Disclaimer: la magia es de JKR. Dile NO al plagio.
FOREVER
Breakfast at Hogwarts's
Vi como descansaba un girasol sobre la frazada de DJ. Traté de levantarme sin despertarla, mas no lo conseguí -¿Lily?
-Perdón, DJ- le dije ya fuera de la cama -Sigue durmiendo.
-No...- se sentó en la cama y ahí fue cuando vio su flor -¿Qué...?- tomó el girasol con tanta delicadeza que parecía raro en ella -¿Dave?
En realidad, estaba completamente segura que no había sido Dave, sino mi querido y estúpido hermano, pero no quise decirle nada -Supongo- tomé mis cosas para ir al baño -Ya regreso- y la dejé sola, en sus pensamientos... Para que ella misma saque sus propias conclusiones. Era muy obvio que tenía que ser mi hermano... Sólo él y bueno, yo, sabíamos que ésa flor era la favorita de DJ.
DJ y yo teníamos ocho y Albus, diez. Era el verano antes del primer año de mi hermano, y la familia de DJ y la mía habían decido pasar las vacaciones en la Campiña francesa...
-¡No corran tan rápido!- les grité. Albus y DJ estaban a varios metros mío más adelante. Quería alcanzarlos pero ellos no paraban y parecía que no me iban a esperar por nada del mundo. Tenía miedo de perderlos, especialmente porque había girasoles muy altos y no me dejaban ver más allá.
-¡Apúrate!- ambos gritaron al unísono y luego se rieron. ¡Malos!
Y de un momento a otro, los había perdido... ¡No puede ser! -¿Chicos? Oigan... No es gracioso... ¿Dónde están? ¡CHICOS! ¡CHICOS!
-¡BUUU!- aparecieron los dos y me dieron un susto que casi me mata. Ellos se reían a carcajadas mientras yo me quejaba de lo malos que eran.
-¡Malos! ¡Malos! ¡Malos!
-Oh, vamos LP- me dijo mi amiga -No tienes por qué asustarte. Estamos en medio de los girasoles.
-¿Qué tiene que ver eso?
-Los girasoles son como guardianes, ángeles del sol. Van a cuidarte siempre- respondió Albus con un tono sabiondo. DJ le sonrió fascinada. Rodé mis ojos cansada de ver situaciones como éstas.
-Por eso son mis favoritas- dijo mi amiga con emoción.
En el baño, me miré al espejo. Estaba cansada y quería seguir durmiendo... Últimamente estaba muy agotada, la culpa la tenía los TIMOS de mierda. ¡Qué lindo sería volver a primer año, donde todo era más fácil!
Y de pronto, así de la nada, sentí cómo mi estómago se revolvía... Rápidamente me di vuelta y me tiré al inodoro para vomitar todo lo que tenía en mi cuerpo. ¡Puaj!
-¿Te encuentras bien?- preguntaron del otro lado de la puerta.
-Sí, sí, DJ- me limpié la boca, creo que era ella -Estoy bien. Ya salgo- terminé de usar el baño lo más rápido posible, no quería preocuparla. No tenía razón para preocuparla. Salí y me encontré con Walker -Buenos días- Stephanie Walker era una de mis compañeras de habitación. No hablaba con nadie y era muy tímida. Siempre me pregunté por qué el sombrero seleccionador la había colocado en Gryffindor. Era muy menudita, siempre llevaba su castaña cabellera atada con un rodete y detrás de sus gafas gruesas podías ver sus ojos violetas o azules, de acuerdo al día. Era linda pero su carácter tímido la opacaba mucho.
-¿Te sientes bien?- preguntó nerviosa.
-Sí, gracias- le dije yendo a mi cama -¿Donna?
-Oh... Salió... Creo que va a volver porque... No sé- y desapareció cerrando la puerta del baño.
Ok. Tengo que admitirlo... Entre DJ y yo habíamos sido un poco egoístas con nuestras compañeras de cuarto. Desde primer año siempre nos hablábamos entre nosotras y nunca dejábamos lugar a otra persona... Y lamentablemente Walker quedó sola, porque la otra, Lewis, tenía su propio grupito de amigas. Suspiré, no tenía que agregar más problemas a los que ya tenía en mente.
Me quité el pijamas y me puse la primera ropa muggle que encontré, esperando a que regrese mi amiga. Ya estaba haciendo frío en el castillo y pronto llegaría Halloween.
DJ entró a los minutos de que terminé de colocarme las botas -¿Dónde te habías ido?
-Quería hablar con Dave, pero sigue durmiendo el vago- se rió -Espérame, ¿vale?
-Vale, vale- e ingresó al baño que ya estaba desocupado. Walker seguía ahí y parecía no querer irse. Lewis no había dormido en el dormitorio, de seguro que se fue a dormir con el otro grupo de quinto. No sé por qué no mudaba todas sus cosas allá directamente y listo...
