Hilos del Destino

Hola me disculpa por mi ausencia pero bueno hace casi un año me fui de mi Pais, soy venezolana y las cosas en mi país no estan muy buena, no podía subir el capitulo porq no tenia computadora pero ahora estoy en mi país y decidir subir el nuevo capitulo de esta serie no puedo decir que pronto subiré el nuevo capitulo porq aun falta mucho y mañana saldré nuevamente de Venezuela, pero en cuanto pueda actualizare, este capitulo esta dedicado a todas ustedes

Capítulo 20

Albert entro en la habitación de aquella a la considera desde el día en que la conoció como una hermana, por eso al verla en una cama sin saber que era lo que tenía o si sobrevivía le traía amargos y dolorosos recuerdos. Tomo la mano de la rubia la cual estaba pálida y fría de no ser porque su pecho subía y baja lentamente pensaría que estaba muerta, el solo pensarlo le provocaba un fuerte dolor en su corazón.

- Albert – Meribeth camino hasta donde se encontraba el rubio – el doctor está por llegar – no recibió respuesta pero se lo esperaba la condición de su hermana había ensombrecido la mansión Andley – le dije a Dorothy que lo haga pasa cuando llegue

- Entiendo – lo escucho murmurar

- Estaba pensando que una vez que Candy se recupere podríamos volver a América – se sentó a un lado de la rubia – creo que se recuperaría más rápido si regresamos a un entorno que ella conozca – trato de que su voz sonara animada pero fallo al final

- Si es que se recupera – su voz sonaba vacía y dolida, Meribeth sintió como las lágrimas se acumulaba en sus ojos

- Lo hara – unió su manos a la de Albert y Candy – recuerdas siempre me decías que ella superaba hasta la adversidad más grande, acaso crees que una extraña enfermedad podrá con ella? – Quería animarlo – recuerdas que me constate todas sus aventuras y travesura, no importa que, ello lo superara, tiene lo bueno de nuestras familia es fuerte y decidida como una Grayton, pero es dulce y gentil como una Andley, estoy segura que se recuperara.

Albert le dio un apretón en su mano, deseaba creer lo que su novia le decía, pero había visto demasiado en su vida para creer que había esperanza, su hermana murió aun cuando el rezo día y noche suplicando por su mejora, lo hizo cuando se enteró que sus padres había muertos, rogo de que todo fuera un mal sueño, pero sus oraciones nunca fueron escuchada. En estos momentos temía orar y que ella muriera, no podría soportar su perdida.

Meribeth miro al rubio y luego a su pequeña hermana, en solo un par de semanas su vida cambio, recupero a la hermana que había creído perdida durante todo esto años, se iba a casar con el que había sido el amor de su vida, la disputa de sus familias había aminorado, no todo era perfecto pero al menos los Andley y los Grayton había logrado estar en la misma habitación sin que los insultos y los reproches empezaran, cuando creía que las cosas no podrían estar mejor, su hermana había enfermado de la noche a la mañana, el miedo y la angustia de pensar que aquella joven pudiera perder la vida en un instante había ensombrecido lo que debía de ser un verano inolvidable.

- Por favor dios no permitas que muera, la acabo de recuperar, te lo suplico no me la quites otra vez – susurro una plegaria la Grayton, Albert no pronuncio palabra alguna su mirada seguía fija en su pequeña protegida.

La puerta se abrió con fuerza llamando la atención de los dos adultos, se giraron encontrándose con una agitado George, al ver a la rubia en la cama rodeada de su padre adoptivo y hermano, sintió un feo escalofrió que subía su espina, miro a su alrededor buscando alguna señal de peligro, solo se encontraba Albert y Meribeth ellos jamás le haría daño a la rubia, en la sala había visto a Stear y a su novia, al igual que el joven Grandchester, el inventor al ver llegar a George le explico lo que estaba pasando, el hombre no lo pensó dos veces antes de subir las escalera a todo velocidad.

Su temores fueron confirmado al ver a la rubia en cama, fue como si estuviera viviendo un dejavu, era como volver a revivir la muerte de Rosamery Andley, George a lejos aquellos pensamientos, no iba a permitir que aquella niña pasara por lo mismo, no si estaba en sus manos evitarlo, entro en la habitación camino hasta las ventana reviso los alrededores antes de cerrar la cortina.

