Capitulo 21
¡Qué verano! Snape colapso en su raído sillón en Spinner's End, feliz de por fin tener tiempo para sí mismo. Harry estaba tan listo como podía estar para entrar a Hogwarts. En su última semana de libertad, los dos habían subido los cerros en Cornwall, explorado las Islas, recorrido Kew Gardens, y cenado una vez más con los Malfoy. Snape había visto Terminator II dos veces, a petición de Harry, estremeciéndose ante el increíble volumen de sonido y la sobrecogedora intensidad de las imágenes. Los efectos especiales muggle de seguro habían hecho grandes progresos.
Hoy habían preparado dos pociones, las últimas de una serie de seis que Snape había creído le darían a Harry una base razonable en técnica e ingredientes. Ya que Albus se resistía a la idea de Harry en Hogwarts antes del primero de septiembre, Snape escrupulosamente había limpiado su humilde morada y habían preparado allí las pociones. Harry parecía no notar la pobreza de Spinner's End, solamente comentando sobre la cantidad de libros y lo genial que era tener la escalera escondida tras un librero. Habían trabajado en la maltratada mesa de la cocina, deteniéndose para comer unos sándwiches que hicieron juntos. Al atardecer, había llevado a Harry de vuelta a Privet Drive, y habían compartido la deliciosa cena que Muffy había servido. Viendo al niño frente a él-un niño tan pequeño-aunque había crecido casi dos pulgadas desde que lo había conocido-Snape encontró que era una lucha no ahogar al niño con consejos de última hora.
"Voy a preguntare a ti primero cuando estemos en Pociones, Harry. Es importante que tus compañeros comprendan que tu eres un estudiante serio, no solo un niño disfrutando de su fama."
Harry asintió. "No quiero que la gente crea que me importa ser famoso. Pero tampoco quiero que crean que soy una especie de sabelotodo que cree que es superior a todos."
Después de algunas ansiosas advertencias más, Snape vio que Harry estaba luchando por no rodar los ojos. Cerró su boca y volvió su atención a su crème brulee. No es como si no fuera a ver a Harry en Hogwarts, después de todo.
De hecho lo vería mañana: exactamente a las diez y media.
-.
Los profesores de Harry le habían dicho como cruzar la Plataforma Nueve y Tres Cuartos. Guio a su baúl con ruedas frente a él, preparándose para pasar corriendo la barrera, y luego se detuvo para despedirse.
La tía Petunia sostuvo un delicado pañuelo con encajes sobre sus ojos. "No puedo creer que nuestro Harry se va tan lejos. ¡Estarás todo crecido la próxima vez que te veamos!" su voz tenía un extraño acento escocés pero nadie que la conociera estaba allí para comentar.
El tío Vernon, vestido en un costoso traje le rio, los dientes le brillaban. Harry lo miro, y luego se tambaleo cuando le dieron una palmada en la espalda. Su mano fue aferrada para una fieramente emocional-aunque masculina-despedida. Él sabía que este en realidad era el Profesor Snape, disfrazado con algo llamado Poción Multijugos, pero el hombre lucia exactamente como el tío Vernon. Él escucho, increíblemente, como el "Tío Vernon" declaraba, "Nos harás orgulloso muchacho." Harry tomo la jaula que contenía a Hedwig que él le paso, y dio un paso atrás.
"Tía Petunia"-también conocida como Profesora Minerva McGonagall- lo beso en la mejilla. Ella olía a brezo, no al favorito perfume de tía Petunia, L'Air du Temps. Era totalmente irreal. Harry se pregunto si su cabeza explotaría. Les sonrió sobre sus hombres a ellos, y diviso a una larga familia de pelirrojos que se acercaban, la madre quejándose sobre "muggles." Sabiendo que debía pasar ahora, les hizo un último gesto de despedida a la "Tía Petunia" y al "Tío Vernon" y comenzó a correr.
Trotar mejor dicho. Sosteniendo con fuerza la jaula de Hedwig, tomo velocidad, apretó los dientes, esperando el choque, y de inmediato vio luz brillante, se detuvo de golpe al ver la brillante locomotora roja.
"Expreso de Hogwarts."
Harry dejo escapar el aliento que tenia contenido, en un suspiro de alivio y encanto. El humo de la locomotora derivo en una densa bruma gris. Una multitud de magos y brujas de todas las edades charlaban y se empujaban, mientras los estudiantes de Hogwarts subían a bordo, cargados con mochilas, baúles y mascotas. Lechuzas ululaban sus quejas, y los gatos chillaban por la indignación. Harry se quedo quieto un momento, disfrutando la maravillosa escena, y luego se salió del camino de la familia de pelirrojos que venían tras él.
"¡Harry!"
Draco estaba haciéndole señas. Tras él, sus elegantemente vestidos padres le dieron a Harry una de sus raras sonrisas. El fue hacia ellos, feliz de conocer a alguien en esta multitud. "Madame Malfoy-Sr Malfoy. Es un placer verlos. ¡Te ves ansioso esta mañana, Draco!"
