Justo a las 6:00 a.m. se escuchó la trompeta indicando a todos los soldados que era hora del calentamiento diario. Hermione se sobresaltó al escucharla ya que hace apenas 2 horas había despertado para tomar su poción, sin embargo no pudo despertar media hora antes para hacer sus ejercicios adicionales.

Se levantó rápidamente y se colocó los zapatos para salir detrás de sus compañeros. Ron ya se encontraba en el campo esperándolos. Cuando cada soldado estuvo formado el pelirrojo no dudó en sonar el silbato dando comienzo al calentamiento.

Hermione apenas podía mantenerse en pie luego de la trasnochada, sin embargo iba a un buen ritmo. Y con este buen ritmo solo pensaba en todo lo que había pasado anoche mientras en algunas ocasiones miraba a Ron que para sus sorpresa se encontraba observándola –De verdad no fue un sueño, en serio él sabe quién soy. Esto asusta un poco – pensaba ella algo insegura mientras aumentaba el movimiento del trote.

Entonces repentinamente todos los recuerdos de lo ocurrido en el baño vinieron a ella haciendo que se sonrojara levemente –Demonios, tenía tanto tiempo sin tener relaciones y justamente se me ocurrió ser de lo más salvaje con Ron. Cuando le cuente a Kira todo esto va a querer matarme como mínimo. Sin embargo no puedo dejar de pensar en eso, es simplemente increíble como ninguno se resistió a hacerlo –

Pero entonces recordó la mejor parte de toda la noche –No puedo creer que estemos juntos luego de tantos años y el hecho de que no se olvidara de mí es simplemente lindo. Considero que es arriesgado mantener la relación en secreto mientras ambos estamos aquí, la cuestión es ¿Hasta cuándo estaremos aquí? – era algo que la tenía un poco preocupada ya que desgraciadamente tal vez tendría que huir antes de que el entrenamiento culminara para retomar su trabajo en el Ministerio, sin embargo ¿Qué pasaría con Ron? ¿Se quedaría ahí o iría con ella? Era un tema del que necesitaba hablar urgentemente.

Al ir tan inmersa en sus pensamientos se tropezó haciendo que casi se cayera, sin embargo esto no paso desapercibido para Ron – Soldado Bale, agregue 5 minutos más a sus 30.

Hermione lo miró con el seño fruncido -¡Sólo había tropezado! – pensó ella enojada. Decidió tomar aire y seguir trotando como si nada hubiese pasado.

Cuando estaba por terminar el tiempo de calentamiento antes de ir a los minutos adicionales. Hermione no se había fijado en que uno de sus cordones estaba mal atado haciendo que los pisara y que tropezara nuevamente pero sin caer. Para su mala suerte el pelirrojo se dio cuenta de ello.

-Grang… Digo Bale debería atarse mejor los cordones. Agregue otros 5 minutos. Los que no tienen tiempo extra se pueden retirar a desayunar.

Esta vez Hermione lo maldijo por debajo y se contuvo para no contestarle ahí mismo, aquello era como el primer día de entrenamiento pero sabía que lo estaba haciendo a propósito para hacerla enojar, y lo había logrado.

Cuando se retiraron todos se dio cuenta que para estas alturas del entrenamiento solo ella estaba haciendo los minutos extras ya que con el tiempo los otros soldados habían adquirido mucha resistencia. Aquello la molestó aún más ya que tendría que trotar bajo la supervisión del chico ella sola durante 10 minutos extras que iban todos los días más los 10 que le había dado Ron ese día por sus tropiezos.

Se contuvo para no gritarle ahí mismo, sin embargo aunque estuvieran solos lo mejor sería actuar como si de verdad no ocurriera nada entre ellos, por si algún otro soldado apareciera por ahí.

Hermione empezó a trotar bajo la mirada inquisidora de Ron. En ese momento se sintió tan aliviada de parecer un chico y así él no tendría mucho que mirar.

Mientras ella trotaba Ron no podía evitar pensar en todo lo que había ocurrido las últimas horas –De verdad ella está aquí conmigo, no puedo dejar que se vaya tan fácilmente. No quiero ser cruel con ella dándole minutos extras, solo quería un poco más de tiempo así tenga ganas de cortarme la cabeza ahora mismo – pensaba él divertido viendo que su estrategia había funcionado a la perfección.

-No puedo esperar a que se haga de noche para verla. Ayer dejó de decirme muchas cosas y a decir verdad siento que hay más razones por las cuales ella está aquí. Lo tengo que averiguar a como dé lugar –

No sabe cuánto tiempo estuvo pensando todo aquello pero supuso que sería mucho ya que cuando miró su reloj ya se habían cumplido los 20 minutos extras de la chica. Inmediatamente sonó su silbato dando por finalizado aquello.

Hermione dio interiormente gracias a Merlín ya que estaba a punto de desmayarse. Estuvo unos minutos recuperando el aliento y aún así podía sentir la mirada penetrante del chico, sin embargo se dio la vuelta para dirigirse al comedor sin siquiera dirigirle una palabra al pelirrojo.