- ¿George que ocurre? – Meribeth le pregunto al no entender lo que estaba pasando

- No hay tiempo de explicar antes de venir aquí fui con la policía y le pedí que viniera, por lo cual no deben tardar en llegar – les informo caminando hasta el almario de la joven

- ¿A la policía? – preguntaron los más joven al entrar en la habitación

- Si – les hizo señas a los chicos que cerraran la puerta con llave antes de acercarse – Albert descubrí que la muerte de su hermana no fue por causas naturales – mirando al rubio

- ¿Que estás diciendo? – el jefe de los Andley abrió los ojos sorprendidos

- Eso es imposible, la Tía Rosmery siempre tuvo una condición un poco delicada – expreso Stear aunque era muy joven cuando la madre de Anthony murió, en una ocasión escucho decir a su madre que su prima nació débil por lo que su muerte era inevitable

- Lo sé pero… - como podía explicarle todo sin que ellos lo interrumpiera, recordó entonces la fotografía que guardaba celosamente entre su abrigo – esto responderá todas su dudas

Archie al estar más cercar tomo la fotografía, al ver la fotografía pudo reconocer a la madre de Anthony pero no a la niña que tenía sentada en su regazo aunque su rostro le sonaba de algún lado.

- ¿¡Candy!? – Annie reconociendo a la rubia

George fijo su mirada en la morena, si mal no recordaba era la hija de los Brigther, pero que una extraña reconociera a la joven de niña le parecía demasiado extraño, entonces recordó su nombre

- Tu eres esa niña no es así – Annie comprendió al verlo que él conocía su secreto, quiso negarlo – por favor necesito que me lo confirmes es algo de vida o muerte

- De que se trata – su voz sonaba débil pero George la escucho

- Hace Diez años cuando Candy desapareció de ese lugar y regreso ella menciono algo sobre lo que había pasado durante ese verano

- George de que estas… - Archie se quedó en silencio al ver la mirada que le dedico este

La morena respiro profundamente antes de hablar, siempre temió a este momento en cuanto hablara de su pasado, podría perdería a Archie, él jamás aceptaría a una mentirosa, pero estaba cansada de mentir en especial a él, quien era tan importante para ella.

- No recuerdo muy bien aquellos momentos, pero una noche mientras estaba durmiendo en la misma cama, ella se despertó a media noche con el rostro plagado de lágrimas – aquella noche ella fue la única en despertarse, puesto que Candy ahogaba sus llanto con la almohada – cuando le pregunte que le pasaba me dijo que tenía que volver que ese señor la había hecho algo malo a Rosa

- Ella te dijo quién era el hombre?

- No – negó – pero recuerdo q dijo que aquella persona tenía un ojo como el hielo y otro como la sangre

- Ojos de diferente color eso es…

- Solo conozco a una persona con ese tipo de ojos – Meribeth se encontraba cada vez más pálida, en toda escocia solo había una persona con aquellos ojos y esa persona había viajado con ellos a América quince años atrás

No lo pensó dos veces antes de levantarse de su lugar, mataría a ese desgraciado con sus propias manos.

- Esperen un minuto alguien me puede explicar que está pasando aquí, y porque Candy aparece en una fotografía con la Tía Rosamery – Stear que era consideraba el más listo de todo el grupo en estos momento no comprendía nada

- Bueno…

- Hace diez años atrás al principio del verano muchos niños de hogar de Pony se enfermaron – Annie interrumpió a George – era normal por el inicio de la temporada, pero hubo una niña llamada Nina que enfermo de gravedad, Candy y yo solíamos ir a visitarla a pesar de que se nos prohibió hacerlo – el recordar a aquella niña aun le seguía doliendo, fue la primera vez que vio a alguien cercano morir antes sus ojos – era muy pequeña y débil, aun así cuando íbamos a visitarla sonreía y se reía como si su enfermedad no fuera nada grave, un día nos dijo que lo único que quería una rosa azul

- ¿Rosa Azul? – murmuro Stear

- Si, la madre de Nina solía contarle que dentro de las rosas azules vivía Hadas que te concedía cualquier deseo – hoy en día entendía que esa historia solo era una mentira, pero a ser una niña la idea de encontrar un hada sonaba mágico – fue entonces que Candy le prometió que entroneraría una flor de ese color para que ella pudiera pedir una deseo.

