Cuando Christian abrió los ojos no sabía donde se encontraba hasta que la vio dormida en su pecho, respirando lentamente. Entonces recordó todo. La apretó contra su pecho y Mel gruño
-Auch, me vas a quebrar la espalda
-Si supieras lo bonita que te ves desnuda abrazada a mi
-Quiero quedarme así para siempre Chris- el tomo su rostro entre sus manos y le dio un largo beso. Mel se incorporó y se puso la bata
-¿A donde crees que vas?
-A preparar el desayuno... muero de hambre, estoy... agotada y usted es el culpable Sr Grey
-¿Yo? Yo no hice nada
-Ah, claro que si, me regalo orgasmos hermosos anoche y esta madrugada
-Bésame- le pidió él con dulzura y ella lo hizo.
-Baja en 10 minutos y tengo todo listo- Christian corrió al baño a darse una pequeña ducha mientras ella conectaba la cafetera. Se tocó la boca, el pecho, el vientre y tuvo la sensación de que toda ella le pertenecía a Christian Grey ¿estaba enamorándose de él? ¿que era ella en su vida? ¿conseguiría que Anastasia formara solo parte de su pasado algún día? Sacó los panque que había guardado en la heladera y apenas los calento y virtió un poco de chocolate fundido sobre ellos. Puso la mesa de nuevo y lo esperó. Christian bajo en boxer y descalzo y a Mel se le hizo agua la boca
-No traje recambio de ropa, lo siento pequeña, muy impertinente de mi parte
-¿Así que quieres tentarme?- le preguntó socarronamente y se quito la bata para quedar solo con la tanga de encaje negro
-Pues dos podemos jugar ese juego Sr Grey- Christian detuvo su mirada en el cuerpo de Mel
-No quiero desayunar
-Ah no, ven a sentarte... preparé esto con mucho esmero
-No puedo concentrarme si te veo asi desnuda Mel
-De acuerdo- Mel se paró a buscar el vestido que estaba en el suelo cuando Christian sin darle tiempo la tomo de la cintura y la atrajo hacia su cuerpo. Movio su erección en la espalda de Mel que jadeo al sentirla...
-Christian
-Te deseo, quiero sentir tu humedad en mi erección pequeña... no me lo niegues.
-No te lo niego... tómame- él la llevo hasta el sofá donde le hizo el amor de nuevo. Sus respiraciones eran irregulares cuando Mel volvió a pararse, se puso la bata y camino hasta la cocina. Christian sonreía. Hacía años que no se sentía tan bien. Sin embargo, la cara de Mel mostraba otra cosa por lo que se acerco a ella y le corrió un mechón de cabello que le colocó detrás de la oreja
-¿Que ocurre?
-¿Porque me preguntas eso?
-Por tu cara Mel
-¿Mi cara? ¿que pasa con ella?
-¿Estas preocupada por algo?
-Si, pero no es por algo que tenga que ver contigo
-¿Entonces con quien?- Mel se sentía contrariada y prefirió decirle una mentira
-Anastasia- Christian también cambió de expresión cuando oyo ese nombre. Fue hasta la mesa y se sentó sin decir nada. Mel tampoco dijo nada
-¿No podíamos tener el día en paz? La pasamos tan lindo anoche, hace rato ¿para que la nombras?
-Lo siento, se que ella era importante para ti
-si, ERA Mel, ya no lo es más
-¿Estas seguro? ¿estas seguro de que ya no te importa? ¿de que ya la olvidaste? ¿no soy yo una excusa para tratar de olvidarla?
-Tu no eres excusa de nada, me encanta estar contigo, me encanta todo lo que hacemos juntos Mel
-Christian no quiero que juegues conmigo
-No lo haría
-Yo... no se que me ocurre contigo, desde que te conocí sentí una felicidad tan grande, pero se de su historia juntos, se estaban por casar...
-¡Mel ella me engaño con mi hermano!- Mel se extremeció al escuchar su grito y ver el dolor en sus ojos. El no la había olvidado, sentía algo por ella
-Tu sientes algo por ella, sino no te dolería como lo hace, y yo lo entiendo Christian. Lo entiendo perfectamente y solo voy a decirte esto: ella no lo va a tener fácil ¿comprendes?
