-Lista para irnos a nuestro hotel?- Pregunta Soju a Rukia. -La chica con una sonrisa asiente.
-Pasó algo importante?-pregunta del nuevo.
-No, solo Nii-sama que quiere que le llame.- dijo sonriendo.
-Ah Byakuya, cuando aprenderá a relajarse un poco, estas en buenas manos, no?- dijo Soju, adelantándose.

Rukia llegó a su habitación en el hotel,
los Kuchiki no reparaban en gastos cuando se trataba de su familia.
Rukia y su tio tenían una suite individual, justo enfrente de la otra,
necesitaban la cercanía al igual que la privacidad, según palabras de su tio.

Tomó su celular y vio varios mensajes de Kiyone, así que los dejó para más tarde,
se sentía agotada, por el cambio de horario, pero necesitaba descansar.
Así que marcó y llamó a Byakuya…

-Llegaste sana y salva?
-Si,-dice con una sonrisa forzada, como si él pudiera verla.
-Necesitas algo?- siguió Byakuya preguntando.
-No, estoy bien gracias, por el momento pienso tomar una siesta.
-Esta bien, me alegra que lo estes, descansa.

Rukia se bota en la cama, después de que termina la llamada;
respira profundo, e intenta dormir, mas no lo consigue.
Desesperada por conciliar el sueño revisa los mensajes, hasta que halla uno…

-"Lo siento, ya no, se acabó"

Al leer el mensaje, abre sus ojos y de un movimiento se sienta en la cama,
su corazón latía con fuerza y su respiración se agitaba,
miró el remitente del mensaje y vio "Ichigo",
quien ella pensó que la entendería una vez que la escuchara…

Se acabó… esas palabras parecían embrujarlas,
Ichigo la había terminado por un mensaje, ni siquiera una llamada.
No tenia saliva, su garganta estaba seca,
se sentía rota, vacia, como si le hubieran quitado
la poca vida que le quedaba.

Una lágrima se recorrió su mejilla, soltó su celular
y cubrió su boca con las manos, ahogando sus sollozos.

Cuando no tuvo más fuerzas para seguir llorando, solo se levanto y se metio al baño
y se duchó, se cambio de ropa, pensando que todo había acabado,
y que Ichigo la aborrecia por verla con su tio.
No le llamaría, ni le rogaría, su orgullo esta vez
no le permitiría rebajarse por un hombre,
suficiente había sufrido por Kaien,
y no iba a arruinar lo poco que había logrado.

Como pudo, logró dormir por unas horas,
cuando despertó, se encontró rodeada de oscuridad…
de pronto alguien toco a su puerta, era su tio,
que de seguro estaba ahí, para que comiera algo.

No quería, se sentía asqueada por la situación,
así que se quedo inmóvil, sin hacer un ruido,
y así fue, hasta que su tio se marcho…

Volvió a dormirse y soñó con Ichigo, esa noche, su noche juntos,
el baile de máscaras, el beso que le dio en Las Noches.

La esencia de Ichigo parecía levemente llenarla de vida, por un momento;
siendo interrumpida por una imagen con las palabras…

"Lo siento, ya no, SE ACABÓ"

Se despertó de golpe, y sentada en su cama, notó que ya había amanecido…