CAPITULO 21: LAS PUERTAS DE KAISARIANIS

Shion se encontraba intranquilo en los aposentos del patriarca. Hacía ya dos horas desde que habían salido del Santuario para ir a buscar el monasterio y salvar a Athena

- Shion, creo que deberías tranquilizarte un poco - dijo Dohko intentando de calmar a su amigo - ya verás que ellos lograran traerla a salvo

- Solo espero que encuentren pronto el monasterio - dijo Shion esperanzado y sin voltear a ver al santo de Libra

- Ya vera que si, su santidad - intentó animarlo Mu. Alguien tocó la puerta

- Adelante - dijo Shion sin muchos ánimos y al momento entraron Aldebarán y Mascara Mortal seguidos por todos los caballeros de bronce y Tatsumi

- Hemos llegado, su santidad - anunció Aldebarán - pero le traemos muy malas noticias

- Si se refieren a que Athena fue raptada por los bersekers, eso ya lo se - dijo Shion

- ¡¿QUÉ?! - exclamaron todos los recién llegados

- Así es, Ares se tomó la molestia de venir hasta aquí, acompañado por la berseker Lunye de Olympus Mons, para decirme que tenían a Athena con ellos

- Ahora lo entiendo todo, cuando nos dijeron que Lunye tenía un trabajo que hacer se referían a que iba a venir al Santuario - reflexionó Shiryu

- No hay tiempo que perder, debemos ir a salvar a Athena - dijo Seiya con coraje

- No irán a ningún lado - dijo Shion con voz fuerte

- ¿Qué?

- Aldebarán, Mascara Mortal; ustedes acompañaran a Dohko y a Mu al monte Himeto para buscar el monasterio Kaisarianís, que es donde tienen a Athena

- Sí - respondieron Aldebarán y Mascara al mismo tiempo

- Ellos les explicaran mejor como esta la situación hasta el momento

- Vámonos de una vez - dijo Dohko

- Si - respondieron Mu, Aldebarán y Mascara y los cuatro salieron corriendo de ahí

Mientras tanto, en el monasterio, Milo, Saga, Camus y Shaka se encontraban dentro de un cuarto con cuatro puertas. Estas puertas eran de color negro y tenían grabado en color dorado un jabalí atravesado por una lanza sangrante. Al parecer, Lunye les había hablado con la verdad al referirse a esas puertas, las cuales les parecían intrigantes ya que no sabían con que berseker los guiarían.

- Bienvenidos al monasterio Kaisarianís, mi morada jajaja - dijo una voz masculina de pronto

- ¿Eres Ares, no es cierto? - preguntó Shaka

- Jajajaja, así es y he de decir que me sorprende que se atrevan a entrar ustedes cuatro solos y enfrentarse cada uno con uno de mis bersekers

- Nosotros podremos con tus bersekers, Ares - dijo Milo

- Eso ya lo veremos...

- ¿Dónde esta Athena? - preguntó Saga

- Ella esta bien, por el momento, pero tranquilos que no hay prisa alguna - Ares soltó una risita perversa - espero que me brinden peleas llenas de acción, hace mucho que no veo una buena pelea... los estaré esperando en el salón principal, claro, siempre y cuando logren pasar por los cuatro salones - Ares comenzó a reírse y poco a poco la voz se fue extinguiendo hasta desaparecer

- Debemos darnos prisa - dijo Saga - escojan una puerta

- Yo iré por la puerta que esta a la derecha en el centro - dijo Shaka

- Yo por la de la izquierda en la orilla - dijo Milo

- Yo por la de la izquierda en el centro - dijo Camus

- Entonces yo iré por la de la derecha en la orilla - finalizó Saga

- Hay que tener cuidado, recuerden lo que dijo Lunye con respecto al camino - remarcó Milo

- Es cierto - dijo Camus - no sabemos con que sorpresas nos vamos a topar

- Pase lo que pase debemos derrotarlos y llegar con Ares - dijo Shaka

- Y entre mas rápido mejor - dijo Saga - ¡Por Athena venceremos!

- ¡Por Athena venceremos! - respondieron los tres y entraron cada quien por la puerta que habían elegido

En el salón principal, Ares se encontraba acompañado de dos personas, cada una a cada lado. El dios de la guerra tenía una sonrisa perversa dibujada en su rostro, como si supiera que iba a ganar esa pelea

- En todos los combates que esos caballeros han tenido, siempre tenían un límite de tiempo para salvar a Athena... pero esta vez... no lo tienen - Ares comenzó a reírse a carcajadas - la presión será menor para ellos por lo que será mas fácil vencerlos

En el Santuario, Seiya y los demás caballeros de bronce seguían molestos con la decisión que había tomado Shion. Ellos siempre se habían encargado de arriesgar sus vidas para salvar a Saori/Athena y esa no seria la excepción

- Tienen que entender que esta vez ustedes no pueden hacer nada por salvarla - dijo Shion

- Eso no es cierto, nosotros la hemos salvado incontables veces aun cuando todo se veía perdido - dijo Seiya molesto - lo que nos están haciendo es subestimarnos

- Esa fue mi orden y la respetaran... los caballeros dorados se encargaran de rescatarla, ustedes se quedaran aquí - dijo Shion con firmeza, la actitud de los caballeros de bronce ya lo estaba empezando a molestar - Además, nada pudieron hacer ante su poder y con gran facilidad lograron raptar a Athena

- Eso es cierto, pero no volveremos a caer en sus trucos - dijo Shiryu

- Shiryu tiene razón - dijo Shun

- Digan lo que digan no cambiare de opinión, ustedes no salen del Santuario y punto

- Será mejor que obedezcan al patriarca - dijo Shaina quien estaba en la puerta

- Shaina - dijo Seiya un tanto asombrado. Ella caminó hasta Shion y se arrodillo frente a él

- Su santidad, Saga, Milo, Shaka y Camus han encontrado el monasterio - anuncio Shaina

- Eso es una buena noticia - dijo Shion un poco mas calmado - solo espero que los demás los alcancen pronto, los berseker son poderosos...