Se me fueron las musas con la otra historia así que me pase a esta a petición de Xerxes Eli…
LA DECISIÓN
SEVERUS SNAPE
Mi valor como mago poderoso, pocionista, oclumantico y hombre se veía mermado por ese estúpido trabajo, aún faltaba varios meses para que se pudiera liberar mi fortuna y mis propiedades y antes de que eso ocurriera eso nacería mi hijo lo cual me llevo aceptar este asqueroso trabajo, era la botica de un pocionista llamado Adolf Brigth bastante mayor, según mi criterio no era un muy buen pocionista y las ventas se habían incrementado desde que llegue, perfeccionándolas. Lo que me gustaba de ese trabajo era que no mantenía el contacto con la gente, trabajaba en el laboratorio todo el día y así no tenía que tolerar a gente hipócrita y mucho menos los insultos de magos que no creían en la veracidad del juicio.
Aunado a mi estúpido empleo se encontraba el trabajo de Hermione, tenía ya su vientre un poco abultado y así se iba a la librería a trabajar, dejaba a Andrea en Grimmauld Place y trabajaba hasta las tres de la tarde y regresaba por ella a la cabaña, yo llegaba hasta las siete pero la notaba a veces cansada o con los síntomas del embarazo. No me atrevía a decirle ni replicarle nada del empleo debido a la discusión anterior.
Llegué cuando ella sacaba algo del horno para cenar, pasaba algo conmigo, algo que no estaba logrando controlar y era que no me gustaba estar en casa, odiaba la maldita cabaña y el acercamiento con Hermione se estaba tornando incomodo, no es que no fuera feliz pero quería huir de mi rutina.
Ella era una bruja excepcional, no debería estar viviendo en una cabaña apartada del mundo, sus vestimentas no eran las mejores para una mujer embarazada, técnicamente era su misma ropa pero que ella misma arreglaba para que le quedara, y la responsabilidad de Andrea, ella debía de ir a un Colegio pero por seguridad Hermione se dedicaba a instruirla en casa. Le estaba dando una pésima calidad de vida a mi familia y ni pensar en el bebé que llegaría en cinco meses, ni siquiera había podido dedicarme a hacer su habitación ni comprarle nada.
La maldita frustración iba a matarme lentamente sino hacía algo ya con urgencia.
- "Severus la cena esta lista"
- "No tengo hambre, estoy cansado"
- "Pero es la cena… la cena es para estar con la familia" – respondió la inocencia de Andrea mientras que Hermione captaba que no quería estar ahí, sólo bajo la vista tomando la piedra entre sus manos mientras que podía sentir como la estaba lastimando.
- "Tienes razón princesa, cenemos"
No merecía nada de ellas, Hermione se había esmerado en preparar algo especial esa noche, era un pollo adobado acompañado con verdura en vinagre y una pasta con queso, como no podía beber había hecho un zumo de frutas. La comida no me supo a nada pero intenté que ella sintiera que estaba a gusto pero no lo logre. Andrea me hablaba lo que Ginny le estaba enseñando en su casa y Hermione permaneció callada todo el tiempo, sin proponérmelo estaba lastimándola de nuevo cuando se supone que ella era todo lo que tenía en la vida.
- "Lo siento" – le susurré tomándole la mano.
- "No importa"
Después de acostar a Andrea fui por Hermione que debía estar en la terraza pero solo encontré ahí el libro que leía, estaba acostada ya en la recamara, la acompañe abrazándola y acariciando a mi hijo que de inmediato respondía ante mi tacto, creo que él era el único que lograba calmarme cuando estaba así.
- "Soy un idiota"
- "¿Estás dejando de ser feliz conmigo?"
- "No, claro que no nena, eso nunca pasaría" – respondí llenándola de besos.
- "Huyes Severus, en la mañana te vas antes y llegas tarde, de mal humor, ¿qué pasa?"
- "Pasa que me voy para no ver como tienes que irte a trabajar a un empleo de mierda porque tu marido no puede darte lo que necesitas, es incomodo ver todo lo que mi hijo está necesitando y yo no puedo hacer nada… es frustrante ver el riesgo al que te sometes día a día al irte a Hogsmeade y la presión de que esto no se arregla y pronto tendremos al bebé" – se voltea y me ve de esa manera que sólo ella solía hacerlo, como aquellas veces cuando regresaba herido sin ninguna esperanza y yo podía perderme en su mirada, sus caricias me fueron calmando y enredo sus piernas en las mías sonriendo.
