Capítulo 21
Los sádicos junto a las tsundere no son buena combinación.
-Y bien Abuto, ¿Cuál es tu castigo? – Pregunto el sonriente Kamui.-
-Lo que pediré es algo sencillo, tiene que ver con ustedes dos.- Señalo a Kagura y a Kamui.-
-¿Para qué me quieres a mí? – Pregunto Kagura desconfiando, mientras se sostenía de Gintoki ya que no podía permanecer de pie por si sola.-
-Como sabrán, en la guerra perdimos a muchos de nosotros, casi llegamos al borde de la extinción.-
-Ahh, ¿Y? – Pregunto Kamui.-
-En resumen, lo que quiero es que ustedes tengan hijos Yato, pero para ser Yatos puros deberán tenerlos con otros Yatos.-
-¡¿Qué?! – Exclamaron todos.-
-¡No quiero! ¡No quiero tener hijos con otro Yato! ¡Me rehúso! – Exclamo Kagura.-
-Ese es mi castigo.-
-¿No puede ser con alguien que no sea un Yato? – Pregunto Kagura.-
-Sí, pero corre el riesgo de que no sea un Yato.-
-Bien, lo tendré con un humano.-
-Oye mujer, ¿No acabas de escuchar lo que dije? – Pregunto Abuto.-
-¿Cuál es el problema? El líder tiene que darnos unos huevos y nosotros lo cuidaremos, de ahí saldrá un niño ¿Verdad? – Todos se le quedaron mirando sin ninguna expresión.- Lo cuidare con el sádico.-
-¡Eres tan inocente! – Exclamo Gintoki abrazando a Kagura.- Oye Sougo, no te dejare que te aproveches de su inocencia.- Le reprocho.-
-Yo aún no he dicho nada.- Contesto Sougo.-
En ese momento Kamui le apunto en la cabeza a Sougo con su paraguas.- No te acerques a mi hermana.- Dijo sonriente.-
-Oigan ya basta.- Dijo Kagura mientras se dirigía hacia Sougo y a Kamui cojeando, y cuando llego separo el paraguas de su hermano de la cabeza del sádico.- La decisión es mía ¿No? Cuidare el huevo con el sádico.- Dijo convencida.-
-¿Cuántos años tienes? – Pregunto Abuto sorprendido de lo idiota que era Kagura.- ¿Has escuchado alguna vez sobre tener "relaciones"? –
-¿Eh? ¿"Relaciones"? – Pregunto Kagura.-
-Abuto.- Dijo Kamui mientras apuntaba a la cabeza de Abuto.- Cállate. O te mato.- Dijo sonriendo.-
-Kamui ya basta.- Dijo Kagura.- ¡Ya tome mi decisión! – Exclamo molesta.-
-No hay alternativa, ya eligió a Sougo.- Dijo Tsukuyo.-
Luego de un rato, todos se estaban yendo.- Kamui.- Abuto le detuvo.- El castigo también va para ti. No quiero que nuestra raza se extinga, si no hay niños Yato para cuando finalice el año me veré obligado a iniciar otra guerra.-
-Ya entendí.- Contesto sonriente.- Nos vemos cuando haya nacido el nuevo Yato.- Dio media vuelta y le saludo moviendo de izquierda a derecha su mano.-
Kagura caminaba cojeando, cosa que Shinpachi noto.- Kagura, no deberías caminar.- Dijo mientras la tomaba en brazos.-
-Oye, ¿Q-Que haces? – Pregunto sonrojada al ser cargaba por Shinpachi.-
-Es que si no será peor para ti.- En ese momento la punta de una espada se apareció frente al rostro de Shinpachi.-
-Suéltala si no quieres que te mate.- Dijo Sougo.-
Shinpachi bajo a Kagura, e inmediatamente Sougo le abrazo.- ¿Qué haces? – Pregunto Kagura sin ninguna expresión en el rostro.-
-Tranquila nena, aquí esta papi.- Dijo seriamente mientras seguía con su espada en mano apuntando a Shinpachi.-
-¿Papi? – Pregunto en tono de desagrado.-
El camino hasta la terminal era largo, deberían pasar todo un día y toda una noche caminando para llegar. Sougo cargo a Kagura en su espalda durante el viaje, Kamui se les quedo mirando todo el tiempo, luego de haber recibido esa amenaza de que si no había niños Yato para cuando finalice el año comenzarían otra guerra, se sentía inseguro. Desconfiaba de Sougo, estaba seguro de que el se aprovecharía de la inocencia de su hermana.
