— Quien se le va a declarar eres tu, no yo — dijo Sasuke a punto de irse.
— Lo siento — dijo Itachi poniendo una de sus manos en el hombro de su hermano — Perdóname por lo que les hice.
— No sé de lo que hablas — dijo Sasuke.
— Por mi culpa tu y Karin dejaron de llevarse tan bien — contestó el mayor de los Uchiha — De no ser por esas bromas pesadas, tal vez hoy…
— Ya no ha de tardar — interrumpió Sasuke refiriéndose a Karin — Aprovecha el festival.
— ¡Sasuke! ¡Deja de fingir! Sé que la quieres más que como una prima o una hermana — exclamó Itachi — Y estoy seguro que ella siente lo mismo por ti.
— ¿Qué más de lo que sienta? Ella te quiere a ti y si realmente me quisiera, me habría oído cuando quería disculparme con ella — dijo Sasuke con enojo — Sé que le dijiste que fue tu culpa pero no te creyó, ya no hay nada que hacer.
— ¿Qué no lo hay? ¿No crees que ya va olvidando lo que pasó? — Insistió Itachi — Antes ni siquiera dejaba que te acercaras ni te hablaba — seguía diciendo el Uchiha – Olvídate de lo que pasó y hazla olvidar esos malos recuerdos, empieza de nuevo.
— Eso no es asunto tuyo y dile a tu amiga que se aleje —
— Karin aún te quiere y seguro te extraña — Itachi daba su último esfuerzo — Puedo notar los celos de ella hacia Konan…
Sasuke se quedó pensativo, guardó nuevamente el brazalete y se quedó hablando con su hermano hasta que llegó Ino, quién cuando supo que ya le habían dado el mensaje a Azuma, no perdió el tiempo para invitar a Sasuke a pasar el festival con ella.
Mientras tanto, Kiba, quién ya había notado que había dejado de ser perseguido, tomó un descanso por la corrediza.
— Al fin la perdimos — dijo Kiba a su mascota que se ocultaba en la chamarra del castaño — Esa chicas es muy persistente.
Akamaru dio un ladrido en apoyo a su amo y se sentó a un lado de él mientras el castaño sacaba su hoja.
— Con ella siguiéndonos no he tenido tiempo de buscar a estas personas — miraba su hoja preocupado — Ni si quiera me acuerdo de cómo eran.
Akamaru volvió a ladrar con ánimo y se bajó de las piernas del Inuzuka corriendo con alegría hasta una chica que recién llegaba a la jardinera donde Kiba estaba sentado.
— Hola Akamaru-chan — saludó al cachorrito que saltaba a sus brazos y lamía su mejilla – Buenas tardes Kiba-kun
— Hi… Hinata-chan — tartamudeó el castaño al ver a la recién llegada y recordando la razón por la que Ino lo andaba persiguiendo — Buenas tardes.
— ¿Ya lograste reunir la información que Kurenai-sensei nos dejó? — preguntó curiosa.
— ¿Eh? Etto… no — contestó nervioso — ¿Y tu?
— Si, ya acabé — mostró su hoja — Tuve suerte que ellos se acercaran a mí.
Intrigado, Kiba tomó la hoja por que no se lo podía creer de su tímida amiga y vio que los nombres ahí escritos eran en su mayoría de hombres.
— Creo que a los chicos de otras ciudades les pidieron recolectar números telefónicos o celulares — comentó Hinata pensativa — Es lo que a mi me han pedido.
— Estoy seguro que los profesores no pidieron ese tipo de información — pensaba Kiba enojado — Me alegro que Hinata-chan no se haya dado cuenta.
— ¿Has visto a Kurenai-sensei? — Preguntó la oji blanca — que notó a su amigo distraído — Quisiera darle la hoja de una vez.
— ¿Eh? No, no la he visto — contestó el castaño — Si quieres te ayudo a buscarla.
— No quiero darte problemas Kiba-kun, pero gracias —
— No es problema, vamos, te acompaño — dijo Kiba.
— Pero, no quiero quitarte el tiempo — decía Hinata preocupada — No quiero que por mi culpa no acabes tu trabajo.
