N1: Ni Glee, ni sus personajes me pertenecen son productos de Ryan Murphy y de la cadena de televisión FOX
Lamento la tardanza, pero mi computadora se descompuso y perdí prácticamente todo mis archivos, pudieron recuperar algunos, pero los nuevos capítulos ya escritos se perdieron, pero alegrasen, porque al poner escribir de nuevo, pensé en darle un giro a la historia, así que cambie muchas cosas de la original que había escrito.
Cuando pase que deje de escribir, recuerden que no dejara sin terminar ninguna de mis historias.
Chapter 20: La Caída de Viktor
Viktor no sabía cómo es que había pasado, solo que en estos momentos estaba huyendo de la policía, solo recordaba que le habían avisado que estaba yendo a detenerlo, por lo que inmediatamente solo tomo un maletín con el suficiente dinero para desaparecer, lo que no espero es que fuera interceptado y ahora se encontraba en una carrera en la autopista.
Maldecía su suerte, había disparado a tres o a cuatro policías, la verdad es que no tenía idea de cuantos, no sabía s estaban vivos o no a él solo le importaba desaparecer.
– ¡Maldito hijo de puta!-esquivaba un auto –Es tu culpa Russel, pero ni crees que caeré solo-decía, mientras aceleraba más, tratando de que no ser atrapado, pero también sabía que su tiempo estaba contado.
Acelero y se encamino hacia donde estaba Russel, quien había sido avisado de la persecución, Russel sabía que su padre caería y no bien, él no se entregaría sin luchar, así que ahora se encontraba en su oficina tomando un whisky, no esperaba para nada lo que ocurriría.
La puerta de su oficina fue abierta, un Viktor entraba apuntándolo, lo miraba con odio y fuego en la mirada.
–No me iré solo Russel, si caigo caes-le miro
– ¿Qué dices?-no podía hacer nada
–Tus negocios están sucios igual que los míos, si yo caigo tú también, hablare-seguía, Russel negó
–No es así, mis negocios están al margen de la ley, yo mimo ordene hace meses que lo hiciera-sonrió –si caerás lo harás solo-Viktor no lo creía
Escucho el ruido de la policía, el miedo comenzó a carcomerlo, el iría a la cárcel Russel no lo haría, ese hijo de puta le había hecho una jugarreta, él había limpiado sus negocios, en cambio el… apretó la mandíbula.
–Esto me lo pagaras-alzo el arma apuntándolo
–Viktor-le hablo al escuchar que la policía entraba –No hagas algo de lo que te vas arrepentir-le pidió
–No lo hare-contesto, sin más jalo del gatillo dándole a Russel en el pecho que cayó al suelo sangrando
–Viktor levante las manos-el detective le dijo
–Eso jamás-contesto al momento que llevaba la arma a su cabeza
–Ni lo piense-contesto el detective que dispara en el brazo, haciendo que soltara el arma –Pagara lo que tenga que pagar y lo hará en la cárcel, como se debe-inmediatamente al ver que el hombre caía, lo esposo.
–No…-se arrebataba pero le era imposible ya escapar.
Solo veía como paramédicos atendían a su hijo, veía como la sangre se esparcía por debajo de él, no quería seguir viéndolo, por lo que volteo hacia el otro lado, había sido el quien le disparo, lo último que vio antes que la patrulla se lo llevara, fue a Russel siendo subido en la ambulancia.
Mansión Fabray…
Rachel estaba en la sala de su mansión mientras checaba algunas escenas de la película que ya había sido editadas en su IPad, acariciaba su vientre de cinco meses, Quinn esta recostada con su cabeza en el regazo de la morena con un libro, en eso estaba cuando el celular de la rubia sonó.
–Bueno-contesto y se sentó al escuchar quien hablaba –De verdad-sonrió al escuchar que habían detenido a Viktor –Es una buena noticia-la morena le miro –Viktor fue arrestado-topo el celular para decirle, la morena sonrió pero su sonrisa desapareció al ver lo pálida que se puso su rubia
–Quinn-le llamo
– ¿Cómo? ok...yo... vamos para allá-la rubia estaba desconcertada al escuchar que su padre estaba herido
–Amor-le llamo
–Viktor le disparo a Russel-dijo con la mirada perdida
–Quinn-se acercó a ella, la rubia se abrazó a su morena –Hay que ir al hospital, no me han dicho que tan grave esta-la morena le miro, sabía que aunque su chica no mostrara que eso le afecta la verdad es que es lo hacía.
