HOOOOOOOOOOLA, FELIZ NAVIDAD! espero que hayan pasao una noche buena bakan y que Santa Claus (o viejito Pascuero como le decimos aca en Chile) se haya portado bien y les haya dado muuuuchos regalos XD

Y se nos va el año, y que mejor´para pasaro que leer una historia de zombies? y no solo de zombies sino que K-ON + ZOMBIES... extreeeeeemo :D

Y de ahora ya les aviso, que falta poco para el final... CHAN! no les contare cuantos capitulos más, pero estmos cerca... son cosas que pasan, si esto fuera eterno, probres chicas, no creen?

BUeno, ENJOY! y gracias por leer este fic tan randome y especial, pero repleto de acción!


Había pasado cerca de media hora desde que llegaron, Ritsu y Azusa estaban sentadas en el pasillo fuera del hospital artificial en el penúltimo piso del Tokio Park Hotel. La baterista se había apoyado en el hombro de la guitarrista para descansar un poco los ojos, y cayó dormida. Azusa miraba por el ventanal hacia la ciudad, perdida en sus pensamientos. Uno de ellos era que nuca le había gustado la idea de vivir en una ciudad tan grande como Tokio, pero ahí estaba… un tanto irónico siendo que la situación del por qué estaba ahí no era de su mejor gusto.

Miró a su sempai, quién dormía profundamente. Se veía un tanto diferente sin el cintillo en su cabeza. Le costaba creer que ella había sido la misma quién había peleado contra ese inmenso zombie, saliendo solo con un par de rasguños y unos moretones… pero prácticamente ilesa.

Miro nuevamente por el ventanal, hacia la Torre de Tokio.

Quizás alguien más, digamos, cuerdo, se hubiera alejado lo más posible de Ritsu, siendo que el mundo estaba infectado de zombies con características extrañas, y ella había sido mordida por uno de ellos, e incluso había adquirido la fuerza del más poderoso, horroroso y maloliente de todos… Pero Azusa no lo izo, y no lo haría. Es más, encontraba mucho más cuerdo el quedarse con su amiga que salir corriendo… porque era su amiga, y permanecerían juntas, aún más ahora que encontraron a Ui y Jun.

La puerta del elevador se abrió, y Tatsuya apareció con dos bandejas con comida. El olor inundó el pasillo, haciendo que el estómago de Azusa rugiera estruendosamente. No se había dado cuenta que se estaba muriendo de hambre.

-Tuve una buena idea, ¿verdad?- dijo el chico con una sonrisa, viendo a una sonrojada Azusa.

-Gracias- susurró la chica recibiendo una bandeja

-De nada- contestó el chico sentándose a su lado- ¿crees que sería bueno despertarla?

Apuntó a Ritsu.

-Sí, tampoco ha comido nada quizás desde hace cuándo- dijo Azusa, moviendo un poco el hombro para que su sempai despertara.

-Mmmmh…- gruñó la chica abriendo los ojos, reaccionando al movimiento

-Perdona, pero debes comer algo- dijo Azusa, mostrándole su bandeja con comida

-Mmhh… ah, y yo feliz por eso- dijo Ritsu desperezándose un poco- huele rico.

-Curry… me dijeron que no habían comido al almuerzo. Aquí tienes.

-Comida recalentada… rico- dijo Ritsu con una sonrisa un tanto sarcástica, recibiendo la bandeja.

-Y por mientras que esperamos, ustedes podrían contarme cómo fue que llegaron aquí- dijo Tatsuya estirándose y apoyándose en la pared- me imagino que es algo emocionante

-Depende de quién lo cuente, yo puedo darte detalles de la acción- dijo Ritsu con la boca llena.

-¿Qué insinúas con eso?- preguntó Azusa, mirando a su sempai un tanto ofendida

Entre las dos le contaron al chico por todo lo que habían pasado desde que salieron de su Mini supermercado. Las dos, ahora que lo escuchaban aunque fuere de sus propias bocas, lo encontraban demasiado increíble como para ser verdad. Y solo habían pasado 3 días.

