Un fuerte grito se escuchó en la habitación, de inmediato Charles comenzó a moverse desesperado mientras a ojos cerrados no dejaba de llorar, de inmediato Loki lo acunó entre sus brazos mientras susurra palabras para tranquilizarlo, Thor por su lado tomo al alfa inconsciente y se lo llevó fuera de la habitación.
Wanda y Raven entraron corriendo al escuchar tanto alboroto, rapidamente la omega fue a los brazos de su padre y entre lágrimas comenzó a rogar perdón, sin dejar de restregar su nariz en el cuello de su padre, Charles para ese entonces ya no lloraba, miraba sin hablar palabra alguna, lentamente comenzó a desvanecerse.
Loki explicó que su cuerpo estaba muy débil, mucho más su mente, pero lo importante es que ya había salido de aquel letargo que lo consumió por días, de forma que ahora podrían alimentarlo, mimarlo y darle algunas medicinas para que lentamente comenzara a sanar, aunque les advertía que quedaba un largo camino por recorrer.
— ¿Qué pasó con Erik? — se atrevió a preguntar Wanda luego de algunos minutos, ella había sido testigo de como Thor se lo había llevado.
— Charles regresó gracias a la fuerza vital de su alfa — fue la escueta respuesta de Loki antes de caer desmayado en los brazos de su esposo, quien de inmediato lo acunó entre sus brazos y se excusó para llevarlo a descansar.
Raven se quedó cuidando del omega mientras pedía que el resto fuera a descansar, especialmente Wanda y su hijo quienes habían sufrido mucho producto de los nervios, así que minutos más tarde ambos omegas estaban siendo mimados por sus alfas mientras la pequeña Josephine se encontraba jugueteando entre los brazos de Hank.
Logan se encontraba mirando a su omega, viendo como el muchacho se removía entre sueños y fruncía el ceño, al parecer eran pesadillas pues comenzó a llorar, de inmediato al alfa lo consoló mientras intentaba despertarlo. Cuando el platinado al fin despertó lo quedó mirando con tristeza, para luego bajar la mirada.
— Tú padre despertó — explicó el alfa lleno de emoción, esperaba que con esa gran noticia su omega recuperara fuerza, se pusieran más contento. Peter dio una sonrisa con los ojos aguados, agradeció con un movimiento de cabeza y se quedó nuevamente observando el muro sin emitir sonido alguno — cariño traje algo de comida — explicó Logan, pero de inmediato Peter negó con la cabeza — Peter tienes que comer — la voz de Logan salió más fuerte de lo esperado, haciendo que el omega diera un respingo.
— Está bien, comeré — susurró bajito e intentó acomodarse para tomar la comida, pero su cuerpo aún estaba muy débil. De inmediato Logan lo comenzó a alimentar, ninguno de los dos decía palabra alguna y el omega en ningún momento levantó la mirada, simplemente se dedicaba a abrir la boca y tragar la deliciosa comida que había preparado su ama de llaves.
Logan ya se estaba desesperando se le hacía sumamente extraño lidiar con un Peter en ese estado, su mocoso nunca estaba así de decaído, mucho menos tan callado.
— Alfa...¿puedo ir a ver a mi padre? — pidió Peter bajito, mientras jugaba nervioso con sus manos. Howlett lo quedó mirando con los ojos abiertos, Peter rara vez se refería a él como alfa y además le estaba pidiendo autorización, sintió repulsión por si mismo, estaba seguro de que su omega estaba actuando de esa forma por la discusión que habían tenido, se sentía sumamente culpable.
— Claro cariño, yo te ayudaré — se ofreció a llevarlo pues su platinado aún no se podía mover con total libertad.
— Gracias alfa.
Luego de acomodarle la ropa, lo ayudó a llegar hasta la habitación que estaba usando Charles, no pudo evitar preocuparse al notar que a Peter le costaba caminar, pues prácticamente todo el camino se había recargado en su cuerpo, además, su piel aún seguía pálida y sus ojos vidriosos.
