Capítulo 20. Cacería.

Reneesme POV

Ni siquiera me detuve a pensar en mi día, simplemente me había dirigido hacia la casa de Charles, quería que este día terminara lo más pronto, aunque tenía un extraño pensamiento dentro de mí, aún no sabía si se refería a algo bueno o a algo malo.

Llegué a la casa y había una enorme fila de autos, estacionados en doble fila, descapotados con chicos ebrios encima de ellos, incluso algunos donde se veía a las parejas besándose dentro. Pero, ¿quién era yo para juzgar?

No pude evitar hacer una mueca de disgusto al saber que entraría sola a esa casa. Me sentía demasiado fuera de lugar, pero a la vez como si estuviera en el lugar correcto, en el momento indicado. Entré y vi a mí alrededor a demasiada gente ebria. Me había hecho inmune a las críticas hasta antes de Jacob. Para mí, todo ese mundo era normal, era una mina de dinero, aunque me disgustara. Y mientras anduve con él lo veía como algo tan malo… y ahora, ahora no podía decir ninguna crítica hacia ellos. Era estúpido, egoísta e hipócrita. Yo no entendía aún como las chicas "normales" actuaban como si quisieran vender su cuerpo cuando tenían tantas otras oportunidades en su camino. Suspiré y seguí caminando.

Sabía cuál era el plan.

Lo repasé en mi mente de memoria, como si fuera un robot. Tenía que llegar a la fiesta, a cualquier hora estaba bien, incluso podía "hacer negocio" – como lo llamaba él-. Pero quería que a las doce de la noche subiera a su cuarto. Después de eso, el destino diría que pasaba. Y no quería que estuviera ahí en la mañana. Sus padres regresarían cerca de la una de la tarde del día siguiente y tenía que limpiar el desastre antes de esa hora.

Volví a suspirar. No podía creer que mi vida se basara en algo tan frío como eso.

Si algo sabía era que había estado evitando un pensamiento y me había vuelto un robot esperando poder mantener mi mente lejos de esa idea. Jacob, Jacob, Jacob. Yo lo seguía queriendo con toda mi alma y no podía evitar pensar que tenía una importante oportunidad de, aunque fuera, verlo esta noche. Sonreí para mí ante el pensamiento y tomé un vaso que estaba en una mesa, al parecer era refresco pero no dudaba que la bebida estuviera alterada por lo que la tomé despacio.

Jacob POV

Sabía que todo esto podía ser una trampa y que Charles en realidad no conociera a Ness. Pero era imposible que hubiera sacado el nombre de Carlie al azar. Emmet conducía con un poco de frustración y tan pronto entramos yo busqué como frenético a una chica con el cabello color bronce y rizado. Había cientos de chicas. Cosa que era rara para una escuela de deportes donde la población femenil era muy escasa. Me frustré y solté un bufido, empecé a caminar por entre la gente con Emmet a mis espaldas intentando tranquilizarme.

-Debes detenerte, me hiciste una promesa.

-¡Al carajo con eso! Discúlpame Emmet, pero no aguanto. ¡Necesito verla! Sólo quiero verla.

-Y si te acercas demasiado, tendrás que hablar con ella. ¿Qué harías si ella huye? ¿Ir tras ella? Ella no quiere que eso pase. ¡Jacob se prudente!

-Ahí está – dije cuando sin querer volteé en dirección a la mesa con las bebidas. Parecía idiota, mi voz se había calmado y yo estaba anonadado por su belleza. Ella parecía pérdida entre la multitud, seria e inalcanzable. Estaba vestida justo igual que por la mañana. Sus rizos ondeaban alrededor de ella como un aura cálida. Y de repente, casi en el momento en el que volteé a verla, ella sonrío por un segundo. Sonrío y transmitió una alegría desmedida en sus facciones. Me pregunté el por qué y estuve a punto de dar un paso al frente, correr y abrazarla y recordé que no podía hacerlo-. Salúdala Emmet, si no puedo yo, hazlo tú.