-Inclino mi cabeza en respeto, chicas- dijo el chico inclinando su cabeza- han sido muy valientes, y quizás bastante suertudas…

-Quizás- murmuró Azusa, aunque no se sentía para nada con suerte.

-Vi a los militares- dijo Tatsuya como si fuera un dato freack- pero cuando salieron de la ciudad. Iba en un auto que encontré, y los vi volar hacia el sur. Es probable que hayan estado haciendo una limpieza, aunque por lo que he escuchado por aquí… es, que están tratando de deshacerse de todos los sobrevivientes.

-¿Eh?- exclamaron la dos chicas, abriendo los ojos como platos.

-Lo que escucharon, algo dramático y horrible- dijo el chico mirando a las dos- Y es algo problemático, ya que, obviamente, tienen más armamentos y cosas varias para destriparnos los sesos.

-Pero, pero… ¿por qué querrían hacer eso?- preguntó Azusa, un poco asustada ya que Tatsuya tenía razón con lo último. Frente a los militares, ninguna posibilidad.

-Las suposiciones son que no quieren lidiar con más zombies… y humanos significan zombies en potencia, ya que si mueren por ellos, son parte de ellos. Sobre todo si no tienen como defenderse…

-¡Eso es estúpido!- exclamó Ritsu. Comenzaba a enojarse- hacer una masacre solo para que ellos se salven… ¡si nos hubieran ayudado desde el principio…!

-Lo sé, lo sé, pero no tienes que enojarte con migo- dijo Tatsuya echándose un poco hacia tras por la reacción de la chica, aunque parecía divertido - además piensa, son militares, no piensan por ellos mismos, solo reciben órdenes de un superior….

-¿Estás queriendo decir que hay alguien que les está dando órdenes de aniquilar gente?

-Probablemente- dijo el chico estirándose

En eso, la puerta del Hospital Artificial se abrió. Haruka salió por ella, sonriendo.

-Supuse que estarían aquí-

-Sato-san- las chicas se levantaron rápidamente al ver a la doctora.

-Sus amigas están bien, ahora las llevaran a sus respectivas habitaciones- dijo sonriendo, y dando paso a dos camillas guiadas por dos personas X.

Las chicas estaban durmiendo plácidamente en las camillas. Se veían bastante bien, solo un poco pálidas.

-Muchas gracias Sato-san- dijo Azusa a la doctora inclinando la cabeza en señal de agradecimiento, muy feliz por ver a sus amigas bien.

-Para eso estoy- dijo la doctora, y dirigiéndose a Ritsu, agregó- em, ¿podrías quedarte un momento?

Indicó a los otros que siguieran su camino. Los tres chicos la miraron un poco extrañados, pero Azusa y Tatsuya siguieron a los que llevaban a sus amigas en las camillas, mientras que Ritsu se quedó con Haruka.

-¿Y que fue todo eso?- preguntó con una pizca de desconfianza la chica, mirando a la doctora.

-Quería que tú fueras la primera en saberlo- dijo Haruka, poniéndose seria por primera vez desde que la vio- Tengo los exámenes que te hice aquí mismo.

Saco unos papeles de su bolsillo y se los paso.

La chica los leyó. Había muchas letras rojas, algunas verdes y otras en mayúsculas. Una gotita cayó por la cabeza de la chica. ¿Era una broma, verdad?

-No entiendo nada- dijo sin mirar a la doctora, con el ceño fruncido. La ciencia nunca fue su fuerte.

-Bueno, la verdad es que yo tampoco- dijo la doctora –y eso no es bueno

Ritsu la miró. Haruka seguía con el ceño fruncido. ¿Qué quería decir con todo eso?

-Sígueme- dijo haciéndole seña a la chica para que entrara con ella en el Hospital Artificial.

Las dos entraron y se fueron hacia otra salita que había al cruzar la habitación. Al acercarse más a ella, Ritsu sintió un extraño olor proviniendo de ella.

-Le habíamos hecho exámenes antes a personas atacadas por zombies- dijo la doctora- pero ninguna había tenido cambios como los tuyos.

