Nuevo capítulo, solo déjenme decirles algo rápido, se enfoca en un nuevo enemigo de Jinoo, y como el titulo lo indica, no es muy amable.
Y estén muy atentos, porque en este capítulo se revelaran cosas que serán de vital importancia para el resto de la serie, pues estoy pensando en extenderla a cinco volúmenes y diversos spin-off de cada personaje.
Me gustaría saber que opinan, gracias y vamos:
De Suecia con amor:
Stieg Nurman era un hombre de cincuenta seis años de edad, media dos metros veinte de altura, muy musculoso, rubio y la forma de su cabeza era igual a la del Frankeinstein de Boris Karloff.
Había nacido en Estocolmo, hijo de una prostituta, a los cuatro años cometió su primer asesinato a los seis años cuando vio que un cliente se pasaba con su madre, solo necesito unas tijeras y un sartén.
Desde entonces se había convertido en uno de los asesinos más crueles, brutales y finos del mundo, su fama se extendió más allá de Suecia y muy pronto, la mafia china, japonés, estadunidense, mexicana y muchas más.
Lo conocían como TANQUE RUBIO por su increíble físico y fuerza. No era un hombre con el que se pudiera jugar, y odiaba no poder terminar un trabajo, y ser humillado.
Era el mejor en lo que hacía, y quería que así se quedara.
Su trabajo era muy sucio, pero todo el dinero lo utilizaba para el bienestar de su madre, pero los años pasan, y pese a la buena calidad de vida que había logrado darle a su mama, ella había enfermado y había una sola forma de salvarla, con una operación, pero el costo era alto, por suerte, ofrecían un trato jugoso por asaltar un camión blindado lleno de plutonio, el vehículo se dirigía a Derry para la corporación KING, la más grande, especializada en química, tecnología, química y armamento militar.
El trabajo seria sencillo, Stieg ya lo había hecho millones de veces, y nada podría impedirlo.
…
El camión tenía que pasar por Small Town antes de llegar a Derry, y ahí seria donde Stieg y su equipo aprovecharía para atacar, para comenzar, dos de sus cinco ayudantes habían chocado a propósito justo enfrente del camión, evitando que el paso, los dos conductores bajaron para ver que ocurría, Stieg se había colocado enfrente de la casa más cercana, los vecinos ya habían salido de sus casas para ver que ocurría, pero era demasiado tarde, Stieg llevaba en las manos una escopeta y disparo al cielo.
-¡Aléjense del camión!
Los dos conductores y los ciudadanos no tuvieron más que otro que obedecerlo, luego tres de los ayudantes de Stieg llegaron, también con armas, y amenazaron al primer conductor.
-Las llaves del vehículo.
El hombre estaba tembloroso, pero aun así le dio las llaves, luego el secuaz lo golpeo en la cara con la escopeta.
Stieg volvió a disparar indicándoles a todos que se alejaran de su camino, luego tomo las llaves y subió al camión.
Los dos ayudantes que se habían chocado salieron de sus coches intactos, luego Stieg les dio indicaciones para que fueran a la parte trasera.
-Aseguren la mercancía.
Ambos obedecieron y fueron, los demás ya habían abierto la puerta con un martillo.
-Ahora si-dijo el secuaz numero dos-Sujeten la puerta que no queremos que esta mierda se salga.
Aseguraron la puerta y Stieg se puso en marcha, ya que los dos coches le impedían el paso, maniobro y paso sobre la acera, aplastando un flamenco de platico, luego el camino fue normal.
-El trabajo más fácil del mundo-dijo el primer secuaz que iba como su copiloto.
-Así es, pronto estaremos en casa.
Pero no contaban con la visita de alguien muy especial, ya que muy pronto sintieron que algo o alguien estaba encima de ellos.
-¿Qué fue eso?-Stieg.
Y justamente, enfrente de ellos apareció Jinoo, ya con su traje y mascara de guardián.
-Hola, lo siento pero tengo que pedirles que se estacionen y bajen del vehículo.
-¡Vete al infierno!-el secuaz le disparo, pero para su desgracia el cristal era a prueba de balas, así que la bala reboto e hirió a Stieg en el brazo.