Él vio mi mirada pérdida, o tal vez, el semblante de bobo idiota que tenía y después de verme un par de segundos se dirigió hacia Nessie.

Reneesme POV.

-Hola lindura, ¿qué haciendo tan sola? – esa frase la había escuchado demasiadas veces antes y se me hacía tan vaga… aún así volteé. En algún lugar había escuchado esa voz antes.

-¿Emmet?- Estaba demasiado sorprendida, al principio me aterré pero un segundo después sonreí y lo abracé con fuerza. Ya no me sentía tan fuera de lugar en esta fiesta sin sentido, llena de gente estúpida y sin sentido. Me regañé por juzgarlos así sin siquiera saber sus nombres o haber visto sus rostros pero se sentía demasiado bien abrazar a alguien conocido por primera vez en tanto tiempo. Sabía que era estúpido porque dolería después, dolería preguntar por él tanto como dolería el saber que tuve la oportunidad de haber preguntado por él y no haberlo hecho.

Cuando me separé de Emmet un par de lágrimas intentaban asomarse entre mi rostro, pero eran de felicidad. En medio de todo el caos y la tormenta había algo fijo, un punto al cual podía aferrarme y sin importar la fuerza de la tempestad yo podía mantenerme tranquila en mi lugar seguro y enfrentar lo que viniera. Me hacía falta sentir un poco de serenidad en medio de tanto caos.

-Emmet, me alegra tanto verte de nuevo – las palabras salían con toda la sinceridad que mi corazón me permitía y él sonrío.

-Digo lo mismo Ness.

En ese momento, ante su sonrisa, me sonrojé. No sabía lo que él pensaría acerca de mi súbita desaparición, o qué tanto le habría contado Jacob.

-Yo… eh… perdón por haber desaparecido sin decir adiós – dije intentando alejar el tema de la conversación lo más rápido posible.

-No creo que sea conmigo con quién debas disculparte- él enarcó una ceja y metió las manos en las bolsas de su pantalón. Yo desvié la mirada hacia el suelo-. Pero bueno, supongo que no es una coincidencia que estés aquí, ¿cierto?

Negué con la cabeza.

-Emmet, tengo mis motivos y créeme que aunque me encantaría decirte yo…

-Lo sé Nessie. Sé por qué estás aquí.

-¿Lo sabes? – mis ojos se abrieron por completo. Ese Charles me las pagaría.

Él simplemente asintió.

-Es la razón por la que esté aquí. No lo creía.

-Yo… lo siento tanto – dije bajando la mirada aún más-. ¿Él vino?

-No sé si debería responder eso Ness – dijo.

-¿Por qué?

´-Porque no sé qué repuesta quieras escuchar.

-La verdad. Sólo quiero saber cómo sigue él – dije y volteé a verlo fijamente por primera vez-. Lo extraño demasiado y lo sigo amando con todo mi corazón. Emmet, por favor, al menos dime si está bien.

Él se quedó meditando, como si la respuesta fuera cuidadosamente planeada.

-Él está intentándolo con todas sus fuerzas – dijo y yo miré a otro lado-, pero a veces no es suficiente.

Yo no podía sostenerle la mirada aunque sabía que él buscaba la mía.

-Nunca quise eso – le respondí con la voz quebrada.

-¿Por qué te fuiste?

-Debía de hacerlo. Y fue la decisión que más trabajo me ha costado tomar. Pero él se merece algo mejor, muchísimo mejor que yo. Alguien que no le cause tanto daño y pueda estar a su lado sin causar problemas.

-¿Por qué piensas de esa manera?

Yo sólo desviaba la mirada una y otra vez.

-Engañé a Jacob la noche de despedida de soltera de Bella.

Él se quedó con la boca abierta y cuando encontré su mirada, esta vez, fue él quien la desvió.

-¿Por qué hiciste eso? – su voz sonaba seca y vacía y en su mirada se percibía cómo buscaba a alguien en algún lugar.