Peter se libró de su alfa y se lanzó al cuerpo de su padre, comenzó a gimotear sobre su cuerpo tal como lo hacía cuando era un mocoso, se acurrucó a su lado y hundió su naricita en el cuello de su padre, dando gimoteos como un cachorro comenzó a rogarle a su padre que despertara. A Logan se le estrujó el corazón, nunca pensó en ver a su omega tan herido y ciertamente el había contribuido al estado del platinado. Decidió dejarlos solos, padre a hijo necesitaban algo de intimidad.
— Hi...hijo — fue lo único que salió con voz rasposa de la boca de Charles, quien aún con los ojos cerrados llevó una de sus manos hasta el cabello de Peter, haciendo que el cachorro se acurrucara aún más fuerte mientras sus gimoteos se intensificaban.
— Pensé que... pensé que me ibas a dejar — Peter ya no se contenía, estaba llorando como no lo hacía desde hace muchos años, era como si tuviera un cúmulo de emociones atragantadas en la garganta y que en ese momento necesitaba liberar.
— Nunca los dejaría, mi Pet escuchaba tu voz, gracias a ti luche para seguir con vida — explicó Charles ahora un poco más consciente que algunos minutos atrás. Peter sólo abrazaba a su padre llorando, más de alguna vez pensó en que se quedaría huérfano.
Logan aún avergonzado por su comportamiento del día anterior fue a informarles como estaban Charles y Peter, Wanda de inmediato en compañía de un ya recuperado Loki se levantaron, necesitaban asegurarse de que el par de omegas estaba en buen estado.
— Terminaste siendo tan idiota como Lehnsherr — gruñó Raven a Logan mientras pasaba a su lado chocándole el hombro con fuerza — esta familia está destinada a involucrarse con alfas imbéciles — expresó el ama de llaves para luego salir de la habitación.
Thor le dio unos golpecitos por la espalda para reconfortaño, Warren le dio una mirada condescendiente mientras tomaba a su pequeña hija y le daba sonoros besos en las mejillas, haciendo que Kurt los mirara enternecido. El alfa de desplomó cansado en uno de los asientos, no sabía como recuperar a su omega, como hacer que los ojos de Peter volvieran a brillar.
Cuando Wanda y Loki llegaron a la habitación, sintieron las dolorosas fragancias de Charles y Peter, de inmediato la muchacha se acurrucó junto a ellos y le fue imposible no botar algunas lágrimas, Loki quedó un poco más atrás mirando aquella escena, en esos momentos se compadeció a su mismo por nunca haber tenido una familia, pero negó con la cabeza, si bien nunca tuvo padres o hermanos presentes, su querido Thor jamás lo dejó, mucho menos Frigga, incluso estaba agradecido de su padre adoptivo, Odín, de una u otra forma había logrado conocer la calidez de una familia, la misma que le darían a su pequeña Hela y al pequeño que estaba en camino, debía informarle su estado cuanto antes a su despistado alfa.
Dieron algunos brebajes a Charles, quien en todo momento estuvo acompañado de sus mellizos, los cuales no dejaban de llenarlos de mimos, gracias a Raven le dieron algo de comer y finalmente el omega se volvió a dormir.
— Tranquilos cachorros — explicó Loki acariciando los cabellos de los mellizos — es normal que Charles duerma mucho por estos días, necesita recuperar su cuerpo, pero ya supero lo peor, este omega es más fuerte de lo que cree.
— Siempre lo ha sido — agregó Peter bajito, haciendo que el azabache le diera una sincera sonrisa.
Loki decidió ir a darle un vistazo al alfa del que nadie se había preocupado, se encontró con Lehnsherr aún inconsciente, pálido y respirando algo agitado, incluso podría decir que con algo de fiebre, él fácilmente podría aliviar sus dolencias pero dio una sonrisa irónica, pues no estaba en sus planes aliviar el dolor de un alfa de ese tipo, que al menos el bastardo sufriera de alguna forma, sin más salió del lugar.
