Hola queridos lectores, aquí les dejo este capítulo, la verdad esta algo largo, es una compensación por lo corto que estaba el otro, espero sea de su total agrado y estoy segura que los emocionará tanto como a mí... finalmente llega la esperada fiesta en gimnasio Celeste pero también llegan más problemas para nuestra pareja favorita.
GRACIAS POR SUS REVIEWS, en realidad me gusta leer sus opiniones =D
Sin más, los dejó disfrutar la lectura.
...
Capítulo 21. Que comience la celebración; la amenaza de Serena
-Parece que sucedió algo –dijo una muy preocupada Lily quien estaba en la cocina junto con Daisy, Violet, Brock, Ryan y Tracey que lucían angustiados al igual que ella, se habían despertado desde muy temprano a preparar el desayuno, pero para su sorpresa Ash, Serena, Misty y Gary no se habían aparecido por ahí en toda la mañana.
-¿Creen que discutieron o algo por el estilo? –preguntó Tracey bebiendo una taza de té que preparó Violet y que tenía un dulce aroma que se desprendía por toda la cocina
-No lo sé –dijo Brock un tanto pensativo –pero ayer los cuatro llegaron muy raros –recordó entonces cuando sentados en la sala los vieron llegar, primero a Gary y Misty, inmediatamente el peli marrón subió a su habitación fingiendo un poco de cansancio por lo que la chica se quedó parada unos segundos antes de continuar caminando pero se tensó de inmediato cuando la presencia de dos chicos más inundo la sala, eran Serena y Ash quienes al igual que ellos, acababan de llegar, al encontrar sus miradas, el pelinegro y Misty la apartaron de inmediato sin dirigirse ni una sola palabra, y junto con su novia desapareció escaleras arriba hacia sus habitaciones dejando nuevamente sola a la chica de ojos aguamarina dando un suspiró que indicaba más que cansancio, ni siquiera les prestó atención a todos, quienes estaban mirándola desde el sofá.
-La teoría es que se encontraron en la feria los cuatro, pero…. –Ryan intentó analizar todo y buscó una respuesta a las interrogantes que surgían en la cabeza de todos –al parecer discutieron
-Quien sabe –dijo Violet – todos llegaron muy serios, en especial Misty y Ash, si antes no se llevaban muy bien, ahora cada vez que se ven se evitan sin intentar siquiera saludarse, y Gary y Ash no se toleran para nada, cuando se vieron ayer casi se matan con la mirada –suspiró recordando cuando antes de ir a dormir y fue por un vaso de agua, a la cocina entró Gary dándole las buenas noches un poco desganado y tomando entre sus manos un vaso mismo que llenó con jugo de naranja, pero no solo fue él, sino que unos segundos después, la figura de un pelinegro se hizo presente y al chocar de frente con el peli marrón, Violet juró ver el fuego que destellaban en los ojos de aquellos dos, que si no fuera porque ella se colocó en medio, hubiesen habido serias consecuencias.
-Eso está muy raro –dijo Brock con la mano en el mentón –tal vez… –todos enfocaron su vista en él esperando que dijera algo y resolviera finalmente ese rompecabezas
-¿Tal vez qué Brock? –preguntó impaciente Daisy
-Tal vez Ash se peleó con Gary por Misty –dijo –pero eso es solo mi teoría, no estoy seguro del todo
-¿Ash por Misty? –preguntó Ryan sin entender por completo la situación
-Veras –el moreno le puso una mano en el hombro –es algo complicado, pero esos dos se quieren –asintió y las hermanas de Misty también
-Es obvio –dijo Lily –los celos de Ash se notan hasta kilómetros de distancia
-El problema es que no se ha dado cuenta por él mismo de que quiere a Misty –dijo Tracey
-Su relación con Serena lo complica aún más, él reprime lo que siente cuando ve a Misty porque sabe que tiene novia, y a pesar de todo él le tiene un muy grande aprecio a Serena –explicó el moreno
-¿Deberíamos ayudarle? –preguntó Lily
-No –dijo firmemente Brock –no debemos, solo causaríamos problemas… yo sé que Ash lo arreglará todo pero me temo que dos personas saldrán lastimadas
-¿Lastimadas? –Dijo tristemente Violet –sé a quienes te refieres
-Pobre, él siempre es tan atento con Misty… –dijo Daisy tristemente
-Pero en el corazón no se manda, y sabes que ella está enamorada de él desde que viajaban juntos –aseguró Brock –dímelo a mi
-Yo espero que esto no afecte en la celebración de esta noche –Violet suspiró
-¿Qué no debería de afectar en la celebración de esta noche? –Misty entró a la cocina y llevó sus manos a su cintura mirándolos inquisitivamente esperando por una respuesta –¿Qué están tramando? Lucen muy sospechosos todos
-Nada, solo estábamos hablando de la comida que hará Brock –dijo rápidamente Lily
-Pues no estén muy tranquilos, hoy es la celebración –dijo exaltada la pelirroja –acabo de tener la última batalla del día para cerrar el gimnasio y terminar todas las decoraciones… por cierto, ¿no van a dar un último ensayo?
-Sí, si ahora vamos… ¿no has visto a Ash y Serena? –preguntó Violet
-No los he visto –dijo rápidamente ella
-Los buscaremos –Daisy salió de la cocina junto con sus dos hermanas sensacionales
-Y ustedes… -miró a Tracey, Ryan y Brock, pero antes de siquiera terminar su frase, los chicos ya estaban limpiando la cocina
-Sí, sí, estamos en la comida –indicó Brock y la chica rió un poco
-Solo iba a preguntarles que si ya habían terminado de desayunar
-Claro, no te preocupes Misty –sonrió Tracey
...
