¿Cómo andan? Espero que bien. Yo estoy de reposo médico y entonces aprovecho para subir el capítulo que tenía adelantado :3
Espero que les guste y se aceptan comentarios :3
Que tengan un bonito día… COMENZAMOS!
Capítulo 21:
Me tranquiliza estar cerca de la rubia, es como si su sola presencia ahuyentara todo lo que me hace daño. El mastodonte ese siempre anda rondándola y eso me molesta; ¡Así que para proteger lo que me importa yo!... un momento… ¿Él es? ¿Gay? No tengo nada en contra de ellos pero ¡No tan cerca amiguito! ¡Detesto a ese sujeto! ¡Siempre se encarga de hacerme quedar mal ante Lucy! ¡Ella se ríe de mí por su culpa!
-Ya no te enojes – ella se mofaba de mi mientras cocinaba la cena.
-¡No estoy enojado! – es como la quinta vez en la noche que me lo dice. Realmente no estoy tan callado por culpa de eso, solo que no encuentro la manera de iniciar esta charla.
-Tienes cara de estarlo – siento su dedo sobre mi mejilla - ¿O paso algo malo? – se quitó el delantal rojo y se acomodó junto a mí en el diminuto sofá.
-… ¿Qué harías?... si tu madre muerta te dejo una llave – sus orbes chocolates se abren de la sorpresa.
-Averiguaría de que es – contesto preocupada - ¿Por?
-¿Y si te ha mandado cartas durante mucho tiempo? – ahora creo que está entendiendo a que me refiero. Sus finas manos sujetan las mías y sonríe con tranquilidad.
-¿Eso es lo que te tiene así? – Asentí - ¿Cuando? Mejor dicho ¿Cómo? O ¿Qué? – está nerviosa y eso es lo último que necesito ahora.
-Cálmate Lucy – apreté sus dedos; soy el menos indicado para pedirlo. Pero – No sé qué hacer…
-Natsu… - su pulgar froto el dorso de mi mano - ¿Qué te dice tu corazón? – Sonrió con ternura – porque la mente es muy cerrada a veces.
-Quiero ver esas cartas – me sincere – pero no a quien las tiene.
-Yo las traeré para ti – asentí agradecido – solo dime donde debo ir.
Ella será la intermediaria entre mi padre y yo. Necesito saber que hay en esas hojas ¿Qué es lo que tanto me contaba? No me siento capaz de verlas solo, aunque si Lucy está a mi lado sé que podre. Además; quiero ayudarla también. He estado en contacto con su padre y estoy viendo la manera de que venga a verla. El problema en su país la está volviendo loca y no se toma el tiempo para averiguar algo debido a mí. Usare todos mis recursos para saber que está pasando y así seré útil para ella también.
Llego el viernes y Lucy desapareció a eso de las 3 de la tarde, me hubiera preocupado de sobremanera si el rubio insoportable no me avisaba donde había ido. Yo aproveche su salida para finiquitar el viaje de su padre. Debe llegar mañana si mis cálculos no me fallan y el vuelo no sufre ningún contratiempo. Ella llego a la casa recién a eso de las 9:30pm, en sus manos traía una bolsa gigante negra y la otra sujetaba una maleta. Por lo que puedo ver no es pesado, porque puede cargarla sin problemas a pesar de su gran tamaño.
-¡Estas son todas! – Exclamo emocionada – y tu padre te envía ropa – bajo ambas cosas en el suelo.
-La ropa no me interesa – me levante del suelo con Happy en brazos y cogí lo que ella trajo con mi mano libre.
-¡A mí sí! - me tiro una camiseta negra – ¡estas intercalando entre tus ropas de siempre y los dos juegos que te presto Loke!
-Sí, si – deje de prestarle mucha atención una vez que comencé a abrir la bolsa y descubrir dentro de ella muchas más cartas de las que esperaba.
-Las organice por fecha – se acercó a mí y tomo un pequeño fajo del montón – estas son las primeras.
Las fechas eran de hace 6 años y por lo gastado que estaba el papel no me caben dudas de su tiempo. "Para mi bebe" era la dedicatoria. Un nudo se formó en mi estómago y respire profundo para tranquilizarme. Mire a Lucy y ella me sonrió con calma y se acomodó en el sofá. Abrí el envoltorio y dentro de ella la perfecta caligrafía de mi madre, me recordó a mis años de niño.