Porque sabía que aunque Russel le había lastimado cuando joven, y jamás actuara como un padre, lo era… realmente lo era, y lo quería, muy en el fondo lo quería, aunque lo negase.
–Vamos-la morena le hablo al ver que no reaccionaba
–Vamos-se levanto
Las dos salieron pidiéndole a Román el nuevo chofer que les llevara al hospital, Rachel se abrazó a su rubia en forma de apoyo ya que la otra no daba señales de sus sentimientos.
–Quinn habla conmigo-pidió
–Rach-le miro –Yo… no lo quiero perder… el me pidió una oportunidad, yo no sé qué debería hacer-la morena la miraba
–Ya amor, el estará bien, y podrás darle esa oportunidad, porque te conozco y sé que es lo que quieres pero tienes miedo de que te vuelva a lastimar-la pelirosa suspiro
–Sí, me conoces tan bien-la morena solo sonrió abrazándose a ella, y la boxeadora se dejo
No hablaron más, si no que se quedaron en un silencio el cual no era incomodo, se quedaron abrazadas hasta que su chofer les aviso que ya habían llegado hospital, las dos bajaron, Rachel con la ayuda de su chica.
–Román, regresa a la casa, si te necesitamos te llamaremos-hablo Q
–Estaba bien señora Fabray-Q estaba a punto de corregirle, pero decidió que no era importante, ya después hablaría con él acerca de cómo llamarlas a las dos
Entraron al hospital, e inmediatamente Quinn fue hacia recepción, pero antes siquiera de preguntar, el detective Carson se acercaba a ella.
–Quinn, Rachel-se acercaba –Vengan conmigo-ellas solo sonrieron a la recepcionista que las había reconocido
– ¿Qué paso con Russel?-pregunto
–No te preocupes, él está bien, realmente no fue grave, extirparon la bala son ninguna complicación, ahora solo estará en recuperación, por la pérdida de sangre-al decirle eso, la boxeadora respiro con tranquilidad
–Eso es bueno-Rachel tomo la mano de su novia entre la de ella
–Así es-sonrió el hombre que era de unos cincuenta años
Les conto como estuvo todo lo del operativo, también les dijo que Viktor fue atendido y llevado a Rikers la prisión de alta seguridad, donde esperaría su juicio ya que el hombre era realmente peligroso y tenía contactos para poder escaparse, así que ahí es donde estaría esperando.
–Te dije que estaría bien-Rachel se sentó junto a ella en la espera que el doctor en turno le informara con seguridad lo que su padre
Estaban sentadas en la que sala, Rachel estaba un poco incomoda en la silla por lo que se levantó para caminar algunos pasos, fue cuando un joven residente se acercó a ellas.
– Familiares de Russel Fabray-hablo, levanto la mirada y se quedó prendado de la belleza de la pelirosa, Rachel vio la acción del joven y como toda una celosa, se acercó a su mujer entrelazando sus manos
–Nosotras, soy su hija Quinn Fabray-la pelirosa no le dio importancia al doctor, ni como la mirada, pero la mirada de la morena lo estaba intimidando, pero no quería perder ninguna oportunidad
–Bueno señorita Fabray, su padre está estable, la bala fue removida son ninguna complicación, en unas horas ya estará consiente y podrá entrar a verlo-sonrió coqueto, para Rachel no pasó desapercibido esto, pero la boxeadora aunque lo había notado no le dio importancia.
