Hola gente y feliz día de San Valentín! Como cada domingo, les traigo esta historia, agradecida como siempre de su amor incondicional, sus nuevos follows, favorites y los apreciados REVIEWS! Mucho amor para ustedes hoy día.
Si bien viene nuevo capítulo, lamento informarles que no será de amor como apremia el día. Tenía pensado hacer un one-shot para conmemorar la fecha, pero el trabajo me tiene llena de cosas (No me quejo tampoco, me gusta mi trabajo :B) Espero lo disfruten!
Disclaimer: LoK y sus personajes le pertenecen a Bryan Konietzko y Michael Dante DiMartino.
Capítulo 21
Sus pasos hicieron eco en ese pasillo, alumbrado solo por las luces que no habían sucumbido al paso del tiempo. No le gustaba ese lugar, la inmundicia y el óxido corroían aquella estancia donde la oscuridad acompañaba los actos que allí se cometían.
Pisó un charco de líquido, haciendo gran estruendo. Rogó porque fuera una simple gotera.
-Por aquí.
Un olor nauseabundo llegó a sus narices. De su chaqueta sacó un pequeño pañuelo perfumado y aspiró fuertemente para retener el aroma. El hombre que iba adelante abrió con gran fuerza una puerta de metal.
Era una habitación roñosa, con ladrillos húmedos como pared y el ruido incesante de alguna gotera. El cambio de luz roja lo cegó por unos momentos, por lo que se demoró unos segundos en distinguir quién estaba en la habitación. Dos personas permanecían estoicas en el fondo con sus vestimentas y máscaras puestas, vigilando a esa pobre alma amarrada a una silla.
Al lado de ésta, Amón esperaba firme con las manos en la espalda, atento a la próxima orden.
La puerta se cerró lentamente a sus espaldas.
-La dejamos dormir un momento antes de su visita, señor-Dijo Amón en un susurro.
-Despiértenla-Ordenó.
Amón se corrió un poco y con un movimiento de su mano derecha hizo que el agua saliera de unas rendijas instaladas bajo la silla, mojando y despertando a la persona amarrada. Ésta se despertó de golpe por el chorro.
Hiroshi caminó unos pasos. Ella lo reconoció y al instante entrecerró los ojos.
-Vaya Lin, estás como la mierda.
-Tú lo has dicho.
La dueña del Sol Naciente tenía diversos golpes en la cara, de diferentes tonalidades. Al parecer hacía poco que la habían vuelto a golpear, ya que un hilo de sangre mezclado con el agua bajaba por su mentón.
Había visto a la ex Jefa de Policía en mejores momentos, pero por seguridad, prefería esta visión: Amarrada y golpeada.
Pero sobre todo, bajo su poder.
-Tantos años sin verte, pensé que habías escapado a Zaofu con tu hermana.
-No suelo ser una persona que acostumbre a escapar, Hiroshi-Dijo remarcando la palabra.
-No sabía que tu percepción de escape significaba abrir un burdel-Se burló-¿Desde cuándo te gusta el sexo a ti? ¿Un club nocturno? ¿En serio?
-Me permitía trabajar más a la sombra…-Se burló-Hasta que tu amigo fue a hacerme una visita.
-Y hubieses seguido en las sombras si no fuera por ese estúpido intento de asesinato en la Arena… ¿Pensaste que podrías atraparme?-Se acercó a su rostro.
-Casi lo consigo-Se rió-Hubieses visto tu cara, casi te cagas ¡Jajaja!
Hiroshi afiló el semblante. Dio una fugaz mirada a Amón, quien con un nuevo movimiento de manos, hizo que Lin quedara quieta y se sentara derecha en la silla. La Sangre Control hacía estragos en ella.