-¡Joder!-giro el volante 360 grados y el vehículo dio un giro antes de caer al suelo. Luego de estrellarse, Stieg se quitó el cinturón y vio a su secuaz, no estaba muerto pero si herido, ya no le serviría, y dudaba mucho que el plutonio también.
Lo mejor era salir de ahí lo más pronto posible.
A pesar de su inmenso cuerpo, Stieg pudo salir por la ventana, pero en cuanto se puso de pie, algo lo golpeo en la espalda, era Jinoo, quien había logrado saltar antes del choque.
-Lo siento amigo, pero tú te quedas aquí hasta que llegue la policía.
Y Stieg se desmayó.
…
Cuando despertó, estaba tras las rejas, sus secuaces estaban vivos, pero heridos y tenían mucho que pagar.
Por suerte, Arnold, un viejo amigo de Stieg fue a visitarlo.
-Tanque Rubio, mi viejo amigo ¿Qué paso? Eres un profesional.
-¡Un maldito niño se atravesó en mi camino!
-¿Un niño? ¿Un niño pudo derrotar al poderoso Tanque Rubio?
Stieg no lo podía creer, había sido humillado, nadie impedía que completara una misión, y menos un niño, si tan solo le hubiera visto la cara, pero llevaba una máscara.
-Juro que si lo veo de nuevo lo matare.
-Tal vez, pero se acabó.
-¿Qué?
-Stieg, el plutonio llego a Derry, lo siento, pero no puedo hacer mucho.
-Arnold.
-Pagare tu fianza, pero eso será todo, este es el adiós.
-Lo entiendo, gracias.
-No estés enojado.
-Oh, estoy enojado, pero no contigo.
…
Lo liberarían por la mañana, pero eso no quitaba su molestia.
Lo habían humillado, nadie jamás volvería a contratarlo. Su carrera estaba arruinada y todo por culpa de ese maldito niño.
Necesitaba vengarse y rápido.
Pero antes tenía que conseguir el dinero para su madre, antes de que fuera demasiado tarde.
¿Pero cómo?
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando abrieron la reja y dejaron entrar a un viejo, estaba encorvado, tenía una mano vendada, un sombrero café muy sucio, una larga barba gris con una vendita y una enorme nariz rosa.
-Es solo un loco-dijo un policía.
-Si, como si no tuviéramos bastantes.
Stieg ignoro al anciano, tenía mejores cosas en que pensar.
-¡No pueden encerrarme a mí! ¡No al viejo McGucket!-grito el anciano sujetándose a las rejas, luego de quejarse varios minutos, fue al lado de Stieg.
Él lo ignoro y continúo tramando su venganza.
-Es una lástima que mi pobre armadura se quedara sola en esa vieja bodega-dijo el viejo.
Stieg miro al anciano, le faltaba algo para su venganza, y recordaba haber leído en una revista de su madre que las armaduras ya no eran cosa de ficción, eran reales, y algunas podrían ser mortales.
-¿De qué armadura habla?
-Oh, una que hice para entretenerme, estaba muy aburrido así que construí una armadura, pero tuve que comparar los materiales aquí porque no los encuentro en otro lado.
-¿Pero su armadura funciona?
-Claro, no es la primera que hago, cuando mi esposa me dejo, hice un terodactilo robot y cuando mi amigo no fue a mi fiesta de cumpleaños cree un robot gigante que destruyo toda la ciudad-y comenzó a reírse como maniático.
Pero Stieg solo pensaba en algo, esa armadura era lo que necesitaba.
-Señor, ¿puede decirme donde puso esa armadura?
-Claro, ya no la quiero, ahora me pondré a trabajar en un robot del Globblewonker.
…
Las indicaciones que el viejo le había dado eran muy difíciles de seguir, pues se contradecían mucho, pero cuando estaba por darse por vencido, encontró la bodega que le había dicho, y al igual que el chiflado, era muy vieja y sucia. Stieg abrió la puerta sin ningún problema, llevaba una linterna, lo que era una suerte porque adentro no había nada de luz, y al momento de entrar, vio algo que estaba cubierto por una manta amarilla llena de polvo, era algo muy grande y entonces Stieg supo, que había encontrado justo lo que necesitaba.