-¿Cambios referentes como que aún no me dan ganas de comerme a la gente…?-

-Sabes a qué cambios me refiero- la interrumpió Haruka- fuerza extraordinaria, una gran resistencia a golpes brutales, regeneración más rápida de lo normal...

Ritsu no se había puesto a pensar en eso. Las heridas que se había hecho se habían cerrado bastante rápido, incluso ahora movía su brazo como si nada le hubiera pasado.

-Y eso se debe a una mutación que tuvo tu cuerpo, esos son los códigos rojos que hay en tu archivo… los cuales son muy parecidos a los de ellos.

Entró en la sala, y el hedor que salió abofeteó sus narices. Ritsu se echó hacia atrás instintivamente con la mano en la nariz. Los ojos le lloraron por la peste.

-Toma- la doctora le paso una mascarilla.

Cerró la puerta, y cuando Ritsu pudo respirar con la mascarilla puesta, pudo ver el lugar. Una salita pequeña, hacía mucho frio, habían puesto un aire helado en el lugar. Las ventanas las habían cerrado. Había tres camillas al centro, con tres personas, o cosas en ellas…

-¡Zombies!- exclamó la chica apuntando exageradamente hacia las criaturas

Era un zombie de lengua larga, uno con capucha y uno normal. No se movían.

-Están doblemente muertos, no te preocupes- dijo divertida al ver la expresión de la chica- les perforamos la cabeza, así no se moverán. Te presento al Smoker, Hunter… y un zombie normal.

-Asqueroso- dijo la chica acerándose los tres cuerpos. A pesar de la mascarilla, podía sentir un poco el hedor.- ¿y para qué los tienen aquí?

-Para hacerles estudios. Así pudimos comprobar que tus cambios químicos son muy parecidos a los de ellos.

-¿A… a ell-os?-

Ritsu se horrorizó con esa idea… ¿Acaso era un potencial a zombies? ¿Acaso se convertiría en una de esas cosas? Miró nuevamente las caras de esas cosas, y sintió fuertes nauseas.

-Pero eso no te convierte en uno de ellos- dijo la doctora mirando lo pálida que se había puesto la castaña- solo que el cambio químico es parecido…

-¿Y cuál es la diferencia entre "parecido e igual"?- la interrumpió Ritsu conteniendo su voz. No despegaba la vista de los cuerpos

-Que tú no estás muerta- dijo Haruka posando una de sus manos (estaba usando unos guantes de látex) en el cuerpo viscoso del Smoker -Supongo que sabes que las personas no se convierten en zombies al momento de ser mordidos por ellos. Lo hacen cuando mueren.

Ritsu miro a la doctora. La verdad, no lo sabía, se le había olvidado preguntar eso siendo que lo tenía en duda.

-Generalmente los zombies atacan en lugares vitales, matando rápidamente. Por eso pareciera que apenas te muerden, te vuelves uno de ellos. Tú tuviste suerte, uno porque no fue un lugar vital, y dos… porque no te convertirás en zombie si mueres.

-¿…Eh?-

La cabeza de Ritsu era un torbellino. Demasiada información, y toda muy confusa. Se llevó las manos a la sien, dándose un pequeño masaje, pensando que así todo se vería un poco más claro. No ocurrió.

-Entonces… Un zombie me mordió, adquiero misteriosamente fuerza sobre humana y no me transformaré en zombie si me muero… pero a todos los otros mortales normales les ocurre lo contrario. ¿Esta anormalidad es por qué vengo de una familia un tanto especial o algo así?

-Va más allá- dijo Haruka tratando de no hacer caso al estúpido comentario de la chica- Lo explicaré lo más fácil posible: Ciertos componentes no pueden ser cambiados de un día para otro, conllevan tiempo, varios tratamientos, un cuidado ya que frente a cualquier error, puede ocurrir algo parecido a esto.

Apuntó a los zombies.

-Los componentes químicos que tú cambiaste, son de esos… Y fueron adecuadamente tratados, lo que llevó a que, gracias al último empujón como la saliva o sangre infectada del zombie, produjera el cambio final que es, bueno, tú.

-Haber, haber, haber si entendí- dijo Ritsu moviendo las manos para que Haruka se detuviera - quieres decir que, de alguna forma, estuve en un tratamiento para terminar con, em, ¿súper fuerza?