"Estábamos invisibles, y te observamos en la plataforma," Draco sonrió. "Teníamos que ver a tus familiares muggle. ¿Que el paso al bebé ballena?"
"Se fue a su escuela hace una semana. Aunque por él hicieron más alboroto. Y supongo que así debe ser-él es su hijo después de todo."
"Al menos se vistieron para la ocasión," recalco Lucius con bastante frialdad. "No tan desaliñados y sucios como la mayoría. Ya vayan. Hay que guardar sus cosas. Es un viaje largo hasta Hogwarts."
"No sin que nos despidamos primero," bromeo Madame Malfoy. Para sorpresa de Harry, ella se agacho un poco y tomo su cara gentilmente con sus suaves manos. Le dio un beso en la frente. "Jamás volverás a estar en el Expreso de Hogwarts por primera vez. Saca el máximo provecho de esto."
La mano de Harry recibió una breve y formal sacudida de parte del Sr. Malfoy, quien levito el equipaje hacia el tren, y los guio hasta su compartimiento. Una vez que los baúles estuvieron asegurados, le dio a los niños una breve, y atenta mirada, y luego una breve sonrisa. "Envíanos una lechuza después del Sorteo. Espero-" se detuvo y simplemente dijo, "Disfruten Hogwarts. No hay lugar como aquel."
Luego se marcho, dejando a Harry y Draco como amos del compartimiento.
"¿No tienes un animal?" pregunto Harry.
Draco se acomodó en el asiento de al frente. "No." dijo arrastrando las palabras con altanería. "Ya tenemos a Bubo para mandar mensajes, y si necesito enviar una lechuza con urgencia, siempre están las de la lechucería. Quizás el próximo año puedo comprar un gato. Me gustaría tener un abisinio, pero no encontré uno que fuera correcto." El miro al pasillo y grito, "¡Allí están! ¡Vengan aquí ustedes dos! ¡Están atrasados!"
Dos chicos grandes entraron pesadamente al compartimiento y se dejaron caer con fuerza uno a cada lado de Draco. "Harry Potter," dijo Draco, haciendo un gesto a los chicos a su lado. "estos chicos son Gregory Goyle y Vincent Crabbe. Nos hemos conocido por siempre, y serán mis compañeros en Slytherin. Los Crabbe y Goyle han servido a los Malfoy por siglos. Greg-Vince-saluden a Harry Potter, El-Niño-Que-Vivió."
Los dos muchachos gruñeron amablemente.
Harry les dio una cuidadosa sonrisa amistosa que reservaba para perros extraños. "Vince. Greg. Es un placer conocerlos."
Goyle se giró y le dijo a Crabbe, "Pensé que sería más alto."
Draco rodo sus ojos. Harry continúo sonriendo. Era como el zoológico.
Crabbe frunció el ceño, y luego dijo, "¿Como fue matar al Señor Oscuro?"
Draco hizo una mueca. "Que bien, Crabbe. Muy bien. ¿Él tenía cuanto?-¿un año? Yo me atrevería a decir que él no recuerda nada sobre el asunto. No recuerdas, ¿cierto?" pregunto Draco, tratando de esconder lo mucho que quería saber.
Harry no se engaño. "En realidad sí. Solo un poco." La rabia lo envolvió ante las expresiones absortas. "Él rio como una chiquilla estúpida. Y luego todo estuvo bastante verde."
Draco abrió los ojos.
"Y entonces," Harry dijo fríamente, "su risa fue interrumpida con un grito. Y yo aun estoy aquí para hablar de eso. Y preferiría no hacerlo. ¿Si eso no les molesta?"
"Por supuesto," Draco accedió apresurado.
Un fuerte silbido, y el tren comenzó a moverse. Harry miro por la ventana, y vio a los Malfoy haciéndoles señas. Todos los chicos les respondieron, y Draco lo hizo hasta que sus padres se perdieron de vista. Harry pensó que los Malfoy se veían un poco ansiosos y tensos bajo sus sonrisas falsas, pero suponía que eso era algo normal para los padres. Imagino a sus propios padres parados en la plataforma, el cabello rojo de su madre flotando en el viento. Suspiro. Draco también se veía un poco triste. Se le ocurrió a Harry que Draco quizás también tenía razones de echar de menos su hogar. Para ser honesto, él también estaba un poco aprensivo por la aventura que venía. Su maravillosa habitación en estos momentos se veía muy tentadora. Tendría que encontrar las cocinas lo más pronto posible y ver a Muffy. Ya la extrañaba.
Viendo que Draco discretamente se limpiaba la nariz, Harry dijo, "Este viaje toma varias horas. ¿Alguien quiere jugar?"