"Querido Natsu
Han pasado cerca de dos años desde la últimas vez que te vi. He tratado de hablar contigo cientos de veces, pero tu padre prefirió mantenerte al margen de mis problemas. He hecho demasiadas cosas malas en mi vida y el haberte fallado a ti y a tu hermano fue la que más lamento ahora. Estoy tratando de mejorar, para poder ser la madre que ustedes merecen y así puedan sentirse orgullosos de mí. No voy a hacer muy larga esta carta, porque mi vuelo está por salir, pero prometo enviarte una más adelante.
Espero que puedas perdonarme amor y te vuelvas un hombrecito fuerte y bondadoso.
Con amor Mamá"
El aire regreso de golpe a mis pulmones y abrí rápidamente la siguiente carta. En ella me contaba su paso por Paris, que conoció un sujeto que le recordaba mucho a mi padre y que deseaba poder ver esos lugares juntos algún día. Las siguientes eran parecidas; en cada una de ellas me decía cuanto nos extrañaba, pero que aún no estaba lista para volver. No mencionaba nada de mi hermano muerto hasta las cartas del año pasado. Donde me comento que se encontró con mi padre en uno de los pasillos del hotel en el cual trabaja.
"Mi pequeño bebe.
Bueno probablemente ya seas un joven apuesto y detestes que te llame así, pero para mí siempre serás mi bebe. Hay algo que no te he contado por miedo a que te molestes aún más de lo que seguramente estas; tienes un hermano, se llama Natsu. Era igual de inquieto que tú en mi vientre, por eso se llaman igual. Tiene otras similitudes contigo además de esa; su sonrisa y alegría también la heredo. Hasta tu padre se sorprendió al ver el parecido. Nos cruzamos de casualidad en el hotel donde trabajo y ahí conoció a tu gemelo de pelo negro y ojos oscuros.
Al fin pudimos hacer las paces por lo que paso y me comento que tú habías viajado a Canadá. Me afirmo lo que ya sabía, que eres encantador; aunque me preocupa que te metas con muchas mujeres. Esas malas andadas nunca resultan bien, te lo digo por experiencia; lamento que hayas heredado eso de mí. También me dijo que no leías las cartas que te he mandado estos años y sinceramente lo entiendo. No puedo culparte, no le deseo una madre como yo a nadie.
Esta será la última carta que te escriba y te juro que nos volveremos a encontrar cuando vuelvas de tu viaje. Soy una mujer distinta, lastimosamente me tomo demasiado tiempo darme cuenta de tantas cosas. Tu padre prometió que me pagaría el pasaje cuando estuviera lista. Espero que no te lo tomes en contra de tu hermanito, el esta súper encantado cada vez que le cuento de las travesuras que tu hacías, está deseando conocer a su yo del futuro siempre dice. Van a llevarse bien, ya que siempre te han gustado los niños. Nos vemos pronto hijo.
Te amamos mucho Mamá y mini Natsu
PD: El pidió que lo llames así cuando se encuentren. Cuídate amor y ruego que puedas leer esto antes de que vayamos. "
Hace años había dejado de sentir compasión por esa mujer… por mi madre. Siempre la considere egoísta y desinteresada. Creí que nunca le había importado lo bastante para preocuparse por mí y resulta que ella ha estado pendiente de mi todo este tiempo. Haciéndome parte de su vida a través de estas cartas ¿Qué habrá sentido cuando nunca le respondí? ¿Qué la ignoraba? ¿Qué era indiferente a sus sentimientos? Busque a Lucy con la mirada para poder hablar con ella, pero la encontré dormida sobre el sofá; acurrucada junto a Happy. Mire la hora en mi teléfono y eran cerca de las 4 de la mañana.
-Lo siento princesa – cubrí su cuerpo con una manta y comencé a juntar el desastre que había causado. No me percaté de que las lágrimas recorrían mis mejillas hasta que una de ellas cayó sobre el papel corriendo la tinta.
