Esa mañana se realizó la carrera de motocross en la que su hermano iba a participar, todos lo estaban apoyando desde las gradas, Tea y Subaru gritaban apoyando al mayor Lanster, Ginga también animaba. Quint y Genya se divertían tomando fotos y grabando el evento.
Al finalizar todas las carreras, ambas familias fueron a comer algo, Genya se ofreció a pagar todo, el evento era algo de celebrar, por primera vez Tiida lograba quedar en las primeras 3 posiciones quedando en un sorprendente segundo lugar. Y es que normalmente terminaba en los mejores 10 pero nunca en los mejores 3. Definitivamente todo era tranquilidad en ese viaje.
Por la tarde, las chicas irían a pasear en los alrededores de aquel lugar boscoso, acompañadas del joven. Mientras tanto los padres de Subaru estarían en una reunión con alguien. Lo único que Tiida sabía era que se trataba de un agente, eso era todo.
-Esperen esperen, ah, rayos, lo olvidé- Tea se quejó revisando los bolsillos de su Short.
-¿Hm? ¿qué olvidaste? – todos se detuvieron, Tiida se acercó a su hermana.
-Algo… - la peli-naranja se sonrojó un poco – hm… ustedes continúen, luego los alcanzaré- empezó a correr de regreso al hotel.
-De acuerdo, te esperaremos en aquel mirador- Tiida señaló en la parte alta al final del camino que llevaban.
-Ok- la menor Lanster se perdió de sus vistas.
-¿Qué habrá olvidado?- preguntó Ginga a su hermana.
-Hm… ni idea-
…
Tea seguía corriendo hacia el hotel pero detuvo su carrera en cuanto divisó en las afueras del complejo a un par de hombres y una mujer, uno de ellos era Genya y la mujer era Quint. Por su seguridad mejor dejaba de correr y solo caminaba.
Todo habría pasado desapercibido si no fuera porque a esa distancia podía ver que más que una charla cualquiera, el ambiente entre aquellos tres adultos parecía tenso, demasiado. La pequeña decidió acercarse un poco. A una distancia prudente y con el mayor sigilo posible se detuvo a escucharlos y conforme escuchaba más, su expresión de sorpresa y confusión pasó a una de terror.
Se quedó ahí hasta que los tres adultos se despidieron. Aquel hombre con el que hablaban, "Shiro" fue así como le llamaron. Ella nunca había escuchado ese nombre, pero al parecer estaba tan involucrado en el caso Testarossa como los demás.
Salió de su escondite y empezó a caminar rumbo a su habitación. Estaba intentando relacionar lo que había escuchado. Llegó a su habitación y se sentó sobre la cama.
"-Lamento que tenga que pasar todo esto, Shiro-kun-"
"-Todavía no las encuentran, solo espero que nada malo le pase-"
"-¿Y qué hay de la información que te di?-"
"-Es muy posible que sea verídica, ya localicé dos de los siete lugares que servían como laboratorios, algunas incubadoras todavía estaban en funcionamiento -"
"-¿Había más androides?-"
"-… estaba uno, se encontraba en malas condiciones, parecía muy dañado pero… no pude enfrentarlo-"
"-¿Era muy fuerte?-"
"-Fuerte no es la palabra… simplemente no la pude atacar-"
"-¿Tenía forma de mujer?-"
"-Sí, pero no era solo eso… esa cosa podía cambiar de forma-"
"-Con eso es suficiente, entiendo-"
"-Comandante Genya, estoy seguro que Fate a estas alturas ya está fuera del país, Precia sigue desaparecida y si lo que esa grabación dice es verdad entonces… no puedo dejar que esa jovencita siga con vida-"
"-Entonces no podemos hacer nada más-"
"-¿Cómo terminó así todo esto? Shiro-kun, realizaré el papeleo correspondiente y para mañana en la mañana tendrás un equipo bajo tu comando, si todo sale bien podremos rescatar a tu hija-"
"*Tono de llamada*"
-Fate-san- pensó en voz alta. Se puso de pie y abrió un cajón del buró al lado. Sacó un pequeño colgante con una fina piedra de color azul-morado. Guardo eso en su bolsillo y salió de la habitación, pasó al lado de la habitación de su hermano.
