Capítulo 21 – La divina Cena
Vio pasar a la rubia de sus pesadillas, pensó en jugar rápido las cartas y cortar de raíz esta alianza, con la señorita Burley, pero luego de observarla caminar por el medio del salón del Restaurant, analizó nuevamente sus posibilidad y la dejó actuar – Becher y los demás, preparados, apenas llegue el señor y la señora Booth, comenzamos el juego.
Llegó hasta la barra del fondo del salón, Hannah se sentó y pidió un aperitivo, sin saber que era observada desde lo lejos, no sólo por Christopher Pelant, sino que también, por nuestro buen amigo y no muy bien ponderado Daniel Beck. La mujer aun pensativa sobre los siguiente pasos a seguir, vio aparecer por la puerta principal al hombre, que propició la reunión, se veía elegante envuelto en un frac color plata, con un costoso rolex de oro en la muñeca derecha, para asentar su posición de poder y el porte de príncipe de cuentos de hadas, que no lograba disimular el toque psicópata de sus ojos negros.
Vio a Hannah sola y se acercó con premura, en su mente lo único que pasaba una y otra vez en forma de mantra era ¿dónde rayos está Temperance Brennan?, el disgustó no lo pudo disimular, cuando la rubia le habló - ¡Cristhopher! ¡Que elegancia! - le expresa, como juego de palabras - Eres una delicia en plata.
También te ves muy bien, Hannah - dijo disimulando la impaciencia de no ver al objeto de su obsesión - Muy segura debe sentirse la dama de su belleza para utilizar el verde – La curva sardónica de Hannah, no se hizo esperar en sus labios - Lo estoy Cristhopher - le dijo cambiando su altanería por una sonrisa seductora, mientras el empresario le ofrecía el brazo para escoltarla a su mesa - se lo que valgo – El hombre se detuvo y la miró de frente - Ambos lo sabemos querida - a Hannah le amedrento su mirada, sintió un escalofrío, que recorrió por su medula y lo pensó dos veces antes de sentarse a la mesa a solas con ese hombre. ¡¿Seeley donde rayos estas?! ¡No me importa que vengas con Temperance! ¡Por favor aparezcan de una vez!, sonrió de vuelta, para disimular un poco su poca entereza.
En ese momento álgido para Hannah y algo frustrante para Cristhopher Pelant, ambos aludidos recuperaban el aliento sobre la cama de hotel. El vestido de Temperance, era historia y el frac de Booth estaba tirado y revuelto en el piso de la habitación. Booth le daba besos suaves en los labios después del fragor de la pasión, para luego acomodarse en su cuerpo y descansar. Temperance le acariciaba el cabello oscuro arrullándolo mas, si era posible.
Te amo Seeley. ¿Me crees? – dijo la mujer acariciando las mejillas del hombre con su nariz -Por supuesto mi amor - dijo con los ojos cerrados abrazado a ella y disfrutando de su calor - sabes que también te amo y haría cualquier cosa por ti – Ella sonrió, le encantaba escuchar esas simples cosas de la boca de su amado - Entonces tenemos que vestirnos e irnos inmediatamente. Tenemos una hora de retraso para la cena – El hombre bufó, estaba tan endemoniadamente comodo en los brazos de Brennan – ¡ok!, vamos - Seeley se ducho y vistió en un par de minutos, por su cuenta, Temperance sabía que si lo hacían juntos demorarían otra hora en llegar al bendito restaurante.
Luego sería el turno de ella. Él se acomodaba la pajarita en el cuello, ya completamente vestido, mientras escuchaba correr el agua de la ducha. Sus movimientos demostraban mala gana, pero ya no estaba furioso, solo incómodo. Sonrió mirando su imagen en el espejo… ¡Vaya que ella si sabía cómo calmarlo!