¡Lo siento tanto mamá! ¡Te extraño mamá! ¡Regresa a casa mamá!… todas esas frases que de niño repetía solo en mi habitación ahora eran vomitadas de mi boca sin que pudiera detenerme. Un abrazo cálido tranquilizo mi corazón y el peso de su cuerpo sobre mi espalda me devolvió a la realidad; al menos ahora tengo un ángel para calmar esta angustia. Bese su antebrazo y deje que su aroma me relajara. Por haberme obligado a ir a Canadá, gracias papá. Por haberme ocultado lo de mi madre; tú y yo tenemos que hablar. Agradece, que conocí a Lucy en ese viaje o nunca más volvería a dirigirte la palabra.
Mi punto de vista.
Natsu me confió algo de lo que habló con su hermano y me había pedido el favor de que fuera junto a su padre para recoger las cartas que su madre le había mandado y nunca se las estregaron. Siempre creí que el odio que tenía hacia su madre superaba con creces cualquier cosa, pero esa rabia que su mirada transmitía cada vez que mencionaba a su papá ahora me preocupó. No quiero que su corazón se vuelva a llenar de rencor.
Fui a la mansión Dragneel sin avisarle a mi novio, grande fue mi sorpresa al ver que el señor me esperaba. Me sonrió como solía hacerlo, esta vez no pude permitirme devolverle el gesto; lo que hizo me parece atroz. Movió la cabeza en señal afirmativa y me invito a seguirlo a su despacho. Una vez dentro me dijo la contraseña de la caja fuerte y me cedió el paso para acercare a ella. En el interior de estas se encontraban muchísimas cartas apiladas con poco cuidado, todas tenían el sello roto.
-Las ha leído – no fue una pregunta.
-Tenía que saber su contenido antes de – sentí como si estuviera hablando con mi frio padre.
-¿Esconderlas? – desvió la mirada.
-Tu no entenderías – comencé a clasificarlas por fecha, arrodillada en el suelo junto a la gran caja de metal.
-Tiene razón, no entiendo como permitió que su único hijo le guarde tanto rencor a su madre – no lo mire.
-Solo deje que mi egoísmo me dominara – me reí por la ironía.
-Aquella vez que me pidió ayuda, quería que arregle el desastre que USTED mismo causo – no respondió – convirtió a alguien dulce en un ser desconfiado y cínico. Y eso que se supone que era el adulto responsable – toco mi hombro, obligándome a mirarlo.
-Señorita Lucy, no le estoy diciendo esto para que me juzgue, yo amo a mi hijo y ame muchísimo a su madre. La relación entre nosotros fue un columpio de emociones desde el inicio – deje lo que hacía para prestarle atención, quiero entender mejor todo lo referente a esta familia – ella era una cantante en un bar, tuvimos una aventura, por al menos cinco meses. No la volví a ver, hasta que ella se presentó ante mí un año después con Natsu en brazos.
-Espere yo – me callo.
-¿Quieres conocer el pasado de mi hijo? – con eso logro mantener mi atención.
Tardo más o menos una hora en contarme todo, como la madre de Natsu nunca le pidió ayuda, y como lentamente se enamoró de ella. Cuando se casaron y el momento exacto en el que ella cayó en las drogas. El tiempo en el que descubrió que ella lo engañaba para poder conseguir su adicción sin que él se enterara. Natsu fue el que la delato, cuando la encontró con el accionista de su padre que le regalaba las pastillas. Dijo que nunca se tomó el tiempo de averiguarlo y movido por la rabia le quito la custodia. Recién comprendió todo cuando ella llego a buscar a su hijo drogada y le ofreció su ayuda para sacarla de ese mundo. Llegaron al acuerdo de que cuando ella estuviera limpia volvería a tener contacto con sus hijos.
-¿Y las cartas? ¿Por qué nunca se las entrego?
-No sabía su contenido y temía que ella siguiera por el mal camino. Las comencé a leer el año pasado, luego de que me la encontrara y viera que ella estaba limpia y criando a un niño igual a Natsu. Incluso se llamaba como él – ¡Un momento!
-¿Quién era el niño?
-El medio hermano de Zeref y Natsu. Tuvo un hijo con un francés hace 3 años más o menos.
-¿Natsu lo sabe?
-Eso fue lo que lo puso tan mal en casa de su hermano – siento que el aire me falta ¿Cómo pudo guardase algo así?
-¡¿Por qué no se lo conto?! ¡Ahora no confiara en usted y lo odiara! No deje que vuelva a volverse un monstruo, debe hablar con él o… – nuevamente se alejara de todo aquello que le hace daño.