Ya era de noche, todos estaban cansados y hambrientos.- ¡Bien! Descansaremos aquí por unas horas, Kintoki y yo iremos a buscar comida.- Dijo Tatsuma y luego se echó a reír.-
-¿Por qué me involucras a mí? – Pregunto Gintoki, y no tuvo más remedio que acompañar a Tatsuma.-
Estaban todos descansando en la costa de un rio, pero Sougo se hallaba lejos de los demás. Kagura lo vio sentado observando el rio a lo lejos y "camino" (cojeo) hasta donde estaba el.
-¿Qué estás haciendo aquí? Todos estamos haya, estábamos por jugar UNO. – Dijo sonriente.-
-Estoy pensando.- Dijo sin apartar la vista del rio.-
-¿Pensando en qué? – Se sentó al lado de Sougo.-
-En todo lo que ocurrió hoy.-
-¿Y que ocurrió hoy? – Pregunto inocente.-
-¿Cómo que que ocurrió? Te transformaste en un monstruo, me declare, te bese, y dijiste que querías tener un hijo conmigo. ¿Te parece poco? – Pregunto irritado.-
Kagura pensó por un momento.- Tienes razón.- Contesto mirando hacia el rio.-
Ambos guardaron silencio por unos minutos.- ¿Por qué… Me elegiste? – Pregunto Sougo
-¿Eh? – Pregunto Kagura.-
-Ya sabes… Para… Tener un… Hijo.- Murmuro.-
-Mm… ¿Por qué? Ni yo misma lo sé bien.- Se detuvo a pensar.-
Nuevamente guardaron silencio.- Aun no he oído tu respuesta.-
-¿Respuesta de qué? –
-Me confesé ¿Recuerdas? – Pregunto molesto.-
-¿Eso fue una confesión? Más bien parecía un intento desesperado por querer despertarme.- Se cruzó de brazos y Sougo se sentó delante de ella.- ¿Qué? – Pregunto extrañada al ver que Sougo la miraba fijamente.-
-Todo lo que dije es verdad.- Kagura se sorprendió.- Yo te amo. Aunque seas una bruta, maleducada, muerta de hambre, machona, y china.-
-¿Qué tiene que ver lo de china? – Susurro.-
-Desde que nos conocimos… He estado enamorado de ti.- Dijo seriamente.-
-¡¿Desde hace 6 años?! – Exclamo muy sorprendida.-
-¡Sí! Y baja la voz idiota, no quiero que los demás escuchen.- Se rasco la cabeza y miro hacia otro lado. Luego de unos minutos continúo hablando.- Hoy… Se cumple otro año desde la muerte de mi hermana. Este día siempre me pone muy triste, por eso quiero darle otro significado.- Miro a los ojos a Kagura.-
-¿D-De que hablas? – Pregunto sonrojada.-
-Diré todo lo que siento por primera y única vez en toda mi vida, así que presta atención.- Dijo seriamente.- Cuando te conocí no me llamaste la atención, excepto porque me venciste en una pelea. La verdad me parecías odiosa, arrogante y estúpida.-
-Tu eres el estúpido.- Interrumpió.-
-Pero no sabía porque todas las noches antes de dormir, tu rostro se aparecía en mi mente. – Kagura abrió grande los ojos.- Fue cuando me di cuenta, de que eras una persona importante para mí. –En ese momento el estómago de Kagura rugió.- ¿Tienes hambre verdad? – Pregunto con esta cara "¬ ¬" –
-Un poco, pero continua.- Dijo apretando su panza.-
-Bien, como decía.- Nuevamente fue interrumpido por el estómago de Kagura.- Ve a comer, es molesto que tu estomago me interrumpa.-
-¡Solo comeré un poco! – Exclamo mientras iba corriendo hasta donde estaban todos.-
-Estúpida china.- Sougo se recostó en el césped contemplando las estrellas pensando en todos los momentos que había pasado con Kagura.-
Flashback
Mientras Sougo hablaba, Kagura vio su ventaja y le pego un gran puñetazo que lo dejo en el piso dejando a Takasugi y a Yamazaki sorprendidísimos.
