Hola a todos como les va... Alguna vez no tuvieron la sensación de que el universo siempre les contradice "Tú dices esto pero en realidad e esto"

Primero: Como no me gusto dejarse sin capitulo esta semana decidí publicarlo hoy que les parece para así no dejarlos con la espera.

Segundo: Cuando se acerca fin de año es la época cuando uno anda más atareado que nunca, así que probablemente me tome un receso para dedicarme a mis estudios. No se desesperen.

Tercero: Cuando un escribe una historia por capítulos y me ha comenzado a suceder, se crean pequeñas partes que no te agradan del todo o que no concuerdan con la historia y las eliminan o simplemente se guardan para otras historias como ideas. Ya no te puedes centrar en uno ya que de la nada te aparecen ideas para otras historias.

Reviews

prietar: Hola mucho gusto en saludarte. Si te respondería la pregunta te estaría dando un spoiler y no queremos a los spoiler porque son malos, pero poco a poco te estaré aclarando tus dudas.

Sin más que decir les dejo con el capítulo de esta semana.

Capítulo III

Viviendo una nueva vida

Una joven con cabellera dorada y ojos celestes vestida con una camiseta de cuello blanco, una falda roja, un par de zapatillas negras y unas medias que le llegan hasta la mitad del muslo caminaba con una canasta entre sus manos mientras recorría un pequeño mercado, las personas gritaban desde sus puestos ofreciendo sus productos a las personas que pasaban por el lugar.

Serena miraba las diferentes tiendas mientras que con una de sus manos sujetaba una pequeña lista de mandados que le había entregado, pero algo distraía a la joven, los constantes chismes de las personas que andaban por el lugar. Todos esos comentarios y noticias que se oían a cada paso eran nada mas ni nada menos de lo sucedido hace dos semanas en al región de Kalos. Aquellos rumores venían desde un simple temblor que sacudió la región, hasta terremotos de escalas enormes e incluso enormes roturas y grietas que partían a la región en pedazos, lo mas increíble era falta de comunicación que tenia con las demás regiones, todo era un revoltijo de noticias y suposiciones ya que ni los sistemas de comunicación funcionaban, incluso los satélites de la más alta tecnología funcionaban.

Para la joven peli miel era un tormento sin fin, cada noticia que escuchaba la hacía pensar más y más en los peores escenarios, incluso cada noche llamaba a Shauna y Korrina con la esperanza de comunicarse con ellas. Cada día Serena se sentaba en su cama y se ponía a pensar en aquel joven de cabellera alborotada, ojos marrones y piel morena, los intentos de dejar de pensar en el eran inútiles le preocupaba el bienestar de aquella persona que aunque se encontrase muy alejada de ella podía sentir que la tenía cerca.

Ella sabía muy bien que estar preocupada no la ayudaría, así que tomo la decisión de mantenerse todo el tiempo ocupada. Todas las tareas y trabajos que los profesores les entregaban a los alumnos en la secundaria a la que hastía las terminaba dos horas después de acabar las clases incluso se negaba a asistir a las miles de invitaciones que sus compañeros y compañeras de clases le daban para salir.

Llegando a casa Serena solo se dedicaba a limpiar sin antes encender la radio o el televisor esperando alguna noticia sobre lo sucedido en Kalos, luego de terminar el aseo sale de su casa para ir a trabajar a un pequeño café restauran que se encontraba cerca de su casa en donde trabajaba toda la tarde como mesera, algunos días eran bastante atareados y otros casi no había mucho movimiento siendo ese el caso fue cuando Serena escucho a la dueña del lugar decir que faltaban algunas cosas en la cocina y fue la primera en ofrecerse para ir a comprar las cosa que hacían falta.

Luego de haber rondado el mercado un par de minutos Serena logro conseguir todo lo que le habían encargado así que decidió volver al restaurant para entregarle el mandado, la tarde se hiso presente y poco a poco la luz del día se iba perdiendo en el horizonte y las luces de las calles comenzaban a encenderse una tras una, fue cuando el cielo comenzaba a nublarse llegando la amenaza de una fuerte tormenta cuando empezaron a caer la primeras gotas alertándola para que se apure.

