Esto ultimo hizo que mis pensamientos cayeran muy abajo... me sentía la persona mas inútil del universo, el hombre que ya no podía ni hacer reaccionar su parte varonil.
Me quede sentado un buen rato en el frio piso del baño... Pronto me moví un poco mas hasta caer en la ducha y extender la mano para que el agua fría callera en mí, mientras no paraba de pensar en Hermione... ¿que era todo esto que me estaba sucediendo?
Deje un rato largo que el agua fuera entumeciendo cada parte de mí. Ya no podía pensar con lógica, mi proyecto había llegado a un limite, todo lo que había planeado y pensado había hecho que ahora se volviera en mi contra con solo una persona.
Salí de el agua y me seque rápidamente, debía salir de la mansión, debía irme de allí y lograr acomodar mis ideas antes de dar el siguiente paso. Aunque la angustia era cada vez mayor. Me sentía un completo estúpido.
Salí del lugar sin mirar a nadie, aunque podía notar como mi secretaria me miraba, debía haber escuchado el comentario por la mismísima Almudena.
La vergüenza era cada vez mayor mientras recorría los pasillos que daban a la puerta de salida.
Las miradas estaban pegadas a mí.
Subí a mi móvil y me fui lo más rápido que pude.
Llegue pronto a un bar, pedí pase y me dieron la vip de siempre... donde solo estarían mis pensamientos y yo, poniéndonos al tanto de como había llegado a esta situación.
Me senté y pedí lo mas fuerte que tuvieran allí.
la mujer me lo trajo de inmediato y ni siquiera la mire, sabia que lo notaria raro, yo siempre coqueteaba con ella antes que dejar que me entregara el vaso... pero no había tiempo para eso, quería que la bebida llegara a mi lo antes posible y así olvidar este horrible episodio.
Comencé a tomar y mis pensamientos comenzaron a divagar, esto ya se sentía mucho mejor, aunque no había llegado al extremo de estar totalmente borracho, sabia que no estaba en un grado de conciencia absoluta y eso me calmaba.
Pronto vi como alguien se acercaba a mí...
no lograba distinguir a la larga distancia que nos separaba pero sabía que se dirigía a donde me encontraba con aire resuelto.
Ajuste la visión y pronto vi a Wihelmina acercarse con una enorme sonrisa.
-Draco- dijo mirándome.
-así me dicen - dije sin mucha gracia, la verdad que no me apetecía un sermón.
-¿como te sientes?- pregunto la ilusa, "de maravillas" me mofaría de mi mismo.
-acá me vez - dije y me recosté contra el sillón mientras tomaba otro sorbo.
-¿nuestro pacto?- me pregunto... si culpa de el estaba así... la mataria.
-en marcha...- dije.
-¿ya la enamoraste?- me pregunto.
-eso creo- dije sin más.
-aun no te acuestas con ella - me dijo con el seño fruncido.
-no- y ahí me di cuenta que quizás era eso lo que había pasado, había dejado correr los días.- pronto será.
- espero que así sea y tendrás recompensa - mientras me dijo esto se me acerco y me beso... no se porque deje que lo hiciera solo sabia que ya a esta altura el grado de inconsciencia era mas grande... pero solo serian besos... no estaba para alentar a mi poco ego en ese dia.
No se como, ni cuando pero desperté en mi cama, en mi apartamento.
Abrí los ojos y pude sentir como el dolor de cabeza venia a mí y me maldije por aceptar otras copas aladas de Wihelmina. Por suerte no había llegado a mas... ¿o si?
Si así había sido Blaise me mataría, pero estaba mas que seguro que no.
Me levante a regañadientes, la verdad que no me apetecía pero me había acordado que había quedado con Hermione para encontrarnos y salir a almorzar... quizás por una buena vez terminara con mi calvario y cobrara mi recompensa.
Sonreí ante aquello, estaba volviendo a ser el mismo de antes.
Ya habían pasado exactamente dos meses desde que había hecho aquella apuesta. estaba cada vez mas seguro que Hermione estaba mas que contenta con el nuevo Draco que le había presentado, creo que hasta yo mismo me había sorprendido de cuanto había cambiado estando al lado de ella. Pero me gustaba como estaba siendo, quizás menos precavido ante mis movimientos, podía estar seguro que jamás me había reído tanto con alguien como lo había hecho con Hermione.
Era una mujer muy diferente a lo que había pensado todo este tiempo pero tenia lago... algo que me hacia actuar de la manera mas rara.
Ella era capaz de ablandarme ante lo que seguramente antes no accedería con facilidad pero era solo con ella con la que me encantaba pasar el tiempo. Era especial, algo que jamás pensé encontrar en una mujer.
Wihelmina por otro lado estaba muy rara, ya casi me presionaba con lo de la apuesta estaba seguro que se traía algo entre mano.
Pero eso no me preocupada esta noche seria la gran noche...tenia preparado lo mejor para llegar al punto que tanto quería y clamar mis ansias... la verdad que luego de lo que paso con Almudena no me atreví a querer estar con otra mujer... lo mas probable en estos casos es que estaba obsesionado con la castaña y esta noche volvería a ser el Draco de siempre.