–Gracias doctor-agradeció
–No me las de, soy Aarón Desenchanel-le tendió la mano
–Un gusto doctor-ahí vio intensión del hombre –Ella es mi prometida y la futura madre de mi hijo, Rachel Berry-el doctor que sonreía con coquetería se le borro la sonrisa
–Perdón-miro a la morena que sonrió al ver la cara del hombrecito
–Sí, ella está embarazada de mi hijo-dijo con un orgullo que hizo que el doctorcito hiciera una mueca
–Ah… yo… una enfermera les informara cuando podrán pasar a verlo-sin decir más se fue, Rachel no se aguantó más, comenzando a carcajearse
–Deja Rachel-la pelirosa solo negó abrazándola
–Es que… ¿viste su cara?-pregunto
–Por supuesto-rio en el cuello de la morena.
Volvieron a sentarse, dos horas después llegaron Judy que aunque no lo gritara a los cuatro vientos, amaba a ese hombre que estaba internado ahí, aquel que volvía hacer aquel que le enamoro, ese hombro bueno, no en el que se volvió por las mentiras, Quinn vio que no veía solo si no que Frannie estaba con ella.
Cuando se acercaron, Quinn le conto lo que le habían dicho, y que estaba fuera de peligro, a Quinn no le hizo gracia verla, su hermana también había sido cruel en su tiempo, sabía que debía dejar todo en el pasado por el bien de todos, pero sentía que no podía, sentía que quería golpearla, pero al sentir el apretón de su novia en su mano se calmó.
–Mama-le llamo, indicándole con la mirada que quería hablar con ella sin las otras dos – ¿Qué paso?-pregunto esta al alejarse un poco – ¿Qué hace ella aquí?-fue directa
–Ella llego esta mañana a la casa para hablar conmigo, me pidió perdón, y me explico algunas cosas, por eso cuando recibí tu llamada avisando de lo de tu padre ella pidió venir, Quinn hija sé que no es de tu agrado, pero también sé que es tu hermana, y que tiene que aclarar todo de una vez-la pelirosa suspiro sabiendo que era verdad pero no agradándole ni un poco, miro hacia donde su novia estaba y la conversando con su hermana, la verdad es que no veía nada raro, hasta la vio sonreír y asentir.
–Está bien, pero no prometo nada-acepto, caminando hacia su novia –Frannie-le saludo
–Quinn…Yo…-intento acercarse
–No, ni lo intentes, estate agradecida que no te he golpeado-le dijo sin más, sentándose en la silla haciendo que Rachel también lo hiciera
–Amor calma-le pidió Rachel, Quinn la miro y vio preocupación en la mirada de su morena
–Lo siento Princesa-la boxeadora le abrazo, mientras acariciaba la pequeña pancita que ya se dejaba notar bastante
Frannie junto a su madre solo miro la escena, se sintió a un más culpable, porque podía ver como su hermana había sufrido, se perdió la oportunidad de que poder ver crecer a su otra hija, porque ahora viéndola así de cariñosa, se dio cuenta que su hermana es y sería una gran madre, mejor que ella, se acarició el vientre, mientras anhelaba una persona como su hermana junto a ella, y no ese cobarde que tuvo por novio que corrió cuando le dio la noticia.
Estaba perdida en eso cuando sintió algo chocar contra ella, bajo la vista para encontrar con una pequeña de unos 6 años con dos coletas que le miraba con un puchero desde el suelo, ya que se había caído por el impacto.
– ¡Ey!… no llores ¿estás bien?-se agacho junto a la pequeña que parecía querer llorar, las Faberry y Judy veían la escena – ¿Cómo te llamas?-pregunto
– ¡Amelia!-una joven doctora venia agitada hacia ellas – ¿Qué ha pasado?-pregunto, cuando la pequeña corrió hacia ella ocultándose detrás de sus piernas – ¿Qué le ha hecho a mi hija?-decía visiblemente molesta, Frannie levanto la mirada dispuesta a discutir, pero se quedó callada al ver a la joven, su belleza era palpable, tenía unos impresionaste ojos color ámbar, además de que sus labios eran gruesos, la mirada que le estaba dando en ese momento le dejo impactada
–Yo… yo…-ahora no sabía que decir.
Quinn había visto toda la escena, y rio por dentro al darse cuenta que su hermana se sentía intimidada por la Doctora que le miraba, Rachel le dio un golpe al ver porque se reía.