Para su suerte Serena había llegado unos segundos antes de que comenzara a caer la lluvia, aun así parte de su ropa se encontraba mojada pero no llego a importar, tomo su mandil que se encontraba a lado de la puerta de entrada colgado y se lo puso para comenzar a trabajar, aunque la dueña del lugar le dijo que se tomara unos minutos para descansar Serena se negó a descansar y continuo trabajando.

Eran las ocho y media de la noche y la tormenta parecía no ceder, desde la una de las ventanas del lugar se podía ver como la lluvia convertía las calles en ríos. Todas la noches eran la hora pico para Serena el lugar se llenaba hasta desbordarse pero al parecer la lluvia había espantado a toda la clientela, las mesas se encontraban vacías a excepción de una en donde una joven pareja tomaba un cafecito y al mismo tiempo se resguardaban de la lluvia.

Serena se sentía muy aburrida así que tomo asiento en una de las mesas del lugar y observo como la lluvia de repente se convertía en granizo y con el fuerte viento que hacía estas se convertían en pequeños perdigones que caían del cielo, haciéndole pensar que la naturaleza no solo puede ser hermosa sino también peligrosa, ya que cualquier persona que se encontrase en esas condiciones no podía hacer más que desistir y esperar que con algo de suerte lograse sobrevivir, en ese momento los pensamiento frenaron repentinamente cuando vio a una persona al frente de la calle.

Los pasos de aquella persona se hacían más y más lentos e incluso en viento estaba en su contra convirtiendo cada paso que daba en insignificante ya que en vez de avanzar parecía que retrocediera, sus manos se encontraban al frente intentando cubrir su rostro del granizo. Sus manos al igual que su rostro se quedaron entumecidos tanto el frio de la noche, la lluvia y el fuerte viento había azotado a aquella persona con toda su fuerza y aun con el impermeable que llevaba puesto no podía soportar los fuertes vientos y la granizada que le caía encima, su cuerpo desistió y cayó al suelo.

El susto de Serena fue tal que salió del lugar en ese momento sin ponerse algo que la protegiera de la lluvia. Al salir del lugar sintió como el fuerte viento mezclado con lluvia la sopapeo en la cara, pero eso tan solo era el principio lo más desafiante era cruzar la calle que se había convertido en un rio de torrencial magnitud. Gran parte de sus zapatos se había sumergido en el agua y la fuerte corriente intentaba llevársela consigo, pero para su suerte la calle era algo angosta y logro cruzar sin ningún problema.

Serena llego y tomo a aquella persona que aun parecía estar consiente pero con la perdida de calor corporal se encontraba muy débil. – Te encuentras bien… – pregunto Serena pero no hubo respuesta alguna, su cabeza estaba baja y con la capucha del impermeable solo se lograba ver un mecho de cabello rubio, el viento se hacia cada vez más y más fuerte lo que dificultaba a Serena llegara al otro lado, así que en un rápido movimiento cargo aquella persona en su espalda y empezó a cruzar la calle.

Serena apenas podía soportar el frio y la falta de abrigo empeoraba la situación, los pasos que daba se hacían mas y mas lentos, cuando la fuerte corriente empezaba a arrastrarla y el peso extra hiso que sus piernas desistieran haciéndola ponerse de rodillas justo a medio camino. – Aaah… ah… Reee… ed – Aquella persona parecía estar consiente pero eso no duraría mucho tiempo y reunió todas sus fuerzas para colocar su manos sobre el hombro de Serena.

La joven peli miel estaba a punto de desistir cuando sintió un tibio calor en su hombro, en ese mismo momento sintió como su fuerza volvía y recupero parte del calor corporal que había perdido. Serena había logrado cruzar al otro lado de la calle.

La puerta del restauran se abrió con toda fuerza lo que alerto a la dueña del lugar. – ¡Que esta pasando! – la mujer salió de la cocina bastante alterada al escuchar el tremendo portazo, pero se asusto mas al ver a Serena tendida en el piso con una persona encima de ella. – ¡Serena! ¡Mark trae la estufa de inmediato!