— Yo… —
En ese momento se oyó un grito que llamó la atención de ambos, era Naruto quién había recibido un golpe de Sakura.
— Perdóname Sakurita — pedía Naruto que por accidente había caído sobre una chica de otra ciudad en una posición muy incómoda justo cuando la peli rosada salía del sanitario — Fue un accidente, de veras.
— ¿Y como quieres que yo te crea? — decía la Haruno con una cara maligna.
— Yo había ido al puesto de enfrente a compra esto — se defendía el Uzumaki mostrándole a su novia un llavero con una foto que les tomaron a los dos en uno de los juegos mecánicos — Pisé una cáscara de plátano y resbalé…
Naruto quería contarle lo que había ocurrido a Sakura pero ella, emocionada le arrebató el llavero a su novio, lo miró con una gran sonrisa y luego abrazó al rubio llenándolo de besos.
— ¡Gracias! ¡Está liadísimo! — exclamó Sakura.
— Al menos valieron la pena los dos golpes — pensaba Naruto sonrojado que llevaba marcas de besos en toda la cara, especialmente en las mejillas que llevaba hinchadas — ¿Entonces ya me crees?
— ¡Si! —
Sakura se abrazó de Naruto que iba con una sonrisa de oreja a oreja y se lo llevó para seguir disfrutando del festival como pareja.
Al ver esa escena, Hinata agachó su cabeza bastante triste y deprimida, Kiba lo notó y de hecho de hacía tiempo que él ya se había dado cuenta que a Hinata le gustaba Naruto aunque ella no dijera nada a nadie.
— ¿Estás bien Hinata-chan? — Se acercó a ella y Akamaru lamía la mejilla de la Hyuga — Ven, te acompaño a buscar a Kurenai-sensei.
— No… no tengo nada — decía triste acariciando la cabeza del cachorrito — Si… vamos por Kurenai-sensei.
Kiba no estaba muy seguro de cómo animar a Hinata pero prefirió llevársela lejos de Naruto y Sakura para que no se deprimiera. Akamaru hizo un mejor trabajo jugando con la chica de ojos perlados sacándole una sonrisa.
En el hospital, Azuma llegaba donde estaba Megarity en la sala de espera.
— ¿Dónde está Kurenai? — llegó preguntando rápidamente — ¿Ya nació?
— No, está en labor de parto — contestó Megarity — Habla con las enfermeras para ver si te dejan pasar.
— ¿Dónde están los doctores? — Preguntó alarmado — ¿Ella está bien?
— Si, al parecer todo está bien — alentaba a Azuma — Los doctores están adentro con ella.
Casi enseguida salió una enfermera del cuarto donde Kurenai estaba. Azuma no tardó en pedirle poder entrar y lo prepararon para que pudiera estar presente.
Cuando Azuma entró, vio a Kurenai recostada, no tardó en acercarse hasta ella y tomó su mano entre las suyas. La Yuhi había estado muy temerosa con lo del parto, pero cuando vio a su marido y sintió sus manos, todo miedo se había ido.
Megarity esperaba pacientemente y ahí, parada recargada en una pared, comenzó a recordar cuando Itachi y Sasuke nacieron, a ella le había tocado estar en ambos casos a solas con su cuñada y tuvo que encargarse de llevarla al hospital, pero que después de todo el alboroto por el que tuvo que pasar, cuando oyó llorar a ambos sobrinos, sintió una gran tranquilidad y felicidad. Cuando por primera vez cargó a Itachi, solo imaginaba el día en que ella se convertiría en madre y cuando cargó a Sasuke, anheló que ese día llegara pronto.
— Me pregunto lo que pasó cuando Karin nació — pensaba recordando nuevamente sus tristezas — Ojalá yo hubiera podido ser su madre biológica.
Megarity dio un suspiro a punto de ganarle el llanto, pero dentro del cuarto donde estaban sus amigos se oyó un fuerte lloriqueo, sintió felicidad por sus amigos pero también aumentó su melancolía.
Poco tiempo después, el llanto cesó y Azuma salió con una gran sonrisa invitando a la Uchiha a entrar para conocer al recién nacido. Megarity entró y vio a su amiga con un bebé en los brazos, a pesar de que se le veía lo cansada, estaba muy contenta.