–Ve ayudarla-le susurro en el oído
–No, Rachel…-intento
–No habrá postre en un buen tiempo si no lo haces, y sabes a que me refiero-poso su mano en la pierna de su mujer comenzándola a subir casi rosando su entrepierna
–Vale, lo hare-no quería que su morena en verdad la dejara sin postre –Oye…-se acercó a ellas –Tranquila ¿sí?-miro a la Doctora que no quitaba su mirada dura sobre Frannie
– ¿Tú quién eres?-le miro apartando la mirada de la rubia que miraba hacia el suelo aun sin poder decir nada
–Soy la hermana de ella, y vi lo que paso-menciono, mirando hacia la pequeña que se escondió –y me gustaría que no volviera alzarle la voz-Frannie estaba sorprendida porque no esperaba que Quinn la defendiera
–Como no hacerlo, mi hija salió corriendo y corro para alcanzarla, lo que me encuentro no me gusta, ella estaba llorando-Q suspiro
–Sí, porque la pequeña venia corriendo y choco contra las piernas de ella-la Doctora le miro sorprendida, luego a su hija que asintió, por lo que negó
–Yo lo siento-le dijo mirando a Q
–No es a mí a quien tiene que decirle-señalo a su hermana que estaba queriendo irse de ahí
–Oye-se acercó hacia Frannie –Mira yo…-intento, pero se quedó sorprendida cuando la rubia salió prácticamente corriendo, al ver que se iba Quinn frunció el ceño e iba ir tras ella pero la Doctora se le adelanto –Puedes cuidar de Amelia-pidió, no dejándola contestar yéndose de ahí por donde se había ido su hermana
– ¿Qué paso?-pregunto Rachel y Judy acercándose
–No tengo idea, Frannie salió corriendo y la doctora tras ella, y me dejo a su hija para verla.-conto
Las tres miraron a la pequeña que sonrió tímidamente, Amelia no era tonta, había chocado apropósito con Frannie, había visto a su madre mirar a la rubia cuando se la toparon en la entrada, vio que le gusto así, que la única manera de que esta se le acercara era haciendo esto, así que solo se encogió de hombros.
–Ven pequeña-Rachel se acercó a la niña que sonrió
– ¿Ahí hay un bebe?-pregunto
Todos rieron por eso, Quinn no podía estar más que encantada al ver a su morena interactuar con la pequeña, se imaginaba en unos meses ella y su pequeño o pequeña, no cabía de la emoción, aunque ahora lo que ocupaba su mente era Russel y le porque Frannie había salido de esa manera, y la tristeza que había visto en ellos.
Ellas sonreían a las ocurrencias de la pequeña, mientras la madre de la misma niña intentaba hacer que Frannie le escuchara, pero esta se negaba.
–Por favor escucha-decía
–No, déjame-se jalaba
–En serio, no fue mi intensión, yo solo reaccione al ver a mi hija llorar, sé que no medí mis palabras, pero en verdad yo, lo siento-se disculpaba
–Deje ya-le miraba
–Por favor empecemos de nuevo, soy Yullieth Storm-le tendió la mano, Frannie sabía que ya no tenía nada que hacer
–Frannie Fabray-agarro la mano que le tenía aquella mujer
Las miradas se encontraron, y sin poder evitarlo las dos se sonrojaron sin poder evitarlo, no podían apartar la mirada, Frannie no sabía por qué ahora, porque en este momento, sentía eso ¿Por qué su corazón latía de esa manera? ¿Por qué sentía que se le saldría? ¿Por qué esa mujer frente a ella estaba haciendo que sintiera muchas cosas que jamás había sentido con nadie?
Yullieth sabía que no debería estar sintiendo su corazón de esa manera, se había prometido que nadie más ocuparía el suyo, nadie que no fuera su pequeña Amelia, pero el destino si que es cruel, poner a esa hermosa mujer frente a ella, era estúpido querer escapar de aquello, así que se dejó llevar.
Sin saber cómo comenzaron una platica que no acabaría sino hasta que entraron al hospital para que la Doctora buscara a su hija, la cual se durmió sobre las piernas de Rachel, que platicaba con su suegra y su novia.