-Exacto-

Eso sí que era ridículo.

-Pero nunca he estado en un laboratorio exceptuando el del colegio, es imposible-

-Experimentos pueden ser llevados a cabo sin tener que estar en un laboratorio- dijo la doctora limpiando sus lentes. Estaba tranquila, a diferencia de Ritsu, que estaba entrando en la exasperación, y descontrol.

-¡Yo nunca he estado en algo parecido! ¡Y menos he sido una rata de laboratorio!- gritó golpeando con el puño la pared. Creó un bonito hoyo en ella.

-Yo nunca quise decir eso- dijo tranquilamente Haruka, mirando seriamente a la chica- Yo te digo lo que sé. Quizás sí eres especial y todo ocurrió de un día para otro, pero aún así es porque algo paso en tu cuerpo antes para que ocurriera todo esto. ¿Cómo? No sé, yo solo doy la vista científica del asunto.

Se dio vuelta y se dirigió hacia la una mesita donde habían varios papeles. Se quedaron unos momentos en silencio. Ritsu miraba hacia el suelo. Era imposible que hayan hecho una especia de experimento con ella… ¿Cuándo, cómo? Sus padres nunca, y los pocos doctores que había visto eran de confianza. No podía ser. Tenía un extraño sentimiento, haciendo que su corazón palpitara a mil.

-¿Esto… lo sabe alguien más?

-No, sólo yo. Ni siquiera los otros doctores saben…- contestó Haruka tranquilamente.

Se dio vuelta y miró a Ritsu. Aunque trataba de ser profesional y fría frente a cualquier emoción de ella o del paciente, no pudo no sentir un poco de lástima por la chica. Sólo un poco.

-Mira, para serte honesta, lo que más me preocupa, es que alguien inventó el virus no para hacer zombies, sino gente como tú ahora- dijo finalmente Haruka, tratando de dejar los sentimientos fuera. - Algo grave porque estoy 99% segura que es con el fin de crear armas humanas… por eso te pido, independiente de si eres parte o no, que me digas todo lo que sepas…

Ritsu recién ahí entendió hacia donde iba toda la conversación.

-Entonces piensas que soy parte de esto- susurró Ritsu. Apretaba bien los puños para contenerse, y no salir de sus casillas- ¿Acaso crees si estuviera involucrada en el tema del virus, que si fuera parte, estaría aquí, estaría así? Sato-san, perdí a mi familia, y a mucha gente querida y conocida… y lo único que tengo son mis amigas, las cuales la mitad, están perdidas allá afuera, solas… ¡¿Acaso crees que sería tan hija de puta como para ser parte de la destrucción de las personas que más quiero en este mundo? Por favor…

La chica se acercó a la puerta y la abrió. Sin mirar a la doctora pasó por su lado. Al salir de la sala, se detuvo.

-Créeme que si supiera algo, sería yo la primera persona que se encargaría de destripar al imbécil que creo todo esto… Y lo seré.

-0-

Un rayo de Sol llegó a su cara. Pero no le molestaba, es más, era bastante agradable, al igual que la almohada, las sábanas, la cama… Eso sobresaltó a Ui. Abrió los ojos. Vio el techo desconocido, para nada igual al del Tokio Big Sight. ¿Dónde estaba?

Se sentó en la cama, mirando alrededor. Una habitación de un hotel al parecer, por lo ordenado, pero lo que llamó toda su atención y le dio una alegría increíble fue ver a dos personas sentadas en un sillón doble, durmiendo.

-¡Azusa-chan! ¡Ritsu-sempai!-

Las dos chicas se despertaron sobresaltadas por el grito de Ui, y al segundo después vieron como estaba sobre ellas abrazándolas, llorando de alegría.

-Tam-también nos alegra verte, Ui-chan- dijo Ritsu siendo estrujada por la castaña, sin saber exactamente qué hacer. Siempre se complicaba al ver a alguien llorar.

-¡Están vivas! Pensamos… pensamos que no las volveríamos a ver- dijo mirando a sus dos amigas con los ojos llorosos, pero con una gran sonrisa- pero aquí están. ¿Cómo…?

