Albus paseaba con tranquilidad una bonita mañana de Mayo ya que habían cancelado las clases de ese día, el motivo era que el Ministerio se había militarizado y prácticamente todo el profesorado había ido ya que ocuparían puestos importantes en ese nuevo gobierno a parte de sus funciones como profesores seguirían presentes, pero aun así su tío Ron no quiso fiarse y postro a los gigantes en las entradas del colegio y había aurores que no conocía patrullando los pasillos, aunque Albus dudaba que Lía se atreviese a acercarse a Hogwarts después de lo que había pasado, además la Señora Prince seguía en Hogwarts, según lo último que supo.

Seguía caminando con cuidado a la orilla del lago hasta que sus propios pies le encaminaban al lugar más especial que tenía en ese castillo, el lugar donde había comenzado todo con Eleine y donde habían terminado de aquella manera, y como las dos veces anteriores, ella estaba allí sentada mirando al lago…

-¿Eleine?-pregunto Albus con cuidado, pero su corazón dio un vuelco inesperado al encontrarla ya que era la persona que mas deseaba ver en el mundo, desde el día anterior en el despacho de la Directora McGonagall no la había visto.

-Albus…-le dijo Eleine mientras le sonreía, parecía que toda la tristeza del mundo había desaparecido de su rostro y parecía feliz, algo de lo que Albus llevaba tanto tiempo deseando.

Albus simplemente dio un paso más, al igual que Eleine y se besaron, lo había echado de menos, era como volver a besar a la Eleine de hace dos años, cuando había empezado a salir y estaban en otro mundo más distinto y mejor que aquel.

-Albus…-dijo simplemente Eleine en un susurro- si supieras las ganas que tenia de poder hablar contigo de todo…-le dijo Eleine en un susurro mientras le abrazaba con fuerza.

-Tuve miedo de que no regresaras a ser la misma de siempre, Eli… siento que no he podido ayudarte, tenía que saber qua había algo mas detrás de todo esto-le dijo Albus con remordimientos.

-Tranquilo, ahora, ya no hay nada que ocultar-dijo simplemente Eleine y le abrazo con fuerza.

-¿Sabes?-le dijo Albus al oído- quiero que me prometas que a pesar de todo, no nos volveremos a separar-le pidió Albus con cuidado.

-Eso esta echo…-le dijo sin más Eleine.

Después de esos momentos no hablaron de muchas cosas solo se limitaron a permanecer en silencio, pensando en la tranquilidad que les rodeaba y como había sucedido todo aquello, hasta que en la cabeza de Albus formulo una pregunta, pero no sabía cómo hacérsela a Eleine.

-¿Como esta… la Señora Prince…?-pregunto Albus con cuidado sin saber si había metido la pata o no.

-Ella mal, yo muy bien-le dijo Eleine mientras miraba su cara de confusión- ella me dijo que no se sentía con fuerzas para encarar el recuerdo de papa, porque se siente culpable de su muerte, algo que a mí me hace sentir bien, se que si le echo de menos, solo tengo que volver al despacho, escuchar una vez más su voz y volver a sentirle cerca de mi…-le dijo Eleine suspirando y sonriendo, la verdad, no era capaz de reconocer esa Eleine, era como volver a ver la misma chica de la que se había enamorado.

-No debería sentirse culpable, no fue su culpa…-le dijo Albus pensativamente, pensaba que ese era lo que tenía que decir, pero Eleine movió un poco la cabeza de un lado a otro negando.

-Si, en cierto modo es por su responsabilidad, aunque jamás la culpare por ello, ella ya lo hace lo suficiente…-le dijo pensativamente Eleine.

-¿A qué te refieres?-le pregunto Albus y se quedo mirando como Eleine ponía un rostro más serio-no respondas… lo siento… he metido la pata…-dijo con un poco de arrepentimiento.