La madre de Goyle precavidamente le había echado un juego de cartas al bolsillo, y pronto los cuatro se encontraron jugando Snap Explosivo, gritando con cada explosión. Goyle y Crabbe no estaban tan impasibles una vez que sus mascaras de "leales ayudantes" cayeron un poco.
El espíritu de Draco se elevó un poco con el juego. El había hablado y hablado con Padre los últimos días, diciéndole todo lo que Harry había dicho y hecho cuando estuvieron juntos: el tono de su voz, la expresión de su rostro, cuales deducía Draco eran los planes de Harry. Padre le había dicho seriamente que el joven Potter estaba destinado para grandes cosas, y era importante mantener su alianza, sin importar donde fuera sorteado el chico. Fuera o no que el Señor Oscuro regresara, había sido derrotado por un niño, y los Malfoy no desperdiciaban su lealtad con perdedores. Lucius quizás no estaba contento con la actitud de Harry sobre la sangre, pero el niño, después de todo, era joven e inocente. Mientras uno fuera lo suficientemente flexible para aceptar al ocasional nacido muggle sobresaliente-como la madre del chico-aun era posible mantener el poder del mundo mágico en las manos apropiadas. Si el nacido muggle era verdaderamente sobresaliente, y se adaptaba lo suficiente para integrarse por completo al mundo mágico, no era en realidad un desastre. Draco siempre debía estar orgulloso de su herencia, pero siempre manteniendo sus opciones abiertas.
"Sera incomodo si entra en Gryffindor, te lo aseguro. Sin embargo, no te levantes ante los insultos de sus compañeros de casa. Siempre mantente inocente, la parte lastimada si algo así sucede-y sucederá. Si a Potter le desagradan los bravucones tanto como parece, no se sentirá impresionado por ese tipo de comportamiento, y se aferrara a tu amistad más obstinadamente. Si tu no tomas represalias, todo lo que digan contra los Slytherin parecerá una mentira. Y una vez que él crea que ellos son unos mentirosos-bueno-" Lucius sonrió astutamente, y la sonrisa se amplió ante la sonrisa astuta de Draco. "¿Tú dices que él habla sobre la unidad de las casas? bueno, quizás eso no sea algo malo, echo de la manera correcta. Si él quiere crear una red entre las casas, sería muy útil una vez que seas mayor de edad. Especialmente útil, si él está en otra casa, y mira hacia los Malfoy como sus aliados principales en Slytherin."
"Y también al Profesor Snape," Draco le recordó a su padre.
"Sí-Severus." Lucius se quedó en silencio un momento. "Severus quiere a Harry-el hijo que nunca tuvo-aunque todavía tiene bastante tiempo-"
"Me atrevería a decir que estarás feliz de ver a Snape cuando lleguemos a Hogwarts," Draco le dijo a Harry.
Harry sonrió mirando sus cartas. "Solo espero que no crean que soy el favorito del maestro."
Draco se encogió de hombros, "¿A quién le importa si los idiotas están celosos? Espero que estemos juntos en Pociones. Podríamos ser compañeros."
"Suena bien."
Estudiantes estaban pasando, cerrando y abriendo puertas de compartimientos con bastante ruido. Algo choco contra la puerta, haciendo que Harry levantara la mirada. El chico pelirrojo que Harry había visto en Madame Malkin asomo la cabeza, gritando, "¡Oye! ¿Escucharon que Harry Potter esta en el tren?"
Harry hizo una mueca. "¡No! ¡En serio!"
Draco aguanto la risa. "Yo creo que es solo un rumor."
Crabbe y Goyle intercambiaron una mirada confundida. "¡Pero tu dijiste que él era Harry Potter!" dijo Crabbe, apuntando con un grueso dedo en dirección de Harry. Draco y Harry se largaron reír. El chico pelirrojo miro con ansias a Harry, entrando completamente al compartimiento. Harry noto una mancha negra en su nariz.
"¿De verdad eres Harry Potter?" pregunto el chico.
Harry asintió.
"Oh-bueno, pensé que quizás podría ser una de las bromas de Fred y George. Y de verdad tienes-tu sabes-" él apunto a la frente de Harry.
Harry corrió su cabello para mostrar la cicatriz. Todos lo niños en el compartimiento se quedaron mirando.
Draco trato de consolarlo. "No te desfigura, Harry, especialmente ya que utilizas el cabello largo."
El chico pelirrojo lo miraba. "Así que ahí es donde Tu-Ya-Sabes-"
"Si," Harry dijo cortante. "Así que tu sabes mi nombre, pero yo no sé el tuyo."
"No es necesario preguntar quién es," bufo Draco. "Cabello rojo, pecas, y los modales de un patán. Debe ser un Weasley. Debes saber que hay familias mágicas mejores que otras. No querrás hacerte amigo con el tipo equivocado."
Las orejas del chico se pusieron rojas, y apretó sus manos enojado. Harry suspiro, y extendió su mano.
