Capitulo 21

Fátima… ¿Es cierto lo que vi aquella noche?

Se preguntaba Alice Cullen al tiempo en que sus ligeros pies se movían con gran velocidad hacia un destino incierto. Detrás de ella, en total silencio y en igual expectativa se encontraban el amor de su vida, y su más querido hermano.

¿Alice?

¿Qué ocurre Edward?

¿Podrías hacerme más fácil… explicar lo que estas pensando?

Ah… pues… me temo que no

Aclamo Alice dando fin a la conversación mientras su mirada se fijaba en un pequeño trozo de papel, que sostenía entre sus delicadas pero fuertes manos.

Alice, ¿me podrías decir, como se supone sabes a donde debemos ir?

Aclamo Jasper con una ligera nota de desesperación en su voz, pero Alice no contesto, y siguió caminando velozmente mientras observaba de vez en cuando el papel entre sus manos.

¿Edward… has notado que vamos en círculos?

Si…

¿Alice?

Aclamaron ambos al unísono, realmente la vampiresa vidente les había sacado de quicio esta vez. Pero ella no contesto, y siguió caminando unos cuantos pasos más, dio una pirueta de baile, y después aclamo.

¡Ariadne!

¿Ariadne?

¿Qué no así se llamaba… la chica de Arreint?

Jasper y Edward estaban más que confundidos, cuando de pronto un viento helado les saco de su ensimismamiento, y una conocida voz invadió sus oídos.

Se habían tardado, el joven Black y su manada ya se han unido a la búsqueda

Aclamo la joven de largos cabellos rojizos y mirada celeste, que yacía de pie frente a Alice, que sonreía ampliamente.

Lo siento, pero es que no sabía que teníamos que encontrar a parte la cura

¿Qué cura?

Aclamaron Jasper y Edward al unísono una vez que se acercaron a las dos jóvenes. Ariadne les miro fijamente a los dos, y luego volvió su mirada hacia Alice.

¿Su padre no les ha dicho?, Su hermana Bella no está a salvo todavía, ella posee un raro…virus por así llamarlo, sigue siendo una bestia murciélago, que en dos días podrá ser operada a distancia por Vircal.

¡¿Qué?

Rugió Edward sin poder creer lo que escuchaba

Hay una cura, pero es muy rara, es el jugo de las frutas de fuego, se encuentran en alguna parte de Arreint, pero… no se en donde, por ello Jacob Black y su manada, acompañan a los Vermuth y a la moradores de la luna en su búsqueda

Y nosotros ni por enterados

Aclamo Jasper con claro disgusto mientras sus ojos brillaban de ira, y sus puños se crispaban a cada extremo de su cuerpo.

Calma, ustedes no estaban en la mejor condición, además, Drácula dio a su padre un sedante para evitar accidentes con su hermana

Por eso es que Bella… ¿No despertaba y esta tan débil?

Pregunto Jasper todavía molesto, pues no soportaba pensar que un lobo hubiera entrado en acción mucho antes que el mismo.

Así es, pero les explicare después… es hora de irnos

Respondió Ariadne con su tranquila voz al tiempo en que daba la espalda a los Cullen, y abría frente a ella un agujero como el de la primera vez que fueron a Arreint.

Ya saben las reglas, mantengan la calma, no hablen y llegaren seguros

Ariadne entro primero en el extraño portal y desapareció, después Alice le siguió, y más adelante Jasper y Edward entraron juntos.

Esto sigue siendo molesto

Aclamo Jasper al tiempo en que su cuerpo se estabilizaba, no le gradaba usar esas cosas llamadas portales, y mucho menos llegar a un sitio con una atmosfera tan extraña. Frente a él, Edward y Alice caminaban al lado de Ariadne, y pronto se apresuro a seguirlos.

Disculpe señorita, ¿Pudiese explicarme eso de la invocación…y la cura?

