Soy una pájara!

Puse los (*) en hanabi y en el coulant y se me olvida explicarlo! Ole yo jajaja

Bueno, el hanabi es el festival de verano en Japón, donde se reune la gente a ver un espectáculo pirotécnico.

Y el coulant es un delicioso bollo caliente rellenó de chocolate fundido.

Os aviso que a partir de este capítulo empieza la segunda y última parte del fic!

disfrutar del capítulo número veintiuno.

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El sonido de el timbre del móvil me despertó.

-¿Si?...- Murmuré.

- Señorita, dudo que tenga usted una buena excusa para no llamarme ayer así que...

- ¡Hinata! Se me olvidó por completo, perdóname...

- ¡Lo sabía! Bueno, ¿tienes excusa?

- Si que la tengo, pase un día increíble con Sasuke-kun... Y tengo otra mejor, ya no soy del club de las vírgenes así que...

- ¡SIIIIIIIIIIIIIII! Por fiiin ¡ueueueue! ¿Y que paso?¿Te hizo daño? ¡Oh dios cuéntamelo todo!- Reí.

- Mañana cuando nos veamos ¿vale?

- Vale, hecho.

Colgué la llamada y oí un carraspeo de alguien, me gire lentamente y vi a Sasuke.

- ¡KYAAAA!- Le tiré la almohada.- Uff... No me acordaba que había dormido contigo... ¡Que susto!- Me lleve una mano al pecho.

- Buenos días.- Sonrió el. Me tiré encima suyo.

- ¡Buenos días Sasuke-kun!

Nos empezamos a besar y, porque no rememorar la noche anterior, cuando un ruido en la puerta nos alerto.

- ¡Sasuke-chan, Sakura, ya estamos aquí!- Nos miramos y salí volando de la habitación a la mía. Me vestí lo más rápido que pude y justo entro Mikoto a la habitación.

- ¡Hola Sakura!¿No nos habéis oído entrar?- Me giré para verla.

- ¡Mikoto-san! ¡Ya estáis de vuelta!- La abracé.

- Al final solo eran unas firmas.- Miro alrededor.- Se os han pegado las sábanas, Sasuke estaba durmiendo también.- Me hice la loca.

- Si bueno... Anoche nos acostamos tarde viendo una película.- Ella asintió.-¿Os preparo te?

- Si por favor.- Nos encaminamos hasta la escalera.- Tengo jetlag...- Se toco la cabeza.

- Querida eso es imposible, no hemos salido del país.- Fugaku ya estaba sentado en la mesa de la cocina.

- Hola señor Fugaku.- Le di un beso en la mejilla.

Les preparé el te mientras hablaban del dolor de cabeza de Mikoto.

Me gire para servirles.

- ¿Y vosotros que hicisteis ayer para el hanabi?- No podía mentir, ya que el chofer nos llevo de un lado para otro.

- Pues fuimos por la mañana a la playa y después lo vimos en el golfo de Tokio.- Mikoto sonrió.

-¿... Y algo más?- Preguntó Fugaku.

- Vinimos y pusimos la película y ya nos dormirmos.- Mikoto asintió.

- ¿Que pasa?¿Porque le preguntas eso?- Dijo Mikoto.

El rió levemente y se acercó a mi, acercó a mi cuello una de sus manos y me sacó el dije que me regaló Sasuke, yo me sonrojé.

- Por nada querida, sólo que todo va bien.- Me sonrió y me acarició la cabeza.


Toda esa semana la pase con Sasuke por las tardes, algunas con Hinata y Naruto.

Había notado un poco raro a Sasuke, a veces se encerraba en su habitación, o le llamaban y se alejaba de mi, no le si importancia, ya que conmigo era igual, y quizá ese fue el error, en pensar que todo se solucionaría.

Llego el viernes. Habíamos planeado ese fin de semana ir a una casa rural con Hinata y Naruto, yo me encontraba en la cocina preparando la mesa para comer.

- Sakura.- Vi como Sasuke entraba a la cocina. Me giré hacia él.- ¿Puedes venir un momento?- Yo asentí.

Salimos al patio interior.

- Dime Sasuke-kun.- Me senté en el borde de la entrada.

- Se que ha pasado mucho tiempo, pero... Es hora que me digas quien te hizo daño aquella vez.- El corazón se me aceleró.

- ¿Porque lo quieres saber? Ha pasado mucho tiempo...- Le dije apretándome la falda que llevaba.

- Me carcome por dentro, quiero saber quien fue.- Se sentó a mi lado.

- No es importante ya paso, a más ya te lo dije, fueron...- Sasuke frunció el ceño.

- No me vale esa excusa, me lo has ocultado todo este tiempo, dímelo.- Apreté los labios.