-Larga historia- dijo Azusa con falta de aire. Su amiga la abrazaba MUY fuerte.

-Primero cuéntanos la tuya. Jun parece que todavía no quiere despertar- dijo Ritsu

-¿Jun?-

Azusa apuntó hacia una cama que estaba al lado de la de Ui. Esta se dio vuelta, y vio a Jun acostada, durmiendo en ella. También se alegró mucho de verla, pero… Pero, no vio a nadie más.

-¿Dónde están las demás? ¿Y One-chan?-

Ritsu y Azusa se quedaron un momento en silencio sin mirarla. La pequeña Hirasawa supo que ese silencio no era bueno. Se separó de las chicas, parándose frente ellas. Azusa la miro entristecida, pero Ritsu no. Ella miro hacia el suelo con los puños cerrados. Todavía tenía las palabras de la doctora en su cabeza, y la impotencia de no poder hacer nada por sus amigas no ayudaba en su ánimo.

-No lo sabemos- dijo finalmente la castaña- aún… pero las encontraremos. Por eso Ui-chan, si recuerdas cuáles eran sus planes antes que llegaran al Tokio Big Sight nos ayudaría.

-Nada- contestó Ui con lágrimas en los ojos- no teníamos ningún plan, no pensamos en nada, solo en escapar… Llegamos al Big Sight huyendo de los zombies…

No pudo seguir porque los sollozos se lo impidieron. Llevó sus manos a la cara mientras las lágrimas caían por sus mejillas. Azusa se levantó y la abrazó fuertemente, sintiendo un pesar parecido.

-Tranquila Ui- le susurró- Las encontraremos… vivas, y volveremos a estar todas juntas nuevamente.

-¡POR SUPUESTO!- exclamó Ritsu saltando del sillón con el puño hacia arriba tan fuerte y repentinamente que a Azusa y Ui se les paró el corazón del susto. –Las encontraremos, les pegaremos un par de bofetadas por habernos asustado tanto, y las abrazaremos fuertemente. Así que no te preocupes Ui, traeré a Yui y a las demás en menos de lo que canta un gallo… ¡Es una promesa!

Esto último lo dijo levantando el pulgar y sonriendo. "La típica sonrisa de Tainaka Ritsu" pensó Azusa al verla.

-Lo que tienes que hacer ahora, es comer. La comida siempre es buena- dijo la castaña caminado hacia la puerta- Y despierta a la perezosa de Jun, ya pasó la hora de la siesta.

-Eh, ¿a dónde vas?- le preguntó Azusa aún confusa por la reacción de la chica.

-A negociar- contestó mirándola maliciosamente- creo que tengo que sacarle más partido a mi pequeña nueva habilidad

-¡No me digas que piensas hacer algo estúpido de nuevo!- dijo alarmada la chica adelantándose un poco hacia su sempai

- Si quiero cumplir mis promesas, debo prepararme de algún u otra forma - dijo, mientras daba vuelta la manilla de la puerta- así que no te preocupes, que por ahora, no será "nada estúpido".

Salió de la habitación aún sonriendo. Azusa también lo izo, por ella. Había visto la determinación en su rostro… y había visto a la Ritsu que conocía, y eso, la alegró mucho. Aunque haya sido por unos segundos, de alguna forma la llevó a los días en que estaban todas, tratando de ensayar para un festival escolar. Ese pequeño gesto, le daba esperanzas de volver a vivir algo parecido… y de querer vivirlo.

-Despertemos a Jun- dijo mirando a Ui- Ritsu-sempai tiene razón, deben comer algo.

-0-

Ritsu caminaba rápidamente por los pasillos del hotel, dirigiendo la cabeza de un lado a otro por las habitaciones. Había más niños de lo que pensaba, en más de una ocasión chocó con uno de ellos porque estaban jugando con otros corriendo por los pasillos. Metió la cabeza a una habitación y vio a dos abuelitos sentados en un sillón leyendo. En otra vio a un hombre planchando una camisa (RANDOME), y en otra, media docena de niños salieron como una estampida de pequeños y feroces animales, pasando sin ningún problema por encima de la chica. Estando al borde de la exasperación, Ritsu se levantó despeinada y con una marca de huella de zapato en la cara.