-Me lo merezco, no he sido un buen padre – enojada me levante – nublado por mi rabia lo lastime y – no me di cuenta de lo que hacía hasta que sentí la palma de mi mano caliente.
-¡NO TIENE DERECHO A COMPADECERSE! ¡Mejor piense en que hará para remediarlo! ¡El ya perdió a su madre, no permita que se llene de odio! – mis dedos se entumecieron. Acabo de pegarle una bofetada al padre de mi novio y luego le grite, pero no lo lamento.
Enojada recogí todas las cartas en una bolsa y salí en dirección a la habitación de Natsu. Ahí termine mi tarea de ordenar los papeles y aproveche para recoger unas cuantas ropas. Estoy cansada de verlo con esos horribles pantaloncillos verdes. Tal vez pueda utilizar esto como método para limar las asperezas entre ellos. Es cierto que el señor Dragneel obro mal, no puedo juzgarlo, porque de todas maneras siempre hizo lo que creyó mejor para su hijo.
Cuando Natsu comenzó a leer las cartas se concentró tanto que ni siquiera se percató de que los sellos estaban abiertos y creo que eso es lo mejor. Me acomode en el sofá y espere pacientemente a que el terminara su lectura. No sé en qué momento el cansancio me gano, solo que cuando desperté tenía una manta sobre mí y un joven enorme estaba sobre el suelo llorando de manera desconsolada, mientras repetía las mismas frases una y otra vez. Mi alma se partió al verlo así.
-¡Lo siento tanto mamá! – abrace su cuello y deje que su cabeza descansara sobre mis brazos.
-Tranquilo Natsu – con mi mano derecha acaricie su cabello y brazo izquierdo se mantuvo pegado a su mejilla. Su cuerpo temblaba mientras las lágrimas calientes tocaban mi piel – yo estoy contigo – le susurre y descanse mi cabeza sobre la suya. Tardo un tiempo el calmarse, y cuando lo hizo hablo cansado.
-Tengo sed – fue lo primero que dijo.
-Iré a traerte agua – trate de alejarme, pero él me lo impidió y jalo mi cuerpo hasta tenerme sobre sus piernas y abrazarme como si fuera un muñeco de felpa.
-Quédate – escondió su cabeza en mis pechos y respiro profundo – solo un momento.
Permanecí ahí, pasando mis dedos en sus rosados cabellos. Durante casi 15 minutos estuvo casi ausente, sabía que respiraba por el movimiento de que realizaba. Una vez que le calmo se sentó en el sofá conmigo encima, y aproveche que aflojo el agarre para recoger las cartas que estaban en el suelo y luego acomodarlas todas en la bolsa negra. Me ubique a su lado y apoyo su cabeza sobre mi hombro; yo comenzaba a quedarme dormida al sentirlo más tranquilo. Nunca lo vi así, hasta ahora jamás derramo una sola lágrima frente a mí y ahora lo vi prácticamente destrozado ¿Estará mejor mañana?
El primer rayo de sol interrumpió mi sueño y al abrir mis ojos no encontré a Natsu por ninguna parte. Grite su nombre, lo llame al móvil, marque a la mansión e incluso a Gajeel, esperando tener noticas de él, pero nadie sabía nada ¿Dónde se pudo haber metido? No creo que haya cometido alguna locura pero desconozco cómo reacciona ante una crisis así. Yo no soy muy abierta, pero él es aún más cerrado que yo. Me coloque unos pantalones de mezclilla, una blusa blanca y fui corriendo escaleras abajo. Debe haber alguna pista de a donde fue, tal vez alguien en la calle lo haya visto y.-
-¿Lucy? – Detuve mis pasos y voltee hacia la voz que no esperaba escuchar aquí – Al fin vuelvo a verte hija.
-¿Papá? – estaba mucho más viejo, más arrugado de lo que recordaba. Las ropas que traía no se parecen a las que acostumbra eran muy… distintas - ¿Cómo es que?
-Tu novio me invito a venir – parpadee – fue a buscarme al aeropuerto y me trajo directo hasta aquí.
-¿Dónde está? – señalo la puerta que da a la calle y pase corriendo a su lado, para ir a buscar a Natsu. Pero su auto no estaba afuera - ¡¿Dónde?!
-Tenia cosas pendientes – un sonido de frustración abandono mi boca – volverá por la tarde dijo – voltee para encararlo.
