Holi!!

Después de muuucho tiempo sin actualizar, aquí estoy, actualizando. Nunca quise dejar botado el fic, solamente tenía un grave conflicto interno (especialmente con éste capítulo) que no me permitía terminarlo... y al fin lo logré!!

Y bueno, eso... espero seguir escribiendo seguido.

GRacias por leer!! y bueno... nunca lo he hecho, pero lo voy a hacer ahora D

Los personajes que ustedes encuentran en Stardust Lotus son todos de JK Rowling, MENOS mi Estrella, mi Pip, y mi William. Ellos son todos míos.

Espero que les guste mucho como va a seguir esta historia... porque vamos a ir con descubrimientos prontito... jejeje

Manara

yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy

Estrella volvió a abrir los ojos cerca de las 12 del día. Neville avivaba el fuego que ardía en la chimenea, y la luz entraba fuerte por la ventana. Ese día estaría más calido que el anterior…

Todo era paz, hasta que unos fuertes pasos se escucharon fuera, acompañados de gritos.

- ¡Así que aquí está Neville! ¡déjame entrar Minerva, tengo todo el derecho, soy su abuela!

- Señora Longbottom, usted no debe estar tan agitada, por favor cálmese, su nieto debe estar por salir, ya debe haberla oído.

- Minerva… conozco a mi nieto desde que nació, y sé que no va a querer salir. Abre la puerta, no me calmaré hasta que la abras y vea a Neville.

- Está bien… pero lo hago por su salud.

La puerta se abrió de golpe, Neville afirmó su cabeza fuertemente con sus manos. No podía creer que su novia conociera a su abuela en estas condiciones.

- ¡Nevi! ¡Estaba tan preocupada por ti!

- Abu, no tenías porqué entrar así a una habitación donde hay una enferma, y que ni si quiera es mi cuarto…

- No me quedaba más alternativa Nevi. ¡Si saliste terco como tu padre!

- Abu…

- Pero si desapareciste en mitad de navidad, sin si quiera decir "estoy saliendo abu", o debiste por lo menos dejar una nota, con los datos de dónde estarías y a qué hora llegarías. ¿Crees que dormí bien anoche? ¡No pegué ni una pestaña!

- ¡Abu!

- ¡Hasta mis pulmones sufrieron con tu huida! Tuve que nebulizarme como 20 veces anoche, cada vez que despertaba de las pesadillas que tenía, cada una peor que la otra.

- ¡Abuela! Por favor, mira, hay una enferma, es mi novia Estrella, está muy resfriada, por favor no grites aquí, si quieres vamos a discutir en algún otro lugar, pero no aquí.

La abuela de Neville miró a la cama con asombro. Miró a Estrella con atención, hasta que, por fin reconoció que la chica estaba enferma, y empezó a mirar y correr por todas partes.

- Um… le están dando estas hiervas buenísimas, el fuego está a su temperatura perfecta, buen trabajo Nev, pero hace falta agua fría – dijo, mientras tocaba la frente de Estrella – Neville, trae agua fría en esa fuente, y pídele a Minerva que me arregle una cama aquí a su lado para cuidarla de noche. Esta niña está muy enferma.

Neville no pudo hacer nada al respecto. Solo pudo suspirar y salir de la habitación frustrado.

- Señora Longbottom, es un gusto conocerla.

- El gusto es mío señorita, pero es mejor que no hable, se encuentra muy débil. Además, veo que mi nieto tiene tan buen gusto como su abuelo y su padre. Nada más mirarla y saber que es hermosa. ¡Ah! Y educada. Por ahora solo descanse…

Neville regresó con el agua, y Minerva (que había regresado después de escapar de la furia de la abuela de Neville) conversaba con la Señora Longbottom, acerca de los detalles de su estadía en Hogwarts.

Estrella estaba algo agotada aún por todo lo ocurrido… la caminata, la fiebre, su cuerpo estaba pesado, y le dolía todo. Quizás era mejor descansar… Pero un grito ahogado se escuchó y la alertó. La abuela de Neville tenía el rostro pálido, parecía que perdía el aire, y se apretaba el pecho con fuerza. A la vez, parecía que su mano izquierda estaba algo debilitada…

Minerva solo tuvo que darle una instrucción para que ella y Neville entendieran:

- Vamos a San Mungo.