- "Te amo, no me interesa nada de eso, esta cabaña tiene mis más bellos recuerdos y no la dejaría por ninguna de tus mansiones… sólo quiero estar contigo y que olvidemos todo, mejores tiempos vendrán… no arruines lo que tenemos"
- "Lo siento tanto, fui un completo idiota"
- "Andrea es inteligente Severus, no la dañes"
Cada paso que daba me alejaba más de ella, o quizás era yo mismo queriendo dejarla antes de dañarla, era un hijo de puta, siempre lo he sabido pero ahora lo compruebo, ¿cómo demostrarle que la amo si la daño de esta manera? Creerá que soy como Weasley, como mi padre y en el fondo no he dejado de ser un asqueroso mortifago.
¿Cuál fue la razón de la discusión? La misma de siempre, mi maldito orgullo, no toleraba que había sido su maestro obteniendo su respeto, admiración y era tan imponente tan… ahora no era nadie, un ex presidiario que no había logrado limpiar mi nombre que condenó a su esposa e hijos a vivir bajo todo lo que yo era y para colmo no tenía nada que ofrecerle y ella intenta ignorar las carencias que tenemos buscando ser cálida conmigo cuando lo único que en si debería hacer es marcharse, no se lo tomaría a mal.
Y tarde o temprano es lo que pasaría si no es por eso sería por mi mal carácter y perder los estribos con ella.
Flash Back
La biblioteca está destrozada, varios ejemplares tirados y pergaminos hechos trizas, dos sillones volteados y la alfombra esta manchada de licor, Hermione entra con las manos en la cintura y con la varita comienza a ordenar de nuevo la habitación.
- "¿Se puede saber qué demonios te ocurre?"
- "Un mal día en la botica"
- "Bien y la estancia tiene la culpa ¿no? Harry vino a verte y escucho todo este desastre, así que pon un maldito hechizo silenciador cuando hagas tus berrinches"
- "¿BERRINCHES? ¿LLAMAS BERRINCHES A LO QUE ME OCURRE? NI SIQUIERA ME IMPORTA QUE ME GRITEN COBARDE TRAIDOR EN LA CALLE SINO LO QUE TE GRITAN A TI" – su mirada es inexpresiva pero esta bastante molesta, puedo percibirlo.
- "¿Para qué te casaste conmigo? ¿Fue por el embarazo?"
- "Eso no estábamos discutiendo"
- "Desde que estamos juntos no dejas de repetir eso, lo que hablen de mi o la imagen que doy al estar contigo, a mi no me molesta estar embarazada y tampoco lo que la gente diga y si a ti te importa puedes irte, Andrea y yo estaremos bien" – dijo retirándose, por supuesto que me dolió pero a la vez me enojo que lo insinuara, se dio la vuelta y la tome del brazo.
- "No te vayas, aún no terminamos, Hermione yo te amo no te queda claro?"
- "Al que no le queda claro es a ti"
- "DE SER TODO, PASE A SER NADA HERMIONE ¿PUEDES ENTENDERLO?" – mis gritos la hacen llorar y se zafa de mi agarre enojada.
- "Pues sal al mundo mágico y haz lo que tengas que hacer para que tu estúpido orgullo de mago herido sane y vuelvas a ser el de antes"
Fin del Flash Back
Al salir vi a Andrea seria, ni siquiera me le acerqué, ya las había lastimado bastante, salí y camine hasta cansarme y recargándome en una roca que daba a una cascada bastante alta. ¿Con que cara regresaría a casa? Me había comportado como un idiota, últimamente las discusiones eran tan frecuentes que tenía miedo de perder la cabeza y dañarlas de alguna forma como tantas veces lo hizo Tobías con mi madre y conmigo.
Flash Back
Tenía cinco años y mi madre me había comprado varios carros de juguete y jugaba en la sala usando algunos objetos para ponerle obstáculos, sin querer ni proponérmelo hechicé los autos para que caminaran solos mientras veía como pasaba por cada misión. Creo que eso fue lo que lo enfureció, azotó el vaso sobre la pared y cayeron encima de mí, mi madre se asustó y corrió a ver que nada me hubiese pasado pero ningún vidrio me había dañado, protegió mi cuerpo con el de ella, como tantas veces.