-No te sientas mal…-le dijo Eleine al momento sonriendo-Jamare Umara juro vengarse a de mi madre por lo que ella le hizo… por eso no paró hasta encontrar al único ser con el poder suficiente como para destruirla-le dijo Eleine con cuidado-aunque mi madre sigue estando convencida que no se trata de Lía… pero yo vi como hacia todo eso… vi su marca en el brazo izquierdo… yo sí creo que es ella…

-¿Y qué cosa le hizo la Señora Prince a Umara?-pregunto Albus confuso, por el tremendo odio de la mujer.

-Mortus in vitae-dijo Eleine con cuidado mientras se cogía las piernas con cuidado-muerte en vida… ¿recuerdas el aspecto de Umara?-le pregunto Eleine, Albus asintió una vez, era una mujer vieja con muchas arrugas y la cara desencajada, estaba loca y su pelo era blanco, pero cada vez que se acerba a las puntas volvía a ser negro, sintió la primera vez que esa mujer había envejecido muy rápido.

-Si claro que lo recuerdo… como para olvidarlo…-dijo Albus con resentimiento.

-Mi madre le lanzo esta maldición, Mortus in vitae y hace que mueras de forma rápida… una hora para cualquiera es un día es tu cuerpo, así hasta que envejeces y mueres, te vuelves loca en el procedimiento, ya que tu mente no envejece lo mismo que el cuerpo… dicen que es un hechizo antiguo y cruel… antes era usado como condena… era la pena máxima, no mata a la persona, pero lo condena a una vida corta y torturadora… y Jamare Umara vivió casi diecisiete años con la maldición, más que el resto, eso es mucho… eso es lo que me conto mi madre, ella me dijo que Umara juro vengarse de ella por aquello y por eso mato a mi padre… porque no puede hacerle lo mismo, no es capaz de realizar el mismo hechizo… no es tan poderosa…-le dijo Eleine con cuidado, Albus le escucho en silencio, esas palabras le perturbo mucho, había escuchado esa maldición varias veces, pero nunca encontró información sobre sus efectos y nadie más se lo había contado.

-No lo sabía…-dijo Albus abrumado mientras abrazaba a Eleine.

-Ni yo… pero Lía fue capaz de realizarla… es cuestión de tiempo que lo perfeccione y eso me da miedo, Albus-le dijo Eleine mientras se acorrucaba en el.

-No vamos a dejar que Lía gane, de eso puedes estar segura Eleine-le dijo con confianza Albus, la abrazo y volvieron a permanecer en silencio, para no pensar más en esas cosas, ahora solo contaba el hecho de que ellos volvían a ser los de antes.


Ya habían pasado unos días y Rose corría a toda prisa hacia el despacho de la Directora McGonagall ya que su madre le mando una pequeña carta diciendo que a Hugo le iban a dar el alta para poder asistir a la ceremonia de celebración por el alumno galardonado con el merito por servicios especiales a Hogwarts y no quería perder ni una oportunidad de hablar con Hugo de una vez por todas, al torcer en un corredor ya vio a lo lejos la figura de un chico.

-¡HUGO!-grito Rose emocionada, aunque sabía que se iba a recuperar no había podido verle en los días que había pasado desde la noche en la Isla.

-¡Rose! ¡Como me alegro de verte!-le dijo su hermano mientras la abrazaba con fuerza-¿Como estas?-le pregunto Hugo preocupado su hermano.

-¿Que como estoy…?-le pregunto Rose sarcástica-¡Eres tu el que tienes cosas que contarme!-le grito un poco indignada Rose y Hugo simplemente se rio.

-No se… ¿Por donde quieres que empiece? –le pregunto simplemente Hugo conteniéndose una sonrisa burlona y encogiéndose de hombros.

-¿Que tal… por donde llevas más de año y medio engañándome?-le pregunto Rose con cierta acidez.

-Ya bueno… por lo de Lorcan…-dijo Hugo pensativamente-Rose no te lo tomes a mal, pero te pareces tanto a papa… y es la persona que más miedo me da en el mundo, en serio…

-¿Qué?-le pregunto Rose confusa.

