Domo mina-san!
Este es... el capítulo final. Lamento mucho la tardanza, pero tuve miles de problemas persnales, viajes, etc...
¡Pero aquí está el gran final! Y ahora empezaré escribiendo otro fic, que irá dedicado a todas las fans del Yaoi de Inazuma Eleven Go. Aclaro que no sé si habrá yaoi de Inazuma Eleven, porque... tengo la sparejas heteros hechas, con los mimsos personajes diez años después xD
Así que, antes de que lean el capítulo, debo agradecerles cada review que me dejaron, porque eso me motivó a seguir adelante. Bien, espero que disfruten leyendo este capítulo, así como yo disfruté escribiendolo.
Inazuma Eleven no me pertenece, es propiedad de Level 5. Cherryl Matsuni es propiedad de , otra escritora de Fanfiction. Tomoyo Nakamura es propiedad de Dark-Mikami, otra escritora de Fanfiction.
Capítulo 21: Cuando la técnica más fuerte es el corazón.
Todos se encontraban subiendo el autobús. Era domingo, el día decisivo y final para todos ellos. El destino del fútbol estaba en sus manos. Los chicos se hallaban realmente nerviosos, y como no estarlo. Kudo miraba a Nagumo, Suzuno y Ulvida de reojo. Mio se acercó a Suzuno de repente.
-Suzuno-kun, ¿dónde estabas ayer? ¡Me tenías muy preocupada!- exclamó la peli negro.- Luna fue a buscarte. ¿Te encontró?
-Pues… la verdad no.- contestó el chico sin mirarla a los ojos.
-Ya veo… Bueno, debió haber vuelto casa.- dijo la peli negro sin mayor preocupación. Su celular empezó a sonar, era Hibiki, sin embargo, justo cuando iba a contestar, Kudo le arrebató el celular.
-No debes desconcentrarte en el partido, así que me quedaré con esto.- dijo el hombre tras apagar el celular. Mio se quedó atónita. Luego se encogió de hombros y subió al autobús. Su mirada recorrió todos los asientos, hasta luego detenerse en uno que era muy importante, y estaba absolutamente vacío.
-Chicos, ¿han visto a Kido?- preguntó Mio preocupada.
-No lo he visto.- dijo Kazemaru.
-Debe estar por llegar.- dijo Endo sonriendo.
-Sí, pero ayer no regresó al hostal.- aclaró Cherryl.
-Ayer me llamó.- dijo Kudo de repente.- Dijo que iría a partido más tarde.
Todos miraron al entrenador inseguros, hasta que tuvieron que asentir con la cabeza. Kudo miró al señor Furukabu.
-Bien, vámonos.- dijo el entrenador tras sentarse. El señor Furukabu echó a andar la caravana relámpago y el resto empezó a charlar.
-Bien equipo, ¡ganaremos este partido!- exclamó Endo entusiasta. Todos sonrieron.
-¡Hai!
-¡Ayuda!- gritó Luna golpeando la puerta. Luego, cayó de rodillas. Habían estado toda la noche gritando con euforia, pero definitivamente cuando la suerte no te sonríe a primera hora, no lo hará a mediodía. Kido se encontraba sentado en el piso, resignado a que ya no podría ir al partido, decepcionaría a sus compañeros y además el fútbol caería en manos de Garshield, el cerebro tras Kageyama. Sus brazos estaban llenos de moretones, debido al entrenamiento y a los golpes que se había dado intentando derribar la puerta del laboratorio de ciencias. Vio su reloj.
-Es inútil, Luna… Ya déjalo…- dijo Kido.- Estamos a quince minutos del partido. Se acabó…
-No…- dijo Luna tras levantarse nuevamente.- ¡No me rendiré! ¡Y tú, Kido-kun, no deberías hacerlo! Eres un jugador del Raimon, uno más de equipo, y todos tus compañeros confían en ti para que llegues a tiempo al partido.
-Luna…
-¡Un jugador del Raimon nunca se rinde!- exclamó la pequeña chica rubia tras mirar a Kido fijamente. Kido miró sorprendido.- Si hay algo que distingue al Raimon del resto de los equipos de Japón, ¡eso es que el Raimon jamás se ha dado por vencido!
Kido miró fijamente a Luna, admirado. A veces se sorprendía con ella. Luego sonrió y se levantó.
-Como te pareces a tu hermana.- le dijo. Luna sonrió.
Y ambos volvieron a pedir ayuda.
Los jugadores se encontraban en donde les correspondía, mientras que veían como los del Teikoku miraban sonrientes. Kudo se encontraba tranquilamente sentado, aunque sin quitar su vista de donde estaba el señor Hibiki desde las barras.
-¿No crees que el entrenador se comporta muy extraño como para ser nuestro partido FINAL?- preguntó Midorikawa a Hiroto. El pelirrojo se encogió de hombros.
-Ha de tener sus razones.- dijo Hiroto tras seguir con sus flexiones.