-Yo… - mi voz se quebró e intenté acercarme a él pero sabía que probablemente se echaría hacia atrás y me dejaría caer.

-Ness…- la voz de Emmet estaba quebrada también.

-Fui una idiota y creí que alejándome de él, entonces, encontraría a alguien mejor que yo, a alguien que no fuera una puta y a alguien que le brindara todo el amor que yo le había dado pero había fallado de manera tan estúpidamente vulgar.

Entonces Emmet me tomó entre sus brazos y las lágrimas empezaron a correr por mis mejillas. No quería que me soltara, se sentía bien volver a tener a alguien a tu lado, cuyas caricias fueran verdaderas y no simplemente un regalo por una buena paga.

-Vendes caricias, Nessie, hiciste "felices" a muchos hombres, pero todos ellos estaban vacíos, inclusive tú. Jacob y tú, al estar juntos, se complementaban y se llenaban, sus pedazos rotos no estaban restaurados, pero ustedes dos juntos eran como dos vasijas rotas, Separados, sus pedazos eran bellos pero estaban rotos pero juntos, aunque no lograban completar las dos vasijas que alguna vez fueron, se fundían en una sola vasija más bella que lo que alguna vez habían sido por separado.

-Oh, Emmet… ¡Lo extraño! – lloriqueé en sus brazos.

-Ness, ¿por qué no regresas?

-Porque no puedo, no puedo volver a mirar a Jake a la cara. Él sabe cuánto detesto esta vida de puta y sabe que rompí mi promesa de no volver a esto que hice cuando estábamos juntos- sentía que mis palabras salían con un desorden horrible pero mis pensamientos ya no tenían coherencia, un mar de imágenes se arremolinaba en mi cabeza.

Emmet me abrazaba intentando hacer que me calmara aunque sus intentos eran en vano, tenerlo tan cerca hacia que me preguntara por la presencia de Jacob, que algo dentro de mí me empujara a no dejar a Emmet y correr de nuevo al lado de Jacob.

Intenté limpiarme las lágrimas con mi brazo y cuando recuperé la visibilidad alcancé a divisar como un chico amigo de Charles que subía a su cuarto y fue cuando la realidad me golpeó y me hizo regresar al lugar dónde estaba.

-Emmet, creo que debo irme- dije sin separarme de su abrazo de oso.

Intenté ver la hora en mi reloj de pulsera y vi que faltaban unos minutos para la hora acordada. Me repugnaba la idea de tener que volver a acercarme al cuarto de Charles y volver a pasar por esa pesadilla otra vez. Una enorme parte de mí hacia que no me despegara de Emmet y que tuviera ganas de huir con él a la mansión Cullen.

-No te dejaré ir sin que me prometas que te volveremos a ver.

-¿Volveremos? – susurré y me separé haciendo uso de toda la fuerza de voluntad que tenía.

-Sabes que Jake no dejaría pasar por nada del mundo la oportunidad de verte.

-Tal vez…

-Tal vez, tienes razón. Él se está aferrando a la promesa que hizo de no buscarte cuando se lo pediste.

-Quisiera que no lo hubiera hecho nunca…

-Tú se lo pediste, sabes que él hubiera matado a alguien si así lo hubieras pedido.

-Le dirás a Jacob que lo extraño

-Depende de tus propósitos

-Sólo quiero que sepa que yo lo amo y lo extraño, pero que por su bien se mantenga alejado, dile que…

-No lo haré – dijo serio.

-¿Por qué no?

-Porque eso lo lastimaría y lo sabes.

-¿Le dirás que me viste?

-Él lo sabrá.

-Dile que lo amo.

-Ness, díselo tú.

-No puedo, no me lo creería.

-Jacob te ama.

Yo sonreí, le di un abrazo y con una lágrima en el rostro tuve que despedirme y perderme entre la multitud. Quería quedarme ahí. Quería que Emmet me obligara a quedarme, pero sabía que ese no era el lugar al que pertenecía y que hiciera lo que hiciera ya había llegado demasiado lejos como para poder regresar a tener una vida normal.