-Me daba miedo contárselo a papa, ya sabes… y tú eres como él, pero en chica, aunque quieras negarlo…-le dijo simplemente Hugo.

-No soy…-intento decir Rose, pero era verdad, se parecía mucho a su padre en el carácter y en el físico, en muchas cosas, hasta tenían gustos parecidos.

-Pero, en esto, el idiota fui yo… Papa ya lo sabía, él y mama ya lo habían hablado hacia tiempo… no me dijo ni una mala palabra, me equivoque de lleno-dijo Hugo con pesar.

-¿Así si?-pregunto Rose impresionada, tolerancia y paciencia, en su padre era unas nuevas facetas que desconocían, aunque nunca le escucho ninguna palabra ni comentario al respeto.

-Pues si… Papa se sintió mal porque pensé que iba a reaccionar como un monstro, la verdad es que me sentí muy idiota, era obvio, mama y el no se guardan secretos-le dijo Hugo mientras le pasaba un brazo por encima de los hombros y caminaban- lo siento Rose, no sé, simplemente fui un corto de miras, Lorcan y Scorpius no paraban de decirme que os lo contará de una vez…-pero Rose se detuvo de pronto-¿qué te pasa?-le pregunto Hugo.

-¿Por qué has confiado antes en Scorpius que en mi…?-le pregunto dolida Rose y Hugo lo miro con culpa.

-No se trata en quien mas confié… simplemente que eras una chica…-Rose resoplo con esa contestación- además si mi mejor amigo pasa a ser mi novio, tendré que buscar un mejor amigo y Scorpius, simplemente… paso por el lugar oportuno en el momento oportuno, fue accidental simplemente, pero después me di cuenta que es un gran tío-le dijo Hugo con sinceridad-algo que tú ya sabes…-y Rose sonrió para sí, eso era cierto, Scorpius era alguien especial.

-Me alegro que estés bien Hugo-le dijo Rose con una sonrisa porque vio otra persona llegar, Lorcan-nos vemos en el Gran Comedor-le dijo a su hermano y se fue dejando un momento a solas a ambos.

Rose al llegar al Gran Comedor busco su sitio al lado de Eleine, con Albus y Scorpius enfrente, como había sido costumbre en Hogwarts desde su primer año en el colegio, la verdad es que no pudo evitar sonreír a Scorpius y a la vez se sonrojo, había intentado hablar con él desde lo que había ocurrido, pero siempre aparecía algo que se lo impidió en el último momento, si no eran sus primos, eran profesores o incluso una lechuza desviada, por un motivo u otro le resulto imposible, aunque noto que el también buscaba momentos a solas con ella, supuso que para hablar también.

Por otra parte, no se había dado cuenta lo mucho que había echado de menos a la Eleine de siempre, estaba contenta y más tranquila de lo que Rose recordaba, supuso que se sentía muy liberada después de la enorme presión y prisión a la que había sometido Lía, pero fue capaz de sobrellevarlo todo de forma que solo la admiro todavía más, ella jamás, sería capaz de aguantar ni una milésima parte de lo que Eleine aguanto, aun mas si recientemente había perdido a alguien que quería.

-¿Como esta Hugo? -le pregunto Eleine preocupada.

-Bien… está hablando con Lorcan… no tardara…-dijo Rose y no pudo evitar intercambiar una mirada cómplice con Scorpius, algo a lo que el sonrió.

-Esperemos que el galardonado no se haga de rogar-dijo simplemente Scorpius en tono jocoso y Rose rio.

-¿Te ha dicho algo más de Fred?-le pregunto Albus mirándoles confuso.

-Lo cierto es que no…-dijo Rose arrepintiéndose un poco.

Pero en lo que se refería a Fred, habían tenido muy buenas noticias, después de lo que había pasado, Fred se mostraba más tranquilo y razonable. Todos coincidieron que el hecho de haberse enfrentado a Gorka y de lograr vengarse logro una respuesta positiva en el, ya que se sentía liberado de la ira que le embargaba, seguía siendo duro y una persona muy instintiva, pero lo mejor, es que había decidido aceptar la ayuda de Teddy, para que le ayudase a controlar mejor sus instintos y poder hacer una vida todo lo normal posible.