Flash Back

Principios del Verano

Candy termino de guardar un poco de pan duro y algo de queso en su pequeña mochila, tenía una misión e iba a cumplirla, miro por la ventana, estaba oscuro – aunque como no estarlo si apenas eran las cuatro de la mañana – aun así podía ubicarse hasta que llegara al lugar en donde crecía las rosas azules.

- ¿Candy? – la puerta se abrió poco a poco

- Shhhh, Annie haz silencio – le susurro a la morena acercándose a ella

- En verdad vas a ir

- Claro, se lo plometi a Nina y la señolita Pony dices que la plomesa se cumplen – le dijo con orgullo, jamás iba a romper una promesa

- Entonces ile contigo – Annie se dio vuelta para buscar un poco de ropa

- No – la rubia tomo a su amiga por el brazo – tú te quedas…

- No

- Annie si tú y yo desapadecemos se peocupadan – la morena estaba consciente de eso pero no quería dejar a su hermana ir sola a esa peligrosa misión – tienes que cuilda a Nina hasta que yo leguese con la Osa Azul

- Quiedo il – se quejó – pedo está bien ten cuidado

- Descuida, si alguien intenta algo extaño se la vera con mi lazo – mostrándole su soga la cual guardo en su mochila

Ambas niñas caminaron lentamente por los pasillos del orfanato hasta llegar a la puerta principal, Candy abrazo a su hermana antes de correr hacia el sendero, desde la entrada la morena vio cómo su hermana y amiga se perdía entre la niebla sin saber que no la volvería a ver durante el verano, cuando la Señorita Pony y la Hermana Maria notaron la ausencia de la rubia durante el desayuno Annie les entrego la nota que la pequeña les había dejado, ambas mujeres preocupada salieron en su búsqueda pero ya había pasado varias horas y no sabía en qué dirección había ido la pequeña, dieron parte a la autoridades sobre la desaparición de la menor, pero al ser huérfana no le dieron mucha importancia al caso.

Fin del Flash Back

Todos escuchaban el relato en silencio, George interrumpió aquel recuerdo

- Disculpa pero recuerdas si algún doctor fue a visitarlos durante ese tiempo – la Nana Amelia le informo sobre que había enviado un doctor a ver por la condición de la niña

- Lo siento pero no recuerdo eso – negó, aunque sinceramente los recuerdo de aquellos días estaban centrados en la desaparición de Candy

- Comprendo… - se quedó pensativo unos minutos – ¿Qué recuerdas sobre el día que la señorita Candy regreso al orfanato?

Annie se removió un poco incomoda antes de abrazarse a sí misma

- Señorita? – pregunto al ver a la joven incomoda

- Ese día… ese una persona vestida de negro la dejo frente al Árbol Padre…

Flash Back

Eran casi las cinco de la mañana y todos aun dormía… bueno todos menos Annie la morena como cada día desde que Candy se marchó en búsqueda de las Rosas Azules se despertaba antes del alba y esperaba frente a la ventana a que su hermana y amiga regresara, ese día en particular estaba muy triste, Nina había muerto sin que pudiera hacer realidad su deseo, estaba segura que cuando la rubia se enterara de lo ocurrido, se pondría triste puesto que ella se fue para cumplir con el último deseo de la pequeña, apoyo su cabeza en la manera con pesar, preguntándose cuando regresaría.

La hermana María y la Señorita Pony habían perdido la esperanza de su regreso después de casi dos meses de ausencia, pero ella no lo había hecho, Candy nunca rompía sus promesa y estaba segura de que regresaría con Rosas Azules o sin ellas, debía confiar en que su mejor amiga y hermana regresaría, estaba por dormiste cuando una sombra misteriosa apareció frente al Arbol Padre, guía por su curiosidad, la niña salió Hogar de Pony queriendo saber de quien se trababa, pero antes de llegar tuvo que esconderse, al ver un carruaje oculto entre la niebla, aun así pudo ver que la misteriosa sombra dejaba un pequeño bulto bajo el árbol antes de alejarse a toda velocidad hacia el carruaje el cual se puso en marchar, una vez que ya no escucho los ruido de las ruedas y los caballos, la pequeña salió de su escondite, corrió a toda velocidad hacia el gran árbol sorprendiéndose al ver que el misterioso bulto se trataba de su mejor amiga.

