Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.

Lucypensamientos o recuerdos

"Natsu"— plática telefónica.

Importante: Nota al final del capitulo

Dormitorio para Chicos

Capítulo 21: Olvidándote

—Lamento haberte interrumpido— se disculpó el hombre de cabellos castaños cuando la mujer se acercó y besó su mejilla en forma de saludo.

—No te preocupes, me dejaste muy preocupada— tomó haciendo cuando el hombre le separó la silla y permitió que se sentara. —No sabía que estabas en Etherland.

—Sí, tengo dos meses aquí. Necesito tu ayuda — la mujer le miró con unas de sus perfectas cejas rubias arqueada.

—¿Qué sucede?

—Se trata de Igneel— dijo con tono suave y cuidadoso, sabía el significado de aquel nombre para la mujer que se encontraba frente a sus ojos.

—Parecen mentiras, ya hacen más de siete meses que murió— susurró con amargura y tristeza. Apretó las manos contra los muslos, tomó una bocanada de aire y suspiró para atreverse a volver a mirar al hombre frente a ella.

—Sé lo mucho que amaste a Igneel y lo mucho que él te apreciaba.

—Apreciaba…— susurró. —Pero eso ya es cosa del pasado, no creo que me hayas citado aquí para hablar de Igneel…— pero el hombre asintió, confundiéndola. —¿Qué sucede?

—Se trata de Natsu— sabía lo mucho que la mujer quería al hijo de su amigo. —Natsu está desaparecido— dijo cuidadosamente.

—¿Qué?— fue la sorprendida pregunta de la mujer. —¿Cómo que está desaparecido?— preguntó con incredulidad.

—No sabemos nada de él, Natsu tenía que viajar a Edolas, se nombraría el nuevo gerente de la empresa y él tenía que estar presente, nunca salió de Magnolia.

—¡Dios mío, esto no puede estar pasando!— exclamó alarmada. —¿Por qué no he escuchado nada en la prensa?— quiso saber.

—No puedo arriesgar que los accionistas e inversionista se enteren de la desaparición del único Dragneel, Fausto se está encargando de la investigación, todo se está tratando con cautela y sin involucrar a los medios.

—¡¿Cómo es posible?!— el gritó de enojo de la mujer llamó la atención de las personas que estaban cerca de la mesa.

—Tranquilízate, por favor— pidió.

—¡Dios mío, Gildartz, estás hablando de Natsu!

—Lo sé, pero tengo que también proteger los intereses por los cuales Igneel se ha jodido, confió en que Natsu aparecerá.

—Hace unos tres meses hablé con él, dijo que tenía que decirme algo muy importante que le había cambiado la vida, lo escuché muy confundido, dijo que me llamaría cuando regresara a Magnolia— contó la mujer.

—Ya veo. Necesito que regreses a Magnolia— la mujer lo miró sorprendida. —Eres la única que puede tomar el lugar de Natsu o Igneel en las empresas.

—No sé nada de eso, Gildartz, ni siquiera sé porqué Igneel me dejó la mitad de su dinero y acciones, él sabía que ese no era mi área, soy diseñadora de interiores, no empresaria, no puedo manejar D.S — habló. No entendía porqué Igneel había hecho aquello, ellos tenían años sin comunicarse, con él único que mantenía relación era con el pequeños de los Dragneel's, no culpó a Igneel cuando la echó de su lado, ella era ingenua y tonta, pensaba que un hombre como ese podía enamorarse de ella, la mujer que había conocido en una tienda de departamentos cuando buscaba escoger la leche adecuada para su hijo de tan solamente siete meses de nacido. Ver a un hombre tan guapo, con aquel cabello rojo intenso, vestido de costoso traje Armani y con un pequeño en brazos le había parecido irresistible, no pudo evitar acercarse al hombre y ayudarle, luego de allí, meses después, se convirtió en la niñera de Natsu Dragneel.

—Igneel te quería pero sentía que estaba traicionando la memoria de Juli..

—No tiene caso que hablemos de eso— lo interrumpió. —Yo no puedo encargarme de los negocios de Igneel, esas personas nunca aceptarían que una desconocida estuviese al frente de sus intereses. Lo único que puedo hacer es firmarte un poder para que seas tú quien se encargue de las empresas, Gildartz.