"-¿Signum, ya averiguaron algo? … Entiendo … Bien, cualquier cosa que averigüen del paradero de Hayate y la señorita Gracia avísenme en seguida. Sí, Shiro está con nosotros, tampoco sabemos dónde se encuentra Fate pero sugiere que ha salido del país. Sí, también pienso que pueda dirigirse a ese lugar. Está bien. Tengan cuidado-"
-Y Hayate también desapareció- miraba dudosa el picaporte de la habitación de su hermano. Recordó la pequeña discusión que habían tenido días atrás. Se estaba sintiendo culpable, pero sabía que lo que hizo era lo correcto. Esa desagradable sensación la molestaba. Fue a recepción y pidió la llave de la habitación de su hermano. Entró y tomó la mochila del mismo, revisó que fueran las cosas que necesitaba, iban unos cascos y los guantes, un pequeño kit de supervivencia y la cartera de su hermano junto con unas tarjetas e identificaciones. Salió de ahí dejando una nota de disculpa.
…
-Cielos como tarda- se quejó Tiida.
-Pero mientras esperamos podemos comer algún bocadillo, no te quejes tanto- Ginga estaba sentada al lado suyo.
Por su parte la menor Nakajima disfrutaba el rato de espera usando unos binoculares para ver en todas direcciones -¿Hm? ¿qué es eso?- Subaru alejó los binoculares de su cara al instante, parpadeó un par de veces y volvió a mirar - ¿Tea?- a lo lejos la menor Lanster entraba al garaje del hotel y llevaba una mochila. Se levantó de golpe y se disculpó con su hermana y Tiida, alegando que había recordado algo y debía irse pronto. Los hermanos mayores se quedaron solos.
Nadie sabía la conmoción que habría aquella noche en el hotel.
Cap 12.3
Los secretos que se heredan (Teana-Subaru)
Ya estaba lista para subir a la moto, tenía el casco y los guantes puestos -¡Tea!- una voz a su espalda la hizo sentir escalofríos.
La joven peli-naranja se detuvo de golpe al escuchar esa voz, de todas las personas que podrían descubrirla, esta era la que menos quería que lo hiciera. Lentamente giró su cabeza hacia atrás -¿Subaru?-
-¿Qué haces? ¿A dónde piensas ir?- Estaba sudada por la larga distancia que tuvo que correr.
Por un momento pensó dejarla sin responder pero no podía hacerlo, no con ella, por mucho que quisiera mantenerlo en secreto. A quien menos quería ver era a su amiga y para su grandiosa suerte ahí estaba – Debo encontrar a alguien- empezó a caminar con la tomo al lado. Subaru le siguió.
-¿Esto es por Hayate-san?- que Tea dejara de caminar era suficiente respuesta para ella -si te pido que te detengas no lo harás ¿verdad?- la menor Nakajina se veía preocupada, triste y al parecer enojada.
Al notar todo eso en la voz y la mirada de la peli-morada Tea solo agachó la cabeza -Lo siento… después de todo Hayate fue mi primer amiga – seguía mirando al suelo, era verdad, Hayate había sido su primer amiga y una muy importante - y no puedo dejar que se involucre más en esto, por eso… - levantó la cara, dedicando una mirada retadora a Subaru - no quieras detenerme- sentenció.
La menor Nakajima dio un pesado suspiro, ya habiéndose calmado, inhaló hondo y habló con calma - Si así es como va a ser, entonces iré contigo-
Al escuchar esas palabras Tea casi dejó caer la moto -¡¿Q-qué?! N-no no es necesario, solo te meterás en problemas, tus padres se preocuparán- apretaba sus puños sobre el manubrio.
-Aun así iré contigo- y la otra lo decía con esa mirada despreocupada de siempre, tan de repente parecía estar todo bien para ella.
-No es necesario, además solo me estorbarías- Tea desvió la mirada disponiéndose a subir a la moto.
-Prefiero estorbarte antes que dejar que vayas sola- la voz de Subaru se escuchaba al lado suyo y en efecto estaba al lado suyo, sujetando la muñeca de la peli-naranja.
-Agh, escucha, será peligroso, ni siquiera sé cómo haré para encontrarla- Tea intentó soltar su muñeca del agarre pero la otra no se lo permitió.
-Entonces te ayudaré a buscarla pero no dejaré que vayas sola- la mirada de subaru se iba tornando molesta, algo que era extraño en ella.
-¡¿Por qué no me quieres escuchar?!- finalmente tea la alejó empujándola haciendo que su amiga cayera hacia atrás.
-¡Eres tú quien no me quiere escuchar!- subaru se levantó y respondió con el mismo tono de voz que tea estaba usando, empezó a llorar.