-Te ves muy atractiva así-

Una voz sarcástica y burlona llegó a sus oídos.

-¡Tatsuya, al fin! Te estaba buscando- exclamó la chica, feliz de dar con su objetivo.

-Oh… ¿en serio?- contestó un tanto asombrado por ese comentario de la chica, pero sonrió divertido- ¿Y para que sería, Ojou-sama?

-Si… es que…- dijo acercándose al chico, seria- tú sabes cómo pelear ¿verdad? Me refiero a combate cuerpo a cuerpo, como te vi golpeando a ese zombie en el Big Sight y vi algo parecido a lo que hiciste en la T.V y cosas así….

-Ah… bueno, sí, un poco- contestó Tatsuya, y para asombro de la chica, estaba levemente sonrojado. Pero no parecía incómodo.- ¿Por qué lo preguntas?

-Quiero que me enseñes, por favor- dijo la chica, inclinando medio cuerpo hacia adelante en pose de pedir.

El chico quedó anonadado por esa petición.

-Eh… pero, ¿a qué viene todo eso?- fue lo único que atinó a decir

-Porque quiero cumplir mis promesas- murmuró sin levantar la cabeza. El ver a Ui así, y el pensar que sus amigas seguían afuera, solas… Había decidido aprovechar esa nueva habilidad, volverse más fuerte, y proteger a sus amigas, y encontrarlas… Encontrarla.- por eso, ¡quisiera que me enseñaras todo lo que sepas!… por favor.

-Ah, eso… tampoco se mucho, es solo un par de golpes…- balbuceó Tatsuya moviendo sus manos, nervioso.

Al final, como no vio que Ritsu hiciera ni medio movimiento de querer desistir, suspiró derrotado, y resignado, sonrió.

-Soy un profesor exigente-

Ritsu levantó la cabeza, y al ver la cara de Tatsuya, su propio rostro se iluminó por la alegría.

-¡Muchas gracias, Tatsuya!- saltó como un conejo, y se abalanzó sobre el chico para abrazarlo, agradecida.

El chico se quedó tieso, y de un segundo a otro su cara pasó a ser un tomate bien maduro. Pero no fue un abrazo largo, Ritsu no era mucho de contacto físico a personas que conocía hace poco.

-Bueno, entonces… ¿te sientes bien?- le preguntó al verlo tan rojo

-¡Perfectamente!- gritó- ¡Así que vamos, empezaremos a entrenar ahora!

-¿Ahora?- repitió perpleja la chica

-¿Qué no quieres?- dijo el chico ahora serio, tratando calmarse, y volver a su estado normal.

-¡Cualquier cosa que vayan a hacer ahora, cancélenla!-

Los dos se dieron vuelta, y vieron a Momo caminando con paso largo hacia ellos. Parecía más enojada que de costumbre. Llevaba el walkie talkie en la mano, y si hubiera sido un ser viviente, ya estaría muerto por la fuerza con que lo apretaba.

-Que pasa ahora, Sasazaki- dijo Tatsuya, poniendo su tono aburrido característico nuevamente.

-Tenemos tarea- dijo la mujer- A Sato se le ocurrió buscar la cura al virus ese, cosa que es muy bueno, pero no halló mejor cosa que experimentar con todos los tipos de zombies que hay, y fuimos infelizmente seleccionado para ir en busca del más fácil y lindo de todos: el Tank

-¡¿Qué?- exclamó Ritsu son dar crédito a lo que escuchó- ¿que acaso quieren que vayamos por el Tank y que lo traigamos aquí?

-Sí- contestó aún más enojada la mujer, echando fuego por los ojos- así que prepárense, y cualquier idea que tengan de cómo hacer eso será muy bienvenida. Tenemos dos horas antes de salir.

Y siguió caminando, murmurando cosas indescifrables. Parecía que echaba humo por los oídos. Los dos chicos la miraron hasta que abrió la puerta donde estaban las escaleras y desapareció. Luego se miraron, los dos anonadados y pálidos.