-¿Así es como tratas a tus amigos? ¡Eres más patético de lo que pensaba! –
-¿Cómo puede una niña tener esta fuerza? – Pensó Sougo mientras acariciaba su mejilla, donde Kagura le había pegado.- ¿Quién demonios eres? –
-Soy Kagura, de la familia Yato.- Kagura se cruzó de brazos.-
Luego de las clases, Kagura estaba en la puerta a punto de irse, pero Sougo la retraso.- ¿Se puede saber porque estas en mi clase? – Pregunto enojado.-
-¡Que se yo! ¡De haber sabido que habría tantos idiotas como tú no habría aceptado el intercambio! – Estaba realmente molesta.-
-¡Pues vuelve a tu país, maldita china! –
-¡Oblígame! – Kagura le pego una gran bofetada, pero Sougo no se quedó atrás y le pego una patada que le hizo caer.- ¡Oye yo soy mujer! –
-¡Las mujeres tienen pechos! – Dijo en tono burlón.-
-¡No me mires los pechos, pervertido! – Se sonrojo.-
-¿Cuáles pechos? –
Eso hizo sacar de quicio a Kagura.- ¡Te matare! – Se le tiro encima y comenzó a golpearlo, y Sougo a ella.-
-¿Puedes levantarte un poco? – Sougo se sentó en la cama y Kagura le puso varios almohadones detrás, para que pueda apoyarse cómodamente mientras comía.-
Kagura le dio el plato de arroz primero, pero cuando Sougo lo tomo sus manos empezaron a temblar y a tirar arroz para todos lados, así que Kagura se lo quito.- Abre la boca.- Mientras sostenía dos palillos con unos pocos granos de arroz, a Sougo le sorprendió que Kagura actuara así.- ¡Abre la boca o se enfriara idiota! No gaste mi tiempo cocinando para nada.- Se le marco una vena, era la Kagura de siempre, así que Sougo abrió la boca y esta le dio de comer.-
Kagura suspiro y apoyo su rostro en la cama, se sentía desanimada donde había perdido. -¿Por qué pierdo ante un idiota como tú? – Murmuro.-
-Oye china.- Kagura levanto un poco su mirada y Sougo poso su mano derecha en el rostro de Kagura y la beso.- Para que no te sientas mal porque perdiste.- Comenzó a reír.-
-¡Ma-Ma-Maldito! – Estaba completamente sonrojada y se le tiro encima para pegarle, pero Sougo le sujeto las manos y le saco la lengua, lo que hizo sacar de quicio a Kagura. Por lo que le pego un gran puñetazo en la cabeza que lo dejo casi inconsciente.-
-¡Oye estoy enfermo! – Exclamo con el ceño fruncido.-
-¡Yo también, pero de ti! – Estaba enojada.-
-¡Sa-Sadaharu…! – Pronuncio Kagura como podía, ya que no podía desprenderse de los labios de Sougo.-
-¡O-Oye tu lengua toco mi boca…! – Pronuncio Sougo con desagrado.-
-¡Cállate…! – Kagura le mordió el labio a Sougo como venganza.-
-¡Maldita… Suéltame…! – Movió la cabeza como pudo y logro que Kagura dejara de morderlo.-
-¡Oye, espera! ¡¿No se te olvida alguien?! – Exclamo alarmado al estar tirado en el suelo sin poder levantarse por el dolor de sentía en sus tobillos culpa de Kagura.-
Kagura se detuvo y fue corriendo a buscar a Sougo.- ¡Eres una verdadera molestia! – Exclamo molesta mientras cargo a Sougo en su espalda.-
.-… ¿Sabes? Cuando estabas con Nobume yo… - Sougo estaba realmente atento escuchándola.- Me sentí celosa.- Aun mirando hacia el cielo, mientras que Sougo no podía creer lo que estaba escuchando.-
-¿C-Celosa por qué? – Pregunto un tanto sonrojado.-
-Pues… Eres el primer amigo de verdad que tengo, y cuando dejaste de hablarme por estar con ella me moleste. Sentí… Que perdería a mi único amigo.- Cada palabra hacia más feliz a Sougo.- No, eres más que un amigo… Eres como mi hermano menor.- La felicidad de Sougo se desvaneció por completo.- Y creo que estaba más celosa del hecho de que tuvieses novia y yo no tenga.- Dijo entre risas, pero cuando miro a Sougo su risa de esfumo.- ¿Q-Que? – Pregunto al ver un aura demoniaca alrededor de Sougo, junto a una mirada escalofriante de el.-
Fin del flashback
-Sí que hemos pasado por mucho…- Murmuro Sougo.- Un hijo ehh…- Sonrió al imaginarse cargando un bebe en sus brazos, junto a Kagura.-