"Soy Harry Potter. Te vi antes en Madame Malkin. ¿Tú eres...?"
El pelirrojo fulmino con la mirada a Draco, y sacudió la mano de Harry. "Ron Weasley," murmuro. "Si, te recuerdo. No sabias nada sobre Quidditch."
"Bueno, ahora sabe," comento Draco, mas irritado. "Estábamos jugando Snap Explosivo cuando nos interrumpiste, así que si fueras tan amable en marcharte..."
Ron frunció el ceño y salió del compartimiento.
"Oh, bien hecho, Draco," se quejó Harry. "Ahora ya tengo a alguien que esta enojado conmigo."
"Un Weasley no vale la pena para pensar en él nuevamente," declaro Draco. "Es tu turno, creo."
Mientras estaban jugando, el tren los había llevado lejos de Londres. Ahora estaban pasando por campos con vacas y ovejas. Se cansaron del Snap, y conversaron por un rato. Harry se entero que los padres de Greg y Vince trabajaban para el Sr. Malfoy en su propiedad. Vince, al igual que Draco, era hijo único, pero Greg tenía una hermanita, que aparentemente consideraba como una especie de mascota.
Harry ya sabía que los Malfoy criaban ovejas, pero él no las había visto de cerca, porque Draco encontraba que las ovejas olían mal y no eran interesantes. Sin embargo de Vince y Greg, Harry aprendió que los Malfoy criaban las Grandes Ovejas Spellcombe, una raza mágica única, cuya lana se utilizaba para hacer túnicas de la mejor calidad.
"Todas la túnicas de Hogwarts vendidas por Madam Malkin y Twilfit & Tattings tienen al menos algún porcentaje de lana de las Gran Spellcombe," Draco le dijo a Harry. "Las mías son cien por ciento Spellcombe -claro esta las más costosas."
Harry sonrió de medio lado y dijo burlón, "¡Por supuesto! ¡Cualquier cosa de calidad inferior podría irritar la delicada piel Malfoy!"
"Para," Draco hizo una mueca, un poco avergonzado. "¡A veces suenas igual que Snape!"
Crabbe y Goyle rieron por lo bajo, resoplando como jabalíes.
"¡Bueno, es verdad!" dijo con fuerza Draco.
Miraron por la ventana un rato, mostrando cuando veían algún caballo blanco-considerado de buena suerte para la gente mágica-y especulando sobre Hogwarts. Los ojos de Crabbe and Goyle se pusieron pesados, y se durmieron. Draco se sentó al lado de Harry y admiraron el hermoso juego de ajedrez de Harry. El Profesor Snape le había explicado lo básico del juego a Harry, pero solo habían jugado un par de veces. Draco, se entero Harry, era un muy buen jugador de ajedrez, y generosamente compartió sus puntos de vista y experiencia con sus amigos.
Alrededor de la doce y media oyeron un gran traqueteo en el pasillo, y una sonriente, mujer abrió la puerta y pregunto, "¿Quieren algo del carrito chicos?"
Crabbe y Goyle de inmediato despertaron, alertas, y pasándole monedas a la mujer.
Harry estaba consciente de la cesta de picnic en su mochila, llena a reventar por Muffy. "No creo que necesite nada, gracias," le dijo a la bruja sonriente. "He traído conmigo el almuerzo."
"¡Oh, vamos, Harry!" dijo Draco, mientas revisaba las golosinas. "Prueba las ranas de chocolate, por lo menos. Y los pasteles de caldero son ricos. No hay nada de malo con unos cuantos dulces. Solo ten cuidado con los Bertie Botts."
Las palabras de Draco despertaron la curiosidad de Harry. Le informaron que "todos los sabores" significaban exactamente eso, y que Draco nunca había sentido lo mismo por ellas después que había probado una que -Draco susurro en el oído de Harry-" tenia sabor a excremento de perro."
Harry rio como loco, casi cayendo de su asiento. Tosiendo, se sometió a los deseos de Draco y compro una selección de dulces, con cuidado evitando las temidas Bertie Botts. Miro las ranas de chocolate pensativo.
"No son ranas de verdad ¿cierto?"
"Por supuesto que no. Tienen un pequeño hechizo para hacerlas saltar una vez, así que sostenla. Tienen tarjetas dentro con brujas y magos famosos. Tengo la colección completa –sobre setecientas."
Harry rio. "Eso es mucho chocolate." Desenvolvió la rana y miro la tarjeta. Estaba el rostro de un viejo. Tenía anteojos de media luna y una gran nariz torcida. Su largo cabello blanco, barba y bigote le hicieron recordar a Harry a Santa Claus. Bajo la imagen había un nombre que conocía.
