parecen de gato—.
—No, es porque frunces la nariz como un gatito—.
—¡Yo no frunzo la nariz! —.
—Claro que sí, frunciste la nariz cuando el tal Luca te dio un beso en la frente—.
—¡Qué no! —.
—¡Que sí! —Severus tomo a Harry del rostro con ambas manos y depositó un beso en su frente, haciendo que Harry frunciera la nariz y sus mejillas se pusieran tan rojas como un tomate—¿Ves? Frunces la nariz como gatito—.
Severus reía de la cara que tenía Harry, pero Harry estaba preguntándose porque demonios sentía que su estómago estaba bailando la conga. Zach llegó a tiempo para evitar que Harry se sintiera más abochornado y les dio un paquete de comida. Severus intentó pagar, pero Zach insistió en que la comida era gratis por ser para el "Gattino". Ambos salieron de ahí, mientras el "moscón" ya se había dormido en un banco que estaba cerca del restaurante, así que no noto cuando ambos se fueron, dejando al moscón ahí.
Ya de vuelta en su casa en Canterbury, Severus le preguntó lo que se moría por saber desde que entraron al local de pescado.
—...¿Cómo los conociste? —.
—¿A quiénes? ¿A Luca, Mich y Zach? Buscando trabajo en el verano—.
—¿Trabajo? —.
—Ya sabes que los Dursley no eran muy "amables" conmigo, así que tampoco me daban dinero, y no siempre podía disponer de mi cuenta en Gringotts, así que me escapaba a Londres en el autobús noctámbulo, en una de esas escapadas, intentaron asaltarme y corrí hasta el Leadenhall Market y terminé escondido en el restaurante. Luca me vio y me hizo pasar a la cocina. Los maleantes insistieron en que yo los había asaltado a ellos y que me entregaran o llamarían a la policía y Luca les dijo con cuchillo en mano que se largaran o les rebanaría su "salchicha"—.
—...Se fueron y entonces me pregunto por lo que había pasado. Le conté todo lo que pude, sobre mí, sobre que era huérfano y mis parientes. Me dio confianza enseguida, y apenas conté todo, no pude parar, solo omití el hecho de que soy mago y que hay un psicópata persiguiéndome. Desde entonces, he ido al menos un par de veces cada semana durante el verano. Pero este verano, pues no lo hice. Pensé que, si íbamos a salir, bien podía aprovechar para ver a mis amigos—.
—Menciono que tu escuela se llamaba San Bruto—.
—Eso, bueno, es una institución correccional. Mis parientes habían corrido el rumor de que yo era casi un ex-presidiario—.
—Harry, regreso mañana, ve a dormir—Severus estaba dispuesto a ir a un viaje rápido a Privet Drive, para usar sus conocimientos mortífagos en la "amorosa" familia de su esposo.
—No los vas a matar Severus—.
—Solo un pequeño Crucio, al menos—.
—No, son malos, una aberración, pero no dejaré que manches tus manos con su sangre. En fin, déjame continuar. Luca me "casi adoptó" como su nieto, y Mich y Zach que son sus cocineros (e hijos), me ven como su pequeño sobrino, así que me daban dinero y comida. Claro que yo ayudaba en la cocina y lavaba los platos cuando iba, no me gusta sentir que no me he ganado las cosas—.
—Cada vez me arrepiento más de no haberte dado una oportunidad—.
—Ya no tiene caso lamentarse. Afortunadamente, ahora somos amigos, y cuando acabemos con Voldemort, ambos estaremos bien. No tenemos que regresar a nuestro antiguo patrón de comportamiento—.
—Bueno "Gattino", ha sido una noche interesante, pero debemos dormir. Me retiro a mi cama, buenas noches, Harry—.
—Buenas noches, Severus—.
Ya en su cama, Severus se preguntaba por qué sus labios cosquilleaban desde que le diera ese beso a Harry y porque de repente, le parecía que era un "gatito adorable". Mientras tanto, Harry se alegraba de que Luca parecía haber aceptado a Severus, aunque no sabía por qué le alegraba ese pequeño detalle.