—Sabía que dirías eso— sonrió el hombre. —Estoy atendiendo una emergencia en Etherland, tendrás que encargarte de esta mientras regreso a Magnolia.

000…

—¿Cuándo?— preguntó, sorprendida mientras observaba a su alrededor.

—Eso se lo tendrás que preguntar a Natsu cuando regrese, nosotras solamente arreglamos la habitación para el bebé— le dijo con una sonrisa la pelirroja.

—¿Te gusta?— preguntó cuidadosamente Juvia.

—¡Está hermoso!— exclamó la rubia. Ahora entendía porque notaba a los chicos extraños, primero el apartamento, ahora la habitación del bebé, completamente equipada y lo necesario y quizás hasta demás, Natsu no se había olvidado de ella o del bebé, él tenía cosas muy claras para con ellos y ver aquella habitación la llenó de regocijo.

Se acercó a la cuna, era de caoba, perfecta y suave madera para el tacto. Tomó un pequeño peluche y sonrió llena de emoción. ¿Natsu quería que vivieran juntos? Todo indicaba que sí, Natsu quería que estuviesen como una familia y ella no podía dejar de sonrojarse ante la idea, Natsu, el bebé y ella.

000…

—Con cuidado, no debes de esforzarte— le pidió la pelinegra cuando el chico se sentó junto a la mesa.

Sabía que ella quizás tenía razón, pero desde que hubo despertado una semana atrás, con la mente oscurecida, sin ninguna clase de recuerdo, no podía quedarse tranquilo, algo lo empujaba a recordar, algo en su pecho estaba intranquilo, molesto, queriendo recordar algo que nunca debió olvidar, pero su cabeza no cooperaba.

—¿Haru? ¿Antonio? ¿Tsubaki? — preguntó emocionada mientras leía de un cuaderno. —Personalmente me gusta Tsubaki.

—¿De qué hablas?— preguntó arqueando una ceja, pues no la había entendido.

—Un nombre, aún no recuerdas tu nombre, necesitas un nombre— le dijo al dedicarle una sonrisa. —¿Cuál te gusta?— vio como el chico se encogía de hombros, muestra de que le daba igual. —Vamos, no te puede dar igual, será tu nombre mientras recuerdes como te llamas.

—Tsubaki— sabía que sino se decidía por alguno, Sayla no lo dejaría tranquilo, era algo que desde que despertó había notado, era una chica muy insistente.

La chica sonrió complacida mientras se ponía de pie y se acercaba a la estufa, sirvió algo de comida en un plato y luego volvió a acercarse al chico, dejando el plato frente a él.

—Come, necesitas recuperarte— él la miró y luego al plato. Era muy atenta con él, se había encargado durante dos meses de su estado y lo seguía haciendo. —¿Has recordado algo más?— preguntó curiosa.

—No— negó con la cabeza. —Solamente recuerdo Luce— dijo empezando a comer.

—Pues suena como un nombre, algo poco común pero muy lindo— apoyó el rostro en las palmas al dejar los codos apoyados sobre la mesa. —No es un nombre común. Quizás sea tu novia— calló al ver como el chico dejaba de comer.

—Novia…— susurró. —¿Cómo es posible que olvidara a alguien a quien quería?

—No sé, pero te encontré en muy mal estado, estabas lleno de sangre, sea que sea que te sucedió, estás vivo por que Dios así lo ha querido— le dijo. —Lamento no haberte llevado para un hospital, pero mi hermana me dijo que no lo hiciera, tendría que reportar tu caso ante las autoridades y no sabría que decirles, por eso te traté aquí en casa, para suerte no necesitaste alguna cirugía o algo así.— el chico continuó comiendo. —Aunque ahora que recuerdo, al principio, cuando delirabas, llamabas a alguien con ese nombre, decías que la amabas, no creo que pueda ser una hermana, parecía algo más. Quizás en unos días más la recuerdes, seguramente es alguien muy importante para ti, olvidaste todo, pero no su nombre, eso es una buena señal.