En un santiamén, DJ se cambió y juntas bajamos a desayunar. Una fugaz corazonada me decía que tenía que invitar a Walker... Pero no lo hice...
Llegamos al comedor y nos sentamos junto a mis primos, como siempre -Buenos días, chicas- nos saludó Rose.
-Hola- dijimos. Hugo estaba metido en la comida, como siempre.
-¿Cómo está H?- me preguntó DJ en voz baja para que los hermanos Weasley no pudieran escuchar. Desde que le dije toda la verdad sobre Malfoy, ella lo llamaba "H" o "señor H". No sé si era por el Hyperion o por hubbie. Aún así, no me gustaba... Pero no podía hacer nada, DJ estaba loca y no había manera de cambiar ésa realidad.
-Está bien- dije pero no muy convencida. Ya había pasado un mes desde la muerte de Lucius y justo ayer, Slytherin había perdido contra Ravenclaw con una importante diferencia. Lo veía volar a Malfoy y se lo veía distante, como si no estuviese de lleno en el partido. Siendo el capitán y buscador del equipo... Digamos que sus compañeros y toda su casa no estaban tan contentos con su paupérrimo desempeño.
-¿Todavía no logra recuperarse?- me preguntó mientras cortaba con la mano un pedazo de pan.
-No- mordí mi labio -No lo quiero presionar tampoco... Pero no sé qué hacer... No sé cómo puedo ayudarlo- y en un susurro le dije -Soy una pésima esposa.
DJ me abrazó de costado -No digas tonterías. Eres la mejor- me aseguró -Sólo que tienes que esperar el momento para que él logre digerir toda la situación.
-Supongo...- miré hacia la mesa de las serpientes. Malfoy estaba sentado con su hermano y el resto de su casa estaban alejados de ellos, con un mínimo de tres lugares de distancia. ¡Qué idiotas podían ser las personas! ¡Por Merlín! ¡Era un estúpido partido! ¡Y ni siquiera que fuese la primera vez que pierden!
Con la llegada del correo, apareció mi hermano junto a Jesse. No me importó mucho, seguía mirando de reojo a Malfoy... Si tan sólo pudiera escuchar lo que estaba hablando con su hermano...
oOoOoOo
-¿Por qué no te sientas con tus amigos?- le pregunté a Eri. No era necesario que me acompañase en mis errores.
-Porque no tengo ganas- bufó -Son una manga de boludos y no son mis amigos. Los Slytherin no tenemos amigos.
-Cierto, cierto- y lo era. En la casa de los Slytherin había aliados o enemigos, pero nunca "amigos". No éramos tan maricones como los Gryffindor. Miré instintivamente a la mesa de los leones, posando mi mirada en Potter y su "amigo" Dilport. ¡Puff! Vi cómo Dilport saludaba alegremente a mi mujer. ¡Bastardo! Si tan sólo pudiera escuchar lo que estaba hablando con el infeliz de Dilport...
-Me tengo que ir- dijo Eri que había recibido un paquete.
Fruncí el ceño -¿Qué rayos es eso?
-Pedí un libro por catálogo...- titubeó, algo raro en él... Los Malfoy jamás titubeamos.
-¿Sobre? ¿Qué libro no hay en la biblioteca de Hogwarts que has necesitado pedir uno?- inquirí. A Eridanus le gustaba mucho leer, mas nunca había pedido un libro por catálogo... Los libros por catálogos eran pura basura, que no podrían llamarse "literatura".
-Un libro...- se levantó y se fue. No lo quise detener, ¿para qué armar tanto lío desde el desayuno?
Terminé mi comida mientras observaba al bastardo de Dilport intentando conquistar a mi mujer... Hijo de puta... Primero era Luzter y ahora éste imbécil. Momentos como éste sentía el deseo ardiente de gritarle al mundo que Lily era mía y solamente mía y que ningún mal nacido podía acercarse a ella. Si tan sólo... ¡Ya fue! ¡Al carajo con todo!
-¡OYE, ENFERMO!- me levanté molesto y me dirigí hacia la mesa de los leones -¡No te atrevas a tocar a mi esposa!- en realidad, Dilport no la estaba tocando pero igual, me rompía soberanamente lo que tengo, tan sólo que respire el mismo aire que ella. Todos quedaron callados y Lily me miró desconcertada.
-¿Qué dices, Malfoy?- Dilport se levantó de su lugar y me hizo frente -¿Tu esposa? ¿Qué patrañas estás diciendo?
-Lo que oíste- me aproximé a Lily y busqué de su cuello el anillo que demostraba nuestro matrimonio -¿Te quedó claro, imbécil?
-¡LILIAN!- saltaron Albus Potter y los Weasley sumamente estupefactos.
-¿Qué estás haciendo, Scorpius?- me preguntó nerviosa mi mujer.
-Lo que debí hacer hace mucho tiempo- y la besé...
Bueno, en realidad todo esto estaba ocurriendo en mi cabeza... No podría hacerle algo así a Lily... Pero, quería hacerlo. Realmente quería hacerlo.