Mio, quien estaba haciendo sus flexiones, se había volteado para ver al señor Hibiki y sonreírle decidida. "Ya verás que no te defraudo" pensó la peli negro.
-¿Pensando en la derrota?- preguntó Fudo al lado de Mio. La peli negro levantó una ceja de mala gana.
-¿Y quién te ha llamado a ti?
-El viento.- contestó el estratega del Teikoku.- Olvídate de la victoria. Estás muy lejos de ella.
-¡Tú…!- la peli negro se abalanzó sobre el chico, pero fue detenida por Kazemaru y Endo justo a tiempo.- Debería romperte la cara a balonazos…
-Déjale, no vale la pena.- dijo Kazemaru tras caminar junto a la peli negro más allá.
-Entrenador, ¿está seguro de que Kido no podrá venir antes?- preguntó Tomoyo preocupada.
-Sí.- respondió Kudo.- Ahora, prepárense para el partido.
Todos asintieron con la cabeza y se dirigieron a la cancha.
¡Buenas tardes a todos! Soy el narrador del partido, Kakuma Keita. Estoy aquí para narrar este interesante partido de la escuela Teikoku contra el Raimon. Esperamos tener una victoria por parte de nuestro equipo favorito, pues en sus manos está el destino de nuestro querido y amado fútbol.
-Eso no me alienta.- dijo Mio pesadamente. Fubuki sonrió apenado.
-Tranquila, todo saldrá bien.- dijo el peli plata.
-¿Es broma?- preguntó Cherryl.- No perfeccionamos la técnica.
-Algo se nos ocurrirá.- dijo Endo sonriendo.- ¡Vamos chicos, den lo mejor!
-¡Hai!- exclamaron todos.
-¡Un momento!- exclamó Kudo desde la banca.- Les falta un jugador, ¿me equivoco?
-¿Qué?- preguntaron todos.
Kudo miró todas las posiciones.
-Bien, ya que no ha llegado Kido, y no podemos esperar más tiempo, no me queda más opción que dejar a Ulvida ocupando el puesto del medio campo.
-¡¿Qué?- preguntaron todos.
-Esa es mi decisión final.- terminó Kudo tras ir a la banca y sentarse.
¡Y empieza el partido! El Raimon tiene el balón y avanza hasta el campo enemigo.
-No pasarán tan fácilmente.- sonrió Fudo tras robarle el balón a Cherryl.
-¡Rayos!
¡Fudo consigue el balón y se dirige hasta la portería contraria junto a Sakuma! ¿Qué harán los mediocampistas del Raimon?
Midorikawa y Kazemaru intentaron robarle el balón a Fudo, sin embargo éste paso de igual forma. Cherryl también intento robarles el balón, pero Fudo la hizo caer al suelo.
Los dos del Instituto Imperial pasaron al lado de Ulvida, la cual se cruzó de brazos sin hacer nada.
-¿Qué?- preguntaron todos los del Raimon. Ulvida y los del equipo contrario sonrieron, afirmando la complicidad que tenían.
Los tres corrieron hasta la otra portería.
-¡Ulvida!- exclamó Mio apretando los puños con fuerza.
¡Fudo y Sakuma se dirigen a la portería junto a otro jugador!
-¡Pingüino Emperador No.5!- los tres hicieron la inconfundible técnica que identificaba al Instituto Imperial desde hace mucho, solo que esta vez fue un tiro realmente rápido y ágil, lo cual pidió que Endo tuviese la capacidad para reaccionar a tiempo si quiera.
¡GOL! ¡El Instituto Imperial a abierto el marcador!
-¡Maldición…!- exclamó Mio apretando los puños molesta. Luego miró a Ulvida con rabia. Fubuki y Hiroto se acercaron a ella, temiéndose lo peor.- Esa maldita hija de la gran-
-¡No vale la pena!- exclamó Hiroto.
-Ya déjala… Ganaremos con o sin ella.- dijo Fubuki tras voltear junto a Mio. Midorikawa se acercó a ambos, cojeando.- ¿Te encuentras bien?
-No lo creo…- dijo el peli verde tras hacer una mueca de dolor.- Creo que me he torcido el pie…
¡El Raimon hace cambio de jugadores! Midorikawa Ryuuji es reemplazado por Fusuuke Suzuno.
"Al menos no ha sido Nagumo, hay que verle el lado positivo a todo esto…" pensó Mio suspirando aliviada. Su mirada se cruzó con la del peli blanco y aprovechó para dedicarle una sonrisa. Sin embargo, Suzuno agachó la mirada… triste, o quizás preocupado.
¡El Raimon reanuda el partido, con la patada de Cherryl! ¡Cherryl avanza con Goenji, pero Fudo les roba el balón y avanza a la portería contraria!
-¡Robo Rápido!- Tomoyo realizó su técnica, logrando robarle el balón al capitán del Teikoku.- ¡Mio-chan!
