Capítulo 20

¿Harías algo por mí?

La observo unos minutos antes de levantarme, está acostada bocabajo dándome la espalda con un brazo colgando por fuera del catre.

Al otro lado de esta celda el mundo es un infierno incierto y peligroso, pero aquí con ella, es como si nada de eso existiera.

Sin ganas de alejarme de Cass me levanto, inevitablemente la muevo, esto es demasiado pequeño para dos personas.

-Mmmmm ¿Daryl?-

-Sssshhhh, tengo que irme con Rick, tu duerme un poco más- no me hace caso.

-¿Con Rick?- Se incorpora apoyándose sobre su brazo derecho. –Pero si salío hace un par de días a por armas y munición.-

-Lo sé, pero quiere asegurarse de que no nos rodean.-

-Ya, ¿y caer directamente en una emboscada es una mejor idea?-

-No pasará nada.-

-Eso no lo sabes. –Suspira acariciando mi cara. -Ten cuidado angelito.-

-Estaré de vuelta antes de que puedas echarme de menos.- La beso con más intensidad de la que pretendía, la tentación de quedarme con ella es muy fuerte. –Duerme un poco más.-

-Sí, tendré que aprovechar que no estás para recuperar las horas de sueño que me quitas.- Dice sonriendo picarona.

-Ya, eso no te pasaría si durmieses vestida.-

-¿Y para que iba a hacer eso? Perderías tiempo en desnudarme que puedes aprovechar para hacerme otras cosas.-

-Eres un peligro mujer.- No responde, solo sonríe y cierra los ojos mientras se arropa con la manta raida que tenemos, tengo que conseguirle algo mejor.

-Daryl ¿quieres desayunar algo?- Me pregunta Carol cuando me ve bajar las escaleras.

-No, tengo prisa, me he entretenido arriba- digo mirando hacia atrás.

-Oh ya, es normal, ¿estáis mejor?-

-Nunca hemos estado mal, discutir de vez en cuando es inevitable, pero eso no significa nada.-

-Me alegro mucho cielo- dice sonriéndome, -voy a ver qué puedo hacer, suerte afuera.-

-Gracias.- Me alejo de ella sin darle mayor importancia, me alegra que acepte que nunca estaremos juntos, no quiero pelearme más por esa tontería.

-Vaya, sí aquí viene Romeo, en serio muchacho. ¿Cómo puedes estar toda la noche sin apenas dormir y luego caminar con tanta energía?- Me pregunta Hershel divertido.

Yo solo me subo a mi moto sin abrir la boca.

-Vamos Hershel, no te metas con él, está enamorado, es normal que prefiera hacer ejercicio a dormir.- Me pica Rick.

-Iros a la mierda los dos- espeto mientras arranca.

-¿Le dijiste a dónde íbamos?- Me pregunta Hershel curioso desde su puesto como copiloto.

-Ni de coña, me habría dado un puñetazo.- Ambos se ríen, pero yo no estoy bromeando, no me cabe duda de que es exactamente lo que habría hecho. Y la verdad es que tendría toda la maldita razón del mundo, hacer esto, es una estupidez.

Cuando llegamos al lugar todo está tranquilo, demasiado, Rick y yo nos aseguramos de que no haya amenazas cerca, antes de dejar que Hershel baje del coche.

Sé que es un hombre sabio, pero debería haberse quedado en la prisión, es arriesgado para él estar a campo abierto ahora que no puede correr.

-Me alegra que hayáis venido- dice Andrea saliendo de uno de los edificios. –Esto es importante.-

Daryl pone los ojos en blanco, -ve con Hershel- le pido y él asiente mirando con odio al Gobernador, tiene un asunto pendiente con él y lo sé, pero no estamos aquí para eso. No ahora al menos.

-Tu amigo no es muy hablador ¿verdad? Diría que no le caigo demasiado bien.-

-Bueno, golpeaste a su mujer, y le hiciste pelear contra su hermano para la diversión de tu gente, es normal que no seas su persona favorita.-

-¿Su mujer?-

-Cassidy-

-Oh Connors, ya bueno, eso fue antes de que matase a mi niña, imagínate lo que le haría ahora a esa puta.- Sin disimular llevo la mano hasta mi revolver.