-¡Yo siempre te escucho, siempre estoy atenta a lo que dices, cada día, cada hora, todo el maldito tiempo estoy pensando en ti!- y sin querer tea, por culpa de las lágrimas de aquella chica frente a ella, dijo lo que menos quería que subaru escuchara. Se sonrojó y se regañó mentalmente, desvió la mirada y unas lágrimas empezaron a asomar.
-¡Entonces ya somos dos! – unas cálidas manos la tomaron por las mejillas, sorprendiéndola en el acto - ¡y si no te agrada no es mi problema, iré contigo!- esas manos la obligaron a girar su rostro quedando frente a esa chica -¡no quiero perderte!- sus lágrimas no pudieron contenerse más tiempo una vez miró de cerca aquellos ojos que también estaban llorando.
-…- tea no pudo responder a eso, unos brazos la rodearon obligándola a desviar la mirada.
-Seré una miedosa, una llorona, una niña ingenua pero no pienso perderte así, tea por favor llévame contigo-
-¿Por qué haces todo esto?-
-…- esta vez subaru permaneció en silencio, solo presionó un poco más aquel abrazo ocultando su cara en el hombro de su amiga.
-M… agh bien, te llevaré pero no me causes problemas- Tea alejó a su amiga del abrazo. Sacó de la moto otro casco que le entregó -… ¿qué?- preguntó al notar que Subaru sonreía con unos ojos casi brillantes.
-Hehehe- una vez más la peli-morada la abrazó efusivamente.
-O-oye qué haces?- tea intentaba alejar su rostro de la cabeza de su amiga, sus orejas empezaban a tornarse rojas apenas percibía el dulce aroma de su amiga.
-Gracias, tea-
-… no, gracias a ti por estar conmigo- segyía desviando el rostro pues no logró zafarse del abrazo.
-¡Hm! te quiero-
-… t-también… …t….-
-¿Eh? ¿dijiste algo?- Subaru levantó la cara para mirarla a los ojos.
-También te quiero, ¿escuchaste? Así que más te vale no causarme problemas en el trayecto- Tea aprovechó ese momento para separarse de su amiga y subir a la moto.
-Hehe de acuerdo, cuida de mí en este viaje, ah, y yo cuidaré de ti- subaru levantaba sus puños a la altura del pecho como muestra de apoyo.
-Como digas- Lanster sonrió con ese comentario, indicó a Subaru que subiera y ya arriba encendió el motor.
-¡Espera!- subaru gritó apenas escuchó el motor de la moto.
-¡¿Qué quieres?!- tea pregunto un sorprendida y sonrojada pues subaru la abrazó con mucha fuerza.
-¡¿Estás segura que puedes manejar esto?!- preguntó subaru aferrándose más a la espelda de su amiga.
-¡Claro que sí, mi hermano me enseñó!- Tea intentaba calmarse, podía sentir los latidos de su corazón todavía más fuertes que hace un momento – ahora, sujétate bien- la moto se puso en marcha dejando a ambas familias atrás ignorantes de lo que acababa de ocurrir.
En el trayecto Subaru hizo caso a su amiga y se sostuvo firme a ella. Sabía todos los problemas que eso traería para su hermano y si llevaba a subaru con ella también sería problemático para el padre de la otra, pero esos brazos la tenían fuertemente atrapada y no era que le molestara esa calidez, pero nada bueno podía salir de eso.
Para no pensar mucho en lo cómodo que se sentía que la menor Nakajima la abrazara así decidió hacer un recuento de lo ocurrido hasta ahora. Se puso a pensar y recordar todas las cosas por las que habían tenido que pasar desde que se conocieron, desde que sus vidas se vieron involucradas con Hayate y especialmente con Fate.
Ella perdió a sus padres poco tiempo después de conocer a Fate; Subaru se vio involucrada en un accidente en el mar, ella y su hermana Ginga viajaban en un crucero y este, por terrorismo, fue hundido siendo ambas niñas rescatadas entre muchas otras personas… eso ocurrió también después de verse involucradas con Fate.