-¡Hai!- recibió el balón la peli negro. La chica avanzó junto a Cherryl y Goenji hasta la portería del Teikoku, y entonces le entregó el balón a Goenji.
¡Goenji Shuuya intenta empatar el marcador!
-¡Crossfire!
Genda sonrió, y como si el tiro se tratase de uno muy débil, lo paro de inmediato.
-¡Colmillos Bestiales!
¡Increíble! ¡Genda ha tapado el gol! El Raimon no ha logrado su objetivo, y cómo sigan así… el fútbol terminará destrozado.
-Como si fuese necesario el recordatorio.- se quejó Cherryl.
-Maldición…- murmuró Goenji apretando los puños con fuerza. La chica rubia se acercó a él y le sonrió.
-Ganaremos, Goenji-kun.- dijo la chica. Shuuya la miró hasta finalmente sonreír.
-Sí.
Los del Teikoku tienen el balón. ¿Qué hará el Raimon para detenerles?
Mio observó a quienes estaban en el medio campo. Fudo se había adelantado con el balón, y la única persona cerca era…
-¡Fusuuke-kun!- exclamó la peli negro.
¿¡Pero qué es esto! ¡Suzuno Fusuuke tiene la oportunidad para robarle el balón a Fudo, ¿pero por qué no se mueve? ¿¡Será debido a la impresión!
-Ese maldito traidor…- gruñó la chica tras correr hacia Fudo.
-¡Mio, no cometas alguna…!- Hiroto miró como la chica ya se encontraba junto a Fudo.-… estupidez. Ah…- luego miró a Fubuki.- ¿Cómo es que tu novia puede ser tan impulsiva…?
¡Suzuki intenta robarle el balón a Fudo! ¿Será capaz?
-Vaya, que recuerdos…- dijo Fudo mientras que aún corría por la portería. Mio sonrió de media luna y luego se puso frente al delantero.- ¿En serio crees que podrás quitarme el balón?
-No lo creo…- dijo la chica al mirar como Fudo observaba a Sakuma con la intención de darle un pase. El chico lanzó el balón, pero Mio fue mucho más rápida e interceptó el pase en el aire, robando así el balón.- ¡Sé que lo lograría, al igual que la primera vez!
¡Y Mio logra robar el balón! ¡El Raimon tiene el balón y Suzuki avanza hacia la portería junto a Fubuki y Hiroto!
-¡Bien, chicos!- exclamó Mio sonriendo.
-Ha llegado la hora…
-De que vean nuestro verdadero poder.- finalizó Fubuki.
-¡La furia del Dios!
Fubuki y Hiroto realizaron los mismos pasos que el The Birth, y finalmente, cuando tuvieron que patear el balón, Mio saltó lo más alto que pudo y pateó el balón con más fuerza de lo normal, haciendo que al fin el balón, rodeado por truenos rojos y azules y acompañado por una morada luz fugaz se dirigiera a la portería a una velocidad increíble e inimaginable. El balón anotó y dejó la red de la portería algo chamuscada. El equipo sonrió ampliamente emocionado.
¡GOOL DEL RAIMON! ¡Han logrado empatar! ¡Y el Raimon estrena una nueva súper técnica!
-¡Tomen eso!- exclamó Endo emocionado.- ¡Eso ha sido increíble chicos!
Fudo pasó al lado de Mio y chasqueó la lengua.
-Hmph…- luego sonrió.- Si creen que eso los salvará, están más que equivocados.
-Y si no quieren salir llorando del estadio, yo que ustedes renunciaría al partido ahora mismo.- se burló Mio.
-¡Bien hecho!- exclamó Kazemaru acercándose a los tres.- Deben continuar así, al menos hasta que tengamos algo más de ayuda.
-¡Hai!- exclamaron los tres.
Las cosas no iban bien para Kido y Luna. El primero seguía forzando su garganta, gritando desesperadamente en busca de ayuda. Al igual que Luna.
-Maldición…- dijo Kido rindiéndose.- Esto es imposible.
Luna luego se acercó a uno de los muebles, con líquidos peligrosos y reactivos a la más mínima mezcla. La chica luego sonrió ampliamente.
-¡Lo tengo, Kido-kun!- exclamó la pequeña tras romper el vidrio con un libro que había cerca y sacar dos químicos. La chica se acercó a la cerradura de la puerta y vació ambos líquidos.- Kido-kun, esto puede ser sumamente peligroso, por lo que te pido que te alejes.
Kido asintió con la cabeza y ambos se alejaron. Una pequeña explosión rompió, o más bien dicho, derritió la cerradura.
-Bien hecho, Luna.- sonrió Kido.- ¿Y ahora?
-Sigue dónde estás…- dijo Luna tras alejarse un poco. Luego, la chica corrió hacia la puerta y le dio una patada, derribándola y dejando a un Kido confundido y asombrado ahí.
-V-Vaya…- dijo el de rastas aún atónito. Luego reaccionó, saliendo de la habitación.- ¡Aún podemos llegar al segundo tiempo!