- "¿Tobías estás loco? Pudiste hacerle daño"
- "Cállate, estaba haciendo eso con los malditos juguetes, se movían solos" – le recriminó.
- "Él no tiene la culpa, te lo he dicho muchas veces, él no puede controlar su magia"
- "Tú… es tú culpa que mi único hijo sea un fenómeno Eileen"
- "Es un niño muy especial Tobías, danos la oportunidad…" – mi madre se ve en piso después de la bofetada que le da "mi padre" ese maldito recuerdo viene una y otra vez en mi mente.
- "Aprende a cerrar la boca cuando es conveniente y tú… ven acá" – como un animal asustado me agache con mi madre quien me cubría con su cuerpo, pero fue inútil, me arrancó de sus brazos – "Eres mi vergüenza Severus"
Fin del Flash Back
Esa fue la primera paliza de mi padre, por no aprender a manejar la magia, creo que el problema era la bebida, no sabía controlarse cuando tomaba, igual que yo y de pronto explotaba cuando no le parecía algo y dañaba a mi madre y a mí también; justo como me pasaba con Hermione, debía admitir que bebía demasiado últimamente y cada vez que ella intentaba arreglar algo yo le gritaba y me desquitaba con ella, un día iba a perder el control y le haría lo mismo, seguro que si.
- "Deja de pensar estupideces y vuelve a la casa, necesito ayuda en el laboratorio" – escuche en mi mente sintiendo la piedra calentándose.
Había días donde odiaba haber creado ese aparatejo que lo único que me provocaba era no mantener mis pensamientos y mis sentimientos con privacidad, ahora todo lo sabía ella debido a que era más vulnerable o se había robado todo mi autocontrol.
Llegue a la cabaña casi de inmediato, Andrea veía el televisor con sus piernas en flor de loto y enfrente tenía unas muñecas que le había comprado Hermione.
- "Hola princesa"
- "¿Ya no estás molesto?"
- "No, lamento que hayas tenido que escuchar todas esas cosas… te quiero ¿de acuerdo?"
- "Yo también te quiero"
Cuando fui a la biblioteca a arreglar mi desastre Hermione ya había puesto todo en orden, salí de ahí para encontrarme con ella en el laboratorio pero tampoco se encontraba, subí a la recamara y la vi recostada.
- "Necesito unas pociones pero por el embarazo no puedo prepararlas, ya sabes, el humo del caldero"
- "Claro, dime cuales son y las hago de inmediato"
- "No eres como tu padre"
- "¿Cómo puedes leerme la mente de esa forma?" – le pregunté derrotado.
- "Creo que la piedra nos hizo un solo ser compartiendo más que pensamientos"
- "Tengo miedo nena, estoy aterrado" – me extendió sus brazos y como un niño asustado me recargue en su pecho, me sentía peor que cuando tenía horas de haber sido sometido a la maldición cruciatus – "¿Y si un día pierdo el control? Y te lastimo…"
- "Eso no pasará"
- "Últimamente me siento como él, enfurecido, tratando de sacar mi rabia de alguna forma y sé que así se sentía él y por eso nos golpeaba"
- "Cuando me viste el golpe que me hizo Ron te enfureciste y casi lo matas, estoy segura que nada de eso pasará…" – y si mi castaña lo decía yo le creía, me quede en esa posición disfrutando de su calor – "¿Severus?"
- "Mmmm"
- "Deja tu trabajo"
- "Claro, mañana renunció y me iré al Ministerio a trabajar, o mejor aún buscaré que me devuelvan mi empleo de maestro de pociones"
- "Hablo en serio" – respondió reconociendo el sarcasmo – "Ese trabajo te pone de malas, además no va contigo… es asqueroso que tengas que ayudar a alguien a hacer las pociones, así que déjalo ya"
- "No puedo Hermione, son muchas cosas… prometo tener más paciencia y no seré un completo hijo de puta con ustedes" – suspiro resignada empezando a dormirse y a mi permitiéndome sentir su bello cuerpo sobre mi cara.
Sentí movimiento en la cama cuando Andrea subía, nos habíamos quedado dormidos por completo, la tomé en brazos y la lleve a su habitación.
- "No debí quedarme dormido, lo siento"
- "¿Por qué te enojaste en la tarde?"