El gimnasio Celeste estaba comenzando a lucir como en una verdadera celebración, en la entrada un letrero blanco con forma de una pokebola y letras visiblemente claras diciendo "Bienvenidos a todos" y un poco más abajo "Gimnasio Celeste los recibe con mucho entusiasmo", mientras un arco de globos de diferentes tonos de azules decoraba la entrada, a lo mismo que dos cortinas se extendían a los lados amarrada cada una hacia una esquina; ya más adentro podía verse una sutil decoración de globos y adornos florales, las cuales eran combinaciones de flores azules y violetas encima de bases de fierros elegantes de color blanco, para darle un buen terminado con hileras de velas a cada lado del camino que aún no estaba encendidas hasta el anochecer, todo esto los dirigía hacia el mundo acuático detrás de aquellos cristales, deleitando la vista con los adorables pokémon de agua, para luego ser conducidos hacia la sala principal en donde podían ya verse las mesas con los manteles color azul celeste y las sillas adornadas con un listón de la misma tonalidad, cada mesa tenía una tarjeta la cual contenía escrito el nombre de cada gimnasio y su respetivo líder, mientras podía leerse un "Disfruten la celebración", pero casi en el centro podía divisarse una mesa aún más grande que las demás, claramente estaba que era para el alto mando de la liga pokémon de Kanto como decía la tarjeta, mientras el techo era adornado por algunas cortinas blancas y azul turquesa dejándose caer en forma de ondas y algunas que otras de manera separadas dejaban caerse como lluvia dándole una espectacular vista a la sala, un poco más allá estaba la pista de baile, Misty decidió no adornar el techo pues tenía algo más preparado pero solo en la noche podía lucir su gran idea, además también el equipo de sonido ya estaba instalado; la pelirroja colocó una quinta palomita a esos detalles en su lista, cerciorándose que en las otras cuatro revisiones pasadas no se le haya ido ni siquiera el más mínimo detalle, caminó unos cuantos pasos más, lo único que le faltaba revisar era el escenario para el ballet que sus hermanas habían preparado como la gran presentación, divagó un poco antes de entrar, sabía de antemano que seguirían ensayando y por consiguiente vería a Ash y Serena, cerró los ojos intentando que su cabeza no se convirtiera en un mar de recuerdos nuevamente y dejando escapar un leve suspiro tranquilizando a su corazón, entró en silencio y se sentó en una de las gradas.
-Dejen a la princesa en paz –amenazó Ash interpretando el papel de príncipe, tomó de la mano a la delicada y frágil princesa que no hacía más que mirar asustada a los tres bandidos que aparecieron intentando secuestrarla a ella junto con sus pokémon –No te preocupes, yo te protegeré dulce princesa –le dijo colocándose delante de ella mientras enfrentaba a aquellos tres, que eran las hermanas de Misty
-Apártate –dijo valientemente Lily fingiendo una ruda voz –queremos a la princesa y sus pokémon de agua, no a ti –lo amenazó sacando de su bolsillo una pokebola –Ve blastoise –ese pokémon se los había prestado Gary para la presentación
-No permitiré que le toquen ni un solo cabello a la princesa ni que lastimen a los pokémon –aseguró furioso el príncipe –Ve pikachu –el pokémon amarillo se colocó al frente de su entrenador
Misty miraba todo desde cierta distancia, pero un suspiro de tristeza inundó su pecho ya cargado de tantas preocupaciones, miró al pelinegro, aun no tenían los vestuarios, mismos que ya estaban listos, cerró los ojos y recordó al Ash de sus aventuras pasadas, al que siempre luchaba contra el equipo Rocket cuando este se aparecía intentando robar su pikachu o haciendo alguna barbaridad que todos sabían que estaba mal, algunas veces ella y Brock lo ayudaban, entonces recordó la despedida, aquella que le dolió más que nada y de repente su mente ya estaba proyectándole la imagen del beso y la dulce sensación que sintió en ese entonces, pero la culpa vino después ensombreciendo su rostro y miles de interrogantes la atacaron sin más, ¿Por qué Ash la había besado? ¿Por qué no había podido hablar bien con él después de eso? ¿Por qué nuevamente se evitaban, pues cuando se veían rápidamente apartaban la vista del otro y caminaban ignorándose mutuamente?, ¿se había arrepentido Ash por aquel beso?, "por supuesto que sí Misty, ¿Qué te hace creer que no? Solo eres su amiga, seguramente fue un impulso tonto y no le dio la mayor importancia" pensó con el corazón adolorido, y además ¿Qué iba a suceder ahora?; miró hacia el otro lado, ahí estaba Gary alimentando a los pokémon que saldrían en escena después, su mirada se entristeció más, no había podido tampoco conversar con él desde que le gritó aquello y caminaron al gimnasio en silencio, le lanzó una última mirada a la escenografía y a la decoración del lugar, al observar que todo estaba bien se levantó de su asiento y caminó hacia la salida pero un gritó le hizo regresar la vista al instante, su corazón saltó del susto al mirar que el pelinegro se había lanzado hacia el agua rápidamente para después salir con Serena en brazos.
-Serena –gritó Misty asustada por lo que acaba de suceder, al parecer la chica había pisado en falso y resbalado en el agua, sin más que hacer se dirigió corriendo hacia ellos al igual que todos los presentes
-¡Oh no, serena! –exclamó Lily al ver a la chica toda empapada y con los ojos abiertos como platos al haberse sentido en peligro
-Serena ¿estás bien? –preguntó Ash al ver que esta no reaccionaba, la ojiazul intentó calmarse y dirigió su vista hacia su novio
-Sí, estoy bien
-¿Estas segura? ¿No te duele nada? –preguntó nuevamente el pelinegro mirando con preocupación a la castaña
-No, creo que solo fue el susto –dijo e intentó levantarse pero un dolor agudo en el pie izquierdo se lo impidió –Auch –se quejó al instante sobresaltando a todos
-¿Qué sucedes? ¿Qué te duele? –Ash la miró esperando impaciente su respuesta
-Parece que me lastime el pie –llevó su mano hacia su pie izquierdo que parecía un poco rojo –pero estoy bien
-No pareces estar bien –dijo Misty al ver el pie de la chica –Lily por favor pásame el botiquín –le dijo y su hermana corrió hasta este
-No, estoy bien –se apresuró a decir la castaña
-No Serena, no lo estas –intervino Violet un tanto preocupada
-Bueno ahora, te pondré un vendaje –le dijo la pelirroja pero inmediatamente Serena apartó la pierna
-No… si tengo un vendaje no podré salir en el espectáculo
-Sobre eso… Serena no creo que puedas continuar –dijo Ash preocupado
-No –replicó firmemente –yo lo haré
-¿Estas segura Serena? –preguntó Misty con la venda en su mano pero la castaña la miró molesta
-Sí, yo puedo hacerlo –intentó levantarse de nuevo pero el dolor era demasiado grande que se lo impidió