– Toma un poco te ayudara a calentarte – dijo la dueña del lugar mientras le entregaba una taza con chocolate caliente a Serena.

– Muchas gracias – contesto agradeciendo el gesto de amabilidad de la mujer, pero algo comenzó a inquietarle al ver a la persona que había salvado eran nada mas y nada menos que una joven peli amarillo de ojos cafés, llevaba un par de botas con cafés y unos pantalones plomos, en la parte de arriba llevaba una chompa de cuello alto con un pequeña chaqueta. La joven peli miel sentía que ya la conocía o la había visto antes cuando una serie de recuerdos llegaron a su mente.

Todo comenzó los primeros días de clases en Kalos con la llegada de una nueva estudiante, y medio mundo sentía deseos de conocerla pero no fue hasta que ella llego a aula que le designado. – Muy bien estudiantes, hoy tenemos el grato honor de recibir a esta nueva estudiante que se incorpora hoy a nuestro curso, denle la bienvenida a Serena Yvonne una estudiante que viene de la prestigiosa Secundaría Kalos – el profesor de edad avanzada termino la presentación a lo que Serena entro al aula.

La joven peli miel entro al aula, fue cuando todo el mundo se quedó pasmado al verla con una falda azul medias blancas que le llagaban hasta la altura de la rodilla, unas zapatillas negras, una camisa blanca de mangas cortas y a su lado llevaba un bolso de color rosa. Los chicos del salón estaban más que embobados por la belleza de la joven peli miel y las chicas del salón comenzaron a sentir celos de la nueva estudiante por lo rápido que capto la mirada de todos los chicos del salón...


Me había presentado ante todos y fue cuando el profesor me indico me buscase una asiento para sentarme, fue cuando comencé a buscar un lugar para tomar asiento así que logre ver muchos de los chicos del salón me llamaba incitándome a sentarme junto con ellos, pero en ese entonces no sentía ganas de socializar con nadie así que tome un asiento en uno de los bancos que se encontraban cerca del escritorio del profesor y además se encontraban las ventanas a mi lado derecho dándome una buena vista del patio delantero de la secundaria.

– Muy bien muchachos la clase de hoy acabo y no se olviden que la próxima semana comenzaran los exámenes finales – el profesor tomo sus cosas y salió del aula, la fatiga por pasar clases se sintió en todo mi cuerpo así que tome mis cosas y las comencé a guardar en mi bolso, fue cuando en un parpadeo todos los chicos del aula me rodearon.

Todos comenzaron a hablar repentinamente haciendo que no pueda entender nada de lo que decían y fue cuando algunos se comenzaron molestar comenzando a empujarse unos a otros. Mi mala suerte no podía mas, ya que me encontraba al centro de un gran pleito, los que me comenzó a molestar ya que solo veía chicos pelearse unos contra otros, fue cuando vi a una de las chicas del lugar intervenir en la pelea lo que me dio esperanza de que esto se calmara, pero no podía estar mas equivocada ya que el caos se agravio mas y mas.

Escuchar los constantes gritos de los chicos y chicas me comenzaron a calentar hasta que no pude más. – ¡Cállense…! – mi grito fue tal que detuvo aquel caos haciendo que se quedaran mirándome. – ¡Para su información no estoy interesada en ninguno de ustedes! ¡Porque tengo novio! ¡Además odio que me griten en el oído! – Me levante de mi asiento y sin que les dijera algo todos me abrieron paso.

– Esta bien señorita lamento el malentendido – el director se disculpaba con migo por haberme llamado a la dirección, según el, le habían informado que yo había comenzado los pleitos en mi aula y la cafetería, pero no eran nada mas que falsas noticias que crearon para perjudicarme. Fue molestoso ver cuantas chicas atestiguaron en mi contra.

Luego de que todo se arreglara termine saliendo bastante tarde ya que todo el lugar se encontraba desierto, cuando llegue al patio y no había nadie en el lugar pero fue cuando llegue a la acera del frente del edificio, empecé a mirar a los lados para cursar la calle cuando note a una chica de cabellos amarillos sentada en los pies de un árbol que se encontraba a los lejos de mi lado derecho. No logre distinguirla bien ya que llevaba un gran sombrero hecho de paja y aunque parecía algo viejo, se notaba que no le molestaba, además ella llevaba consigo un pequeño cuaderno en donde ella parecía escribir cosas...