-Basta,- nos pide Andrea, -hemos venido aquí para hablar, para evitar más muertes, eso debería ser todo lo que importase, preservar la vida.-

-Me pides que olvide lo que sé. Lo de las cabezas, los ataques, lo que les hizo a Maggie y Glenn.-

-Yo no toqué al coreano, ese fue Merle.-

-Por orden suya.- Al escucharme el Gobernador sonríe, como si fuera una conversación de amigos.

-Los dos hemos hecho cosas, pero no estamos aquí para hablar del pasado, sino para hablar del futuro. Ella asegura que sois personas razonables, me gustaría llegar a un acuerdo contigo.- Asegura, pero no puedo creerle ni por momento. Está corrompido por el poder que él mismo se ha dado, si alguna vez hubo un hombre dentro de él con quien se pudiese razonar, hace tiempo que desapareció.

…..

-Esto no es una buena idea- le digo a Hershel mientras me acerco hasta el coche.

-Hemos de intentar evitar una guerra, por eso estamos aquí- me recuerda con paciencia.

-Ya, pues yo lo único que quiero es matar a ese cabrón por todo lo que ha hecho.-

-¿Crees que yo no? Pero matarle solo serviría para que su comunidad se nos echase encima sin dudar, no solucionaríamos nada, solo lo empeoraríamos, hay que pensar a largo plazo, aunque sea desagradable.- Reflexiona bajándose del coche.

-Vaya, pero si son Robin de los bosques y Papa Noel- dice Martínez burlón acercándose a nosotros con un hombre con gafas a su espalda.

-Imbécil- le insulto preparando mi ballesta.

-Daryl, baja eso.-

-Eso Daryl, baja eso. Porqué imagino que hay una cama a la que te mueres por volver. Y si sigues por ese camino, a lo mejor soy yo el que la calienta esta noche.-

Ni siquiera lo dudo, quito el seguro de la ballesta guiñando un ojo listo para disparar. –Daryl basta,- me susurra Hershel tratando de bajarme el brazo –eres tú quien está con ella, no él. ¿Qué más da lo que diga?- Le hago caso a regañadientes, ese tío no me gusta, es un gilipollas. –Yo debería estar dentro- suspira el anciano disconforme con la situación.

-Bueno, el Gobernador prefería hablar solo con Rick, de líder a líder- dice animado el panoli de las gafas.

-¿Y tú quién carajos eres?- Pregunto deseando desquitarme con alguien.

-Soy el doctor Milton.- Se presenta como si eso aun importara algo.

-Cojonudo, es el mayordomo- digo asqueado con la situación.

-Más bien soy su consejero.- Martínez se ríe, pero no sé a qué le ve la gracia.

-¿Y en que le aconsejas? ¿Sobre cuál es la mejor manera de torturar mujeres?- Al instante Martínez deja de reírse para mirar serio a Milton.

-Más bien sobre planificación, pero disculpa si no considero necesario dar más información a un esbirro.-

-Conmigo no te pases ni un pelo doc.-

-Tengo una idea,- dice Martínez acercándose a mí, -ya que vamos a estar apuntándonos hasta que este circo acabe, al menos cerrad todos boca, no vamos a ser compadres después de esto- vuelve al lado del doctor. –Aunque, no me importaría tomarme un chupito de mezcal en el ombligo de tu rubia linda.-

Me acerco rápidamente a él con ganas de reventarle la cabeza.

-Para, si algo sucede dentro podrás matarle, pero de momento mantén la calma.- Me ordena Hershel.

-Cierto,- digo mirando al latino con desprecio, -además, a ella no le gusta el mezcal, siempre ha preferido el ron.- Digo sonriendo satisfecho de mí mismo, apoyándome en el coche que hemos traído.

-A ver que me aclare porque me parece que no te he oído bien- le digo a Glenn. -¿Qué Daryl, Rick y Hershel están haciendo qué?-

-Han ido a hablar con el Gobernador- responde Maggie, porque Glenn solo me mira con los ojos muy abiertos. Mucho miedo y poco respeto me parece a mí.