-Te lastimaste mucho –dijo la pelirroja
-Vamos Serena –le dijo el chico –no quiero que te pase nada –la miro cálidamente y ella accedió bajo el encanto de aquellos ojos café que tanto amaba, además no podía continuar con los ensayos si al menos quería lucir su hermoso vestido e impresionar a su novio en la noche, al menos debía descansar en todo ese rato, quizás en las pocas horas que faltaban el dolor disminuyera
-Te prometo que podrás quitarte la venda en unas horas, antes de la celebración –le dijo Misty adivinando sus pensamientos sobre el vestido que quería lucir
-Sí, no te preocupes –le sonrió Lily –no dejaras ese vestido en la bolsa de compras – Serena asintió y permitió que Misty vendara su pie por ese instante
-¿Qué pasará con el espectáculo? –Preguntó cabizbaja –es en un par de horas más
-No lo sé –dijo Daisy pensativa y preocupada a la vez
-Solo hay una solución –dijo Violet
-¿Piensan cancelar? –preguntó la más pequeña de las hermanas pero ellas la miraron negando aquello
-Bueno… siempre tenemos a la estrella principal –Violet la miró de soslayo
-¿Quién? –preguntó pero después se exalto al saber de quien se trataba
-¿Quien más?... pues tu feita –le dijo Daisy
-Pero… –inmediatamente sus ojos se encontraron con los de Ash quien también parecía asombrado y los dos se sonrojaron apartando la mirada uno del otro al instante –No, definidamente no –dijo Misty a regañadientes mirando a sus hermanas –entiéndanme, tengo otras cosas que hacer y…
-Por favor Misty, no seas así –le suplicó Daisy
-No quiero, no lo haré –cruzó sus brazos
-Pero Misty –dijo rápidamente Violet intentado convencerla –necesitamos tu ayuda, no podemos cancelarla, nos hemos preparado bastante
-No –dijo ella titubeante y miró a Serena a quien no le parecía para nada la idea
-Ándale Misty –suplicó Daisy –por tus hermanas
-Pero… – ella ya sabía que no la iban a dejar en paz en lo que faltaba de la tarde –Esta bien, lo haré –suspiró resignada
-Bien, ¿Por qué no damos un último ensayo? –propuso Lily
-Está bien, pero démonos prisa que tengo un montón de cosas más que supervisar
-Sí –aseguró Daisy –nosotras también tenemos que dar los últimos toques a la escenografía
-¿Te sabes los diálogos cierto Misty? –le preguntó Violet
-Claro, he visto los ensayos
-Antes… –dijo serena interrumpiendo –quisiera subir a la habitación a descansar –el pelinegro estaba a punto de decirle que él la llevaría pero apenas iba a pronunciar palabra cuando la ojiazul habló – ¿puedes acompañarme Misty? –le preguntó
-Claro –dijo la pelirroja un tanto extrañada por aquella petición y juntas subieron a la habitación que ocupaba la castaña
-Gracias por acompañarme Misty –le dijo una vez que estaba en su cama –creo que descansaré un rato antes de que la fiesta inicie
-No tienes que agradecer –le sonrió – ¿necesitas algo más? –le preguntó amablemente –siento tanto que te haya pasado eso, en realidad me hubiese gustado que participaras en la presentación
-¿Enserio? … gracias por ello pero no te preocupes, al menos podre estar en la fiesta –sonrió con un dejo de tristeza
-Bueno si necesitas algo, puedes llamarnos –dirigió su andar hacia la puerta
-Misty espera… –alcanzó a decir con una vocecilla que retumbó en los oídos de la pelirroja, no por que estuviera aguda si no porque esta parecía estar cargada de un poco de molestia, volteó al instante
-¿Pasa algo serena?
-Misty… ¿te gusta Ash verdad? –la pelirroja sintió que su cuerpo se congelaba al instante, como si le hubiera caído un balde de agua fría sobre este, y sus ojos se abrieron como dos platos a causa de aquella pregunta, intentó decir algo, negarlo al instante, no iba a decirle que sí, porque vamos ¿Qué clase de chica le dice a otra que le gusta su novio?, intento calmarse con las mil y unas interrogantes que comenzaban a avecinarse en su cabeza, ¿por qué estaba Serena preguntando eso? ¿Cómo lo sabía? ¿Tan obvio era? O acaso ¿si vio el beso?
-Serena… –en su voz se podía denotar el nerviosismo que tenia
-No intentes negarlo Misty…. Más que una pregunta era una afirmación
-Pero… no, como crees, ¿a mí gustarme Ash? –rio nerviosa
-No soy tonta –le dijo y su fría voz causo un ligero escalofrió en Misty –lo he notado, te gusta Ash –la miró severamente –no me mientas, no te mientas… las dos sabemos que estoy diciendo la verdad
-Es absurdo que me guste Ash… para nada
-Por favor Misty, lo he notado en tu mirada, en tus acciones, en la forma en la que te llevas con él y en tus celos cuando nos ves juntos, porque bueno, Ash me ama mucho y sabes que me cuenta todo
-¿To… todo? ¿A qué te refieres?
-No voy a traicionar su confianza, tú ya lo has de saber
-Somos amigos, eso es todo lo que sé
-Tal vez para él si lo seas, solo una amiga, pero, Misty a ti… es obvio que te gusta Ash… ¿estas intentado quitármelo? –la mirada de Serena, la dulce mirada de serena ahora parecía haberse perdido en un oscuro bosque
-No, no para nada… yo no estoy intentado quitarte a Ash
-Eso no es lo que parece, pero… no será fácil
-¿De qué hablas?
-No te permitiré quitarme a Ash, lo amo y no podrías separarme de él, ¿sabes?... no voy a permitirte separarme de Ash, por que el me ama también Misty… nuestro amor es tan grande que no podrás interponerte –la mirada furiosa de Serena entonces se volvió vacía, como si ocultara un gran dolor en aquellas palabras –haré… haré todo lo que pueda y si me es posible, no quiero que estés cerca de él…
-Pero Serena... ¿me, me estas pidiendo que me aleje de Ash? ¿Es esto una amenaza? –estaba bien, Misty había soportado aquellas palabras, quizás por la culpa que sentía al haberse dejado llevar por aquel beso olvidándose por completo de Serena pero ¿alejarse de él? ¿Serena le estaba pidiendo que no estuviera cerca de su amigo? ¿Qué derecho tenia ella? Porque a pesar de todo, ella también era su amiga, ella lo había acompañado en sus primeros viajes
-El espectáculo y la fiesta serán los últimos recuerdos que tengas con él… Misty estoy hablando enserio –amenazó la chica con voz fría para después embozar una tierna sonrisa –bueno, ¿no crees que deberías de ir a ensayar? Lo bueno de la presentación es que no hay escena de beso –suspiró un poco aliviada
-Sí, creo –dijo la chica aun aturdida tratando de procesar todas sus palabras – ¿Serena, me estas amenazando? –preguntó con los brazos cruzados
-¿Amenazarte? –la miró –no Misty –le sonrió –solo te estoy avisando, para que bueno, tal vez disfrutes los últimos momentos, no soy mala –bajó la mirada
-¿Los últimos momentos? –susurró confundida pero antes de continuar preguntando miró a la chica que parecía haberse quedado dormida, sin más, salió de la habitación, cerrando cuidadosamente la puerta tras ellas.
...