– Gra… gracias por salvarme – la chica contesto sintiéndose bastante avergonzada ya que por su culpa Serena se encontraba empapada.

– No tienes que agradecer, nada – ambas se encontraban sentadas cerca de una calefacción con un par de mantas puestas encimas. – Que tormenta no – dijo Serena con una sonrisa en su rostro intentado llamar los ánimos de la chica rubia.

– Si fue una gran tormenta… ¿Por cierto… tu eres la chica nueva, no? – la chica sostuvo la taza de chocolate caliente que le habían dado para calentar sus manos.

Serena volvió a sonreír ante la pregunta de la joven. – Si, si lo soy, mucho gusto me llamo Serena – contesto muy cordialmente.

La joven levanto la vista y observo a la peli miel que le sonreía haciéndole recordar a alguien. – Soy Yellow.

Cuando la dueña del lugar llego con un par de ropas en las manos. – Aquí tienen algo de ropa para cambiarse la ropa mojada que llevan puesta porque sino se van a resfriar – Serena y Yellow recibieron las prendas agradeciendo la ayuda que muy amablemente les ofrecía la mujer. Luego de que ambas se habían cambiado la dueña del lugar decidió cerrar el lugar ya que la tormenta espanto a muchos de sus clientes, mientras que Yellow y Serena se dirigían rumbo a sus hogares.

Ambas chicas caminaban juntas lado a lado haciendo reinar el silencio entre ambas, Serena a cada paso que daba sentía que algo andaba mal, ya que Yellow caminaba con la cabeza baja y una imagen de preocupación en su rostro que eran cubiertos por unos cuantos mechones de su cabello.

– Yellow te encuentras bien – Serena dejo de caminar mientras joven rubia daba unos cuantos pasos mas antes de detenerse, una pequeña distancia las separaba una de la otra pero Yellow respondía seguía dándole la espalda a Serena. – Yellow… – pronuncio el nombre de la joven en un pequeño susurro, Serena la observo mas detenidamente y sintió por un segundo como si ella se estuviese viendo en un espejo, una imagen de una persona preocupada, confundida cuyos sentimientos están atados a otra persona.

– Esa persona en la que estas pensando… te preocupa ¿No? – Yellow escucho aquellas palabras dejándola salir de aquel mundo en el que se perdía por culpa de su mente, poco a poco sintió un fuerte dolor en su corazón.

– Si… ¡Si! No puedo dejar de preocuparme por el – poco a poco lagrimas comenzaron a bajar por sus mejillas, solo aquellos recuerdos con aquella persona que atesoraba tanto en su corazón le daban vida. – Estoy sola otra vez…

Serena se acerco a Yellow y la abrazo. – No estas sola, yo estoy aquí – una lagrima cayo de los ojos de Serena al recordar aquel momento que vivió con Ash.


Pasaron tres días desde que me enferme así que tuve que faltar a clases, pero para suerte mía era la semana de aniversario de la Secundaria Kalos, así que me sentí bastante aliviada ya que toda la semana las clases no fueron regulares. Pero tenía una promesa que cumplir así que tome un deportivo que tenia en mi armario y me dirigí hacia la secundaria.

El tramo de mi casa hasta la secundaria me pareció corto, sentía que había recuperado todas mis fuerzas pero algo me llamo la atención al llegar, vi en la entrada dos enormes reflectores postrados y todo el lugar se encontraba adornado con globos y serpentinas de varios colores, aparte varios chicos se encontraban trajeados parados en el patio de la entrada. Me acerque poco a poco al lugar cuando llegue a observar un letrero en la puerta de entrada "20 aniversario de la Secundaria Kalos. ¡Gran baile!"

PD: Vaya, vaya, vaya que interesante no… ¿Amour…? Muy bien lectores con esto me despido y si quieren quejarse sobre el capítulo de esta semana tiene los comentarios para hacerlo, saludos hasta la próxima.

Continuara…

Próximo capitulo

"El deseó de volver"