-Está bien, pero… el partido ya ha comenzado, y de todas formas no tenemos pruebas que delaten al entrenador.- dijo la chica insegura.
Kido miró entonces al suelo, observando un pequeño aparato.
-¡Mi cámara!- exclamó Luna tomándola. Kido sonrió.- Cielos, ha estado encendida todo este tiempo…
"¿Qué?" Kido miró la luz que indicaba que la cámara, efectivamente, estaba encendida. Luego una gran idea se le vino a la mente. "Eso quiere decir que…"
-¡Luna, vamos!- exclamó el chico tomando a la pequeña de la mano y corriendo a toda velocidad.- ¡Ya lo tengo!
Aún podían llegar al segundo tiempo.
En estos últimos minutos el Teikoku ha conseguido la ventaja. Goenji Shuuya ha caído lastimado y ha sido reemplazado por Haruya Nagumo, quien al aparecer se ha unido al juego de Yagami y Suzuno. ¿Queda esperanza para el Raimon?
-Claro que no…- murmuró Mio.- Jugar con diez es una cosa, pero jugar con ocho… ya es otra muy distinta.
¡El partido se reanuda! Cherryl tiene el balón y avanza junto a Tomoyo hacia la portería. ¿Podría ser que ellas cambien el destino del Raimon?
-¡Bien, Tomoyo!- dijo Cherryl.- ¡Ya sabes que hacer!
-¡Hai, Cherryl-chan!- exclamó la peli plata tras tirar el balón hacia arriba para iniciar la técnica de ambas.
Y entonces, antes de que ambas pudiesen hacer algo, el sonido del pito las interrumpió.
Y el pitido del primer tiempo ha sonado. ¡Cherryl y Tomoyo no han alcanzado a realizar la técnica!
-¡No me digas!- exclamó sarcásticamente Cherryl.
El equipo no se tardó mucho en llegar hasta donde Kudo y exigirle una explicación razonable. Todos rodeaban al entrenador, molestos. ¿Por qué había puesto a esos tres, si ni si quiera mostraban el más mínimo interés en jugar soccer?
-Entrenador, ¡cámbielos!- exclamó Mio. Kudo la miró de reojo y luego se puso de pie.
-No lo haré.
-Pero, ¿por qué?- preguntó desesperada la chica.
-Simple.- dijo el hombre mirándolos a todos.- El Raimon no puede ir una segunda vez al FFI.
-¿Qué?- exclamaron todos, atónitos ante la actitud del entrenador.
-Que ridículo.- dijo Cherryl.- ¡Los equipos si pueden ir al FFI más de una vez! ¡Usted está atentando en contra de su propio equipo!
-¡Ya es suficiente!- exclamó Mio.- Si ellos no se van del equipo, ¡entonces yo me niego a jugar en el segundo tiempo!
-¡Te apoyo!- exclamó Cherryl.
-Tienes razón…- dijo Hiroto.- De todas formas no podemos jugar con ellos.
-Nadie juagar en el segundo tiempo si es que ellos no se van.- repitió Mio. Kudo se sentó en el asiento y cerró los ojos con mucha calma.
¡Parece que hay conflictos en el Raimon! El segundo tiempo está a punto de comenzar.
-Bien.
-¿¡Bien!- preguntó la chica ya fuera de sus casillas.- Maldito…
¡Y el segundo tiempo comenzara! Los equipos son llamados a la cancha… pero, ¿¡qué es esto! ¿¡Raimon se niega a jugar!
-Exacto.- dijo Endo. El árbitro los miró de mala gana.
-Pues, si no vuelven a la cancha dentro de diez segundos, quedaran eliminados del Holy Road, lo que significa que el otro equipo obtendrá la victoria automáticamente.
-No jugaremos.- dijo Endo por última vez.
-Entonces… no me queda más que decir.- dijo el árbitro.- ¡Uno!
El Raimon se quedó quieto.
-¡Dos!
Los del Teikoku rieron eufóricamente. Fudo miró a Mio.
-¡Tres!
-Oh, ¿ya se acobardaron?- se burló Fudo mientras que todos los del Instituto Imperial reían.
-¡Cuatro!
-Eso depende… Podría ser que somos tan buenos que no queremos dejarlos en ridículo.- contestó Mio. Esta vez los del Raimon rieron.
-¡Cinco!
-No me queda claro, pero de todos modos ganaremos.- rió Fudo.
-¡Seis!
-Mio… ¿qué hacemos?- preguntó Endo.
-¡Siete!
-Nadie se moverá hasta que los tres se vayan.- respondió la chica.
-¡Ocho!
-¡Pues yo no veo al entrenador muy preocupado!- se quejó Tsunami.
-¡Nueve!
-¡UN MINUTO, DETENGAN TODO ESTO!- exclamó una voz inconfundible.
-¡Kido!- exclamaron todos acercándose a él.
-¿Qué ha sucedido?- preguntó Cherryl.
-¿Por qué no has llegado?- preguntó Endo.
