Epílogo
ALICE'S PoV
Me encontraba en mi habitación vacía con solo la cama en el centro, mis cosas ya estaban en maletas para instalarme en el apartamento que compartiríamos Bella, Edward, Emmett, Jasper y yo, y creo que me incluyeron porque Rosalie ya no iba a vivir con ellos porque su padre le compró un loft para vivir junto a su hija; la cuestión era que el edificio donde viviríamos estaría muy cerca de la Universidad de Columbia, donde estudiaría junto a todos ellos este año para lograr graduarme como periodista. Aún se me hacía rara la idea de poder vivir en Nueva York, con toda esa metrópolis en su extensión.
Me miré al espejo que estaba frente a mí logrando ver mi nueva apariencia, estaba vestida con un top tachonado de mayor a menor de gasa color petróleo, unos legins color negro dividido en líneas horizontales cubiertas con encaje negro, y un par de botas cortas de gamuza color negro con plataforma y pasadores de color plomo. Por otro lado estaban los arreglos en mi cabello que había crecido solo unos centímetros más pero después de la graduación había oscurecido su tono de caoba y desde ahora lo laceaba para que quedara diferente, llevaba puesto una ancha vincha color petróleo que lo hacía ver aún mejor.
Bajé las escaleras con lentitud pues creo que dentro de mí me despedía de cada mínima parte de esta casa, en la cual había pasado la mayoría de años de toda mi vida, fue mi primer hogar después de todo. Estaba abandonando mi hogar para empezar algo nuevo y no sentía atemorizada por ello ya que mi ultimo año en la Secundaria Mayne West no había sido el mejor y solo trataba de seguir adelante con nuevas experiencias.
Este año había estado lleno de superficialidad en mi vida ya que había tratado de ser como Rosalie Hale y había descubierto que no me gustaba ser así aunque ella se hubiera comportado de esa forma conmigo en el pasado, ella no era de mi agrado pero no quería ser un estereotipo de 'estúpida niña mandona' que ser aprovechaba de los más débiles por la simple idea de creerse con ese derecho. Comenzaba a notar que cada segundo de mi vida había estado programado y siempre lleno de cálculos en mi mente, buenas calificaciones, buena actitud, buena postura, buenos pensamientos, perfecta novia para Jasper, excelente 'chica pesada', buen aspecto, entre otros. Todo en mi vida era como una recta lisa sin ningún tipo de irregularidad que provocara alteraciones, siempre había sido la niña buena o la chica perfecta para ser novia de alguien importante, como una de esas esposas trofeos; a veces me preguntaba que se sentiría hacer cosas solo porque tu alma te lo ordenaba y no tu razón. Quería sentirme libre de hacer lo que el destino me tuviera preparado y no tratar de intentar actuar como las personas que tenían la 'felicidad' para ver si la podía obtener yo también; y aunque sonara extrañamente hippie con lo de 'seguir a tu alma', yo sabía que eso era lo que necesitaba desde el corazón. Comenzar a ser yo misma, no la Alice – Nerd, no la Alice – Enamorada, no la Alice – Confiada, no la Alice – Mejor Amiga, no la Alice – Tímida, no la Alice – Traicionada, no la Alice – Perra, no la Alice – Abusiva, no la Alice – Hija Perfecta; sino solamente quien sintiera que era, este nuevo año al ingresar a Columbia sería solo Alice.
- ¿Lista? – me preguntó mi mamá quien ya estaba dentro de su auto mirandome con una sonrisa orgullosa y unos lentes de sol algo transparentes, cerré la puerta de la casa con llave, la miré por ultima vez y solamente asentí
FIN
❇ La historia de Alice ya Tiene Continuación, llamada Alice es Una Chica Dulce.