–Lo siento-se disculpó Yul cuando cargaba a su pequeña
–No te preocupes, es un amor-la pelinegra sonrió sabía que era verdad
–Gracias por cuidarla-les sonrió
–Ha sido un placer-respondieron todas
–Nos vemos Frannie, ya tienes mi número, te mando whatts para ponernos de acuerdo para el almuerzo-le sonrió
–Claro-Frannie sonrió, aún está un poco renuente a lo del almuerzo, pero eso no hizo que su corazón no latiera de manera rápida.
Cuando se fue, todos concentraron su mirada en Frannie que dejaba salir un suspiro se vio descubierta e intento hacerse la tonta, pero la sonrisa que tena en la cara la delato, Judy negó, Rachel y Quinn sonrieron, Frannie se puso roja.
No la interrogaron ni nada, decidieron darle espacio, así que ahora solo estaban esperando que les dijeran que podían pasar a ver a Russel, y no tardaron en hacerlo, Judy fue la primera en pasar, él le sonrió débilmente ya que no podía hacerlo, porque aún estaba un poco afectado por la anestesia.
–Russell-le tomo la mano – ¿Cómo te sientes?-pregunto
–Tengo sueño-sentía la garganta seca –Agua-pidió, la mujer inmediatamente se acercó a la mesita para servir agua en un vaso e dárselo
– ¿Ya?-el asintió
–Viktor… ¿Qué paso?-miro a su ex mujer
–No te preocupes por él, el detective impidió que disparara y así quedara impune ante todos los delitos que ahora se acusado, lo mandaron a Rikers para que ahí este bien vigilado mientras le llega el juicio-Russel miro a Judy, sonrió – ¿Por qué sonríes?-pregunto ella, ya que esa sonrisa le recordó al chico tímido del que se había enamorado
–Porque no puedo creer que después de todo lo que te hecho aún estés aquí, cualquier otra persona jamás haría un poco de lo que tú estás haciendo-Judy negó
–Russel no digas tonterías, puede que hayas hecho todo lo que dices pero realmente solo fuiste engañado y reaccionaste ante las mentiras, puede que no de la mejor manera, pero ya está hecho, pero estas tratando de remediarlo, ya has dado un paso, has pedido perdón-Russel le miro
–Sabes siempre creí que no te merecía, cuando aceptaste salir conmigo sobre el capitán del equipo de futbol, yo no era más que un nerd y saliste conmigo, dejaste que fuera yo quien te llevara al baile, fuiste reina y rechazaste la corona solo porque yo no sería tu rey, dejaste que esa tal Nancy fuera quien ganara como la reina-Judy sonrió ante los recuerdos que le decía
–Porque no me importaba nada de eso, Russel tú fuiste, eres y serás el amor de mi vida-el hombre le miro sorprendida
– ¿Cómo?-ella rio
–Lo eres Russel yo aún te amo-el hombre no lo podía creer
–Yo…-le miro –No lo merezco, no merezco que tú me ames, yo no valgo, no lo valgo, te he dañad a ti, a Quinn, a nuestra hija, le hecho tanto daño que si jamás me perdona todo es entendible, le arrebate la oportunidad de ver nacer a su hija, me metí con aquella joven-bajo la mirada –intente matarla, te golpee, aun me duele las veces que te maltrataba, y todo por las mentiras de Viktor, Judy no merezco que me ames, soy… no soy nada bueno…-no quería mirarla
–Russel-la rubia se acercó a él, levantando el rostro –Deja que yo decida eso-sin que él se lo esperaba lo beso, Russel no lo esperaba, ya que se sorprendió pero segundo después correspondió
Quinn quien había estado inquieta en la sala de espera por la tardanza de su madre, decidió ir a buscarla al cuarto, Rachel negó y Frannie rodo los ojos por lo desesperada que era su hermana, pero aun así la siguió, vio como abrió la puerta para que segundo después las cerrara y las mirara con los ojos como platos.