-Lo mismo digo ahora jefa, deberías ver tu cara de espanto ¡Jajaja!-Devolvió la broma-Creo que las cosas no terminaron saliendo muy bien para ti Lin, pero déjame contarte que para mí SÍ han resultado-Caminó rodeándola mientras soltaba palabras-Si eres tan informada como lo fuiste hace unos años, debes saber que estoy postulándome como consejero y las encuestas me proclaman como futuro ganador…-Lin lo escuchaba en silencio-Incluso, como próximo sucesor de Raiko-Se detuvo, acercándose al oído de la maestra metal-¿No te da gusto saber eso?
-Me alegro por ti-Dijo irónica.
-¡Nuevos tiempos se vienen para Ciudad República!-Gritó emocionado-Y todo este avance que he tenido se lo debo a mucha gente y aprovechando que estás acá, aprovecho de darte las gracias.
Lin no contestó.
-¿Sabes por qué?- Se puso frente a ella. Lin estaba obligada a verlo por la Sangre Control en su cuerpo-Porque gracias a ti y a tu instinto de detective pude detectar todas las falencias que me podían hacer caer. Por más que recopilaste evidencia en mi contra, jamás pudiste ponerme en jaque… Me hiciste daño Beifong, pero los Sato somos así… Cuando nos hieren, nos volvemos más fuertes…
-Eres un miserable…-Alcanzó a farfullar.
-Viéndolo desde otro punto de vista, la única miserable aquí eres tú ¿De verdad pensaste que convirtiéndote en dueña de un burdel podrías vengarte? ¿Aprovechaste un ataque terrorista solo para matarme? Haz caído bajo Lin, como jefa de policía dabas más pelea…
La susodicha solo podía maldecir en su mente, incapacitada de moverse.
-No perderé más tiempo contigo, eres mujer muerta-Miró a Amón, quien dejó libre de control a Lin, la cual se desplomó en la silla-No te preocupes, le avisaremos a tu familia de tu deceso-Hizo una señal para que Amón lo acompañara y se dirigieron a la puerta-Lástima que en todas tus fotos salgas enojada Beifong, tu obituario en los periódicos no será muy lindo que digamos…
La puerta se cerró pesadamente, dejando a Lin y a los enmascarados.
Caminaron callados por otro oscuro pasillo, mientras las goteras y los pasos sonaban estruendosamente. Llegaron hasta una habitación, ubicada en el segundo piso de la fábrica.
-Buen trabajo Amón. Definitivamente eres un maestro del rastreo-Dijo volviendo a sacar el pañuelo.
El enmascarado solo asintió.
-Quiero que planifiques bien el próximo paso. La muerte de Beifong tiene que ser pública-Se paseó por aquella oficina llena de mapas, diarios, radios y papeles-Lo más probable es que Raiko convenza a los medios de ocultar lo de Lin para no molestar a Zaofu, pero nosotros lo pondremos en evidencia. Ese imbécil caerá pronto…
-Como diga señor-Dijo escuetamente.
-Me largo de aquí, este lugar huele a diantres-Tomó la perilla de la puerta-Tómate el tiempo que quieras, no queda nada para lograr nuestro objetivo.
Salió por la puerta.
Amón quedó unos minutos en silencio, contemplando desde la ventana el sector industrial de Ciudad República. Cerró las persianas y prendió la luz, sacándose la máscara que llevaba.
Se acomodó un poco el pelo y se sentó en la silla. Tomó el teléfono que tenía cerca y marcó.
-¿Han obtenido información?
-No ha vuelto a su casa señor-Informó el otro interlocutor-Tampoco a la del Avatar.
Cortó la llamada. Murmuró algo mientras revisaba un diario.
Ahí estaba, la estúpida hija de Hiroshi dándose besos con el Avatar. Lamentaba el trabajo demás que tendría que hacer para que Sato no se enterara de eso, pero agradecía a Vaatu que el magnate fuese tan poco interesado en temas de farándula. Debía ser selectivo, solo Noatak podía filtrar qué información llegaba hasta las manos de su "jefe" y claramente no podía enterarse en qué pasos andaba la figura de Industrias Futuro.