Fin de Flash Back

- Cuando me di cuenta de que se trataba de Candy empecé a gritar tratando de despertar a todos, cuando la señorita Pony y la hermana Maria salieron de la casa y vieron a Candy empezaron a llorar…

- No le constaste sobre el misterioso hombre – la interrumpió George

- Trate pero entonces Candy despertó, pero no parecía ella, empezó a llorar y a rogar ver a alguien llamada Rosa… - en aquel momento su atención se centró en su amiga y poco a poco se olvidó mencionar al hombre que había visto

- Recuerdas algo sobre esa persona o sobre el Carruaje algo que pudiera ayudarnos a descubrir su identidad? – George tenía sospechas de quien podría ser aquella persona pero necesitaba pruebas o no podían encerrar al culpable

-… - Annie trato de recordar, pero nunca pudo ver al hombre pues ocultaba su rostro con la gabardina negra… - lo siento

- Descuida pequeña… - George le dedico una sonrisa triste

- Eso no importa, yo si se de quien se trata – siseo Meribeth ganándose la atención de todos – solo existe un desgraciado capaz de hacer algo como eso – La pelirroja iba hacer correr la sangre de ese desagraciado – Vika – agrego

George solo asintió, había sospechado sobre esa persona desde un principio, Vika era una de esas persona a las que conocía y te daba un mala sensación, el ayudante de Albert lo había conocido en el pasado, nunca fue de su agrado pero por ser familia nunca se atrevió a decir nada, ahora sus temores se había hecho realidad.

- Querida no hay que sacar conclusiones tan rápido… - Alberth no quería sacar falsa conclusiones aunque la verdad era que no confía en ese hombre.

Lo que nadie en la habitación sabia era que había Eliza estaba escuchando todo desde afuera, ella vio cuando todos entraron en la habitación de la campesina y sintió curiosidad por saber que era lo que estaba pasando, pero cuando estuvo a punto de entrar la puerta fue cerrada con seguro, aun así se enteró de todo lo que estaba pasando, preocupada se alejó a todo prisa debía de avisarle a Vika de que los Andley estaba sospechando de él.

"Debo decirle informarle sobre esto" pensó bajando las escalera, pero antes de llegar a la planta baja se detuvo "Pero si lo detienen y dice que yo lo había estado ayudando también me encerraran"

No creía que su amante se atreviera a acusarla, pero si ella estuviera en su lugar no dudaría en limpiarse las manos, si en dado caso Vika fuera arrestado ella tendría que hacer algo para librarse de la cárcel.

"Tendré que silenciarlo" era la única solución para librarse, dio media vuelva y regreso a su habitación, una vez en su cuarto urjo entre su maleta y encontró lo que buscaba un pequeño frasco de vidrio "hubiese querido usarlo con ella pero no tengo otra alternativa" guardo el pequeño envase entre su ropa antes de tomar una pistola que Vika le había dado en caso de que hubiera algún problema "Creo que si va a ser de gran utilidad" salió de su habitación para ir al encuentro con su amante

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Vika se encontrar en su oficina en su casa cerca de la mansión de los Grayton, estaba cansando de fingir serle fiel a esa familia, pero tenía que continuar haciéndolo al menos por una horas más, luego todo cambiaria, ya había alquilado una carreta con los mejores caballos que lo llevaría esta misma noche a Gretha Green, si las cosas marchaba como debía y la su zorra persona hacia lo que le había ordenado, para mañana a esa hora seria el esposo de Blaire Grayton o mejor dicho de Candice Andley, solo debía esperar una par de horas para entrar en la mansión Andley y llevarse a la mocoso, solo esperaba que ella pudiera aguantar el largo viaje, ya después de estar casado podría simplemente asesinarla.

Tocaron a la puerta dos veces antes de que la su pequeña amante entrara con una gran sonrisa en su rostro.