Aclamo Edward mientras mantenía su paso al de Ariadne, quien después de dedicarle una sonrisa tranquilizadora aclamo.

Bueno, veras joven, cuando tu accediste al intercambio supimos de inmediato que Vircal había hecho una trampa, y que habías caído en ella, entonces el conde hablo con vuestro padre y le dio un sedante para calmar a tu amada, hasta que se encontrara la cura, y así evitar que Vircal pudiese dañarlos a ustedes, y lograr capturar a la vidente.

¿Yo?... ¿pero para que me quiere?

Tú tienes el mismo código genético que Fátima, ella al igual que tu…o yo, ve el futuro pero no de manera precisa, además de que su cuerpo es sumamente resistente, así que fue por eso que tome mis precauciones y le di el "manual" de invocación, para que pudiera llamarme cuando se ofreciera

¿Y tenía que ser tan largo?

Refunfuño Jasper recordando todo el trayecto que Alice les hizo seguir

Me temo… que no, con que lo hubiera hecho ella sola, y en su patio bastaría, solo era hacer una figura…

Alice

Aclamaron los hermanos al unísono mientras sus miradas inconformes se fijaban en la pequeña vampiresa, que solo se encogió de hombros.

Perdonen, yo no sabía

Jeje, en fin, yo le di el manual para eso, por si se les ofrecía ayuda, pero resulta que hace unos días atrás el joven Jacob contacto con Michael, y le dijo que Bella no despertaba, así que nos vimos en la obligación de ir por él y explicarle los motivos de su largo coma, y como se imaginaran, ese lobo de inmediato puso en alerta a su manada y pidió que se les dejara ayudar en la búsqueda, y desde entonces están buscando

Ya veo, ¿Y has sabido algo de Fátima?

Pregunto Edward con la vista fija en alguna parte del horizonte, mientras en su mente resonaba la voz de aquella joven, llamándole, con miedo…angustiada.

No

Las palabras golpearon en Edward como una puñalada directo al corazón, y su temor se acrecentó más y más al pensar en lo peor.

Pero hace algunas noches yo tuve visiones

Aclamo Alice sacando de sus pensamientos a Edward, los tres le vieron con indecisión y clara confusión, mientras mantenían el paso firme.

Fueron unas visiones muy extrañas, había un gran grupo de personas, ella estaba en frente de mi… pero se veía…más joven, al parecer ella pedía que me dejaran en paz, que no me mandaran a ese sitio… y luego un hombre grande, y de cabellos oscuros la empujo, y se dirigió hacia mí, con la intención de… matarme, o al menos eso sospecho por que llevaba una larga espada en las manos, entonces Fátima se abalanzo sobre él y… ya no hay nada, todo se centro en un grito de horror proveniente de alguna parte lejos…

Concluyo Alice con la mirada perdida en el suelo. Ariadne se detuvo entonces y puso su mano sobre el hombro de Alice, para llamar su atención, y después de que la inmortal pusiera sus dorados ojos sobre los de ella, le sonrío cálidamente, para después decir:

El pasado siempre nos perseguirá, lo conozcamos o no, más sin embargo hay que comprender que lo pasado, ya paso y que lo que existe y nos concierne en estos momentos es el presente

Lo sé, pero no puedo evitar preguntarme si ella sabe algo, no es que me importe mucho, pero ahora ella es… como de la familia

Comprendo… es difícil entender que no todo en tu pasado es oscuro, y que quizás haya alguien con quien pueda platicar de ello y compartir tus dudas y temores…e incluso desaparecerlos…Miren allí están los sabuesos

Te he oído

Aclamo la molesta voz de Jacob Black, mientras el enorme muchacho se encaminaba hacia los recién llegados, y tanto Edward como Jasper le miraron con hostilidad, ¿Cómo era posible que no les había informado del asunto?

