Los personajes de Bleach son propiedad de Tite Kubo.
Advertencias: Contiene OoC. AU.
La historia es una adaptación del Dorama Bad Couple.
Gracias: Tihonofuyumi: Hola, me alegra que te haya gustado el capítulo, pues al fin se decidió Rukia luchar por Ichigo, pero como verás no lo tendrá tan fácil, ahora le tocará sufrir. Amy Rivaille: Gracias por comentar, me alegra que te haya gustado el capítulo. HAPPY CHAPPY FAN: Hola, gracias por leer y comentar. FrikiHimechan: Pues algo así quería que se imaginaran con la reacción de Rukia, aunque no había pensado en lo de Byakuya ahorcado. Me alegró que te haya gustado el capítulo. Kaoru240: Gracias por leer la historia y comentar. Jailys-sama: gracias por comentar, espero que el capítulo te guste. Rukia inlove: Sí por fin Rukia se dio cuenta que debe superar lo de su padre y ser feliz con Ichigo, aunque no le será tan fácil. Guest: Gracias por leer y comentar la historia.
BECAUSE OF YOU
Capítulo 21.- Rukia vs Riruka. Round 1
Yoruichi estaba sirviendo la cena a Sayumi cuando tocaron a la puerta, así que después de dejar la cacerola sobre la mesa fue a abrir.
Se sorprendió al ver que eran Byakuya y Rukia.
Rukia entró a la casa después de sonreírle a su cuñada. Byakuya y Yoruichi se quedaron en su lugar.
Los dos se miraron fijamente, él con arrepentimiento, ella seria.
—Yoruichi, perdóname. —pidió Byakuya.
Los segundos que ella tardó en hablar fueron una tortura para él.
—Te extrañé.—respondió la morena abrazando a su esposo. —No hay nada que perdonar, necesitabas tiempo. —susurró pegada a su pecho. Él rodeó su cintura con sus brazos.
Él se alegró de tener una esposa como ella.
—¡Papá! —el grito de Sayumi los hizo separarse. —¡Regresaste! —volvió a exclamar mientras corría hacia su padre con las lágrimas escurriendo por sus mejillas.
Él se agachó para cargarla.
—Sí, te lo prometí. —dijo poniéndose de pie con su hija en brazos.
—Tardaste mucho. —le reprochó la niña. —ya no vuelvas a irte.
—Ya no lo haré. —declaró Byakuya antes de besar la frente de su hija.
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Una semana después todo seguía casi igual.
Byakuya y Yoruichi habían platicado y las cosas entre ellos iban muy bien.
Aunque Sosuke había pedido el divorcio y el acuerdo entre él y Momo se rompió, él no se fue de la casa.
Momo y Toushiro se aparecieron un par de veces en los lugares en los que estaban Rangiku y Sosuke, y este al ver la cercanía de ellos, se enojaba y salía del lugar.
Rangiku cada día se enojaba más con Sosuke, pero él la calmaba diciendo que no era nada, sólo le molestaba por que dejaba a su hijo solo.
Riruka e Yhwach planeaban la ceremonia para el compromiso de ella e Ichigo.
Isshin y Masaki intentaron persuadirlo, una vez más, de no llevar a cabo su compromiso, pero Ichigo quiso seguir con ello.
Rukia tuvo mucho trabajo, por lo que su plan para recuperar a Ichigo tuvo que esperar, sin embargo aprovechó para enviarle el ejemplar de una revista en el que casualmente en un reportaje aparecía una foto de ella.
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Esa mañana el equipo de trabajo de la revista "Corazón de Mujer" estaba en las instalaciones de la facultad de ciencias de la universidad de Karakura. Sólo Renji, Rukia y, por supuesto, Byakuya, sabían que era parte del plan de la editora de la revista para recuperar a Ichigo.
Senna, Nozomi y Kiyone estaban detrás de unas mesas repartiendo un ejemplar de las revistas a los estudiantes que se acercaban.
Rukia y Renji también repartían revistan a los estudiantes en la entrada de la facultad.
Cuando Ichigo llegó se sorprendió de ver a Rukia parada repartiendo revistas. Y como estaba en la puerta del edificio donde estaban los salones, no podía evitarla.
—Rukia. —la saludó.
—Ichigo. —le sonrió ella.
Esa era la primera vez que se veían después de mucho tiempo. Para los dos fue un momento feliz, pero para Ichigo también fue triste, pues ella representaba algo inalcanzable.
—¿Qué estás haciendo aquí? —preguntó él.