— Es un varón — dijo Azuma orgulloso – Se parece a su madre.
Megarity se acercó y miró al niño que dormía plácidamente en los brazos de su madre. Tenía el color de piel de su padre, el poco cabello que tenía era negro y la forma de la cara era igual a la de Kurenai.
— Muchas felicidades — dijo Megarity forzando una sonrisa — Me alegro que todo haya salido bien.
— Por cierto, antes no te lo dije pero Azuma y yo queremos que seas la madrina, claro, si estás de acuerdo — sonrió Kurenai.
— Si, si quieres… — contestó la Uchiha — Será un honor.
— El honor es nuestro — dijo Azuma.
— ¿Y cómo lo llamarán? —
— Kouta, se llamará Kouta — contestaron en coro los felices padres.
Por otro lado, en el festival, Karin y Temari iban a divertidas platicando, ya les habían dicho que Azuma se había ido e iban al punto de reunión pero…
— Gaara, aquí está — llamó un chico de cachucha que se paró frente a ambas muchachas — Te hemos estado buscando — se dirigió a Temari.
— ¿Lo conoces? — preguntó Karin.
— Si, es mi hermano Kankuro — contestó la rubia.
— Es nuestro turno en la puesta — llegó un chico peli rojo — El sensei te está buscando.
— Y él también es mi hermano, es Gaara — decía la chica — El es de tu edad.
— Hola, mucho gusto — saludó Karin.
— Te veo luego Karin, me tocó participar en la obra de teatro — decía con poco ánimo — Si quieres ir, empezará en 20 minutos.
— De acuerdo, tienes que terminar de contarme sobre tu aventura en el lago — advirtió Karin.
Los 3 hermanos se fueron para prepararse, en cuanto a Karin, ella llegó hasta donde estaban Itachi, Sasuke e Ino.
— Que bueno que llegas Karin-chan — sonrió Itachi — Por Azuma-sensei ya no te preocupes.
— Gracias, si ya me dijeron por eso volví — contestó Karin.
— ¿Y tu amiga? — preguntó Itachi extrañado.
— Participará en la obra de teatro — contestó tomándose del brazo de su primo — ¿Me acompañarás? Le prometí ir.
— Sasuke-kun, vamos nosotros también — dijo Ino que desde que había llegado no se había despegado del Uchiha — La obra se llama "Bodas de sangre", suena romántico.
Cuando Karin oyó el comentario de la Yamanaka, la miró con interrogancia por que no comprendía donde le veía lo "romántico" al título.
— Claro — contestó Itachi — Vamos.
Itachi y Karin se adelantaron, no sin antes de que Itachi volviera a ver a su hermano con una sonrisa de complicidad. En cuanto a Sasuke, se liberó de Ino y caminó en la misma dirección que sus familiares.
El festival terminó sin nada relevante, Megarity fue a recogerlos en cuanto le dijeron que darían de alta a su amiga en 4 días. Temari, al saber que Karin viviría en Konoha y le quedaba más cerca de su ciudad, prometió ir de visita.
Al otro día, Megarity llamó a su sobrina para darle la mala noticia, no estaba segura como darle la noticia y prefirió que la idea le llegara en cuanto la viera.
— ¿Qué pasa? — preguntó Karin llegando a la sala.
— Por favor, siéntate — dijo Megarity con un gesto bastante desalentador a lo que la pelirroja obedeció — Has hecho muchas cosas para…
El teléfono sonó interrumpiendo a Megarity, ella se apresuró a contestarlo, era Mikoto y lo que le dijo la alentó un poco y tuvo más valor para hablar con su sobrina.
— Karin, hemos hecho de todo para evitar que lleven y tus padres no han querido hacernos caso — le decía a Karin con más tranquilidad — Ellos tuvieron que volver a sus empleos y querían llevarte pero tus tíos se negaron a firmar el acuerdo.
— ¿Entonces me quedaré? — preguntó emocionada.