- "Porque soy un idiota" – la respuesta pareció hacerle gracia pero su cara me hizo pensar que buscaba una respuesta un poco más satisfactoria – "Antes de que te escondiera en aquel cuarto, yo era profesor y director del Colegio donde estudió tu hermano, era un buen profesor creo y todos me respetaban y me admiraban, vivía en el Castillo y en vacaciones la pasaba en La Mansión Prince que era la casa de mis abuelos, siempre tenía oro a donde iba y le obsequiaba cosas a Hermione, no era mi esposa pero le regalaba libros y esas cosas que tanto le gustaban, en ocasiones la llevaba a otro país con la excusa de buscar algún ingrediente, ella se fascinaba con eso… después del juicio me lo quitaron todo, mi fortuna y propiedades, me quede sin empleo y no soy mas que un mortifago que salió libre que no tiene derecho a nada en la vida" – le respondí tratando de no sonar demasiado drástico y con mas normalidad.
- "Pero sigues siendo el mismo, Hermione te ama"
- "¿Sabes que pronto tendremos un bebe?"
- "Si, Hermione y yo fuimos al médico ayer" – y ella ni siquiera me lo ha comentado.
- "Me molesto que no pueda darles la vida a la que yo estaba acostumbrado"
- "No entiendo… tu nos quieres y nosotros a ti y estamos felices en esta cabañita ¿no es suficiente?" – definitivamente o yo era un loco exagerado o ella… mas bien ellas no me entendían.
- "Lo es… descansa"
- "Buenas noches Severus"
Cuando regrese volví a acostarme con ella sin embargo no podía conciliar el sueño y me perdí viéndola descansar, su cuerpo había cambiado y me hacía verla más hermosa, sus pechos eran más redondos y grandes y sus caderas me llamaban mucho la atención, su piel era muchísimo más suave, de pronto me sentí completamente excitado cayendo a la conclusión que hacía varias semanas que no la tocaba por mi maldito mal humor.
Definitivamente esa noche no fue una de las mejores, tenía a una mujer bellísima y yo parecía un puberto hormonado que no podía tocar a su bella mujer.
Cuando amaneció yo ya estaba levantado y terminando de ponerme la levita, había bajado y hecho el desayuno para ellas y pensaba dejarlas en la librería antes de marcharme al Callejon Diagon.
- "Dormí como nunca… bajaré a prepararte el desayuno"
- "No, ya lo hice yo… hay algo que quiero hablar contigo, ayer me dijo Andrea que habían ido al médico ¿fuiste a Londres?"
- "No, fui a San Mungo… para eso quiero las pociones, me dio algunas que debo tomar" – tome la hoja metiéndola en la bolsa del pantalón, las prepararía en el trabajo.
- "¿Y qué te dijo?"
- "Va todo bien no te preocupes, los síntomas son normales porque soy primeriza"
- "¿Sabes que va a ser?"
- "No… quiero que sea sorpresa"
- "Lamento haberme comportado como un imbécil" – me sonrió como siempre lo hacía y nos besamos.
Al principio fue un beso tierno y lento pero luego se turnó más urgente y ansioso, verla así a penas levantada me hizo prenderme en un segundo, sus manos no estaban quietas y mi camisa y levita estaban ya desabrochadas, acariciaba mi erección sobre el pantalón, ya luchaba por salir y hacerla mía como lo había pensado toda la jodida noche. Quite sus bragas rápido y olvide el desayuno, el empleo y todo con tal de hundirme en ella en ese preciso momento.
- "Tienes que ir a trabajar" – me susurraba al oído mientras bajaba un poco el pantalón y el bóxer.
- "Tú también, pero carajo no me vayas a dejar así"
- "Mira" – llevo mis manos a su intimidad para sentir como estaba lista, la recosté para hacerla mía cuando escuchamos una puerta cerrarse.
- "Herms… tengo hambre"
A penas pudimos levantarnos y con la varita vestirnos rápido cuando Andrea apareció con ese rostro angelical que tanto adoraba, un short en conjunto con la blusa y unos tenis, un intento de peinado y una sudadera mal combinada.
- "Si hermosa, bajemos a desayunar… pero antes vamos a hacer algo con ese peinado y ponerte una sudadera más de acuerdo, Severus tiene que ducharse ahora mismo" – por supuesto… para resolver un duro problema.