Lamentamos llegar tarde, hubo un contratiempo de último minuto - dijo Temperance ingresando del brazo de Seeley al restaurante y disculpándose por la hora con su anfitrión, que se puso de pie inmediatamente para recibirla y tomando su mano libre le dio un beso en el dorso sin importarle que Booth se ponía color verde Hulk y las venas de su cuello amenazaban con reventar con la más leve inspiración de aire. Huesos le dio un solapado golpe en las costillas con la mano izquierda para que le saludase - Como dijo mi prometida - lo soltó en voz audible y Pelant sonrió de compromiso soltando la mano de la antropóloga - lamentamos el retraso... es que no puedo dejar de tener sexo salvaje con ella.
Booth se quedó de una pieza. ¡¿Qué diablos había dicho?! Miro a Temperance que saludaba a Hannah con educación y por compromiso, pero que aun así reflejaba rabia y celos. La periodista le correspondió el saludo y Pelant le acerco la silla a Tempe para que tomara asiento. Todo normal. ¡¿Que nadie escucho la barrabasada que dijo?! - Siéntate amor - le dijo Temperance totalmente tranquila y sonriente - ¿te sientes bien? – volvió a mirar sobre la cara sin expresión de las personas que los acompañaban - Claro corazón, ¿porque no habría de estar bien? - dijo totalmente confundido. ¿Acaso soñó decir lo del sexo salvaje?
Por la estupidez tamaño estadio de futbol que dijiste - se reía Becher por el auricular que Seeley tenía en el oído - ¡tienes tanta suerte Seeley Booth! En el momento que tamaña barbaridad salió de tu boca un mozo dejo caer una charola cerca de tu mesa y los demás no te escucharon... pero yo sí - La carcajada de Becher en el oído le impedía seguir la animada conversación SU huesos con Pelant, así que se sacó el audífono con sutileza para escuchar como el empresario se lucia con sus dotes de gran conversador, hombre culto y admirador del trabajo de la antropóloga, que le celebraba las bromas, le agradecía las indirectas todavía decentes que le profería y empezaba a mirarlo con demasiada atención. Seeley sabía que era parte del plan, pero estaba actuando tan bien que merecía un premio de la academia y Booth empezaba a sentir el aguijón de los celos otra vez.
La ira, burbujeante y liquida que subía desde su hígado, pasando por su garganta hasta llegar a nublarle el cerebro y la razón. Llego el mozo a darles la bienvenida - Bonsoir, mon nom est Jacques et je serai son assistant aujourd'hui (Buenas noches, soy Jacques y seré su asistente hoy)- dijo el muchacho de cabello negro y ojos azules entregándoles las cartas del menú. Pelant sonrió con maldad. Hubo de escoger un lugar en el que solo se hablara francés para avergonzar al novio de Temperance y por la cara de desconcierto que tenía impresa todo iba a salir a la perfección. Ella se daría cuenta de la plasta de hombre que tenía a su lado, al hacer la comparación, con el agente de poca monta, el saldría ganando a la bella escritora. El final perfecto seria en su habitación...
¿Tempe, el mozo hablo en francés? - dijo Booth acercándose a su cuello, más que a su oído - Si pero no te preocupes - dijo ella con una mirada comprensiva - yo pediré por los dos – Besó de forma sutil, cerca de oreja y le devolvió la mirada a Pelant - No hace falta cariño - le dijo con una sonrisa triunfante - ¿que deseas ordenar? Yo lo pediré – Un poco de sorpresa grata, se reflejó en la escritora - Pero tú... – Booth, dejó salir toda la prepotencia que llevaba guardada y mirando al hijo de papá, expresó - No te preocupes mi amor - le tomo de la mano - dime que deseas pedir – y la besó - Un soufle de champiñones con tofu salteado y arroz integral de guarnición - lo miro sorprendida y feliz, ahora podrían reuir al oído de más de algún mirón, podrían comunicarse de forma distinta - ¿sabes hablar francés? - Seeley sonrió más ampliamente y llamo al mozo.