-¿Soy la única a la que le parece una idea de mierda?- Pregunto en general a todos los presentes.

-Tienes que confiar en ellos.- Me dice Carol tratando de consolarme, pero no quiero ser racional, no cuando todo mi ser grita porque coja mi ballesta de mano, un par de pistolas y salga ahí fuera a traer a Daryl de las orejas como si fuera un crio.

-De quien no me fio es del Gobernador, ese hombre es peligroso, aun cuando puedan fiarse de él en esa reunión, en cuanto salgan y le den la espalda…- Me muerdo el carrillo por dentro nerviosa.

-Deberían haber dejado que algunos fuéramos detrás de ellos como refuerzo- se queja Merle, y a pesar de lo que pasó con Ale, no puedo evitar ponerme de su lado.

-Gracias Merle por ser la voz de la razón.- El asiente conforme, -¿al menos alguien sabe dónde es esa reunión? Tal vez aun podamos llegar a tiempo.-

-No,- dice Glenn molesto –nadie va a ir a ningún lado, tenemos que reforzar las barreras, tratar de hacer este sitio lo más seguro posible por si vuelven a atacarnos.- Mira que adoro a Glenn, pero me están dando unas ganas tremendas de darle un bofetón por hablarme así.

-Además Cassidy, si fuerais y los hombres del Gobernador se diesen cuenta de que estáis allí, podríais ponerles en peligro en lugar de ayudarles.- Me hace ver Maggie.

-Mierda.- Doy una patada al suelo de la impotencia que siento.

-Eh,- me abraza para tranquilizarme, -te entiendo, mi padre está allí, pero no nos queda más remedio que esperar a que vuelvan.-

-¿En serio vas a dejar que te convenzan así de fácil para quedarte? Creía que querías a mi hermano.- Me espeta el mayor de los Dixon indignado.

Le miro todo lo mal que puedo al escucharle. –Merle, si no vas a decir nada que sea productivo para el grupo cállate ¿quieres?- Le dice Ale serio, sin siquiera mirarle.

-Uuuhhh pensaba que erais amigos- salta Ethan cogiendo una manzana para desayunar antes de sentarse al lado de Carol.

-Carl, Gin ¿os apetece un poco más de comida?- Les ofrece mi hermano con una sonrisa amable, omitiendo deliberadamente el comentario de Ethan.

-Pero casi no has comido nada- dice Gin inquieta.

-Ya, es que creo que estoy incubando algo.-

-A lo mejor es la rabia- comenta Kate molesta. Ale aprieta sus puños pero no dice nada. Al final fue sincero con ella sobre lo que pasó con Ethan, obviamente no le dijo los motivos, pero si le contó que perdió los nervios con él y que le golpeó.

Las cosas no están precisamente bien entre ellos. -¿Qué les pasa?- Me pregunta Maggie descolocada, aún abrazada a mí.

-Kate ha roto con él.- Me suelta mirándome con la boca abierta de par en par. Estamos todos tan preocupados que no me extraña que no se haya dado cuenta antes de lo que les ha pasado.

-¿Qué? ¿Por qué?-

-Pego a Ethan.-

-Bueno, todos hemos querido hacerlo en un momento u otro, ese chaval a veces se lo gana a pulso.-

-Yo lo sé, tú lo sabes, Ale lo sabe… Todo el mundo lo sabe menos ella y Merle al parecer.-

-No lo entiendo,- la miro encogiéndome de hombros sin saber que decirle.

-Vosotros haced lo que os salga del puto culo, yo voy a por mi hermano.- Nos ladra Merle antes de marcharse.

-Merle- le llama Glenn a gritos, pero el susodicho hace caso omiso.

-Tranquilo, ya voy yo a por él.- Dice mi unicornio levantándose decidido.

-¿Quieres que vaya contigo?- Me ofrezco preocupada por él, no quiero que se den de leches ahora.