-¿Y cómo piensan que haremos eso?- murmuró Ritsu, recordando la mole que era el Tank.

-0-

El comedor estaba bastante lleno, parece que era la hora de la cena. Ritsu y Tatsuya buscaron a Azusa, Ui y Jun, quienes deberían estar ahí. Aún seguían un poco perplejos por la hermosa tarea que se les había designado, y por pensar que existiera gente tan malvada que los obligara a hacer cosas así solo porque estaban en una especie de comunidad y "todos debían colaborar. Después de buscar durante unos segundos, las encontraron acompañadas por Jushiro y Jaken. Algo les decía, por sus caras, que estaban hablando del mismo tema.

-¡¿Puedes creerlo hermano?- exclamó Jaken levantándose teatralmente al ver a Ritsu y Tatsuya venir- ¡Un Tank! ¡¿Cómo rayos (para no decir una palabra más fuerte en este lugar lleno de niños) traeremos a ese mastodonte aquí?

-Solo quiero destripar a Iwasaki, solo eso y podre morir en paz- murmuraba continuamente Jushiro mirando hacia el infinito, con las dos manos a los lados de un plato ya vacío.

-Han estado así desde que Sasazaki-san les contó- dijo Azusa con una gotita cayendo por su sien- aunque, no los culpo.

-¡Más te vale, Nakano!- gritaron los dos hombre con la misma cara de asesinos.

-¿Cómo se sienten?- preguntó Ritsu sentándose al lado de Ui y Jun mientras los otros se quejaban.

-Perfectamente- dijo Jun, llevándose otra cucharada llena de comida a la boca- sobre todod si el estómago está lleno.

-Muchas gracias por habernos salvado- dijo Ui, inclinando su cabeza agradecida a su sempai.

-No es necesario ser tan formal- dijo incómoda la castaña moviendo sus manos rápidamente.

-Pero, ¿acaso somos los únicos que iremos?- preguntó Tatsuya sentado al lado de Azusa

-Se supone que somos nosotros tres más ustedes cinco y otros treinta tipos más- dijo Jushiro volviendo a sentarse, con el ceño fruncido.- Pero aún así, ni con 30 hombres musculosos lograremos traer a esa mole aquí.

-Esperen… ¿ustedes también van?- preguntó Ritsu mirando a las kouhais.

-Necesitan mucha gente para esta misión… y no creo que quiera quedarme aquí sin hacer nada- dijo Ui con una pequeña sonrisa

-Pero pero, recién vienen despertando y…- balbuceó la castaña, preocupada y alarmada por la idea.

-Sobrevivimos tres días y lo único que recibimos fueron un par de rasguños y otras cosas varias- dijo Jun con una sonrisa sarcástica, apoyando su cabeza en su mano vendada- podremos sobrevivir un par de horas más frente a los zombies.

Ritsu no estaba muy segura de la idea. O sea, era una Tank, y se podría decir que es el zombie más grande y peligroso con el que les había tocado enfrentarse, o por lo menos eso creían hasta ahora. Ningún otro zombie la había hecho atravesar una pared y haberla mandado metros por el aire.

-Nuevamente, ¿para qué quieren al Tank aquí?- preguntó Jun- experimentos y cosas así, pero… estamos hablando de un Tank

-Haruka necesita a todos los zombies en su laboratorio, investigar sobre su ADN y cosas varias, y tratar de descubrir la cura a este estúpido virus- dijo Jushiro- Se que es muy importante la labor que está haciendo… pero me encantaría que fuera con nosotros para que supiera y sufriera lo que es estar frente a ese engendro.

-¿Y quién dice que no iré?-

El hombre sintió un escalofrío recorrerle toda la espalda al escuchar esa vocecilla. Haruka estaba parada justo detrás de él, y aunque sonreía, daba miedo.

-No deberías hablar cosas que no sabes a espaldas de otra gente- dijo poniendo la mano en el hombro de Jushiro, provocándole un pequeño paro cardiaco- Será mejor que se den prisa, los demás grupos están listos.