Lo recordaba bien, las veces que escuchó a su hermano pensar en voz alta, las veces que lo escuchó hablando con el padre de su amiga. Incluso su propio hermano pidiéndole un sinfín de veces que tuviera cuidado cuando estaba con Fate. Y a pesar de todo eso… los años que tenía conociendo a la rubia eran suficiente para saber que Fate no podía ser ese monstruo que incluso su hermano decía ser, pero al igual que Hayate, Tea tampoco tenía pruebas que demostraran que lo que pensaba era verdad, deseaba fervientemente creer en Fate y lo que Hayate siempre le dijo. Y era eso justamente lo que planeaba buscar, Hayate tal vez la iba a odiar por eso pero no importaba, a veces la mejor manera de demostrar algo es llevándole la contra. Tea buscaría la información que afirmara o desmintiera a Fate, y esa información estaba en un solo lugar, en manos de una sola persona. Aquella mujer que conoció en el funeral de sus padres. Esa misteriosa mujer que por azares del destino frecuentó unas cuantas veces porque le parecía "sorprendente", la mujer que decía haber hecho algo imperdonable, la mujer que le contó una historia de ciencia ficción. La misma historia de ciencia ficción que hayate también le contaría poco después.
Flashback
En un edificio habitacional, la pequeña Lanster entra a una habitación, en la entrada no hay objetos, en la habitación contigua tampoco, el cuarto que tendría función de dormitorio está alumbrado y en el centro hay una mesa de madera y un par de sillas. Sobre la mesa hay un café y un vaso de agua.
La peli-naranja entra.
-¿Hola?-
-Hola, tanto tiempo, has crecido- recargada en una pared está una mujer, se separa de la pared y hace una señal a la niña para que tome asiento, también toma asiento frente a la niña.
-Um… sí, ha pasado tiempo…- la miña mira con detalle a la mujer, su expresión sigue siendo la misma como aquella con la que la conoció. Tristeza.
-Mientras más creces más te pareces a tus padres, ambos estarían orgullosos, estoy segura- la mujer sonríe.
-Gra-gracias-
-Quiero entregarte este disco, estoy segura que te divertirás descifrando su contenido- la mujer saca un disco de su saco.
-¿Por qué me entrega esto?- Tea lo toma y lo mira interrogante.
-Me hubiera gustado entregarle esto a los hijos de Kazuo y Rein, pero es demasiado doloroso, la pequeña Hayate debe odiarme y Zafira… realmente no quiero involucrarlos más. Perdóname si te estoy imponiendo una carga muy pesada-
-¿Y qué hay del Comandante Nakajima?-
-Antes de poder acercarme a él sería atrapada y no tendría oportunidad de decir palabra alguna, además él y tu hermano piensan que los traicionamos a todos-
-¿Y por qué yo?-
-Te lo dije, te pareces mucho a tus padres, llegarás tan lejos como quieras. Una vez logres descifrar esto entrégaselo a tu hermano, él te creerá, lo sé, y después de eso todo esto podrá detenerse- la mujer se puso de pie y se acercó a la salida de la habitación.
-Precia-san… - Tea se puso de pie también.
-¿Sabes? Esa máquina de matar que tienen por amiga antes podía hacer las más hermosas sonrisas- dijo la mujer sin mira atrás, donde tea seguía de pie.
-¿Perdón?-
-Eso a lo que ustedes llaman Fate, no es ni una pizca como mi pequeña hija- la mujer salió de la habitación y poco después se escuchó la puerta del departamento cerrarse.
Fin de flashback
Si tea lo pensaba para sí misma, todo lo que estaba pasando era muy estúpido, ¿qué hay de la comunicación civilizada? Pero no, gracias a un demente de ojos dorados toda esa comunicación civilizada podía irse muy lejos. Todas las cosas que habían ocurrido hasta ahora no tendrían que haber pasado si, en primera, esa máquina de matar no hubiera funcionado. Se podía escuchar cruel decir eso, porque significaba que hubiera sido mejor que Fate hubiera muerto… pero si eso hubiera ocurrido, ni sus padres hubieran muerto, ni los androides hubieran existido. Si eso hubiera ocurrido, tal vez la vida de Subaru no hubiera peligrado en aquel crucero, tal vez Hayate no sería tan impulsiva… seguro ellas tres nunca se hubieran reunido en el mismo lugar, la escuela… tal como todo estaba previsto. Todo si aquel inhumano experimento no hubiera funcionado… Si tan solo Alicia no hubiera aceptado aquel trato con Jail Scaglietti. Si tan solo Alicia Testarossa no hubiera aceptado intercambiar su "escencia" por la de Fate.
Y eso era lo que aquel disco contenía, un informe de aquel experimento no autorizado. Detalle a detalle, las atrocidades que el cuerpo de Alicia tuvo que pasar para "convertirse" en su hermana fallecida, Fate. Un intercambio de memoria, de un cadáver a un cuerpo en funcionamiento. Todo el reporte escrito por la misma Precia.