-No, no hace falta.-

-Bueno, dejemos que Ale se encargue de ese fuego, los demás tenemos tarea que hacer hoy, escuchad lo que quiero que hagáis es…- Glenn organiza el trabajo que tendremos que hacer entre todos, parece nervioso por liderar, pero creo que no se le da mal.

…..

-Puto Ale de los cojones- le encantaría poder alegrarse de que la tatuadora haya roto con él, pero verle así de destrozado le parte por la jodida mitad y no lo entiende.

-Merle,- no se da la vuelta al escucharle, está en la celda donde guardan las armas más potentes eligiendo lo que va a llevarse para rescatar a la nena de su hermano. –Te estoy hablando, ¿te has quedado sordo?-

-No, pero no sabía que hablases con paletos.- Se gira y le ve completamente serio, no tiene ni siquiera la sombra de esa sonrisa que tanto le gusta e irrita a partes iguales en la comisura de los labios. -¿Qué pasa mierdecilla? ¿No vas a contestarme?-

Ale da un paso en su dirección a pesar de las ojeras y del moratón que tiene por su culpa en la cara, está condenadamente guapo, lleva unos vaqueros gastados que le quedan algo grandes, y una camiseta negra de tirantes que resalta la fuerza de sus brazos ¿por qué mierda se está fijando en eso otra vez?

-¿Alguna vez en tu vida usas la puta cabeza para algo?- Le pregunta apabullándole con su presencia, pegando su pecho al suyo, inclinándose hasta apoyar una de las manos en la litera de arriba. –Me encantaría saberlo.-

-¿De qué cojones vas pegándote tanto?- Le pregunta nervioso pasándose la lengua por los labios, -¿me vas a pedir que te la chupe o qué?-

Por fin Ale le mira a los ojos, lleva dos días esquiando su mirada, y eso aunque no lo va a reconocer le estaba matando.

-Te perdono.- Dice apartándose, -sigo sin entender porque mierda defiendes a ese cabrón, pero te perdono- se señala el pómulo morado por el puñetazo que le dio.

-Me alegra que se te haya pasado la tontería quejica- aprovecha que Ale le ha devuelto su espacio personal, para darse la vuelta y que no vea su erección.

-Ya, no he dicho que te vaya a perdonar de gratis, así que cuando se te pase el mosqueo ya hablaremos.-

-¿Cuándo se me pase el qué?- Es terminar de preguntar eso, y escuchar la puerta de la celda cerrarse. -¿Qué cojones te crees que haces?- Le apunta con un arma.

-Tú te comportaste como un capullo, te la estoy devolviendo, y además evito que te metas en un lio. ¿Cómo no has podido verlo?- Se ríe, el bastardo se está riendo en su cara. -¿Tan ocupado estabas comiendo con los ojos que no te has dado cuenta de que cogía las llaves de la litera de arriba?-

-Yo te mato Castillo.-

-Sí, sí, sí, nos vemos luego.-

-Abre o te pego un tiro.-

-Adiós cariño, intenta no echarme de menos, aunque sé que es difícil porque me hago desear.-

-Ven aquí bastardo arrogante, cuando salga te voy a dar hasta en el carnet de identidad, Ale,- grita furioso por cómo le ha engañado –te estoy llamando pedazo de mierda, vuelve aquí echando leches y ábreme.- Golpea los barrotes con el arma, - que me abras cojones.-

-Pareces de muy buen humor- digo al ver a mi unicornio.

-Oh sí, escuchar como grita como un bebé me está alegrando el día que no veas.-

-¿Por qué te quedas aquí?-

-Por si se le enciende la bombilla e intenta abrir la cerradura pegándole un tiro.-

-Ya bueno, con el cabreo que tiene encima dudo que esté pensado en algo que no sea reventarte la cabeza contra el cemento del patio.-

-Después de esto estamos a pachas, así que, que controle su vena violenta.- Me dice cruzándose de brazos y asintiendo con la cabeza para sí mismo.

-Como digas, me alegro que al menos esto se haya solucionado.-

-Ya bueno,- se encoge de hombros, -no se puede tener todo.- Cierra los ojos y niega –la quiero, de verdad que la quiero.- Dice refiriéndose a Kate. -Pero no voy a consentir que ponga en peligro a Gin por no ser capaz de aceptar la verdad sobre Ethan. Cuando empezamos a salir le prometí que daría mi vida por esa enana.-

-Es como una hija para ti ¿verdad?- Pregunto enternecida.