Ya llegada la noche se sentía la felicidad, todos estaban alegres de que Charles hubiera regresado a la vida, no tenían más palabras para felicitar a Loki quien en medio de reverencias histriónicas les agradecía.
Kurt, Warren y hasta Hank habían abandonado el lugar, prometiendo volver al día siguiente. Natasha se había llevado a su omega para que descansara al fin de forma adecuada, después de todo Wanda llevaba días sin dormir y su avanzado estado de embarazo la tenía exhausta.
Cuando Logan fue hasta la habitación de su suegro, Charles estaba durmiendo sólo que ahora tenía un semblante tranquilo no como los días anteriores. Se encontró a Peter hecho un ovillo en una esquina de la habitación, abrazando sus piernas y mirando fijamente la nada.
— Pet tienes que descansar — pidió Logan, mientras se acercaba con cuidado.
— Si alfa — fue lo único que respondió Peter poniendo se pie, para luego dar pasos erráticos.
Esta vez Logan lo alcanzó a sostener antes de que su omega se estampara en el piso, rápidamente lo tomó en sus brazos y lo llevó hasta la habitación que compartían, apretó los dientes al notar que el omega tenía fiebre, comenzó a mordisquear el cuello, a susurrar palabras de amor y dar besitos por toda su cara, necesitaba hacer que Peter se sintiera querido. El omega al despertar no hizo sonido alguno, no respondió de ninguna forma y tan apático como había despertado se volvió a dormir.
Erik despertó mareado, se levantó de golpe haciendo que un fuerte dolor lo hiciera sentarse, su cuello estaba ardiendo y su corazón latía con fuerza, en su cabeza sólo estaba Charles, necesitaba ver a su omega, saber que seguía vivo, que estaba con él. Corrió por la casa de Logan, agradecía que fuera pequeña en comparación a su mansión, abrió una de las puertas de golpe encontrándose a Charles ya despierto y tomando algo de té.
— Estás...estás vivo — Erik había caído de rodillas, por su cara corrían las lágrimas.
— Mala suerte Erik, quizás la próxima logres tu mayor deseo — el alfa negó de forma enfática con la cabeza.
— Gracias a dios estás vivo — lloró aún más fuerte, haciendo que el castaño lo mirara desconcertado mientras sus ojos también se aguaban, de golpe habían llegado los recuerdos de los días previos a su inconciencia.
— Eres un bastardo Erik Lehnsherr — expresó lleno de ira mientras se acomodaba mejor en cama, cuanto daría por tener la fuerza suficiente para darle un golpe — lamento el miserable día en que te cruzaste en mi vida.
— Amor por favor, por favor, perdóname, perdóname. Te lo ruego mi omega perdóname — Erik seguía de rodillas implorando perdón, estaba con la mirada gacha mientras por sus ojos caían lágrimas.
— No me hagas reír, deja de actuar hipócrita — expresó con ironía — tú no mereces mi perdón, nunca lo tendrás — dijo con los dientes apretados mientras las lágrimas comenzaban a caer — veté Lehnsherr, tú ya no eres mi alfa — sollozó el omega aún más fuerte — mi alfa nunca me hubiera dañado de esa forma.
Erik se levantó, necesitaba ir a consolar a su omega, mimar su mordida que de seguro dolía tanto como la suya, pero de inmediato se ganó un gruñido por parte de Charles, quien tenía una mirada llena de ira y dolor, el azul de sus ojos relampagueaba.
— Amor yo.
— Amor nada, para mí, tu Erik Lehnsherr estás muerto — fue lo último que expresó Charles manteniendo la mirada, haciendo que el alfa soltara un fuerte sollozo, mientras el castaño nuevamente caía desmayado.
El sollozo de Erik se escuchó por toda la casa, de inmediato se sintió un aroma cargado a tristeza, uno que nunca habían sentido. Logan se levantó de golpe yendo a ver que estaba pasando, encontrándose con una imagen desoladora, él que había estado en la misma guerra, que había visto los peores escenarios jamás había visto a un alfa como Erik, nunca había visto a alguien así de quebrado, incluso sintió lástima por él.