— Por ahora si, la trabajadora social tampoco estaba de acuerdo y no veremos a tus padres un tiempo, serán evaluados nuevamente y volverán hasta febrero, aún tenemos tiempo —
— ¿Tiempo? ¿Tiempo para qué? ¿Qué podrían encontrar que evite que me lleven? —
— No lo sé, cualquier cosa — se acercó a abraza a su sobrina — Lo importante es que no tenemos que preocuparnos por ellos un tiempo.
Karin aún se sentía frustrada por no tener la seguridad de quedarse con quien realmente quería, pero cuando sintió que su tía la abrazó y que comenzó a llorar, se controló.
— No iré a ningún lado — dijo Karin abrazando a Megarity — Olvidémonos de eso — trataba de consolarla — Ya se me ocurrió algo — decía sonriendo con astucia — Tengo un plan — pensó.
Gracias a la llamada, y los ánimos de Karin, Megarity asistió a la premier de la película que quería ver con Kakashi, era 23 de diciembre 10:25 de la noche y el Hatake no llegaba. Se habían quedado de ver en el cine a las 10:15 pero como ya era costumbre, por muy tarde que saliera de su casa, Megarity había llegado más temprano.
— La película empieza en 5 minutos y no llega — se decía yendo de un lado a otro — ¿Y si no viene? ¿Y si se le olvidó? ¿Y si me deja plantada? — Pensaba nerviosa — ¡Calma Mega! — se dio una cachetada haciendo una mueca de que le había dolido — Debo dejar de comportarme como chica de Instituto, solo son 10 minutos de retraso, además, siempre lo veo llegar tarde — se decía quedándose parada en un solo lugar y luego miró su reloj que decía 10:28 — ¿Y si le pasó algo malo?
— Hola —
— ¿Y si tuvo una emergencia? No tiene mi celular para avisarme — seguía preguntándose sin darse cuenta que el Hatake ya había llegado — ¿O tal vez…?
— Lamento la tardanza — Kakashi levantó un poco la voz — Es que olvidé los boletos y tuve que volver por ellos.
— ¡Ah! — Gritó Megarity cuando al fin notó la presencia del alvino — Pe… perdón, no se preocupe.
— ¿Entramos? Ya es tarde — dijo Kakashi señalando el cine — Nos falta pasar por las palomitas.
— Si, vamos — decía Megarity nerviosa.
Ambos entraron a la sala correspondiente donde disfrutaron la película completa, ignoraron al resto de la sala pero era más que notorio que fueron los más emocionados por ver la película.
A la salida, Jiraiya estaba dando autógrafos, Kakashi y Megarity iban a formarse pero Jiraiya los llamó dejándolos pasar hasta donde él estaba.
— Usted no tiene que formarse Megarity-sensei, usted solo venga directo a mi — decía Jiraiya dándole el autógrafo a Megarity hasta que vio a un grupo de jovencitas muy bonitas y no perdió el tiempo para acercarse a ellas — ¡Oh! Señoritas, ustedes no tienen que formarse, solo acérquense a mi…
Megarity solo vio a Jiraiya con una gotita tipo anime y una sonrisa semiforzada se formó en su cara.
— Creo que así nunca acabará — decía en voz alta — Ojalá no tenga problemas.
— ¿Vamos a cenar? — Preguntó Kakashi que ya tenía hambre — Espero que haya algún restaurante abierto.
— ¿No pedirá autógrafo de Jiraiya-sama? — Preguntó Megarity extrañada — Se fue antes de que le firmara.
— Ya tengo el autógrafo — Kakashi sacó su novela de esa semana con la firma del escritor — Me lo dio en el intermedio cuando fui al baño.
— Si sabe adelantarse — pensó la peli azul — Entonces busquemos donde cenar — dijo sonriendo.
Megarity y Kakashi se acercaron a Jiraiya para despedirse, se le hizo la invitación de acompañarlos, pero el escritor prefirió quedarse y los dos profesores se fueron en busca de un local abierto para cenar.
Mientras tanto, Karin había sido llevada nuevamente con sus tíos por que a Megarity volvieron a formársele ideas, que, aunque no estaban tan equivocadas, no se daba cuenta que a su sobrina le gustaba Itachi.