El parpadea rápido mirando a la nada, como si acabase de darse cuenta del hecho y lo estuviese asimilando. -Sí, supongo que sí.-

-Estará bien, no dejaremos que le haga nada.-

-Lo sé, sé que cuento contigo Rainbow.-

-Siempre, no lo olvides- le doy un beso en la mejilla, -será mejor que vuelva al curro antes de que el jefe Rhee se dé cuenta de mi descanso.-

-Sí, es un gruñón cuando Maggie no le da diversión.-

-Eres idiota.-

-Sí, pero te has reído.-

-No hay manera de que después de todo lo que ha pasado podamos tener una relación cordial, así que lo mejor será que vosotros os quedéis al oeste del rio y nosotros al este, nadie cruzará, será como si cada comunidad no existiera para la otra.- Le ofrezco al Gobernador enseñándole un mapa.

-Sí, es buena idea, marcar una frontera y unas normas que eviten conflictos en el futuro.- Comenta Andrea animada por mi iniciativa.

-No, no pienso aceptar esto, escucha, me da igual lo que ella te contase, o lo que me dijera a mí sobre tus intenciones. Quiero que os rindáis y vais a hacerlo, te comportas como un hombre con opciones pero la verdad Rick, es que no tienes alternativa.-

-¿En serio crees eso después de la última vez? No nos echarás de nuestro hogar, somos gente dura, lo defenderemos con uñas y dientes.-

-Hasta morir lo más seguro, y cuento con ello, de lo contrario no podría respetarte.-

-Dejad de amenazaros, hemos venido a solucionar esto ¿recordáis?-

-Es verdad Andrea, sal- dice el Gobernador con una amable sonrisa.

-¿Qué? No, soy parte de esto, estáis aquí por mí.-

-Cariño, por favor, es importante.- Ella le mira impotente por unos segundos pero finalmente hace lo que le pide. –Ahora hablemos.-

-No, ahora escuche, es un chalado que se hace llamar Gobernador, que ha tirado mi valla y ha destrozado mi jardín, nada más que eso.-

-Me desprecias, yo sin embargo, te admiro y mucho, verás un pajarito me contó lo de tu bebé, que quizá sea de tu compañero, pero aun así, lo quieres. Aunque también demuestra tu falta de miras. ¿Cómo no pudiste ver al diablo que iba a tu lado?- Me cuestiona sonriendo.

-Por eso no se preocupe, porque ahora le veo, con mis dos ojos- digo adrede para molestarle.

-Se le pasará- me dice Herhsel.

-¿Qué?-

-Te escucho pensar, estás preocupado porque Cassidy se haya enfadado, se le pasará.-

-¿Oís eso?- Milton se coloca tras la espalda de Andrea en cuanto ella habla. -Yo me quedo, id vosotros.- Nos dice a Martínez y a mi mientras saca su cuchillo por si hiciese falta.

Ambos nos dirigimos hacia los caminantes, solamente son seis, acabamos rápidamente con ellos.

-Oye, ¿eso de que tortura mujeres? ¿Iba por Connors?-

-Más por mi amiga Maggie, pero sí, también por ella, ese capullo la uso como si fuera un balón de futbol europeo.-

-Joder- maldice limpiando su bate de sangre.

-¿Tú la quieres?- Pregunto mirándole de frente, aunque ya me imagino la respuesta.

-Sí,- me dice sincero sin echarse atrás -es una gringa especial, el mundo es un agujero de mierda, aun así, ella siempre hablaba del día en el que te encontraría.- Saber eso hincha mi pecho de orgullo.

.-Lo es, ¿te vendrás con nosotros a la prisión?- No me hace ilusión, pero sé que a ella le gustaría.