"¡Así que este es Dumbledore!" dio vuelta la tarjeta y leyó:
ALBUS DUMBLEDORE
ACTUAL DIRECTOR DE HOGWARTS
Allí seguía una breve descripción de los logros y gustos de Dumbledore. El Profesor Dumbledore había trabajado en alquimia con Nicholas Flamel, el hombre de la biografía del libro de la mamá de Harry. Estaba en el baúl de Harry y lo había ojeado brevemente. Claro está que era terriblemente largo, cosa que era de esperar de un mago de más de quinientos años
"Tengo deseos de comer algo más aparte de dulces," dijo Harry, poniéndose de pie. "¡Greg! Quizás tú puedas ayudarme a bajar mi mochila. Tengo una cesta con comida allí. Quizá a ustedes les gustaría-"
Alguien toco a la puerta del compartimiento, y Harry levanto la mirada para ver a Neville Longbottom. El chico parecía estar a punto de llorar.
"Hola, Neville." Lo saludo Harry. "Draco, Vince, Greg-este es Neville Longbottom. También es su primer año en Hogwarts."
Un dueto de gruñidos, y un aburrido "Es un placer," de parte de Draco.
Neville estaba demasiado preocupado para que le molestara la falta de saludos. "Lo siento," murmuro. "Hola, Harry. ¿Has visto un sapo?"
"¿Un sapo?" Draco murmuro desdeñosamente.
Neville hizo una leve mueca ante el tono de Draco, y le dijo a Harry, "¡He perdido a mi sapo Trevor! ¡Sigue arrancándose!"
Draco miro a Neville muy altivamente. "¿Tu de verdad pagaste dinero por un sapo?"
"El tío Algy me lo regalo, " Neville dijo defensivo, sin mirar a Draco. "No creo que a Trevor le haya gustado dejar nuestros invernaderos. Él era feliz allí."
"¿Tienen invernaderos?" interrumpió Harry, bastante interesado.
"Por supuesto que sí," Draco dijo arrastrando las palabras. "Es la base de la fortuna Longbottom. Hace mucho dinero el crecer plantas mágicas si no te molesta jugar en la tierra."
Sintiendo algo de pena por Neville, Harry se detuvo, sin saber que decir. Goyle estaba de pie, más interesado en el contendió de la cesta de picnic de Harry. "¡Espera!" grito Harry. "Quiero decir-Greg, baja mi baúl, si puedes. ¡Hay un hechizo para convocar a una mascota en el viejo libro de mi padre! ¡Probémoslo!" con la asistencia muscular de Goyle, el baúl de cuero de dragón fue bajado y Harry rápidamente lo abrió, notando la mirada de aprobación de Draco por el baúl. Busco su copia de Magia alocada para Brujos Locos. "¡Aquí esta!"
Ojeando las gastadas paginas, encontró "Así que has pedido a tu mascota." Una anotación estaba escrita abajo con tinta gastada: funciona bien. Leyó rápidamente y dijo, "Tu tienes que hacerlo, Neville. ¡Es tu sapo después de todo!"
"Yo no se-" Neville tembló.
"Deja de perder el tiempo, Longbottom, y muéstranos que puedes hacer," dijo Draco, acomodándose para el espectáculo.
"Mira," dijo Harry, apuntando la encantación. "Solo estira tu mano con la varita, y di, ¡'Ecce, Trevor!' y luego mueve tu brazo como si fueras a tomarlo. Y tienes que pensar en lo mucho que lo quieres de vuelta."
Neville obedientemente practico el movimiento con la mano-era bastante simple. Le susurro a Harry, "No creo que pueda-"
"Quieres a Trevor, ¿no es así? Le susurro Harry. "¡Piensa con fuerza en eso!"
Neville se mordió el labio y asintió, luego estiro su brazo gritando, "¡Ecce, Trevor!" y movió el brazo en el gesto indicado.
"Quizás alguien debería abrir la puerta," sugirió Draco. "O si no, quedara todo aplastado-"
Justo a tiempo, Harry abrió la puerta del compartimiento, y un sapo entro volando, chocando contra las manos de Neville. El niño no pudo afirmarlo, y Crabbe, Goyle y Harry lograron hacerlo y se lo pasaron al extático e incrédulo Neville.
"¡Lo hice!" tartamudeo. "¡Hice magia!"
"Eso espero," declaro Draco, impresionado pese a si mismo, pero no dispuesto a demostradlo. ¡Tanto alboroto por un miserable sapo! Al mismo tiempo, fue un buen trabajo de encantamiento. "¿Porque no lo guardas en tu bolsillo, para que no trate de buscar de nuevo la libertad?"
Luchando un poco, eso fue logrado, y Trevor fue guardado con seguridad.
"Íbamos a comer algo," Harry le dijo a Neville. "¿Porque no te nos unes? Tengo montones de comida."
"¿Comida Muggle?" pregunto Draco. "¿Que tienes?"
Harry solo le dio una enigmática sonrisa, y saco la enorme cesta de comida de la mas pequeña mochila con algo de dificultad. Harry había leído su vieja copia de El viento en los Sauces la semana anterior. Había una parte que le había encantado, y le había pedido a Muffy que armara la canasta así-con unas pocas adiciones que se le habían ocurrido. Crabbe y Goyle casi estaban babeando ante los aromas que les llegaban.