Karin estaba desanimada por que Itachi no estaba, veía aburrida la tele hasta que Sasuke salió de su cuarto aparentemente listo para salir y se sentó en la sala dejando a Karin extrañada.
— ¿Te escapaste y acabas de regresar? — preguntó Karin al verlo sentado — ¿O se te hizo tarde para salir con Ino?
Sasuke no contestó nada, vio a Karin y luego volteó a ver la tele.
— ¿De verdad estará con Ino? — se preguntó Karin pensándolo con sorpresa — ¿O tal vez con alguna otra chica?
Karin se quedó pensativa por un momento y regresó su atención a la televisión sin dejar de pensar en como iba su primo. De pronto, se oyó abrirse la puerta de la casa y ambos voltearon con curiosidad.
— ¡Ya llegué! — anunció el recién llegado y vio a los jóvenes sentados en la sala.
— ¡Bienvenido! — saludaron Karin y Sasuke.
— Buenas noches tío Fugaku — se levantó Karin para saludar — Gracias por recibirme.
— Bienvenido — llegó Mikoto a recibir a su esposo — ¿Cómo te fue?
— Bien gracias — contestó Fugaku — ¿Compraste todo para mañana?
— Si — contestó Mikoto — Ahora te sirvo la cena
Fugaku fue a su habitación, Karin volvió a sentarse y Mikoto se dio cuenta de cómo iba Sasuke.
— ¿Planeas salir a algún lado? — Mikoto preguntó enojada — Es demasiado tarde para que Mikoto preguntó enojada — Es demasiad tarde para que andes en la calle.
En ese momento se abrió la puerta principal, era Itachi que llegaba.
— Ya llegué — se anunció y volteó a ver a su prima y a su hermano — Lo siento Sasuke, te dije que seguiría en La Lluvia.
— Bienvenido hijo — saludó Mikoto extrañada por el comentario — En un momento te sirvo la cena — dijo yéndose a la cocina.
— Bienvenido Itachi-san — se levantó Karin saludando después de haber salido de su mente cuando oyó el comentario de su primo mayor que la había dejado igual o más extrañada que a su tía — ¿Cómo te fue?
— Mas o menos — sonrió Itachi — Creo que tengo que esforzarme un poco más.
— ¿Quieres que te ayude en algo? — Preguntó Karin — ¿Ahora en qué trabajas?
— No es necesario, pero muchas gracias Karin-chan — contestó Itachi — Además regresaré a mi investigación hasta después de año nuevo.
Sasuke se fue sin decir nada, lo último que se oyó fue la puerta de su cuarto azotándose después de que él entró.
— ¿Y ahora que le pasó? — Preguntó Karin cuando oyó el portazo — Se veía de buen humor hace rato.
— Tenía esperanza de ver a Konan pero le advertí que no vendría — comentó Itachi — Ella sigue en su ciudad por las fiestas.
— ¿Sasuke y Konan? — Se decía Karin tratando de imaginar una escena con ellos dos juntos y al no lograrlo sacudió la cabeza — Vete a lavar Itachi-san, iré a ayudarle a tía Mikoto a servirles.
Después de buscar por la ciudad, encontraron un pequeño puesto de ramen, donde Megarity y Kakashi se detuvieron a cenar. Ambos recordaban con alegría las partes más divertidas de la película y hacían comentario donde comparaban la película con la novela.
— SI, usualmente las películas no son tan buenas como los libros pero fue divertida — decía Megarity comiendo de su plato de ramen — Creo que pasamos un buen rato, debo aprovechar para hacer saber mi interés — pensaba mientras comía.
— Megarity-sensei — llamaba Kakashi ya que la peli azul andaba en las nubes — ¿Quieres más?
— ¿Qué? ¿Cómo? — Preguntaba la Uchiha saliendo de sus pensamientos y viendo como distraída, seguía haciendo el ademán de comer cuando su plato ya estaba vacío — No gracias — contestó con risa nerviosa — Debo de dejar de meterme tanto en mis pensamientos — pensó.
— ¿Está segura? — Preguntó el alvino no muy convencido — No hay problema.