Primero lo primero:
Jinoo ya se dirigía a su casa, ya había anochecido y tenía que estar en casa o de lo contrario su querida madre se enojaría mucho con él.
Ya que sus obligaciones como Guardián y como Juguete Guerrero consumían todo su tiempo, apenas tenía tiempo para él, y eso que aún tenía que hacer tareas e ir a la escuela.
Por suerte estaba feliz y no sufría mucho, además, el pueblo había reaccionado bien a Bad-Robot pues lo trataban como a un ídolo.
Si, por una vez en su vida las cosas parecían irle bien.
Si recuerdan bien, al principio de esta historia, les aseguraba que un diluvio se aproximaba para nuestro juguete guerrero, pues estaba por comenzar.
Con una explosión que Jinoo escucho, provenía del banco.
"Creo que la cena puede esperar"-pensó mientras corría y se quitaba la ropa normal, para dar paso a su traje.
…
-¡Policía! ¡Ponga las manos en alto!
Tres patrullas se habían colocado en frente del banco y los policías estaban apuntando a lo que pudiera salir, pues cada vez la tierra temblaba, Jinoo ya estaba en la escena, había saltado desde el techo del edificio al lado del banco. Aterrizo con gracia encima de la patrulla.
-¿Cuál es el problema oficial?
-Hay algo ahí adentro, muy grande, hizo volar las puertas y lastimo a doce personas.
-Parece ser de mi tipo.
Fue cuando la tierra volvió a temblar, y esta vez algo salió del inmueble, era un robot enorme.
Del tamaño de un elefante, incluso superaba a Jinoo cuando estaba transformado.
-Wow.
Adentro del robot, Stieg tenía una vista perfecta, controlaba la armadura como si fuera un traje, si el levantaba un brazo, el traje lo hacía, era como los Jaegers de Titanes del Pacifico.
En cuanto vio a Jinoo, el odio invadió todo su cuerpo, quería matarlo, destrozarlo entre sus enormes manos, pero tenía que ser profesional, primero el dinero para su madre, luego su venganza.
Así que solo extendió su brazo, con el puño cerrado, y un misil salió proyectado contra la patrulla, por suerte Jinoo y los policías pudieron alejarse antes de que algo malo pasara.
Luego Stieg avanzo sin problema entre las calles, nada podía detenerlo ahora, bueno tal vez Jinoo, pero nuestro héroe seguía en shock, aunque ya había combatido cosas como esa antes, pero por algún motivo, esta vez era diferente, como si, eso fuera su perdición.
Pero no podía permitir que destruyeran si hogar, no, los héroes no hacían eso, así que se levantó y comenzó a seguir a Stieg, podía transformarse para hacer la pelea más justa, pero si hacia eso perdería velocidad y no podría alcanzarlo.
Un problema que al parecer Stieg no tenia, pues a pesar de la pesada armadura, se movía muy rápido, cuando vio que Jinoo corría tras él, se detuvo y se dio media vuelta, para quedar al frente de su enemigo.
-No eres tan rápido ¿eh?
Le lanzo una bomba de humo, que le dio a Jinoo en el pecho y lo mando al suelo. Con eso Jinoo ya no pudo levantarse, el humo tenía la capacidad de aturdirlo por unos minutos, los suficientes para hacer que Stieg pudiera escapar. Podía acabarlo, pero quería hacerlo sufrir de verdad, y eso tendría que esperar, por lo mientras estaba contento con su trabajo.
-Ya nos volveremos a ver.
Y con esto se alejó, Jinoo se recuperó diez minutos después, era demasiado tarde, había escapado.
Mientras tanto, en la cárcel, se escucharon varias explosiones, y los seis asistentes de Stieg fueron liberados, en cuanto vieron a su jefe con la armadura, casi se cagaron del miedo.
-Soy yo, voy a liberarlos, con una condijo-dijo abriendo la cabeza de la armadura para que pudieran verla la cara.
-¿Cuál jefe?
-Tendrán su parte, pero quiero que le den el resto del dinero a mi madre pasa su operación ¿entienden? Tengo el dinero contado, así que si toman más de lo que les toca los encontrare, saben que soy bueno para eso, y si lo hago, pues.
Aplasto una roca para demostrar su fuerza.
-¿Me entienden?