—Pues estamos promocionando la revista, y que mejor que con jóvenes estudiantes. Además también vamos a aprovechar para sondear lo que las muchachas quieren ver en la revista.
Ichigo asintió.
—Debo irme, ya prono comienza mi clase. —informó el chico.
—Sí, nos vemos. —Sonrió Rukia.
Ichigo se despidió y entró al edificio.
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A las dos de la tarde, cuando terminaron sus clases, Ichigo salió de la facultad para irse a su casa. Al salir al patio se dio cuenta que las compañeras de Rukia ya estaban recogiendo todo.
Él dio una mirada alrededor y no halló a Rukia. Pensó que quizá era mejor así, pues desde la mañana que la había visto no dejó de pensar en ella.
Seguía igual de bella, pero le preocupaba notarla cansada y con algunas ojeras. Y es que los últimos días Rukia había sufrido de vómitos y nauseas.
—La jefa fue por algo para comer. —le dijo Nozomi acercándose cargando unas revistas. —Si quiere la llamo.
—No, así está bien. —dijo él. La chica sintió y llevó las revistas a la cajuela del coche de Rukia.
Ichigo siguió caminando y se encontró con Renji.
—¡Hey! Ichigo. —saludó Renji muy efusivamente, pues estaba alegre de que todavía no se hubiera ido, ya que faltaba algo más por hacer.
—Hola. —saludó el chico de cabello naranja, algo incómodo por la alegría mostrada por Renji. Ichigo pensaba que él ya lo había superado, pero al parecer se equivocó.
—¡Qué bueno verte de nuevo! —exclamó Renji colocándole una mano sobre el hombro y sonriendo.
Ichigo se puso un poco nervioso, de por sí era algo tímido con las mujeres, y con los hombres que tenían interés en él no sabía cómo actuar, pues no quería herir sus sentimientos pero tampoco darle falsas esperanzas.
—Sí, pero ya me tengo que ir. —dijo Ichigo y comenzó a caminar.
—No espera. —dijo Renji sujetándolo del brazo, tenía que entretenerlo hasta que Rukia llegara.
Ichigo se volteó para verlo confundido alternando su vista entre Renji y el brazo que le sujetaba.
Y entonces las neuronas de Renji hicieron sinapsis y se acordó que para Ichigo él era gay y que se le había prácticamente declarado. Quitó su mano del brazo de Ichigo inmediatamente.
—Este…yo.. —Renji se rascaba la cabeza sin saber que decir. —Sólo quería saber si ya te comprometiste con esa mujer. —dijo, Rukia le había contado todo y su encargo era averiguar si ya se habían comprometido, aunque ese fue el momento menos idóneo para formular aquella pregunta.
—To…davía no. —respondió Ichigo que seguía sintiéndose incomodo por la situación.
—¡Me alegro! —exclamó Renji y cuando Ichigo lo miró raro cayó en la cuenta que sus palabras se malinterpretaban. —¡Ah! Pero no lo digo porque piense que tengo una oportunidad contigo o algo así. —Renji negaba con las manos. —porque tu no me gustas, no me gustas. —negaba nervioso. Sólo quería que Rukia llegara.
—Sí, entonces creo que me voy. —dijo Ichigo señalando hacia la calle y dando un paso atrás. Ese chico si era raro.
—Veo que se llevan bien. —interrumpió Rukia. Renji la vio cómo su salvadora.
—Rukia. —la saludó Ichigo.
—Ichigo. —dijo su nombre viéndolo a los ojos, en ese momento parecía como si sólo los dos existieran.
Ella quería abrazarlo y decirle que lo había extrañado, pero todavía no podía hacerlo, porque entonces lo asustaría y él se alejaría.
—¿Has estado bien? —preguntó Ichigo preocupado. —te veo algo cansada.
—Sí. —respondió ella. —Sólo es que hemos tenido mucho trabajo en la revista. —No podía decirle que su hija no la dejaba dormir por tenerla casi toda la noche en el baño.
—Recuerda que no debes sobre esforzarte. —le aconsejo. Ella sonrió porque él todavía se preocupaba por ella.
—Descuida, no lo haré.
—Bien, debo irme. —comentó Ichigo.
—Sí. —dijo ella. —¡Ah! Casi lo olvido. —exclamó sacando un sobre blanco de su bolsa de mano. —ten. —le dijo extendiéndoselo.
—¿Qué es? —preguntó Ichigo agarrando el sobre.