-¿¡POR QUÉ HAS LLEGADO TAN TARDE, HOMBRE!- preguntó la peli negro de ojos grises al estratega.
-Mejor tarde a que nunca.- dijo Midorikawa.
E-Esto… ¡Por favor, señoras y señores, les pido que presten atención por favor!
Mio se volteó a todas partes. La voz del altavoz era…
-¿¡LUNA!
¡No es correcto que el partido continúe! ¡La noche de ayer estuvimos con Kido Yuuto en el Instituto Raimon! ¡Kudo Michiya, Nagumo, Ulvida y Suzuno nos encerraron en el laboratorio de ciencias, y no hemos podido salir hasta ahora de allí! ¡Créannos!
-¡No tienes las pruebas de eso!- exclamó Kudo alterado. Kido sonrió.
-¿Ah, no?- preguntó Kido. Luego, un video cautivó a todo el estadio.
Aparecían claramente Kudo, Nagumo y Suzuno empujando a Kido, y Ulvida empujando a Luna, hacia el laboratorio y encerrándolos con llave. Entonces, la voz de Nagumo se escuchó.
-¡Ja!- Nagumo rió.- Si quieren pueden seguir gritando toda la noche, pero nadie los sacará de ahí.
-¡No pueden hacer esto, mañana todos se darán cuenta de nuestra ausencia!- reclamó Kido.
-De hecho, Yuuto, esta tarde, de improviso, irás a un viaje con tu padre. Y Luna se quedará a dormir en la casa de una amiga.- dijo Nagumo.- No veo porque se irían a preocupar.
-¡Nosotros acabaremos con el Raimon!- rió Nagumo.
Por favor, repetición de esa parte.
-¡Nosotros acabaremos con el Raimon!
Todo el estadio se lleno de comentarios en contra de los tres jugadores y Kudo.
-¡Policía!- genial, había llegado justo a tiempo.- ¡Están arrestados!
-¡Onigawara-san!- exclamó Mio.
-¿Lo conoces?- preguntó el Raimon completo. Mio asintió con la cabeza. Todos observaron como Kudo subía al auto y la policía se lo llevaba.
-Pero, no lo entiendo…- dijo Midorikawa.- ¿Qué fue exactamente lo que pasó?
-Bueno…- dijo Kido.- Luna llegó poco antes de que entrara a la escuela, así que me acompañó, y justo cuando creímos que no había nadie, escuchamos a Kudo y a esos tres- indicó a Nagumo, Suzuno y Ulvida- hablando sobre que acabarían al Raimon. Se dieron cuenta de que estábamos escuchando… y nos encerraron en el laboratorio. No teníamos como salir, ni pruebas, pero la cámara de Luna se cayó fuera del laboratorio y lo grabó todo.
-Increíble.- dijo Mio.- Me alegro de que hayan salido.
-Además, Kudo había planeado esto desde mucho antes.- dijo Kido. Todos miraron atónitos al estratega.
-¿Qué?- preguntó Goenji.
-Kudo mandó a Hitomiko a presionarnos de tal forma que ninguno lo soportaría. Fueron sus órdenes los mandatos de ella, y finalmente, la eliminó del mapa para poder acabar con el equipo él solo. La usó de comodín, y luego utilizó a Haruya, Suzuno y Ulvida.
-Basta de explicaciones, el partido debe continuar.- dijo el árbitro.- Sin embargo, si no tienen entrenador, no pueden realizar el partido.
-Rayos.- se quejó Mio.
-¡Yo seré el entrenador del Raimon!- exclamó Hibiki bajando de las gradas y llegando junto a Tobitaka.
-¡Hibiki-san!- exclamó Mio acercándose a él.
-Creo que ya has aprendido a tomar decisiones.- dijo el cocinero. Mio se avergonzó.- Sin embargo, eso no te convertirá en la entrenadora.
-Ha sido un mal chiste.- dijo Mio sonriendo.- Pero al fin y al cabo, está aquí como entrenador, no comediante.
Hibiki sonrió.
-¡Bien, muchachos, vayan todos a jugar!- exclamó Hibiki.
-¡Hai!- exclamaron.
-¿Cómo se supone que jugaré?- preguntó Kido. Mio se acercó a Goenji y miró vengativamente a Ulvida.
-Kido, Kido, Kido…- dijo la chica tras dirigirle una mirada cómplice al delantero de fuego, quien solo se limitó a sonreír.- Todo tiene solución en este planeta.
La chica pateó el balón contra Ulvida, a quien le llegó directamente al estómago y salió corriendo del estadio.
-¡Magia! ¡Necesitamos un mediocampista!- exclamó la peli negro. Kido rió y luego le sonrió a la peli negro.
-Gracias.- agradeció el de rastas. Mio sonrió.
-No hay de qué. Después de todo, te la debía.
¡Bien, continúa el partido! Ya que el narrador no ha podido asumir… Yo estaré encargada de narrar los próximos cuarenta y cinco minutos. ¡Mi nombre es Luna, y estaré encargada de narrar el partido!