Teana todavía recordaba eso, recordaba haber sentido nauseas al leer todo el reporte y ver las imágenes de este. Ella sola no podría emocionalmente cargar con eso pero tampoco quería involucrar a Subaru, así que solo compartió eso con la persona que estaba segura sería la indicada. Hayate.
Mayúsculo error el de la joven Lanster, cuán equivocada podía haber estado. En cuanto Hayate vio el reporte entero, tomó el disco y lo destruyó. Tea no podía entender por qué, así que Hayate, segura de lo que diría, le contó su versión.
Diferían en gran medida, para Hayate Precia siempre sería la malvada, porque la castaña tuvo la oportunidad de conocer a Fate cuando era niña en esos días que estuvieron en el mismo hospital. También vio a Alicia, ¿cómo se atrevía Precia a decir que Fate era en realidad Alicia? Porque, aunque se escuchara cruel decirlo, entre Fate y Alicia, era claro que Alicia tenía heridas graves y por eso en cualquier momento fallecería en la cama de aquel hospital. Por otra parte las heridas de Fate eran superficiales, sí graves, pero mucho menos graves incluso que las heridas de su hermano Zafira. Ella había visto a las niñas Testarossa y había convivido con ellas. No podía aceptar que alguien que no conociera de lo ocurrido en aquel accidente se atreviera a decir que su Fate no era real. ¿Y todavía atreverse a decir que Precia era otra víctima? No, Precia era también culpable, tan culpable como aquel científico Scaglietti. Por sus propios medios Hayate había investigado a aquel hombre, sin duda un genio pero un demente en el mismo nivel. Estudioso y fiel seguidor de las investigaciones de los Testarossa, a veces divergente en las teorías que ellos proponían, a veces ansioso por probar las mismas teorías. Hayate sabía, podría jurar que fue culpa de los Testarossa que sus padres fallecieran en aquel accidente, y al igual un accidente fue que el padre de Fate falleciera ahí mismo. Hayate sabía que la familia de Fate fue conocida por siempre arriesgarse a experimentar con sus teorías, razón por la cual empezaron a ser investigados… y medio por el cual los Testarossa, los Yagami, los Lanster y los Nakajima se volverían grandes amigos. Pero decir que después de todas las veces que ha visto a Fate hundirse en fuertes depresiones, tener heridas indecibles en el cuerpo y escucharla llorar amargamente y soportar torturas tras torturas solo para recuperar a su hermana… ¿Cómo podía creer que eso por lo que Fate tantos años estuvo luchando en realidad era en vano?
Hayate le pidió tiempo para encontrar algo que demostrara que lo que decía era verdad, y de eso ya habían pasado dos años… y en esos dos años, de cinco androides que eran ahora eran doce. De acuerdo al reporte que recordaba, había programados 7 modelos más y para las fechas ya debían estar en funcionamiento.
Si dejaba pasar más tiempo seguramente las cosas iban a empeorar, así que un día Tea se armó de valor y habló con su hermano, al principio su hermano parecía escéptico, pero Tea siempre fue una chica honesta, demasiado si lo podía decir él mismo. Después de realizar una grabación de la charla entre los hermanos Lanster, un largo interrogatorio, Tiida informó al Comandante Nakajima, todo fue llevado en el mayor silencio posible.
Poco tiempo pasó para que Genya empezara sus acciones y fue entonces que Hayate descubrió lo que había ocurrido. Tea ya no le podía dar más tiempo, y fuera verdad o mentira lo que la peli-naranja sabía de lo que Precia le mostró, lo cierto era que la única persona que iba a perder ahí sería Fate.
…
Pasado un par de horas las chicas se detuvieron en un restaurant para comer algo, tenía poco que habían salido de la zona de curvas y vegetación. El restaurant estaba a pie de carretera, la peli-naranja dejó la moto cerca de la entrada mientras Subaru entraba y buscaba un lugar libre. Casi en seguida fueron atendidas una vez se acomodaron en la mesa que Subaru eligió.
-Oye, Subaru-
-Dime- la chica movía los pies debajo de su asiento.
-Lo siento- se disculpó de la nada.
-¿Por qué te disculpas?-
-Por todo-
-Jejeje Tea, no necesitas disculparte porque yo estoy muy feliz de haberte conocido y ahora poder estar contigo-
La menor de los Nakajima siempre logró entender las pocas palabras con las que a veces Lanster se comunicaba, Tiida solía bromear con Tea diciéndole que seguro esa era la habilidad especial de Subaru porque solo ella era capaz de entender a su hermanita. Una vez más Tea se sorprendía por lo fácil que su amiga había entendido lo que quería decir.