– ¿Lucy?-le llamo la morena – ¿Qué pasa?-le miraba confundida por la actitud de su novia
–Ellos… mama, Russel, están… ellos… beso están… beso-decía, las otras dos no le entendían nada, Frannie frunció el ceño, por lo que decidida a saber que era abrió la puerta viendo la escena, dejándola casi igual que su hermanita, solo que esta miro a la morena
–Ellos… están… ellos…-la morena achino los ojos, mirando a las hermanas sin entender
–Otra ¿Qué fue lo que pudieron ver para que les pusiera así?-por lo que fue su turno de abrir la puerta, pero ella como la reina del drama, no pudo evitar gritar haciendo notar su presencia hacia la pareja que se besaba
Russel y Judy miraron hacia las tres que les miraban casi en shock, Judy estaba sonrojada y Russel ni se diga.
–Chicas… ummmm…-se aclaró la garganta Judy
– ¿Por qué se besan?-pregunto Frannie, ella estaba segura que sus padres ya no estaban juntos, entonces porque el beso
–Eso… verán...-en eso vieron como Quinn, salió del shock solo para irse de ahí
Rachel suspiro sabía que Quinn necesitaba tiempo para asimilar que acaba de encontrar a su padres besándose, cuando hacía años que no estaban juntos, y no solo eso, Russel estuvo a punto de morir era mucho lo que tenía que asimilar, y no solo eso también estaba lo de Frannie su hermana que hacía años no veía, todo se le había juntado.
–Me retiro, Quinn me necesita-les dio media sonrisa
–Rachel por favor mantenme informada sobre ella-la morena sonrió y se fue en busca de su novia a la cual encontró llamando como loca a Román para que fueran por ellas
–Lucy amor-le llamo abrazándola por detrás, la pelirosa pareció relajarse tras sentir los brazos de su hermosa mujer
–Rach, yo no puedo con todo esto-se voltio para abrazar a su morena, enterrando su rostro en la curva del cuello de su chica que solo se dejó abrazar, sabiendo que la otra era lo que necesitaba
–Lucy, te entiendo, sé que es algo que no esperabas, pero es tu madre…-la pelirosa saco su cabeza de su escondite y le miro
–Lo sé, pero aun así no sé, yo… viví todo lo que él le hizo, yo no puedo… no lo sé, necesito tiempo-la morena asintió, en eso la camioneta estacionaba frente a ellas
–Vamos-Q ayudo a su morena a subir, para después subir ella
–Ya hablare con ellos después, yo… necesito pensar mucho.-se subieron a la camioneta, Rachel se abrazó a su pelirosa, mientras estaban en dirección a la casa.
Quinn vio cómo su morena se quedaba dormida, sabía que había sido horas duras, y debería estar cansada, así que cuando llegaron a la casa, simplemente ella la cargo sin despertarla, la llevo a la habitación que ambas compartían, la recostó despacio sobre las sabanas, para proceder a quitarle los zapatos y acomodarla bien, la dejaría dormir unas horas, y después las despertaría para que comiera algo, necesitaba estar bien alimentada por lo del bebe.
Mientras veía dormir a su hermosa morena, recibió una llamada de Noelia, la cual por supuesto no se esperaba, por lo que contesto.