Acarrearon rápidamente a la señora Longbottom, haciéndola volar levemente. Cruzaron las explanadas que los llevaban fuera de Hogwarts, Minerva alcanzó a hacerle un par de señas a Hagrid para que se hiciera cargo de los alumnos que quedaban en el castillo, y al poner un pie fuera de los terrenos del castillo, hicieron un plop que los dejó en la entrada de San Mungo.

Era un mundo nuevo para Estrella, pero no pensó dos veces en observar, sino que en entrar al hospital, y hacerse cargo de que un medimago revisara a la Señora Longbottom. Gracias a Dios, como era Navidad no había mucho movimiento, y atendieron a la abuela de Neville rápidamente.

Pero mientras Estrella se sentaba en la sala de espera, y veía como Neville desaparecía junto a su abuela y un medimago por un pasillo, otro doctor la tomó del brazo. Ante la mirada de obligatoriedad de Minerva, no pudo oponerse. El medimago le tomó la temperatura, miró dentro de su boca, y revisó sus ojos. Le dio una poción que la hizo sentir muy relajada, y le dio orden de permanecer en San Mungo hasta el día siguiente.

- ¡Minerva! No dejes que me quede aquí… por favor, Neville necesitará de mi ayuda.

- No me digas Minerva, soy la señorita Mc Gonagall, y te quedarás aquí hasta mañana. Ya envié lechuzas mientras te revisaban, los amigos de Neville estarán aquí en cuestión de minutos. Así que descansa, yo me ocuparé de Neville. Buenas tardes.

Estrella no podía creer lo que estaba sucediendo. De un minuto a otro estaba con un centauro en la nieve, luego estaba con Neville, enferma, y luego conoció a la señora Longbottom, y para rematar con todo, ahora se hallaba en San Mungo, el hospital de los magos, la abuela de Neville al parecer tenía un ataque cardiaco, y ella estaba en una sala hospitalizada, sin poder hacer nada.

En la sala de emergencias coronarias…

El medimago no podía creer que pudieran llevar a la señora Longbottom con tanta precisión. Un minuto más, y podría haberse agravado muchísimo. Estaba a punto de pasar a un infarto, pero la llevaron a tiempo… solo fue un pre-infarto.

- Señor Neville… tendremos que dejar a su abuela aquí por lo menos una semana. Estabilizamos su corazón, pero no sabemos cómo va a reaccionar ante las próximas horas. Solo preocúpese de no darle disgustos.

- Doctor ¿pero podrá pasar Año Nuevo fuera del hospital?

- Si reacciona como esperamos, sí podrá.

Una mano se posó en el hombro del chico, y su acento lo delató totalmente.

- Señog medimago ¿cómo se encuendga mi novia?

- ¿Usted es?

- El señog Philippe Delacour, gusto en conocerle ¿cómo se encuentra la señora Longbottom?

Neville salió de la habitación al instante. No soportaba tener a ese tipo cerca. Se alejó lo más rápido que pudo…

- ¡Hey! ¡Para! Aquí estamos…

Había un pequeño grupo de pelirrojos, acompañados de dos castaños, uno con lentes, y una joven de pelo rizado. El pelirrojo más joven lo había alcanzado a detener con un brazo.

- Neville ¿cómo estás? ¿cómo está tu abuela?

- Ella… ella está… está bien Ron.

- Te ves mal ¿no quieres un café o algo?

- No, no… gracias.

Hermione hizo una seña a Harry, y los cuatro fueron a una sala de espera más… "cómoda". En vez de las duras sillas de plástico, por lo menos había una suerte de sofá.

- Neville, por favor, somos tus amigos, cuéntanos qué te pasa. – dijo la chica muy seria.

El chico dudó unos segundos, mirando el suelo. Sin mover su vista, solo pudo hablar en susurros.

- Ayer en la cena mi abuela me dijo que está de novia con el papá de las Delacour, que su esposa había muerto en un ataque, y que se habían conocido desde que yo estaba en Hogwarts, cuando visitaba a la señora Weasley. Que él había estado muy deprimido, y que se enamoraron el uno del otro…

Los demás chicos se miraron, intentando que Neville no notara sus caras de asombro.