-¿Qué haces aquí? – Froto sus manos con nerviosismo – mejor hablemos adentro - una vez coloco un pie dentro de mi departamento su rostro expreso el desagrado por el lugar.
-¿Con todo el dinero que te dejo tu madre vives aquí? – respire profundo.
-Lo que tengo en esa cuenta se usara para mis estudios. Ya que el que me prometió pagarlo mintió – lo comente con molestia.
-Yo… Ya no tengo dinero – eso pude deducirlo sola – Las cuentas Heartfilia fueron congeladas.
-Eso fue lo primero que pensé. Ahora lo que no logro entender es ¿Qué fue lo que hiciste?
-Aposte en un proyecto que no funciono – eso no gastara todo sus fondos.
-¿Qué tan grande? – negó con la cabeza y agito su desalineado bigote.
-No es importante. Lo único que necesitas saber es que recuperare todo.
-¿Pero? – si me cuenta eso es porque espera algo de mí.
-Pero utilizare el dinero de tu madre para lograrlo – no me lo pregunto. Simplemente me lo comento seguro de que le daría lo que mi mamá me dejo.
-No te daré un solo centavo de esa herencia – me mira sorprendido y enojado – ella lo guardo para mis estudios.
-¿Me dejaras en la calle? – su voz sonó siniestra, yo solo negué.
-Aun conservas tu cuenta secreta ¿Verdad? Esa que siempre quisiste esconderme – su rostro se volvió sombrío – usa ese dinero que has obtenido de manera dudosa.
-No puedo – arquee mi ceja – si un solo centavo se mueve estoy muerto.
-Entonces ve la manera de solucionar tu problema. No arriesgare el futuro que mi madre me dejo por salvar tu pellejo de una mala decisión que tomas – no espere el golpe que callo mis palabras. No entendí que había pasado ¿Acaso me acaba de abofetear?
-¡ERES UNA INGRATA! ¡YO FUI EL QUE CUIDO DE TI! ¡¿SABES EL DINERO QUE GASTE POR TI?! – lo mire sorprendida. Toque mi labio, que se había partido; estoy segura de eso ya que el ardor que siento es horrible. Nunca me había levantado la mano, me ha dicho mil cosas sí, pero jamás me había pegado. Fui hasta la puerta lentamente, mis manos temblaban.
-Nunca vuelvas a acercarte a mí – hablaba entre dientes – Lo único que me has dado hasta ahora, que no está incluida en tus obligaciones fue un perro; e incluso eso me los has quitado a los 15 días por ser demasiado ruidoso.
-¡YO PAGUE TU ROPA! ¡TU EDUCACION! ¡TU COMIDA!
-¡ESA ERA TU RESPONSABILIDAD! ¡Y creo que solo lo hacías para quedar como un padre amoroso frente a tus inversionistas!
-Hija – suspiro – necesito tu ayuda.
-Y yo necesitaba un padre – me aleje de su mano – no te daré nada y no se te ocurra volver a pegarme - el tono gélido que use fue muy parecido al que solía usar conmigo.
-Lo siento tanto hija – volvió a dar un paso hacia mí, yo retrocedí dos.
-En esto te ha transformado el dinero que tanto anhelabas – lo invite a retirarse con la mano – lárgate. No sé dónde iras, pero la verdad no me importa.
-Mi pequeña Lucky – desde que mi madre murió no me llama así - ¡Olvida el dinero! No quiero perderte – me cerré, no lo quiero cerca.
-Hace mucho tiempo lo hiciste – respire profundo y baje la cabeza – cuídate padre.
No sé el rostro que está haciendo y la verdad creo que es lo mejor. Aléjate de mí, no quiero volver a ser la niña que lloraba en silencio por culpa tuya. No sé porque Natsu lo trajo ¿Por qué me dejo sola con él? En mi niñez comprobé cuanto amor era capaz de dar su corazón, y siento lastima por él. No sé cómo mi madre se enamoró de un hombre como el… claro… antes no era así. Recuerdo que cuando era pequeña, él y mi mamá solía cantarme, me contaban cuentos y jugábamos a las escondidas. Pero por lo que veo solo estaba ahí por mi madre, yo nunca le importe realmente.
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Sé que volví antes de tiempo y se lo debo a la agradable influenza. Espero que les haya gustado y nos vemos en el siguiente capítulo :3