Se levantó y abrió una botella de licor, vertiendo el contenido en un vaso de cristal.
"Necesito matarla pronto. Hiroshi no debe enterarse que sigue viva", era lo único que repetía su mente.
Era de noche cuando Tenzin bajaba del sencillo auto que lo dejaba a todas partes.
Estaba cansado, pero también preocupado. Luego de la reunión había llamado a Korra para preguntar por Asami, pero tenía el móvil apagado haciendo imposible saber algo más de lo que sucedía en el destruido Sol Naciente.
Aún estaba impactado por la noticia. Además de Asami, le preocupaba Lin ¿Por qué Beifong era dueña de aquel burdel?
Recordaba los años mozos de la ojiverde maestra metal, siempre correcta y apresando a todo aquel que fuese fuera de la ley. El día en que "renunció" a su cargo (pues bien era sabido que algún mandamás había influenciado para sacarla de ahí) pensó que Zaofu había sido el destino final para su amiga de años, pero al parecer decidió quedarse por alguna razón, como administradora de un burdel lujoso el cual era frecuentado por personajes famosos de Ciudad República. Hasta políticos habían sido vistos escapando de la explosión y el derrumbe. A Raiko le iba a costar horrores convencer a los medios de que esas imágenes no fueran publicadas.
Lin… ¿Quién la habría secuestrado? Siguiendo su línea, era muy probable que hubiese mosqueado a algún jefe de la mafia relacionado con las ideas Pro-República. Por muy insensible que pareciese su pensamiento, le acomodaba más pensar que eran los narcotraficantes quienes la tenían secuestrada y no algún grupo extremista. De solo pensar en su vieja amiga Beifong como arma política para doblegar al Imperio Tierra le resultaba terrible.
"Avatar… Si solo aparecieses para calmar las aguas".
Entró al local que mantenía una luz encendida. Por la hora, supuso que los más pequeños ya se habían ido a dormir. Algún acólito merodeaba antes de volver a sus cuartos designados. Saludó a dos con un asentimiento de cabeza antes de encontrarse con Pema en el pasillo.
-Pensé que estarías acostando a los niños-Dijo mientras le daba un beso en la mejilla.
-Ya están dormidos, jugaron mucho al "Comandante Meelo y su capitán Rohan"-Dijo con una sonrisa cansada, pero pronto su semblante cambió-Korra está en el sector de obstáculos.
-¿Qué está haciendo a esta hora ahí?-Conocía a su aprendiz. Era costumbre que a estas horas estuviera en su cuarto jugando videojuegos, hablando con sus padres o de parranda con Bolin, todo menos entrenar.
-Está haciendo Fuego Control-Dijo preocupada-Algo pasó con el ataque, no quiso hablar con nadie y desde hace horas que está ahí.
-¿Sabes si Asami está bien?-Preguntó con interés el maestro.
-Le pregunté pero solo dijo "sí" y siguió luchando-Hizo una mueca triste-Creo que tuvo problemas con ella.
-Ve a dormir Pema, yo me encargo de esto-Abrazó a su esposa y le dio un casto beso en la boca.
-Tú también deberías dormir-Le recomendó-Debió ser un día duro.
-Ni que lo digas cariño, ni que lo digas…
Se detuvo en el umbral del patio. Korra no paraba de repetir una secuencia de Fuego Control. Daba gracias porque el lugar fuese espacioso, las llamas que salían de sus brazos y piernas eran poderosas. No utilizaba el elemento con la mente tranquila, esas flamas eran alimentadas por la ira.
-¿Qué sucede Korra?-Dijo tranquilo y bajo.
La morena no respondió enseguida. Terminó de hacer algunos pasos y tras una poderosa patada horizontal cargada de fuego, respiró profundamente y sin mirar a su maestro respondió:
-No quiero hablar.