Dilport le seguía dando charla y Lily me miró dibujando una amarga sonrisa, como si me dijera que la está pasando muy mal... Hice una leve señal de que la esperaba en mi torre. Me levanté y me fui, sin darme vuelta.
oOoOoOo
Capté la "señal" de Malfoy y sonreí mentalmente. YA quería pasar todo el frío día con él. Lo necesitaba horrores... Aunque ayer también habíamos estado juntos, pero aún así, lo extrañaba...
-¿Qué haces hoy?- me preguntó Jesse y me sentí incómoda.
Pues, verás, pienso pasar todo el día en la torre privada de mi marido y hacerle el amor una y otra vez hasta el cansancio... Creo que sonrojé con ése pensamiento. Esto de las hormonas en descontrol... ¡Puff! -Pues...
-Si no tienes nada que hacer, ¿qué te parece si pasamos el día en el lago?
-No lo siento- miré instintivamente a DJ, necesitaba ayuda... Pero ella estaba tan compenetrada en Dave... ¡Mierda! -Tengo mucha tarea y no tengo tiempo para otra cosa, ya sabes... Los TIMOS...
Albus tomó un pedazo de queso y lo cortó sin mirar, (porque estaba tan ocupada mirando a mi amiga, muy patético tengo que decir) que provocó una leve herida en su dedo índice. Le pasa por idiota -¿Estás bien?- le pregunté.
-Sí, sí...- se levantó y salió del comedor. Y dos segundos después, DJ iba tras él. Dave quedó atónito... Drama, drama y más drama... ¡Merlín! Mi mirada quedó en la puerta, donde mi hermano y mi amiga habían desaparecido.
-No te preocupes. No era tan grave- Jesse acarició mi caballera, como lo hacía últimamente... ¡Argh! ¡Quería yo tomar el cuchillo y cortarle la mano entera a él! -¿Y si pasamos el día en la biblioteca y te ayudo con tus tareas?
-No, gracias- le dije manteniendo la cordura -Iré a ver a mi hermano, permiso.
Me escapé casi corriendo... Subí por las escaleras principales, el castillo estaba desierto...
-Gracias por preocuparte, Donna- escuché la voz de mi hermano y me escondí. No quería interrumpir nada. Intenté visualizarlos... Y ahí estaban, en medio del pasillo del primer piso, solos.
-Tienes que tener más cuidado, Albus- terminó de vendarlo con no sé qué... ¿De dónde rayos había sacado eso?
-Lo tendré- le tomó de la mano y se miraron -¿Te gustó el girasol?
DJ lo soltó rápidamente -¿Fuiste tú?
-Sí, ¿quién más?- le sonrió Albus.
-Yo creí que...- vi cómo los ojos de DJ perdían el rumbo e iban de acá para allá sin saber qué decir.
-¿Que era de parte de Tyler?- resopló Albus -Él no te conoce como yo te conozco, Donna- la miró con tanta ternura que... Me sorprendí, jamás creí que mi hermano pudiera tener ésa especial mirada -¿Por qué estás con él?
-¿Qué...?
-¿Por qué estás con él si yo estoy en tu corazón?- creí que el único arrogante a lo Potter era mi hermano James... Veo que Albus no se queda atrás.
¡Paff! Una cachetada potente en su mejilla por parte de mi amiga. ¡Bien hecho! -¿Quién carajo te crees? ¡Ya te lo he dicho: tú ya no eres nada para mí!
Albus sonrió de costado -¿Y por qué estás aquí, en éste momento, conmigo? ¿Por qué dejaste a tu "novio" en el comedor y viniste tras de mí?- DJ no dijo nada, dio media vuelta y empezó a caminar para alejarse de él. Pero mi hermano no la dejó, tomándole del brazo y la acorraló contra la pared. DJ cerró los ojos, asustada, creo yo... Quería intervenir pero... Era asunto de ellos, ellos debían arreglar todo el drama bajo la cual estaban padeciendo -Abre los ojos, mi amor- dijo con dulzura... ¿Quién iba a creerlo? ¡Mi hermano, todo un romanticón! DJ obedeció lentamente, se miraron y me llenó de ternura. ¡Parecía salido de una película de adolescentes muggle!
-Albus...
-No voy a besarte- le dijo él -Porque eres demasiado buena y no podrías cargar con la culpa por engañar a tu "novio"- DJ se mordió el labio y yo reprimí una risa. ¡Era obvio que sí quería besarlo y hacerle cuántas chanchadas más! -Pero, tienes que creerme cuando te digo que quiero hacer míos tus labios- y tal como lo dijo, reprimió sus deseos y besó su frente -Te quiero. Recuerda, voy a luchar por ti.
¡OK! ¡SEÑORAS Y SEÑORES: MI HERMANO ES TODO UN DON JUAN! No quería ver más, así que subí las escaleras, sin que ellos se dieran cuenta.
El desayuno en Hogwarts nunca fue tan sentimental...