-Sí, no tomaremos nada de más.
-Bien, ahora váyanse, yo me encargare de que nadie los siga, tomen el próximo avión a Suecia, yo me quedo, a finalizar un asunto pendiente.
Los secuaces obedecieron y se fueron, luego Stieg libero a varios convictos, no eran muchos, treinta y cuatro en total, y casi todos por delitos menores.
El viejo ya no estaba.
Después de la fuga, quemo la prisión.
…
Jinoo había sido regañado por su madre después del encuentro con Stieg, estaba todo adolorido y no quería ir a la escuela, pero sus padres lo obligaron, el día fue normal, sin muchas sorpresas y cuando termino se dirigió a la juguetería, le encargaría su juguete mientras estaba en la Tierra de los Juguetes.
Así podría distraerse un poco.
Vendetta:
Después de estar una hora en la tierra de juguetes, y de atender varios asuntos, regreso a la juguetería de su abuelo, pero ahora todo estaba patas arribas, había escombros por todas partes y los juguetes habían caído de sus estantes y estaban regados por todo el suelo, los vidrios de las ventanas estaban rotos y los muebles de cabeza.
Su abuelo estaba debajo de una pila de escombros.
-¡Abuelo!-dijo mientras corría a su lado-¿Qué paso?
Se oyeron pisadas metálicas afuera de la tienda y varias explosiones, Jinoo ya sabía que era lo que estaba pasando, saco a su abuelo.
-Resiste, ya vuelvo-dijo mientras se quitaba su sudadera.
…
-¡NADIE PUEDE DETENERME!-gritaba Stieg mientras disparaba a la policía, en los brazos de la armadura venían incorporadas ametralladoras-¡SI ANTES ERA INVENCIBLE AHORA LO SOY MAS!-de la espalda del robot salieron misiles que volaron todo lo que se encontraban.
Stieg rio, así es como debían ser las cosas.
-¡Oye abusador!
Detrás de él estaba Jinoo, ya en su traje de guardián.
-Justo a la persona que quería ver-dijo dando una vuelta y quedando frente a frente-Anoche te me escapaste, pero no volverá a pasar, esta vez voy a vengarme-dijo golpeando el suelo con su mano.
-¿Disculpa?
-¿Ya no me recuerdas?
-Recuerdo que me disparaste algo anoche.
-Tal vez tenga que refrescarte la memoria-la cabeza de la armadura se abrió y Jinoo pudo ver a Stieg.
-¡Eres el del camión!
-¡Así es! ¡Me llamaba Stieg! ¡PERO AHORA SOY TANQUE RUBIO!
-¿Tanque Rubio?-Jinoo rio-Ese es el peor nombre de un supervillano que alguien se le pudiera ocurrir.
-¡Niño tonto!-dijo golpeando de nuevo el suelo-¡No volverás a burlarte de mí!-choco sus dos puños.
-Adelante-Jinoo estaba confiado en que una vez transformado podría ganarle fácilmente.
-¡Has dictado tu propia sentencia de muerte!
Tanque Rubio corrió contra él y lo pateo, lo que mando a Jinoo a volar, los presentes gritaron de miedo.
-¿No que muy fuerte?-dijo Tanque Rubio mientras se daba la vuelta-¡LOS FALSOS HEROES DEBEN CAER!
-Oye-le dijo Jinoo, Tanque Rubio se dio vuelta de nuevo, ahí estaba Jinoo transformado-Metete con alguien de tu tamaño.
Aunque aún transformado, Jinoo era mucho más pequeño que Tanque Rubio.
-¡Una pelea mano a mano!-grito Tanque Rubio-¡Respeto eso!
Ambos comenzaron a correr para enfrentarse, el malo era más rápido que el bueno, y ese no es muy buen comienzo.
Cuando estuvieron a pocos centímetros uno del otro, cada uno lanzo un golpe con la misma mano, así que chocaron.
-¡Ah!-grito Jinoo, se había roto la mano.
-¿Eso es lo mejor que tienes?-Tanque Rubio apenas había sentido el golpe, así que decidió darle más a Jinoo-¡Ahora conocerás mi verdadero poder!
Con otro golpe en la parte inferior de la mandíbula, Jinoo dio una vuelta de carro en los aires y cayo varios metros alejado de su enemigo.