- No… no puedo creer que después de tantos años de hablarme del abuelo, de idolatrarlo, de un día para otro encuentre un hombre y… a su edad, y él es menor que ella, y…

- Neville – prosiguió la chica – a veces, cuando una persona está lejos, o cuando pasas un momento difícil, las mujeres idolatramos a los hombres que amamos, porque necesitamos un lugar donde apoyarnos. Y puede ser que ese hombre sea horripilante, pero nosotras juramos que es el mejor hombre del mundo. Y decimos que no, que va a cambiar… pero no pasa – Ron por mientras miraba al techo, hacia atrás, a cualquier parte, mientras Harry lo miraba de reojo – pero lo más importante Nev, es que cuando te das cuenta de que esa persona no es como crees… pues duele mucho. Y lo mejor que uno puede hacer es olvidarlo – Ron dio un pequeño saltito, como para levantarse del sillón, pero Harry lo sostuvo con fuerza – y empezar de nuevo Neville… creo que tu abuela debe haberse amarrado mucho a tu abuelo para darte un ejemplo, educación, y ahora que eres mayor… ¿porqué no puede darse una nueva oportunidad?

Hermione se detuvo cuando distinguió la cabellera roja de Bill Weasley caminando hacia ellos.

- Neville, que gusto verte. Me han dicho que tu abuela está mejor.

- Sí…

- ¿Sabes? Sé que no debería meterme en esto, pero prefiero decírtelo para que no te mortifiques. El padre de Fleur está muy enamorado de tu abuela. No sabes cuanto tiempo sufrió al lado de la madre de Fleur. Era espantoso. – Neville levantó sus ojos, medio llorosos, pero a través de ellos podían ver que verdaderamente estaba poniendo atención, y que Bill estaba llegando a su corazón – sé que puedes tenerle muchísima rabia a tu abuela y a Philippe, pero… escucha. Por favor, guarden esto como un secreto de familia, pues si Fleur se entera que se los dije, me mata. La madre de Fleur temía que se marchitara. – Los demás lo miraron extrañados – eso le sucede a las veelas, por eso no verán nunca a una veela vieja, porque al envejecer se marchitan, se ponen feas, según lo que se cuenta, y se encierran para que nadie las vea. Para evitar el marchitar tienen que pasar largas horas en la tina, con agua tibia y flores. Y lo siguiente es que no pueden dejar que su marido les toque. Ante el terror de marchitarse, pueden hacer cualquier cosa. Sé que es extraño, pero es real. Lo hemos conversado mucho con Fleur, y lo que sucede es que la mezcla entre el hombre y la veela es óptima, porque las medio veelas y medio humanas no se marchitan. Entre los humanos el envejecimiento es tomado como algo natural… ¿me entienden?

Neville volvió a mirar el suelo.

- ¿Entendiste Neville porqué sufría tanto Philippe? ¿y porque al morir su esposa no fue tan difícil enamorarse otra vez?

El chico no dio respuesta alguna.

- Está bien, seré más concreto… como te lo explico… la madre de Fleur estaba como… loca. Frente al resto de la gente era una mujer normal, pero cuando Philippe y ella estaban en la intimidad, ella se volvía contra él, como si fuera su culpa que estuviera envejeciendo. Era como si para el resto ella siguiera normal, pero su mujer… su esposa había muerto hace mucho tiempo. Su matrimonio era una fachada para no poner triste a Gabrielle. Ánimo Neville, y cuida mucho a tu abuela… ella te adora.

Habiéndose alejado Bill, otra figura se acercó donde los chicos estaban. Aunque Nev estaba tan concentrado en sus pensamientos, que no lo vio hasta que estuvo a su lado.

- Por favor, ve al cuarto de tu abuela, te está esperando.

El chico se levantó, ocultando sus lágrimas, y corrió a abrazar a su abuela. Después de todo la amaba demasiado, y solo quería su felicidad. Su abu, su casi madre, la persona que más lo había ayudado y amado en toda su vida. ¿Cómo no la iba a querer?