Subaru siempre estaba con ella, en las buenas y en las malas, mayormente en las malas con las familias que tenían. Siempre se sintió agradecida de que aquella tierna niña quisiera ser su amiga tan insistentemente, de por sí para Tea hacer amigos era una cosa un poco difícil debido a su carácter, pero con Subaru todo era tan fácil, siempre dejándose llevar por esa chica tierna.
La comida les fue servida y mientras la degustaban hablaban de cosas como la escuela, los clubs, la moto de Tiida y la reprimenda que les esperaba cuando regresaran. Terminaron y pagaron. Al salir decidieron camiar un poco igual a orilla de carretera, Tea llevaba la moto y Subaru cargaba ambos cascos entre sus brazos.
-¿Subaru?-
-¿Hm?-
-Um… bueno… um… te prometo que te protegeré siempre- dijo intentando expresar lo que sentía. Se veía muy roja, hasta las orejas. Podría decirse que un intento inconsciente de hacerle saber a la otra lo mucho que le importaba.
-Hehehe ¿incluso cuando seamos un par de ancianas?-
-… s-si quieres- se ruborizó.
-Hehehe ¿y cuando tengamos nietos?-
Por un momento Tea sintió como una punzada en el corazón, Subaru pensaba en nietos por lo tanto querría tener hijos y eso significaba que planeaba casarse algún día y formar una familia feliz, como sus padres por ejemplo -Um… si tus nietos y mis nietos se llevan bien, estoy segura que así será- dijo lo mejor que pudo para que no se notara que la idea la entristecía.
-…- Subaru infló las mejillas mostrando disgusto ante el comentario- nuestros nietos se llevarán bien porque serán de las dos- dijo todavía molesta.
-¿Eh?- Tea abrió los ojos sorprendida.
-Lo que escuchaste- Subaru seguía con el ceño fruncido.
-Ehm… Nakajima-san no estoy entendiendo lo que dices- tea ladeó la cabeza y sonrió confundida.
Subaru cambió su expresión de enojo por una de tristeza -¿um… no te gusta la idea? – agachó la cabeza un poco y sonrió con un toque de tristeza intentando con todas sus fuerza que no se notara – jejeje pensé que sería divertido si todos fuéramos como de la familia, mira, porque los hijos y los nietos de Tea serían muy especiales para mí como tú lo eres jejeje, porque eres mi mejor amiga, casi como mi hermana jejeje- sonrió un poco nerviosa esperando que Tea le creyera.
¿Cuántos años llevaba con eso? Recordaba que desde aquel día que la conoció bajo la lluvia, aquella niña de cabellos naranja y mirada fuerte le pareció la cosa más bonita que jamás hubiera visto. Eso fue al principio, si pudiera decirlo como cuando era niña, para Subaru Tea era mucho mejor que cualquier muñeco de peluche, era mucho más bonita que cualquier flor o mariposa. Tea era más cálida que los rayos de sol o que su cobijita cuando era época de frio. Tea era como una lluvia cálida en las noches de tormenta. Y conforme los años pasaban, de ser todas esas cosas bonitas, para Subaru Tea pasó a ser la chica más hermosa que jamás hubiera conocido.
Cuando se dio cuenta de que siempre estaba atenta a todo lo que Tea hacía o decía le costó mucho trabajo descubrir por qué le pasaba eso. Un día veía a su hermana caminando en la calle agarrando la mano del mayor Lanster y pensó que se veían muy felices ahora que eran novios, repentinamente se imaginó a ella caminando agarrada de la mano de Tea, por un momento se sintió en las nubes, por otro momento se sorprendió mucho por aquel pensamiento.
A veces le gustaba bromear, palabras inocentes que bien no podían significar nada pero que Subaru sabía que su amiga podría interpretar de otra manera. Y así ocurría, razón por la que la menor Nakajima sabía que sus sentimientos algún día alcanzarían a la otra, estaba segura que solo debía esperar. ¿Y por qué esperar si podía ir y decírselo a Tea en ese instante? A Subaru le encantaba todo de Tea, incluso ese lado orgulloso suyo. Solo por eso iba a esperar a que la peli-naranja tomara la iniciativa.
Pero DIOS, ¡los Lanster eran densos o algo!