—Es una invitación para una comida mañana, es por el cumpleaños de Renji. —aclaró. Renji abrió los ojos por la sorpresa, pues ese no era el plan original. —Si tienes tiempo ven, a Renji le gustaría mucho que asistieras y a mi también. —le sonrió.
Ichigo asintió con la cabeza y después de despedirse de Renji con la mano se dio la media vuelta para marcharse.
—Rukia se supone que le dirías que era tu cumpleaños. —le reprochó Renji.
—Pero él sabe que mi cumpleaños es hasta enero, además que creo que sabiendo que es en tu honor se sienta más cómodo de ir que si es en el mío. —le sonrió. —Además conociéndolo no creo que quiera romper tu corazón faltando a tu fiesta. —se burló Rukia.
—Me voy. —soltó Renji dándose la media vuelta.
—¿A dónde? —preguntó Rukia.
—A hacerme el Harakiri. —murmuró, pues la vergüenza que acababa de pasar no la podría olvidar en varios días.
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Al día siguiente, por la tarde, Byakuya, Yoruichi, Renji y Rukia se encontraban sentados en una mesa del Restaurante.
Los esposos estaban sentados del lado derecho, Rukia frente a Yoruichi y Renji en la cabecera, a un lado de Byakuya.
—Ya debería estar aquí. —dijo Renji mirando su reloj, pues ya pasaban quince minutos de la hora acordada.
—¿Creen que no va a venir? —preguntó Yoruichi con pena.
—Es lo más probable, después de todo no dejaría a su prometida y vendría sabiendo que también yo estaría aquí. —comentó Rukia desilusionada.
—Quizá se sintió incomodo al saber que te vería. —comentó Byakuya.
—¿Entonces no sirvió de nada la vergüenza que pasé? —preguntó Renji enojado. Byakuya lo volteó a ver serio y Renji se quedó callado.
—Sí no viene es porque ya no quiere nada conmigo. —declaró Rukia con tristeza.
—Si hoy no viene ya no intentarás recuperarlo ¿verdad? —preguntó Yoruichi. Rukia negó.
—Pero si le dices que estás embarazada seguramente dejará a esa mujer para regresar contigo. —comentó Renji.
—Pero no quiero usarla a ella para atar a Ichigo a mí. —comentó Rukia viendo a su amigo. —Si él ya no me quiere dejaré que se case con Riruka, después le diré la verdad.
—Ya llegó. —interrumpió Byakuya.
Todos voltearon hacia la puerta. Ahí parado estaba Ichigo. Él no quiso ser descortés con Renji y por eso aceptó ir,
Rukia sonrió esperanzada, pero su sonrisa se borró al ver llegar a Riruka, pues Ichigo no consideraba correcto ir solo a una comida donde estaría su ex pareja, por eso se lo comentó a Riruka, quien insistió en acompañarlo.
Ichigo y Riruka avanzaron hacia la mesa.
—Feliz cumpleaños Renji. —dijo Ichigo.
—Gracias por invitarnos. —comentó Riruka entregándole una bolsa café a Renji. —Me agrada conocer a los amigos de mi prometido. —dijo agarrando el brazo de Ichigo.
Rukia sonrió falsa y forzadamente.
—Sí, que bueno que vinieron. —dijo Renji.
Rukia tuvo que cambiarse a la otra cabecera, quedando entre Yoruichi y Riruka, para que Riruka e Ichigo se sentaran juntos. Mientras llegaban los platillos que ordenaron, Ichigo, Renji y Byakuya comentaban sobre el trabajo. Y las chicas sólo se mantenían viéndose de manera incómoda.
—("Eres astuta al haber venido") —pensó Yoruichi mientras veía a Riruka.
—Así que ya vienes más seguido a Karakura.—comentó Rukia a Riruka.
—Sí, como futura esposa de Ichigo me preocupa que no se alimente bien. —respondió la mujer de cabello fucsia sonriendo.
—Tienes razón, él se preocupa mucho por los demás y se descuida. —dijo Rukia, sonriendo internamente, pues se vengaría de ella por arruinarle la noche. —Como aquella noche que me cuidó cuando me enfermé y buscó por media ciudad los cangrejos que se me antojaron para cocinármelos. —agregó. —al día siguiente estaba muy cansado, pero feliz porque me alimentaba bien.
Riruka borró su sonrisa.
—¿Así que se quedó en tu casa esa noche? —preguntó Riruka disimulando su enojo.
—Sí, y no fue la única vez. Pero eso no debe preocuparte porque ya es pasado. —comentó Rukia fingiendo inocencia.