Entre la multitud me pareció ver a Jacob. Pero un segundo después volteé y se había esfumado. Hice una mueca y seguí caminando. Ahora tenía que subir a los cuartos sin ser vista por Emmet.

Intenté no perder de vista a Emmet pero que él si me perdiera a mí. Lo vi confundido y recorriendo el lugar como si buscara a alguien. Rose no había venido. ¿Y si Jake estaba aquí? No. Tenía que desechar ese pensamiento. Sabía que Charles no reaccionaría bien si gritaba el nombre de Jake cuando llegara al orgasmo. Me retorcí con tan solo pensarlo. Detestaba su cuerpo.

Esperé hasta estar segura que Emmet no veía hacía las escaleras y entonces corrí hacia ellas y subí lo más lento que pude. Sentía la mirada de alguien encima de mí y los empujones de la gente que rondaba por ahí. Sentía sus cuerpos sudados, las telas de sus ropas, sentía su aliento, su aroma… pero seguía sintiendo que alguien conocido me observaba. Volteé y vi a Emmet cerca de la puerta viendo hacia la comida y decidí terminar con esto lo más rápido posible. Charles no era la persona más "duradera" del mundo en cuanto a relaciones. Sabía que sería rápido.

Entré a la habitación y me topé con un par de chicas que ya había visto antes en las esquinas de los barrios. Siempre me había cuidado de ellas y de caer en sus negocios tan bajos. Al fondo estaba Charles tomando "shots" de algo con alcohol. Estaba sin playera y las chicas en bikini, rociándole el licor sobre su cuerpo. Los amigos de Charles también estaban ahí y tan pronto entré cerraron la puerta con seguro.

-Oh vaya, ya era hora de que llegara la profesional – dijo uno.

-Viene demasiado tapada-gritó otro mientras me arrancaba el vestido. Yo suprimí un grito, aunque el terror en mis ojos era inevitable.

Fue entonces que me di cuenta.

La única "puta" ahí, era yo. Las otras eran chicas de institutos. Jamás las había visto, pero sus "juegos" me recordaban a otras chicas que estaban en el negocio. Había más de 10 chicos ahí. Y sólo éramos 3 chicas.

Charles se levantó de su cama y se dirigió hacia mí. Nunca había juegos previos, ni aviso, ni nada. Era sexo puro. Deseo y lujuria. Se acercó a mí y sus amigos aplaudieron como gorilas hipnotizados. Cuando volteé un chico encendió una cámara y yo bufé. Charles jaló mi brassier y me acercó a la cama a trompicones.

-Más te vale que luzcas sensual y des una buena actuación – me susurró mientras besaba mi cuello y me tiraba en la cama arrancando mi brassier.

Las chicas se desvanecieron y las vi irse al lado de un par de amigos de Charles. Ellas parecían gozarlo, yo tenía una cara de pánico que no podía ocultar.

Sentí las manos de Charles en mis senos, sus labios en mi cuello y su erección sobre mi entrepierna. Era lo más repulsivo del mundo. Supuse que tantas veces antes había sido soportable porque creía que eso era todo lo que existía pero cuando llegó Jake a mi vida supe cómo debía sentirse en realidad, como era hacer el amor y no tener solamente sexo.

El cuerpo de Charles se retorcía encima de mí y yo no sabía se gemía de placer o de dolor. Sentí como descendía un poco en la cama y sus labios dejaban un recorrido sobre mi cuello hasta detenerse en mis pechos. Parecía frenético. Sus manos descendieron y algo dentro de mí se estremeció, aunque él lo tomó como satisfacción. Lentamente sus manos fueron bajando mis bragas y se ayudó con su cuerpo para hacerlas desaparecer e introducir uno de sus dedos en mí mientras que con el otro frotaba mi cuerpo. Por un segundo desaparecí del mundo y me aferré a las sábanas con todas mis fuerzas, pero fue estúpido y en vano, mi mente ya había retrocedido a mucho tiempo atrás cuando Jake había hecho eso.