Salut Jacques s'il vous plaît nous apporter un tofu soufflé aux champignons sautés et du riz brun pour ma femme et un bon steak avec des frites et blanc grainage de riz pour moi (Hola Jacques por favor tráenos un soufle de champiñones con tofu salteado y arroz integral para mi esposa y un buen bife con papas fritas y arroz blanco graneado para mi) - dijo totalmente seguro de sí mismo, dejando a Pelant con una mirada asesina, a Hannah boquiabierta y a Temperance rebosando de felicidad - Oui monsieur volontiers. Et que vous voulez trier les seigneurs? (Sí señor, con todo gusto. Y que desean ordenar los señores?) - Mientras Pelant pedía su cena y miraba con odio a Seeley este le devolvió la mirada fija, penetrante e intensa que ponía con los asesinos y sospechosos en la sala de interrogatorios. Estaba completamente seguro que era capaz de matar por llevar a cabo su cometido y odiaba que Temperance tuviera que pasar la noche con el así sea sedado e inconsciente. Corría peligro y se exponía demasiado, pero por lo menos la monitoreaban constantemente y además tenían el móvil de contacto.
¿Dónde aprendiste francés? - la voz de Temperance lo saco de sus funestos pensamientos. Vio el rostro de su futura esposa y sonrió para conjurar los malos presentimientos. Tenía la fatal corazonada que esta misión acabaría mal para alguien - En la armada - le dijo condescendiente y ella lo miro con la ceja levantada - Me destacaron a Missisipi y sabes que ahí la segunda lengua es el francés criollo así que tuve que aprenderlo a la fuerza. Me sentía un extranjero en mi propia tierra, pero después te acostumbras a hablarlo. Incluso le enseñe algo a Parker y a veces hablamos entre nosotros sin que su madre entienda una sola palabra...! jajajajajaja! ¡Rebecca se vuelve loca! – Ambos sonrieron con complicidad, esos pequeños detalles le llenarían la vida, desde ahora a Huesos, adoraba que ella lo amase - Vous savez qu'il est très excitant de vous entendre parler français? (Sabes que es muy excitante oirte hablar en frances?) - le susurro Tempetance al oído - Et ceux-ci me excitant en ce moment, mais nous sommes ici pour autre chose ... Temperance (Me estas excitando en este mismo momento, pero estamos aquí por otra cosa... Temperance) - le dijo Seeley también al oído - me encantaría besarte en este momento pero arruinaría nuestros planes - hizo acopio de toda su fuerza de voluntad y suspiro hondo - vuelve con Pelant.
Temperance se quedó de una pieza ante tal petición. Sabía que su marido deseaba destrozar a golpes a Cristhopher Pelant y que prácticamente la lanzara a sus brazos a pesar que estaba planeado y el derrotero de esa noche, la hizo sentir vulnerable y algo dolida. Trago su malestar y fingió un conato de pelea para hacerlo más creíble.
¡No te lo permito Seeley Booth! ¡Ni ahora ni nunca! - dijo levantando la voz y dándole una espectacular cachetada que le reacomodo el idioma al pobre ex-ranger y por poco y lo deja hablando Euskera, mientras ella se levantaba y se iba al tocador ante el pasmo de Hannah y la sonrisa oportunista de Pelant - ¡Por La Reina Isabel II! - dijo Becher en el auricular - ¡¿Que rayos fue eso?! – Booth, se sobaba la cara, mientras con un deje de pena, la veía marchar - Temperance sobreactuando - susurro Seeley con la mano en el rostro. ¡Cómo le ardía la piel! - voy a buscarla antes de que se lo tome a pecho - Corrió a buscarla al tocador siendo seguido discretamente por Hannah.
¿Me permites unos minutos Cristopher? - le dijo levantándose y mirando en dirección a los tocadores - La dama tiene permiso para cumplir su deber - dijo esbozando una sonrisa malévola - lo oí en una película del oeste y cae muy bien para esta ocasión.