Créeme que no me importa, para mi tu eres un perro

Contesto la joven de nombre Ariadne, mientras pasaba de largo a Jacob. Allí estaban todos, los Vermuth, la manada de Jacob y al parecer la manada de Mike, que era sumamente impactante, todos eran gigantescos hombres mitad lobo, llenos de pelo y con garras impresionantes.

¡Es una cosa irritante!...

Pero es más fuerte que tu

Afirmo Alice con una amplia sonrisa mientras se dirigía bailando al lado de Ariadne, esto para poder observar mejor a aquellos impresionantes hombres lobo.

¿Estos son la manda de Mike?

Así es mi lady, pero preferimos ser llamados escuadrón, a penas somos una muestra de lo que el reino de los lobos tiene para ofrecer

Aclamo con voz ronca un enorme licántropo de pelaje blanco y ojos marinos, era Michael, el joven lobo que les había ayudado con anterioridad. Alice retrocedió con temor ante la impresionante criatura, quien al notar su desconfianza guardo su distancia, y agacho su enorme cabeza, como en señal de paz.

Mike, ¿Qué han encontrado?

Pregunto Ariadne que se sitúo en frente de la vidente, por si algo llegaba a pasar. Mike alzo sus ojos hacia la diablesa, y con una mueca en el rostro negó con la cabeza.

Ya veo, bueno supongo que tendremos que buscar en el sur

En cuanto la plática término Ariadne se volvió hacia los Cullen, y con una sonrisa en el rostro y una clara inconformidad en la mirada aclamo

No hay opción, al sur ninguno de nosotros puede ir, salvo Mike, así que están solos

¿Qué dices?

Aclamo Jasper con indiferencia, ya había probado la fuerza de aquellos seres, su energía emanaba gran hostilidad y poder ha distancia, ¿Entonces que les impedía ir hacia el sur? Ariadne, la joven diablesa volvió su mirada hacia todos los presentes, y de nuevo miro a los Cullen, tomo una gran bocana de aire y con el tono de voz más indiferente que jamás habían escuchado aclamo:

Eso es nuestro asunto, los Argamedon y los Vermuth no podemos ir hacia el sur, al menos no en estas fechas, pero los licanos podrán ir con ustedes… y joven Cullen, si no desea que yo personalmente mate a su hermana, no haga preguntas sobre temas que no conoce

Al término de la frase Ariadne dio la espalda a los Cullen, y se dirigió hacia una especie de tienda de campaña, la cerro y pidió que nadie le molestara.

Edward y Alice miraron a Jasper confundidos, al igual que el tenían curiosidad, ¿Por qué Ariadne había actuado de esa forma?, más sin embargo ese no era el tema que más les importaba, tenían que rescatar a Fátima y encontrar el famoso fruto de fuego para evitar que Bella se volviera en esa bestia murciélago, así que sin más preguntas partieron junto a la "escuadra" de lobos de Mike y el pequeño grupo de Quileutes que habían accedido a ayudar a Jacob en su búsqueda.

Jacob, no se te olvide que aun me debes una explicación de ¿Por qué dejaste a reneesme sola?

Bufo Edward mientras seguía al grupo de hombres lobo delante de ellos; Jacob sonrío ampliamente, mientras se mantenía a la retaguardia del grupo, le fascinaba molestar a Edward, además de que era algo realmente difícil.

Calma Eddie, tu pequeña está a salvo… Leah le cuidara bien

Aclamo Jacob con una amplia sonrisa en el rostro, Jasper y Edward voltearon a verle molestos, y se pudo escuchar su gruñido, pero no dijeron nada, solo siguieron caminando.

He, una cosa chicos, cuando lleguemos allá, recuerden esto: nunca, pero ¡nunca! Miren a los ojos a los lugareños

Aclamo la voz de Mike desde el frente de grupo, mientras se adentraban en una espesa niebla. Todos guardaron silencio mientras un miedo desconocido para todos se adentraba en sus cuerpos, algo andaba mal, pero no podían perder tiempo en corazonadas, tenían que seguir, para salvar a ambas jóvenes.