Ron supuso que haría algo como eso, la conocía muy bien. Así que debía prepararse para que esa noche tal vez lo ignorara olímpicamente en varias ocasiones –Buena esa campeón – pensaba desanimado mientras caminaba de regreso al cuartel.

Hermione tuvo que esperar a que todos estuvieran durmiendo aquella noche y además a que se pasara el efecto de la poción, si iba a ver a Ron quería que fuese como ella misma.

El hechizo pasó alrededor de las 11:00 de la noche e inmediatamente Hermione recogió su cabello con un moño, se puso la gorra y salió silenciosamente del dormitorio, atravesó el pasillo y abandonó el cuartel.

Era una noche fresca y a decir verdad hace mucho tiempo no sentía una brisa de ese tipo, era algo que la relajaba. Caminó tranquilamente hasta el cuartel del pelirrojo. Tocó la puerta dos veces pero no recibió ninguna respuesta así que decidió entrar, la puerta de su cuarto estaba abierta así que se dirigió hacía ahí, sin embargo no había nadie, lo cual le extrañó.

Su espera no fue tan larga ya que unos minutos después se escuchó abriéndose la puerta del baño y al momento siguiente apareció Ron con el cabello goteando y una toalla en la cintura, Hermione al verlo así no pudo evitar sonrojarse y recordar la noche anterior.

Él se sobresaltó al encontrarla ahí – Oh, no te escuché entrar, discúlpame.

Entonces Hermione recordó que estaba enojada con él por lo del calentamiento y se dispuso a aplicarle le ley del hielo.

Ron entendió de inmediato esto y decidió molestarla un poco más – Está bien, si no vas a hablarme entonces me vestiré –y al decir esto soltó la toalla de su cintura y empezó a buscar sus calzoncillos.

-¡Demonios Ron! ¡Tápate! – dijo ella bastante roja tratando de desviar la mirada.

El chico se puso su ropa interior y luego habló – Sigo sin entender cómo es que te avergüenzas si ya me has visto desnudo antes.

La castaña no dijo nada al respecto, solo se limitó a callarse mientras miraba un punto en la pared. Ron terminó de vestirse y buscó su mirada, pudo notar que estaba con el seño fruncido.

-¿Qué sucede?

-Lo hiciste a propósito Ronald.

-¿Qué cosa?

-Sabes de lo que hablo – dijo ella enojada.

Entonces Ron entendió – Oye solo quería estar más tiempo contigo.

-¿Y me tuviste que dar 20 minutos extra de trote?

-No sabía que te molestaría.

-No me molestó el trote, si no que lo hicieras injustamente ¡Además casi me dices Granger! ¡No creas que no me di cuenta!

-Eso fue un accidente.

-Un accidente bastante arriesgado.

-Nadie te conoce.

-Pero no hay ningún soldado que se apellide Granger.

Ron suspiró derrotado –Lo siento, no fue mi intención.

-¿Es cierto?

-¿Qué cosa?

-Qué lo hiciste para pasar más tiempo conmigo, aunque en ese momento fuera Marcus Bale.

-Pasé 5 años alejado de ti y sin saber una sola noticia, no te dejaré sola tan fácilmente chica ruda – dijo él acercándose.

Esto fue suficiente para que Hermione acortara la distancia entre ellos y se fundieran en un intenso y tierno beso. Ron la abrazaba por la cintura mientras ella enterraba sus manos en su cabello desordenándolo por completo.

Sin darse cuenta terminaron tumbados en la cama acariciándose por encima de la ropa. Ambos gemían sin dejar de besarse, entonces Ron no dudó en poner sus manos debajo del uniforme de la chica, pudo darse cuenta que no tenía brassier, esta fue la excusa perfecta para quitarle la camisa sin pensarlo dos veces. Ante esto Hermione lo besaba con más fuerza y no dudó en empezar a desvestirlo a él también.

Ambos se encontraban desnudos y muy juntos en la pequeña cama. Hermione estaba encima de él besándolo y sin poder evitar morderlo de vez en cuando, a lo que el chico gemía, ella se movía ágilmente y Ron se excitaba cada vez más, y sin poder evitarlo la tomó fuertemente y en un solo movimiento la dejó debajo de él y empezó a entrar y salir.

No apartaron la vista del otro mientras sentía el vaivén de emociones. Soltaban gemidos de placer y llegaron al orgasmo deseosos de más.

Ron salió de ella y se recostó, se taparon con la sábana y como si fuera por inercia la tomó de la cintura y la atrajo hacía él para darle pequeño besos desde el lóbulo de la oreja hasta el cuello. Hermione podía jurar que aquello se sentía el paraíso.

La castaña se giró para quedar cara a cara con él – Ron hay cosas que quiero preguntarte – dijo ella en susurro.

-Te escucho – dijo en el mismo tono.

-Quiero saber cómo está Ginny, Harry, Luna, Neville y todos mis amigos de Hogwarts. Así como no supe de ti en cinco años no he sabido de ninguno de ellos.