- ¿Qué haces aquí? – le pregunto con el ceño fruncido

- Vamos cariño que acaso no podía venir a verte – Eliza le sonrio con coquetería antes de entrar en la habitación y pasarle el seguro

- Es peligroso que te vean aquí – Vika ya se estaba cansado de aquella mocosa, era buena en la cama la Leega cosa que la hacía atractiva para él, su exigencia estaban empezando a hastiarlo

- Descuida nadie me vio entrar a aquí – le dijo antes de sentarse en sus piernas

- ¿Ahora qué quieres? – no estaba dispuesto a darle de una joya más hasta que no cumpliera con su parte

- Oh claro – se levantó de su regazo y camino hasta donde estaba el bar – hace rato regreso el sirviente de Tio Abuelo William – empezó a decir a la vez que le servía un trago al hombre

- Su sirviente?

- Si, debes conocerlo su nombre es George Wesley – Vika sabía de quien se trataba puesto que había pedido investigar a todos lo que estaba cercar de ambas familias

- ¿Qué pasa con él? – pregunto antes de tomarse de golpe su trago

- Bueno le dijo un monto de cosa al Tio Abuelo entre ella que la muerte de la madre de Anthony por causas naturales – el hombre ni se inmuto y Eliza se dio cuenta de eso – ero al parecer la prometida de abuelo William tiene la sospecha de que alguien cercano a la familia pudo a verla asesinado – la Leegan volvió a servirle otro trago

- Bueno eso no importa no puede probar nada…

- Si al parecer Candy menciono algo sobre un hombre de ojos diferentes…

Vika miro a la chica sorprendido, eso era imposible la mocosa no pudo a verlo reconocido, ella apenas tenía cuatro años cuando se vieron por primera vez y en ese momento la niña se encontraba en estado de shock, cuando se volvieron a ver semanas atrás ella pareció no reconocerlo en absoluto como era posible que ella ahora lo recordara

- ¿Cómo sabes eso?

- Al parecer una de las amigas de esa también se crio en el mismo orfanato que ella, su nombre es Annabell Brigther

El hombre enfureció era imposible que esa mocosa estuviera tan cerca, si lo ubica sabido hubiera adelantando sus planes, arrojo el vaso de cristal contra la pared furioso, su plan de quince años estaba empezando a tambalearse.

- También escuche decir al sirviente de Tío Abuelo que había informado a las autoridades sobre un supuesto atentando contra la maldita de Candy – el escoces miro a la mujer impresionado

- Que?

- Al parecer venía con esas sospechas – la Leegan empezó a contarle todo lo que había escuchado y sobre las sospechas que George tenía sobre el secuestra de una bebé de la que Eliza no conocía, con cada palabra Vika enfurecía cada vez más, su plan estaba empezando a desmoronarse, aun cuando no tenía nada en su contra estaba al tanto que Meribeth lo acusaría a él. Tendría que adelantarse sus planes – cuando venía hacia aquí note que una de las diligencia de la policía estaba llegando a la mansión – la joven de posiciono detrás del hombre y empezó a darle un masaje en los hombros – pero descuida yo me encargare de que esa campesina page por todo

- De que estas… - quiso saber a lo que se refería la joven pero su cuerpo empezó a adormecerse

- Creo que al fin está empezando a hacer efecto

- Qu… .- su voz ya no salía y poner hacer nada sintió como sus fuerza empezaba a desvanecerse, termino con la cabeza sobre su escritorio

- Es que el veneno que me diste estaba tardado mucho, tenía que recurrir otra cosa para hacer las cosas más rápida con ella – le mostro el frasco de cristal – me dijeron que era lo mejor para los dolores, pero que en grandes cantidades podía ser peligroso, creo que no estaban equivocados

"Maldita perra" pensó el hombre al verla caminar a donde estaba su caja fuerte

- Descuida cariño solo vas a quedarte dormido y luego ya no sentirás nada – lo miro con una sonrisa un tanto desquiciada, luego se giró a donde estaba el cuadro que ocultaba la caja fuerte, segundo después la abrió y empezó a sacar todo el dinero y joyas que tenía ahí, las guardo en su bolso para la luego cerrarla nuevamente – sabes agradézcalo que me diste y te prometo que me vengare de Candy por ti, así que ahora descansa – saco la pistola que había oculto en su bolsa, tomo uno de los cojines que había en uno de los sofás y coloco sobre la cabeza del hombre antes de jalar el gatillo

El sonido del arma disparándose no alerto a los sirvientes, pero aun así Eliza no quiso correr riesgo, luego de comprobar que el hombre estuviera realmente muerto, coloco la pistola en su manos y se fue, sin sentir remordimiento alguno