Fue el turno de Riruka de sonreír de manera falsa.
—("Ya empezó la guerra") —pensó Yoruichi divertida pero a la vez un poco preocupada.
La comida llegó y Renji abrió el vino que Riruka e Ichigo le habían regalado.
—Ichigo esta carne está muy dura. —dijo Riruka intentando cortar la carne. —¿Puedes cortármela? —le preguntó.
—Puedes comer la mía entonces. —señaló Ichigo con una sonrisa, intercambiado su plato por el de ella.
Renji, Byakuya y Yoruichi miraron a la chica de cabello negro.
—Gracias Ichigo. —rió la chica de cabello largo.
Rukia estaba hirviendo de los celos, por eso enterró su tenedor en la carne con fuerza, imaginando que era la cabeza de esa chica.
Ichigo ignoraba que su acción había desatado la furia de Rukia, pues su gesto fue amable sin ninguna doble intención.
—Hagamos un brindis por el festejado. —comentó Riruka. —para que sea feliz y encuentre pareja su próximo cumpleaños.
Los demás asintieron e hicieron el brindis.
—Espero que también tú encuentres pareja y no estés sola. —le dijo Riruka a Rukia. —de verdad deseo que tengas un buen hombre a tu lado.
Rukia se rió.
—("Deberías preocuparte por ti") —pensó Rukia.
Por un par de minutos comieron en silencio.
—Rukia ya no deberías malgastar tus revistas en Ichigo. —comentó Riruka acordándose de la revista que había visto en la oficina de Ichigo. —A él no le interesa la moda, si quieres puedes mandármelas a mí. —pidió en tono amable.
—No te preocupes, te mandaré a ti también. Nuestro trabajo es llamar la atención de las personas que no están interesadas en la moda.
A Riruka no le agradó la respuesta, pues lo que buscaba era que Ichigo no tuviera nada que le recordara a Rukia.
—Así hacemos que por leer la revista regularmente las personas poco a poco se interesen en la moda y se pongan al día. —intervino Renji, luego comenzó a reír. Pero solamente Ichigo sonrió, pues la tensión entre Rukia, Riruka y Yoruichi era palpable y Byakuya estaba incómodo por la situación.
Renji quiso romper el silencio incómodo con otro comentario.
—Deberían de hacer el trago del amor. —sugirió Renji a Byakuya y Yoruichi.
—¡Que buena idea! —exclamó Yoruichi.
Byakuya lo fulminó con la mirada y él se removió en el asiento. Y aunque no quería Byakuya cruzó su brazo con el de su esposa y luego bebió de su copa.
—Ichigo hagámoslo nosotros también. —Pidió Riruka emocionada.
—Sí. —contestó apenado.
Y entonces fue Rukia la que casi mata con la mirada a Renji, que volvió a sentirse pequeño en su asiento.
Y mientras ellos brindaban Rukia de nuevo era consumida por el monstruo de los celos y Yoruichi quería tragarse viva a Riruka.
Pero como la morena no iba a dejar las cosas así, agarró un trozo de carne con el tenedor y utilizándolo como resortera se lo lanzó a Riruka en el rostro, ensuciando su frente.
—Disculpa. —comentó Yoruichi fingiendo pena. —pero la carne está muy dura y cuesta trabajo cortarla.
Rukia rió internamente y Byakuya regañó a su esposa con la mirada.
—No te preocupes, entiendo. —respondió Riruka tomando una servilleta y llevándosela a la frente, pero del lado equivocado.
—Deja que te ayude. —dijo Ichigo quitándole la servilleta de la mano y luego comenzó a limpiarle la frente con suavidad.
La prometida de Ichigo vio de reojo a Rukia con una sonrisa de satisfacción.
—("¿Ves lo que provocaste?"). —le reprochó Rukia a su amiga con la mirada.
—("Lo siento"). —se disculpó la morena con un gesto.
Byakuya suspiró y se llevó el último trozo de carne a la boca. Hubiera sido mejor fingirse enfermo y quedarse en casa con Sayumi.
Después de la comida Riruka dijo sentirse muy agradecida por la invitación por lo que los quería recompensar llevándolos a una casa de té.
A Rukia y los demás no les quedó más remedio que aceptar pues Ichigo también se mostró interesado en ir.
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Mientras tanto Momo y Toushiro se encontraban sentados en la banca de un parque. Ella lo había llamado porque de nuevo había discutido con su esposo por el divorcio.
—¿Y por qué saliste corriendo en lugar de enfrentarlo? —preguntó el muchacho.