Los últimos rayos del sol inundaron un ajetreado gimnasio Celeste, en realidad los chicos no habían tenido un descanso en lo que había pasado del día, ayudando para que todo saliera muy bien y no cometer cualquier error, no frente al alto mando y los líderes de gimnasio, debían de causar una buena impresión pues no solo era una fiesta, eran todos los esfuerzos que hacían día con día para mantener un buen nivel de batalla y cuidar del gimnasio y sus pokémon. Después del último ensayo ahora con la nueva protagonista, en el cual Misty y Ash a luchas y se volteaban a ver, únicamente recitaban los diálogos sin decir ni una palabra más, luego de eso Misty, Tracey y Gary colocaban las ultimas iluminaciones a todo el escenario, por lo que Ash los miraba con un poco de frustración desde las gradas en las cual se había sentado junto con su pikachu pues ya había terminado de adornar la entrada como acordaron, suspiró de nuevo perdiendo la cuenta de cuantas veces ya había suspirado así, con pesar, en todo el día; no pudo apartar la mirada de Misty ni creer el hecho de que la había besado pero lo que más lo confundió fue la dulce sensación que este le provocó, nunca antes se sintió de esa manera ni en todas las veces que sus labios habían tocado los de Serena, ni siquiera en un abrazo reconfortante de su novia, cerró los ojos y nuevamente suspiró, metió su mano en un bolsillo de su pantalón y sacó de este una caja de terciopelo color aqua en forma de gota de agua que contenía un precioso collar, aquel que había comprado solamente para ella trayéndole a su mente sus preciosos ojos aguamarina, y que tenía la finalidad de dárselo cuando se disculpara con ella por aquellas palabras, bien, finalmente le había pedido perdón, pero no le dio ese pequeño detalle, y lo peor aún era que no obtuvo ninguna respuesta de Misty después de haberse disculpado, ¿y si ella seguía todavía molesta con él? Esa pregunta lo había atormentado toda la noche anterior que no pudo dormir y bajó por un vaso con agua encontrándose para su mala suerte con Gary en la cocina, bueno, no había tenido respuesta y probablemente ella se había molestado aún más cuando le robo sin dudarlo aquel beso y recordó entonces que no se disculpó por ello, tampoco conocía como se sentía Misty al respecto, no sabía lo que ella sentía después de todo lo que sucedió; eso le frustraba y lo ponía de mal humor en especial cuando vio que Gary la había tomado de la mano y llevándola casi a rastras se alejó con ella fuera del campo de batalla, eso sí lo puso furioso.
-Misty –le dijo suavemente el peli marrón soltando su mano y revolviendo su cabello desesperadamente –Perdón
-Gary, ¿Por qué te disculpas?
-Por cómo te hable ayer, en realidad no fue mi intención, me sentía muy enojado porque… bueno tú sabes, no quiero que el tonto de Ash te lastime nuevamente
-¿Más? –Preguntó burlonamente y el peli marrón alzó una ceja –no te preocupes Gary, está bien, creo que cometí un error y me deje llevar –suspiró
-Misty yo entiendo que quieras a Ash y has hecho muchas cosas por él, lo sé… pero…
-Si Gary, lo sé de antemano, aunque –dijo en casi un susurro mirando hacia otra parte –creo que tengo que alejarme finalmente de él –Gary notó una gran tristeza en su voz y se preocupó
-¿Por qué dices eso? –preguntó rápidamente
-¿Decir qué? –rió nerviosa –vamos Gary no tenemos mucho tiempo –miró el reloj –solo faltan pocas horas para que los invitados comiencen a llegar –le dio una cálida sonrisa y salió corriendo del campo de batalla sin ni siquiera notar la mirada del pelinegro sobre ella
-Misty –susurró Ash acariciando la cajita de terciopelo – ¿despedirnos otra vez? –sus ojos cafés perdían el brillo que casi siempre tenían, opacándose cada vez más por la inmensa tristeza que sentía en ese entonces oprimiendo su pecho, Pikachu lo miró preocupado –¿crees que es lo mejor pikachu? –miró a su pokémon –Creo que sí…
...
Brock había llamado a todos para que comieran algo antes de irse a vestir y comenzar con todo, aún faltaban pocas horas para que los invitados comenzaran a llegar, el moreno les había preparado a sus amigos algunos alimentos ligeros, pues no podían estar sin comer esperando hasta la cena, habían trabajado arduamente y por consiguiente necesitarían energía, en especial Misty quien no había parado de estar arriba y abajo estresándose a cada minuto que pasaba. En la mesa de la cocina ya estaba Misty, Daisy, Lily, Violet, Gary, Tracey, Ryan y por su puesto Brock, estaban esperando al pelinegro con serena para comenzar a comer.
-Hola Ash, Serena, que bueno que llegan –dijo Brock –ya iba a ir por ustedes
-No te preocupes Brock –le dijo el pelinegro tomando asiento junto con su novia
-¿Cómo sigues serena? –Preguntó el moreno –me dijeron que resbalaste y te lastimaste el pie
-Sí, así es –suspiró –pero supongo que si uso esta venda podre ponerme mi vestido en la fiesta, pero ya estoy mejor, es una lástima que no pude hacer la presentación –miró de soslayo a Misty quien también la miró
-Qué bueno que ya estés mejor –dijo la pelirroja
-Sí, eso es lo más importante –continuó Brock
-Gracias por preocuparse por mí –sonrió Serena
-Bueno chicos… ahora disfrutemos de la comida que hizo Brock –exclamó Misty con una sonrisa
-Ya estas animada, cabeza de zanahoria –bromeó Gary
-Ay Gary deja de llamarme así –bufó pero después embozó una sonrisa –claro que lo estoy, en 4 horas más inicia la fiesta, estoy tan emocionada, muchas gracias a todos por ayudar
-Sí, se siente súper padre –dijo Daisy
-Por cierto ¿avisaron que van a venir? –preguntó Misty mirando al chico con una banda en la cabeza
-Claro me hablaron, ya vienen para acá –dijo Tracey
-Qué bueno –dijo con una sonrisa –temí que no vinieran
-¿De quién hablan? –preguntó Ash enarcando una ceja
-Del profesor Oak y tu mamá Ash –respondió Brock
-¿Mi mamá viene? –preguntó emocionado
-Sí, así es Misty los invito
-Gracias –le dijo el pelinegro
-No agradezcas Ash, ya sabes que la señora Delia es muy buena conmigo
-Y también, vienen Dan y Mike –dijo muy contenta Violet
-¿Qué? –Gary y Ash pegaron un grito que se escuchó por todo el comedor retumbando en los oídos de todos ahí presentes
-Sí, los invite yo –dijo Violet
-No lo sabía, pero que bueno –exclamó más emocionada Misty
-Sí, va a ser realmente la mejor celebración –sonrió Lily
-Mike –dijo a regañadientes Gary mientras mordía un Onigiri
-¿Por qué tenían que invitarlo? Suficiente con Gary tras ella –susurró para sí a regañadientes el pelinegro mientras continuaba comiendo furiosamente
...