– ¿A qué debo tu llamada?-pregunto
–Quería oír tu voz-contesto sincera desde el otro la lado la mujer
–Noelia…-intento
–No digas nada, se realmente que amas a esa morena, y tengo claro que con ella es la que decidiste formar una familia, también sé que yo tengo algo de culpa de que eso pasara, ya que me deje engatusar por el dinero y el poder, porque si yo hubiera querido te buscaba y decía la verdad, juntas habíamos encontrado a nuestra hija, y formado la familia que estas a punto de formar con ella-la boxeadora solo escuchaba son decir nada –Me duele aunque no debería, porque me alegra que encontraras a esa persona que te haga feliz, porque en verdad estoy feliz por tu, pero me duele porque no lo eres conmigo, Quinn te amo, y creo que siempre lo hare, pero realmente dejemos mi discurso que realmente te amo, y te llamaba para decirte que me llamaron para declarar contra tu abuelo, así que estaré en el juicio, como testigo-Q suspiro
–Me parece bien, es bueno, Noelia tu siempre tendrás un lugar en mi corazón, porque aunque no lo crees me diste a mi hija, y eso es algo que no podre dejar de agradecerte y siempre esa pequeña me traerá recuerdos que ti, y de lo que te quise-Noelia no dijo nada
–Gracias Quinn, Beth se contactó conmigo, dijo que quería conocerme, así que en el juicio por fin podré ver a mi hija-La pelirosa sonrió
–Es bueno, y veras que Beth es una niña hermosa y muy buena, su madre adoptiva hizo un buen trabajo con ella-Noelia solo se despidió y colgó
Quinn negó, la verdad es que lo que le dijo a Noelia era verdad, siempre le tendría un cariño, y la guardaría en su corazón, porque en un momento de su vida, fue su amor, la que quiso, la amo a su manera pero lo hizo, además le dio a Beth y jamás podría sacarla de su vida, volvió su vida hacia la cama, y su mujer aún seguía durmiendo, se veía tan bonita, tan en paz, miro al abdomen ya notable, y sonrió, porque verla ahí, esa mujer que dormía se había vuelto su vida, su mundo, su todo, Rachel Berry había llegado a su vida para cambiarlo todo, y darle sentido a esta.
Sonrió al imaginar a una pequeña morena con el mismo color de ojos que ella, corriendo por toda la mansión, por la casa, por todos lados, llamándola mama, ver a su hija idéntica a su morena, si fuera así, la tendrían en sus manos.
Sonrió, sabiendo que eso era lo que quería para siempre, requería una familia con ella, con Beth, porque esa rubiecita era una parte importante de ella, y para Rachel, ya que la pequeña había sido, criado por la madre biológica de su morena, por lo mismo parecía una copia de ella y Rachel juntas, le gustaban los musicales como a Rachel, lo sabía porque desde que hace algunas semanas la chica se pasaba por la casa, y no perdía oportunidad de ver alguno con Rachel, o que la morena le hablara de estos, y ella no podía perder las imágenes que sacaba de esas situaciones, ahora agradecía a verse graduada como fotógrafa porque las fotos que sacaba eran tan perfectas que Rachel quería enmarcarlas todas.
Rio por eso, porque recordó la pelea que habían tenido por lo mismo, ya que la morena quería mandar agrandar la imagen en la que ella, Beth y ella salían como una familia, quería decirle que no era necesario, pero se puso como loca y estaba con sus ojitos cafés brillando por la felicidad, así que solo se mordió su lengua y lo dejo hacer lo que quería, ya ahora esa colgaba en la sala, como el cuadro principal.
Perdida en sus pensamientos que no vio como la morena ya se despertaba, y que la miraba confundida ya que la miraba perdida, por lo que se levantó y se acercó a ella.
–Lucy, amor…-le llamo, la pelirosa casi salto porque no lo esperaba
–Rach-le miro
– ¿Qué haces aquí?-pregunto
–Nada, solo pensaba-contesto
–Tengo hambre-le dijo la morena mirándola con un puchero
–Lo suponía, ven… vamos a prepararnos algo-le sonrió
Rachel solo sonrió, por eso porque en verdad porque esa cica que la llevaba de la mano, se había convertido en su hogar en su mundo, en su todo, con la que quería pasar el resto de su vida con ella, sonrió porque sabía que ya nada podría separarlas, la amaba y ahora solo quedaba esperar la llegada de su bebe, y saber que seria.
Ya nada había para separarlas, ahora solo quedaba vivir su vida juntas, su pequeño o pequeño estaba en camino, en dos semanas regresarían a grabar dos o tres escenas para terminar ya la primera película de l trilogía, y ya podrían dar a conocer su embarazo.
Viktor ya estaba en la cárcel donde pagaría todo lo que había hecho, su juicio traería muchas revelaciones, pero que ya no afectarían a nadie.
N2:
Vigésimo capítulo de esta historia, espero que les guste y acepto comentarios tantos buenos como malos.
¿Que pasara ahora? Esto y más en el próximo capítulo.
¡Nos vemos!
Agradezco sus comentarios…
Próximo capítulo… Prensa
Shion&Severely: 3