-No vengo a presionarte Korra-Se acercó unos pasos, notaba desde lejos la rabia que sentía la maestra agua-Quiero que saques lo que está dentro de ti. Algo te está presionando.
-No pasa nada Tenzin-Dijo con los puños apretados-Estoy bien.
-¿Asami está bien? ¿Supiste algo de ella?
Se quedó callada algunos segundos.
-Está bien-Y reiteró su secuencia de Fuego Control.
Tenzin solo la observó. Al parecer su problema era con aquella bailarina ¿Era por las discusiones con Mako? Rogaba porque su hija mayor no resultara ser tan melodramática como Korra, quien a sus 23 años aún parecía ser una adolescente con esos dramas y jugarretas infantiles.
-¡AARGH!-El Nómada Aire saltó por el susto. Korra había alcanzado con sus llamas una estatua de un antiguo monje. Vio cómo se incendiaba el preciado regalo que le habían mandado desde el Templo del Sur y suspiró fuertemente. La morena solo quedó mirando cómo se consumía esa bella estatua-Lo siento Tenzin-Dijo cabizbaja.
-Te recomiendo, por tu bien, que hables lo que estás sintiendo… Es mejor eso a que destruyas la academia-Dijo con cierto resentimiento.
La ojiceleste pensó unos momentos, apagando sus manos calientes.
-Dime Tenzin ¿Cómo te sentirías si un día Pema te dice que te engatusó solo para poder llegar…? No sé… ¿A Raiko?-La pregunta le pareció algo estúpida al maestro aire, pero prefirió contestar.
-¿A qué te refieres?
-A que todos estos años Pema fingió su amor por ti para obtener su propósito-Dijo con algo de impaciencia-Dime ¿Cómo te sentirías?
El maestro se tomó la barbilla, analizando su respuesta.
-¿Y bien?
-La verdad es que es una pregunta difícil de responder, me cuesta ponerme en ese lugar-Siguió acariciando su barba-Pero me sentiría muy dolido… Y usado.
-Justamente-Tomó un poco de agua de una botella cercana, antes de utilizar el líquido para apagar esa destruida estatua.
-¿Algo así pasó con Asami?-Dedujo el Nómada.
No respondió. Pasó delante de él y tomó dirección a su cuarto, hasta que alguien interrumpió.
-Señor Tenzin, hay dos señoritas que quieren hablar con usted y con Korra.
-No quiero hablar, díganle que se vayan-Dijo la morena con enojo, apurando su paso.
-Yo sí estoy interesado, déjalas pasar-Le ordenó al acólito. Éste desapareció del lugar-No sé qué sucedió esta tarde Korra, pero necesito hablar con Asami, necesito que me diga todo sobre Lin-Admitió preocupado.
-¡Perfecto! Entonces pregúntales todo sobre esa tal Lin. Yo me largo-No escuchó el sermón de su maestro y sin importarle nada, azotó la puerta de su habitación.
Se tomó la cara con las manos ¿Por qué tenía que venir a esta hora? Probablemente suplicaría perdón, daría alguna excusa estúpida o vendría a enrostrarle su relación con Kuvira, porque la verdad eran pareja y Korra solo era una ficha en ese ajedrez.
¿Cómo no lo sospechó antes?
No había sido más que un títere para un oscuro plan de venganza, que involucraba a uno de sus mentores y personas más queridas de Ciudad República ¡Asami era hija de Hiroshi! Aún le costaba creer, múltiples pensamientos nublaban su interior. Una broma del destino, por querer darle una lección a su ex novio había caído en aquella red, en aquella mujer fatal de ojos esmeralda y cuerpo perfecto. ¿En qué momento se dejó atar? ¿En qué momento se había enamorado?
Aquellos besos, aquellos labios, el estado Avatar…
El karma le había llegado y de qué manera, en forma de mujer adictiva.