El gimnasio celeste había sido cubierto con una fina capa de oscuridad producto del anochecer alumnado con la tenue luz de la luna y las estrellas, pero también había iluminación de las velas que decoraban el camino y entrada del gimnasio que poco a poco comenzaba a recibir a cada uno de los líderes de los gimnasios con sus familiares y amigos, sorprendidos por cada cuidadoso detalle de la decoración, las luces que colgaban del techo y las velas les daban una perfecta luz a todo, pues no era muy oscuro ni muy iluminado, en la entrada estaban ya Gary y Daisy recibiéndolos con una linda sonrisa, conduciéndolos hasta el campo de batalla en donde se haría la presentación, Brock vio a su familia llegar y muy emocionado se unió a ellos al instante tomando asiento para ver la presentación, Gary, el profesor Oak, Delia, Serena, Dan y Mike se sentaron juntos en un lugar cerca que ya habían apartado, mientras que Misty, Ash, Ryan, Violet y Lily se ponían el vestuario para el ballet y las chicas arreglaban sus cabellos, Tracey ayudaba con el sonido; los del Alto Mando quienes vestían elegantemente ya habían llegado sentándose en la mesa especial para ellos dentro del campo de batalla, permitiéndoles la mejor vista.
-Tranquila feita –le decía Lily a una desesperada y nerviosa Misty que no dejaba de mirar hacia afuera de los vestidores de donde se encontraban, las gradas comenzaban a ser llenadas más y más
-¿Cómo puedes estar tan tranquila? –suspiró
-Todo está saliendo bien… –la miró Lily con un poco de frustración –ahora si me permites –la jaló del brazo y la volvió a colocar en la silla de la cual se había escapado minutos antes – Vas a arruinar tu peinado –bufó molesta terminando de pasar la tenaza por los últimos cabellos ondulados de Misty haciendo que hermosos caireles anaranjados bajaran por sus blanquecinos hombros hasta caer de forma divertida por su espalda
-Woooo –gritó Violet causando un susto en la pelirroja –que bonitos caireles hermanita, te lucen muy bien… ahora –extendió sus manos hacia ella pasándole un vestido color rosa Fucsia estilo princesa largo, con brillantes en la parte posterior de enfrente
-Me preguntó porque habré aceptado esto –suspiró resignado y miró aquel vestido
-Pero vamos, no te quedes ahí –dijo Violet tomándola por los hombros –ve a cambiarte que el príncipe ya está listo
-¿He?
-Si Misty, Ash ya tiene el vestuario del príncipe, ya arreglé su rebelde cabello también y no es por mentirte pero se ve muy guapo –dijo con cierta sonrisa Violet mirando a su hermana que poco a poco comenzaba a sonrojarse
-Hola chicas –entró la tercera hermana sensacional –todos los líderes de gimnasio e invitados ya han llegado –sonrió haciendo sobresaltar el corazón de Misty, ya era hora, no podían perder más tiempo y se apresuró a colocarse aquel vestido
-Entonces ya debemos empezar –dijo la peliazul pasándole a Daisy su vestuario y haciéndole el maquillaje de un bandido rudo
-Si –aseguró Lily –voy a avisarle a Tracey que comience a narrar
-¿Por cierto…. ¿Ryan ya está listo? –preguntó Daisy
-Sí, ya también tiene su vestuario y está junto con Ash en el otro vestidor –aseguró Violet pues aunque Ryan no tenía un papel principal y que saliera mucho también había ensayando poco y era indispensable al final.
...
-DAMAS Y CABALLEROS –se pudo escuchar una voz masculina inundar el campo, provocando que las voces producto de las pláticas entre los líderes de gimnasio y Alto mando que hacia un momento inundaban el ambiente cesaran poco a poco hasta quedar en silencio, enfocando su vista hacia el escenario que comenzaba a alzarse como cada vez que iban a presentar un ballet –Muy buenas noches y bienvenidos a todos al gimnasio Celeste –continuó hablando el chico –las hermanas Waterflower junto con algunos amigos, Ash, Ryan y claramente está que los pokémon, los deleitaran con una magnifica presentación, esperando que sea de su total agrado –se pudieron escuchar los primeros aplausos de la noche
-Me ha tocado la fortuna de ver uno de sus ballets –dijo Lorelei a los demás que ocupaban la mesa del Alto Mando –una vez vine pero en realidad nadie se dio cuenta
-Me hubieras invitado –le sonrió Lance
-La verdad estuvo fantástico
-Vamos a ver si esto me sorprende –dijo Agatha no muy convencida
-Ya verás que si –dijo Lance –en realidad Misty es una gran líder de gimnasio y una gran entrenadora de pokémon agua
-Estoy deseando ver eso –añadió Bruno
-Hace mucho, pero mucho tiempo, en el castillo Celeste había nacido una hermosa princesa, producto del amor entre una sirena y un humano; sin embargo su madre murió tras una batalla con unos piratas en el agua al intentar salvar a sus pokémon dejando a la pequeña sola con su padre, quien le había prohibido terminantemente acercarse al mar, pues temía que su hija tuviera el mismo final que su esposa, pero la pequeña niña no podía evitarlo, amaba a los pokémon de agua, tanto que siempre que su padre se distraía, iba a escondidas a jugar con ellos sin su consentimiento, regresando antes de que anocheciera para que él no se percatara que había desobedecido sus órdenes –dijo Tracey haciendo de narrador capturando la atención de todos ahí presentes, el escenario se llenó de una brillante luz que iluminó el agua trasparente en aquellas paredes de cristal, una suave melodía que inundó el campo comenzó a sonar, era esa tipo de melodía que puede transportar a alguien a un día de campo bajo los rayos solares en plena primavera, así se sintieron los espectadores, para después deslumbrarse con los pokémon de agua que comenzaban a danzar al compás de la música para después acercarse a la orilla en donde los estaba esperando una dulce princesa, con ese hermoso vestido rosa, ella embozó una sonrisa cálida cuando lo vio a todos
-¡Amigos! –Exclamó feliz –discúlpenme, ayer no pude venir… mi papá no se distrajo ningún momento… creo que comienza a sospechar –bajó la mirada tristemente mientras acariciaba a Horsea –Sí, ya sé que tengo que animarme –le sonrió para no preocupar a sus amigos
-Es muy hermosa ¿verdad amigo? –dijo mirando desde una distancia en que ella no pudiera verlo el príncipe a su acompañante de siempre, Pikachu
-Pikachu Pi –asintió feliz
-Si tan solo pudiera tener su amor, nada más me importaría –sus ojos comenzaron a llenarse de una profunda tristeza
-Un príncipe que venía de tierras lejanas, en una de sus exploraciones en barco, la vio y al instante se enamoró perdidamente de ella, de su belleza y sobre todo de la dulzura con la que le hablaba a los pokémon de agua –narró Tracey –pero lo que no sabía era que la princesa era muy tímida, le daba miedo hacer amistad con las personas, pues los únicos amigos que tenía eran sus pokémon y eran de las únicas veces que podía salir del castillo
-Les agradezco ser mis amigos, en realidad no tengo, mi padre no me deja salir mucho del castillo –continuó hablando la princesa a sus tiernos amigos que la miraban comprendiendo todo su sentir
-¡Oh bella princesa! –Se acercó aquel príncipe y miró a los asustados ojos aguamarina de ella – ¿puedo acompañarla un momento?