O tenía recuerdos muy fuertes o una imaginación muy activa porque en tan sólo un par de segundos evoqué imágenes de Jake y de mí juntos, todas aquellas veces que habíamos estado juntos, la desesperación y el descontrol del principio, el frenesí del clímax y la calma y paz del final.

En mi mente éramos Jacob y yo en una habitación de Francia, con la luz del atardecer sobre nuestros cuerpos. Y un suave sopor después de haber terminado. Podía sentir incluso la suavidad de las sábanas y el aliento de Jacob, tan suave como la brisa.

Y entonces abrí los ojos.

Había hecho que mi mente se evadiera por completo de la realidad y cuando regresé a ella fue el golpe más duro de mi vida. Quería huir e irme de ahí. Quería regresar con Emmet e irme en su Jeep a su casa. Volver a verlo y pedirle que me disculpara, decirle que lo amaba y que nada se interpusiera entre nosotros ya.

-Charles, esto se acabó- dije con la voz entrecortada. Sentía su cuerpo dentro y encima de mí. Y sentía su movimiento de cadera, y a la vez… no lograba sentir absolutamente nada.

-No cariño, aun no he acabado.

-¡No me vuelvas a llamar cariño! Y no me refiero a ti, me refiero a mí… ¡Esto se acabo! Quédate con tu estúpido dinero, yo quiero irme. ¡Siempre supe que esto estaba mal! ¡Aléjate de mí! – empecé a gritar y sus amigos me voltearon a ver.

-Tú te irás cuando yo lo diga- dijo con tono amenazante y me tapó la boca cuando empecé a gritar. Sentí sus estocadas cada vez más y más potentes. Se movía con gran rapidez y algo dentro de mí empezó a divagar, quería gritar de furia y gemir de placer. Estaba sintiendo de nuevo y estaba sintiendo todo de manera impresionante. Pero era solamente por la adrenalina que corría dentro de mi cuerpo.

Aunque forcejeara con Charles sabía que no tenía oportunidad porque era demasiado fuerte y estaba encima de mí. Estaba en una posición en la que apenas podía moverme y me tenía atrapada.

Todos estaban al pendiente de lo que pasaba. Sabían que se había convertido en un acto no voluntario y empezaron a irse. El chico de la cámara la apagó y dudé siquiera se había guardado el vídeo. Luego podría preocuparme de eso. Sólo quedaron un par de chicos en la habitación, los demás habían tomado sus ropas y se habían largado de ahí. Ninguno de ellos recordaría nada por la mañana, estaban demasiado ebrios que no me sorprendería que salieran en ropa interior.

El otro par de chicos habló con Charles y él se rió frenéticamente. Unos segundos después estaban los tres encima de mí.

Era un infierno y quería gritar, gritaba con todas mis fuerzas pero entre los gemidos de los chicos y la música a todo volumen sabía que Emmet nunca me escucharía. A parte de que no quería que Emmet me viera en esa situación. Yo me lo había buscado. Debí haberme quedado con él en cuanto lo vi.

Otro de los chicos metió a su "amigo" pero por detrás. Estaba en medio de él y de Charles. Mientras que el otro reía y tocaba mis senos. Yo sólo quería salir de ahí.

-¡Emmet! –grité al fin.

-¿No era Jacob el chico de tus sueños, Carlie? – insinuó él.

-Jacob no está aquí- le dije con ferocidad.

-¡Nessie! – escuché la voz de Jake y volteé. Ahí estaba él, en la puerta, entró y cerró con un portazo. La furia se veía en sus ojos. Y yo seguía queriendo desaparecer, ¿qué carajo iba a pensar él?

Aunque una parte de mí estaba aliviada por verlo. Al fin, después de tanto tiempo, me pregunté por qué nuestro reencuentro tenía que ser así.