"Hay pollo frio," respondió Harry. Respiro profundamente. "-y- lengua fría, jamón frio, carne fría, pepinillos, ensalada, panecillos, sándwiches, carne en conserva, cerveza de jengibre, limonada, soda, agua-"
Los chicos lo miraron y a su cesta con asombro. Harry solo seguía sacando comida.
"-y tartas de melaza y merengues, ¡Si es que no tenemos suficientes dulces!"
Crabbe y Goyle atacaron la comida con ganas. Neville sonrió encantado, y Draco asintió aprobadoramente, sirviéndose un exquisito merengue. "No esta mal, Harry. Para nada."
Por un tiempo no hubo conversación. Al final, somnolientos y llenos, se echaron en sus asientos satisfechos y triunfantes, mientras el paisaje se volvía aun más campestre. Ahora habían bosques, ríos, y oscuras colinas verdes.
La puerta del compartimento se volvió a abrir. Una chica se paro en la entrada: una niña con abundante cabello castaño y grandes dientes delanteros. Con voz mandona pregunto, "¿alguien a visto a un sapo? Neville-oh-ahí estas. ¿Tuviste suerte?"
Neville se puso de pie para responder orgulloso, "Lo encontré con magia."
"Oh, ¿hiciste magia?" pregunto la chica. "¡Desearía haberlo visto!"
"Era un hechizo del libro de mi papá," le dijo Harry, estaba bastante complacido con su padre. "Magia alocada para Brujos Locos."
"Ese no esta en la lista de Hogwarts," le dijo la niña. "¿Es bueno?"
"Échale una mirada si quieres," dijo Harry. "Pasa y come algo con nosotros."
Ella chasqueo la lengua, sacudiendo el asiento. "¡En serio chicos! ¡Están llenos de migas!"
"Excelentes migas," Draco dijo soñadoramente.
La niña se sentó al lado de Harry y comenzó a revisar el libro, sin para de hablar.
"He tratado algunos hechizo solo por practica y han funcionado bien. Nadie en mi familia tiene magia. Fue una sorpresa cuando recibí mi carta, pero estaba tan complacida-"
Draco abrió los ojos, y comenzó a alejarse lentamente, removiéndose en su asiento, lo más lejos posible de la extraña chica.
Sin notar su creciente horror, la chica siguió hablando. "Quiero decir, He oído que es la mejor escuela de magia que hay. Claro que me he aprendido todos los libros de primer año de memoria. Solo espero que sea suficiente-Soy Hermione Granger, por si acaso, ¿y ustedes?"
Ella dijo todo esto muy rápido. Harry la miro con la boca abierta. Él había estudiado durante el mes anterior, pero de seguro no podía asegurar haber aprendido los textos de memoria.
Por suerte, los modales de Neville salvaron el momento. "Neville Longbottom," dijo suavemente, con una pequeña inclinación de cabeza, en deferencia a una dama.
"Uhh-"Harry dijo brillantemente. "Este es Greg Goyle-y Vince Crabbe-y este-" dijo, tratando su voz mas atractiva de 'agitado, no mezclado', "- es Malfoy-Draco Malfoy-" le hizo un gesto a ella, distrayéndola de la expresión de Draco. "-y yo soy Harry Potter."
"¿En serio?" pregunto Hermione. "Claro que se todo sobre ti. Compre unos libros extra para tener más conocimiento, y tú estas en Historia Mágica Moderna y Alza y Caída de las Artes Oscuras y Grandes Acontecimientos Mágicos del Siglo Veinte. ¿No tienes nada que no tenga carne o azúcar refinada?"
Harry le paso unas frutillas y queso crema con unas deliciosas galletitas saladas. Aclarando su garganta, dijo calmadamente, "No puedes creer todo lo que lees. Yo también leí esos libros, y no estoy seguro de estar de acuerdo-"
"¡Pídele que te cuente sobre la luz verde!" Draco le dijo con fuerza a la chica. "Yo diría que tu no sabes todo sobre él."
"¿Sabes en que casa te gustaría estar?" Harry pregunto desesperado, esperando evitar una pelea.
"Oh-Gryffindor, creo," dijo la chica. "He estado preguntando, y espero quedar allí. Oí que Dumbledore estuvo allí, y creo que suena la mejor-"
"¿Porque?" pregunto Harry.
"¿Porque?"
"¿Porque crees que suena mejor?"
"Bueno-Dumbledore es un gran mago, así que si él estaba en esa-"
"Tu no deberías ir a una casa porque alguien mas estuvo en ella," Harry dijo con firmeza. "Deberías ir a la casa que te sirva mejor. Eso es lo que dice mi guardián mágico, y yo estoy de acuerdo con él. Debes ser fiel a ti misma, o no será bueno y jamás harás amigos con los miembros de tu casa. Y además, no se donde leíste que Dumbledore estuvo en Gryffindor, pero-"
"Unos chicos pelirrojos en el segundo compartimiento lo dijeron."