Y se fue, dejando un aura de destrucción, maldad y miedo.

-Se las trae esa mujer- comentó Tatsuya, mirándola irse- bueno, será mejor prepararnos, será una tarde bastante movida… pero no nos aburriremos.

-Lo único que me da ánimo es que tu vienes con nosotros, Tainaka- dijo Jaken poniendo su brazo en el cuello de la chica- incluso, podríamos dejarte sola con una Tank, y de seguro lo vences…

-Jaja, que eres gracioso- dijo esta, entre burlona, sarcástica y nerviosa. Cuando se enfrentó al último Tank, de seguro la hace puré si hubieran estado peleando unos segundos más. El estado físico no era el mejor que debería tener en una ocasión así, sobre todo si era una pelea contra un zombie de casi dos metro y medio.

-Pensándolo bien, podríamos mandarte a ti solamente, mientras nosotros te damos ánimo- dijo burlonamente Jushiro

-Y después prometo visitarte todos los días cuando sea un zombie- dijo Ritsu con ojos asesinos

-ATENCIÓN POR FAVOR. GRUPO TRES ALISTARSE PARA SALIR. 30 MINUTOS.

-¿Desde cuándo que tienen un parlante en este lugar?- preguntó Azusa.

-¡Eso no importa, ahora a moverse!- gritó Momo desde el otro lado del salón. Estaba armada hasta los dientes.

-¡Sí!- contestaron todos, levantándose rápidamente

-¿Están seguras de esto, Jun, Ui…Azusa?- preguntó Ritsu esperando un poco antes de salir, aún preocupada por las chicas mientras los otros caminaban fuera del salón.

-Por supuesto- dijo Jun levantando su dedo pulgar- esos zombies nos deben una…

-Además, así podremos ver si encontramos alguna idea de donde podrían estar One-chan y las demás- dijo Ui esperanzada

-Pero-pero… siento que estoy a cargo de ustedes, chicas, y esto es muy peligroso y…- balbuceó Ritsu, un poco incómoda al decir eso, con su mano en la nuca.

-Tenemos un año menos que tu, Ritsu-sempai- dijo ofendida Azusa, pero agregó burlonamente- pero parecemos años más maduras que tu…

-¡¿Qué quieres decir con eso?- exclamó Ritsu, dejando toda incomodidad de lado y mostrando una venita en su sien

-Que deberíamos ser nosotras las que deberían cuidar de ti- dijo la chica, mientras las otras dos sonreían, divertidas.

-Claro, claro, vuelve a repetir eso ahora- dijo Ritsu enojada, agarrando a la chica por el cuello y dándole coscorrones en la cabeza.

-¡LES DOY UN SEGUNDO PARA QUE MUEVAN SUS TRASEROS AQUÍ!- gritó Momo, dejando a todo el lugar en un aterrador silencio.

Las cuatro chicas se miraron, y sonrieron.

-Parece que así serán las cosas desde ahora en adelante- dijo Jun llevando sus manos a la nuca, en tono resignado.

-Sí, pero no debemos dejar a las demás fuera de este "agradable" ambiente- dijo Ritsu, soltando a Azusa, y sonriendo entusiasta- Vamos a encontrarlas cueste lo que cueste.

-¡Sí!- contestaron las otras, con el mismo ánimo

Las cuatro chicas corrieron hacia donde estaba Momo y los demás, listas para enfrentarse a lo que sea con tal de encontrar a sus amigas, a sus seres queridos.


Bueno, la verdad es que no hubo mucha acción en este capítulo, pero eran cosas necesarias de explicar... El proximo capitulo, a diferencia de este... va a estar EXTREMO! jeje

Nuevamente, hay ciertos cambios en los zombies que los hice solo para que mis malévocas ideas fueran realizadas...

Y ahora hablando de quimica fisica y biología, yo no se mucho, solo uso ideas de lo que quizas podria pasar... por eso, si hay ago que es como "imposible" de que pasar... es un fic XD MUCHAS GRACIAS :D

Comentarios y otras cosas son bienvenidos, de versas, me gusta leer lo que pasa por su mente referente a esta historia.

CHEERS