Un día preguntó a su padre por los padres de Tea, en su familia no había muchos secretos que digamos, a menos que en el trabajo se los pidan. Y eso no era secreto de trabajo. Otro atentado mientras investigaban un edificio, el edificio entero colapsó sepultando a todo el personal que investigaba. Además de eso, sepultando también el equipo que iban a investigar esperando encontrar algo relacionado con la construcción de unos androides. Los padres de Tea habían sido asignados a esa misión. Y respecto a su forma de ser, ambos eran de cabellera naranja, la madre un tono un poco más claro y de un carácter muy parecido al de Tiida, y el padre era todavía más serio, igual que Teana. Su amistad con los Testarossa había sido una cosa de lo más peculiar. Esto había ocurrido un año antes de que Alicia y Fate nacieran. Los Testarossa siempre destacaron en los temas científicos y alguna que otra noticia porque siempre parecían meterse en problemas. Y no que fueran malos, pero sus trabajos siempre eran riesgosos así que llevaban a malinterpretarlos muchas veces. Alguna ocasión tuvieron que ser investigados, en aquel tiempo Kazuo (Padre de Hayate), Tadashi (padre de Tea) y Genya trabajaban juntos con otro agente, Genya todavía no era Comandante. Debían investigar a los Testarossa por su más reciente investigación. En aquella investigación los padres de Fate se portaron muy comprensivos, se permitieron arrestar mientras eran investigados, podría decirse que fue todo demasiado pacífico, explicaron de qué trataban sus investigaciones y en medio de toda esa charla-interrogatorio, los científicos y los investigadores quedaron en buenos términos. Poco tiempo después volvieron a ser investigados, y así se volvió casi una rutina. Después nacieron Alicia y Fate, para ese tiempo todos ya eran como buenos amigos, a veces tenían reuniones y platicaban de cualquier cosa. Pasaron pocos años cuando un científico se interesó al extremo por las investigaciones de los Testarossa, fue entonces que todo se tornó sombrío. Tadashi nunca confió en aquel hombre.
Hasta la fecha no se sabe a ciencia cierta qué es lo que realmente ocurrió con la familia de aquel agente, tampoco lo que ocurrió con el accidente de aquel avión, tampoco se sabe cómo fue que el edificio colapsara en aquella investigación. Pero Genya siempre dejó que sus hijas tomaran sus propias decisiones. Cuando Subaru se hizo amiga de Fate, Genya solo le pidió que no perdiera su sonrisa. En ningún momento afirmó que Fate pudiera ser peligrosa, solo que su familia era peligrosa. Pero cuando ocurrió el incidente del crucero, fue insistente, los Lanster antes de morir hicieron un reporte con sus especulaciones, para cuando ellos murieron, ya era tarde y con el crucero parecía ser verdad lo que ellos sospechaban. Eran buenos analizando las cosas, estrategas excelentes, pero alguien los había podido poner en jaque mate.
Definitivamente los padres de Tea eran grandiosos. Y ya que Tea no sabía cómo habían muerto realmente sus padres, Subaru decidió continuar así, Tiida tendría sus razones para no haberle dicho y la peli-morada lo iba a respetar. De las cosas que más le desagradaban, el ver a Teana triste era la que más le molestaba. Todavía más si era Subaru culpable de esa tristeza.
"Así que no se lo diré". Pensó aferrándose un poco más los cascos que tenía en los brazos.
-Um… Su-Subaru- tea desvió la mirada sin dejar de caminar.
-Dime, Tea-
-Ha-hay algo… q-que um… quisiera dejar claro-
-¿Hm? ¿Qué cosa?-
-…-
-¿Tea?- Subaru se acercó un poco.
-Ser c-casi como tu her-hermana… um… no quiero algo así- dejó de caminar. Si Subaru la pudiera ver notaría que su cara estaba tan rojas como sus orejas.
-¿No? Jejeje entonces como mi prima – subaru siguió el juego divertida- además mi hermana y tu hermano están saliendo-.
-T-Tampoco- respondió la otra levantando un poco la voz.
-¿No?- Subaru no quería ilusionarse, es decir, Tea no haría eso tan rápido, después de todo era densa ¿verdad? Solo debía mirar a Tiida para saberlo ¿verdad?
-Lo… lo que quiero decir… - tea se armó de valor y volteó a ver a su compañera – te… te quiero, mucho- dijo con todo su esfuerzo.
-Jejeje gracias Tea, también te quiero muchísimo – Subaru tomó ambos cascos con una mano y la otra la posó sobre la cabeza de su amiga.