Draco resoplo su desprecio.
Harry meneo la cabeza. "No he leído en ninguna parte que Dumbledore estuvo en Gryffindor. No se en que casa estuvo él. Pero aun así no importa. Él es Dumbledore y tu eres tu."
"Bueno-no creo que Ravenclaw sea muy mala-"
Crabbe le dijo a Goyle, "¡No si ya ha memorizado todos los libros!"
Hermione bufo, y tomo otra frutilla.
"Tus padres son muggles." Draco dijo rotundamente, como si estuviera asombrado de tener esta conversación. "¿Que hacen los muggles?"
Ella parpadeo incierta. "Son dentistas. Ambos. Mi mamá en realidad-"
"Por Merlín ¿que es un 'dentista?'"
"Sanadores de los dientes," Harry tradujo para los sangrepura. "Ellos tapan caries y previenen la caída de los dientes."
"¿Caries?" pregunto Neville, perdido.
"¿Caída de los dientes?" Draco dijo en total repugnancia. "¿Los dientes de los muggles se pudren? Esa es la cosa mas desagradable que he oído."
Hermione pregunto ansiosa, "¿Quieres decir que los magos y brujas nunca tienen caries?"
"¿Que es una carie?" pregunto Crabbe.
Harry explico. "Cuando los dientes de los muggles se pudren, le salen agujeros llamados caries, y los dentistas los llenan con algo metal para que los dientes puedan seguir funcionando."
"Eso no es completamente-" le contradigo Hermione.
"Creo que voy a vomitar-" declaro Draco, y casi al mismo tiempo dijo. "-y fue un almuerzo tan lindo."
Hermione sin embargo no pudo dejar el tema, pese a lo mucho que le disgustaba a Draco. "¿Están diciendo que los dientes de los magos siempre permanecen perfectos?"
"¡Naturalmente!"
"No," respondió Neville. "Pueden maldecirte o golpearte y pierdes algún diente o se ponen extraños o amarillos. Pero no se pudren," murmuro, sintiendo también afectado.
"Eso es muy interesante," les aseguro Hermione. Con rapidez se levanto y les dijo, "Gracias por la merienda, Harry. ¿Chicos no creen que deberían cambiarse? Yo voy a hacerlo de inmediato. Estoy segura que llegaremos pronto, y no querrán estar vestido inapropiadamente y meterse en problemas"
Les dijo ella mandonamente, dejando a los chicos con la boca abierta.
Draco dijo, "¿Así que eso es un nacido muggle? Bastante ruda, molesta, presuntuosa-"
"Quizás estaba nerviosa," Neville sugirió ligeramente.
Draco desecho eso enojado. "¿Nerviosa? ¡Una arrogante, desconocida, diciéndole a Harry Potter que sabe todo sobre él, cuando nunca lo había visto antes de hoy! ¿Quien se cree que es?"
"Hermione Granger?" dijo Goyle.
"Si-ese es su nombre, ¿no es así?" accedió Crabbe.
"Así que sus padres son Sanadores de Dientes, ¿no es así?" Draco se levanto, sacudiéndose su túnica. ¿Entonces porque no hacen algo sobre los poderosos colmillos de su hija?"
Harry también había estado molesto con Hermione, pero la palabra "colmillos" lo hizo protestar, riendo pese a si mismo. "¡No, Draco! ¡Eso es horrible!"
"¡Al igual que ella! ¡No tiene modales! ¿Quien eres tú? ¡Que manera de hablar! ¡Tosca pequeña salvaje!"
Por el movimiento en el corredor, era claro que los demás también sabían que el viaje estaba cerca. Harry saco su túnica nueva. Todos hicieron lo mismo, luego cerraron los baúles y guardaron la mochila y la cesta. Los chicos chocaron un poco en el pequeño espacio, y se ayudaron entre ellos con botones porfiados y mangas desobedientes. Draco incluso se digno a darle a la túnica de Neville un jalón para enderezarla.
"Gracias," murmuro Neville.
"No lo menciones, Longbottom," Draco se encogió de hombros. "Fue bueno conocerte-siempre es bueno conocer a alguien con el ambiente adecuado y con buenos modales."
Una voz resonó en el tren: "Llegaremos a Hogwarts en cinco minutos. Por favor dejen su equipaje en el tren. Sera llevado a la escuela de forma separada."
El estomago de Harry dio un vuelco con los nervios, y Neville, noto, se veía pálido. Draco ya era pálido, así que no se podía descifrar nada en su complexión en el momento. Los cinco chicos se unieron a la multitud en el pasillo. El tren comenzó a disminuir su velocidad y finalmente se detuvo. Los estudiantes se empujaron para bajar del tren hasta una pequeña y oscura plataforma. Harry se estremeció en el frio aire nocturno. Draco lo miro, y le dio una leve sonrisa.
