Quería pedirles disculpas por haberlas asustado, con "el final" me refería al final del capi anterior, no del fic completo... bueno, aqui les dejo otro...


-vamos hijo, ella no es tu prima –fue la única respuesta de su padre, quien no dejaba de sonreír.

Del otro lado del salón, la sorpresa seguía enmarcada en el rostro de cada uno de los F4 y sus amigas, quienes no daban crédito a lo que habían escuchado. Un rápido movimiento a su lado le indico que Ga Eul había salido corriendo de allí. Volteó hacia Woo Bin, quien asintió en silencio mientras seguía discutiendo con su padre por el repentino compromiso. No fue el único que corrió tras la joven, junto a él fueron Jan Di, la mono, Ji Hoo y Jun Pyo, quien salió más que nada para no quedarse solo.

-¡Ga Eul! –la llamó Jan Di, deteniéndose al encontrarla de pie frente a la piscina, dándoles la espalda mientras secaba una lágrima con afán –Ga Eul… ¿Por qué corriste?

-no me digas que te gusta ese perve… -Jae Kyung se detuvo de golpe al sentir la mano de Ji Hoo sobre su hombro. Yi Jung suspiró, acercándose para abrazarla por la espalda –p-pero, Ji Hoo…

-dejémoslos solos –dijo este llevándose a la joven con él. Jan Di dudó unos segundos antes de seguirlos junto a Jun Pyo.

-Ga Eul… -la joven lo abrazó, escondiendo el rostro en su pecho

-sunbae… -sollozó ella llorando. El alfarero suspiró, acariciándole el cabello mientras la dejaba desahogar su pena –Woo Bin dijo que me amaba… pero ahora está comprometido con esa chica

-nadie sabía que pasaría, ni siquiera él Ga Eul, ya verás que lo solucionará todo, Woo Bin siempre lo soluciona todo

-¿Y si no lo hace? ¿Si ajusshi lo obliga a casarse con Jessie?

-entonces yo mismo impediré esa boda… conozco a alguien que podría asesinarla en segundos

-¡Sunbae! No bromees… -se quejó Ga Eul haciendo un tierno mohín –no es gracioso

-ya sé que no, pero al menos dejaste de llorar.

Ga Eul balbuceó un par de frases inentendibles antes de limpiarse las lágrimas y tratar de sonreír con normalidad, algo que hizo que el corazón del alfarero de encogiera en su pecho. Aun cuando lo negara… esa chica era tan fuerte como sus amigas. Deslizo el pulgar por su rostro, limpiando el rastro de las lágrimas con cuidado, tal como si estuviese tocando a una frágil muñeca de porcelana.

Ese compromiso era realmente repentino para todos, Woo Bin no podía casarse con otra chica que no fuera Ga Eul, ninguno de los dos sería feliz si eso ocurriera. Y mucho menos casarse con Jessie, esa joven no era buena, eso el alfarero lo sabía muy bien, y es que para tener apenas 17 años, era demasiado calculadora y manipuladora, la última vez que la había visto, hace casi un año, él mismo había debido lidiar con sus manipulaciones. No era la linda y dulce chica que todos creían, ni siquiera poseía la pureza que fingía tener, eso él mismo lo había comprobado aquella vez.

Ese matrimonio no debía llevarse a cabo por ningún motivo, debían impedirlo por el bien de Woo Bin y Ga Eul.

-sunbae… -escucho la apagada voz de la joven a su lado, esa voz que tanto amaba escuchar –creo que ya podemos entrar

-¿Estás segura? Si quieres, podemos dar una vuelta…

-estoy bien –dijo ella no muy convencida de sus propias palabras. Yi Jung suspiro llevándose ambas manos a los bolsillos

-los preocupaste a todos –le comentó sin moverse de su lugar -¿No crees que Jan Di y Jae Kyung te llenaran de preguntas? –Ella hizo una divertida mueca, levantando la mirada hacia el cielo –bueno, tal vez Ji Hoo logre calmar a la mono, pero Jan Di…

-les diré la verdad –decidió Ga Eul observando el atractivo perfil del alfarero. Tal vez no siguiera enamorada de él, pero verlo seguía haciéndola sentir mariposas en el estomago –Yi Jung sunbae… ¿Crees que Woo Bin se case en verdad?

-no… -le contestó en un largo suspiro, tratando de ocultar el dolor que sentía en su pecho al saber que había perdido a Ga Eul –mejor vamos adentro –ella asintió en silencio, siguiendo sus pasos.