-¿Y usted… quién es? –preguntó asustada retrocediendo unos cuantos pasos
-No se asuste… soy un príncipe –dijo agachándose apoyándose sobre una pierna doblando la otra, y extendiendo su mano, tomando la de la princesa – mi nombre es Ash y él es mi amigo Pikachu
-Pero… –sus mejillas se empezaron a tornar rojas producto del calor de la mano del chico que aun la sostenía y rápidamente la apartó al instante –yo, yo no lo conozco –dijo y sin más salió corriendo dejando a un anonado príncipe verla marchar sin comprender lo que estaba sucediendo
-¿Hice algo malo amigo? –miró desconcertado y triste al pequeño roedor amarillo que tampoco parecía entender
-Hay amigo azumarill –dijo la princesa cuando se ocultó tras unas rocas y vio a su pequeño amigo mirándola – ¿verdad que sus ojos son encantadores? –se sintió soñar, con las mejillas sonrojadas –si tan solo no fuera tan tímida y pudiera hablarle –suspiró triste al recordar cómo se había marchado apenas y le habló
-Puede hacerlo –escuchó la voz del príncipe e inmediatamente abrió sus ojos como dos platos y volteó a verlo rápidamente, y ahí estaba parado, sus ojos aguamarina se encontraron con los ojos cafés de él, la iluminación solo los enfocó a ellos dos mientras sonaba otra melodía y los pokémon de agua bailaban nuevamente como si pudieran ver el amor que había nacido de entre la hermosa princesa y el apuesto príncipe, la audiencia se sorprendió y enamoró a la misma vez al ver la gran escena y lo verdadero que se veía, como si no estuvieran actuando aquellos dos; que si no fuera por la música y los suspiros exclamados y el sonido del agua cuando los pokémon bailaban Misty juraría que podían escuchar los sonidos de su corazón que latía a mil por hora, realmente ante sus ojos, Ash lucía como un verdadero príncipe, su cabello azabache de la misma manera en que siempre lo usaba, y ese traje azul, con combinaciones rojas, blancas y amarillas en las orillas, y guantes en las manos, y sus ojos destellantes tan cerca de ella; por su parte Ash también sintió que si no fuera por aquellos distractores probablemente todos se dieran cuenta que el rubor en sus mejillas no era solo por el maquillaje y que la dulce sensación que había nacido en su pecho no era producto de estar parado frente a los del alto mando y los líderes de gimnasio con los que alguna vez se enfrentó para conseguir las medallas en su primer viaje pokémon, no era solo eso, si no, era ella, ella le provocaba todo aquello que sentía en esos instantes, verla con ese precioso vestido y sus cabellos naranjas en forma de caireles combinar a la perfección con su piel, y esos ojos aguamarina mirándolo fijamente, su corazón latió fuerte y tuvo miedo de que ella pudiera escucharlo.
-¿Qué? ¿Cómo? –preguntó asustada una vez, había terminado la dulce melodía de amor y el escenario se iluminaba nuevamente a todo su esplendor
-La he seguido pero usted no se ha dado cuenta –le sonrió – y como no me ha dejado presentarme –carraspeó tomándole una mano –Soy el príncipe Ash y he venido del castillo Paleta
-¿El castillo Paleta? No pensé que viviera un príncipe como usted
-¿Entonces lo conoce? –preguntó contento
-Claro, una vez lo visitamos con mi papá, pero no recuerdo haberlo visto
-Bueno en realidad, yo no me la pasó ahí la mayoría del tiempo, soy más… ¿Cómo decirlo? AVENTURERO, me gusta explorar nuevas tierras y ver nuevos pokémon
-Vaya, eso suena interesante –exclamó contenta la pelirroja –¿podría contarme sus aventuras? –preguntó y el príncipe asintió feliz
-Claro princesa, pero antes déjeme decirle que en todas las tierras por las que he viajado, no había conocido a alguien tan linda como usted… y ahora que ya lo he dicho, permítame contarle un poco de mis aventuras.
-La princesa quedaba maravillada al escuchar cada una de las historias del aventurero príncipe quien parecía ser feliz provocando que aquellos ojos aguamarina destellaran al igual que ver la hermosa sonrisa de ella, por lo que decidió extender su estadía en aquel lugar para poder encontrarse con ella cada tarde, para verla descender del castillo y acercarse al mar para jugar con los pokémon… hasta que en una tarde –Tracey hizo una pausa para causar impresión en los expectantes, logrando su cometido –Tres bandidos, al ver que la princesa estaba sola y no con el príncipe que parecía demorarse en su encuentro con ella, y al verla tan indefensa, decidieron que era el momento para llevar a cabo su plan que tenían hacía ya varios días…
-Vaya, Vaya –dijo uno de los bandidos acercándose con otros dos de ellos a una asustada princesa – ¿ya vieron quien está aquí?
-Si –contestó otro –es la princesa
-Así es y esta vez, no está con su adorado príncipe –rió burlonamente al igual que los otros dos
-¿Quiénes… quienes son ustedes? –Preguntó ella al instante – ¿Qué hacen aquí?
-Pobrecita princesa –se acercó uno de ellos riéndose de ella – ¿le causamos miedo?
-Váyanse –se echó para atrás
-Contestando a tu pregunta… somos quienes van a llevarte
-¿Levarme?