-¡Ella sí que es una buena narradora!- exclamó Mio.- Al fin alguien decente asume el cargo.
-Hay que ver que conveniente eres Mio Suzuki.- rió Cherryl.
¡Empieza con el saque del Raimon! ¡Cherryl y Tomoyo se dirigen a la portería y hacen la Cruzada Fugaz! ¡Adelante chicas, ustedes pueden!
-¡Cruzada Fugaz!
-¡Colmillos Bestiales!
¡El tiro es detenido por Genda! El Raimon no agacha la cabeza y sigue adelante. ¡Mio le roba el balón a Sakuma!
-¡Bolt Storm!-exclamó la chica dirigiendo el balón hacia Cherryl y Tomoyo.
¿Qué?- preguntó Tomoyo. Cherryl miró el tiro.
-Entiendo.- dijo la rubia.- ¡Vamos Tomoyo, la cruzada fugaz!
-¡H-Hai!
-¡Cruzada Fugaz!-
¡Qué inteligente de parte de Mio! ¡Ha enviado el tiro en forma de pase, lo cual incrementará el poder de la Cruzada Fugaz!
El tiró pasó tan rápido que Genda no tuvo tiempo ni de reaccionar.
¡GOL DEL RAIMON! ¡El marcador declara empate, y los del Teikoku tragarán tierra si es que no mejoran sus técnicas defensivas!
-Cómo me agrada que sea ella la narradora.- dijo Mio orgullosa de su hermana pequeña.- ¡Y menudo tiro, Cherryl, Tomoyo!
-¡Hai!- exclamaron ambas contentas.
¡El partido continúa con el saque del Teikoku! ¿Podrán igualar el marcador, o seguirán en desventaja? Fudo avanza sin ninguna complicación, lo cual significa peligro para el Raimon.
-¡La torre!
-No me detendrás con eso.- dijo el delantero ras esquivar la técnica y ya dirigirse a la portería, seguido de Sakuma y otro jugador más.
¡Fudo esquiva la técnica de Toko Zaizen! ¿¡Podrá el Raimon detener el tiro! ¡Vamos, Raimon!
-¡Pingüinos Imperiales No.3!- exclamaron los tres haciendo la técnica.
-¡Captura Celestial V. 2!- Endo realizó su técnica, pero esta vez evolucionada, y finalmente, logró detener el tiro.
¡Increíble, el Raimon ha logrado detener el tiro! ¡Hurra por el portero del Raimon! ¿Eh…? ¡Me acaban de informar que… el partido acabará dentro de cinco minutos!
-Vamos.- dijo Kido al equipo.- ¡Demostrémosles que ganaremos este partido!
-¡Hai!- respondieron todos.
¿Podría ser…? ¿¡La nueva técnica del Raimon!
-¿¡Ehhhh!- se escuchó en las gradas.
-¡Adelante!- exclamó Endo.- ¡Tomoyo!
-¡Fast Wind!
A Tsunami…
-¡Remate Tsunami! ¡Toko-chan!
-¡Tiro Mariposa! ¡Kazemaru!
-¡Entrada Huracán!- el balón comenzó a tomar más potencia.- ¡Kido!
-¡Pingüino Emperador No.2!- Kido lo tiró hacia Cherryl.- ¡Cherryl, haz una técnica fuerte!
-¡Hai!- exclamó la chica.- ¡Blinding Shot!
-¡La furia del Dios, Hiroto, Fubuki, Mio!
Los tres asintieron con la cabeza mientras que Mio recibía el balón y lo lanzaba el aire.
-¡La Furia… del Dios!
El balón fue lanzado a tal velocidad que causó un gran hoyo en la red del arco.
Y el pitido final se escuchó.
Esto… N-No… ¡ Inazuma Japan gana el partido! ¡Esto es increíble! ¡El fútbol verdadero ha triunfado! ¡Hemos ganado! ¡Gracias a todos ustedes por apoyarnos todo este tiempo!
-¡Los hemos logrado!- exclamó Mio abrazándose a Fubuki. Luego miró a Fudo.- ¡TRAGATE ESA!
-Hay que ver lo competitiva que eres.- rió Cherryl. Mio la abrazó y ambas empezaron a saltar entusiastas.
-¡Hemos ganado, HEMOS GANADO!
-¡Increíble!- exclamó Tsunami abrazando a Toko.- Hemos ganado.
-T-Tsunami…- dijo la chica sonrojada. Tsunami se sonrojó al ver lo que había hecho y todo el estadio empezó a chiflar.
Midorikawa fue hasta Hiroto y le extendió una mano. Hiroto sonrió apenado.
-Vaya, no he ganado a tu lado… pero esta vez lo admiré en vivo y en directo.- dijo Midorikawa. Hiroto sonrió.
-Te equivocas.- dijo Hiroto.- Defendiste el campo hasta el final, y gracias a eso, hemos ganado.