Lo ayudó a salir de la habitación, decidió que lo mejor sería enviarlo a su hogar, le pidió a Summers que se lo llevara, junto a pedirle que le entregara una nota a la señorita Frost, de seguro la mujer sabría que hacer con Erik, temía que el alfa hiciera alguna estupidez, como atentar contra su propia vida.
— Buenos días omega — expresó Logan de forma melosa mientras hundía su nariz en el cuello de Peter, haciendo que el platinado se comenzara a remover para luego estirar sus brazos y colgarse del cuello del alfa. Despertó de golpe, rápidamente soltó a Logan y bajó la mirada.
— Bu..buenos días alfa ¿cómo se encuentra? — Logan estaba seguro de que su boca se había abierto de forma importante, nunca en su vida había visto a Peter actuar de esa forma, lo quedó mirando, esperando que fuera una broma o algo así, pero el platinado no cambio su postura — de inmediato voy por su desayuno — rápidamente se levantó, mientras Logan se había quedado en el mismo lugar sin saber que mierda estaba pasando, que broma de mal gusto era esa.
Cuando llegó hasta el salón efectivamente Peter le estaba sirviendo ante los atónitos ojos de todos, quienes rápidamente lo comenzaron a mirar de forma acusatoria, Logan negó con la cabeza y las manos, sin aviso previo se puso a Peter al hombro llevándoselo rápidamente del lugar.
Lo lanzó contra la cama con delicadeza y a los pocos segundos estuvo a ahorcajas sobre él, mientras Peter estaba estático. Fue por su boca comenzó a besarlo con rudeza, haciendo que el platinado abriera su boca para luego tomar de forma posesiva aquel lugar, juguetear con su lengua, hasta que el platinado soltó algunos suspiros.
Minutos después estaba recorriendo el cuello con la lengua, colocando especial énfasis en la mordida, siguió bajando, marcando las clavículas, las caderas y finalmente al miembro de su chico.
— Mi alfa...yo puedo satisfacerlo, no es necesario que usted— ofreció Peter dudando.
— No Peter — Logan se golpeó el rostro frustrado — bebé esta vez yo me encargaré, te hare el amor hasta que entiendas que tú eres el único omega que deseo y por el maldito amor de dios deja de tratarme de alfa o de usted, no quiero que seas un omega sumiso, sólo quiero que seas Pet, mi Pet — lo abrazó con ternura para luego tomar sus mejillas de forma delicada — escúchame bien Peter Xavier te amo por como eres, no debes cambiar por mi ni por nadie — le dio un beso de forma casta — además, eres un omega perfecto — y con esas últimas palabras las barreras de Peter se rompieron y llorando se aferró al cuerpo de Logan, quien lo consoló de forma cálida.
Lo abrazó con fuerza, mordió nuevamente la marca y lo beso una vez más, las caricias comenzaron a subir en intensidad, lentamente Logan comenzó a preparar la entrada de su omega, quería hacerle el amor hasta que entendiera que él no tenía ojos para ningún otro omega.
Logan lo estaba embistiéndolo de forma lenta y profunda, Peter tenía cruzadas sus piernas por sobres sus caderas haciendo que las estocadas fueran mucho más hondas, era tanto el placer que su alfa le estaba proporcionando que no tuvo reparos en marcar con las uñas aquella fibrosa espalda, mientras gruñía el nombre de Logan. Se vinieron juntos una vez más, para luego estar unidos mientras calmaban sus respiraciones.
— Peter no quiero que vuelvas a tratarme de usted, a querer ser mi sirviente, a pedirme permiso y sobre todo, no quiero que tengas miedo — Logan lo decía de forma seria mientras tomaba su cara con delicadeza — nunca te abandonara amor, porque tu Peter, eres mi vida entera — el omega no pudo evitar que sus ojos se humedecieran nuevamente mientras se escondía en el pecho de su alfa soltando pequeños sollozos.