Tanque Rubio grito de felicidad y Jinoo se levantó, lentamente.
-Apenas estoy calentando-las compuertas de su espalda se abrieron y las dos ametralladoras salieron, luego comenzó a balacear a su enemigo, por desgracia, las balas rebotaban contra su cuerpo.
-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!-rio-¿A eso llamas ataque?
Tanque Rubio disparo también contra Jinoo, pero a diferencia del ataque del guardián, su ataque era realmente mortal.
Las ametralladoras de Jinoo quedaron destrozadas.
La abertura de su pierna se abrió y Jinoo saco el mango de la espada.
-Pistola.
El mango se convirtió en la escopeta y Jinoo disparo, esta vez el ataque si afecto a Tanque Rubio, hiriéndolo en el codo derecho.
-Atención, daño grave-dijo la armadura es su interior.
-Aun no me daré por vencido-Stieg-¡Cambiar a lanza-llamas!
Las ametralladoras recibieron la orden y ahora Tanque Rubio extendió los dos brazos hacia el frente, dejando escapar el fuego, imposibilitándole la vista a Jinoo.
-¿Ahora qué vas hacer?
Incluso la vista especial de Jinoo había sido dañada por los golpes de Tanque Rubio, ya no sabía qué hacer.
Por suerte la respuesta llego muy rápido, el brazo con el que Tanque Rubio había chocado contra Jinoo, comenzó a lanzar chispas, el lanza- llamas exploto.
-¡¿Qué pasa?!-Stieg.
-Daño critico en brazo derecho, necesita mantenimiento.
-¡Ahora no!
Jinoo vio su oportunidad y disparo contra el brazo dañado, el cual al recibir el impacto exploto.
-¡Mierda!-Stieg.
Jinoo había conseguido hacerle daño, pero el también estaba muy dañado, volvió a su forma humana.
-¡Tal vez haya perdido mi brazo! ¡Pero tú has vuelto hacer un niño y voy a vencerte!
-Cuidado, el traje necesita reparación, de lo contrario se sobrecalentara y…
-¡Cierra la boca!-dijo Stieg arrancando varios cables para hacerla callar.
Sin saber que eso solo empeoraba el estado de la armadura.
Mientras tanto, Jinoo sabía que tenía que seguir peleando, sin importar que, lo haría.
-¡Voy a matarte!-dijo Tanque R ubio lanzándole un golpe, por suerte Jinoo lo esquivo, luego cuando trato de pisarlo, el dio una vuelta para atrás-¡Quédate quieto!
Mas chispas salieron del traje, Jinoo sabía que solo tendría que seguir jugando con él por unos momentos, luego lo vencería.
Cuando Tanque Rubio volvió atacar, Jinoo pasó por debajo del enorme robot, luego salto a su espalda y comenzó arrancar todos los cables que pudo encontrar.
Quitarle la batería a un juguete, así dejaría de funcionar.
-¡QUITATE DE ENCIMA!
-No.
Tanque Rubio camino en círculos tratando de quitarse encima a Jinoo, pero fue en vano, había maltratado mucho al traje, que ahora dejaba saltar chispas por doquier.
-¡¿Ahora qué?!
Los sistemas dejaron de funcionar y Tanque Rubio cayó de cabeza contra el suelo, no podía moverse y la salida estaba atorada, estaba atrapado.
-¡NO! ¡NO MALDICION! ¡MALDITA SEA! ¡JODER!
Jinoo bajo del monstruo, estaba cansado pero había derrotado a su némesis.
-¡ME LAS PAGARAS MALDITO HIJO DE MIL PUTAS!
-No-contesto un policía acercándose-Esta vez nos aseguraremos de que no salgas infeliz. Te has metido en muchos problemas.
-¿Además de alterar el orden público que más ha hecho?-pregunto Jinoo.
-Provoco la mayor fuga que este pueblo haya visto.
-Entonces parece que tengo mucho trabajo por hacer.
Jinoo salto al techo de la casa más cercana, luego al siguiente y así sucesivamente.
Mientras que el público le aplaudía, era su héroe sin duda.
"Valió los huesos rotos" pensó Jinoo mientras buscaba criminales.