-No, quiero seguir ayudando si es que puedo, esto no va acabar con una reunión y un apretón de manos. Lo sabes tan bien como yo.-

-Ya,- asiento torciendo la boca incómodo, no es mal tío del todo, no me gusta, pero no es mal tío. -¿Eras militar o algo así?-

-Que va, es simplemente que odio a esas cosas- hace girar el bate –por lo que le hicieron a mi familia.-

-Lo siento.-

-Gracias.-

-Deberías venir, sé que es lo que Cass quiere.-

-¿Voy detrás de tu mujer y me invitas a tu casa?-

-Oh por favor, ella no te hace ni caso. ¿Por qué debería preocuparme?-

-Ya bueno, eso es ahora, pero la vida da muchas vueltas.-

-Cállate, eso es lo que a ti te gustaría, pero no va a pasar salvo en tus sueños, capullo.- Le insulto emprendiendo el regreso con los demás.

-Ya conoces el dicho, el que la sigue la consigue.-

-Debería matarte solamente por lo pesado que eres.-

Los dos nos reímos después de eso, matar a esos caminantes nos ha ayudado a aliviar algo de la tensión que sentimos.

…..

-Pongamos las cartas sobre la mesa Rick, vosotros tenéis un pequeño arsenal por lo que parece, y tú gente ha luchado más que la mía, pero nosotros os ganamos en número. Esta guerra durará hasta que caiga el último de nosotros. Pero- levanta las manos en señal de paz, -podemos acabar con ella, hoy, ahora, haciendo un simple trato.-

-Ya sé lo que quiere. No pienso darle la prisión.-

-No, te equivocas, no me interesa tu prisión, no me parece segura. No, lo que quiero es que me entregues a Connors y a Michonne, si lo haces, todo terminará. Nadie más morirá. Yo creo que vale la pena.-

Flash Back

-…Con él sí que no tiene ningún excusa que valga.- Aseguró inflando sus carrillos ofuscada.

De pronto al verla así no pude evitarlo y me eché a reír, a todo lo que daban mis pulmones, terminé soltándola y tumbándome de espaldas en el suelo. Mientras ella me miraba divertida.

-Lo siento, es que- una pequeñas lagrimas se me escaparon –me has recordado a una ardilla con los mofletes llenos de bellotas, lo siento- le dije segundos antes de estallar en carcajadas de nuevo.

Dios, realmente necesitaba desconectar de la presión que sentía sobre los hombros, y ella haciendo el tonto de una manera tan inocente lo había conseguido.

-Idiota- me gritó tirándome la manta a la cara, cosa que me hizo aún más gracia.

Al final terminé por contagiarle la risa.

Fin Flas Back

-¿Me pide que le entregue a mi familia?-

Flash Back

-Si vas a buscarla, yo voy contigo- me dijo siguiendo mis pasos, al escucharla me detuve en el acto.

-No puedes hacerlo.- Negué con firmeza.

-Claro que puedo ¿Quién me lo va a impedir? ¿Tú?- Me sonrío divertida –por favor, no das miedo, anda, tira antes de que me arrepienta de hacer esta excursión contigo.-

-¿Por qué?-

-Porque tus hijos necesitan a su padre vivo- me dijo mirándome a los ojos. – ¿No quieres entrar? No entres ¿Quieres ir a buscar a Lori? Ve a por ella, pero no iras solo.-

Fin Flash Back

-No pienso hacerlo. Jamás.-

-Entonces ya has tomado tu decisión amigo, pero por si cambias de opinión, estaré esperando aquí dentro de dos días, tú eliges.-

….

Al salir Rick no nos habla a ninguno, supongo que la reunión no ha ido bien, menuda sorpresa, sin mediar palabra nos ponemos en marcha.

Al llegar a la prisión Carl y Gin nos abren la verja corriendo, son un buen par estos dos. Carol me sonríe de lejos mientras sale del pabellón -Daryl- me llama Cass, se acerca a mi corriendo, la atrapo al vuelo, y enreda sus piernas en mis caderas –sabes que estoy cabreada contigo ¿no?-

-Habrías querido venir.-

-No vuelvas a omitirme información, sobre todo si tiene que ver con ese zumbado o te confisco la ballesta una semana ¿me has oído?-

-Está bien- sus labios devoran los míos con necesidad, como si quisiera tomar mi alma. Si es lo que de verdad desea, yo se la daría encantado.