Jacob POV

Emmet y ella habían estado hablando por un par de minutos, a mí me parecía una eternidad. Cada segundo que pasaba yo luchaba contra esas ganas que tenía de ir a verla. Tenía que recordarme que había hecho una promesa. Aunque mi voluntad había desaparecido por completo cuando la vi llorando. Tuve unos celos irracionales de Emmet, quería que fuera yo a quien ella abrazaba.

Salí corriendo en dirección al vestíbulo de la casa. Era grande y me agradaba perderme entre la gente. Además ahí tenía una mejor vista de Nessie. Ella lucía radiante, y sus ojos brillaban aun detrás de sus lágrimas.

Cuando Emmet y ella se separaron yo quería correr a su lado pero me mantuve a distancia. Y logré ver que Nessie volteaba a mi dirección. Tuve miedo de que me viera. Pero siguió de largo y suspiré, aunque ella por un segundo fijo la vista en el muchacho que estaba a unos metros de mí, como si enserio me hubiera visto. Y luego sonrió y negó con la cabeza como si intentara convencerse de que no era cierto. ¿Y si lo hubiera sido? Sería un encuentro casual, ¿cierto? No estaría rompiendo mi promesa.

Pero en lugar de eso decidí subir al segundo piso, desde ahí se veía toda la parte de abajo. Y podía observar los movimientos de Ness, aparte de poder ver a dónde se había ido el soquete de Emmet.

Estaba recargado contra el barandal del segundo piso cuando vi que Nessie subía las escaleras dudando del lugar a dónde se dirigía. Era imposible no reconocer esa melena pelirroja entre la multitud. La gente la empujaba y la hacía retroceder pero a ella no le interesaba, tenía su mirada perdida y parecía que todas sus ilusiones se habían ido.

Y entonces entró a uno de los cuartos. Ella tenía llave, porque ese cuarto había permanecido cerrado.

Fue cuando empecé a temer lo peor… ¿Y si Charles decía la verdad?

Negué con la cabeza y maldije en voz alta. Entonces di media vuelta y empecé a golpear la pared que tenía detrás con todas mis fuerzas. Luego vinieron las lágrimas… de coraje, de rencor, de miedo y de impotencia. ¿Cómo había podido dejar que Nessie se fuera de mi lado sin seguirla? ¿Cómo había permitido que Ness llegara a estar al lado de un tipo como Charles?

¡Era un idiota!

Empecé a maldecir en voz baja mientras me dejaba caer sobre el suelo.

Ella era la única que estaba en mis pensamientos, no había nada más en ellos ya. Sólo Nessie. Su sonrisa, su figura, sus ojos brillando y su expresión de ternura, su aroma, su risa, su cabello, ella en mis brazos. Las imágenes pasaban una tras otra sin piedad alguna.

Y entonces algo llamó mi atención.

Ya había pasado cerca de una hora desde que Nessie había entrado a la habitación, había escuchado mi celular vibrar por llamadas de Emmet y le había respondido "estoy bien, te veo en un rato", lo había visto pasar frenéticamente por toda la casa buscándome, una y otra y otra vez y no importaba… pero eso, había hecho que saliera de mi trance.

Un grupo de chicos y un par de chicas habían salido corriendo de la habitación con sus zapatos en la mano y medios vestidos algunos. Parecían asustados pero estaban demasiado ebrios como para ser tomados en cuenta por alguien. Hubo un par de chicos que se desmayaron al salir y otros que seguían vistiéndose en el pasillo.

Algo había pasado adentro y Nessie no salía, ¿por qué Nessie no salía?

¿Y qué si había hecho una promesa? Nessie podía estar en problemas ahí dentro y si yo no iba nadie lo haría. Nadie había notado nada. La gente estaba demasiado ebria o demasiado "entretenida" como para notar que había un grupo de adolescentes ebrios asustados que salían de una habitación donde estaba Ness.

Nadie conocía a Ness ahí aparte de Emmet y de mí.

¡Al carajo la promesa! Iba a verla, iba a luchar por recuperarla. Iba a hacer lo que tuve que haber hecho desde el momento en el que ella se fue de mi vida.