-Así es… –su voz se volvió más seria –a ti y a tus pokémon de agua
-No, no eso jamás –dijo colocándose enfrente de sus pokémon intentando protegerlos y causando nuevamente la risa de aquellos tres
-No seas ingenua princesita, vamos ya… ven con nosotros por las buenas
-No lo haré
-Entonces por las malas –gritó enojado y los otros dos la tomaron de las manos
-No, suéltenme –pasó resistencia
-Cuando el rey nos dé el castillo y toda su fortuna lo haremos princesa, no te asustes
-SUÉLTENLA –apareció el apuesto príncipe que lucía muy enojado –Dejen a la princesa en paz –amenazó y tomó de la mano a la delicada y frágil princesa que no hacía más que mirar asustada a los tres bandidos que aparecieron intentando secuestrarla a ella junto con sus pokémon –No te preocupes, yo te protegeré dulce princesa –le dijo colocándose delante de ella mientras enfrentaba a aquellos tres
-Apártate –dijo valientemente uno de los bandidos fingiendo una ruda voz –queremos a la princesa y sus pokémon de agua, no a ti –lo amenazó sacando de su bolsillo una pokebola –Ve blastoise
-No permitiré que le toquen ni un solo cabello a la princesa ni que lastimen a los pokémon –aseguró furioso el príncipe –Ve pikachu –el pokémon amarillo se colocó al frente de su entrenador
-Fue una difícil batalla entre el príncipe y los tres bandidos –narraba Tracey mientras del escenario salía humo fingiendo la pelea entre esos pokémon –Pero el príncipe valientemente junto con su pikachu pudieron derrotarlos, rescatando a la princesa y sus amigos acuáticos, quienes estaban muy felices porque los bandidos huyeron despavoridos jurando no regresar, pero cuando apenas iba a agradecerle al príncipe, apareció furioso su padre, el rey, mirando decepcionado y molesto a su hija la princesa
-Por eso y más no quería dejarte salir –le decía el rey furioso –has puesto en peligro tu vida, me has engañado y lo peor, me has decepcionado
-Papá… lo siento –dijo tristemente –pero… a mí me gusta el agua, me gustar el mar, los pokémon son mis amigos…
-Igual que tu mamá –suspiró resignado tomando los hombros de su hija mirándola fijamente a los ojos
-¿Que mi mamá amaba el agua?
-Tu mamá, querida hija mía…era una sirena, pero murió a causa de unos piratas
-¿Por qué no me lo dijiste antes?
-Tenía miedo de que a causa de eso te acercaras al mar pero parece que… que no lo pude evitar, lo siento tanto hija…
-No te preocupes padre, ahora sé porque soy tan buena nadando –se volteó hacia el príncipe –Gracias por salvarme, no sé qué hubiera hecho sin ti
-Muchas gracias príncipe, has ayudado mucho a mi hija, ¿Cómo puedo pagártelo?
-No es nada –dijo con una enorme sonrisa –solo permítame que ella sea mi princesa… claro –la miró –si ella acepta –le sonrió y ella asintió feliz
-Claro mi querido príncipe –la música comenzó a sonar de nuevo, ahora era una suave melodía de alegría combinado con esa sensación que puede sentir uno al estar enamorado, algo así como una chimenea en el pleno frio de invierno, y nuevamente las luces comenzaban a hacer de las suyas iluminando solamente el agua, en la cual los pokémon nuevamente comenzaban a danzar provocando ligeras olas haciendo el panorama aún mejor, Misty quitó la cola de su vestido dejando a todos impresionados pues ahora su vestido se había convertido en uno corto, del mismo color, pero que amoldaba su esbelta figura permitiéndole nadar bajo el agua, sus finos cabellos naranjas en forma de caireles se movían delicadamente como si el viento en pleno verano se hubiese hecho presente jugueteando con estos y su blanca piel, y sus hermosos agua marina combinando a la perfección con el agua y el brillar del mismo, mientras bailaba al compás de la música, para después unírsele aquel chico de cabellos azabache que no era tan bueno en el baile pero que al tomar la mano de Misty se movía como pez en el agua, permitiendo que ella fuera esa guía que necesitaba, claramente estaba que a pesar de todo no podía apartar la mirada de esta; justo en el último paso, cuando la melodía estaba llegando a su fin, él soltó su mano para atrapar la cintura de la misma atrayéndola hacia él, eliminando la distancia que hasta apenas poco los había separado, la pelirroja se quedó sorprendida ante aquello, eso no había estado en los ensayos antes, por lo que se miraron fijamente, era esa misma sensación que sintieron al besarse en aquella feria, pero el silencio provocado por el final de melodía los hizo regresar rápidamente y separarse al instante con sus corazones latiendo a mil por hora.
-El príncipe, la princesa y sus pokémon de agua vivieron felices por siempre –terminó por decir Tracey y fue seguido por una gran ronda de aplausos de los espectadores y las voces se hicieron presentes nuevamente comentando todo acerca de la gran presentación que acaban de presenciar, habían cubierto con sus expectativas, dejando asombrados a todos, especialmente al Alto Mando, que aunque Agatha no lo dejara ver, le había parecido lo mejor que había visto en mucho tiempo; El escenario fue cubierto de un humo mismo que ocuparon todos los chicos para salir del escenario e irse a cambiar a los vestidores, pues no iban a presentarse ante todos con el vestuario empapado y sus cabellos revueltos, y salió una enorme pantalla para que pudieran todos visualizar el video que al Alto mando les había proporcionado para proyectarlo en algún momento y ese era el momento perfecto.
...
-¡Vaya! que buena presentación –dijo emocionado Forrest
-Sí, ellas son buenas –respondió el moreno
-No sabía que tus amigos eran novios –Suzie le dijo con una tierna voz
-¿Novios? ¿Hablas de Ash y Misty?
-Si –asintió la niña
-Claro, ¿quién no podría notarlo? –Dijo Forrest convencido –eso no era actuado, ellos se veían realmente enamorados
-¿Y tú hermano?… ¿Cuándo te vas a conseguir una chica? –le preguntó Timmy
-¿He? ¿Qué?
-¿Para que una si puede conseguir varias? –dijo Forrest riendo
-Muchachos traviesos –rió Brock –miren el video, ahora están hablando de nuestro gimnasio… y por cierto, Ash y Misty no son novios
-¿No lo son? –Preguntó Cindy –pero el príncipe y la princesa se veían tan bien
-Si…. Bueno… en realidad Ash tiene otra novia
-Es una lástima –dijo triste Salvadore
-Yo también creo eso –susurró Brock para sí mismo dudando un poco sobre si Ash y Misty algún día resolverían tantos problemas que los alejaban y si finalmente su amigo se atrevería a ser valiente para enfrentar aquellos sentimientos que no podía o más bien temía descifrar.
...
-Ash –dijo rápidamente Serena al ver al pelinegro acercarse a ella, estaba sentada en algún lugar de las gradas, lucía un hermoso vestido rosa aperlado, desmangado pero con tirantes amarrados en su delgado cuello, era ajustado de arriba y un poco suelto de abajo, no apompado, se había dejado el cabello lacio y suelto, con un pasador en forma de corazón en el lado derecho, el pelinegro portaba un traje negro elegante con una rosa roja en el bolsillo del saco, su cabello negro azabache lo usaba como de costumbre y en sus brazos llevaba a su fiel amigo pokémon, Pikachu que tenía un moño color rojo en el cuello.