-Vayamos dentro- dice Rick serio. Nos separamos a regañadientes.

-¿Ha pasado algo?- Pregunta desenredándose de mi cuerpo.

-Ni idea, no nos ha dicho nada.- Entramos al pabellón cogidos de la mano siguiendo al resto.

-Tu hermano, Rick y Hershel ya están aquí- digo abriendo la celda –de nada por haber evitado que la cagaras, otra vez princeso.-

-¿Te crees que te voy a dar las gracias?-

-Sé que no, anda vamos, sigue a este culito respingón, a ver si nos enteramos de que demonios ha pasado.-

-Podrían haber muerto- me empuja por la espalda.

-Sigues atascado en el tiempo condicional pasado, el caso es que están aquí y bien, céntrate tío, que te veo muy perdido.- Le pico riéndome de él, cuando se nos cruza Kate por delante, bufando molesta al verme.

-Vaya ¿problemas en el paraíso del sexo?-

-No, ninguno, porque ya no hay paraíso. Creí que lo sabías.-

-Si bueno, lo escuche, ¿pero no vas a intentar recuperarla?- Pregunta sorprendido.

-No, mientras ella no crea que Ethan es peligroso, no.- Niego apretando mis puños para contenerme a mí mismo de ponerme de rodillas ante ella para pedirle otra oportunidad.

-¿Sigues con eso?-

-Sí,- me detengo bloqueándole el paso. –Merle, soy un ex drogadicto, y un mierda, pero no soy un mentiroso ¿por qué no confías en mí?-

-Porque me cuesta creer que un niñato que no tiene ni media hostia sea la encarnación del mal.- Desvía su mirada, incapaz de aguantar la mía. –De todas formas. ¿Qué es esto? ¿Un interrogatorio?-

-Aunque no me creas ¿harías algo por mí?-

-Esto es de traca, me atrapas como una rata y ahora me pides un favor.-

-Sí,- digo serio, esperando a que me haga caso, eso le descuadra.

-Joder tío, así sin esa sonrisa tuya de imbécil das un mal rollo que te cagas, está bien, ¿de qué favor se trata?-

-No dejes de que Gin o Carl se quedan solos con Ethan nunca.-

-La ratita es su hermana...-

-Merle cojones, prométemelo.-

-Está bien, lo haré, no dejaré que les haga nada, lo prometo ¿ya estás contento?-

-Bueno, más tranquilo al menos- paso un brazo alrededor de su cuello. –Venga vamos, que te me despistas con una pelusa.-

-Pero si eres tú el que nos ha parado de hablar pedazo de liante del tres al cuarto.-

…..

Rick está demasiado serio, esto no me gusta.

-He hablado con el Gobernador- comienza cuando todos nos reunimos. –Quiere la prisión, que desaparezcamos, que muramos todos, en especial vosotras,- nos señala a mí y a Michonne –de hecho me ha ofrecido un trato, vuestras vidas a cambio de la paz,- Daryl se tensa dando un paso hacia delante para cubrirme con su cuerpo de la vista de Rick. –No lo acepto, esto es la guerra.-

Todos se miran unos a otros, decididos a luchar, pero Mich y yo dudamos.

-Cass.- Daryl trata de abrazarme pero ahora mismo necesito espacio.

-Voy a hablar con Mich.- Le digo alejándome de él sin mirarle, no puedo hacerlo, estoy demasiado nerviosa.

-Menuda mierda ¿no?- Me dice Mich cuando la alcanzo en el patio.

-No van a entregarnos tranquila.- Afirmo convencida y precisamente eso es lo que me preocupa, que ni siquiera barajen la posibilidad que podría salvarles la vida, aunque entiendo que ella no lo vea de la misma manera.