Midorikawa sonrió.
-Bueno, si lo pones así…- dijo el peli verde. Ambos rieron.
Luna corrió hacia Mio y la abrazó.
-¡Onee-chan, han ganado!- exclamó Luna. Mio sonrió.
-¡Así es!- exclamó la peli negro muy feliz.
Fudo miraba con indignación a ambas tan felices. Se acercó al balón que tenía más cerca y lo pateó en dirección a Luna.
Suzuno, que observaba atentamente se interpuso, recibiendo así todo el golpe y cayendo al suelo.
-¡Suzuno-kun!- exclamó Luna preocupada. Mio miró a Fudo y apretó los puños con fuerza.
-¿¡COMO TE ATREVES A PATEAR UN BALÓN EN DIRCCIÓN A MI PEQUEÑA E INDEFENSA HERMANA, MALDITO BASTARDO!- exclamaron Mio y Tobitaka, que había salido de quién sabe dónde, a Fudo. Fudo sudó helado.
-Hmph…. La próxima vez no pienso fallar.- dijo el delantero. Tomoyo se acercó muy molesta al chico.- ¿Qué te sucede?
-Maldito… ¡ODIO A LOS ABUSIVOS COMO TÚ!- exclamó la chica mientras que un aura oscura la rodeaba. Fudo rió.
-¿Y qué me haría una indefensa chica como tú?
Tomoyo lo miró furiosa, y acto seguido, lo pateo en… bueno, ustedes ya se imaginarán.
Todos los del Raimon veían aterrorizados a Tomoyo.
-Yo que tú, pensaría más de una vez antes de hacerla enojar…- le susurró Hiroto a Kazemaru.
-¡Suzuno-kun!- exclamó Luna viendo al chico peli blanco.- N-No lo entiendo… ¿Por qué lo hiciste?
-L-Luna…- dijo Suzuno adolorido. Luego tomó una de las manos de la chica y sonrió de media luna.- E-Eres una persona muy especial para mí… No permitiré que nada malo te pase, porque te amo.
-S-S-Suzuno-kun, ¿¡estará delirando!- preguntó la chica con las mejillas encendidas.
-Este tipo no deliraría con algo como eso.- dijo Cherryl. Mio y Tobitaka miraron a Suzuno con aura maligna rodeándolos.
-ALÉJATE DE ELLA, MALDITO PROFANADOR DE CUNAS- exclamaron ambos. Mio y Tobitaka recibieron un golpe en la cabeza, por parte de Cherryl y Goenji, respectivamente.
-¿Y le decías complejo de hermana a Tobitaka? ¡Estás peor que él!- exclamó Cherryl molesta.
-Ya déjala crecer.- dijo Goenji.
-¿Y qué hay de Yuuka?- preguntó Tobitaka molesto. Goenji miró al piso, y un aura oscura lo rodeó por completo.- ¿D-Dije algo malo?
-Yuuka está saliendo con un chico…- dijo Cherryl para luego ir a consolar a Goenji.- Tranquilo, Shuuya-kun, a Yuuka-chan no le ocurrirá nada.
-¡Bien, esto hay que recordarlo!- exclamó Luna sacando su cámara.- ¡Vamos, todos posen para la foto!
Todos los chicos del Inazuma se acomodaron. Luna puso a cámara con un minutero para ella acomodarse, al igual que todos. Entonces, el flash de la cámara los cegó a todos y tomó la foto.
Un mes después…
Mio se encontraba arreglando sus cosas, al igual que Luna y Tobitaka. Los tres salieron de sus habitaciones con una gran maleta cada uno. Bajaron las escaleras y abrieron la puerta. Al frente de su calle se hallaba el señor Hibiki, con todos los de Inazuma. El señor Furukabu estaba dentro de la Caravana Relámpago.
-¿Qué están esperando?- preguntó Hibiki.- Si no suben rápido, perderemos el vuelo. Los tres subieron.
Los chicos del Inazuma los saludaron. Había tanta gente abordando la Caravana…
-Y no puedo creer que nosotros estemos aquí.- dijo la voz de un chico de lentes azules.
-Eso no quita que luego volvamos a la selección de nuestro país.- sonrió uno rubio de ojos verdes.
-Vamos, les pedí que vinieran por la compañía, no para que se quejaran.- dijo Mio a ambos amigos suyos.- Mark, arréglate el cuello de la camisa, y Dylan…- la chica le entregó un libro-Gracias por prestármelo.
-¿Prestártelo? Es tuyo si quieres.- dijo el chico. Mio sonrió.
-Está bien… No me quejo, era un buen libro, después de todo.- dijo la peli negro.
-¡Cariñín!- exclamó otra voz conocida.
-Rika, para de acosar a Ichinose.- dijo Toko regañándola.- Está bien que sean novios, pero… ¿no crees que exageras mucho?
-¿Y por qué abrazas a Tsunami, eh?- le sacó en cara la chica peli azul. Toko se sonrojó y desvió la mirada.