¡Qué difícil se le hacía creer todo ahora! Asami amaba a los hombres, su trabajo dentro del mundo del sexo facilitó el poder coquetear con Korra, inexperta en esos sentimientos. ¡Por Raava! Ya incluso había pensado en mandar a la mierda a la opinión pública y presentar a la bailarina como su pareja oficial ¡Qué importaba el género! ¡Las críticas!
Tantas estupideces había pensado, solo por un amor no correspondido… No pudo evitar las lágrimas, y con ellas vino la furia.
Abrió la puerta con violencia y se dispuso a caminar para enfrentar a esa maldita. Le importaba un rábano su plan de venganza, que Hiroshi haya o no armado la muerte de su propia hija ¡Había jugado con sus sentimientos! ¡Su disposición! ¡Con su amor!
-¡Korra!
Chocó de frente con su maestro, sumida en sus pensamientos.
-¡¿Dónde están?!-Dijo enrabiada-¡Tenzin! ¡¿DIME DÓNDE ESTÁN?!
-Atrás de mí.
Ahí estaban. Asami tenía puesta la chaqueta negra de Kuvira, tenía el pelo desordenado y parecía haber llorado tanto como Korra. La maestra metal solo tenía puesta su blusa rota, manchada con el polvo del Sol Naciente.
Al instante la rabia pasó. No se había dado cuenta del tiempo que había pasado en su cuarto.
No sabía por qué pero verla así la había impactado.
-Me contaron lo sucedido en el Sol Naciente y también quiénes son-Dijo serio, mirando la confusión de su aprendiz-Me han pedido asilo para esta noche ya que Amón destruyó su departamento, pero no puedo dárselos sin tu consentimiento.
-Tú eres el dueño de casa Tenzin, yo no puedo decir nada-Dijo dolida, agachando la cabeza.
-No puedo cerrarle la puerta a alguien que lo necesita, pero entiendo que estés pasando por un momento complicado…
La maestra agua quería gritar, su cabeza le decía demasiadas cosas. Quería actuar con rabia, golpear a alguien, a cualquier cosa, su corazón le dolía a mares, pero extrañamente ver a Asami en ese lugar la había tranquilizado entre todo ese mar oscuro.
Respiró profundamente. No podía ocultar la rabia que sentía, mas quería saber la verdad de todo, no iba a echarlas a la calle como meras alimañas.
-Si no tienen dónde más ir entonces que se queden-Miró enojada a Tenzin-Tú verás lo que haces con ellas-Dio la vuelta y volvió a cerrar la puerta de su cuarto.
Los tres quedaron unos minutos en silencio, hasta que Kuvira alzó la voz.
-Bueno, creo que eso resuelve lo de esta noche-Se rascó la cabeza, en un gesto infantil.
-Las llevaré a su habitación-El maestro aire comenzó a caminar con Kuvira detrás, pero Asami se quedó.
-Quiero hablar con Korra-Dijo segura.
-Sato, no creo que quiera hablar contigo ahora-La miró con pena-Debe odiarte en este momento.
-No me importa, ella necesita respuestas-Se cruzó de brazos, dando a entender que no se movería de allí.
-Asami, será mejor que hables mañana con Korra-Le recomendó Tenzin-La conozco, hay que darle tiempo para que piense las cosas, creo que tuvo demasiado por hoy.
La verdad es que él había tenido mucho por ese día. Quedó impactado con la historia de ellas, pero quizás no tan impresionado de las acciones de Hiroshi. La verdad es que el empresario jamás le había dado buena espina… Esa actitud avasallante de querer ser el primero en la carrera sin importar los costos era algo que Tenzin reprobaba tajantemente, sobre todo luego de aquellos discursos anti Imperio Tierra. Después de conversar con las chicas, era obvio que Hiroshi era un terrible ser humano, algo buscaban de él y el hecho de que su hija buscara ponerlo en su lugar solo hundía más su imagen.