-Bueno Ginny está genial, es la cazadora de las Arpías de Holydead, Harry es auror como yo pero si trabaja en el Ministerio, ellos siguen juntos así que para estas alturas de la vida supongo que si vale la pena que él salga con mi hermana.

-Es fantástico que sigan juntos desde la fiesta. ¿Cómo lo tomaron el resto de tus hermanos?

-Cuando Ginny dijo eran novios todos tuvimos una conversación distinta con él, Bill y Charlie le hablaron de que ellos la tenían bien cuidada desde hace mucho tiempo y que será mejor que se mantuviera así. Percy por su lado sólo le dijo que la respetara. Pero, Fred y George le dijeron que si veían a su hermana llorando o si se enteraban que estuvieron juntos dejarían al pobre Harry sin descendencia.

Hermione rio ante esto – Pobre, cuando hablé con él sobre lo de Ginny parecía tenerte más miedo a ti, supongo que no había pensando en el resto de tus hermanos.

Ron puso una cara muy confusa - ¿Hablaste con Harry sobre Ginny?

-De hecho sí, fue el día antes de la fiesta. Justamente unos momentos antes de encontrarte con Lavander en el salón de pociones – dijo ella celosamente.

-No tienes que estar celosa, yo te lo dije aquella vez, nunca la quise a ella ni a ninguna de las novias que he tenido, sólo a ti – dijo él robándole un beso.

-¿Qué hay de los demás?

-Bueno Neville es profesor de Herbología en Hogwarts, y desde que terminamos el colegio está saliendo con una chica llamada Hannah que creo que no llegaste a conocer.

-Siempre creí que se lo pediría a Luna.

-Le gustaba Luna en 6to año, pero para cuando tú estabas allá ya estaba colado por Hannah. Luna es Bióloga Mágica, y está saliendo con un chico llamado Rolf, yo no lo conozco pero Ginny sí, me dijo que es un chico muy bueno. Tengo mucho tiempo sin saber de Dean y con respecto a Seamus… - pero fue interrumpido por la chica.

-Está saliendo con Kira.

-¿Qué? ¿Desde cuándo?

-¿Te enteraste de lo que pasó entre ellos el día de la fiesta?

-Sí, Seamus me dijo que la besó y que planeaba invitarla a salir, pero ustedes se fueron después del ataque.

-Bueno, Kira es medimaga y ve en San Mungo, en su última carta me contó que por casualidad Seamus fue uno de sus pacientes esa semana, y la invitó a salir.

-¿Quién diría que se reencontrarían?

-¿La misma persona que dijo que tu y yo nos reencontraríamos en esta situación?

Él sonrió y la besó nuevamente con muchas ganas. Introdujo su lengua en la boca de ella haciendo un contacto placentero para ambos. Las manos de los dos viajaban por el cuerpo del otro para mantener la mayor cercanía posible.

Se separaron un momento para tomar aire y mirarse a los ojos mientras sonreían por aquel momento. Pero entonces Ron recordó algo que necesitaba preguntarle a su chica desde hace tiempo – Hermione tengo que preguntarte algo que me tiene pensando desde ayer.

Ambos se sentaron en la cama, ella se tapó los pechos con la sábana pero sin dejar de mirar a Ron preocupada - ¿De qué trata?

-Hay algo que me dice que tú decidiste entrar al ejército por otra razón, sé que querías demostrar que no eres débil y ya lo hiciste, pero creo que hay algo más ¿o me equivoco?

Hermione puso una expresión muy seria en su cara y bajó la mirada – No te equivocas Ron.

-¿Puedes hablarme de ello?

Unas pequeñas lágrimas se asomaron en ojos de la chica – Promete por favor que harás todo lo posible por entenderme.

Ron la tomó de la mano y la apretó, con la otra mano tomó su barbilla para que lo mirara a los ojos. Decidió hablarle mientras con el pulgar limpiaba una de las lágrimas que salían de esos hermosos ojos marrones.

-Prometo entenderte y no juzgarte, pero me preocupas, dímelo.

Hermione miró aquellos ojos azules que le daban la sensación de que estaba perdida en el mar, vio en ellos la confianza suficiente como para decir eso que la había marcado desde hace un par de meses y que sólo había compartido con su amiga. Era el momento de que si quería que Ron se mantuviera con ella entonces debía contarle eso que tanto la angustiaba.

Dio un suspiro profundo – Un mes antes de venir aquí intentaron violarme.

Al decir esto no resistió el romper a llorar desconsoladamente en el pecho de Ron mientras él en silencio solo la abrazaba y le daba besos en la cabeza. De verdad que aquello era un tema delicado.

N/A: Hola a todos, espero que estén todos genial. En este capítulo como podrán ver ya di a conocer lo que le pasó a Hermione, duda que han tenido todos desde que fue al ejército. Me dio tristeza escribir eso último, espero que les guste el capítulo. Gracias por comentar, un beso enorme. Nos leemos.