Unos golpes en la puerta les interrumpió, momento el cual Tsubaki suspiraba con cansancio. Sayla se había comportado muy bien con él, era una chica guapa, tanto físicamente como una hermosa persona en el interior, le había ofrecido su casa a pesar de que ya había despertado.

000…

Tragó con fuerza, ese hombre lo miraba como queriéndolo fusilar allí mismo.

—¿Entonces quieres a mi Juvia?

El moreno arqueó una ceja. ¿Cómo diablos había llegado allí? Ah, claro, Juvia, ésta había insistido en que hablase con su padre, luego de lo sucedido en el hotel Akane eran novios, pero no había ido a hablar con el padre de Juvia, a decirle que la dejase tranquila, que era su novia y no iba a permitir que la casara con alguien más.

—¿Qué le puedes ofrecer tú a mi hija?

—Miré, señor— habló el moreno. —No le debería interesar las comodidades que le puedo ofrecer, sino el simple hecho de que la quiero y la protegeré con mi vida si así la situación amerita— vio como el hombre sonreía con burla.

—¿Estás diciendo que no le puedes ofrecer comodidades a las cuales ella está acostumbrada?— Gray apretó las manos hasta convertirlas en puño, el hombre planeaba acorralarlo.

—No he dicho eso, la comodidades se la puedo ofrecer, las tengo, pero no le debería importar, debería importarle la felicidad de su hija.

—Juvia es muy chica aún, no sabe nada de eso.

—Se equivoca, Juvia lleva cinco años enamorada de mí, sus sentimientos no han cambiado, eso quiere decir que sí sabe de sentimientos o amor— el hombre le miró con sorpresa.

—No eres el hombre para mi hija— fue la repuesta del hombre. —¿Te tardaste cinco años en reconocer que ella te ama?

—Pues es su problema, no me voy a alejar de su hija, la quiero y ella me quiere, es lo que me importa.

—Juvia es muy expresiva, cualquiera con dos ojos de frente notaría sus sentimientos, no tú, no la mereces.

—Quizás, pero…— dudó, tenía que medir las palabras que usara para referirse a su novia delante de su padre. —Usted conoce a su hija, ella es muy, pero muy especial, solamente no quería exponerme a ella— se encogió de hombros.

—Finalmente sale algo agradable de tu boca, muchacho. El sábado quiero hacer una cena en honor a esto, a mi Juvia y a ti, aunque te digo, no eres el tipo de hombre que quería para ella, pero si ella es feliz y te quiere, yo respetaré su decisión, pero si la lastimas, eres hombre muerto.

000…

—¿Puedo pasar?— la rubia lo miró, su mirada castaña estaba llena de sorpresa. Desde que había descubierto la verdad su padre no le había dado la cara hasta ahora. Asintió, echándose hacia un lado de la puerta y dejándolo pasar.

Miró a su hija, su vientre estaba abultado, sobre el uniforme llevaba un sweater de botones color rosa.

—Lucy, hija yo…

—No te lo perdonaré, papá— le cortó. El simple hecho de recordar por lo que había pasado al pensar que Natsu era su hermano le dolía.

—Perdóname, hija. No sabía lo que me sucedía en esos momentos, me llené de inseguridad— confesó el hombre.

—¿Si estabas lleno te esa inseguridad, porqué hiciste ese acuerdo de que Natsu y yo nos casáramos?— quiso saber.

—Igneel es tu padrino, también fue el padrino de bodas de tu madre y mío— la rubia le miró sorprendida. —Layla era como una hermana para él, Igneel había perdido a sus padres cuando tenía 10 años y tus abuelos murieron mucho antes de que yo conociera a tu madre. Layla e Igneel se conocieron en el hospital, tus abuelos lo adoptaron— esta revelación sí que le sorprendió, tuvo que acercarse al mueble y sentarse. —Cuando conocí a tu madre ella tenía 17 años, era estudiante en Fairy Tail, Igneel acababa de entrar a la universidad, tus abuelos habían muerto, lo que sentí por tu madre fue amor a primera vista y ella también, nos relacionamos, luego me presentó a Igneel y me contó su historia, él para ese tiempo ya podía disponer de la fortuna que le dejaron sus verdaderos padres. Pasó el tiempo, Igneel se casó con la mejor amiga de Layla, Julia, era una mujer hermosa, luego yo y tu madre nos casamos un año después. Dos años después de Igneel y Julia casarse, nació Natsu, Igneel se había hecho poderoso en los negocios, habían celos y dos meses de que naciese Natsu, unos bandidos asaltaron la casa de Igneel, secuestraron a Natsu, Julia lo defendió con su vida y ellos..