Recé porque la puerta no estuviera cerrada con seguro y al llegar bastara con empujarla para entrar. Y me llevé una grata sorpresa al ver que habían dejado la puerta sin seguro. Cuando abrí la vi a ella en medio de la oscuridad. Acababa de decir algo: "Jacob no está aquí". Su tono sonaba amenazante y de resignación a la vez.

-¡Ness!-grité y cerré de un portazo.

El cuadro no era nada alentador. Nessie estaba en medio de un par de chicos en un encuentro sexual y con un tercer chico mamando de sus senos como vil primate. La rabia me inundó en cuanto la vi. Ella no parecía para nada estar haciendo su trabajo, eso parecía más una violación que cualquier otra cosa. Pero aunque quería destruir a esos chicos me tranquilizo un poco haberla visto, había sonreído en cuanto me vio, parecía aliviada y relajada aunque seguía forcejeando contra ellos.

Charles y sus amigos se detuvieron. Los tres se alejaron de ella y al verme sus rostros de satisfacción no desaparecieron pero sus "amigos" dejaron de estar parados. Tomaron sus bóxers rápidamente. Bajo otras circunstancias me reiría de la escena, pero Nessie estaba llorando. La habían lastimado. Tal vez ella no se había dado cuenta pero las sábanas estaban llenas de sangre, su sangre.

-¡Charles! Déjala irse.

-Jacob, que agradable que estes aquí, ¿no soportaste ver a tu chica con alguien mejor que tú?

-¡Oh por favor Charles! No hay nadie mejor para mí qué él – dijo Ness en medio de sus lágrimas y eso me hizo sonreír un poco, ya estaba envuelta en la sábana. Aunque su seguridad se esfumó en cuanto vio la sangre en ellas.

-Ya la escuchaste, déjala ir.

-Ella vino aquí por su voluntad. ¡Es una prostituta Jacob! Es su trabajo- detallaba las frases demasiado y me lo decía como si enserio me lo fuera a creer.

-¡Estaba gritando que quería irse Charles!

-Es una puta Jacob, por favor, nadie la toma enserio.

-Yo la tomo enserio y si la hubieras conocido al menos un poco sabrías que no es ninguna puta- le respondí con rabia.

-Jake, ¡vámonos! – dijo ella.

Estaba completamente vestida y un poco asustada y temblorosa. Veía la sangre y las lágrimas se le escapaban.

Me acerqué corriendo a ella y la abracé. No dejaba de temblar y cada vez era con más fuerza.

-Alégrate de que ella me necesite Charles, si no acabaría contigo – dije mientras salíamos.

-¡Es una puta Jacob! ¡PU-TA! – gritó riendo.

-Déjalo – dijo Ness con voz rota.

Me separé de ella por un instante y regresé al cuarto. Caminé hacia Charles que seguía riendo. Sus amigos se hicieron para atrás y él notó que estaba cerca hasta muy tarde. Mi puño llegó a su cuerpo antes de que él se diera cuenta. Con un golpe bastaba.

-¡Puto tú que no puedes ni conquistar a una mujer!

Salí y lo dejé tirado en el piso. Nessie me veía con lágrimas en los ojos.

-Vámonos, le marcaré a Emmet – dije y bajamos abrazados. Se sentía demasiado bien volver a tener su calor.

Tomé mi celular y empecé a marcarle a Emmet.

-Emmet, vámonos de aquí ¿te veo en el Jeep?

-Claro Jacob, ¿qué paso?

-Te tengo una sorpresa

-Vamos, hombre, no me dejes con la duda.

-Apresúrate entonces.

Escuché la risa burlona de Emmet del otro lado y colgué.

-Anda, ya todo terminó Ness – dije mientras la veía llorando contra mi hombro.

Llegamos al Jeep y Emmet ya nos esperaba adentro.

-¿Ness?- dijo sorprendido.

Ella rió y lo saludó. Sus lágrimas ya habían cesado.

-Vamos, métanse en la parte de atrás. Quiero escucharlo todo.