-¡No, no así!- tea removió aquella mano de su cabeza –me… tú… tú me gustas, m… ¡mucho!- se armó nuevamente de valor y lo dijo más fuerte.
Pero Subaru parecía no entender - ¿eh? ¿Lanster-san?-
-¡N-no me digas que no entendiste!- la tomó por los hombros - ¡e-escucha, soy muy consciente de ti, ya te lo dije, pienso todo el tiempo en ti y esto pasó porque siempre me estás tratando de esta manera! – acercó su rostro al de Subaru - ¡Así que responsabilízate! – abrazó efusivamente a su amiga y permanecieron en silencio por unos segundos – No quiero ser solo tu amiga – dijo en voz baja, sabía que Subaru la escucharía perfectamente – quiero ser… la otra parte de tu vida, y que tú seas la mía- su corazón latía tan rápido que sentía que podía explotar en cualquier momento. Empezaba a sentirse ansiosa, no había reacción por parte de su amiga. -¿Subaru? Me estoy esforzando aquí ¿sabes?- dijo nerviosa. Esos nervios se esfumaron en cuanto escuchó una risita.
-Teeeea~- dijo risueñamente, correspondiendo al abrazo de su amiga – me haré responsable por esto jejeje- al instante sintió cómo el abrazo de la peli-naranja volvía a latir un poco más fuerte.
-¿De-de verdad?- preguntó dubitativa, eso había sido muy para nada como creyó que sería de complicado.
Subaru se alejó un poco sin soltarla – mhm – afirmaba moviendo la cabeza y una sonrisa hermosa para los ojos de la otra – ejeje entonces ahora podremos caminar tomadas de la mano ¿verdad? –
-¿Eh?- Tea se sonrojó sospechando hacia dónde iba ese comentario.
-Sí, como tu hermano y mi hermana, siempre he querido hacer eso contigo jejeje – ahora subaru la abrazaba por el cuello disfrutando del calor de su compañera.
Tea se sonrojó de sobremanera ante tal acción, por si no le había quedado claro a Subaru eso de "soy muy consciente de ti" implicaba también de su cuerpo. En fin, valía la pena. Subaru lo valía. Le correspondió al abrazo rodeándola por la cintura.
-Nee, Tea-
-¿Hm?- la chica disfrutaba del momento de paz.
-¿Me darías un beso?-
Así acabó la calma, la mente de la peli-naranja entró en pánico -¿q-qué?- preguntó nerviosa sintiendo cómo Subaru se alejaba un poco.
-Hehe para conmemorar el día que Tea me pidió que fuera su novia- Lanster no podía negar que Subaru se veía hermosa con esa sonrisa y ese leve sonrojo. Pero ella misma estaba que moría de vergüenza ante tal petición, y es que sabía que no se iba a poder negar ahora, porque ella también quería hacerlo.
-De-de acuerdo- agarró con fuerza las manos de Subaru haciendo que esta riera un poco – pero cierra los ojos- se sonrojó más (de ser posible) al ver que Subaru le hacía caso. Empezó a acercarse temerosa, a escasos centímetros preguntó - ¿de verdad puedo?- Subaru sonrió y cerró la distancia que las separaba. Tea se sintió sorprendida, pero casi al instante se sintió increíblemente relajada. Ese viaje le había ayudado a calmar un poco a su corazón.
-Nee, Tea- fue Subaru quien terminó aquel primer beso, miraba con emoción a la chica frente a ella.
-Dime- todavía sentía el contacto de aquellos labios con los suyos y le era difícil ver a los ojos a la otra, por lo que parecía tener el ceño fruncido.
-Te quiero hehehe – sonrió bobamente, tea sabía perfectamente lo que su ahora novia quería escuchar, y gustosa complacería ese deseo.
-También te quiero – escuchar esas palabras y la sonrisa que Tea le regalaba era maravilloso – demasiado – pero escuchar esa última palabra casi la hacía llorar.
*Sollozo*
-¡Woah! Ey ¿por-por qué lloras?- Tea entró en pánico.
-Jejeje son lágrimas de felicidad-
-Ah- ya un poco calmadas, ambas subieron a la moto y continuaron su camino.
x-x-x-
N/A:
Awww. Me encantan estas dos. No las puedo ver en planes salvajes XDD, no como a Hayate y Carim. Aún eue
No escribí de la maniaca deseosa de sangre D:
Y esto lectores! Terminará mal D:
*\(OuO)/* por fin una pareja, =w= quería tanto que ellas fueran las primeras.
Ahora comeré galletas en paz -u-
Autor del mal.