Deje a Hermione en Hogsmeade, no me había tomado el tiempo necesario para conocer donde trabajaba pero me di cuenta que era un lugar bastante ameno, era grande la librería y unas compañeras de trabajo que la querían bastante, me atrevería a decir que una de ellas era ex compañera del Colegio. Después lleve a Andrea a Grimmauld Place donde Ginny estaba con su madre.
- "Señora Weasley" – a penas una cabeceada como saludo y fue todo, creo que aún no olvidan que casi mato a su hijo menor.
- "Hola Andrea, ven acá… hoy haremos de todo un poco"
- "Hermione pasara por ella a la hora de la comida"
- "No te preocupes Severus, ve"
Hermione tenía ya seis meses de embarazo y su vientre crecía con rapidez, usamos la otra habitación para el bebe, había podido comprarle un moisés color verde pastel, técnicamente era color esmeralda con plateado pero Hermione dijo que no acostaría a su hijo en algo así y que cambiara el color por uno de acuerdo al bebé, como no sabíamos que iba a ser y ella no quería preguntar opte por el verde pastel.
Ella estaba ilusionada, había decorado con ayuda de Ginny la habitación, yo me había encargado de los muebles y ella de los detalles, a veces mientras en la noche Andrea me mostraba lo que iba aprendiendo podía ver a Hermione hacer algunas cosas con magia, como algunos animales que colocaba arriba del moisés para que se movieran con magia, había puesto un unicornio, un hada, un Pegaso y a petición mía un dragón. Nunca la había visto tan feliz y por fin después de mucho tiempo yo estaba logrando ser parte de esa felicidad, con el tiempo supongo que vendría todo lo demás.
Estaba preparando pociones en el laboratorio cuando uno de mis compañeros me llamaba, no sé porque no comprendían que prefería trabajar en silencio y solo.
- "¡Snape!" – a penas alcé la vista para que se callara – "Harry Potter está afuera, dice que es urgente"
- "Dile que salgo en media hora"
- "Es urgente, dice que bajara sino subes" – a veces olvidaba lo irritante que podía ser ese mocoso – "Sube de inmediato, yo termino eso, trae a una muggle, sácala de aquí no sabemos cuando las cosas se puedan poner feas con los mortifagos sueltos"
- "¿Trae a una muggle?... Andrea…" – deje la poción y Andrea lloraba desconsolada sobre mi vientre – "Calma, calma ¿qué tienes?"
- "¡Mamá!"
- "¿Qué?"
- "Hermione" – dijo Harry tratando de suavizar el asunto.
- "¿Qué pasó con ella?"
- "Esta en San Mungo, Ginny se fue para allá pero Andrea quería venir por ti personalmente, en Hogsmeade hubo un ataque, llegaron mortifagos por todos lados"
- "Espera… señor…" – odiaba sentirme inferior a alguien pero ahora ella era mucho más importante que mi asqueroso orgullo – "Señor Brigths, tengo que retirarme, mi esposa esta en San Mungo"
- "Ve, ve Snape"
Por aparición llegamos hasta el lugar, Ginny estaba ahí pero hasta donde ella sabía no la habían dejado entrar, aun la revisaban.
- "¿Severus? ¿Estará bien?"
- "Claro que si" – respondí intentando creérmela yo mismo, estaba muerto de miedo.
- "Quiero ver a mamá"
- "Princesa, tú sabes que no puedo hacer eso… tu mami ya no está con nosotros, ni siquiera los magos podemos revivir a alguien"
- "No hablo de mi mamá Andrea sino de mi madre de ahora, Hermione, ella me dio permiso de llamarla mamá ¿te molesta? Yo te digo Severus porque no sé si te enoje que te diga papá" – había solo una mujer que provocaba un revuelco en mi corazón y lo hacía ir y venir sin yo tener control sobre éste, y esa mujer era Hermione, sin embargo Andrea estaba haciendo lo mismo pero de una forma más natural, la abracé para soportar lo que viniera.