El alfa lo acunó aún más fuerte mientras daba besos en su coronilla, pero aún no estaba contento, quería seguir mimando a Peter, hacerlo sentir el hombre más amado, un par de ideas se cruzaron por su cabeza, especialmente una, se aseguraría de hacerlo cuanto antes aunque temía recibir un golpe como respuesta.
Logan no le permitió abandonar la habitación bajo la excusa que debía descansar, no porque quisiera tenerlo algunas horas sólo para él. Lo alimentó pese a sus protestas, lo llenó de exquisitos manjares, lo mimo y hasta masajes le dio, Peter se sentía más amado que antes.
Juntos se estaban dando un baño, Peter estaba siendo abrazado por Logan quien mordisqueaba con cariño su hombro mientras una mano juguetona iba hasta el miembro del platinado, lo estaba torturando lentamente.
Peter no soportó mucho más y en un rápido movimiento se giró para luego tomar de forma posesiva los labios de su alfa mientras restregaba de forma peligrosa su entrepierna, Logan sentía que se derretía, cerró los ojos disfrutando el momento dando un respingo cuando algo cálido y húmedo estaba en su miembro, la imagen que se encontró al abrir los ojos lo hizo soltar un gruñido.
— Mierda bebé, eres fantástico — se estremeció al llegar a un poderoso orgasmo.
— Y sólo tuyo — Peter le guiñó un ojo aún con la polla de Logan en la boca. Y el alfa ya no pudo soportarlo más, sin que le importara nada lo sacó de la bañera y así mojados como estaban tuvieron una segunda y quizás una tercera ronda de sexo, dejando atrás toda discusión y cualquier problema.
Una copiosa cena para agradecer a los noruegos se estaba dando en el hogar, Charles ya aburrido pidió dejar la habitación al menos unos minutos y Loki fue enfático en explicar que se estaba recuperando mucho más rápido de lo normal.
Logan y Peter llegaron de la mano, todos quedaron atónitos cuando el platinado se sentó en el regazo de Logan, para luego estar siendo alimentado por un fascinado alfa.
— Jamás pensé en estar viva para esto — soltó Wanda divertida, esperando las represalias de su hermano, pero para esos momentos Peter estaba muy entretenido en darle besitos en el cuello a su alfa.
— Dios que hizo este alfa con mi hijo — se quejó Charles divertido, pero internamente estaba realmente alegre de que su hijo hubiera encontrado al amor de su vida y hubiera roto barreras.
— Chicos algunos queremos comer en paz — gruñó Raven, lanzándoles algo de pan — no cuenten dinero frente a los pobres — expresó ofuscada y Hank de forma repentina se había abochornado.
— Nosotros nos regresaremos mañana — explicó Loki haciendo que Charles se sintiera triste.
— ¿Si? — preguntó Thor que nunca estaba al tanto.
— Si — Loki rodó los ojos — debemos llegar a Noruega antes de que me cresca la panza y sea una horrible bola que no pueda caminar.
— ¿Amor tú? — el rubio no terminó de preguntar.
— Por el amor de Odín, deja de ser tan lento estúpido alfa. Muy pronto serás un sexy padre nuevamente — fue en ese preciso instante que Thor cayó de forma sonora al suelo, Loki lo comenzó a patear y todos estallaron en una carcajada.
Las cenas con aquella extraña y peculiar familia siempre eran divertidas y llenas de anécdotas, de forma rápida estaban volviendo a la normalidad, aunque sabían que aún quedaban muchas cosas con sanar...
— Te lo dije Erik, pero tú eres un grandísimo idiota — Emma estaba regañando a su gran amigo.
— Soy el mayor hijo de puta, pero recuperaré a Charles y a mis hijos aunque tenga que bajar al mismísimo infierno — y con esas últimas palabras Erik se tomó lo que quedaba de su vaso, no estaba dispuesto a rendirse facilmente, aunque le costara una vida entera recuperaría a Charles lo amaría como nadie y juntos tendrían la familia que siempre quisieron, la que desde un inicio debió haber existido.