-Puede que a ti no, eres una de ellos, pero yo soy una extraña.-

-Tu eres mi hermana,- la obligo a pararse, teniendo en cuenta lo pequeña que soy, vernos tiene que ser de risa. –Además, nos quiere a las dos, no pueden entregar a una, y a la otra no, no serviría de nada. Pero no he venido a hablar contigo de eso. Sino, para que me convenzas de algo.-

-¿De qué?-

-De que, ir a Woodbury no serviría de nada.-

-No lo haría, nos mataría, y después vendría a matarles a ellos. No vuelvas a considerarlo, ni por un solo segundo.- Me exige molesta.

-Ya, es que, me preocupan Carl, Gin y Judith, si esto se llenase de caminantes otra vez, son tan pequeños.-

-Y por eso nos necesitaran aquí cuando el Gobernador vuelva. No podemos rendirnos, tenemos que luchar.-

-Es que no puedo evitar pensar que es egoísta exponerlos, sé que tienes razón sobre lo que ocurriría, pero no puedo evitar dudar.-

-Pues no lo hagas, además veo una muy buena razón para que dejes de hacerlo.- Me giro a ver quién se acerca a nosotras y es Daryl.

-Pues yo veo a la principal.-

-Cass.-

-Os dejo solos- se despide Mich de nosotros.

-¿Por qué te has alejado así?- Me pregunta serio.

-Te lo he dicho, tenía que hablar con Mich.-

-¿Justo después de que Rick diga que ofreciéndoos en sacrificio todo esto se detendría? Cuando Andrea y Martínez vinieron ya hablamos de esto.-

-Yo… Lo recuerdo pero es que…- Miro al suelo nerviosa, sin saber explicarme. Desde que todo empezó, nunca había tenido tanto miedo, claro que, tampoco había tenido nunca tanto que perder si todo salía mal.

-Escúchame, jamás lo permitiría aunque se lo planteasen todos y cada uno de los de ahí dentro, y no es el caso.- No puedo evitarlo y me pongo a temblar. –Hey, todo saldrá bien, no dejaré que vuelva a hacerte daño.-

-No lo entiendes, eso es precisamente lo que me da miedo, que salgas herido por mí culpa Daryl.-

-Eh, tú eres la que siempre dice que estamos juntos en esto, no puedes rajarte ahora. ¿Me oyes?- Acuna mi rostro entre sus fuertes manos, clavando sus ojos en los míos. –Además me prometiste que nada de sacrificios estúpidos.-

-Tienes razón, lo hice, y no voy a rendirme sin luchar.- No puedo romper una promesa.

-Bien, porque de todas formas no te dejaría hacerlo.- Dice sonriendo de lado. Chulito.

-Te quiero, pero cuando vengan, recuerda mantenerte de una pieza, de mi me ocupo yo.- Le digo seria, en eso sí que no estoy dispuesta a ceder.

-De acuerdo, Uh-gi-tsi- ha- dice dándome un beso en la frente.

Tengo la sensación de que el mundo se tambalea inestable bajo mis pies. Pero estando entre sus brazos, me da igual si todo acaba reducido a cenizas, lava y dragones. Solo espero no estar engañándome, porque si Daryl muriese a manos del Gobernador por no entregarme, eso podría conmigo.

Hola almas corsarias, estamos a dieciséis de enero. ¿Diosa he vuelto? Si parece que sí, lo siento, entre que me quedé bloqueada y luego me empezaron a PUTEAR en el trabajo llevándome al corte ingles de preciados otra vez, pues como que me hallaba un poco perdida en la vida y la existencia.

Ay, os tengo que contar, he empezado un curso de técnico de veterinaria, de momento estoy súper contenta con la parte teórica, a ver como se me da la práctica cuando llegue. Porque sí, ok, estoy aprobando los exámenes, dos por semana hago, pero claro ¿y si cuando llegue a la clínica el primer día me quedo en blanco y es en plan ems no se hacer nada?

Los nervios son muy malos, pero también es cierto que siempre nos imaginamos situaciones peores a las que terminan pasando en realidad, al fin y al cabo con razón dijo Julio Cesar "Los cobardes agonizan muchas veces antes de morir… Los valientes ni se enteran de su muerte."

Uh, también contaros que por fin me he comprado un juego de cartas de tarot y estoy aprendiendo a echarlas, mi bruja interior está muy feliz con esa decisión.

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