No quería ser el nuevo Ji Hoo, no quería luchar por conseguir que el amor de la chica que él quería se realizara con otro. Pero si ese sería su papel desde ahora, se esforzaría por lograr la felicidad de Ga Eul junto a su mejor amigo, aun cuando eso significara renunciar a la suya. Quién sabe, tal vez luego él también se encontraría a una "mono" en el camino y volvería a sonreír, pero mientras tanto, jugaría a que aún sabía ocultar sus sentimientos.

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El heredero Song suspiro cansadamente, llevándose ambas manos a los bolsillos con desesperación, ante la atenta mirada de sus amigos. Observó de reojo a Ga Eul, quien seguía mirando el piso como si de eso dependiese su propia vida, protegida del frio por la chaqueta de Yi Jung.

-realmente… nuestros padres tienen una extraña obsesión con los compromisos sorpresa –murmuró Jun Pyo, haciendo sonreír amargamente a sus amigos

-Woo Bin… ¿Cómo es que te vas a casar con tu prima? –se atrevió a preguntar Jan Di

-no es mi prima –aclaro el joven mirando el cielo –es sólo la hija de la esposa de mi tío, ni siquiera lleva el apellido Song…

-¡Aish! Que chica tan inoportuna –bufó Jae Kyung colgándose del brazo de Ji Hoo –de verdad que me desagrada

-Jessie no es una mala chica –habló Woo Bin en voz baja. Yi Jung suspiro exasperado, pensando en lo equivocado que estaba su amigo con respeto a la hijastra de su tío –solo no sabe lo que quiere

-pues sabía muy bien que te quería a ti, y ya te consiguió –opino Jun Pyo, recibiendo un golpe en la cabeza por cortesía de su novia –pero… -ella lo regaño con la mirada, dándole a entender lo desafortunado de su comentario –q-quiero decir, a-aun puedes decir que no…

-¿Has intentado decirle que no a la cabeza de la familia Song? –pregunto Woo Bin con desánimos

-¿Sólo te resignarás y ya? ¿Es enserio? –El reclamo de Yi Jung lo hizo volver a mirar a Ga Eul, chocando su mirada con la de la deprimida joven, quien sonrió tristemente -¿Qué clase de idiota eres?

-sunbae… -Ga Eul tiró al alfarero de la manga, tal como lo hacen las niñas pequeñas cuando quieren llamar la atención de sus padres. Yi Jung frunció el ceño antes de bajar los brazos en señal de rendición –ya me voy a dormir…

-te acompaño hasta tu cuarto –se ofreció Woo Bin, a lo que la joven se negó en silencio

-sunbae debe despedir a los invitados… -escuchar nuevamente el "sunbae" salir de los labios de Ga Eul le destrozó el corazón… por un momento ella lo había llamado solo por su nombre, en clara señal de que se sentía ya segura con él, pero ahora volvían a ser solo dos conocidos… luego de haber compartido su primer beso, volvían a ser solo dos conocidos –buenas noches…

Se despidió del resto de sus amigos y dio media vuelta, avanzando en dirección a la entrada de la mansión Song, esquivando a los invitados que comenzaban a despedirse. No pudo evitar suspirar con desgano al pensar en lo mucho que su día había cambiado… de ser un gran día feliz en compañía de sus padres y sus amigos, pasó a ser uno de los más tristes de su vida, el día que el hombre que quería se comprometió con otra.

Sus pasos hacían eco en los pasillos vacios, y solo el leve sonido del viento golpeando los vidrios de la ventana de su habitación podía sacarla de sus pensamientos. Se dejó caer sobre la cómoda cama, sin siquiera quitarse el vestido, escondiendo el rostro en su almohada para poder liberar sus lagrimas, esas que le había a todos sus amigos, las mismas que habían empapado la camisa de Yi Jung. Se sentía infeliz, demasiado infeliz.

-Ga Eul… -la voz de Woo Bin la hizo guardar silencio de pronto. Se limpio el rostro y disimulo lo mejor que pudo una sonrisa, preparándose para abrirle

-¿Qué pasa sunbae? –Preguntó dulcemente, forzando aun más su sonrisa, que contrastaba con el desganado rostro del heredero Song -¿Ya se fueron todos?