Sin embargo, admitía sentirse un poco dolido por las acciones de Asami y Kuvira. No lo sentía tanto por él, sino por Korra. Sabía que su alumna era egocéntrica, impulsiva y algo agresiva, pero cargaba consigo un gran corazón. Tenía claro que la maestra agua podía ser una máquina de guerra, pero era inexperta con sus sentimientos, el tiro le había salido por la culata y ahora debía lamentarse de dejarse tanto llevar. Era confiada y sabía esa sensación, aquella traición por parte de las personas que uno quería.
Miró a Asami. Escucharla admitir que había utilizado a Korra para llegar a Sato lo decepcionaba profundamente… Quizás era su alma de viejo, de maestro aire, pero a pesar de todo notaba en aquellos ojos jade la determinación. Al parecer la bailarina sí había creado un sentimiento hacia su víctima, se le veía dispuesta a enmendar sus actos, tomar otro rumbo para enfrentar a su padre.
Sonrió.
-La habitación queda en la tercera puerta-Indicó dónde tenía que ir y dio vuelta para seguir caminando-Vamos Kuvira…
-¿Estarás bien?-Le preguntó a su amiga.
-Sí, estaré bien-Le sonrió. Kuvira decidió seguir a Tenzin.
La verdad es que solo por el hecho de ser Korra ya no le caía bien, pero sabía que no le haría daño a Asami. Había tenido un día terrible buscando el paradero de Lin y aparte, haber descubierto que su departamento había sido incendiado… Lo más probable es que ese loco de Amón las buscara allí en la academia, pero era mucho más seguro que todas sus otras alternativas: Estaban los maestros aire y el jodido Avatar.
La bailarina perdió de vista al maestro y a su amiga, mirando la puerta donde estaba Korra.
Lo más probable es que la ojiceleste la echara a patadas, pero debía terminar con esto, debía explicarle todo. De seguro creía que todo había sido un juego, una estrategia, pero no, el sentimiento se había vuelto realidad.
Suspiró fuertemente y abrió la puerta, adentrándose violentamente.
-¡Oh no! ¡No quiero hablar contigo!-Korra saltó de la cama, dispuesta a echarla a empujones de allí.
-¡No me moveré hasta que me escuches!-Se sentó en el piso, pegada a la puerta. Cruzó los brazos mientras veía a la morena acercarse violentamente.
-¡Te vas ahora mismo!-Encendió sus manos con Fuego Control. La ojijade se asustó en algún momento, pero luego entrecerró los ojos y afirmó su posición.
-¡No! No me iré hasta que me dejes darte una explicación.
-¡¿Qué explicación me vas a dar?! ¿Que te burlaste de mí todo este tiempo?-Asami la seguía mirando con ojos enojados-¿Que solo fui tu títere para tu plan de venganza? ¿Ah?-No recibió respuesta, solo aquella mirada profunda y resentida-¿Me vas a decir acaso que aquellos coqueteos fueron verdad? ¡JA! ¡Qué ilusa fui!-Se alejó unos pasos de ella, pero después volvió a la carga-Dime ¿Te gustó la experiencia de enamorar a una mujer? Me imagino que como calientas a cuanto hombre se te cruza por delante, no tuviste problemas conmigo… Todas las prostitutas son iguales-Escupió con rabia.
¡Zas! No supo cómo pero la cachetada llegó con furia a su mejilla.
Asami la miraba con rencor, se sintió más confundida que nunca. ¡Ella era la que había sido utilizada! No obstante algo había dolido en su pecho, algo le decía que se había equivocado en decir aquello, pero permaneció estoica, observando con rabia a la ojijade.
-Parece que te llegó eso-Aludiendo a la frase-Duele que a uno le digan la verdad-Se burló.
-No-Habló la bailarina-Duele que pienses cosas que no son porque no me das la oportunidad de explicarte.
-No tienes por qué, ya se supo todo-Apretó los puños-Vaya suerte que tuviste de que yo haya querido vengarme de Mako, fui lo mejor que te pudo haber pasado para llegar a Hiroshi.