Al poco tiempo, tanto Hugo como Lorcan regresaron al Gran Comedor, Lorcan se sentó al lado de su hermana y Hugo a su lado, algo que Rose agradeció y miraron cuando la Directora McGonagall se puso en pie.

-Os he llamado porque hoy queremos premiar a uno de los alumnos que más nos ha sorprendido, por saber prever los conflictos futuros, por seguir sus ideales hasta el final, por ver que la proeza es la capacidad de uno mismo y por salvar a sus más allegados de un futuro poco prometedor…-siguió comentando la Directora McGonagall con su voz severa, Rose se preparo para aplaudir y ovacionar-por todo esto… hoy premiamos con el reconocimiento de Hogwarts a… ¡Lorcan Scamander!-y tres partes del Gran Comedor se deshicieron en aplausos y vítores mientras Lorcan se levantaba abochornado y se acercaba a la Directora, el apoyo era mayoritario en las mesas de Ravenclaw y Gryffindor. Y la Directora le colgó una medalla mientras Lorcan muy sonrojado recibía la ovación inclinando un poco la cabeza…

-Es el mejor…-suspiro su prima Lily embelesada.

Lysander dirigió una mirada asesina hacia Hugo y tanto ella, como Scorpius y Eduart Blunt se rieron, captando no solo las miradas confusas de Albus y Eleine, sino de todos los demás que les miraban sin entender.

-¡Ya estoy harto!-le dijo Albus de mal humor a Scorpius-¡Esto sigue teniendo algo que ver con eso que ya me enterare y que no puedes decirme!, ¡¿no?!-le pregunto molesto, Scorpius simplemente bajo la mirada y se encogió de hombros.


Los días siguientes pasaron como las semanas que le sucedían hasta el ultimo día, Rose siguió intentando buscar un momento a solas con Scorpius, pero por un u otro motivo era imposible, paraca que todos se habían puesto de acuerdo para arruinar esa posibilidad, con el tiempo que habían pasado solos, no lo lograron en lo poco que quedaba de curso, incluso Rose se resigno a esperar el momento adecuado, y por la cara que veía en Scorpius siempre que alguien les interrumpía, sabía que pensaba lo mismo que ella.

Rose se sentó en el tren de regreso a Londres con Albus, Eleine, Scorpius, Lily, Lorcan y Hugo, todos habían aprobado todo y no hubo noticias de Lía de ninguna índole, por lo que comprobó su padre no resulto ser un mal líder a frente del gobierno, aunque no quería pensar en eso, porque la persona más en peligro constante seguía siendo uno de sus padres.

-¿Y sabes donde pasaras el verano?-le pregunto con suavidad Albus a Eleine, desde que todo había pasado, Rose nunca les había visto tan enamorados como en aquella época.

-Mi madre me dijo que alquilaría un apartamento en Londres, pero la verdad no sé nada mas…-dijo Eleine pensativamente-pero me alegro poder estar cerca de vosotros…-les dijo Eleine con una sonrisa-mi madre considera que el mundo muggle es ahora más seguro que el mágico…

-Puede que tenga razón…-añadió Scorpius pensativamente-las líneas de nuestros enemigos están ahora más bajas que nunca… no creo que ataquen ahora…

-Lía es impulsiva, pero sí lograron engañarnos todo este tiempo… solo quiere decir que también es inteligente-dijo Albus con seguridad mientras le pasaba un brazo por los hombros a Eleine y la traía hacia si, como siempre, Rose por un momento sintió un poco de envidia por no poder hacer lo mismo…

-Lorcan…-le llamo Lily con cuidado-¿Qué te parece si me acompañas a comprar algo?-le pregunto un poco avergonzada.

A esas alturas todos ya sabían lo de Lorcan y Hugo, todos excepto Lily, a la que ninguno quería hacer daño, pero Rose también pensaba que ellos debían decírselo y cuanto más tardasen seria más difícil para la pobre Lily.