— No, muchas gracias — contestó ella aún con su risa nerviosa — Ahora piensa que como mucho — se dijo — Ahora tendré que esperar a que se le olvide para hablar con él — se decía suspirando.
— ¿Está bien? —
— Si, muy bien, solo… solo seguía pensando en la película — se inventó Megarity — Es que me gustó mucho la escena donde…
— Tomen — interrumpió el cocinero — El postre
— Nosotros no pedimos postre — dijo Megarity extrañada.
— Viene incluido en los paquetes de comida que pidieron — contestó la hija cocinero — Provecho.
Megarity y Kakashi comieron con gusto su postre, aunque la Uchiha no dejaba de pensar en que momento sería adecuado hablar con el Hatake. Cuando terminaron con la cena, Megarity llevó a Kakashi a su casa en su coche y…
— Vamos Mega, ésta es tu última oportunidad de la noche — se decía la peli azul viendo como Kakashi se bajaba del carro — Vamos, no seas cobarde.
— Buenas noches, espero se haya divertido — se despedía Kakashi ya fuera del carro — Que pase lindas fiestas.
— Adiós, buenas noches, gracias por todo — se despedía Megarity con una sonrisa — Felices fiestas — Vio como Kakashi se dio la media vuelta — Eres una cobarde Mega ¿Por qué no le dijiste nada? ¡Toma de una buena vez la oportunidad! — Se dijo para sí misma y levantó la mirada para buscar al Hatake — ¡Kakashi…! — Quiso gritar pero Kakashi ya había entrado a su casa — No puede ser, solo esto me pasa a mí.
Megarity se lamentaba no haber aprovechado la oportunidad y dio arranque al carro, se oyó el motor pero en lugar de avanzar, volvió a apagar el carro y fue hasta la casa de Kakashi, justo cuando iba a tocar la puerta, esta se abrió.
— Etto… ammm… Kakashi-sensei quería decirle que si… — decía la peli azul sonrojada y tartamudeando —… decirle que…
— Megarity-sensei, usted me parece una persona importante y me interesa, si usted está de acuerdo, quisiera entablar una relación de pareja — dijo Kakashi interrumpiendo a la peli azul — Si no está de acuerdo, al menos me gustaría seguir con esta relación amistosa.
¡Puf! Su sueño despierta se deshizo, Megarity había estado imaginando todo desde que había salido del carro.
Megarity se paró frente a la puerta del copiloto y miró su reflejo en el vidrio de la ventana pensativa.
— Creo que el amor no es para mi — pensaba la peli azul en un tono melancólico — O cupido no me quiere.
Megarity dio un largo suspiro y casi enseguida oyó que una puerta se abrió, miró hacia atrás y vio salir a Kakashi de su casa acercándose a ella.
— ¿Sucede algo Kakashi-sensei? — preguntó Megarity desconcertada.
— Megarity-sensei, usted me parece una persona importante y me interesa, si usted está de acuerdo, quisiera entablar una relación de pareja — dijo Kakashi dejando desconcertada a Megarity al oír las mismas palabras de su imaginación — Si no está de acuerdo, al menos me gustaría seguir con esta relación amistosa.
Megarity parpadeo varias veces sin poder creer lo que había escuchado, incluso, hasta le causaba miedo la exactitud de las palabras.
— Por cierto, casi lo olvido — dijo Kakashi.
Quitándose la bufanda del rostro, el Hatake se acercó a Megarity dándole un tierno beso. Las mejillas de la Uchiha estaban coloradas, su corazón latía rápidamente y en cuanto pudo reaccionar, correspondió el beso con la misma ternura.
— Espero no le haya molestado — pensaba Kakashi separándose de la oji violeta lentamente y volviéndose a colocar la bufanda — ¿Y qué dice? — le preguntó intrigado.
— Yo… — Megarity no lo podía creer, incluso había sido mejor que en su imaginación pero de la emoción no podía hablar — Yo…
— Si quiere tiempo para pensarlo estoy de acuerdo — dijo Kakashi esperando la respuesta de la profesora, pero no contestaba y creyó que la respuesta no era favorable — Bueno, al menos me gustaría conservar su amistad, que tenga buenas noches.