—La mataron…— susurró con los ojos llenos de lágrimas mientras deslizaba la mano por su vientre cuando su bebé se movió.

—Igneel estaba destrozado, no sabía de su hijo y lo habían llamado para que reconociese el cadáver de su esposa. Recuerdo que una noche fui a su casa, no tuve que entrar, fuera de esta estaban él y Layla, besándose, no lo podía creer, cuando regresé a casa había una carta de tu madre que me decía que Igneel la necesitaba en esos momentos, que no lo podía dejar solo. En ese momento pensé muchas cosas, solamente recordaba su traición, Igneel se había convertido en un muy buen amigo, yo adoraba a tu madre, no podía con esa traición, no atendí sus llamadas, inventé varios viajes de negocios para no verla, cuando regresé a Magnolia ya habían pasado dos meses. Tu madre no me buscó, lo hiso Igneel y me pidió explicaciones el porqué había desaparecido, le dije lo que había visto esa noche, él no creyó nada, me juró que no veía a Layla de esa manera, que la mujer que lo hubo besado había sido Claire.

—¿Qué sucedió con Natsu?— quiso saber. Se limpió las lágrimas que mojaban sus mejillas, por culpa del embarazo estaba mucho más sensible.

—Lo habían salvado cuando se pidió el rescate y la policía atrapado a los secuestradores.

—¿Y mamá?— suspiró aliviada, era obvio que no le había sucedido nada al pelirrosa, estaba con vida casi 18 años después.

—Igneel y yo juramos que nunca le diríamos a Layla mi falta y desconfianza, él no la quería hacer sufrir y yo no tenía la cara para decirle que había dudado de ella— continuó. —Cuando la vi estaba mucho más hermosa de lo que recordaba, tenía una pequeña y adorable barriga— dijo con una triste sonrisa. —Estaba embarazada de tres meses.

000…

La mujer lo miraba de arriba abajo, analizándolo. Sayla sonreía con incomodidad; su hermana mayor era muy desconfiada.

—Por lo menos es guapo— dijo la mujer.

Tsubaki frunció el entrecejo.

—¿Debería decir gracias?

—Y respondo— se quejó la mujer. —Te vendrás a Magnolia conmigo, Sayla, quedamos que cuando consiguiese un trabajo para ti vendrías conmigo.

—Pero…— intentó decir.

—Nada de peros, te conseguí un empleo de enfermera en el hospital principal— la interrumpió la mujer.

—Pensándolo bien creo que sería bueno para Tsubaki, la vez que lo encontré en la carretera creo que venía desde Magnolia— dijo pensativa.

—Entonces recoge tus cosas y las del chico, claro, si tiene.

Continuará


Bueno, primero aclararé que Tsubaki, es Natsu, pero desde ahora hasta que recobre la memoria será Tsubaki, no me gusta eso de escribir y poner aclaraciones allí mismo, las aclaraciones la hago al finales de los capítulos, no durante este. Sí, aún Natsu y Lucy no estarán juntos, soy bastante cruel, no les puedo poner todo tan fácil –risa malvada- Sí, Sayla y su hermana son las de Tartaros; Sayla y Kyouka, creo que así se llama la segunda, e irán a Magnolia, ellas no vivían allí si no en un pueblo, Magnolia sería semejante a una ciudad importante, no quedaría aquí como un pueblo.

En este capítulo siguen con solamente dos meses de la desaparición de Natsu, si mi mala memoria no me falla, Lucy debe de tener seis casi 7 meses de embarazo.

No comentaré nada de el omake de Natsu y Asuka y el retorno del anime porque ya lo hice en mi nueva historia xDD

Gracias por los comentarios, me alegra saber que aún algunas personas siguen en espera de actualización. Muchas gracias.