-Hola Serena… ¿no han salido ellas? –preguntó pero su respuesta fue dada sola por que el video aún continuaba describiendo los gimnasios de Kanto
-Aun no… –dijo un poco molesta, pues ya sabía que no era el "ellas" si no el "ella", trató de no darle tanta importancia –por cierto te vez muy bien –se sonrojó al decirlo
-Gracias, tú también Serena –le sonrió
-Hola Ash –lo saludó Tracey quien estaba sentado también con la castaña, pues ya había terminado de narrar dejando el video a la vista de todos –La presentación les salió muy bien
-Gracias
-Sí, lo más bonito fue Misty pero los demás también estuvieron bien –dijo Gary quien portaba un traje color azul rey
-Sí, nos agradó bastante, todos estuvieron bien –dijo el profesor Oak
-Claro, es mi hijo, lo heredo de su mamá –decía contenta Delia
-Mamá, profesor Oak –saludó feliz el chico –hola
-Hijo que guapo te vez –le dijo Delia con una amplia sonrisa –de príncipe también te veías muy apuesto, no cabe duda que eres un Ketchum
-Mamá gracias pero me apenas –colocó una mano en su nuca
-Yo también creo que estuviste bien Ash… aunque –se detuvo al imaginar la escena debajo del agua, en el que ellos dos estaban muy cercas, no recordó ese tipo de escena cuando ella ensayaba, pero decidió no decirlo, únicamente miró a Ash que no despegaba la vista de la pantalla
-¿Y las chicas? –preguntó una voz que Ash reconoció perfectamente
-¿Dan? –Miró al otro lado –¿Mike?
-Ha… hola Ash –dijo Mike
-Ellas saldrán después del video, supongo, no las vi cuando me vine, estaban arreglándose –dijo Ash
-Ya quiero ver a Misty –exclamó rápidamente Mike con los ojos destellando de emoción sin notar que dos miradas furiosas se lanzaron hacía él, las de Gary y Ash
-Tranquilo hermano pronto saldrán –dijo emocionado Dan esperando la aparición de la chica de cabellos azules.
Entre la espera impaciente de algunos chicos y los últimos segundos de aquel video que terminó con una imagen de cada uno de los gimnasios pokémon y con letras grandes felicitando a todos los líderes que los cuidaban y mantenían todos los días, se escuchó una gran oleada de aplausos, y se podía notar la sonrisa de todos los presentes, contagiando el campo de batalla en un ameno lugar; una cortina de humo apareció entonces en el escenario, el silencio cayó, esperando finalmente la llegada de cuatro jovencitas que todos sabían que eran la sensación del gimnasio Celeste; una vez se aclaró todo, la iluminación dejó a todos a oscuras para después encender brillantemente el centro en el cual aparecieron las hermanas Waterflower con una gran sonrisa, pareciendo brillar en el escenario, bueno, ellas sabían cómo hacer una entrada sensacional, pero eso no fue todo, los presentes, quedaron impactados al ver la belleza de las cuatro, pues vamos, todos lo sabían pero esa noche deslumbraban más, dejando a más de 5 con la boca abierta, lanzando algún suspiro; del lado izquierdo estaba Lily con un vestido abombado color lila y el cabello atado en una coleta alta que colgaban en forma de rulos, le seguía Daisy luciendo un vestido un poco más corto que el de su hermana Lily, color dorado y su cabello lacio con una diadema de brillantes sobre este; a continuación seguía Violet portando un vestido azul largo, amoldando su hermoso cuerpo, era escotado y su cabello en forma de caireles caían sobre sus descubiertos hombros, y desde luego, la chica que varios ansiaban ver, estaba ahí, al lado de Violet, Ash casi se cae del asiento de la impresión y sintió el fuerte latir de su corazón como si le faltara el aíre que le permitiera respirar, parpadeó más de una vez y abrió los ojos como platos siendo capturado por aquella chica que lucía un hermoso vestido color verde aguamarina, la misma tonalidad de sus ojos que brillaban como diamantes siendo complementados por aquella sonrisa que irradiaba felicidad, el vestido era corte sirena, dejando ver su delgada silueta haciendo que sus hombros estuvieran descubiertos dejando notar su blanca piel, pues era escotado y tenía unas perlas en la parte posterior, y llevaba suelto y ondulado su largo cabello naranja, sin ningún adorno en él, pues consideró se veía más natural, Ash creyó que ella era la más bonita, sin duda, claro, sus otras 3 hermanas lo eran, todos lo sabían pero ella siempre destacaba para él, bueno esa noche no solo para él si no para muchos ahí presentes; su piel comenzaba a erizarse, sintiendo ese sensación del cosquilleo nacer en su pecho extendiéndose por todo su cuerpo, miró sus labios y eso lo transportó a la dulce sensación de aquel beso que le robo en la feria, y una sonrisa inundó su rostro, ya para ese entonces, no podía controlar sus sentimientos, ya no había la posibilidad de evitarlos como antes, y poco a poco comenzaba a darse cuenta de ellos, no pudo apartar la vista de ella y eso le estaba molestando a Serena que cruzó los brazos al instante, pero luego la mente del pelinegro se vio molestada por aquel collar que no le dio y que era perfecto para esa ocasión ya que ella no llevaba alguna joyería, se maldijo a sí mismo por las tonterías que había hecho últimamente para con ella, de la manera tan tonta en que se había comportado con ella, también se recriminó sobre el hecho de no habérselo dado antes de la fiesta, pues seguramente iba a lucir precioso en su cuello, combinando a la perfección con su vestido y sus ojos, pero bueno, no era demasiado tarde, podía dárselo en cuanto ella bajara del escenario, pensó en eso pero luego su sonrisa se borró de su rostro al recordar la promesa que le había hecho a Serena, la volteó a ver y ella tenía sus ojos en él, lo notó aunque ella apartará la mirada rápidamente, cerró los ojos y otra sensación de miedo y dolor lo atacaron, tenía que despedirse de Misty, ¿tenía que hacerlo realmente? ¿Justo cuando estaba por descubrir el significado de aquellos sentimientos?, suspiró y miró a su novia, tenía esa mirada triste que él conocía bien, la estaba lastimando, él lo sabía. Regresó la mirada el frente, donde seguía Misty, "tengo que despedirme de ti, esta misma noche Misty, aunque esto me duela en el alma" pensó con una sensación desgarradora en su interior.
...
¿Que pasará en la noche de fiesta? ¿Ash finalmente se dará cuenta de sus sentimientos? ¿una vez se enteré de ellos que hará? ¿Serena cumplirá su amenaza? Descubrelo en el siguiente capítulo
DEJEN SUS REVIEWS y nos vemos la próxima.