-No es eso, T-Tsunami me está abrazando.
-Mentira.- dijo el otro riendo.
-¡T-TSUNAMI!
Hiroto y Midorikawa iban sentados juntos.
-Que mal…- se quejó Midorikawa.
-¿Por qué lo dices?- preguntó Hiroto. Midorikawa infló los mofletes.
-Todos han terminado con una novia, y en cuanto no nos consigamos uno, nos convertiremos en pareja, porque las fangirls de seguro querrán eso.- se quejó Midorikawa haciendo sonrojar a Hiroto.- ¡Y NO ME QUIERO CONFUNDIR!
-¡MIDORIKAWA!- exclamó Hiroto sonrojado a más no poder.
-Hmph…- se quejó alguien atrás de ellos.- Mira que poco inteligente de haberme sentado contigo.
-Ya cierra la boca, Fudo.- le reclamó Kido a su lado. "Y así como sigamos igual, la próxima pareja seremos nosotros…" pensó lamentándose el de googles.
-¡QUE EMOCIONANTE!- exclamó Endo a Aki.- ¡Iremos al FFI otra vez!
-Hay que ver que entusiasmado está.- dijo Tomoyo.
-Bueno, de seguro tú también lo estarás, Tomo-chan.- dijo Kazemaru.- Será tu primera vez allí.
-Bueno… no estoy tan entusiasmada como otra persona que conozco.- dijo la chica mirando a los asientos de su lado.
-Que emoción, seré una de las primeras mujeres del FFI…- soñaba Cherryl. Goenji sonreía.
-Y no me cabe duda de que serás la mejor.- dijo Shuuya tras besarle dulcemente la cabeza. Cherryl se sonrojo y lo abrazó.
-Y tú serás el mejor del Inazuma Eleven, Shuuya~kun- dijo la rubia.
-Cuánto se aman….- sonrió Mio tras ellos. Fubuki la abrazó.
-Al igual que nosotros al principio.- dijo Shirou. Mio rió.
-¿Y que a caso ahora no somos así?- preguntó la peli negro.
-Uhm… Depende.- dijo Fubuki Luego se acercó al oído de la chica y le susurró.- Porque en Hokkaido lo pasamos muy bien…
-Uhm… sí.- respondió Mio sonrojada. Luego miró a los asientos de atrás.- Aunque ahora mis ilusiones murieron. Dígame, Hibiki-san… ¿¡en qué rayos pensaba cuando dejó venir a Nagumo, Ulvida y Fudo!
-Pensaba en su estilo de juego.
-ESO NO ME BASTA.- se quejó la peli negro.- Además, trajo al profanador de cunas…
-¡Onee-chan!- le regañó Luna dejando de abrazar a Suzuno.- Suzuno-kun se ha comportado como todo un caballero conmigo.
-Pero como se intente propasar contigo, ya conocerá lo peor de mí.- dijo la peli negro fastidiada.
-Y dejará de ser tu novio.- agregó Tobitaka.
-Y entre ambos, LO MATAMOS.- dijeron al unísono los hermanos. Cherryl se llevó una mano a la frente.
Mio miró la ventana. Habían pasado muchas cosas desde que había llegado a Japón… pero sin duda, la más importante había sido ser parte del Raimon.
Miro el cielo y sonrió.
"Papá… he encontrado la felicidad nuevamente. He vuelto a ser la misma de antes… Pero ahora no seré el Ángel de The Unicorn… Desde ahora, seré El Ángel Inazuma, y ganaré el FFI… con cada uno de ellos"
Con los Inazuma Eleven…
Bien, chicos, aquí acaba el Fanfic. Qiero agradecerles haber seguido esta historia desde su primera temporada hasta ahora. Quizás siga, quizás no. No lo sé aún ^^
Mido-chan: El punto... es que te querías librar rápido de nsootros, ¿eh? ¬¬
Cami-chan: Si fuera así, estarías muerto, al igual que aquellos personajes que no fueron necesarios ¬¬
Mido-chan: Bueno, eso es cierto. Lo malo es que... ¿qué se supone que diga ahora? Ya no hay un capítulo al cual hacerle resúmen ¬¬
Cami-chan: Deberías dar las gracias, com yo lo hice ^^
Mido-chan: Uhm... ¡Bien! ¡Gracias a todos por leer el fanfic de Cami-chan y a aquellos que dejaron reviews apoyandonos en todo este demoroso proceso!
Cami-chan: ¡Arigatou mina-san!
Todos: ¡Hai! ¡Arigatou!
Cami-chan: Bien, chicos. ¡No olviden dejar reviews!
Mido-chan: ¡Hey, esa era mi frase! ¬¬
Cami-chan: Ups... Lo siento, Mido-chan.
Mido-chan: ¡Entonces, ya lo saben! Habrá un próximo fanfic pronto. ¡Estén atentos!
Cami-chan: ¡Hai!
Ambos: Matta-ne!