...
Temperance ya lo lograste. Pelant mordió el anzuelo y yo me mordí la lengua literalmente - dijo con algo de sorna del otro lado de la puerta del tocador de varones, mediante el comunicador- ¿puedes salir por favor? – Una muy leve voz - No - dijo tratando de contener el llanto, le resultaba difícil este trabajo de encubierto. Por un lado debía enemistarse con Seeley y por otro pasar la noche con un secuestrador y potencial asesino. ¡Cómo le serviría la racionalidad pura y llana en este momento! Dudo en seguir adelante - no quiero esto más. – Booth, estaba entre enternecido y molesto, ella misma se propuso para el trabajo, pero ahora le costaba continuar - Te prometo que no tendrás mas trabajos de encubierto, mi amor... Si no es conmigo al lado - medito en lo que iba a decir. Si ella desistía, el plan se iba por la borda - tenemos que recuperar a nuestros amigos y atrapar a este infeliz... pero si no puedes hacerlo nos iremos inmediatamente de aquí y planearemos otra cosa – Ella lo sabía, esto era por sus amigos… Más que amigos, su familia - Voy a salir - Temperance iba a decirle que no podía seguir con el plan. Que no podía pensar tan fríamente como antes y que se alegraba porque él la entendía sin enfadarse.
Hannah había escuchado toda la conversación de pie detrás de Booth, así que solo tenía unos segundos para actuar. Le toco el hombro con firmeza para hacer que voltee y luego se arrojó a sus brazos besándolo sin pudor... justo en el momento en el que Temperance decidió abrir la puerta y vio semejante espectáculo.
Su rostro iba pasando por diversas expresiones mientras procesaba los sentimientos. Sorpresa, dolor, despecho, ira, rabia. Todo se veía nítidamente dibujado en sus facciones, mientras crispaba los puños. Cristhopher se le acerco muy solicito y le extendió la mano, la cual ella acepto y salió del restaurante con él. Ya sabía exactamente lo que tenía que hacer y se dispuso a completar la misión. Solo habían sido unos segundos pero fueron decisivos para ella. Volvió a su ecuánime racionalidad inmediatamente después de eso.
Por su parte Booth se arrancó a Hannah de los brazos al ver que su mujer se iba de la mano con Pelant hacia el estacionamiento. Era el plan, pero no se suponía que pasara así. Ella lo había visto besándose con Hannah, luego de que el mismo la arrojara a los brazos del psicotico y ahora se iba con esa imagen en la mente a pasar la noche con otro hombre. A Seeley casi le da un ataque.
¡Temperance! - corrió hasta la pareja dejando a la rubia en la puerta del tocador furiosa y despechada. ¡¿Tanto amaba Seeley a esa mosca muerta?!. Fue a recoger sus cosas a la mesa y el mozo se le acerco enseñándole el ticket de la cuenta. Encima de todo, eso...
Seeley vio como ingresaban al Audi de Pelant y corrió hasta la puerta del lado de ella. Se colgó de la ventanilla que tenía el vidrio bajo.
¡Déjame explicarte por favor! ¡Temperance por favor! – Un par de lágrimas salieron de los ojos turquesa de Brenn, que rápidamente fueron secadas por su mano -No hay nada más que hablar. Arranca Cristhopher - volvió a mirar a su ahora, ex - marido sin una pizca de emoción en el rostro y coloco sus manos sobre las suyas - adiós Seeley.
Pelant arranco esperando arrastrar al agente en su salida y si fuera posible aplastarlo con el auto. No sabía que al colocar sus manos sobre las de Seeley, Temperance le saco las manos de la ventanilla salvándole la vida con ese simple gesto.
Vio desaparecer el auto por la autopista y se dio cuenta de lo que ella había hecho por él. ¿Seguían con el trabajo encubierto? ¿Ella le creería después?