-¿Qué tal si os acompaño… y charlamos?-le pregunto incomodo Hugo, se levanto y abrió la puerta.

-Vale…-dijo Lily, que parecía bastante contrariada, pero no tenían las miradas de culpabilidad de Hugo y Lorcan, y salieron dejando a los cuatro solos.

-No puedo creer que mi hermana siga comportándose como una niña pequeña e inocente, después de todo… ella solita se deshizo de la fortaleza de los Borgia…-dijo Albus asombrado, algo que aun no era capaz de aceptarlo del todo.

-Pues creo que vale la pena seguir luchando, solo si alguien sigue preservando su inocencia, ¿no crees?-le pregunto dulcemente Eleine mientras le daba un corto beso a Albus.

Rose estaba acostumbrada a las muestras de cariño de Albus y Eleine, pero nunca se imagino que pudiera sentirse incomoda en presencia de ellas, cuando también estaba justamente al lado de Scorpius, al que evitaba mirar e incluso rozar.

-Creo que nos estamos acercando a Londres… así que iré al baño…-dijo Rose como escusa inmediatamente, lo cierto es que quería dejar un momento a solas a Albus y a Eleine.

-Creo que te acompañare…-dijo Scorpius simplemente y los dos salieron del compartimiento, Rose intercambio una última sonrisa con Eleine y vio como ella le guiñaba un ojo, sin dudas, había echado mucho de menos a esa amiga.

Rose camino por delante de Scorpius sin rumbo en el tren, la verdad es que no sabía a dónde ir y no paraba de cruzarse con gente, incluso había pasado por un compartimiento donde estaba segura de que había reconocido la voz de Lily, aunque no había distinguido lo que había dicho.

-Rose…-le llamo en un susurro Scorpius que le puso los pelos de punta-entra allí…-le señalo Scorpius y ella lo hizo, y entraron en el vagón de carga, donde Rose recordó que había estado con Scorpius leyendo la historia de Sussy y Dante, sus antepasados.

-¿Para que querías que entrase aquí…?-le pregunto Rose sintiendo su corazón latir con fuerza, con tanta que sentía que se le saldría del pecho de un momento a otro, mientras oía la sirena que señalaba que habían llegado a la estación de Kings Cross.

-Pues que pienso que de este año, esto no puede pasar…-dijo Scorpius y dio unos pasos hacia ella…

Y se besaron…

Pasados unos segundos Rose abrió los ojos un momento, como Scorpius y ninguno fue capaz de decir ni una sola palabra más durante unos segundos…

La sirena volvió a sonar con fuerza y Scorpius de pronto avergonzado, por no decir ni una palabra, se dio la vuelta y se marcho, Rose se quedo paralizada, sin saber que decir, porque al final había entendido una cosa a la que llevaba mucho tiempo dándole vueltas, su Amortentia olía a menta sin gustarle, y por fin había olido esa menta… el aliento de Scorpius… Scorpius era su amor verdadero… y como siempre, no supo reaccionar a tiempo…

FIN


Bueno, por fin llegue al final de un nuevo año, queda "1 año" para el final de forma definitiva, nunca me imagine, y os lo digo de corazón que llegaría hasta el final de cada año.

Y como siempre, os haría las mismas preguntas, pero creo que no las necesito, ya que se que la mayoría eligiereis este año como favorito solo por los últimos párrafos, jeje, ya que es algo de lo que estabais esperando desde el comienzo, prácticamente, pero quería hacer algo especial para ellos…

También, quería dejaros con un final dulce, no con uno amargo, el siguiente año… no se… espero que os emocione… porque a mí me va a emocionar solo por ser el último, ya que no se… escribir me encanta… es mi pequeña pasión.

Perdonar este pequeño testamento, pero de verdad es que me emociona un poco acabar y por otra me da pena… solo espero que os haya gustado y que no os decepcione.

Gracias con todo mi corazón.

SSS