Ness volteó a verme con una cara de horror y suplicándome que no dijera nada yo le besé la frente y la hice subir en el Jeep. Ya dentro del carro Ness se recargó en mí y se acurrucó en mi pecho.

-Gracias Jake- dijo sonriéndome.

-Sigo esperando la historia – dijo Emmet una vez que vio que Nessie se había dormido. Yo estaba jugueteando con su cabello y viéndola descansar como un ángel. Parecía un sueño.

-Charles, no hay nada más qué decir – le dije enfadado.

-¿Qué hizo?

-Ese desgraciado intentó abusar de Ness.

-¿Qué hizo qué? – dijo Emmet frenando de momento y luego siguió.

-Es un hijo de puta. Llegué antes de que le hiciera más daño. Nessie estaba sangrando.

-Eso no sucede a menos que sea su primera vez o…

-Probablemente se desgarró. No estaban solos, había otro tipo. Nessie estaba gritando.

-¿Deberíamos decirle a Carlisle?

-Nessie no quiere que nadie sepa.

-Lo noté. Pero necesita que la revisen.

-¿Y cómo le decimos a Carlisle? ¿O cómo convencemos a Ness?

-Carlisle es súper discreto, no le dirá a nadie. Acerca de Ness, podemos hacer que la atienda en su consultorio así nadie se entera.

-Bien, me agrada. Anda, habla con él, para encontrarnos ahí, mientras yo me encargo de Ness.

Mientras Emmet hablaba con Carlisle yo intenté despertar a Ness.

-Ness, tenemos que ir a ver a Carlisle.

-¿Para qué? – dijo ella aun adormilada.

-Tiene que revisarte, estabas sangrando.

-Estoy bien Jake – dijo mientras me daba un beso en la mejilla y despertaba bien.

-No lo estas, preciosa. Anda Carlisle no le dirá nada a nadie.

-¿En su consultorio?

-Sí, cariño.

Reneesme POV

Una vez que regresamos del consultorio y que Carlisle me dijo que me había desgarrado volví a la mansión Cullen. Todos estaban dormidos ya, menos Rose que estaba en su cuarto esperando a Emmet. Él sugirió que sería mejor darles la sorpresa a todos por la mañana, por lo que Jake me condujo directamente a su cuarto.

-Mañana tienes escuela así que espero que Alice te preste algo de ropa si la necesitas, te iremos a dejar a Juilliard. Después eres libre de regresar si quieres Ness – dijo Jake mientras se sentaba al borde de la cama. Yo ya estaba entre las sábanas.

-Jake, ¿quieres que me quede? – susurré con un hilo de voz.

-Es tu decisión Ness. Lamento mucho haber roto la promesa, pero sentí que necesitabas mi ayuda. Y lamento más haberte espiado durante la fiesta.

-No lamentes nada –dije al ver su cara triste-. Me salvaste la vida, no sé cómo pagarte.

-No fue tu vida – dijo resignado- pero si de pagos se trata puedes empezar por no volver a irte de mi lado.

-No te convengo.

-¿Entonces por qué dijiste que no había nadie mejor para ti que yo?

-Porque tu si me convienes.

-Ness – tomó mi cara entre sus manos y me miró a los ojos-, mírame. Dime si no crees que seas todo para mí. Porque entonces estoy haciendo algo mal.

-Ese es el problema Jake, eres más de lo que merezco – dije y aparté mi mirada de él.

-¿Por qué te fuiste?

Su pregunta me tomó de improvisto. Quería evadir tanto eso, porque ya conocía la respuesta. Y aunque se lo había confesado a Emmet. No quería echárselo en cara a Jake.

-Jake yo…


Bueno, sé que hace años no actualizaba y disculpen, hace mucho que no escribía. Sentí que había perdido el talento. Pero aquí está, júzguenlo ustedes. Creo que este es el episodio más sombrío de todo el fic pero los que vienen son mucho más lindos. Y aunque ya no quedan muchos, aun tengo otro fic por escribir, ustedes díganme si quieren.

Besos

-Fer