- No puedo.- Bajé la mirada.

- No pienso dejar que te hagan daño.- Me miro más serio que nunca.

- Sasuke-kun...- Él se levantó.

- ¡No! ¿Porque me lo escondes?¿Me vas a engañar tu también?- Negué con la cabeza.- ¿Entonces?

- Es peligroso decírtelo, no se de que es capaz.- El chasqueó la lengua.

- Claro que se de que es capaz, de herirte, a ti, a mi novia, y me revienta que no me lo digas.- Bufó girandose.

- Karin.- Se giró hacia mi.- Fue Karin con Matsuri... Ellas lo hicieron.- Se me quedó mirando un tiempo largo.- ¿No me crees verdad?

- ¿Porque lo hizo?- Me preguntó apretando los puños.

- Ella me había visto aquí en tu casa, y ella colgó los carteles, yo salí corriendo y me la encontré detrás del colegio, me dijo que me alejara de ti, que no me metiera en medio de vosotros yo...- Sollocé.- No quería que te alejara de mi...-

Levanté la vista y vi como se alejaba.

-¡Sasuke-kun donde vas!- le seguí como pude.

- Quédate aquí voy a ver a Karin.- Y me cerró en las narices.

Le estuve llamando a casi cada minuto para que volviese pero apagó el móvil, hasta la noche no volvió.

Oímos la puerta abrirse y salimos los tres.

-¿Sasuke-chan donde has estado?- Paso de largo de nosotras y se plantó delante de su padre.

- Padre, tengo que hablar contigo.- Fugaku asintió y se encaminaron hasta el estudio. Mikoto me abrazó por los hombros.

Nosotras dos cenamos solas, nos fuimos a dormir y hasta tarde no oí la puerta del estudio abrirse, me asome por un hueco pequeño de la puerta que Sasuke entraba en su habitación.


Al día siguiente no me habló en todo el día, llame a Naruto por si sabía algo y tampoco había tenido contacto con él.

Y entonces por la noche, todo cuadró.

Salí al porche de la salida de la casa. Oí la puerta abrirse y me giré.

- ¿Que estas haciendo aquí fuera a media noche?

Inhalé aire.

- Por aquí se sale de casa.- Le contesté, intentando mantener la calma.

- Deberías volver a la cama.- Me dijo pasando de largo, la sensación de dolor en el pecho volvió, acompañado de las lágrimas.

- Siempre te hacia enfadar...¿Lo recuerdas? En casa, y me llamabas pesada...- Sonreí amargamente.

- No me acuerdo.- Me respondió escasamente.

Aquellas palabras me sentaron como una estaca en el corazón.

- Es normal... Ha pasado mucho tiempo... Pero desde el día que entre contigo en el colegio, yendo juntos a los lados, los dolores de cabeza con los estudios... Aún así... Eso me hacia muy feliz.- Apreté los labios.

- Y después... Empezamos a salir, a disfrutar y...- El me cortó.

- Como pensaba... Yo no soy como tú, cuando estábamos juntos pensé que podría escapar de lo malo y de las responsabilidades, envolverme con tu luz y seguir adelante contigo... Pero al final mis responsabilidades me ha dicho que este no es mi lugar, nunca seré como tu o los demás.

- Sasuke...¿Quieres estar sólo otra vez? Tu fuiste el que me hablaste sobre el dolor y la soledad. Ahora mismo estoy sintiendo ese dolor... Tengo amigos, e incluso tu familia es la mía, pero sin ti en mi vida... Estaré muy sola...- Solloce, estaba temblando, se iba a ir y no podía hacer nada.

- Estos son los pasos que debemos dar, nuestros caminos son diferentes...- Me dijo secamente.

- Yo... Te amo con todo mi corazón, si volviéramos a estar juntos, no te arrepentirías, viviríamos felices cada día, finalmente encontraríamos una forma de solucionar las cosas... ¡Haría cualquier cosa por ti! Así que... Por favor...¡Quédate! Te lo ruego... No se los motivos... Pero mataría por ti, cualquier cosa que me pidieras lo haría... Por favor... Quédate conmigo... Y si no puede ser, llévame contigo allá donde vayas...- Llore más fuerte, me estaba arrastrando, no me importaba.

- De verdad que eres una molestia.- Vi como medio sonreía.

- ¡No te vayas! Si das un paso más empezare a gritar, y bajarán tus...- De repente se giró.

- Sakura... Gracias.- De repente una mano grande se posó sobre mi boca y otras me agarraban. Mire hacia arriba y vi dos hombres, intente gritar pero me golpearon.

- Sasuke-kun...


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Lo se, triste, pero y me pareció ideal poner casi exactamente lo mismo que en el manga.

nos leemos en el próximo capítulo!