Luego vieron una lámpara que flotaba sobre las cabezas de los estudiantes, y Harry oyó una voz familiar: "¡Primer año! ¡Los de primer año por aquí! ¿Estas bien, Harry?"
La cara peluda de Hagrid le sonrió sobre el mar de cabezas.
"¡Hagrid!" grito Harry haciéndole señas.
"Vamos, síganme-¿no hay mas de primer año? ¡Cuidado donde pisan! ¡Primer año síganme!"
"¿Quien es el?" Neville pregunto ansioso. "¡Es tremendo!"
"¿Hagrid?" Draco pregunto al mismo tiempo. "¿No es un tipo de sirviente?"
"Él es el Cuidador de las Llaves, y el Professor Snape me dijo que sabe todo sobre el bosque y sus criaturas. Es muy amable," Harry le aseguro a su amigo en un susurro.
Resbalando y tropezando, siguieron a Hagrid por lo que parecía ser un estrecho sendero empinado. Estaba oscuro a ambos lados así que Harry pensó que debían haber gruesos arboles. Ninguno hablo mucho. Neville tomaba su bolsillo ansioso, y luego suspiro aliviado. "Trevor esta bien," le dijo a Harry.
Hagrid llamo sobre su hombro, "Verán Hogwarts por primer vez en un segundo. Al doblar la esquina."
El estrecho sendero se abrió repentinamente al borde del gran lago. En lo alto de una montaña al otro lado del lago, sus ventanas brillando contra el cielo estrellado, estaba un inmenso castillo con una gran cantidad de torres y torretas.
Un respiro profundo, y luego un fuerte y colectivo "¡Oooooh!"
Harry miro a Draco, y ambos sonrieron encantados. La redonda cara de Neville estaba llena de asombro. Incluso Crabbe y Goyle parecían impresionados por su primera vista a Hogwarts.
"Bonito, ¿cierto?" murmuro Crabbe.
Ante ellos había una pequeña flota de botes en el agua oscura de la orilla. Hagrid dijo, "¡No mas de cuatro en un bote!"
Draco rápidamente le ordeno a sus seguidores. "Entonces. Vince-Greg-vayan con Theo Nott y ese chico que esta a su lado. Debe ser Blaise Zabini, pero no lo he vito en años. Harry y yo iremos con Longbottom y-"
Hermione Granger pasó junto a un grupo de chicas y se sentó en su bote. Draco cerró la boca de golpe. Harry escondió una sonrisa con su mano. Neville ayudo a Hermione a asegurarse que su túnica no tocara el agua.
"¿Todos listos?" grito Hagrid, que tenía un bote para él solo. "Entonces vamos-¡ADELANTE!"
La flota de botes se movió al mimo tiempo, deslizándose por el lago, que parecía un espejo. Todos estaban en silencio, observando el gran castillo. Se alzaba sobre ellos mientras se acercaban cada vez más y mas.
"¡Cabezas abajo!" grito Hagrid cuando llegaron al borde. Todos agacharon sus cabeza, y lo botes los acarrearon a través de una cortina de hiedra que escondía la entrada. Pasaron por un largo túnel oscuro, que parecía llevarlos bajo el catillo, hasta que llegaron a una especie de fondeadero subterráneo, donde bajaron.
Harry le susurro a Draco, citando El Viento en los Sauces, "¡No hay nada tan digno de hacer como simplemente perder el tiempo en los botes!'"
Draco no comprendió la referencia, pero estuvo de acuerdo, distraído y desarmado por la experiencia. "En realidad fue bastante divertido. Nunca había estado en un bote."
"Ni yo tampoco. Espero poder hacerlo de nuevo." Harry se pregunto si podría convencer a Draco y Neville de leer El Viento en los Sauces. El aun estaba inseguro de si era Topo y Draco la Rata de Agua, o si Neville era Topo, Harry la Rata de Agua, y Draco el Sapo. De lo único que estaba seguro era que el Profesor Snape era el Sr. Tejón, aunque fuera un Slytherin.
Hermione, sin embargo, había escuchado, y si lo comprendió. "'Simplemente perder el tiempo en los botes –o con botes,'" ella cito en respuesta. De inmediato, Harry se sintió mucho mas amigable hacia ella y le sonrió mientras subían una escalera de piedra tras la lámpara de Hagrid, que los llevo a un amplio sector liso a la sombra del castillo.
Subieron algunos escalones y se pararon al lado de una gran puerta de roble. Hagrid grito, "¿Están todos aquí?" levanto un gigantesco puño y toco tres veces en la puerta del castillo.
"Es como estar en un cuento," Hermione le susurro a Harry. "No creo que mis padres me crean cuando les cuente todo esto."