-no lo sabía… -murmuró él con culpabilidad –realmente jamás pensé que esto pasaría –la sonrisa se borró abruptamente del rostro de la joven, quien solo bajo la mirada entristecida –Ga Eul, sabes que te quiero a ti, ese compromiso no es algo que me hubiera esperado

-sunbae… no debes explicarme nada

-por mí rechazaste a Yi Jung, y ahora yo…

-no es necesario decirlo, quiero dormir –murmuró tratando de cerrar la puerta, cosa que él le impidió

-yo te amo Ga Eul

-sunbae, eres un hombre comprometido desde hoy –dijo finalmente, enfrentándolo con una madurez que el príncipe Song jamás había visto en la joven –respeta ese compromiso y no vuelvas a decirme algo así… por favor no lo hagas de nuevo

-Ga Eul… no puedo simplemente aceptarlo, de verdad que te amo

-hmm… déjalo así

-pero…

-¡Oppa! –Woo Bin suspiró exasperado, llevándose una mano al cabello mientras trataba de no gritarle a su prima por lo inoportuna -¿Qué haces en la habitación de Ga Eul? ahora soy tu prometida, y esto se ve feo

-iré dónde mi padre… por favor Jessie, no me sigas –la pelirroja negó con una tierna sonrisa, la cual desapareció apenas la figura de Woo Bin dejó de verse. Volteó hacia Ga Eul con el ceño fruncido, observándola acusatoriamente

-ya es mi prometido… ¿No crees que deberías dejar de perseguirlo?

-¿Eh? ¿Perseguirlo?

-no te hagas la mosquita muerta, que conmigo no te resulta –dijo la joven sonriendo cínicamente –puedo parecer encantadora, pero te lo advierto bonita, aléjate de MI prometido, perdiste, así de fácil

-y-yo no lo p-persigo

-no bromees, escuche cada palabra que te dijo… olvídate de Woo Bin, aléjate de él –Ga Eul bufó, cerrándole la puerta en las narices a la chica, quien sonrió falsamente antes de dar media vuelta y volver a dónde estaban sus padres.

¿Cómo podía alguien tener ese nivel de cinismo? Chasqueo la lengua fastidiada, arrojándose sobre la cama con descuido, presionando con fuerza los parpados en un inútil intento por olvidarse de todo. No había sido un buen día, no debería estar allí tampoco. Dio un suspiro y se giro levemente, escondiendo el rostro en la almohada mientras sus dedos jugaban con los bordes del vestido que se negaba a quitarse.

Ya había sido suficiente, cerraría los ojos y todo volvería a ser como antes, ella seguiría en su casa con sus padres, y los F4 seguirían haciendo sus maldades en la preparatoria Shinwa, lejos de su vida y la de Jan Di. Sí, cuando volviera a despertar nada de esto estaría pasando.

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Las jóvenes observaron desconfiadas el rostro de la pelirroja, quien sonreía victoriosamente mientras les ofrecía una pequeña caja forrada en autentico terciopelo. No pudieron evitar dar un pequeño brinco de sorpresa al ver el hermoso collar de diamantes y rubíes que venía dentro de ella, era hermoso… y realmente costoso. No es que ellas no pudieran darse un lujo así, pero era demasiado evidente que esta joya había sido hecha especialmente para la extranjera pelirroja.

Ginger tragó hondo, acariciando levemente la hermosa joya que permanecía dentro de la caja que esa extranjera les ofrecía, o mejor dicho, les daba a cambio de un favor. Sabían muy bien quien era ella, la nueva prometida de Woo Bin, el Don Juan de los F4, una fascinante joven venida directamente desde Inglaterra que tenía todo lo necesario para ser la esposa de un F4.

-¿Qué quieres a cambio? –preguntó desconfiada a la joven, quien solo se encogió de hombros

-supongo que no es una novedad que soy oficialmente la prometida de Woo Bin –las otras 3 asintieron en silencio –pues… hay una chica que me incomoda mucho… Ga Eul, ¿la conocen?

-claro que la conocemos, esa pobretona –murmuró Ginger en tono despreciativo

-la misma, creo que quiere quitarme a Woo Bin Oppa, necesito que me ayuden a que desaparezca, la quiero lejos de mi prometido

-¿Y cómo quieres que logremos eso?

-háganla sentir mal, humíllenla, lo que haga falta para que se vaya por su propia voluntad, así nadie sospecharía de mí, si lo logran, habrá uno de esos para cada una, y créanme, son joyas de colección exclusivas, entonces… ¿Me ayudaran?

-pues claro, será divertido para nosotras, realmente sencillo –dijeron las tres a coro, riendo maliciosamente.