- "No me molesta que me digas papá, eso somos Andy, tus papás"
- "No quiero que ella se vaya, haz que se quede papá, no quiero perderla"
- "No la vamos a perder"
- "Y si la dañaron… recuerdo todo lo que esos hombres pueden hacer" – y yo también, no quería que ella pagara mis errores…
- "Andrea, nena no puedes estar aquí, vamos a casa anda"
- "No, yo quiero quedarme aquí tía"
- "Andy ve con Ginny, yo tengo que estar moviéndome de un lado a otro, se buena niña y ve con tu tía" – con lagrimas en los ojos la pelirroja se llevó a mi hija mientras agarraba las fuerzas suficientes para buscar al medimago.
- "¿Sabes cómo pasaron las cosas?"
- "Ella salía para ir por Andrea, llegaron mortifagos y entraron a todos los locales, luchó como pudo, creo que intento aparecerse en otra parte y el mortifago lo evitó, la encontraron en el mismo lugar pero con una departición e inconsciente" – ni siquiera le respondí y fui a su habitación, podía ver a través del cristal como aún no recuperaba la conciencia.
- "No vayas a dejarme Hermione, no nos vayas a dejar"
Las horas se me hicieron eternas hasta que el medimago se dignó a salir, al verme se quiso regresar pero lo tome de la ropa hasta recargarlo en la pared.
- "Sabes quién soy y no me interesa tu opinión sobre mí, pero la de allá adentro es mi esposa así que dime su salud y por tu bien más vale que sean buenas noticias"
- "Ella estará bien, ya curamos la departición que sufrió"
- "¿Y por qué no despierta?"
- "Por la caída, además tuvimos que administrarle una poción para que no despertara y pudiéramos tratarla"
- "Está embarazada ¿cómo esta mi hijo?"
- "Él está en perfectas condiciones, una vez que despierte y le demos una última revisión se la podrá llevar a casa"
- "Gracias" – el medimago se retiró y Harry se quedaba pensativo.
- "Corren riesgo, todos, Hermione, Ginny, Andrea, tu hijo… esto parece que no va acabar nunca"
- "Así es"
Tardó en despertar casi una hora, su mirada era triste, apenada, esperando que me molestara, y claro que estaba molesto, por no haberme escuchado en que no trabajara pero la amaba demasiado y su bienestar era primero que cualquier otra cosa.
- "¿Cómo te sientes?"
- "Somnolienta"
- "Es por las pociones… ¿recuerdas que ocurrió?"
- "Baje la guardia, estaba tan acostumbrada a la paz que habíamos tenido estos meses que no previne que algo estaba mal, el bar de enfrente se estaba quemando yo tenía que ir por Andrea, Hogsmeade se lleno de mortifagos, uno me tomó por sorpresa y podía con él pero me dio miedo por el bebé, quise aparecerme pero otro me sujeto y perdí el control de la aparición, sentí que me aparecía en el ático de la librería, sólo tuve fuerzas para arrojarle una maldición en lo que alguien llegaba"
- "La piedra… ¿por qué no la usaste? ¿Por qué no me llamaste?" – le cuestione siendo lo más suave que podía.
- "No lo sé, sé que estas molesto pero hice lo que pude"
- "Dejaras el trabajo, iré a arreglar para que te den de alta, Harry entrará a verte"
- "¿Y Andy?"
- "Esta con Ginny, vuelvo en seguida"
Atrapar un mortifago parecía cosa imposible para el Ministerio, dos semanas y no tenían ni uno solo de todos los que habían atacado Hogsmeade. La salud de Hermione no se había visto perjudicada pero yo me la pasaba encerrado buscando la manera de protegerlas. Había venido Harry a darme las últimas noticias de ataques de mortifagos, movimientos en Hogwarts y el Ministerio.
- "El Ministerio a penas esta levantándose, el Ministro no puede manejar tanta corrupción, intenta primero arreglar lo que hay dentro del Ministerio y así seguir con la persecución a mortifagos lo cual no va muy bien y finalmente la educación de Hogwarts"
- "¿Y del ataque?"
- "Aún nada" – Hermione escuchaba atenta y me levanto mareado hacia la biblioteca – "Severus… tenemos que hablar ¿Qué demonios haces?"
- "Silencio" – y de pronto volvía a ser ese odiado profesor.
- "Déjalo un rato solo Harry… sólo necesita pensar" – al entrar intente controlarme y funcionó, sólo rompí una silla sobre el librero y me recargue sobre éste hasta encontrarme en buenas condiciones.