Prepare todo para la gran ocasión, lo tenia todo listo, hasta el lugar mas magnifico había reservado para darle una gran sorpresa, quería que se sintiera a gusto, que estuviera mas que satisfecha.
Me puse el mejor traje, cole por debajo de la puerta de su apartamento una invitación y ya todo estaba a punto de comenzar.
Una vez que me mire al espejo y me note tan elegante y apuesto como siempre, me coloque loción, me sonreí y me guiñe el ojo antes de salir.
Me cruce a su apartamento y golpee. Me apoye en la pared a esperarla salir. Mientras mis nervios comenzaban a aumentar.
No era algo que se acostumbrara en mi pero esta vez no se porque motivo estaba nervioso, quizás por el hecho de que todo mi trauma calmaría una vez de que ella estuviera en mis brazos y volvería a ser el de siempre…
Deje que mi mente divagara por su imagen mientras esperaba y sonreí ante mis pensamientos.
Estaba alucinante, tenía un vestido negro con brillos, era muy elegante y resaltaba su figura, contemplarla era verdaderamente un placer. Podía notarse que era ligero, cómodo y fresco.
En ese mismo momento me encontré anonadado mirándola, estaba embelesado… no había explicación para lo que sentí en ese preciso instante, una mezcla de emociones, quería agarrarla y besarla…quería abrazarla y contemplarla toda la noche.
-hola – dijo mientras aun me encontraba perdido en mis pensamientos – hola! – dijo levantando la mano y pasándola frente a mi cara.
-WAU…estás Maravillosa esta noche – fue lo que pude decir tomando su mano y haciéndola girar y para mi sorpresa tenia un escote amplio y mis ojos divagaron por toda su espalda.
-Gracias – dijo y pude ver como se ruborizaba.- vos también estás muy buen mozo. – me dijo y sonreí.
-¿vamos?- le pregunte y ella asintió con la cabeza. La tome por el brazo y salimos hacia la calle en busca de mi auto.
Le abrí la puerta del acompañante y una vez que estuvo dentro gire por detrás del auto y la verdad que jamás pensé que podía llegarme a sentir tan nervioso… pero sabia que era porque hoy se terminaría mi calvario… o eso pensaba.
Llegamos al paseo una plaza con fuentes colocada en el centro de la ciudad, era increíble lo fascinante que era verla de noche, estaba muy bien construida y sabia por comentarios que en unos instantes comenzaría la función de aguas danzantes, donde a ritmo de la música las fuentes despedían agua coordinadamente siguiendo la música convirtiendo el momento en algo mágico, era algo así lo que yo quería darle a ella.
La ayude a bajar del automóvil y nos dirigimos a la fuente, era enorme y cerrándoles los ojos con mis manos le susurre al oído.
-ahora viene mi sorpresa
-Draco, pero…no veo nada – dijo ella.
-Espera, todo a su debido momento – mire hacia la fuente y comenzó a sonar la música, saque mis manos y ella quedo fascinada cuando las aguas comenzaron a danzar delante de sus ojos, los colores hacían que esto se convirtiera en un verdadero espectáculo, algo que hasta a mi mismo me sorprendió.
Nos quedamos parados contemplando la fuente y sin notarlo me encontraba abrazado a ella y me sentía muy bien a su lado.
Baje la mirada hacia la de ella y ella subió sus ojos hasta posarlos en los míos. Una electricidad corrió por mi cuerpo y no pude evitar tener ganas de besarla.
Recorriendo su mirada y sus labios fui avanzando…muy lentamente
Y ella también lo hizo y nos fundimos en un beso que… ni Merlín lo podría explicar. Las palabras se me hacen cortas para poder expresarlo… fue…fue mágico como todo en esa noche.
Fue un beso lento, podía disfrutar de su aliento en mi boca, rosar el contorno de sus labios mientras mis manos la abrazaban y no quería separarme jamás de ella, no se comparaba con ningún beso de los que haya dado en toda mi vida, en esta ocasión hasta mi corazón comenzó a latir desaforadamente… esto solo podía ser una cosa… me había enamorado… total y completamente de Hermione Jane Granger… y no tenia escapatoria.
Sus besos eran dulces, suaves, hipnotizadores.
Nos separamos pero era como si estuviéramos ahora juntos en otro lugar, ella me sonreía, yo sonreía como jamás en la vida… hasta incluso si se pudiera mi corazón sonreiría.
Me encontraba eufórico.
La tome de la mano y nos sentamos a cenar mientras las aguas seguían danzando pero eso ya había quedado en su segundo plano, no podía ver nada mas que a ellas. Sus rizos cayendo sobre sus hombros, sus ojos color carmesí brillantes y su sonrisa encantadora. Estaba atontado.
¿Por qué no había experimentado esto jamás antes? – la verdad que no entendía muy bien que era lo que sentía, o porque me sentía de esta forma pero no podía seguir negármelo…ella era especial, justa para mi…
