Es cortito. Es hot. Es el regalo virtual para Sandrita aloha girl! :D Felisss cumpleanosssss! XD Espero que te guste jajaja es light, you know! Espero que las chicas de la secta lo disfruten también! XD

Coment. Merci.

X S


Castle movió apenas unos milímetros la puerta, dejando una rendija que le permitía ver el interior de la habitación. Trató de hacer el menor ruido posible.

Sonrió con lascivia. Ahogó un jadeo apretando sus labios.

La imagen delante de él era excitante, caliente, era reveladora.

Horas atrás, había discutido con Beckett. Tan fuerte que había amenazado con dejarle sin sexo durante un tiempo. ¿El motivo de la pelea? Ni siquiera recordaba el motivo... pero las consecuencias, para ambos iban a ser épicas... por lo menos para él.

El escritor se rió ante su amenaza. Sabía perfectamente que Kate adoraba el sexo con él, tanto como él con ella... no obstante no sabía que ella tenía un as debajo de la manga.

Y ahí estaba. Recostada en su cama. Acariciando sus senos. Sus muslos. Arqueando su espalda. Beckett estaba tan perdida en la lectura, con el iPad sobre una de sus piernas que estaba flexionada que no reparó en la presencia de Castle detrás de la puerta.

Agarró con fuerza el borde de su camisón mientras mordía su labio y acariciaba con su pulgar y mucha más precisión su zona más erógena, haciendo que el iPad cayera al colchón.

Soltó un suave gemido, frotando su mano contra su sexo un poco más rápido y relamió sus labios recostándose mejor sobre los cojines. Separó con sus dedos su sexo e introdujo lentamente uno, curvado, moviéndolo circularmente.

Un ruido tras la puerta, un leve sonido casi insignificante hizo que sus dedos fueran más lentos, que apenas con la yema del dedo corazón, rozara su clítoris muy suavemente. Cerró sus piernas, haciendo presión, dejando su mano entre ellas, y las volvió a abrir.

-MMMmmm...Se...que...estas viéndome...es...o...me excita.

Castle abrió los ojos como platos y empujó la puerta abriéndola más. Tenía una erección enorme bajo el pantalón de pijama y unas ganas locas de acercarse a ella.

-Vamos ven...

Castle se acercó a ella a trancas y barrancas, con torpeza deshaciéndose por el camino del pantalón, y de toda prenda que obstaculizara su propósito.

Se lanzó lo más rápido posible a devorar el cuerpo de su musa con sus labios, acariciándola como loco, y sin demorarse la hizo suya.

Veinte minutos después, Castle se derrumbaba a su lado, soltando el aire de sus pulmones.

-Wow.

Beckett imitó su gesto, suspirando profundamente.

-Seguimos en pausa. No más sexo hasta que se me pase el enfado.

-¿Qué? ¿Y esto?

-Una necesidad la tiene cualquiera...

Castle bufó molesto.

-¿Y que demonios he hecho?


Continua ;)