- "Voy a entrar Snape"
- "No me digas nada Harry, intento pensar"
- "Yo también intento pensar, también tengo una esposa y Hermione es como mi hermana y tendrá un hijo, me iré para que pienses sin embargo creo que lo deberías hacer con la cabeza fría, sin tener en cuenta que eres padre y marido, deberías pensar como mortifago y como espía"
Toda la noche me la pase viajando del cuarto de Andrea al mío, vigilando que todo estuviera en orden y los hechizos en el lugar correcto. Ver dormir a Hermione era hermoso, a primera hora ya me había cambiado pero puesto mi ropa habitual, levita negra y una túnica que hacía mucho tenía abandonada.
- "¿Ya te vas?"
- "Si, ¿sabes? Voy a renunciar a ese empleo, es odioso"
- "Me alegra mucho Severus"
- "No quiero que te preocupes, tenemos dinero suficiente para cuando me entreguen la fortuna y mis propiedades"
- "Estaremos bien, te acompañamos"
- "No, hay algo que debo hacer después" – soltó una risita nerviosa y me arrojo unos centímetros atrás con sus manos – "¿Qué pasa?"
- "Vas a empezar a ocultarme las cosas otra vez"
- "No, claro que no… te lo contaré todo cuando regrese, sólo no olvides que todo lo que yo haga es porque creo que es lo mejor para ustedes tres"
- "Lo sé… te amo"
No fui difícil entrar al Ministerio, lo complicado fue las miles de miradas que tenía de toda la comunidad mágica, aún así volvía a ser el de siempre, aún tenía el respeto de muchos, unos por miedo y otros por admiración pero al fin y al cabo respeto, subí al elevador al piso indicado. Ignoré a la bruja que fungía como secretaria y ella ni siquiera intento impedirme que entrara, estaba extasiado, volvía a ser Severus Snape.
Al abrir la puerta, aquellos par de ojos grises me observaron con avaricia y esa sonrisa no me gusto nada.
- "Snape, estaba seguro que vendría, pase"
- "¿Y también sabe a que vengo?"
- "Así es"
- "Solo contemple esto señor Ministro: no tengo amos, ya no hay más Señor Tenebroso, no hay mas Albus y usted no se convertirá en el siguiente, haré esto a mi manera ¿le quedó claro?"
Espero que no se hayan aburrido chicas… un poquito más, intentaré no alargarlo tanto.
Samaria Reed: lo que todo buen hombre preocupado por su familia haría! Lamento la demora :D Saluditos!
Diosa Luna: Realmente no, faltan 8 capítulos más… lamento si se hacen los episodios muy apresurados…
Yazmín Snape: yo no tengo la menor idea de cómo demonios puedo actualizar, créeme que si no hubiera hecho la promesa de no abandonar historias ya hubiera corrido por mi vida, por lo pronto creo que ya no escribiré más de lo que tengo pendiente. Aclaro una parte, este Ministro no es el mismo que anda con la sapo, recuerda que en el juicio lo destituyeron… ahora sí, espero leernos pronto, ya se que me vas a presionar pero no tengo fecha para el fic de No estoy preparada para perderte así que tenme paciencia jajajaja… mejor te doy spolier, todos los que me pidas, por PM claro, mándamelo y te lo respondo con gusto.
Gabriela Cruz: lo seeeeeeeeee… soy una escritora de lo peor que sólo se tarda en escribir sus historias… crucienme!
Xerxes Eli: Ahora realmente el problema con mis historias es que gusten de la misma forma como cuando la comencé, es un gran reto eso, por lo cual es mejor no hacer fics largos, prometo ya no hacer uno como estos dos que comencé el año pasado. Espero te haya gustado. Besos
Yetsave: Gracias guapa! Nunca nos debemos fiar de los personajes, ahora lo he entendido…Te va a adorar la familia! Besos
MariajoseMenaEspinoza: Tu si que me entiendes, particularmente me encanta escribir, es el único momento donde puedo ser yo y dejar volar mi imaginación pero creo que por tantas cosas que tengo en la mente a veces la calidad de mis historias no es la misma que antes, mis trabajos, mi proyecto, mi hijo pequeño y mi atender a mi familia no es fácil pero se hace lo que se puede así que espero te agraden mis historias.
MJSnape-Prince1996: jajajajajaja había leído tu review y no logre entenderlo hasta ahora, ves como traigo atrofiada mi pobre mente? Jajaja Besos guapa
Hasta pronto chicas