-No...
-Yo estoy muy a gusto contigo y no voy a dejar que ella te haga daño, nunca más- y sin más lo besó apasionadamente. Desayunaron juntos y casi ni se hablaron. Christian se vistió y camino hacia la puerta. Mel lo detuvo y lo abrazó
-No quería arruinar lo hermoso que paso entre nosotros Chris, lo siento de verdad
-No te preocupes pequeña... nos vemos al rato- la beso y subio hasta su departamento. Tomo un analgésico, se dio una ducha y se acosto a dormir
Anastasia estaba en el comedor del departamento que compartía con Elliot mirando el diario en la zona inmobiliaria. Elliot tenía una taza de café en la mano y la observaba desde el marco de la puerta
-No necesitas buscar un lugar, puedes quedarte con este
-No estamos casados, tus cosas son tuyas y las mias, son mias, tengo que encontrar un departamento
-Tengo otro cerca del trabajo, no será problema mudarme para alli. Solo mi ropa y no necesito nada mas
-Elliot
-Escucha, que esto no funcionara porque yo elegí vivir una mentira y tú creer que podias olvidarlo, no quiere decir que voy a dejarte en la calle Ana. Si quieres pagarme algo por el departamento, lo voy a aceptar pero no va a ser lo que tu quieras sino lo que yo decida ¿te parece mejor así?
-¿Cuanto quieres?
-500 dolares
-Estas de chiste
-No, tu te encargas de pagar los gastos, y de pagarle a Amelia, siempre y cuando quieras contar con sus servicios
-No, no hará falta
-Bien, se irá conmigo entonces
-Elliot...
-La tarjeta de crédito conservala, úsala y cuando cobres puedes darme tu parte y solucionado... y por favor, no discutas conmigo, esos son los términos, dime que aceptas Ana...
-Gracias...
-No tienes por que darlas- se dio vuelta, se puso el saco y salió del departamento pensando todo lo que tenía que hacer durante el día, sumado a su mudanza. Volvió al departamento que tenía de soltero cuando salio vio a Ethan parado cerca de su trabajo y se preguntó que haría por ahi.
-Ethan...
-Elliot... ¿podemos hablar un momento por favor?
-Claro
-Tengo un lugar a donde ir ¿vamos?
-De acuerdo- el lugar quedaba a pocas calles por lo que fueron caminando. Elliot llamó a su secretaria para decirle que no iría a trabajar. Después de hablar con Ethan y con Ana ya en la editorial hablaría con Amelia y organizaría su mudanza. Ver a Christian lo sorprendió y ver su cara hizo que notara que él tampoco esperaba verlo
-Se que tienen asuntos pendientes entre ustedes, pero los junte para hablar de Mia- los dos lo miraron ni bien oyeron el nombre de su hermana y se sentaron, todos pidieron café
-Su hermana está muy preocupada por ustedes y más que nada por su madre, cosa que hizo que yo aplazara algo que hace mucho que quiero hacer- Ethan dejo un estuche negro sobre la mesa. Christian lo miró y lo abrió. Dentro un diamante cuadrado lo sorprendió al igual que dos alianzas de oro muy sencillas pero hermosas
-¿Quieres pedirle a Mia que se case contigo Ethan?- le preguntó. Elliot abrió los ojos de par en par y Christian giró el estuche para mostrarle los anillos
-Ella no va a decir que si mientras ustedes se odien, no va a querer dejar a su madre por temor a que alguno de sus altercados haga que se sienta mal. Ella... ella sufre mucho muchachos y a mi me duele verla de esa manera ¿no pueden por un tiempo darse una tregua? ¿no pueden pensar en Mia? ¿no pueden pensar en sus padres? Kate quiere irse de viaje y yo no puedo casarme sin tener a mi hermana presente... Christian se que tienes todo el derecho del mundo de estar enojado y resentido... pero se que Mia te importa mucho, por favor, quiero pedirle que sea mi esposa como se debe, con toda su familia junta, con toda mi familia junta, con Ana, con todos y si no pueden estar juntos en un cuarto, ¿como demonios se supone que lo haga?- ver las lágrimas en los ojos de Ethan hizo que el corazón de Christian se encogiera