-La verdad es que sí-La ojiceleste abrió los ojos, esperaba más una confrontación-Sí fuiste un regalo caído del cielo, al principio por manipulación, pero después de conocerte, créeme que fue por otra cosa.
-¿Amor? No me hagas reír… Es obvio que solo fui tu títere para llegar a Hiroshi-Dijo dolida.
-¿Me vas a dejar explicarte? ¿Quieres saber todo?-La apuntó-Apuesto a que debes tener un montón de preguntas ¡Aquí me tienes! Todas las dudas que tengas te las diré-Se acercó a Korra, quien solo agachó la cabeza-Responderé todas tus dudas ahora, escúchame y solo después de eso podrás mandarme a la mierda.
Lo pensó bien, no podía ser más agresiva con ella. Quería empujarla y sacarla de allí, pero algo en su interior le decía que la escuchara, que le diera la oportunidad de redimirse. Recordó su parentesco con Hiroshi, recordó su supuesta muerte a los 16, recordó su amistad con Kuvira y se acordó que nunca le dio la razón de por qué había llegado a ejercer ese rubro.
Recordó todos los días con ellas, cómo Korra se había abierto como un libro mientras Asami se cerraba en el mutismo. Ésta era la oportunidad de conocer todo… ¿Le mentiría? Quizás sí, pero ella se encargaría de descubrir la contraparte, con Hiroshi o con quien sea.
Acercó su silla del escritorio frente a la cama y le hizo un gesto a Asami para que tomara asiento.
-Está bien, si eso quieres… Tengo la primera pregunta ¿Qué sucedió con tu familia?
Respondiendo Reviews
Aly G Que tu cabeza no explote, sabrás la respuesta en el próximo capítulo! (O quizás no) Zhyo Jarjavez Mientras no sepa que Lin está secuestrada, no habrá guerra de momento. Quiero más imágenes de Pabu para mí ahora que tengo tu tumblr (O de Asami, también lo agradezco) KeitoIchimura Korra se siente usada en algo muy feo, pero ahora al parecer se viene la redención de Asami. Gracias por escribir! ZerudaPrincess Jajajaja ¡Mujer de malos sentimientos! Naa, pero no le tengas mala a Asami, en el fondo es una buena persona que solo buscó y busca justicia a través de medios bastante extraños, ahora llegará su verdad (jajaaa, amaste mi respuesta, lo intuyo xD) AlexandraArcher No sé si te habrás dado cuenta, pero me gustan las explosiones xD Y ahora se viene la historia de Asami, esto está que arde triblyn No le tengas mala a Mako! Es un buen tipo, a pesar de su poco tino. Saludos! Ruha Siempre espero tus preguntas de detective :B Lo único que dejo en claro es que si bien Korra pueda ser una persona bastante explosiva, tiene más piedad de la que la gente imagina. Las demás preguntas se irán resolviendo en el tiempo, solo eso diré. Gracias como siempre por tus lindos reviews y por el apoyo en el fanpage :D Kutral Qué bueno que siga siendo enredado, admito que quizás pueda tener complicaciones con lo que sigue de la historia, pero pretendo darle explicación a cada una de las tramas expuesta... Puedes seguir dándome ánimo con un MP, yo no tengo drama :) Guest Sí, es como esas novelas mexicanas llenas de drama, pero si te gusta entonces seguimos cielo Puede que Korra cometa muchas locuras HanelBlumaTanu Ahora ya sabes dónde está Lin, ojalá alguien la rescate pronto :( Isabel Guzman Y tus deseos se hicieron realidad ;) Korra sí dejará a Asami explicar. Las otras preguntas (y nuevas por ahí) se verán en los próximos capítulos Sarai Ya viste, volvieron a hablar... Jajaja, me gusta pensar en esa carita, pero entendamos que Mako es un buen aspirante a detective y solo quiere dejar las cosas claras para investigar y atrapar a los culpables de todo esto. Es un buen chico ;)