—Porque tengo miedo. —respondió ella con la mirada en el suelo. —tengo miedo que mi matrimonio de tantos años se acabe, de que no pueda mantener a mi hijo sola, de que ya no pueda ser feliz sin él.
Momo comenzó a llorar, Toushiro le dio su espacio. Cuando ella se tranquilizó él le habló.
—Momo tu eres una gran mujer. —le dijo. —sólo es cuestión de que tengas un poco más de fe en ti y de que dejes de ser tan cobarde.
—No sé si podré hacerlo. —en sus ojos había duda.
—Lo harás. —le afirmó él. —Y para eso necesitas un trabajo.
—¿Un trabajo? —cuestionó con miedo. —nunca he trabajado, no podría hacerlo.
—Claro que sí, ya te tengo el trabajo perfecto, mañana iremos a verlo y no aceptó una negativa. —le sonrió él.
—De acuerdo. —le sonrió ella.
Después Toushiro la invitó a comer a su casa, donde se encargó de preparar el mismo la comida. Ella se sintió especial, pues Sosuke nunca había cocinado para ella.
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Rukia y los demás ya estaban en una habitación de una casa de té. Riruka no estaba pues dijo que les daría una sorpresa y salió de la habitación.
Todos estaban sentados en el suelo, sobre sus piernas. Ichigo junto a Rukia, luego Renji y finalmente Yotuichi y Byakuya.
Una señora en kimono les sirvió el té y luego salió por la puerta.
—El té es muy bueno pues viene del sur. —comentó Ichigo para romper el silencio.
—Es cierto. —comentó Renji después de beber del suyo.
En ese momento entró Riruka a la sala dejando sorprendidos a todos, pues llevaba un hermoso kimono rosa con dibujos de mariposas doradas y un Kotsuzumi en una mano.
Yoruichi y Rukia se voltearon a ver entre ellas, con rabia tuvieron que aceptar que se veía bien.
Riruka se acercó hasta quedar en frente de ellos.
—Hace tiempo que no practico así que quizá no toque muy bien, sin embargo quiero tocarles algo como agradecimiento. —dijo Riruka y sentó en el piso.
Se colocó el instrumento, consistente de un cuerpo de madera con forma de reloj de arena, con dos cabezas de tambor con cuerdas, sobre el hombro derecho y comenzó a golpearlo con una mano, primero lento y después fue aumentando la velocidad con golpes precisos que emanaban bellos sonidos, Riruka permaneció con los ojos cerrados mientras tocaba.
—¡Estuviste excelente!—la felicitó Renji entre aplausos cuando terminó su actuación. Riruka sonrió complacida Y Rukia le murmuró un "traidor" en silencio.
—Sí, lo hiciste muy bien, tienes talento. —la felicitó Ichigo.
—Gracias, sé que a ti te gusta mucho la música tradicional. —comentó Riruka viendo de nuevo con superioridad a Rukia.
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Por la noche Rukia, Yoruichi y Byakuya tomaban café y comían fruta sentados en la sala. Sayumi veía la televisión en su cuarto.
—Esa chica sí que es lista. —comentó Yoruichi mientras dejaba la taza sobre la mesita de centro. —Kurama se debería de llamar.
—¿Kurama? —preguntó Rukia intrigada mientras se llevaba un fresa a la boca.
—Sí, que no ves que es una zorra de nueve colas. —dijo la morena divertida, recordando el anime que veía con su hija, pero como Rukia no comprendió el chiste tuvo que explicárselo. —Esa niña se ve tan seria y buena gente, pero sabe fastidiar a las personas. —agregó después.
—Siento decirlo Rukia pero hoy quedó mejor que tú. —comentó Byakuya.
—Sí, pero tan sólo es el primer round. —respondió ella. —Tu mamá no se dará por vencida tan fácilmente. —dijo viendo su vientre y acariciándolo.
Sí, en definitiva ese día había perdido, pero ya se las ingeniaría para recuperar a Ichigo, pues ella era Rukia Kuchiki y siempre conseguía lo que quería.
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A la día siguiente Sosuke bajó al estacionamiento como todas las mañanas, para abordar su carro e ir a trabajar, sin embargo está vez se encontró con la sorpresa de que el carro tenía una llanta ponchada
Metió sus cosas en el asiento trasero y se quitó el saco, después fue a la cajuela para sacar las herramientas y la llanta de repuesto.
Al buscar las cosas se encontró con un aparato pequeño y cuadrado, el localizador.
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